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LIBRO

El documento explora la filosofía como una búsqueda apasionada de la verdad y un arte de cuestionar la realidad, destacando su evolución desde la antigua Grecia hasta su relevancia contemporánea. Se presentan diversas definiciones de filosofía a través de los siglos, así como las condiciones sociales y culturales que propiciaron su surgimiento. Además, se discute la transición del mito a la razón en la comprensión del cosmos y el papel de la filosofía en la búsqueda de significado y autenticidad en la vida humana.
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El documento explora la filosofía como una búsqueda apasionada de la verdad y un arte de cuestionar la realidad, destacando su evolución desde la antigua Grecia hasta su relevancia contemporánea. Se presentan diversas definiciones de filosofía a través de los siglos, así como las condiciones sociales y culturales que propiciaron su surgimiento. Además, se discute la transición del mito a la razón en la comprensión del cosmos y el papel de la filosofía en la búsqueda de significado y autenticidad en la vida humana.
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Contenido
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Reflexiones Filosóficas: El Devenir de la Filosofía en el Laberinto del Conocimiento

En el intrincado laberinto del pensamiento, la filosofía surge como una guía, un faro que ilumina el camino
hacia la comprensión profunda de la realidad. Es en la naturaleza misma de la filosofía donde se teje el telar de la
mente humana, explorando los confines de la existencia y cuestionando la esencia de lo que conocemos.
La filosofía es más que una disciplina intelectual; es una búsqueda apasionada de la verdad, un diálogo
perpetuo entre la mente y el universo. En su esencia, se presenta como el arte de cuestionar, de desentrañar los
misterios que yacen en las sombras del pensamiento. No se conforma con respuestas superficiales; busca la esencia
misma de las cosas, la sustancia detrás de las apariencias.
Al sumergirse en el devenir de la filosofía, nos encontramos con la noción de que esta disciplina es un puente
entre lo conocido y lo desconocido. En su afán por comprender, el filósofo se convierte en un navegante de las aguas
del conocimiento, explorando territorios inexplorados y desafiando las corrientes de la ignorancia. La filosofía se
manifiesta como el viaje constante hacia la sabiduría, una travesía que abraza la incertidumbre y abraza la
complejidad del pensamiento humano.
El filósofo, como alquimista del intelecto, destila las complejidades del pensamiento, transformando la
confusión en claridad y la duda en certeza. En este proceso, la filosofía se convierte en el arte de preguntar no solo el
"qué" y el "cómo", sino, de manera fundamental, el "por qué". Es un ejercicio de introspección y de exploración del
cosmos, un esfuerzo por descifrar los códigos que subyacen en la estructura misma de la realidad.
A través de los siglos, la filosofía ha tejido una red interconectada de ideas, conectando disciplinas
aparentemente dispares en un tapiz intelectual. La ciencia, la ética, la metafísica y la epistemología se entrelazan en
una danza de conceptos que enriquecen la comprensión humana. La filosofía no conoce límites; es un puente entre
el pasado y el futuro, una conversación eterna que trasciende las fronteras del tiempo y del espacio.
En última instancia, la filosofía se presenta como el arte de aprender a vivir. En la reflexión profunda, el
individuo descubre no solo verdades abstractas, sino también la aplicabilidad de esas verdades en su vida cotidiana.
Se convierte en un camino hacia la autenticidad, hacia la comprensión plena de uno mismo y del entorno que nos
rodea.
Así, en el devenir de la filosofía, nos encontramos con un testimonio de la capacidad humana para
cuestionar, explorar y descubrir. Es un recordatorio de que, en la búsqueda constante del conocimiento,
encontramos no solo respuestas, sino un continuo proceso de indagación que enriquece la experiencia humana y da
forma a la esencia misma de lo que significa ser filósofo. (sin autor)
La filosofía es un campo amplio y diverso, y diferentes filósofos han proporcionado diversas definiciones a lo
largo de la historia. Aquí te presento cinco definiciones de filosofía junto con sus respectivos autores:

Definición de Filosofía como Amor a la Sabiduría:


Pitágoras, un antiguo filósofo griego, concebía la filosofía como "amor a la sabiduría". Esta definición destaca
la búsqueda apasionada y constante del conocimiento y la comprensión.
Filosofía como Análisis del Lenguaje:
Ludwig Wittgenstein filósofo del siglo XX, en su obra "Tractatus Logico-Philosophicus", sugiere que el objetivo
principal de la filosofía es el análisis lógico del lenguaje. Para él, muchos problemas filosóficos son el resultado de
malentendidos lingüísticos.
Filosofía como Crítica de la Ideología:
Karl Marx, filósofo y economista del siglo XIX, veía la filosofía como una herramienta crítica para comprender
y cuestionar las ideologías que sustentan las estructuras sociales y económicas.
Filosofía como Búsqueda de Sentido y Autenticidad:
Jean-Paul Sartre filósofo existencialista del siglo XX, consideraba la filosofía como la búsqueda de significado
en la existencia humana y abogaba por la autenticidad personal en la toma de decisiones y la responsabilidad.
Filosofía como el Arte de Aprender a Morir:
Sócrates (a través de Platón) En los diálogos platónicos, Sócrates afirmó que la filosofía es el arte de aprender
a morir, enfatizando la importancia de la reflexión sobre la mortalidad como un medio para alcanzar la sabiduría y la
virtud.
Estas definiciones proporcionan perspectivas variadas sobre la naturaleza y el propósito de la filosofía,
reflejando la diversidad de pensamiento en la historia filosófica.

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El surgimiento de la filosofía en la antigua Grecia estuvo influido por una serie de condiciones sociales,
políticas, económicas y culturales. Estas condiciones proporcionaron un contexto propicio para el florecimiento del
pensamiento filosófico. Algunos de los factores clave incluyen:

Desarrollo de las Ciudades-Estado (Polis):


En la antigua Grecia, la estructura política estaba marcada por la presencia de polis, ciudades-estado
autónomas. La descentralización política permitía una diversidad de perspectivas y fomentaba un ambiente más
abierto para la discusión y el intercambio de ideas. Ciudades como Atenas y Mileto se destacaron como centros
importantes para el desarrollo filosófico.
Comercio y Contacto Cultural:
El comercio activo y los contactos culturales con otras civilizaciones, como la egipcia y la persa, expusieron a
los griegos a diversas ideas y conocimientos. Este intercambio facilitó la circulación de conceptos y estimuló la
curiosidad intelectual.
Auge de la Clase Media:
El surgimiento de una clase media próspera proporcionó a más personas la oportunidad de dedicarse a
actividades intelectuales y culturales. A medida que la sociedad se volvía más compleja, surgía una clase de
ciudadanos con tiempo y recursos para la reflexión y la participación en discusiones filosóficas.
Educación y Alfabetización:
La disponibilidad de la educación y la alfabetización en la antigua Grecia fue un factor crucial. A medida que
más personas tenían acceso a la educación, se desarrolló un interés creciente por el pensamiento abstracto y la
exploración de conceptos más allá de las preocupaciones prácticas cotidianas.
Religión y Cosmogonías Míticas:
Aunque los mitos proporcionaban explicaciones para la realidad, el creciente escepticismo hacia las
explicaciones míticas y el deseo de entender el mundo de manera más racional impulsaron el surgimiento de la
filosofía. Los filósofos buscaron explicaciones más fundamentales y lógicas para comprender la naturaleza y el
cosmos.
Condiciones Políticas y Filosofía Política:
Las luchas políticas y las tensiones en las ciudades-estado griegas también influyeron en la filosofía. La
preocupación por la justicia, la autoridad y la organización política llevó a filósofos como Platón y Aristóteles a
reflexionar sobre la naturaleza del gobierno y la sociedad.
Influencia de los Sofistas:

La presencia de los sofistas, educadores itinerantes que enseñaban retórica y argumentación, también
desempeñó un papel importante. Su énfasis en el poder de la persuasión y la habilidad para argumentar fomentó un
ambiente intelectual dinámico y llevó a filósofos a cuestionar y analizar más profundamente la naturaleza del
conocimiento y la realidad.
Estas condiciones se combinaron para crear un ambiente propicio para el surgimiento de la filosofía,
proporcionando a los pensadores griegos las herramientas y el estímulo necesario para alejarse de las explicaciones
míticas y buscar comprensiones más fundamentales y racionales del mundo que los rodeaba.

Si alguna vez se puso en duda la misma existencia de Homero, hoy día no hay nadie. que la ponga en
entredicho. La Ilíada y La Odisea son, pues, su obra imperecedera. Los poemas homéricos (s. VIII a. de C.) tienen su
origen en antiguas leyendas y canta res que se transmitían oralmente de una generación a otra, de tenían como

tradición viva siempre presente en el pueblo. suerte que se mantenían como tradición viva siempre presente en el
pueblo.
En La Ilíada y La Odisea se exaltan valores y virtudes en los que debían ser educados los jóvenes griegos. En

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esta forma podemos decir que los poemas han conquistado el corazón de los griegos. En fin, los poemas homéricos
no sólo ocupan un sitio preponderante en la educación, sino sobre todo en la religión y en las artes de los propios
griegos.
Cabe recordar lo que W. Jaeger escribe sobre los poemas de Homero: Aquí, la realidad está presentada en su
totalidad, es decir, en una unidad donde lo humano y lo divino se corresponden y no se yuxtaponen: El pensamiento
filosófico la presenta de forma racional, mientras que la épica la presenta de forma mítica. Cuál habría de ser el
puesto del hombre en el universo, que es el tema clásico de la filosofía griega, también está presente en Homero en
todo momento.
Lo que W. Jaeger quiere hacer notar es que la epopeya homérica nos
presenta una visión totalizadora y unitaria del mundo humano y del mundo
divino, o bien, que el mundo terrenal no se encuentra divorciado o separado del
mundo celeste. El hombre y los dioses, el bien y el mal, el cuerpo y el alma
mantienen una unidad inseparable, aunque mítica, es decir, fantástica y religiosa.
El mito es una narración de algo fabuloso y se puede referir a hechos
heroicos, que hacen alusión al origen del hombre, del universo o de la naturaleza.
El mito tiene dos aspectos fundamentales-y con esto confirmamos lo que dice
Jaeger- lo ficticio. y lo real. El mito es, pues, un relato que a través de la
imaginación reproduce la realidad de manera ficticia o fantástica. El poder de la
imaginación tiene que ver con el hombre y con lo divino, siempre manteniendo
ambos lados en la unidad, aunque -como dice Jaeger- todavía de un modo mítico,
no racional. ¹ (Albarragan Vasquez, 1994)
En un comienzo, el mito se conforma como un modelo de explicación
natural que desarrolla en forma elemental el origen del cosmos y del ser
humano. Por ser historias en las que los dioses luchan entre sí, unas veces creando el mundo, y otras veces
cambiándolo, se ha dado a estos mitos el nombre de cosmogonías.
Para los griegos, tales historias son contadas por Homero en la Ilíada y por Hesíodo en la Teogonía.
Ante la variabilidad de los fenómenos y la continua aparición de nuevos hechos por explicar, se creó la
necesidad de reflexionar sobre las explicaciones ya dadas. De esta forma se encontró lo común entre las
explicaciones y se estableció así la tendencia a una sola explicación para diversos fenómenos.
Tantos mitos y tantos dioses daban cada uno explicaciones diferentes a fenómenos similares La situación se
agravó en el momento que, por medio del intercambio comercial, se estableció un enriquecimiento cultural; llegan
nuevas y aún más diversas explicaciones que terminan por crear confusión. ¿A qué atenerse? Nace entonces la
necesidad de unificar las explicaciones.
A partir de ese momento la unidad se convierte en obsesión de la cultura occidental. Tal unidad consistía en
dar razones universales, es decir, válidas para todo fenómeno posible
Por contraposición a un conocimiento
cosmogónico -explicación del cosmos en
términos míticos, mágicos de orientación
religiosa- se establece una comprensión y
explicación del cosmos en términos universales
de pensamiento y razón (Logos). Es así como la
cosmología viene a constituirse en la primera
forma de filosofía.

En un comienzo los hombres explicaron los fenómenos de la naturaleza atribuyéndolos a los dioses. Este tipo
de explicaciones recibió el nombre de mito. Posteriormente, busca ron explicar estos mismos fenómenos de una
forma más racional y satisfactoria. Así comenzó a surgir la filosofía.

En la Antigüedad es imposible deslindar con claridad el terreno del mito del terreno de la filosofía. Sin
embargo, se puede decir que la filosofía surgió en Grecia, India y buscarla. Egipto, de un grupo de hombres que se
preocuparon por la búsqueda de explicaciones racionales a los fenómenos. Las respuestas que lograron les ayudaron
a comprender la naturaleza y a restarle valor a los mitos, originando un pro ceso de desmitificación. Estos grupos
comenzaron a buscar lo esencial, no ya en la casusa externa a los fenómenos, sino en ellos mismos.
Entre los siglos VIIl y V antes de Cristo los griegos comenzaron a desarrollar la reflexión filosófica. Algunos
dicen que el primer filósofo propiamente dicho fue Tales de Mileto, reconocido sabio de los siglos VII y VI a.C. Sin
embargo, se sabe que, por esta misma época, muchos griegos practicaban la filosofía.
El primer pensador griego que usó la palabra filosofía como un término preciso, fue Platón, que vivió dos
siglos simple después de Tales. Platón no sólo ejerció la filosofía, sino que la puso por escrito y la describió
detalladamente. Él obtuvo su inspiración de Sócrates, su maestro, y al parecer, también aprendió de él los aspectos
fundamentales de la filosofía.

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Características
La filosofía desde el momento en que nació,
se caracterizó por su contenido, su método y su
objetivo.
- El contenido de la filosofía busca explicar el
origen, el fundamento y la finalidad del mundo, del
hombre y de los seres en general. Por eso dice que la
filosofía busca explicar la totalidad de lo real, y en eso
se diferencia de las ciencias particulares, las cuales se
dedican a explicar partes o sectores de la realidad.
Por ejemplo, la sociología estudia la conducta
del hombre y la política, trata sobre la forma de
gobernar a los pueblos, en cambio la filosofía estudia
el fundamento y la razón de ser de todas las ciencias,
del método que utilizan y de los objetos que estudian.
- El método que utiliza la filosofía es el
razonamiento o argumentación lógica para
explicar la realidad. A la filosofía no le basta
con constatar o comprobar los datos. Debe
ir más allá del hecho, más allá de lo
experimental, para hallar la causa o causas
de lo existente, precisamente a través de la
razón.
- El objetivo o la finalidad de la filosofía es
conocer y contemplar la verdad de lo existente. Para
los griegos la filosofía constituía un amor
desinteresado a la verdad. Aristóteles afirmaba que los hombres, al filosofar, buscan conocer con la finalidad de
saber y no para conseguir una utilidad práctica.
Esta concepción griega de la filosofía se debe a que cuando apareció, los griegos habían solucionado los
problemas fundamentales de la subsistencia y se habían liberado de las necesidades materiales más urgentes.
En nuestro continente latinoamericano, el objetivo de la filosofía no se debe quedar solo en conocer y
contemplar la verdad, sino que ese conocimiento debe transformar nuestra visión del mundo y de la vida humana
para dar lugar a una nueva escala de valores que responde a nuestra realidad. La filosofía de predecir un nuevo
orden personal y social.
No debemos olvidar que la filosofía está sujeta a circunstancias históricas sociales bien determinadas. Cada
época ha generado una manera especial de explicar la realidad.
Los griegos se preocuparon por él estuviera naturaleza, el pensamiento medieval estudió principalmente el
problema de Dios, la edad moderna se basó preferentemente en el problema del conocimiento, y en la actualidad el
hombre ha centrado su atención en todo aquello que conforma su realidad: la existencia, la vida, la historia, la
economía, etc.
En América Latina la filosofía nos debe liberar de la superstición, del error e incluso de muchas circunstancias
sociales y políticas que impiden el ejercicio de nuestra libertad.

Filosofía greco-romana
Entrar en contacto con la filosofía significa entrar en comunicación con los filósofos, comprender su lenguaje,
reconocer las condiciones históricas de su vida y su cultura. La filosofía entonces, puedes comprenderse al recorrer la
historia, sus circunstancias y las repuestas en cada momento dan los pensadores a cada coyuntura. Este cumulo de
ideas es lo que fue construyendo nuestra forma de comprender y entender el mundo, dándole sentido y dirección.

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El primer periodo de la filosofía se ubica entre el siglo VI a.C. y el siglo III d.C. es el resultado de la originalidad
griega que deja de lado las explicaciones míticas y busca comprender el mundo como una totalidad, dando
explicaciones cada vez más racionales y menos facilistas.
Esta nueva forma de explicarse la realidad se manifestó no solo en la filosofía si no en la ciencia, el arte, la
política. El hombre griego, consiente de su libertad género una nueva forma de convivencia política con la
participación de todos, llamada democracia.
Este mismo espíritu de libertad condujo a la cultura griega a la búsqueda del origen y constitución de los
seres naturales. Con estos datos creo sistemas de pensamiento que perduran hasta hoy.
La filosofía griega se planteó como problema fundamental el estudio de la naturaleza, buscando una
explicación del cosmos, del hombre, del ser y de los principios que deben regir la vida.
De esta forma nacieron los primeros tratados de la filosofía: la cosmología, la ontología y la ética
respectivamente.
Las diversas explicaciones que surgieron a los problemas planteados por los pensadores griegos, generaron
grupos de seguidores que compartían estas ideas por considerarlas válidas y ciertas. Estos grupos conformaron las
escuelas filosóficas, que recibieron su nombre del lugar donde nacieron tales como las escuelas de Mileto y Elea, o,
en otros casos, de sus principales ideas como la escuela atomística de Empédocles o la escuela de los sofistas.
En la actualidad mucho de nosotros estamos afiliados sin saberlo, en alguna de estas escuelas, ya que
nuestro modo de pensar y la educación que recibimos deriva, de una u otra forma, de pensadores como Aristóteles,
Platón o Sócrates, por ejemplo.
La filosofía greco-romana heredo al pensamiento filosófico los más importantes tratados que hoy
estudiamos:
-la cosmología o estudio del cosmos.
-la ontología o el estudio del ser.
-la antropología o estudio del hombre.
-la gnoseología teoría del conocimiento.
Conocer la filosofía greco-romana nos va a permitir comprender mucho mejor la historia del pensamiento
filosófico hasta nuestros días.

La filosofía medieval
El influjo del cristianismo: Con el tiempo, el problema del conocimiento de la naturaleza planteado por la
filosofía griega, fue desplazado por el problema de la incidencia de Dios en la vida del hombre y del mundo. Las
últimas escuelas del periodo antiguo, reconsideraron los elementos religiosos y les dieron un fundamento filosófico.
La filosofía de la edad media nació en un contexto de preocupación espiritual. La llegada del mensaje
cristiano a la cultura occidental, impactó de una manera tan fuerte, que influenció toda la filosofía, la cultura, la
política y la economía medieval.
La influencia del pensamiento cristiano en la cultura fue fruto de dos circunstancias particulares:
Fuente: [Link]

- Hacia el año 300 a.C. el imperio romano se extendió por todo el mediterráneo y tuvo el dominio de muchos
territorios. Pero su gran debilidad estaba en el hecho de encontrarse internamente dividido, lo que le restaba
poder y estabilidad para gobernar los territorios colonizados.
- A partir del año 60 d.C. el mensaje cristiano llegó hasta la cultura romana y dio origen a comunidades que
vivían y predicaban un estilo particular de vida. Estas comunidades se fueron extendiendo por todo el imperio y, a
pesar de ser perseguidas por los emperadores, se mantuvieron firmes y con numerosos adeptos. El emperador
Constancio, que se convirtió al cristianismo, unificó el imperio y en el año 314 oficializó la religión cristiana como la
religión del imperio romano. Aun cuando el cristianismo no pudo detener la caída del imperio, si permaneció
presente durante las invasiones bárbaras y caracterizo el estilo de vivir y de pensar del hombre de la edad media.
La filosofía medieval quiso expresar entonces, en términos de reflexión racional, una nueva visión del
universo derivada del cristianismo. Por esto el desarrollo de la filosofía, entre el siglo V y el siglo XV, se planteó
principalmente EL PROBLEMA DE DIOS Y DEL MUNDO, confundiendo en algunos casos la teología con la filosofía.

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El pensamiento de algunos filósofos griegos, especialmente de Platón y Aristóteles, sirvió para hacer
comprensible el mensaje cristiano por parte de los filósofos medievales.
Muchos historiadores consideran este periodo como un momento oscuro de la filosofía, en el cual el dominio
de las ciencias teológicas coloco a la filosofía, a su servicio, convirtiéndola en un simple instrumento para iluminar el
conocimiento de Dios, que era inalcanzable por los simples medios racionales.
La filosofía se convirtió entonces, en la generadora de las estructuras medievales de pensamiento que se
vieron florecer en el nacimiento de las grandes universidades.

La filosofía moderna: Hacia el dominio de la naturaleza

A partir del siglo XV se hace evidente el conflicto entre la ciencia y la fe. Algunos establecen teorías opuestas
a las explicaciones que daba la iglesia.
Las ideas medievales centradas en la defensa y explicación del cristianismo, fueron cediendo paso a paso a
las teorías de la física moderna propuestas por Nicolás Copérnico y Juan Kepler. Estos hechos llevaron a la sociedad a
un cambio en su concepción del mundo.
El problema de Dios pasó a un segundo plano, colocándose en su lugar al hombre como el problema
fundamental de este nuevo periodo. La filosofía moderna generó así una nueva forma de comprender el mundo
desde el hombre, opuesta a la visión medieval que era teocéntrica.
Las características fundamentales de esta nueva visión del mundo o modernidad las podemos sintetizar en
los siguientes puntos:
- Se independiza la filosofía de la teología.
- Se centra la atención sobre la búsqueda del dominio de la
naturaleza.
- Nace la afición por las ciencias experimentales o empíricas.

La filosofía moderna buscaba explicar el universo desde la razón. A


diferencia de los griegos, el universo para los filósofos modernos respondía
a una estructura unitaria, con unas leyes internas propias. La interpretación
de dichas leyes le permitiría al hombre el dominio sobre la naturaleza.
Los primeros conceptos modernos colocaron a la matemática como
la ciencia base para comprender el universo, subordinando las demás
ciencias a ella.
Los filósofos modernos buscaron un principio evidente, es decir,
que no necesitara explicación, para poder comprender el universo y la
realidad. El universo para la filosofía moderna es considerado como un
todo, como una unidad que funciona por medio de leyes y cuya estructura
es de carácter matemático, por lo tanto, la razón puede conocerlo y
dominarlo todo.
El astrónomo y matemático francés Pierre Laplace afirmaba: “si una
inteligencia humana, llegase a conocer el estado y funcionamiento de
todos los átomos que componen el universo, el futuro sería predecible y el
pasado deducible para esta inteligencia”.
Los conceptos filosóficos modernos, poseían un carácter racional y
matemático, que unido al nuevo modelo experimental utilizado por
Copérnico, Kepler y Galileo, van a permitir en el siglo XVI el nacimiento de
una nueva ciencia, la ciencia moderna que solo cree en lo concreto,
demostrable, experimentable y verificable.

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La filosofía contemporánea
La preocupación por el hombre
La época contemporánea se ubica entre finales del siglo XVIII y el siglo XX fue la respuesta a los profundos
cambios que generó la reflexión filosófica y, especialmente, el desarrollo de las ciencias y la técnica.
El racionalismo moderno condujo a la sociedad a la productividad y al cambio en las relaciones sociales, todo
bajo el supuesto de que el intelecto humano era capaz de conocer y dominar las leyes que explican el universo.
Ese concepto matemático y mecánico, del universo y del hombre, hizo crisis con el desarrollo de las ciencias
que perciben al universo material, no como una máquina de absoluta precisión, sino como algo indeterminado y
relativo. Esta nueva concepción se fundamenta principalmente en el principio de discontinuidad del físico alemán
Max Planck formulado en 1900; la teoría de la relatividad planteada por el físico alemán, nacionalizado
estadounidense Albert Einstein, publicada en el año de 1921 y el principio de indeterminación del físico alemán
Werner Heisenberg planteado en 1927.

Fuente: think out of the box – WordPress

La cultura generada por las dos guerras mundiales dejo en el siglo XX una sensibilidad especial por la vida,
por lo pasajero y finito de la existencia. La descomposición social generada por las guerras y la crisis económica,
mostraron al mundo unas fuerzas irracionales que el hombre no dominaba ni podía explicar racionalmente. El
medico austriaco Sigmund Freud explicó las conductas irracionales del hombre desde un nuevo elemento, el
inconsciente, y generó una nueva escuela en la psicología que buscaba comprender al hombre desde su
irracionalidad. Esta escuela recibió el nombre de psicoanálisis.
En este ambiente, la filosofía contemporánea se preocupó fundamentalmente por la existencia, por la vida
y planteoexplicaciones desde elementos no tan racionales, tales como la intuición y el inconsciente. Encontramos
planteamientos sobre la existencia, como la de los filósofos franceses Jean-Paul Sartre en su obra el ser y la nada y
Albert Camus en el hombre rebelde. De igual manera es preciso citar al alemán Martin Heidegger y su obra el ser y el
tiempo.
De la filosofía contemporánea debemos resaltar su acercamiento al hombre y a su realidad y la búsqueda de
una expresión más humana, donde la tecnología y la ciencia no borren el sentimiento y la espiritualidad humanos.
El filósofo contemporáneo es un contestatario de la sociedad industrializada, tecnológica y deshumanizada,
pretende por todos los medios darle valor a la exigencia, explicar el sentido de la vida y dl mundo. Un ejemplo de
este nuevo modelo filosófico lo tenemos en nuestras culturas latinoamericanas, que se preocupan hoy por hacer una
filosofía desde nuestra situación, desde nuestra circunstancia propia.

SINTESIS Y COMPRENSIÓN:

Hicimos un recorrido por las distintas épocas de la historia de la filosofía y dentro de ellas identificamos los
problemas fundamentales a los cuales responde. Veamos qué aspectos recuerdas de cada época:
1) ¿Cuál fue el primer problema filosófico que se plantearon los griegos?
2) ¿Qué filósofos griegos fueron retomados en el medioevo?
3) ¿Cuáles son las características fundamentales de la filosofía moderna?
4) ¿Cuál es el concepto del universo de la filosofía contemporánea?

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¿Por qué la mitología?
La admiración y el asombro son rasgos constitutivos de nuestra naturaleza humana. Nos admiramos por una
tempestad, por el orden del cosmos, por un nuevo avance tecnológico, etc.
Pero ese sentimiento de asombro no se queda ahí si no va más allá; crea nosotros la necesidad de conocer o
de explicarnos el porqué de todo cuanto existe.
En la antigüedad el hombre se admiró de todo aquello que constituía su mundo: la armonía de la naturaleza,
el orden visible del cosmos, los fenómenos naturales… Sintió, entonces, la necesidad de explicar ser el origen de los
seres y los fenómenos.
La primera explicación que el hombre dio el origen del cosmos y de la vida está contenida en un conjunto de
historias, cuyos protagonistas son dioses que con poderes sobrenaturales crearon los seres naturales y el mundo. A
esa forma de explicar el mundo se le conoce con el nombre mitología.
El mundo de los dioses griegos
El mundo es de los dioses griegos, tal como se conoce nuestros días, es fruto de la imaginación de Homero,
Hesíodo y otros poetas. Numerosas ruinas de templos y lugares sagrados ubicados en la Acrópolis de Atenas
prueban que los griegos vivieron un largo periodo mítico.
En las doctrinas que hablan sobre el origen y parentesco entre los dioses, o teogonías, y las que hablan sobre
el origen del universo, o cosmogonías, aparecen dioses personificados y dotados de nombres que se han mantenido
a través de la historia.
Zeus es el dios del cielo y el trueno, Poseidón el señor de los mares, Hades el dios de la riqueza y la muerte.
Junto a estos tres dioses supremos se encuentran otros dioses que representan, cada uno de ellos, diversos
aspectos de la realidad humana, por ejemplo: Atenea, diosa de la guerra, simbolizar las permanentes rivalidades
entre los hombres, y Afrodita, diosa de la belleza y el amor, representa la vanidad y la afecto, sentimientos
inherentes al ser humano.
Los dioses, cuya morada era ubicada por los griegos en un lugar también mitológico denominado el Olimpo,
llevaban una vida similar a la de una familia noble y afortunada, pero rodeada de conflictos e intrigas a semejanza de
los humanos.

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Es aquí donde se halla la originalidad de la mitología griega, pues a diferencian de los mitos de los otros
pueblos, los poetas griegos convirtieron a los dioses en seres humanos, con sentimientos y pasiones también
humanas, aunque más bellas y más poderosos que los hombres El pueblo amaba a sus dioses y se dirigía a ellos
cuando necesitaba ayuda.

El concepto que hoy tenemos de la naturaleza no es el mismo que tenían los filósofos griegos. Ellos
entendían la naturaleza como una sustancia permanente y primordial que se mantiene a través de los cambios que
sufren los seres naturales. A esa sustancia o naturaleza la llamaban physis.

El arjé:
Los filósofos griegos al estudiar la naturaleza o physis, se preocuparon por buscar el principio o el elemento
del cual proceden los seres naturales y del cual están compuestos. A este principio le dieron el nombre de arjé.
La búsqueda del principio o arjé de la naturaleza, motivo a diversos pensadores quienes dieron su respuesta
y crearon grupos con las personas que compartían sus ideas. Estos grupos conformaron las llamadas escuelas
presocráticas, es decir, escuelas que existieron antes de Sócrates.
Fuente: [Link]

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La escuela de Mileto:
En esta escuela es importante mencionar a tres filósofos: Tales, Anaximandro y Anaxímenes. Los tres eran de
Mileto, ciudad griega del Asia menor, que en el siglo VI a.C. alcanzó a cima de su desarrollo económico, político e
intelectual.
Tales de Mileto, el pensador que según la tradición dio comienzo a la filosofía griega, fue
maestro de Anaxímenes y Anaximandro.
Respecto a la pregunta sobre cuál es el elemento que dio origen a la naturaleza, Tales llegó a la
conclusión de que el agua es el origen de todo. Basó su respuesta en el hecho de que las plantas y los
animales no pueden existir sin la humedad.
Anaximandro llegó más lejos que su maestro en la búsqueda del elemento original. No estuvo de
acuerdo con que el agua fuera el elemento que dio origen a la naturaleza, pues para poder convertir
el agua de estado sólido a líquido era preciso calentarla, lo mismo para separarla del estado líquido
al gaseoso.
Este hecho llevó a Anaximandro a concluir que en la naturaleza hay dos principios
fundamentales: el calor y el frio. A su vez estos dos elementos surgieron de la separación de una materia
original infinita llamada apeirón, es decir, una sustancia sin límites.
Anaxímenes, en cambio, concluyó que el aire es el origen de todo cuanto existe. Decía que
cuando el aire se concentra se forman nubes de donde cae lluvia, y concluye afirmando que, al
concentrarse más, nacen las materias sólidas como la tierra y las piedras.
En el año 494 a.C., poco después de la muerte de Anaxímenes, la ciudad de Mileto fue arrasada
por los persas. Desapareció así el primer gran centro de reflexión filosófica. Sin embargo, el pensamiento
filosófico no desapareció gracias al aporte del filósofo griego Pitágoras, quien fundó una escuela en la
ciudad de Samos.

Pitágoras y los pitagóricos: La escuela pitagórica:


La escuela pitagórica fue fundada en Crotona, sur de Italia, por el filósofo y matemático
Pitágoras. Esta escuela era una especie de confraternidad o de orden religiosa, y estaba organizada
mediante reglas específicas de convivencia y conducta. Los miembros de la escuela buscaban el enriquecimiento
intelectual.
El arjé son los números:
Los pitagóricos, al igual que la escuela de Mileto, buscaban el principio o arjé de la naturaleza. Se plantearon
principalmente un interrogante: ¿Qué es lo eterno y permanente en los fenómenos cambiantes del mundo? Para
responder a esta pregunta, no se limitaron a citar el agua, aire o cualquier otro elemento, sino que llegaron a la
conclusión de que el mundo es armonía y números.
Los pitagóricos vieron en los números el fundamento y la causa de todas las cosas. Esto se debe a que
Pitágoras hizo una explicación matemática de la realidad, por ejemplo, midió matemáticamente el sonido y
descubrió la incidencia de los números en los fenómenos del universo.
En la música Pitágoras hizo un gran descubrimiento: los acordes se pueden representar en relaciones de
cifras y la altura del sonido depende de la longitud de la cuerda que se hace vibrar.
Este hallazgo convirtió a Pitágoras en el precursor de la acústica. Es fácil comprender que su descubrimiento
fue acogido por sus discípulos con estupor y admiración: ¡había conseguido medir matemáticamente el sonido!
Pitágoras también descubrió la incidencia del número en los fenómenos del universo: el año, las estaciones,
los meses, los días, etc., están regulados por leyes numéricas. De igual forma, son leyes numéricas las que regulan el
tiempo de la gestión en los animales y en el hombre, los ciclos de desarrollo biológico y los distintos fenómenos de la
vida.
Los pitagóricos, entusiasmados por estos descubrimientos, creyeron haber encontrado el arjé o principio de
la naturaleza, que para ellos era el número.
La importancia de los pitagóricos:
La escuela de Pitágoras constituyó un avance en la historia del pensamiento. La escuela de Mileto reflexionó
sobre lo concreto, en cambio los pitagóricos fueron los primeros en reflexionar sobre cuestiones ideales como los
números, sentando así las bases de una filosofía que va más allá del mundo visible.
De otra parte, la aplicación de las matemáticas a la explicación del universo, ha sido el aporte más
significativo de la escuela pitagórica al progreso de la ciencia, ya que los científicos han hecho descubrimientos
paulatinos de ese núcleo matemático que formaliza la constitución de los seres y las leyes de la naturaleza.

Las escuelas de Éfeso y Elea: Dos escuelas opuestas:


Después de los pitagóricos aparecieron las dos figuras más importantes del pensamiento presocrático:
Heráclito de Éfeso y Parménides de Elea. Estos dos filósofos también buscaron el fundamento de la naturaleza.
Heráclito de Éfeso:
Heráclito estudió la naturaleza teniendo como base los datos que dan los sentidos. Observó detenidamente
el ciclo evolutivo que siguen los seres vivos: nacen, crecen y muere. Observó también, que cada persona es distinta
de las demás y que está en permanente evolución. Entonces llegó a la conclusión de que todo se mueve, todo fluye,
nada permanece inmóvil y fijo, todo cambia y se modifica.
Este descubrimiento del cambio que sufre la naturaleza, Heráclito lo resumió en su frase más famosa: “no
podemos bañarnos en un mismo rio dos veces”. El sentido de esta frase es claro: el rio es aparentemente el mismo,
pero en realidad está constituido por aguas siempre nuevas y distintas que llegan y se van. Por eso no se puede bajar

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dos veces a la misma agua del rio, porque cuando se baja por segunda vez es otra agua la que está llegando. Según
Heráclito, esto se explica a toda la realidad sin excepción ninguna.
Al cambio que sufre la naturaleza Heráclito lo llama devenir. Este devenir, o cambio, ocurre por la lucha de
contrarios, ya que sin oposición ninguna vida es posible. Sin hambre no hay saciedad, sin fatiga no hay reposo. Para
Heráclito el símbolo del cambio eterno o devenir de las cosas es el fuego, el más variable de los elementos.
Parménides de Elea:
Parménides no estaba de acuerdo con la explicación de Heráclito. Si, para Heráclito el fundamento de la
realidad era el cambio, para Parménides el fundamento es el ser que no cambia.
Parménides se dio cuenta que todas las cosas que existen tienen algo en común el ser. Las rocas tienen ser,
es decir son, las plantas son, el hombre es, etc. El ser no se agota en cada una de las cosas, sino que las cobija a
todas. Por ejemplo, el término hombre se aplica a todas las personas, por muy distintas que sean y aunque cambien
radicalmente. Por eso se habla del ser humano.
Parménides profundizó más su estudio sobre el ser y llegó a la siguiente conclusión: el que sabe que el ser
existe es el hombre, ya que lo descubrió gracias a su capacidad de pensar, por eso todo lo que uno piensa y dice, es.
Por lo tanto, el pensar y el ser son lo mismo. El ser es inmutable; es uno, continuo y macizo; es eterno.

La corriente pluralista
A los últimos presocráticos se les conoce con el nombre de pluralistas porque intentaron explicar la
naturaleza recurriendo a más de un principio originario de la misma. Las escuelas pluralistas más importantes fueron
la escuela armonista y la escuela atomista.
La escuela armonista
La explicación de la naturaleza hecha por Heráclito era, del todo opuesta a la que dio Parménides. Debido a
esto, un grupo de filósofos griegos, a comienzos del siglo V a.C., intentó construir una filosofía que fuera a la vez fiel
al pensamiento de Heráclito y al de Parménides. Como estos filósofos procuraron conciliar o armonizar esas teorías,
fueron llamados los armonistas. Dos filósofos se distinguen en esta escuela: Empédocles y Anaxágoras.
-Empédocles explico la naturaleza diciendo que existen cuatro raíces de las cuales surgieron los seres; la
tierra, el agua, el aire y el fuego. Cada una de estas raíces es inalterable e indestructible, pero puede moverse, unirse
y separarse de las demás raíces. Lo que produce el movimiento y la mezcla de estas raíces son las fuerzas opuestas
del amor y el odio.
-Anaxágoras coincidió con Empédocles al asegurar que nada se crea ni se destruye, solo hay una mezcla o
separación de cosas existentes. Por eso hay cambio. La mezcla y separación de los elementos los producen unos
gérmenes, que son eternos, indestructibles, inmutables e infinitos en número.

La escuela atomista
La escuela atomista apareció a comienzos del siglo V
a.C. Sus máximos representantes fueron Leucipo y
Demócrito. La explicación que los atomistas dieron acerca
del origen y constitución de los seres vivos fue muy original.
Los atomistas aseguraban que los seres naturales
estaban compuestos de un número infinito de cuerpos,
invisibles y, por lo tanto, reciben el nombre de átomo, que
significa no-divisibles. Los átomos son indestructibles e
inmutables.
Demócrito decía que en realidad solo existen
átomos y espacio vacío. Desde tiempos remotos, los átomos
se mueven en el espacio vacío; algunas veces chocan entre si y causan movimientos turbulentos, del cual resulta la
creación de un mundo.
Demócrito también enseñaba que nuestras impresiones sensoriales, tales como dulces, amargo, caliente,
frio, etc., son producidos por el contacto entre los átomos del mundo visible y los átomos que conforman nuestra
alma. La diferencia entre alma y cuerpo es que los átomos del alma son más ligeros y dinámicos que los átomos del
cuerpo. Con esto, Demócrito hizo una interpretación materialista del mundo, ya que para él nada existía fuera de los
átomos y el espacio vacío.

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1. Completa un cuadro como el siguiente, que resuma las teorías de los filósofos griegos acerca del
origen y el fundamento de la naturaleza.

2. Explica por escrito:


A). El concepto de physis. B). El concepto de ser
D). El concepto de átomo. E). El concepto de devenir.
Etimológicamente es un término griego compuesto, a su
vez de: ἐπί [epí] que significa: sobre, en, encima,
más ἵστημι [hístemi] que significa: situar, colocar, estar. Así
pues, el conocimiento ἐπιστήμη [epistéme] hace referencia a
aquel conocimiento que se coloca sobre, que está por encima de
otros conocimientos.
FUENTE: [Link]

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Hoy en día, varios problemas y desafíos en torno al conocimiento están presentes en diversas áreas de la
sociedad y la academia. Algunos de estos problemas incluyen:
Desinformación y Fake News: Con la proliferación de las redes sociales y la facilidad de acceso a información
en línea, la desinformación y las noticias falsas son un problema creciente. Esto dificulta la capacidad de las personas
para distinguir entre información precisa y engañosa, lo que socava la confianza en el conocimiento verificado.
Sesgos y Filtración de la Información: Los algoritmos de recomendación y personalización pueden crear
burbujas de filtro, donde las personas solo están expuestas a información que refuerza sus creencias existentes. Esto
puede llevar a la polarización y dificultar la apertura a nuevas perspectivas y conocimientos.
Acceso Desigual al Conocimiento: A pesar de los avances en la accesibilidad a la información, todavía existen
disparidades significativas en el acceso al conocimiento entre diferentes regiones, grupos socioeconómicos y
comunidades marginadas. Esto puede ampliar las brechas de desigualdad y limitar las oportunidades para el
desarrollo y el progreso.
Ética de la Tecnología y la Investigación: El rápido avance de la tecnología plantea desafíos éticos en torno a
cuestiones como la privacidad, la seguridad de los datos, la inteligencia artificial y la edición genética. Es crucial
abordar estos problemas para garantizar que el conocimiento y la innovación se utilicen de manera ética y
responsable.
Diversidad y Representación en el Conocimiento: Existe una creciente conciencia sobre la importancia de
incluir una amplia gama de perspectivas y voces en la producción y difusión del conocimiento. Esto implica abordar la
falta de diversidad en la academia y en los medios de comunicación, así como reconocer y valorar diferentes formas
de conocimiento y sabiduría, incluidos los conocimientos indígenas y tradicionales.
Crisis de Confianza en las Instituciones y Expertos: La creciente desconfianza en las instituciones tradicionales
y los expertos puede socavar la autoridad del conocimiento experto y científico. Es necesario trabajar para
reconstruir la confianza pública y fomentar una cultura de transparencia y rendición de cuentas en la producción y
comunicación del conocimiento.
Abordar estos problemas requiere un enfoque multidisciplinario y colaborativo que involucre a gobiernos,
instituciones académicas, la sociedad civil, el sector privado y la ciudadanía en general.
Resolver los problemas actuales del conocimiento requiere un enfoque integral y colaborativo. Aquí hay
algunas estrategias que podrían ayudar a abordar estos problemas:
Educación y Alfabetización Mediática: Promover la educación en habilidades críticas y pensamiento crítico
desde una edad temprana puede ayudar a las personas a discernir entre información veraz y desinformación. La
alfabetización mediática y digital es fundamental para capacitar a las personas para que sean consumidores
informados de información en línea.
Transparencia y Responsabilidad: Las instituciones académicas, los medios de comunicación y las plataformas
en línea deben priorizar la transparencia y la responsabilidad en la producción y difusión del conocimiento. Esto
incluye divulgar los sesgos potenciales, garantizar la verificación de los datos y proporcionar contexto adecuado para
la información presentada.
Promoción de la Diversidad y la Inclusión: Es fundamental promover la diversidad y la inclusión en todas las
áreas del conocimiento, desde la investigación científica hasta la representación en los medios de comunicación. Esto
implica reconocer y valorar diferentes perspectivas, experiencias y formas de conocimiento, incluidos los
conocimientos indígenas y tradicionales.
Énfasis en la Ética y la Responsabilidad Social: Los investigadores, científicos y profesionales deben considerar
los impactos éticos y sociales de su trabajo y tomar medidas para mitigar posibles consecuencias negativas. Esto
incluye la evaluación de riesgos, la participación pública y la consideración de los principios de justicia y equidad en la
investigación y la práctica.
Fomento de la Colaboración Interdisciplinaria: Muchos de los problemas actuales del conocimiento son
complejos y multifacéticos, y requieren enfoques interdisciplinarios para su resolución. Fomentar la colaboración
entre diversas disciplinas puede generar nuevas perspectivas y soluciones innovadoras para abordar estos desafíos.
Inversión en Investigación y Desarrollo: Es crucial invertir en investigación y desarrollo en áreas clave, como
la ciencia, la tecnología y la educación, para avanzar en nuestro entendimiento y abordar los problemas emergentes
del conocimiento. Esto incluye apoyar la investigación básica, aplicada y traslacional, así como promover la
innovación y la creatividad en todas las áreas del conocimiento.
Al abordar estos problemas de manera proactiva y colaborativa, podemos fortalecer el papel del
conocimiento en la sociedad y promover un futuro más informado, inclusivo y sostenible.

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La teoría del conocimiento es una parte importante de la filosofía. Pero es difícil precisar cuál es su objeto y
más aún cuáles son los resultados a los que se ha llegado en ella, sin indicar de antemano desde qué postura, o
concepción filosófica se está hablando. En el artículo sobre gnoseología pueden verse algunas indicaciones respecto
a los diversos planteamientos filosóficos del problema del conocimiento, y la relación de la denominación «teoría del
conocimiento» con otros términos como «epistemología», &c. Aquí nos limitaremos a exponer brevemente los
problemas fundamentales que plantea hoy una teoría filosófica del conocimiento.
De ellos el primero es la relación entre conocimiento científico y no científico. Otro problema importante es
el de la relación entre esta teoría filosófica y las diversas disciplinas científicas que también se ocupan del
conocimiento. Terminaremos aludiendo a las opciones filosóficas fundamentales en teoría del conocimiento.
1. El conocimiento científico y el no científico
En el contexto de la filosofía
radicional
t (escolástica,
f
undamentalmente) es normal referirse a
varios tipos de conocimiento y establecer
una jerarquía entre ellos. Empezando por
lellamado conocimiento vulgar o del
sentido común, se pasa inmediatamente al
científico y se señalan después otras
formas de conocimiento como el artístico,
lefilosófico, el religioso o el teológico, de
los cuales este último suele ser
considerado el más perfecto. Dentro de este esquema es fácil advertir a veces un ligero desplazamiento hacia el
irracionalismo, a partir del cual el conocimiento científico no sólo ocupa un lugar mínimo en la escala jerárquica de
las formas de conocimiento, sino que incluso puede aparecer como verdadero desconocimiento, por su carácter
parcial, limitado, &c.
Dentro de esta perspectiva, que llamaremos –por denominarla de alguna manera– «conservadora»,
adquieren pleno significado los planteamientos ciertamente metafísicos (en el mal sentido de la palabra metafísica)
respecto a la posibilidad, límites y esencia del conocimiento.
Desde una perspectiva racionalista, sin embargo, el modelo de cualquier forma de conocimiento es el
conocimiento científico. Si esta posición se lleva hasta su extremo puede llegarse incluso a negar que haya otra
forma real de conocimiento que no sea el científico.
Nos parece que la postura más adecuada es la racionalista (que algunos denominarán cientificista)
(cientificismo), pero siempre y cuando se mantenga respecto a la ciencia una postura suficientemente crítica (El mito
de la ciencia). De acuerdo con esto no parece que tenga mucho sentido hablar de conocimiento religioso o artístico,
y mucho menos considerar a estas «formas de conocimiento» como más «perfectas» que el conocimiento científico.
La misma idea de perfección no tiene mucho sentido aplicada al conocimiento, salvo para declarar que es
perfectible. Y esto cuadra bien ante todo con el conocimiento científico. Otra cuestión es que los aspectos afectivos,
emotivos, &c., que figuran en el arte o la religión cumplan también un determinado papel en la ciencia y que, por
consiguiente, la separación de ésta con respecto a esas otras formas de pensamiento o de conciencia históricamente
dadas sea más bien relativa.
En una teoría general del conocimiento, la teoría crítica de la ciencia ocupará por lo tanto un papel central; y
paralelamente la problemática sobre las «diferentes formas de conocimiento» quedaría mejor tratada en una teoría
previa sobre las «formas de pensamiento» en la que se distinguieran los aspectos histórico- sociológicos o
institucionales de éstas (el arte, la religión, la ciencia) como partes de la cultura, de las cuestiones valorativas (su
valor cognoscitivo en este caso).
2. Teoría del conocimiento: ¿ciencia o filosofía?
El conocimiento es un fenómeno con múltiples aspectos. Es un fenómeno psicológico, sociológico, biológico
incluso. Cabe, pues, su estudio desde muchos puntos de vista, a partir de múltiples ciencias empíricas. También en el
estudio del conocimiento científico cabe esta perspectiva científica, representada ya de hecho por la ciencia de la
ciencia. La epistemología genética de Piaget pretende también constituir una teoría general del conocimiento (de
tipo racionalista: el conocimiento científico como modelo más desarrollado de cualquier forma de conocimiento) con
base en los resultados de ciencias positivas que se ocupan de los procesos cognoscitivos, como la psicología genética
fundada y desarrollada por el mismo Piaget, la biología, la sociología y la historia de las ciencias, &c. En el artículo
epistemología nos ocupamos de este programa de investigación. Por el momento aquí diremos únicamente que, en
cualquier caso, no parece que pueda negarse que todas las investigaciones empíricas sobre los procesos
cognoscitivos parten de preconcepciones filosóficas acerca de qué es el conocimiento –qué entendemos por conocer
la realidad– sin las cuales no podrían orientarse aquellas investigaciones. Igualmente cabe señalar, al término del
proceso, la posibilidad de diversas interpretaciones filosóficas de los resultados empíricos.
3. Teorías filosóficas del conocimiento
De hecho, las investigaciones sobre el conocimiento (de
cualquier forma que se entiendan éstas: científica y filosófica)
tienen que enfrentarse desde el principio con opciones de
carácter estrictamente filosófico. Tal es el caso,
fundamentalmente, de la opción necesaria a favor de una de las
dos interpretaciones extremas: realismo o subjetivismo
idealista. La concepción realista parte del supuesto de que el
mundo conocido es exterior al sujeto y de que constituye un

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ideal de nuestro conocimiento el adecuarse con una realidad previamente dada. La actitud realista más consecuente
es la que viene acompañada del calificativo «crítico». El realismo crítico añade al realismo la idea de que nuestro
conocimiento nunca agota de forma definitiva, ni se adapta (o mejor, no sabemos si se adapta) de forma exacta a esa
realidad previamente dada. Frente a esta posición, las diferentes formas de subjetivismo idealista, implican en
diversa medida la idea de que el conocimiento es un asunto fundamentalmente subjetivo, sin que sea posible
entender la conexión entre nuestro conocimiento y la realidad que pretendemos conocer. Algunas concepciones
actuales como el fenomenalismo, el operacionalismo, el instrumentalismo, representan en el fondo diversas
variantes del idealismo subjetivo.
Respecto a los supuestos ontológicos que pueden acompañar a las diversas concepciones sobre el
conocimiento, está claro que aunque no hay una reacción de implicación lógica, las posturas más coherentes con el
realismo por una parte y con el subjetivismo por otra son, respectivamente, el materialismo y el espiritualismo o
idealismo objetivo. Miguel A. Quintanilla. FUENTE: [Link]
El hombre que siempre se ha preocupado por el conocimiento de lo que le rodea. A través de su inteligencia
ha cuestionado la naturaleza y ha tratado de comprenderla dando diversas respuestas.
Las primeras respuestas que el hombre dio a sus preguntas sobre la naturaleza fueron de carácter mítico,
pero al nacer la filosofía, el hombre se planteó un nuevo camino para lograr el conocimiento de lo que le rodeaba, el
camino de la reflexión nacional.
A través de la historia de la reflexión filosófica, se hace evidente la preocupación por resolver dos problemas
fundamentales para toda la filosofía: el problema del ser, que ha sido llamado ontología y el problema del
conocimiento, que ha sido llamado gnoseología y teoría del conocimiento.

Elementos del conocimiento.


El hombre posee la capacidad de percibir y conocer todo aquello que le rodea:
• a través de sus sentidos percibe lo que su entorno le ofrece, las cosas para
observar, ver, tocar u oler.
• Por medio de su inteligencia el hombre elabora conceptos, organiza y
estructura su pensamiento, a partir de la percepción que experimenta por los sentidos.
En la tarea del conocimiento es necesario tener en cuenta dos aspectos
fundamentales el sujeto que conoce, el hombre y el objeto que es conocido la realidad,
cada uno de ellos aporta diversos elementos en la construcción del conocimiento:
• El objeto que se deja conocer, aporta formas, colores, texturas, etc.
• El sujeto que conoce, observa, relaciona, experimenta, compara, elabora
conceptos, etc.
Estos dos elementos son indispensables para el conocimiento. Si alguno faltara, o
no cumpliera su función, no sería posible el conocimiento.
Esta relación entre el sujeto y el objeto, en el proceso del conocimiento, ha sido
estudiada a o largo de la historia por diferentes pensadores, pues no todos comprendieron
la importancia del problema.
Si la reflexión filosófica consiste en la búsqueda del conocimiento, entonces se
hace necesario verificar la validez del mismo.
En esta relación entre sujeto y objeto se da una doble dinámica: por parte del
objeto que determina al sujeto, pues permanece invariable mientras el sujeto solo se
forma una imagen del objeto, y por parte del sujeto ya que es quien conoce el objeto en el
proceso mimo de su transformación.

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Tipos de conocimiento
El conocimiento puede clasificarse de varias formas según diferentes criterios. Aquí te presento algunos de
los tipos principales:
Conocimiento Empírico o Experiencial: Se adquiere a través de la experiencia directa y la observación del
mundo. Es el conocimiento común, cotidiano y práctico que obtenemos en nuestra vida diaria.
Conocimiento Científico: Se basa en el método científico, que implica la observación, la experimentación, la
formulación de hipótesis y la verificación de resultados. Busca explicar fenómenos de manera objetiva y
reproducible.
Conocimiento Filosófico: Surge de la reflexión y la argumentación racional sobre preguntas fundamentales
sobre la realidad, el ser humano, el conocimiento y la moral. Se apoya en la lógica y la argumentación conceptual.
Conocimiento Teológico: Relacionado con las creencias religiosas y la fe. Se basa en revelaciones divinas,
escrituras sagradas y tradiciones religiosas para comprender la naturaleza de lo divino y su relación con el mundo y la
humanidad.
Conocimiento Tecnológico: Se refiere
al saber aplicado para diseñar, crear y utilizar
herramientas, máquinas, sistemas y procesos
para resolver problemas prácticos y satisfacer
necesidades humanas.
Conocimiento Artístico: Proviene de
la creatividad y la expresión estética. Incluye
habilidades y técnicas en áreas como la
pintura, la música, la literatura, la danza y
otras formas de expresión cultural.
Conocimiento Intuitivo o Subjetivo:
Se basa en la intuición, los sentimientos y las
percepciones personales. A menudo es difícil
de expresar o justificar
racionalmente.
Estas categorías no son
necesariamente excluyentes y pueden
superponerse en muchos casos. Además, el
conocimiento puede ser más complejo y
estar influenciado por múltiples factores en
la vida cotidiana
La ciencia
La noción de ciencia ha estado muy ligada a la de filosofia. En el mando griego, ciencia era epistéme, es decir,
el tipo de conocimiento superior, el más elaborado. Platón lo oponia a opinión (dóxa), que era el conocimiento
propio del mundo sensible, el de los objetos empíricos.
La epistéme era el conocimiento propio del mundo inteligible, eterno e inmutable. Aristóteles, por su parte,
lo concebía como un tipo de conocimiento universal y necesario producido por deducción a partir de principios, y por
ello no afectado por las imperfecciones del conocimiento puramente sensorial, limitado y contingente. En la
jerarquía de conocimientos que proponía, la epistéme era el conocimiento previo all nivel supremo de conocimiento
o sabiduría (sofia).
Así, tanto la ciencia como la filosofía eran tipos de conocimiento con pretensiones de universalidad,
necesidad, inmutabilidad y eternidad. La epistéme tenía muy poco de nuestro actual concepto de ciencia, tan ligado
a la indagación observacional y experimental de la naturaleza y de un carácter eminentemente hipotético y, por ello,
revisable.
La noción moderna de ciencia se elabora en el Renacimiento, cuando se produce la llamada Revolución
científica. Es entonces cuando ciencia y filosofía se diferencian. Y esto ocurre porque determinadas ciencias
particulares, sobre todo algunas de las ciencias empíricas de la naturale-za, como la física y la astronomía, se
organizan, determinan sus rasgos específicos y diseñan su propio método.
Los dos elementos que diferenciaron el saber científico del filosófico fueron la experiencia, entendida como
experimentación, y la aplicación de las matemáticas al estudio de la realidad. Entendemos por experimento un
conjunto de actividades convenientemente planificadas con ayuda de fórmulas matemáticas, con las que se
pretende descubrir cómo se comportan las cosas. El objetivo del conocimiento científico no es determinar qué son
las cosas, sino cómo se comportan, y para
ello no basta con observar qué sucede
espontáneamente, sino que es preciso
construir la experiencia, controlarla, de
modo que muestre los aspectos que
interesa conocer.
¿Es ciencia la filosofía?
Solo podemos decir que la filosofía
es ciencia si entendemos por ciencia un
saber riguroso, capaz de ofrecernos la
estructura fundamental de la realidad. Sin
embargo, si utilizamos la noción de ciencia
moderna, los enunciados científicos no

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solo han de formar parte de un saber riguroso, sino que han de poder verificarse o falsearse experimentalmente,
cosa que no ocurre con los enunciados filosóficos.
Esto no significa que la filosofía no sea un saber racional y riguroso, sino que no es
una ciencia. tal como hoy la entendemos. Saber y ciencia no se identifican: hay formas racionales de saber que no
son ciencia, como es el caso de la filoso-fia. Empeñarse en reducir todo saber racional al saber científico recibe el
nombre de cientificismo.

El origen de la filosofía
Es comúnmente aceptado que la filosofía occidental tiene su nacimiento en Grecia durante el siglo VI a. C. Es
también usual postular que la motivación principal para el nacimiento de la filosofía se encuentra en una creciente
necesidad de encontrar explicaciones diferentes a las que ofrecían los mitos acerca del origen de las cosas. Existen
dos factores cruciales para que surgiera tal necesidad:
• El dinamismo comercial de Grecia, que hizo que a sus puertos llegaran personas de muchos lugares
diferentes, lo que permitió que los griegos tuvieran conocimiento de explicaciones míticas pertenecientes a otras
culturas. Este factor causó que se empezaran a generar dudas acerca de si los mitos griegos eran correctos.
Asimismo, esto hizo que muchos filósofos presocráticos, como Tales de Mileto, sintieran la necesidad de tener
criterios para saber cuál de las explicaciones era correcta, independientemente de las aceptaciones culturales.
• El desarrollo de la técnica y el crecimiento de la ciencia en Grecia hicieron que se empezaran a preferir
explicaciones basadas en la experiencia o en argumentos, superando las narraciones míticas.
En resumen, en Grecia hubo un clima propicio para buscar un tipo de explicación nuevo que fuera justificable
más allá de la aceptación cultural y que, por ende, fuera aceptable de manera universal. Este cambio en el
pensamiento griego se denomina el paso del mythos al lógos.

Tal vez el planteamiento filosófico de Sócrates (469 a. C.-399 a. C.) que más ha dado de qué hablar es su
declaración de ignorancia, en la que afirma que la única cosa que sabe es que no sabe nada. Sócrates concibe el
ejercicio filosófico como una búsqueda del conocimiento. El punto de partida del filósofo sería, entonces, ser
consciente de su desconocimiento sobre las respuestas a las preguntas importantes acerca del mundo y su papel
consistiría en intentar obtener tales respuestas. Por lo tanto, podemos concebir la filosofía como un "caminar" hacia
la verdad y, en este camino, siempre será necesario volver críticamente sobre las respuestas que se han obtenido.
Según esta concepción, existen dos formas diferentes de entender la verdad como objetivo de la filosofía:
• La verdad serviría como guía de todas nuestras actividades relacionadas con el saber, pero en principio, no
es alcanzable y, por ende, solo podemos aspirar a acercarnos cada vez más a ella.
• Se puede considerar que la verdad sí es alcanzable pero solo parcialmente, es decir, relativa a preguntas y
problemas concretos. Por ende, la búsqueda de la verdad será igualmente perpetua.
En términos generales, el escepticismo afirma que no es posible justificar ningún tipo de conocimiento. Por
ende, no hay una posición general en filosofía que pueda llamarse escepticismo sino que existen posiciones
escépticas diferentes, relacionadas con los distintos tipos de conocimiento que se acepten. Por ejemplo, si se admite
la teoría de Hume acerca de la existencia de dos clases de conocimiento, a saber, las relaciones de ideas y las
cuestiones de hecho, serían entonces posibles dos tipos de escepticismo, cada una atacando la posibilidad de realizar
satisfactoriamente los procesos de justificación adecuados para cada tipo de conocimiento.
Es importante evaluar los tipos de argumentos que justifican las posturas escépticas. Pueden considerarse los
argumentos de tipo pirrónico, que intentan postular premisas en las que se establezca que un cierto tipo de
justificación es variable, por ejemplo, varía entre sujetos, varía entre especies, varía desde ciertas posiciones
teóricas. Con base en eso, concluyen que ese tipo de justificación es insatisfactorio y, por ende, que los
conocimientos que buscan lograrse con ese tipo de justificación no son realmente conocimientos, dado que no
estarían justificados.
Si uno considera que los conocimientos acerca del mundo natural se justifican en la experiencia, un escéptico
del conocimiento podría proponer unas premisas que muestren que la experiencia es variable, por ejemplo, que
seres más grandes o más pequeños que los humanos van a tener experiencias diferentes (la experiencia que tiene
una hormiga de un terrón de azúcar es muy diferente a la nuestra) para concluir que los conocimientos sobre el
mundo natural no son posibles.
Es importante aclarar que, de la manera en la que lo hemos descrito, un escéptico se diferencia de un
relativista en tanto el primero considera que el conocimiento no es posible, mientras que el segundo argumenta que
el conocimiento objetivo no puede articularse, pero sí se pueden dar distintos tipos de conocimiento.
Hay otros argumentos escépticos de tipo cartesiano. Descartes (1596-1650) poseía una fe ciega en cuanto a
la posibilidad del conocimiento, relacionada con ciertas concepciones metafísicas acerca del mundo.
Por esto, él quería revisar la totalidad de las proposiciones que generan el conocimiento para evaluar si
podemos tomarlas realmente como tal. Dado que es imposible separarlas una por una para hacer esa evaluación,
Descartes ideó una forma de agruparlas a todas. Como todas nuestras creencias tienen como origen común a los
sentidos, la evaluación de si los sentidos pueden o no justificar satisfactoriamente un conocimiento va a permitir
obtener conclusiones acerca de la naturaleza de todas nuestras creencias.
El argumento escéptico cartesiano supone que, si podemos descartar a los sentidos como una fuente fiable
de conocimiento, tendríamos razones para pensar que no podemos confiar en los conocimientos que provienen de
ellos. Para construir un argumento correcto de ese estilo, es necesario suponer una premisa que afirme que, si es
posible la duda acerca de algo, ya no se puede tomar como conocimiento. Aceptada una segunda premisa que
afirme que podemos dudar de que los sentidos sirven para justificar nuestras creencias, podemos concluir que no
podemos considerarlas como conocimiento.
La segunda premisa es obtenida por Descartes a través del siguiente razonamiento: supongamos que

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estamos en las mejores condiciones para tener una experiencia, por ejemplo, en un lugar que cuenta con perfectas
condiciones de iluminación y nos encontramos en una situación física y psicológica insuperable. En tales condiciones,
tenemos una experiencia que se puede describir satisfactoriamente como hay un florero en mi mano derecha. La
postura de Descartes apunta a que, aun en tales condiciones, podemos dudar de que la experiencia pueda justificar
la proposición de hay un florero en mi mano derecha. La experiencia no necesariamente es causada por el hecho de
que haya un florero en mi mano derecha: la experiencia podría ser una ilusión.
Las experiencias ilusorias en sí mismas no son diferentes de las experiencias verídicas. Por lo tanto, el tener
una experiencia deja la duda acerca de si está relacionada con un estado del mundo o si es mero producto de una
ilusión. De esta manera, podemos dudar del rol de los sentidos como justificadores de nuestros conocimientos.
El argumento pirrónico supone que, si una justificación no es absolutamente universal, es insatisfactoria. El
argumento cartesiano afirma que, si hay cualquier tipo de duda sobre un proceso de justificación, este debe
descartarse. Sin embargo, aunque el escepticismo tiene argumentos sólidos para pensar que es imposible obtener
conocimientos fiables, entregarnos a una posición escéptica del mundo sería problemático porque caeríamos en una
completa vaguedad e incertidumbre. De la misma manera, si aceptamos la postura escéptica, ¿cómo podríamos
considerar nuestras experiencias sin relegarlas todas a la ilusión?

Casi siempre los términos cosmogonía y cosmología son tratados como sinónimos. En términos generales,
tales palabras son entendidas para referirse a un estudio del mundo o universo, concebido como una totalidad. Esta
definición, que es muy parecida a las que se encuentran comúnmente en los diccionarios, no parece ser muy útil
puesto que, a primera vista, está diciendo una trivialidad. Decir que algo es un estudio del mundo o universo,
entendiendo tales nociones como la totalidad de lo que existe, suena trivial en tanto todos los estudios parecen ser
acerca del mundo o universo. Toda acción que pretenda generar conocimiento versa sobre las cosas que existen.
De esta manera, definir cosmología y cosmogonía como un estudio del universo concebido como una
totalidad resulta útil si entendemos que
hay disciplinas que no conciben el mundo
como una totalidad. ¿Cuáles son esas?
Casi todas, realmente. Todas las
disciplinas científicas que conocemos
estudian el mundo, pero no como una
totalidad sino desde una perspectiva
parcial, tanto en su método como en su

alcance. Por ejemplo, la biología estudia el mundo, pero como un conjunto de cosas orgánicas, dejando a un lado las
cosas inertes.
En este sentido, podemos entender a la cosmología y a la cosmogonía como un estudio del mundo, pero no
desde perspectivas particulares sino desde una perspectiva global, buscando un punto de vista que cubra todos los
aspectos del universo, es decir, la totalidad de las cosas que existen.

Una vez solucionado el asunto, parece que estamos tratando los términos cosmología y cosmogonía como
sinónimos de metafísica, que, según Aristóteles, es la ciencia del ser en tanto que es. Es necesario, entonces, buscar
una diferencia conceptual entre metafísica y cosmología. Cuando decimos que la metafísica es la ciencia del ser en
tanto que es, queremos significar que la metafísica estudia lo existente como concepto abstracto, es decir, estudia
cuáles son las condiciones necesarias y suficientes para que algo sea considerado como existente. En cambio, la
cosmología y la cosmogonía estudian lo que existe desde una perspectiva concreta, es decir, lo que actualmente
existe. Entonces, la metafísica estudia las condiciones para cualquier tipo de existencia posible, mientras que la
cosmología estudia las condiciones de la existencia de nuestra realidad concreta, como una totalidad.
Así, las preguntas fundamentales de la cosmología serían preguntas acerca del origen de nuestra realidad y
de las leyes que gobiernan su evo-lución. Desde otra perspectiva terminológica, la palabra cosmogonía debe
reservarse para denominar las respuestas a tales preguntas fundamentales que tienen una naturaleza mítica,
mientras que la palabra cosmología debería cubrir solo las respuestas de tipo filosófico o científico.
Lo importante de tal distinción radica en que presupone la existencia de una diferencia entre el tipo de
explicaciones míticas y el tipo de explicaciones filosóficas y científicas.

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pensamiento griego se planteó, como problema fundamental del conocimiento, la pregunta por el principio
que explicar a los fenómenos naturales o arje, las diversas respuestas a esta pregunta, dieron lugar a diversas
explicaciones sobre el proceso del conocimiento. Veamos las más importantes:
Los físicos: consideraron que la única forma de lograr el conocimiento de la naturaleza era el utilizar nuestros
sentidos por ello el arje, necesariamente debería de ser un elemento de la misma naturaleza era el uso de la
reflexión racional; pues los sentidos perciben sólo lo variable y no lo fundamental.
Los sofistas: consideraron que el conocimiento era algo relativo y que dependía de los conocimientos y
habilidades que tuviera el hombre, por eso es para ellos, el hombre es la medida de todas las cosas. Su principal
exponente es Protágoras de Abdera y su forma de comprender el conocimiento fue llama a heurística o el arte de
convencer con la palabra.
Los idealistas: Seguidos del pensamiento de platón, consideraban que el conocimiento era intuitivo, es decir
que ya se encontraba en el hombre y el viernes por los sentidos los respetos, el hombre recordaba las ideas. El
camino de los sentidos y el aparente y no confiable, por lo tanto, el único camino posible era el de la reflexión
racional.
Los realistas: seguidores del pensamiento de Aristóteles, consideraron que el conocimiento es posible a
partir de la experiencia de nuestros sentidos. Para Aristóteles no existe nada en el entendimiento que antes no haya
pasado por los sentidos, el conocimiento se quiere por la experiencia del individuo y es organizado por su intelecto.
El conocimiento tiene varios niveles para los realistas, por el superior, es el conocimiento en el demostrativo, es
decir, cuando el hombre explica las primeras causas y los primeras principios de las cosas.
El escepticismo: su fundador, Pirrón de Elis, quien negaba que el conocimiento que obtuviéramos por los
sentidos y las reflexiones racionales tuviera validez. El escepticismo es una postura filosófica que cuestiona la
posibilidad de alcanzar un conocimiento absoluto o la certeza absoluta sobre algún tema. Los escépticos suelen
dudar de las afirmaciones dogmáticas y sostienen que es difícil, o incluso imposible, alcanzar una verdad definitiva.
Hay diferentes tipos de escepticismo, desde el escepticismo radical que duda de toda posibilidad de conocimiento
hasta el escepticismo moderado que cuestiona ciertos tipos de afirmaciones, pero no niega la posibilidad de
conocimiento en general. El escepticismo puede aplicarse a diversas áreas del conocimiento, como la ciencia, la
religión, la moral y la filosofía.
El eclecticismo: su máximo representante fue Marco Tulio Cicerón, El eclecticismo es una corriente
filosófica que se caracteriza por la selección y combinación de ideas, teorías o doctrinas de diferentes sistemas
filosóficos, religiosos o culturales, sin seguir necesariamente un sistema coherente o una línea de pensamiento
específica. Los eclécticos suelen tomar elementos de diversas fuentes y fusionarlos para formar su propia visión del
mundo o su propia filosofía.
El eclecticismo puede ser visto como una aproximación pragmática que busca utilizar lo mejor de diferentes
perspectivas para abordar problemas específicos o para satisfacer las necesidades individuales. A menudo se
manifiesta en el ámbito filosófico, pero también puede encontrarse en otros campos, como el arte, la religión y la
política

La filosofía medieval adaptó el pensamiento de algunos filósofos griegos para la explicación del pensamiento
cristiano. El pensamiento moderno, en clara oposición a esta filosofía, se encuentra marcado por un concepto
racionalista del hombre y del mundo.
La filosofía renacentista, y en especial el pensamiento científico de Copérnico, Kepler y Galileo Galilei,
Orientaron el problema del conocimiento hacia la búsqueda de un método que condujera a la verdad.
Es por eso que el filósofo del siglo XVII es un hombre quedó el conocimiento adquirido, un hombre para el
que la experiencia del fracaso de la filosofía medieval le obliga a acercarse a la filosofía con cautela.
Los primeros científicos: ubicados entre el siglo XV y XVII, Copérnico, Brahe, Kepler y Galileo, Generaron una
nueva forma de comprender las tronó mía a partir de la observación y experimentación.

Un concepto racionalista de la realidad


El racionalismo cartesiano: para Descartes,
el único camino posible para el conocimiento de la
Lauris que de un principio evidente por sí mismo, es
decir, que no necesitará ser explicado por nadie y
desde el cual se pudiera generar todo un sistema de
conocimiento.
El empirismo: para esta corriente sólo son
verdaderos los conocimientos que provienen de la
experiencia, y por ello afirman que el camino para
precisar que conocimiento son válidos y cuáles no lo
son, es determinar la forma como se construyó
nuestros conocimientos. Sus principales
representantes son: John Locke, George Berkeley y
David Hume.
El criticismo: para esta corriente, las
respuestas dadas por el empirismo y el racionalismo
No conducían a ningún lado, era por lo tanto es
necesario fundar el problema desde el ángulo
distinto. El camino era entonces, según el filósofo
alemán Emanuel Kant, la crítica al conocimiento adquirido por la razón y lo sentías, y la respuesta estaba dada en los
juicios sintéticos, es decir en los conceptos que laboramos mezclando los elementos que provienen de la experiencia

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y aquellos que aporta el sujeto.

El idealismo transcendental: Esta corriente, representada en el pensamiento del filósofo alemán Friedrich
Hegel, es la cumbre del pensamiento especulativo basado en las posibilidades de la razón pura. Su intención
fundamental era construir una filosofía que fuera sistemática como la ciencia, para Hegel lo único real es el
pensamiento, es decir, los conceptos que elabora el intelecto del hombre al tomar la conciencia de los cambios que
se dan en las sustancias que conforman la naturaleza, por lo tanto, el conocimiento es sólo es posible en la lógica o
ciencia de lo absoluto.

El positivismo
Una de las corrientes que determina el rumbo de la filosofía en el siglo XIX, fue el positivismo de Augusto
Comte. Éste, como todos los filósofos, intento responder a la realidad de Francia, buscando brindarle un esquema
que le permitiera organizarse. El positivismo se convirtió Entonces en la base para una nueva estructura intelectual,
social y política.
Para Comte El espíritu positivo es el principio fundamental para el verdadero conocimiento, en
donde el saber son los posibles de la experiencia
adquirida por los sentidos.
Los principios más importantes del
positivismo son:
• -La validez absoluta de la ciencia.
• -La aceptación y el conocimiento de
las leyes naturales como constantes innecesarias.
• -El aceptar que la realidad puse
unas estructuras uniformes, es decir, igual es para
todos los fenómenos de la naturaleza.
• -La tendencia a la mate matización y
al mecanicismo.
El positivismo considera la experiencia
como la fuente y el criterio último certeza y desea
establecer una clara identidad entre el
conocimiento científico y el conocimiento filosófico. Éstas ideas, se extendieron por Europa dando lugar a nuevas
corrientes como:
 La psicología positivista: este movimiento se inició en Alemania, tratando de medir las sensaciones
humanas y expresar el proceso a través de leyes y fórmulas matemáticas, haciendo uno de los primeros intentos
descriptivos y experimentales en la psicología.
 El positivismo inglés: se distingue el positivismo Francis de Comte, en el hecho de que sus intereses se
dirigieron al estudio de problemas éticos a través de elementos lógicos. Sus principales representantes son: Jeremías
Bentham, creador del pensamiento utilitarista inglés y John Stuart mil, creador del pragmatismo.
 El positivismo biólogo-evolucionista: esta corriente asume la explicación evolucionista como el fundamento
de la teoría general de la naturaleza. El punto de partida es la teoría evolucionista de Charles Darwin, que es
desarrollada por Herbert Spencer en su pensamiento es conocido como el evolucionismo filosófico
 Para el positivismo ideológico, la vida orgánica, el sistema solar, la vida psíquica, la vida social, han formado
parte de un proceso devolución como la vida misma es fruto de la evolución y la evolución es un hecho demostrable
por las nuevas ciencias positivas.

La nueva filosofía del siglo xx

La segunda mitad del siglo XIX se encuentra marcada por un viraje de la filosofía es si en los pensadores Anti
intelectuales.
En muchos aspectos, este cambio en el pensamiento se debe fundamentalmente al cansancio por el
racionalismo, al fracaso social del progreso científico y a la pérdida de la individualidad en las filosofías de la época.
En contraposición a este nuevo orden de pensamientos, algunos filósofos mantienen las corrientes filosóficas
del siglo XVIII y XIX, tal es el caso de:
 El neokantismo: Sigue una filosofía que pretende asentar su pensamiento en Kant.
 El neo positivismo del círculo de Viena: pretende depurar y desarrollar el positivismo de Comte.
 El marxismo: Se afianza teóricamente se convierte en un argumento intelectual para gran parte de la
humanidad.

Las filosofías anti intelectuales


Destacamos las siguientes filosofías de corte anti intelectual, por qué surgen en este periodo y lo representan
en forma más significativa. Veamos las principales corrientes de esta segunda mitad del siglo XIX:
 El historicismo: designa una amplía corriente de pensamiento que considera que la historia como la
categoría fundamental de la filosofía. Su principal exponente, Wilhelm Dilthey, Afirma “el conocimiento y la ciencia
son hechos de conciencia que se manifiestan en la historia “
 El vitalismo: comprendíamos aquí ya todos los pensadores que al igual que Federico Nietzsche,
considerando había en toda su compleja realidad, como el centro de cualquier investigación filosófica. El

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conocimiento para el vitalismo sólo ese Laura, el presente que construyó el hombre cuando se hace dueño y señor
de sí mismo.
 La fenomenología: después el creador de esta corriente es Edmund Husserl, quien considera que, para
poder construir una filosofía científica, rigurosa, es necesario descubrir el ser en sí de los fenómenos. El
conocimiento entonces, es el acercamiento al ser del fenómeno y su descripción psicológica desde la experiencia.
 El existencialismo: en la primera mitad del siglo XX, y sobre todo a raíz de la Segunda Guerra Mundial,
surgen una serie de filósofos a los que se les denomina existencialistas. Para esta corriente, la filosofía siempre se
desarrollaba al margen de la realidad, pues la realidad es la existencia misma del hombre y no los diferentes
conceptos abstractos Y metafísicos que de ella se hicieron. El conocimiento humano no es otra cosa que el
acercamiento a las circunstancias de la existencia humana.
FUENTE: [Link]

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LECTURA

La importancia de la antropología en la actualidad es significativa y se manifiesta en varios aspectos:


Comprender la Diversidad Cultural: En un mundo cada vez más globalizado, la antropología desempeña un
papel crucial en la comprensión y apreciación de la diversidad cultural. Estudia las diferentes formas en que las
sociedades organizan sus instituciones, creencias, valores y prácticas, lo que permite una mayor comprensión y
respeto hacia las culturas diversas.
Abordar Problemas Sociales y Globales: La antropología contribuye a abordar problemas sociales y globales
contemporáneos, como la desigualdad, el racismo, la migración, el cambio climático, la salud pública y los derechos
humanos. Proporciona herramientas conceptuales y metodológicas para analizar las causas y consecuencias de estos
problemas y desarrollar intervenciones más efectivas y culturalmente sensibles.
Promover la Justicia Social y la Equidad: La antropología tiene un enfoque crítico hacia las estructuras de
poder y desigualdad en la sociedad. Ayuda a identificar y desafiar las formas de discriminación, exclusión y
marginalización, promoviendo la justicia social y la equidad en todas las esferas de la vida.
Contribuir al Desarrollo Sostenible: La antropología aporta perspectivas clave para el desarrollo sostenible al
examinar las interacciones entre las sociedades humanas y su entorno natural. Ayuda a comprender cómo las
comunidades gestionan sus recursos naturales, adaptándose a los cambios ambientales y desarrollando prácticas
más sostenibles.
Facilitar el Diálogo Intercultural: En un mundo cada vez más interconectado, la antropología facilita el
diálogo intercultural y la colaboración entre diferentes grupos y comunidades. Promueve el entendimiento mutuo y
la construcción de puentes entre culturas, contribuyendo a la paz, la cooperación y la resolución de conflictos.
Ofrecer Perspectivas Críticas sobre la Tecnología y la Ciencia: La antropología crítica examina los impactos
sociales, culturales y éticos de la tecnología y la ciencia en la sociedad. Ayuda a cuestionar las narrativas dominantes
sobre el progreso y la innovación, explorando cómo estas pueden afectar de manera diferencial a diferentes grupos y
comunidades.
En resumen, la antropología sigue siendo relevante y crucial en el mundo contemporáneo, proporcionando
conocimientos y herramientas para comprender y abordar los desafíos sociales, culturales y ambientales de nuestro
tiempo.
La antropología cultural es una rama de la antropología que se enfoca en el estudio de las culturas humanas
contemporáneas y pasadas. Se centra en comprender las diversas formas en que las personas viven, piensan, se
relacionan entre sí y dan significado al mundo que las rodea. Aquí hay algunos aspectos clave de la antropología
cultural:
Estudio de la Cultura: La antropología cultural estudia la cultura en su sentido más amplio, incluyendo las
creencias, valores, normas, símbolos, prácticas, instituciones y artefactos que caracterizan a una sociedad o grupo

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humano. Los antropólogos culturales buscan comprender tanto las similitudes como las diferencias entre las
culturas, así como los procesos de cambio cultural a lo largo del tiempo.
Perspectiva Comparativa: Los antropólogos culturales adoptan una perspectiva comparativa, lo que significa
que analizan las similitudes y diferencias entre diferentes culturas para identificar patrones culturales universales y
particularidades locales. Esta comparación ayuda a comprender mejor la diversidad cultural y a evitar la
etnocentrismo, es decir, la tendencia a juzgar otras culturas desde la perspectiva de la propia.
Método Etnográfico: El método principal utilizado por los antropólogos culturales es el estudio etnográfico,
que implica la inmersión en la cultura que se está estudiando a través de la observación participante y la interacción
directa con los miembros de la comunidad. Los antropólogos culturales suelen realizar trabajo de campo prolongado
para comprender a fondo las prácticas culturales y los sistemas de significado de la comunidad estudiada.
Intereses Temáticos: Los antropólogos culturales abordan una amplia gama de temas y áreas de interés, que
pueden incluir la religión, la familia, la economía, la política, la alimentación, la música, el arte, el género, la
sexualidad, la identidad y muchos otros aspectos de la vida humana. Su objetivo es comprender cómo estos aspectos
están interrelacionados dentro de un contexto cultural más amplio.
En resumen, la antropología cultural se centra en el estudio de las culturas humanas desde una perspectiva
comparativa y mediante el uso del método etnográfico, con el objetivo de comprender las formas en que las
personas construyen significado y organizan sus vidas en contextos culturales específicos.

La antropología filosófica es una rama de la filosofía que se ocupa de cuestiones fundamentales relacionadas
con la naturaleza y la condición humana. A diferencia de la antropología cultural, que se centra en el estudio de las
culturas humanas desde un enfoque empírico, la antropología filosófica aborda preguntas metafísicas,
epistemológicas, éticas y existenciales sobre lo que significa ser humano. Aquí hay algunos aspectos clave de la
antropología filosófica:
Naturaleza Humana: La antropología filosófica indaga en la naturaleza esencial del ser humano. Examina
cuestiones como la existencia del alma, la relación entre el cuerpo y la mente, la libertad y la determinación, la
racionalidad y la emotividad, y la capacidad humana para el conocimiento y la moralidad.
Autoconciencia y Reflexión: La antropología filosófica implica una reflexión crítica sobre la experiencia
humana y la autoconciencia. Se pregunta por el significado de la existencia humana, la búsqueda del sentido de la
vida, la finitud y la trascendencia, y las dimensiones metafísicas y espirituales de la existencia.
Ética y Moralidad: La antropología filosófica examina las cuestiones éticas y morales relacionadas con la
condición humana. Se interesa por los fundamentos de la moralidad, la naturaleza del bien y el mal, los principios
universales de justicia, la responsabilidad moral y la dignidad humana.
Relaciones Sociales y Políticas: También considera las relaciones sociales y políticas dentro de la sociedad
humana. Analiza cuestiones como el poder y la autoridad, la justicia social, los derechos humanos, la igualdad y la
diversidad cultural, y los conceptos de comunidad y pertenencia.
Interdisciplinariedad: La antropología filosófica se nutre de otras disciplinas filosóficas, como la ontología, la
epistemología, la ética, la filosofía política y la filosofía de la mente, así como de la antropología cultural, la psicología
y la sociología. Su objetivo es abordar las preguntas fundamentales sobre la condición humana desde una
perspectiva interdisciplinaria.
En resumen, la antropología filosófica se centra en la exploración y la reflexión crítica sobre los aspectos más
profundos y significativos de la experiencia humana, buscando comprender la naturaleza y la condición esencial del
ser humano desde una perspectiva filosófica.

Platón
En "La República", Platón
presenta su teoría de las tres partes del
alma: la razón (logos), el espíritu
(thymos) y los deseos (epithymiai).
Según él, la razón debe gobernar sobre
las otras partes del alma para alcanzar la
armonía y la justicia individual. Además,
Platón sostiene la idea de la
inmortalidad del alma, creyendo que el
alma existe antes de nacer en el cuerpo
y continúa existiendo después de la
muerte.
En "El Banquete", Platón discute el amor y la belleza, sugiriendo que el impulso hacia la belleza y la búsqueda
del amor son en realidad manifestaciones de un anhelo por la perfección y la unión con lo divino. Esto se relaciona
con su idea de que el ser humano está en constante búsqueda de la verdad y la trascendencia.
La concepción de hombre en Platón se fundamenta en su visión dualista del mundo, donde el ser humano es
una combinación de cuerpo y alma. Platón considera al ser humano como una entidad compuesta por dos partes
principales:

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El Cuerpo: Para Platón, el cuerpo es la parte material y mortal del ser humano. Está sujeto a las necesidades
físicas y a las pasiones, y es la fuente de los placeres y dolores sensoriales. Sin embargo, Platón también lo ve como
una cárcel para el alma, que limita su capacidad para alcanzar la verdad y la sabiduría.

El Alma: Platón cree en la inmortalidad del alma y la ve como la parte inmaterial y divina del ser humano. El
alma es la que posee la capacidad para la razón, la inteligencia y la virtud. Platón divide el alma en tres partes
principales: la razón (logos) alma racional, el espíritu (thymos) alma irascible y los deseos (epithymia) alma
concupiscible, cada una con sus propias funciones y características.
La razón (logos) es la parte más elevada del alma, responsable del pensamiento racional y del conocimiento.
El espíritu (thymos) es la parte que se relaciona con las emociones nobles, como el coraje y el amor por la
virtud.
Los deseos (epithymiai) son las pasiones y apetitos del cuerpo, como el hambre, la sed y el deseo sexual.
Platón argumenta que la armonía y la justicia en el individuo se logran cuando la razón gobierna sobre las
otras partes del alma, dirigiendo al individuo hacia el conocimiento y la virtud. Además, cree que el alma existe antes
de nacer en el cuerpo y continúa existiendo después de la muerte, pasando por un ciclo de reencarnación hasta
alcanzar la sabiduría y la perfección. Esta visión del ser humano como una entidad dual, con un alma inmortal en
busca de la verdad y un cuerpo mortal sujeto a las pasiones, ha tenido una profunda influencia en la filosofía
occidental.

Aristóteles
La antropología aristotélica es la rama de la filosofía que se ocupa del estudio del ser humano según la
perspectiva y los planteamientos filosóficos de Aristóteles, uno de los filósofos más influyentes de la historia.
Aristóteles abordó diversas cuestiones relacionadas con la naturaleza humana, la ética, la política y la metafísica,
entre otros temas.
En su obra "Ética a Nicómaco" y en su tratado "Política", Aristóteles profundiza en la naturaleza del hombre,
su lugar en la sociedad y su búsqueda de la felicidad. Para Aristóteles, el hombre es un ser social por naturaleza,
destinado a vivir en comunidad y a desarrollar sus capacidades en relación con los demás.

La antropología aristotélica también se centra en el concepto de endemonia, que se refiere a la búsqueda de


la felicidad y la realización personal a través de la práctica de la virtud y el desarrollo de las capacidades humanas.
Según Aristóteles, la endemonia se alcanza viviendo de acuerdo con la razón y la virtud, y cultivando hábitos éticos
que conduzcan a una vida plena y satisfactoria.
En resumen, la antropología aristotélica ofrece una visión integral del ser humano, que abarca aspectos
éticos, políticos, sociales y metafísicos, y sigue siendo objeto de estudio y debate en la filosofía contemporánea.
Aristóteles desarrolló una concepción de la relación entre el cuerpo y el alma que influyó en gran medida en
el pensamiento occidental posterior. Según Aristóteles, el alma y el cuerpo están íntimamente relacionados, pero no
son lo mismo. Aquí hay algunos aspectos clave de su visión:
Dualismo sustancial: Aristóteles rechazó el dualismo radical de Platón, que postulaba una separación total
entre el alma inmaterial y el cuerpo material. En cambio, Aristóteles propuso un dualismo sustancial, que reconoce
que el alma y el cuerpo son sustancias diferentes, pero no separadas completamente.
Teoría hilemórfica: Aristóteles introdujo la teoría hilemórfica, que sostiene que todo ser está compuesto de
materia (hyle) y forma (morfé). En el caso del ser humano, el cuerpo sería la materia, mientras que el alma sería la
forma. El cuerpo proporciona la materia que es configurada por el alma.
Funciones del alma: Aristóteles identificó tres tipos de alma: el alma vegetativa, el alma sensitiva y el alma
racional. El alma vegetativa está presente en todas las formas de vida y se encarga de funciones básicas como el
crecimiento y la reproducción. El alma sensitiva incluye capacidades perceptivas y emotivas, mientras que el alma
racional es única del ser humano y está asociada con la razón y la capacidad de pensamiento abstracto.
Relación dinámica: Aristóteles enfatizó que el alma y el cuerpo tienen una relación dinámica y bidireccional.
El alma no solo es la causa final del funcionamiento del cuerpo, sino que también es afectada por el estado del
cuerpo. Por ejemplo, las emociones pueden influir en el bienestar físico, y viceversa.
La antropología aristotélica, el cuerpo y el alma están estrechamente relacionados en una unidad compleja,
donde el alma es la forma organizadora del cuerpo y sus funciones, pero ambos son necesarios para entender
plenamente la naturaleza humana.

El concepto de racionalismo nace dentro de la filosofía moderna gracias a los aportes y al camino que abrió el
pensamiento renacentista.
Veamos algunos delos elementos que llevaron al racionalismo en la filosofía moderna:
-Liberación progresiva de los sistemas medievales cerrados, que no permitían la experimentación.
-Nueva afición por las ciencias de la naturaleza y la experimentación.
-Nuevas teorías sobre la astronomía y la física: Nicolás Copérnico y Juan Kepler.
-Creación del método experimental en el estudio de los fenómenos naturales.
El racionalismo moderno entonces, ve el universo como todo absoluto, unitario y necesario que obedece a
unas leyes racionales que lo explican. El universo tiene una estructura que le permite engranar y moverse. Esa
estructura es de carácter racional y matemático. Siendo así, es fácil concluir, que para la filosofía moderna todo se
explica a la luz de la razón.

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El hombre para Descartes
La concepción de hombre en René Descartes está profundamente influenciada por su enfoque dualista de la
realidad, que distingue entre la mente y el cuerpo. Descartes es conocido por su famosa frase "Cogito, ergo sum"
("Pienso, luego existo"), que representa la base de su filosofía.
La Mente (Res Cogitans): Para
Descartes, la mente es la esencia del ser
humano. Es la parte inmaterial, racional y
consciente que piensa, razona y tiene
conciencia de sí misma. Considera que la
mente es la fuente de la identidad personal y
la capacidad de conocer y comprender el
mundo. La mente, según Descartes, es
incorpórea y no está sujeta a las leyes físicas
del mundo material.
El Cuerpo (Res Extensa): Descartes
también reconoce la existencia del cuerpo,
pero lo concibe como una entidad material,
extensa y sujeta a las leyes de la física. Para
él, el cuerpo es una máquina compleja,
regida por principios mecánicos y que puede
ser estudiada objetivamente. Sin embargo,
Descartes lo ve como separado e independiente de la mente.

La relación entre la mente y el cuerpo en la filosofía de Descartes es problemática. Propuso la idea de que la
interacción entre la mente y el cuerpo ocurre en la glándula pineal del cerebro, aunque esta propuesta ha sido
objeto de críticas y debate en la filosofía de la mente.
En resumen, la concepción de hombre en Descartes se caracteriza por un dualismo entre la mente y el
cuerpo, donde la mente es la esencia del ser humano, dotada de conciencia y racionalidad, mientras que el cuerpo es
una entidad material y extensa. Esta dualidad plantea preguntas sobre la naturaleza de la relación entre la mente y el
cuerpo, así como sobre la forma en que interactúan para dar lugar a la experiencia humana.

El hombre natural de Rousseau:


Jean-Jacques Rousseau fue posiblemente el más profundo y original de los hombres del siglo XVII y el que
más influyó en el mundo contemporáneo.
Para Rousseau el hombre se encuentra en la paradoja del ser natural y libre que es el estado en el cual nace,
y el ser artificial y social, que es la estructura que se le impone. El hombre en su estado natural, primitivo, es
enteramente libre, luego la desigualdad aparece con la sociedad: “El hombre es bueno pero la sociedad lo
corrompe”. El ideal natural de la humanidad será entonces, retornar al estado primitivo.
La concepción de hombre en Jean-Jacques Rousseau se centra en la idea del hombre en estado de naturaleza
y en el impacto de la sociedad y la civilización en su desarrollo y naturaleza.
Estado de Naturaleza: Rousseau sostiene
que en su estado natural, el hombre es bueno,
libre e igual a los demás seres humanos. En este
estado primordial, los individuos viven en
armonía con la naturaleza y no están
corrompidos por las instituciones sociales y las
desigualdades artificiales. Según Rousseau, en el
estado de naturaleza, los seres humanos son
impulsados por un sentido innato de compasión
y empatía hacia los demás.
Corrupción por la Sociedad: Rousseau
argumenta que la sociedad y la civilización han
corrompido al hombre natural. La propiedad
privada, las instituciones sociales y las diferencias
de clase han creado desigualdades y conflictos que han alejado al hombre de su estado original de bondad y libertad.
Rousseau critica la influencia negativa de la sociedad en la moralidad y el carácter humano, sugiriendo que la
civilización ha llevado a la alienación y la opresión.
Voluntad General y Contrato Social: Rousseau propone el concepto de la "voluntad general", que representa
los intereses comunes y el bienestar de la sociedad en su conjunto. Según él, la soberanía reside en el pueblo, y los
individuos deben renunciar a parte de su libertad individual en favor del bien común a través de un contrato social.
Este contrato social establece las reglas y las instituciones necesarias para preservar la libertad y la igualdad en la
sociedad civil.
En resumen, la concepción de hombre en Rousseau se caracteriza por la creencia en la bondad natural del
ser humano, su corrupción por la sociedad y la necesidad de un contrato social basado en la voluntad general para
preservar la libertad y la igualdad en la vida colectiva.

EL Hombre como ser autónomo para Kant:


Para este filósofo alemán, la pregunta fundamental del hombre es su “deber ser”, es decir “qué debe hacer
el hombre y qué le cabe esperar” al hombre dentro de la existencia.

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Para Kant, existe en todos los hombres una ley moral universal a la cual deben acomodar sus conductas. Esta
ley es común a todos los hombres por ser expresión de su naturaleza racional y exige la autonomía del hombre, ya
que el obrar moralmente consiste en cumplir la ley por respeto a la ley misma.
La antropología Kantiana percibe al hombre libre e inmortal y bajo la tutela de un ser supremo, que garantiza
el cumplimiento del “deber ser”, recompensado con la felicidad eterna.
Para Immanuel Kant, la concepción del hombre se enmarca en su filosofía moral y epistemológica. Kant es
conocido por su enfoque en la autonomía moral y la razón práctica, así como por su crítica a la metafísica tradicional.
Aquí hay algunos puntos clave sobre la concepción del hombre en la filosofía de Kant:
Autonomía y Razón: Kant considera que el ser humano es un ser racional dotado de autonomía moral. La
razón, para Kant, es la facultad fundamental que distingue al hombre y lo capacita para actuar de acuerdo con
principios universales y morales. La autonomía moral implica que los individuos son capaces de autodeterminarse a
través de la aplicación de la razón práctica, es decir, de la capacidad de hacer juicios morales y actuar de acuerdo con
la ley moral que ellos mismos se dan.
Dignidad y Respeto: Kant sostiene que el ser humano posee una dignidad intrínseca que deriva de su
capacidad racional y su condición de ser moral. Esta dignidad implica que los individuos deben ser tratados siempre
como fines en sí mismos, y no simplemente como medios para alcanzar otros fines. Kant enfatiza el respeto por la
humanidad en cada persona como el principio fundamental de la ética.
Límites del Conocimiento: En cuanto al conocimiento, Kant argumenta que el ser humano está limitado en
su capacidad de conocer el mundo tal como es en sí mismo (noumenal). Según su teoría del conocimiento, solo
podemos conocer el mundo fenoménico, es decir, el mundo tal como aparece a través de nuestras percepciones y
categorías mentales. Esta limitación implica que hay aspectos de la realidad que trascienden nuestra capacidad de
comprensión.
Para Kant, el ser humano es un ser racional y autónomo, dotado de dignidad intrínseca y capaz de actuar de
acuerdo con principios morales universales. Sin embargo, también reconoce las limitaciones del conocimiento
humano y la necesidad de reconocer y respetar la dignidad de todos los seres humanos.

La vida como única realidad del hombre:


En la segunda mitad del siglo XIX y opuesta al materialismo, surge una corriente que explica el hombre a la
luz de la existencia, de la vida. Los pensadores de esta corriente, fueron generando explicaciones del hombre y del
mundo diversas a la orientación racionalista, por lo cual los calificaron con el título de anti-intelectuales. Las razones
de este viraje en la orientación filosófica son múltiples y variadas. Algunas de las más importantes son:
-El cansancio del racionalismo.
-El fracaso del progreso científico en muchos aspectos.
-La pérdida de la individualidad en las filosofías de la época.
-El desarrollo de las ciencias históricas.
Los primeros pensadores con esta orientación fueron llamados vitalistas, que se caracterizan por considerar
la vida, en toda su compleja realidad, como el centro de cualquier investigación filosófica. Si miramos la historia, se
puede considerar el vitalismo, sobre todo el de Nietzsche, como un intento de finalizar la tradición filosófica de
occidente, que pretendió sistematizar y organizar el conjunto de las experiencias humanas desde el ángulo de la
razón o del método científico.

Nietzsche y el súper-hombre:
Para Nietzsche la naturaleza humana estaba conformada por un elemento racional y un elemento
desconocido, que podríamos denominar instinto. Estos dos elementos determinaban la esencia natural del hombre
conformando un todo.
Frente a cualquier tipo de manifestación cultural, Nietzsche destaca siempre la importancia de la vida. La
vida es, ante todo, el despliegue de todas las capacidades humanas, en busca de la satisfacción de sus necesidades
tales como como: la reproducción, la alimentación, el placer y el bienestar en general.
A partir de estos conceptos, realiza una crítica a la cultura de su época y propone una transvaloración, en la
cual se exalta la voluntad de poder y de vida, valor al cual se deben adecuar los demás.
El verdadero hombre, dice Nietzsche, es aquel que ha desarrollado una voluntad de poder, de dominio; aquel
que, librándose de los valores, tradicionales pone en marche su verdadera existencia. La voluntad de vivir es la
voluntad de poder. “El hombre debe superarse, terminar en algo que esté por encima de él, como el hombre está
por encima del mono, esto es, el súper-hombre”.

El hombre; primero la existencia


El hombre y el sentido de la existencia: la filosofía de la existencia es quizás la más popular de las corrientes
contemporáneas por haber llegado a todos los campos de la conducta y la cultura humana.
Históricamente nace el cataclismo de dos guerras mundiales, que hundieron los ideales de la humanidad:
tales como el progreso y la ciencia, tan importantes para la filosofía moderna, y que dejaron al hombre inseguro y
con el gran interrogante sobre el sentido de la vida.
Filosóficamente nace como contraposición a los grandes sistemas de la filosofía moderna, dejando de lado
toda construcción lógica que busque conocer la realidad.

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El hombre es su libertad; Sartre:
Jean Paul Sartre intentó elaborar la filosofía a partir de la conciencia de sus propias experiencias. Para él, la
conciencia del hombre le descubre su
existencia y con ello la angustia de la
libertad frente al sentido de su que-hacer
en el mundo.
Para Sartre la esencia del hombre
se su misma existencia, es decir, lo que
hace y siente el hombre; por ello el
hombre no solo es libre, sino que está
ondenado
c a la libertad, a una libertad
a
bsurda que le ha sido impuesta sin su
c
onsentimiento y que además no conduce
a ningún sitio.
Al igual que el pensador alemán Martín Heidegger, Sartre considera al hombre como una pasión inútil, por lo
cual lo identifica como la nada.

“El hombre un ser-en-el-mundo”, Heidegger:


Heidegger es uno de los filósofos más representativos del movimiento existencialista. En el análisis de la vida
cotidiana, este autor encuentra que el hombre es un ser arrojado al mundo y que para vivir auténticamente necesita
proyectarse en el futuro y conocer sus posibilidades.
El hombre en la búsqueda de su futuro percibe que es un ser para la muerte y la muerte, pasa entonces a ser
parte de la esencia del hombre. Desde esta certeza, el hombre descubre su propia finitud, su falta de razón para
existir y encuentra que es un ser para la nada.
El sentimiento que acompaña desde entonces al hombre es la angustia, que es la expresión del
reconocimiento de que “el existente humano, es un ente arrojado al mundo para morir en él y, por lo tanto, sin
ninguna razón para existir”.
El problema en realidad, para estos autores contemporáneos, es el problema del sentido de la existencia
humana, del que-hacer y la orientación que le debe imprimir el hombre a su vida.

1.) Elabora un cuadro sinóptico en el cual presentes algunos contenidos vistos en esta unidad, tales
como:
• -El hombre como problema.
• -Qué estudia el hombre.
• -Quienes fueron los primeros en estudiar al hombre.

2.) responde según tu criterio, ¿qué importancia tiene la antropología en la actualidad?


• - ¿Desde qué puntos de vista se puede estudiar la antropología?
• - ¿Por qué llegaron los griegos a la pregunta por el hombre?
• - ¿Cuál es el concepto de hombre en la filosofía platónica?
• - ¿Qué es el alma en la filosofía platónica?
• - ¿Qué es la sustancia para Aristóteles?
• - ¿Cuál es la diferencia fundamental entre el pensamiento de Aristóteles y Platón?

3.) Elabora en tu cuaderno un cuadro comparativo como el del ejemplo, sobre los conceptos de la
filosofía medieval y el renacimiento, destacando los problemas fundamentales de cada periodo y el concepto
antropológico que se manejó.

4.) Elabora un cuadro comparativo de la antropología moderna como el del ejemplo:

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