ACTO II
Un café pendiente
A Tati, siempre y por supuesto.
Lugar: un café
Personajes: Angie, Sofía, Alexandra
Un café pendiente es todo aquello que quedo en ese lugar, en lo pendiente, un abrazo, una
sonrisa, un adiós, un hola, un nos vemos después, un amor, una vida, una despedida, una ilusión.
Un café pendiente da menos miedo, duele menos.
Entra al café tratando de quitar las gotas de agua de su ropa y su cabello, busca una mesa vacía de
todas las vacías, la de la esquina esa, la de ella. Se sienta toma la carta de la mesa la ojea, ya sabe
que pedirá, saca el libro de su mochila un libro de una portada extraña, una cara borrosa parece
ser, con letras y dibujos, busca la página del marcador y dice, a nadie, pero a todo el lugar:
Luz amarilla
Ella: ahora llueve.
Saca su libreta para apuntar ideas y mientras escribe y dice:
Ella: vivo… en… el… recuerdo… de esta… serendipia…
Dos mujeres entran de lados contrarios, buscando distraídas entre las mesas vacías una silla.
Caminan sin saberlo hacia el mismo lugar y al finalizar la frase, justo en la última palabra, ellas
chocan sus manos tratando de tomar la misma silla de todas las sillas vacías. Entonces todo inicia.
Ella 2: la mira directo a los ojos la reconoce de algún lugar, no sabe de dónde, solo la mira, le
sonríe tímida.
Ella 1: trata de esquivar las miradas, ella sí parece saber de dónde se conocen, na sonrisa de esas
que delatan se escapa y solo quita su mano, le hace señal que puede tomar la silla, pero no se va,
espera que algo más pase.
Ella 2: sigue navegando en los recuerdos para encontrar su imagen, sigue con su sonrisa que ahora
delta ese olvido y rechaza la silla para cederla a ella. Solas ahí parada, un anillo delata una historia.
Ella: sentada en su mesa, en su silla, con su libro, ignorando lo de alrededor, deja escapar uno de
esos pensamientos y mirando a nadie en el publico dice: ¿Cómo se escribe una historia de esas?
Luz azul
Ella leyendo en voz alta desde su mesa ajena a todo