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A P A R A T O S de T. S. F.
PARA A V IO L E S Y H Y D R A Y IO A E S
\ Pequeña, mediana y grande potencia
D irecto n A N T O N IO DE L E Z A M A
rectangulares redondeadas en los ángulos y construido casi com mente, todo acabó bien, pero sería muy aventurado proclam ar la
pletamente de duraluminio. Pero mientras que el “ Superw al” , victoria del dirigible sobre el avión y el hidroavión.
su predecesor, posee una envergadura de 28,60 metros, la del El año 1929 puede marcarse con piedra blanca por los cons
“ Do X ” alcanza 48 metros. Las alas tienen una profundidad de tructores de dirigibles; pero, ¿qué nos reserva el porvenir? Una
9,50 metros y un espesor de 1,30 m etros; un pasillo de 0,70 me vez más, en el umbral del año nuevo, se plantea la eterna cues
tros, dispuesto en el interior del plano y sobre el cual circula tión: avión o dirigible. A pesar de la experiencia afortunada
una carretilla, permite a los mecánicos visitar sin dificultad cada del año 1929, no vacilamos en afirmar que el éxito está asegurado
uno de los seis grupos de dos motores, a los cuales se llega por a los aviones y a los hidroaviones grandes portadores.
chimeneas verticales. El casco del “ Do X ” , de 40 metros de lar
go, es marino. Está ensanchado en la base, y mide 3,25 metros Contemplemos ahora el porvenir
de ancho en su parte superior. Está flanqueada, a cada lado,
con inmensos flotadores, como todos los hidros “ D ornier” . La ¿E l porvenir? ¿Quién podrá decirnos lo que nos reserva?
potencia total es de 6.300 C. V., repartida entre 12 motores de El hombre que sobrevoló el primero el Polo Norte y que aca
525 C. V. cada uno, y que son “ Júpiter-Siem ens” . Los depósitos ba de sobrevolar el Polo Sur, nos parece calificado; el que ha
de esencia, de a t r a v e s a d o el
una cabida total Océano Atlántico
de 16 000 litros, en un viaje cien
están situados en t í f i c o , q u e ha
la parte inferior causado la admi
del casco. ración de los téc-
A plena car n i c o s, h e m o s
ga, el “ Do X ” nombrado al co
puede elevar 52 mandante Byrd,
toneladas y trans nos parece indi
portar 100 perso- cado para osten
na s , c o m o el tar esta presen
“ R-101” , en una cia en el dominio
distancia de 1.000 aéreo. Véase lo
k i l ó m e t r o s , con que acaba de de
una velocidad de clarar en The
200 kilómetros. G raphie:
¿Avión “ Basándome
o dirigible? — ha dicho — en
las e s t a d í s t i c a s
¿Cuál de estos del pasado, creo
aparatos vencerá El “Do X” q u e d e n t r o de
al otro en el do quince años ha
minio aéreo práctico? Si el hidroavión recorre en una hora el brá un avión por cada veinte autos. Pensad lo que esto quiere
doble de la distancia cubierta por el “ R-101” , este dirigible decir.
puede cubrir 6.500 kilómetros sin escala, mientras que el radio Sobre una gran ciudad, el estruendo de los motores será
de acción del “ Do X ” se reduce a 1.000 kilómetros solamente. más fuerte que los ruidos de las calles. En el cielo no veremos
Consideremos ahora las cualidades que debe tener un meca más que alas. Habrá numerosos aviones anfibios. Magníficos di
nismo comercial para saber cuál de los dos aparatos las posee rigibles transportarán toneladas de mercancías, y tal vez un
de una manera superior al otro. centenar de pasajeros. Estos, tan regulares como nuestros tre
El despegue y el am araje del “ Do X ” no ofrecen dificultades. nes actuales, descenderán sobre plataform as y sobre los terrenos
En cambio, parece superfluo subrayar que las maniobras para de Aviación, que se encontrarán entonces en el corazón de la
la salida y el regreso de un dirigible como el “ R -101” están lle ciudad.
nas de sorpresas de todas clases. Aviones de dimensiones restringidas, provistos de frenos,
El mástil de am arre es una solución interesante, pero este podrán aterrizar en pequeñísimas distancias. Muchas máquinas
sistema sólo se puede emplear para una permanencia no muy de sport serán empleadas. Ciertos aparatos para el servicio de
prolongada. mensajerías rápidas correrán en líneas exprés con una marcha
Los partidarios del más ligero que el aire encuentran, cier de 200 millas por hora. En los campos, aviones volando bajo
tamente, un argumento en el soberbio raid realizado por el echarán las simientes. Escuadrillas de aviones gubernam enta
Conde Zeppelin alrededor del Mundo. Conviene, sin embargo, les patrullarán sobre los bosques buscando incendios. En lugar
que se sepa que durante su viaje el Conde Zeppelin estuvo tres de ju g a r al tennis y al g o lf, numerosos deportistas harán vue
veces a dos dedos de perecer. Prim ero, en medio del Pacífico; los a vela...
en seguida, a la salida de Los A ngeles; y luego, durante la tra- Las rutas aéreas estarán notablemente balizadas por medio
yesíg, de las montanas rocosas, en los Estados Unidos. Feliz de un infinito número de indicaciones de todos géneros. Los yue-.
29
los transatlánticos no serán ya anunciados, como acontecimientos Se trata del avión del porvenir.
excepcionales, en los periódicos. Un dirigible, con más de 100 Sikorsky dice, en substancia, lo siguiente:
pasajeros, y un hidroavión, con otras tantas personas a bordo,
harán, tal vez, diariamente, la travesía. En medio del Océano “ Cuatro motores bastarán para alcanzar el m áxim o de segu
tendremos islas flotantes, que podrán dar asilo a los aviadores ridad posible.
y a sus pasajeros cuando el tiempo sea demasiado malo para Un número de motores superior a cuatro es completamente
proseguir la ruta. inútil, y ello no haría sino aumentar las com plicaciones que re
En tanto que el público no tenga confianza en la Aviación, sultan siempre del empleo de un gran número de motores.
ésta progresará lentamente. Para obtener la confianza hace fa l Si el “ Do X ” está provisto de 12 motores, es que no existe,
ta una seguridad completa. ¿E s realizable? Sí, lo es: en este momento, unidad bastante potente.”
P or el empleo de grandes aparatos anfibios, con varios moto
res, dotados de todos los aparatos modernos de navegación. Los El ingeniero Sikorsky estima, pues, que la potencia no debe
vuelos transatlánticos serán posibles teniendo hidroaviones que ser fraccionada exageradamente y que conviene orientarse re
puedan sostenerse convenientemente en el mar. En Alemania, sueltamente hacia la construcción de motores de grandísim a po
se ha trabajado mucho en este sentido... tencia.
Muchas m ejoras deben ser hechas aún: generalización de los A h í está, según su pensamiento, el secreto de la navegación
frenos sobre las ruedas; despegue más rápido; puesta en pun aérea del porvenir.
to de un m otor comercial pudiendo m archar cien horas; reduc Sikorsky estima, además, que el tipo anfibio es el avión del
ción de la sobrecarga del m otor por el aumento del rendimiento porvenir, y que contribuye de uno modo eficaz a aum entar la se
sustentador del a la ; empleo de instrumentos de a bordo más guridad en vuelo.
perfectos; y, en fin: servicio de telegrafía sin hilos completa
mente bien organizado.”
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El servicio aéreo interno en España
Nuestro estimado colega Heraldo de la Posta ha publica hasta cierto punto, un servicio postal práctico. Bien conocido es
do el siguiente artículo, que nos permitimos reproducir por lo de todos, y muy especialmente de cuantos hayan seguido con más
interesante del tema y la autoridad de la pluma que lo ha escrito. o menos de talle la gestación y desarrollo del Correo aéreo en
España, el intento— pues puede decirse no pasó de tal— que el
“ Todos nuestros lectores conocen la inauguración del servicio año 1919 se efectuó para el transporte de la correspondencia
postal aéreo en el interior de España, que tuvo lugar el 21 de de servicio interno por medio de la línea francesa Latécoére,
octubre pasado, pues tanto la Prensa diaria como la profesional intento condenado a fracasar en su origen por diversas causas,
publicaron amplios extractos de las circulares e instrucciones siendo de ellas las más principales el sistema de contratación se
que lo pusieron en vigor. guido con la Compañía, el crecido sobreporte aéreo exigido (50
También Heraldo de la Posta insertó en su pasado número céntimos por 15 gram os de peso) y el escaso servicio que la lí
una nota dando nea p r e s t a b a ,
cuenta del hecho, pues las venta
y expuso, breve jas derivadas de
mente, su criterio la velocidad del
acerca de la uti v ehíc ulo eran
lidad del servicio, prácticamente
criterio que ha anuladas por los
cemos nuestro y horarios que en
t r a t a r e m o s de tonces regía. El
analizar en estas tiempo y el pro
líneas. greso de aquellos
Con la inau servicios inci
guración del pientes se han
transporte aéreo encargado de de
de corresponden m o s t r a r cuán
cia, a cargo de la frágiles eran las
C. L. A. S. S. A., bases en que por
entre Madrid y entonces se apo
Sevilla y Barce yaba en España
lona, con arreglo 1a organ i zac i ón
a las bases del del servicio pos
concurso de lí tal aéreo.
neas aéreas, pue Pero hoy la
de decirse se da situación es, afor-
el prim er paso en t u n a d a m e n t e,
terreno relativa muy otra. Al per-
mente seguro pa f e c c io n am iento
ra el futuro fu n U no de los aviones que prestan servicio
en las líneas de la C. L. A. S. S. A. asombroso que en
cionamiento d e l F ot. Vidal el terreno de la
s e r v i c i o postal técnica aeronáu
aéreo en el interior de España. Hace ya años viene funcionando, tica, en todos sus aspectos, se ha alcanzado, únese, por un
de modo verdaderamente práctico, una línea aérea entre Sevilla lado, las experiencias obtenidas por doquier en la explotación de
y Larache; pero ésta, aunque puede ser considerada como de ser las líneas aéreas comerciales y, por otro, la m ayor fijeza— digá
vicio interno, ni sus normas de explotación— que la colocan en moslo así— en las normas a seguir para la organización de los
situación excepcional dentro de la entidad concesionaria de las servicios aéreos internos; y a aquella primera tentativa, que
líneas aéreas subvencionadas— , ni el emplazamiento geográfico casi nos atreveríamos a calificar de desdichada, y a la serie de
de los puntos que enlaza, hacen que form e parte de la genuina concesiones de líneas aéreas, abortadas unas y nonnatas otras,
red aérea interna, esto es, la que funciona en el interior de la que la siguieron, pasando por el período reciente en que, sobre
Península. bases pseudopostales, existieron las líneas de Madrid-Sevilla-
P or consiguiente, hemos de limitarnos, en principio, a estudiar Lisboa y M adrid-Barcelona, ha sucedido la actual organización
las dos líneas que, partiendo de Madrid, ponen en relación la de servicios aéreos, que permiten esperar, en un porvenir no le
capital con Sevilla y Barcelona, y que, repetimos, constituyen jano, la existencia de un servicio aéreo apto para satisfacer las
el prim er jalón de la futura red interna de comunicaciones aé necesidades postales dentro de la Península.
reas; pues, prescindiendo de considerar la línea Sevilla-Larache, En efecto; dados los límites relativamente reducidos del te
que hemos citado, son las únicas que, por el momento, realizan, rritorio nacional y el relieve montañoso de su suelo, el ideal que
hoy día puede ser perseguido, conform e decía Heraldo de la tremo de la nación, y en sentido inverso, que los aviones lleguen
P osta en la noticia antes citada, no puede ser otro que el de con a Madrid con antelación suficiente para enlazar rápida y norm al
seguir que un envío postal, confiado al correo en un momento mente con los trenes de la tarde, para lo cual es evidente que
dado, esté en su destino, mediante la combinación de los servi no habrían de dejar sus puntos de origen sino alrededor del me
cios ferroviarios aéreos, aproximadamente, a las veinticuatro diodía, permitiendo así, a un mismo tiempo, se reuniese corres
horas. Y este criterio creemos es también perfectam ente apli pondencia y envíos comerciales bastantes para no hacer los via
cable al transporte de viajeros, tal como en la citada noticia jes de vacío, y que los viajeros pudieran aprovechar para sus
se decía, pues es innegable que si, en verdad, los viajes aéreos quehaceres buena parte de la mañana en el punto de origen
son algo bello que merece experimentarse, no dejan de ser real o de la tarde en uno determinado de la línea, especialmente en
mente algo práctico, muy digno de ser tenido en cuenta por los Madrid.
hombres de negocios y, en general, por cuantos necesitan, debido No hay duda que para ello, y sobre todo en lo que toca a los
a sus actividades o a las circunstancias, aprovechar su tiempo viajeros y m ercancías, sería muy útil la colaboración entre las
cuanto sea posible. Compañías de ferrocarriles y de transportes aéreos para procu
Por otra parte, la organización del servicio de trenes en nues rar billetes, tarifas y documentaciones combinados, pero estos
tra patria, obe o b s t á c u l o s no
deciendo a la si existen para el
tuación c e n t r a l correo, y el ser-
de Madrid y a vicio podría
la casi absoluta prestarse s e n c i
disposición radial llamente y con
de las líneas fé un resultado ver-
rreas, hace que, dader á m e n t e
para realizar el práctico; las car
ideal antes enun tas, los papeles
ciado, los servi de negocios, los
cios aéreos con giros p o s t a l e s ,
vergentes a Ma toda la corres
drid queden suje pondencia, podría
tos a los límites ser transbordada
que imponen los de avión a tren,
horarios de lle y recíprocam en
gadas y salidas te, en muy poco
de los trenes que tiempo, siguien
enlazan la Cor do a su destino
te con los extre sin demora al
mos del territo guna.
rio. Tal vez fuese
Puede o b j e la Corte, como
tarse a esto dos punto central de
a r g u m e n t o s no * la red, la que
despreciables: el menos beneficios
primero, es la i n m e d i a t o s pu
posibilidad de que diera obtener de
existan servicios una organización
aéreos que si como la indica
gan la ruta de la periferia, y el segundo es, por lo que a los da ; pero hay que tener en cuenta que los servicios aéreos resultan
viajeros toca, la posibilidad de aprovechar las noches para efec prácticos en transportes a largas distancias, o cuando erílazan
tuar los v ia jes; pero ambas encuentran su contrapartida: la centros de tal actividad postal que permiten sostener un servicio
primera, en que estas rutas, ya previstas en el Real decreto de exclusivo para ellos; y como quiera que, tanto M adrid como Se
líneas aéreas, responden sólo a las necesidades de determinados villa, Barcelona, Valencia, Bilbao, etc., son grandes núcleos de
sectores del territorio, y la segunda, en que no existen en la población y vida de todo orden, no resultaría aleatorio para la
actualidad, y es difícil existan en cierto tiempo, trenes que per Compañía transportadora organizar servicios especiales para
mitan atravesar España de extremo a extrem o sin invertir más enlazarlos.
del tiempo justo de una noche. Por todo esto, creemos que los actuales servicios aéreos pue
Por ello, hemos de insistir en este criterio, que hemos hecho den ser el principio de una organización práctica del transporte
nuestro, y creemos que ^los servicios postales aéreos en el inte aéreo postal en E spaña; falta únicamente, a ju icio nuestro, que
rior de la Península han de tener horarios que permitan que la los actuales horarios de servicio sean modificados con arreglo a
correspondencia y los viajeros llegados a Madrid por la mañana las verdaderas necesidades del trasporte, en la seguridad de que
puedan estar a las primeras horas de la tarde en un punto ex esta adaptación se traducirá en un aumento de tráfico, que ha de
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permitir— en tanto llega, con el vuelo nocturno, una nueva era fica m ejora de comunicación, aproxim ación m ayor, desvanecimien
del transporte aéreo— , no sólo mantener los servicios combina to de fronteras, y el dinero en él empleado es prenda de frutos
dos de largas distancias, sino crear los especiales a que antes inmediatos.
nos referim os, como— por ejem plo— lo es ya el de M adrid-Bia- P or ello, debería constituir un servicio de E stado; pero no se
rritz, llamado a tener tanta im portancia en las relaciones inter puede negar que hoy ha de ser iniciativa particular la que aco
nacionales, misión en la cual las otras dos líneas que hoy existen meta estas empresas, pues el ejem plo de los Estados Unidos de
pueden también participar brillantemente, desde luego la de Ma Norteam érica, que, después de explotar diversos años las líneas
drid-Barcelona, si pudiese enlazar con la línea Francia-M arruecos que creó el Post Office, las ha arrendado, y el de la misma
ascendente, y, en no lejano plazo, la de M adrid-Sevilla, si se U. R. S. S., la nación-estado, que tiene confiados sus servicios
llegase a realizar la empresa de que los colores patrios, llevados a diversas Sociedades, en las que, inclusive, existe participación
por una mano netamente española, enlazaran la Península y de Em presas extranjeras, han demostrado que sólo espíritus li
Canarias, y quién sabe si Am érica. bres de lastres adm inistrativos pueden desarrollar labor eficaz.
El servicio postal aéreo es signo de los tiempos, pues signi José M aría D orda.”
VI cendente sólo tenía efecto los días de llegada del correo aéreo
sudamericano.
De Toulouse a París Pues bien; debido a la gentileza de la Aeropostal con el re
presentante de La Razón,esta incógnita se despejó en el mo
A l organizar en Buenos A ires el itinerario de mi viaje, de mento de llegar a Toulouse. De antemano se había dispuesto que
acuerdo con los elementos de que disponía, de fecha anterior en un aeroplano especial estuviese a mi disposición al día siguiente
dos meses a la de su iniciación, y que por tal circunstancia no po para conducirme a Burdeos, en donde alcanzaría el de la combi
dían incluir todos los servicios aéreos del verano europeo, una de nación Biarritz-Burdeos-París.
mis preocupaciones era el poder trasladarme por vía aérea de
Toulouse a París, de manera de llegar a esta ciudad el 15 de Una impresión aérea del suelo deFrancia
julio, como lo había previsto.
No conocía la existencia de un servicio entre ambas ciudades, Un ómnibus lujoso y confortable para el servicio de los pa
de modo que para mí era aún una incógnita cómo solucionaría sajeros de la Compañía me lleva del hotel al aeródromo. A las
este punto, aunque creía en la posibilidad de hacer el vuelo vía siete horas, treinta minutos, en un pequeño “ B réguet” , que con
Perpiñán-M arsella, a pesar de que sabía que esta conexión as duce Bruyére, el piloto que me trajo desde Alicante, me hallo
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en m archa a Burdeos. Volamos sobre un suelo magníficamente ten ríos y canales; de vez en cuando, un pequeño óvalo plateado
alfom brado, o para reflejar más verídica o espontáneamente la que signifique un lago. A l unir todo, en los cruces de algunas de
im presión: cubierto por una vasta obra casera— que no es otra las cintas que figuran caminos, recórtese un pequeño claro para
cosa la labor en él desarrollada— , como representa a mis ojos poner en su lugar una tela blanca que salpicada de cuadritos ro
el cultivo minucioso de sus tierras de labranza a aquellas car jo s nos presentarán ciudades sobre el terreno. Y así tenemos el
petas o colchas que la habilidad y la paciencia de nuestras abue aspecto del suelo de Francia en esta época; Francia, esa abuela
las confeccionaba con retazos de tela de todas clases y colores. laboriosa que ha enseñado a sus nietos a aprovechar todos los
En este caso, en la estación presente, en pleno verano, los mati retazos de su carpeta, con un cuidado y una prolijidad admi
ces son menos variados y contienen el amarillo paja de la arpi rable.
llera, de las mieses cortadas y los rastrajos, sobre la que las ga La ruta que hemos seguido se aparta, escasamente, dentro
París
villas podrían figurarse con botones o pequeñas motas de lana del curso del Garone, que unas veces lo vemos a nuestra derecha
del mismo color; el marrón castaño de las tierras nuevamente y otras a nuestra izquierda. El viento no nos ha sido favorable.
roturadas; el verde de paño de billar de cultivos de otoño o cam Llegam os a Burdeos a las ocho horas, cincuenta y cinco minutos.
pos de pastoreo bien regados, y otro verde, descolorido en par A lgunos minutos después arriba el avión de Biarritz. Desciende
tes, con tintes de aquel amarillo, de los rastrojos que se van cu el piloto, en quien reconozco a Delauney, aquel valiente aviador
briendo de hierbas frescas. Además, convendría salpicar todo que por salvar a sus cuatro pasajeros, periodistas brasileños,
con retazos de terciopelo verde obscuro y motoso, que estarían en aterrizó normalmente sobre una playa, próxim a a P orto A legre,
la carpeta para representar los bosques y arboledas, que desde con el avión en llamas, no sin antes haberse quemado de manera
arriba aparecen sólo como un mullido colchón. Esta obra así lastimosa sus dos manos, las que sólo puede utilizar ahora como
preparada puede recortarse en trozos desiguales, volviéndolos consecuencia de los cuidados que médicos y enferm eros alemanes,
a unir en pequeñas curvas y sinuosidades, ya sea con cintas an en un hospital de esa colectividad, le fueron prodigados, lo cual,
gostas bordeadas de un hilo grueso de lana verde; dichas cintas com o se recordará, fué un ejem plo de solidaridad humana, muy
podrán ser o doradas o am arillo claro, para que interpreten las comentado, y más que todo, a mi entender, una demostración
carreieras y sus cercos; cintas negras, menos frecuentes, para del nuevo espíritu que nace con la A viación, el que tiende a her
las líneas férreas y cintas plateadas, algo anchas, que represen- m anar las razas, acercando a los hombres y aunando sus senti
mientos, y que ocupa numerosísimas páginas de la breve pero Llevamos tres horas y diez minutos de vuelo. A lo lejos me
nutrida historia de la Aeronáutica. parece ver los contornos y el aspecto inequívoco, desde el aire,
de una gran ciudad.
En ruta hacia París Pasan unos minutos, que cruzamos sobre selvas; París co
mienza a delinearse; a un costado, aparece la silueta inconfun
Delaune.y ha probado el motor del “ Laté 25” , limousine, que dible de la torre de E iffel.
se le había preparado, y parece no estar satisfecho con su fu n
cionamiento. Dos o tres palabras son suficientes para ordenar un París desde el aire
cambio de avión, por otro igual. Salimos a las diez horas, cua
renta minutos. Volamos, sin incidentes ni variaciones atm osféri Es difícil definir una primera impresión de París, desde el
cas, hasta pasar a buena altura sobre Poitiers. El aspecto del aire. Tal vez hubiese sido m ejor, para obtenerla más directa y
terreno es el mismo que entre Toulouse y Bordeaux, lo cual es espontánea, no haber estado en ella nunca, porque la influencia
una m aravilla, si se tiene en cuenta que no h a y , así ningún des de su indiscutida belleza es demasiado fuerte para excluirla en
perdicio. absoluto al navegar en su atm ósfera. No vamos a volar sobre
Después de unas dos horas de vuelo, yo tengo las doce horas, la capital de Francia, sino que, en busca de Le Bourget, nos
cuarenta minutos descendemos rápidamente, para evitar un ban hemos apartado a la derecha; pero cruzamos parte de sus su
co de nubes a nuestro frente. Pasamos así sobre Blois, a orillas burbios, lo cual no impedirá que a fa vor de un día claro y la hora
del Loire. temprana, cerca de las catorce, alcancemos a divisar, a buena
Aquí, al norte, a bastante más de mitad de camino, entre distancia, detalles interesantes. Así, por ejem plo, el fam oso cas
Burdeos y París, la carpeta aquella de mi confección debería con tillo de Versalles, que va quedando bastante más lejos, a nues
tener una menor cantidad de amarillo paja y nada de m arrón tra izquierda, se distingue perfectam ente, rodeado de sus bos
castaño, y, en cambio, algo más de verde desteñido y una buena ques.
parte de rosa cobrizo, que figure lo que son, sin duda, las mieses Y a sobre la línea de París, con la célebre torre E iffel como
dorándose a la espera del corte. Algunas ciudades parecen pul punto de referencia principal, y acercándonos al Sena, se des
pos con sus caminos radiales sinuosos, o arañas de largas patas. arrolla el magnífico plano de la gran ciudad. En una curva del
He estado observando, especialmente en los trechos en que hemos fam oso río, parece éste continuar oculto entre arboledas que na
volado bajo, más que el paisaje, el aspecto y carácter de las cons cen de un gran edificio: los jardines de las Tullerías y el Louvre;
trucciones y edificios: las chacras, las fábricas, las estaciones fe la plaza de la Concordia, los Campos Elíseos, el A rco del Triun
rroviarias, las escuelas, las carreteras, las vías del ferrocarril, fo, el bosque de Boulogne, perspectiva insuperada. Ha pasado
los puentes, los ríos, los canales, y todo ello, a medida que ha ido fuera de la recta de mi visual Notre Dam e; vienen ahora los bu
pasando ante mi vista, me ha dado cada vez una idea más cla levares, el Sacré Coeur, que se destaca sobre la colina; la pla
ra de la laboriosidad del pueblo francés. Las selvas mismas, ex za de la República. Todo en rápida sucesión. París es digno, por
tensas y abundantes, ofrecen un ejem plo de ese trabajo, y el todos los conceptos, de ser observado detenidamente desde el aire
respeto del hombre por la Naturaleza, reponiendo lo que de ella por los urbanistas. Nuestros ediles harían bien en tomarse la
ha tomado, para no cansarla, para no agotarla. prim era oportunidad de hacerlo así. La visión aérea de París
Estando en tal observación, de pronto me llega a la memoria será, en unos pocos minutos, fuente de enseñanza, superior a mu
el recuerdo de los célebres chateaux franceses. No he visto nin chos textos y a todas las conferencias sobre el tema del urba
guno. Miro hacia abajo, con esa idea fija, y, a los pocos minutos, nismo.
he ahí uno, con su parque, su ferm e, su alda, su bosque, sus cam En tanto, a mi derecha, ya virando hacia el aeropuerto, he
pos. A la izquierda, otro, que debe ser grandioso; más allá, visto pasar el aeródromo de Orly, amplio y bien tenido, carac
otro, y otros, en seguida, a derecha e izquierda. Han aparecido terístico, con sus dos hangares para dirigibles, y cuya form a
como por arte de m agia al solo deseo de verlos. Se nota en todos de arco ojival, que nace del suelo y les hace parecer techos sin
su estudiada posición de reclusión, ocultos a miradas indiscre muros, cubiertos como están de cristales, reflejan vivamente
tas, inmediatas, pero conservando, aun así, sus perspectivas; las el sol.
dependencias, caseríos y cultivos, quedan bien aislados. ( Continuará.)
rica. El viaje al Polo del G raf Zeppelin es, sin embargo, irreali decirlo, hacer correr riesgo alguno a la expedición en diri
zable si no se aseguran globo y tripulación. gible.
Por esto es por lo que la Sociedad de Estudios Internacio La Sociedad de Estudios espera que las Compañías de seguros
nales ha entablado ahora nuevas negociaciones con Sociedades alemanas modificarán su punto de vista y se decidirán a hacer un
de seguros alemanas, a fin de establecer un contrato de seguro contrato de seguro.
que asciende a tres millones y medio de marcos. Se ha anunciado, por otra parte, que el Dr. Eckener re
Un gran número de sabios eminentes del Mundo entero han húsa el mando del dirigible en el curso de la expedición a conse
dado voluminosos inform es, en los cuales demuestran que el viaje cuencia de la imposibilidad en que se encuentra de perder varios
al Polo Norte del G raf Zeppelin no puede com pararse a la excur meses en un viaje que no está destinado a facilitar la ejecución
sión al Polo Sur de Byrd. del servicio aéreo regular que la Sociedad Zeppelin, de que es
Mientras que en el Polo Sur las condiciones m eteorológicas presidente, tiene intención de emprender.
no habían sido aún observadas, se conocía ya suficientemente En consecuencia de todo esto, si se llega a un acuerdo con
bien la situación m eteorológica en las regiones árticas para las Compañías aseguradoras, el capitán Lemann será el encar
poder decir de antemano que la prim avera no puede, por así gado de llevar el G raf Zeppelin al Polo Norte.
La llegada de L arre Bordes y Challes a R ío de Janeiro a bordo de un avión de la C om pañía General A eropostal
Banquete ofrecido a los pilotos. De izquierda a derecha: el presidente de la Com pañía General A erop osta l; Challes; el m inistro del U ru gu ay ; Larre
B org es; y el em bajador de Francia. Larre Borges aclamado p or la muchedumbre
en trece horas, recorriendo durante este tiempo los 2.200 kiló- regularmente. Las fotog rafía s que ilustran este artículo llegaron
metros que separan estas dos poblaciones, tiempo en el que está a Madrid el día 14 de enero, por el correo aeropostalsemanal,
incluido el perdido en las escalas intermediarias, que se efectúan que salió de Buenos Aires el 4 de enero.
con paracaídas. El Real A ero Club de Cataluña prosigue la org an ización del anunciado
La instalación de los aeródrom os será sometida a la aprobación del m i Concurso de Modelos Reducidos, y hay muy buenas im presiones respecto al
nistro de C om u n icacion es; autorización que luego será adoptada por las au núm ero de participantes, que seguram ente será num eroso, visto los muchos
toridades locales. aficionados que trabajan con entusiasmo en este aspecto interesante de la
En todo lo referente a circu lación , el proyecto de ley hace reglamentarias A eronáutica.
las principales disposiciones de la C onvención Internacional de 1919. Es probable que se inscriba, para tom ar parte en el mism o, con sus per
feccionados aparates, el ingeniero-piloto del M inisterio del A ire francés,
M u erte d e u n d ir e c t o r M. Georges A brial de Pega, vencedor del C oncurso que organ izó, en 1924,
d e 1» L u fth a n sa Peña del A ire.
En el accidente del avión “ Asado X I ” , a su regreso del viaje Berlín-Sevilla Con objeto de que el día que tenga efecto la prueba se halle ya reparado
y Sevilla-Canarias, pereció, además del piloto Sr. Albrecht, el Sr. von Schvoe- ‘ 1 cam ino que conduce del pueblo de P rat de Llobregat al aeródrom o, cuyo
der, que era, además de piloto, uno de los directores de la Lufthansa, 'arreglo está ya acordado y es inm inente, el Consejo directivo del Real A ero
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Club de Cataluña ha acordado, en su última reunión, aplazar la celebración ródrom o de Getafe a las cuatro menos veinte, después de un viaje en el que
del Concurso hasta el día 2 del p róx im o febrero. la aeronave ha puesto de manifiesto sus excelentes condiciones.
V arios aviadores de la Escuela de A eronáutica N aval y los profesores de
la Escuela de A via ción de Barcelona, darán, con sus vuelos, m ayor realce a
la fiesta, que prom ete ser muy brillante.
O p o s ic io n e s para
in g e n ie r o s a e r o n á u tic o s
El día 9 de enero dieron com ienzo las prim eras oposiciones para ingenie
ros aeronáuticos, título creado recientem ente, y que hasta ahora poseían va
rios aviadores españoles, pero tituladcs todos ellos en la Escuela de París.
H ay cuatro plazas, y se han presentado diez in stan cias: cinCo de oficiales
aviadores, dos de alumnos de la Academ ia de A rtillería y tres de civiles.
C o n c u r s o d e a v io n e s c o m e r c ia le s
P ara el Concurso de A vión Ccm ercial abierto entre ingenieros españoles,
se han presentado en el Consejo Superior de A eronáutica tres proyectos, sobre
los que se dictam inará en breve.
L a 1.a y la M e jo r M a r c a d e l M u n d o E n t e r o
L’ A\/ioi)ii)£
ESTÁ AHORA CONSAGRADA
- A .a s *
Después de la entrevista, M. Laurent Eynac invitó a una com ida ín Se empiezan a hacer negociaciones para continuar dichos servicios duran
tim a a los señores Lippens, Gaiffier D ’ H estroy, em bajor de B é lg ica ; Pietry, te este año.
m in is tro ; Delmont, subsecretario de Estado y C olon ias; y Campana, subdirec
tor del M inisterio de N egocios E xtranjeros, así como algunos colaboradores de H o m o lo g a c ió n d e „ r e c o r d s "
los M inisterios de la A eronáutica mercante. C lase C b is
% »; C l a s -e C
1.° R ecord con abastecim iento durante el vuelo (Estados U n id os).— Dale
Jackson y Fores O’ B rie n : cuatrocientas veinte horas y diecisiete minutos.
2.° A viones ligeros, segunda catejgoría, dos plazas, dg peso in ferior a 280
kilogram os. A ltura (P olon ia ).— Teniente aviador F. H. Z w irk o y A . K oefan,
sobre m onoplano tip o “ R. W . D-2” , el 19 de octubre de 1929: 4.004 metros.
C lase C b is ( h id r o a v io n e s )
3.° V elocidad sobre 100 kilóm etros (Gran B retaña).— Oficial aviador R.
L. R. Atcherley, 7 de septiem bre de 1929: 533,800 kilóm etros.
M ayor velocidad sobre base (Gran B retaña).— Jefe de E scuadrón A . H.
Orlebar, el 12 de septiem bre de 1929: 575,700 kilóm etros.
4." R ecord distancia en línea recta (F ra n cia ).— Señores Costes y Bellonte,
sobre “ Bréguet X I X ” , m otor “ H ispano-Suiza” 600 C. V . Desde L e B ourget a
M oulart (C hin a), durante los días 27, 28 y 29 de septiem bre de 1929, reco
rriendo 7.905,140 kilóm etros.
PO RTU G AL
Los aviadores ingleses Jones W illiams y Jenkins, que han muerto trágicam en
te durante su iniciado vuelo directo de Inglaterra a Capetown
F ot. Vidal
jar: -A*-
¿T ?8 $
_ »*_ s». , *>
»» - V
El hidroavión de reconocim iento y de bom bardeo LeO H. 193, a d op tad o p or la M arina francesa
el CAUDRON 109
Mlle. Lena Bernstein bate el „record“ feme
nino del Mundo de distancia en línea recta
para aviones ligeros de todas categorías
060002010702010702010290232302012353532302532323020123530123020190234801234
iM
llliiiillllillillillliiDillllllliiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiHiiiiiniiiiiiiiiM
iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiniiiiiiiiiiiniiiniiiiiiiiiiiiiiiii iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiimiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiimiiiiiiiiiiiiiiiimiiiiiiiiiiiimiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiimi
P r o v e e d o r d e lo s G o b i e r n o s fr a n c é s y e x t r a n je r o s
Trajes exteriores e interiores
Accesorios de aviador
Recalentadores de aceite
Recalentadores de ametralladora
y tod o lo que se relaciona con la calefacción eléctrica a bordo
de los aviones
C o m b in a c ió n d e u n a s o la p ie z a L e m e rc ie r
L E M E R C IE R FRÉRES
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Alicante: Paseo de los Mártires, 26¿-Dirección telegráfica: Aeropostal-Alicante.
rí .
Málaga: Aeródromo del Rompedizo. Apartado de Correos, 110.— Dirección te Dakar
legráfica: Aeropostal-Málaga.