Adeline
En mi casa, donde en ella, reina la oscuridad y malos recuerdos. Allí
me encuentro yo. Sola, abandonada en una esquina de mi
habitación, mientras intento que mis lágrimas dejen de salir a
borbotones de mis ojos. Oh tal vez intentando que mis lloriqueos
dejaran de sonar tan fuertes y decepcionantes.
-Porque me pasa esto a mí, porque yo… Que hice para merecer
esto… -Dije con las manos tapándome el rostro, intentando limpiar
mis míseras lágrimas-
Entre sollozos me desmoronaba, sabiendo que podría haber
entrado alguien a casa y se encontrara detrás de la puerta
escuchando cada uno de mis alaridos.
Cuando apenas iba a mencionar unas palabras me detuve, pasa por
mi rostro una mirada perdida y adolorida que ahora, solo yo soy
capaz de presenciar. Enfrente de mí, en la otra esquina de mi
habitación, había un espejo que reflejaba perfectamente la
expresión que tenía en ese momento. Me lleve ambas manos a mi
cabeza para hacer presión mientras cerraba mis ojos con fuerza,
como si intentara pensar de una manera más rápida.
-Tal vez solo exagere, tal vez aun no es muy tarde para solucionar
esto… tal vez…
Todas mis palabras habían sido como un susurro desalentado, la
única persona capaz de escucharme era yo misma, aquel susurro
que salió de mi boca como si me estuviera lamentando de algo que
yo no provoque. –Pensé- Pero, si no es así… Tal vez si esto no tiene
solución… No quiero perderla, no quiero… - ¡NO QUIERO!
Tenía miedo de perder a alguien que por primera vez era especial,
para mí.
Yo, no sabía cómo se sentía la felicidad… Al menos no desde que mi
padre había fallecido. La felicidad para mí ya solo era un recuerdo
borroso de años atrás. Cuando el murió, yo quede a cargo de mi
madrastra, al estar con ella durante bastante tiempo, supuse que le
había tomado algo de cariño, y también como mi familia paterna
quería mucho a Mary… No dudaron en dejarme a su cuidado.
Con ella actualmente… con el paso de los años no fue lo mismo.
Mary se alejó de mi propia familia y decidió criarme lejos de ellos. Al
paso del tiempo, cuando cumplí mis 14 años, ya era costumbre que
cada que la miraba se viera... desgastada. En su sin fin de cigarrillos
desechos en la ventana. En un intento de encontrarse a ella misma.
Pero... pobre, ella no tenía la culpa de volverse de esa manera,
desde la muerte de mi padre ella intentaba buscar de nuevo al amor
de su vida, pero solo encontraba una versión cada vez más corrupta
de sí misma, pero no corrupta de “malvada” como en el cuentillo de
cenicienta cuando la tenían de chacha y de mandadera por todos
lados. Porque hasta donde sé, no dejo que su actitud se viera tan
afectada en mí, siempre me sonreía aunque se viera decaída,
siempre dio lo mejor de ella aunque le costase su último aliento.
Pero cuando la miraba a escondidas le notaba con una mirada…
desorientada. Y de algún modo… sentía que ahora, yo era una copia
de ella.
En cuanto a Nora… siempre estaba con Mary, mi madrastra. Dando
todo de sí misma para hacerla… de algún modo feliz. Nora es amiga
de mi madrastra, hasta donde yo sé, la conozco desde que mi papá
falleció, aunque ahora más que “amigas” por así decirse, era
nuestra sirvienta. Su relación entre amiga-amiga cambio al paso de
los años a jefa y empleada. La chispa entre amigas que hubo en un
inicio aún permanecía aunque su relación no fuese la misma que a
un principio. Esa es mi pequeña familia.
Pero todo cambio un día, fue en aquella noche.
CAP / 1 /
Recién oscurecía, iba caminando con una bolsa de mandado para
una siguiente cena, pasas secas y unas cuantas nueces que me pidió
Nora que trajera, ya que no había en casa.
Mmm… Apuesto a que dentro de poco ella hará capirotada… Se me
hace agua la boca de solo pensar en aquella capirotada.
A lo lejos una fuerte ventisca había volado las mantas que tenían
tendidas, lo único que escuche fue a un señor gritando que se les
había volado las frazadas.
Mi cabello marrón comenzó a enredarse con la brisa fuerte que
hacía, llevaba una sudadera celeste y shorts de mezclilla, que en
casa hace un fuerte calor… normalmente suelo usar vestidos y
siempre llevo mis zapatos bien voleados con calcetas largas y
blancas, aunque parecieran de esas escolares.
Adeline pronto llego a su casa, la cual es bastante grande y
espaciosa, las paredes pintadas de blanco y una alfombra peluda
beige cubriendo la entrada, me dirigí hasta el comedor para dejar la
bolsa del pequeño mandado, luego, en la lumbre estaba la olla que
humeaba la cena.
En la ventana donde se encuentra el fregadero se contemplaban
unas luciérnagas y se escuchaba el sonido de los grillos, el olor de la
comida me atraía… el olor a calabaza comenzó a llenar mi nariz…
pero pronto tuve que calmar mis instintos y allí fue cuando escuche
a Nora entrar a la cocina para apagar el fuego de la estufa,
tomando unos platos y sirviendo la pasta de calabaza en cada uno.
Nora es una chica bastante agradable, envidio como tiene de
hermoso su cabello rubio, sus ojos cafés y sus pestañas
hermosamente largas, ahora estaba cambiada, con su mandil de
cocina y su vestido.
Ayude a Nora a acomodar los platos en nuestra mesa, luego me
senté mientras veía a Nora traer los utensilios.
Apenas Mary llego de su trabajo y se sentaba para cenar yo
comencé a devorar la sopa que se nos había dado de cena, Nora se
río ante ese acto tan infantil de mi parte.
-Ups, lo fienmto.
-Dije con la boca llena mientras mi madrastra me miraba con ojos
de que pronto me estrangularía por maleducada, pero solo se dignó
a soltar un suspiro-
Mary venía hoy un poco más cansada de lo normal, era algo
extraño que llegara del trabajo sin maquillaje, siempre veía llenarse
de un corrector en los ojos para tapar sus ojeras, hoy trae su vestido
más elegante por lo que veo, su cabello está más liso que de
costumbre, sus ojos brillan y resplandecen con su color azul pero
traía las manos muy como de ancianita, oh al menos las yemas de
los dedos.-
-Algo nuevo, ¿Mary? –Dijo Nora-
-De momento… nada relevante, ¿y tú? ¿Hay algo que quieras
comentar?
-Bueno… Adeline... –Hablo Nora, dándome una mirada ya que
estaba algo distraída- Mañana será tu primer día, ¿no? tendrás
clases, cuando termines de cenar quiero que alistes las cosas que
creas necesarias para tu primer día en la prepa, ¿te quedo claro?
-Ah! Si, si por supuesto –Dijo Adeline con un tono de voz algo fuerte,
Nora guardo silencio al respecto, y ya al terminar de comer, Adeline
fue hacía su habitación para preparar la mochila.-
-Es igual a su padre esta chiquilla, igual de irresponsable…
-Debería tenerla más paciencia… es una niña aún.
-Yo lo sé, pero… -Mary removía la pasta de calabaza de lado a lado,
dando solo un par de probadas desde que había llegado, con el
tenedor en mano lo soltó lentamente sobre el plato mientras esta
hacía muecas, y sus ojos revelando estrés.-
-Uh, olvídalo, ya hasta se me quito el hambre, tíralo.
-Dijo Mary con la vista agachada cerrando sus ojos, mientras se
cruzaba de brazos sobre la mesa suspirando.- Nora solo sonrió ante
las palabras de Mary, ya que sabía que... su vida actual era algo
complicada y estresante, sin su anterior amor de su vida. Aunque
igual hiso caso a lo que le mando, tiro la sopa que no había comido
Mary al cesto de la basura, para después recoger los platos del
comedor y llevarlos al fregadero, comenzando a lavar.
Siempre había sido un hogar en el que el sonido principal de ella
era el silencio, los grillos, los sonidos de pisadas y los grifos de las
llaves siendo abiertas o cerradas.
-Solo es una pequeña opinión, No me haga tanto caso, y no se
enfade conmigo, ¿quiere? No me gusta verla enfadada… ni decaída.
-Dijo Nora volteando a ver el cuerpo debilitado de Mary en la silla
frente a la mesa- Mary ahora estando levantándose débilmente de
su asiento.
-Bien.
-Fue lo único que dijo Mary, ella no le dio tan siquiera la mirada y
terminó por irse de la cocina para dirigirse hacia la ducha.-
Nora regreso su mirada al fregadero contenta después de recibir
esta vez una respuesta, mientras pensaba un rato, un rubor en su
rostro, su corazón había dado un pequeño vuelco al sentir esta
calidez en su cuerpo, ella soltó una pequeña risa, hasta que su
mente toco el suelo y termino por seguir haciendo su trabajo.