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Altamar

Lauren y Hannah se preparan para un viaje en yate desde Miami, pero la tensión surge al encontrarse con Henry, el exnovio de Hannah, quien fue invitado por sus amigos. A pesar de la incomodidad inicial, el grupo intenta disfrutar de su tiempo juntos, compartiendo risas y recuerdos mientras navegan. A medida que avanza el viaje, Hannah y Henry deben enfrentar su pasado y buscar una resolución a sus conflictos emocionales.

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Altamar

Lauren y Hannah se preparan para un viaje en yate desde Miami, pero la tensión surge al encontrarse con Henry, el exnovio de Hannah, quien fue invitado por sus amigos. A pesar de la incomodidad inicial, el grupo intenta disfrutar de su tiempo juntos, compartiendo risas y recuerdos mientras navegan. A medida que avanza el viaje, Hannah y Henry deben enfrentar su pasado y buscar una resolución a sus conflictos emocionales.

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Altamar

Capítulo Uno

Era una típica tarde calurosa en Miami, las vacaciones apenas estaban
empezando, y ya Lauren comenzaba a estresarse. El reloj marcaba un tiempo
que no iba con el suyo. Un molesto retraso. Miró su teléfono por enésima vez
en los últimos 10 minutos, la ansiedad por llegar tarde la consumía. El muelle
no estaba cerca, y el yate zarpaba en exactamente 45 minutos.

"Date prisa Hannah, llegaremos tarde!" dijo algo fastidiada, viendo como su
amiga daba vueltas por la habitación, aparentemente buscando algo.

"Estoy buscando mis lentes de sol, no los encuentro!", exclamó, mientras


seguía buscando.

"Tienes un montón de lentes de sol, ¿Cómo es que no encuentras unos?"


respondió Lauren, algo molesta por la situación.

"Estos son especiales, me los regalo Chris en mi cumpleaños, ¿recuerdas?",


dijo Hannah mientras entraba a su closet buscando los dichosos lentes de sol.

"Si los recuerdo, pero no creo que a Chris le importe verte con ellos si no
llegamos a tiempo, se irán sin nosotras", respondió Lauren perdiendo la
paciencia.

"¡No seas exagerada, Lau!, no pueden irse sin nosotras… ¡Los encontré!" gritó
Hannah saliendo del closet contenta.

"Al fin ya vámonos, son 20 minutos de camino al muelle y el tráfico es eterno a


esta hora," dijo Lauren tomando sus cosas y saliendo de la habitación con su
amiga detrás.

Justo como Lauren lo había previsto, el tráfico era terrible, y mientras el


coche avanzaba a paso de tortuga, las dos chicas intercambiaron pocas
palabras. El sonido de la música que reproducían los altavoces del coche y el
ruido de la ciudad ocupaban todo el espacio. Ambas se encontraban
sumergidas en sus propios pensamientos y expectativas de como sería su tan
esperado viaje en alta mar. Después de unos largos minutos, finalmente
llegaron al muelle, el lugar de encuentro con el resto del grupo. Bajaron del
auto con sus cosas y al mirar a lo lejos pudieron reconocer a sus amigos cerca
del yate que habían alquilado para la ocasión.

"Te lo dije, llegamos justo a tiempo," dijo Hannah mirando a su amiga con una
sonrisa.

"De hecho, llegamos 10 minutos tarde como siempre," respondió Lauren


mientras comenzaba a caminar.
2

"¡Vamos amiga, relájate!, estamos por empezar las mejores vacaciones de


nuestras vidas, nos divertiremos a lo grande ya verás," dijo Hannah
emocionada.

Lauren dejó que su cuerpo y pensamientos se relajaran un poco al escuchar


las palabras de su amiga. Hannah tenía razón, ¿Qué podía salir mal en las
vacaciones que habían estado planeando por tanto tiempo?

Acto seguido, Lauren y Hannah se suben al yate y saludan a sus amigos


Matthew y Chris, pero estos perciben algo de curiosidad o mejor dicho
descontento en las caras de la chicas.

"Chicas, dejen las maletas aquí y vengan con nosotros, para darles un tour por
el yate y mostrarles sus camarotes," dijo Matthew con entusiasmo y una
sonrisa en su rostro.

Mientras Matthew intentaba romper la tensión del momento, Lauren y


Hannah intercambiaron una mirada rápida antes de dejar sus maletas a un
lado. "Está bien, vamos" Respondió Lauren, tratando de sonar tranquila,
mientras evitaba mirar al pelirrojo, que permanecía de pie al fondo del grupo,
con las manos en los bolsillos, mientras miraba a Hannah con una expresión
de melancolía y arrepentimiento.

Chris, notando la incomodidad en el grupo, lanzó una mirada a Matthew antes


de decir: "tranquilas, chicas. Henry está aquí porque necesitamos alguien más
para ayudarnos con el viaje. Es bueno navegando, y además... Bueno, pensé
que podrían dejar el pasado atrás, al menos solo por esta vez."

"Está bien," dijo Hannah rápidamente, aunque la manera en que lo dijo


indicaba claramente lo contrario. "Solo que no sabíamos que estaría aquí. Una
sorpresa, eso es todo."

Henry, el chico pelirrojo, finalmente decidió hablar. "Escuchen, no estoy aquí


para arruinar el ambiente. Si mi presencia les genera incomodidad, puedo
mantenerme al margen; sin embargo, no me bajaré del yate ahora." Su voz era
firme, pero había una leve sensación de tristeza en su tono.

"Perfecto," respondió Lauren cruzándose de brazos. Un inicio llenó de tensión


para lo que se suponía sería un viaje de diversión.

Matthew suspiró, intentando retomar el control de la situación. "¡Vamos! Ya


tendrán tiempo para resolver lo que sea que tengan pendiente. Por ahora,
sigamos con el tour."

Chris, mostrando una sonrisa incómoda, agregó: "hay un jacuzzi en la cubierta


del yate. Eso debería mejorar los ánimos de cualquiera."
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"Eso espero”, murmuró Hannah mientras seguía el grupo, aunque su mirada


seguía centrada en aquel chico pelirrojo.

Mientras el tour continuaba, Lauren no pudo evitar recordar cómo había


terminado la relación entre Hannah y Henry meses atrás. Era un tema algo
complicado, uno que ambas habían intentado dejar atrás. Pero ahora, en este
espacio cerrado y en medio del océano, ya no sé podía evitar.

Cuando el tour terminó, Matthew y Chris los guiaron hacia la cubierta del yate,
donde se encontraba el jacuzzi bajo la luz del sol. ´´Bien, aquí pueden relajarse
y disfrutar del momento. Les aseguro que esté viaje será algo inolvidable, si
ustedes lo permiten, claro´´ Dijo Matthew, lanzando una mirada con sus
grandes ojos azules a Lauren y Hannah.

"Gracias por el tour, Matt,” respondió Lauren con una sonrisa forzada. "Pero
creo que necesito un momento para... organizarme."

"Yo también,” agregó Hannah rápidamente. "Voy a desempacar. ¿Dónde está


nuestro camarote?"

Chris, notando la excusa obvia, suspiro y señaló las escaleras hacia las
habitaciones. "Es el segundo a la izquierda."

Las chicas descendieron en silencio dejando a los chicos en la cubierta.

"Bueno, eso fue incómodo." Comentó Chris, rascándose la cabeza.

"Tranquilo, ya se les pasará,” respondió Matthew, optimista cómo siempre.


"No es como si pudieran evitarse durante todo el viaje. Esto solo les obliga a
dejar de evitar sus problemas."

"¿Y si no quieren dejar de evitarlos?" Preguntó Henry, quien había


permanecido callado la mayor parte del tiempo. Sus ojos verdes brillaban con
algo entre frustración y arrepentimiento. "¿Qué pasa si estar aquí solo lo
empeora?"
"Entonces lo sabremos.” Respondió Chris con algo de inseguridad. "Pero,
honestamente, deberías hablar con Hannah. No puedes dejar las cosas así
para siempre."

En el camarote, Hannah arrojo su maleta sobre la cama y dejó escapar un


suspiro de frustración. "¿Cómo es que Henry siempre logra aparecer cerca de
nosotras?" Murmuró Hannah algo molesta.

Lauren, que había entrado tras ella, cerró la puerta con cuidado. "Sabes que
no fue su idea. Esto es claramente cosa de Chris y Matthew."

"No importa de quién fue la idea, ahora tengo que convivir con alguien que
literalmente me rompió el corazón."

Lauren se sentó al lado de Hannah. "Tal vez esté sea el momento adecuado
para decirle lo que piensas. Por lo que parece, él también se siente incómodo."
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"¿Incómodo?" Hannah soltó una risa sarcástica. "Ese idiota no sabe lo que
significa estar incómodo. Es experto en evitar conflictos."

"Pues entonces esta semana será un gran cambio para él, porque aquí no hay
escapatoria."

Hannah suspiró y se dejó caer sobre la cama. "No sé si puedo hacer esto."

"Puedes y lo harás," aseguró Lauren.

Luego de aquel momento de tensión, el yate finalmente zarpó y las chicas


continuaron acomodando sus cosas y poniéndose cómodas, ambas tratando
de convencerse de que la presencia de Henry no arruinaría sus vacaciones.

En cambio, a Chris y a Matthew les había parecido buena idea invitarlo, pues
eran amigos desde el inicio de la secundaria y a pesar de que las cosas se
volvieron incómodas luego del malentendido que este tuvo con Hannah, no
podían dejarlo fuera del viaje, ya que, como Chris había mencionado sus
habilidades de navegación eran cruciales en el viaje. Además, los chicos
estaban seguros de que al final del viaje las cosas entre la rubia y el pelirrojo
mejorarían, o eso esperaban.

Luego de un rato, el sol comenzó a ponerse lentamente sobre el horizonte,


bañando el yate de un cálido resplandor dorado. Todos estaban reunidos en la
cubierta principal al aire libre para cenar y aunque la tensión aún era palpable
en el aire, las ocurrencias y bromas de Chris hacían que las risas no faltaran
entre el grupo.

"¿Recuerdan aquella vez en la que Matthew se resbaló bajando las escaleras y


cayó sobre su trasero en frente del director?" preguntó el castaño entre risas.

´´Sí, recuerdo que intentaba escapar de Lauren por haber arruinado su lienzo´´,
dijo Hannah con las mejillas rojas de tanto reírse.

"Fue una de mis mejores obras y la arruinó con jugo de manzana", recordó
Lauren con algo de rencor, le había costado días terminar aquella pintura y su
amigo la estropeó en cuestión de segundos debido a su torpeza.

"Y me disculpé muchas veces por eso, creo que el dolor en mi trasero y la
vergüenza de caer frente al director bastaron como castigo", dijo el pelinegro
con una mueca al recordar aquello.

"Sin duda fue algo muy divertido de ver", añadió Henry mientras le daba un
trago a su soda.

La cena transcurrió sin incidentes, con los amigos charlando y riendo,


tratando de ignorar la incomodidad que emanaba entre Hannah y Henry.
Ambos sentados uno frente al otro, lanzándose miradas de vez en cuando, y
los demás tratando de mantener la conversación animada con más anécdotas
de sus años como estudiantes de secundaria. Unas horas después, todos
comenzaron a recoger la mesa para así relajarse en el salón.
5

Mientras recogían la mesa, el ambiente entre ellos se sentía más ligero, como
si las risas compartidas durante la cena hubiera aliviado parte de la tensión.
Chris y Matthew, satisfechos con el progreso, intercambiaron una mirada
cómplice mientras apilaban los platos.

"Bueno, creo que esté es un buen comienzo." Dijo Chris, lanzando una
servilleta a la basura con un tiro perfecto. "Nada como unas buenas historias
para unir a la gente."

"Habla por ti." Dijo Matthew, aunque con una sonrisa dibujada en su rostro.
"Todavía tengo pesadillas con ese día."

"Y nos aseguraremos de recordártelo siempre." Añadió Lauren, dándole un


codazo amistoso mientras llevaba una bandeja a la cocina.

Hannah, mientras tanto, se inclinó sobre la barandilla de la cubierta, mirando


el reflejo del cielo nocturno en el agua. El viento marino era fresco y calmante,
pero su mente seguía ocupada pensando en su conflicto con Henry. Sabía que
ignorarlo no sería una solución, pero tampoco estaba lista para lidiar con sus
emociones.

Henry apareció a su lado unos minutos después, manteniendo una distancia


prudente. "Hermosa noche," comentó, rompiendo el silencio.

"Lo es," respondió ella sin mirarlo, concentrándose en el suave movimiento de


las olas.

Un incómodo silencio se instaló entre ellos antes de que él hablara


nuevamente. "Hannah, sé que esto es complicado. Pero de verdad, no quiero
arruinar tu viaje. Si quieres que me mantenga al margen, lo haré."

Ella finalmente lo miró, su expresión neutral pero sus ojos revelando un


torbellino de emociones. "No estoy aquí para revivir el pasado, estoy aquí
para disfrutar con mis amigos. Si puedes respetar eso, entonces no habrá
problema."
Henry asintió lentamente y dijo: "Lo respeto, y prometo no meter la pata.”

Sin más, Hannah sé alejó hacia el salón donde el resto del grupo ya se había
instalado en los sofás. Lauren la recibió con una sonrisa y una copa de vino
que había encontrado en la despensa. "Ven, relájate. Ésto es lo que
necesitábamos."

Las horas siguientes transcurrieron en un ambiente más cálido. Matthew y


Chris se enfrentaron en una batalla de karaoke, desafinando terriblemente,
mientras Lauren y Hannah reían desde el sofá. Incluso Henry se unió al juego,
aunque se mantuvo mayormente en silencio, observando y participando solo
cuando era inevitable.

Finalmente, el cansancio comenzó a vencerlos uno a uno. "¡Mañana es otro


día!” anunció Chris mientras se levantaba. “Tenemos que estar frescos para
mañana para explorar las aguas y, quién sabe, tal vez avistar delfines."
6

"Eso suena como un buen plan” dijo Lauren, recogiendo los vasos vacíos antes
de dirigirse a su camarote. "¡Buenas noches, chicos. Nos vemos mañana! Ya
me voy a dormir.”

Uno por uno, el grupo se fue retirando, dejando la cubierta del yate en silencio
bajo las estrellas. Hannah fue la última en irse, deteniéndose un momento
para mirar el horizonte. La noche era tranquila, pero en su interior sabía que
los siguientes días no serían tan simples.

Al entrar al camarote vio a Lauren ya dormida, y se recostó en la cama,


escuchando el suave murmullo del agua contra el casco del yate. Cerró los
ojos, deseando que este viaje fuera realmente la oportunidad de arreglar el
pasado y tal vez encontrar algo de paz.

Mientras tanto, en otro camarote, Henry se recostaba con la misma


incertidumbre en su mente. Pero una cosa era clara: Si esta era su
oportunidad de arreglar las cosas, no la iba a dejar pasar.
Capítulo Dos

Los rayos de sol y el sonido alguien tocando la puerta despertaron a las


chicas. Lauren estiró su brazo para agitar a su amiga.

"Hannah ve a abrir la puerta", dijo aún adormilada. Pero al no recibir


respuesta, decidió levantarse ella misma.

"¿Chris?" preguntó confundida al ver al chico de rulos.

"¡Buenos días, Lau!" exclamó él, con una sonrisa de oreja a oreja.

"Buenos días, Chris. ¿Qué necesitas? Apenas son las 8 de la mañana",


respondió ella mientras se frotaba los ojos.

"Solo quería recordarles que hoy tenemos varias actividades programadas, así
que debemos alistarnos temprano", dijo él, con las manos en los bolsillos.

"Está bien, no te preocupes, chico itinerario. Subiremos en unos minutos",


respondió Lauren con una sonrisa antes de cerrar la puerta.

Minutos más tarde, luego de una larga espera, las chicas subieron a la cubierta
del yate, encontrándose con los chicos ya desayunando.

"¡Por fin muero de hambre!" exclamó Hannah, acomodándose en una silla al


lado de Matthew.

"Nosotros ya casi terminamos," dijo Matthew, mientras tomaba un sorbo de su


café. "¿Están listas para divertirse hoy?"

"¡Sí! ¿Qué tenemos en el itinerario?" preguntó Lauren entusiasmada.

"Bueno, Henry nos llevará a Key Biscayne, es una isla a tan solo 20 minutos de
aquí, hay playas tranquilas y podemos hacer snorkel en los arrecifes”, explicó
Chris.

"¿Snorkel?" ¡Eso suena increíble!" dijo Hannah, emocionada.


"También podemos hacer una caminata por el sendero de la isla, las vistas son
espectaculares" añadió Henry cruzando miradas con la rubia.

"¡Me gusta la idea!", comentó Lauren.

"En la tarde tendremos tiempo para almorzar en algún restaurante”, dijo


Chris. "Y también podemos hacer deportes acuáticos si tienen ganas, o
simplemente tomar el sol."

"¡Eso suena perfecto!" dijo Hannah, tomando una tostada. "Me muero de
ganas de meterme al agua. ¿Y tú, Lau?"

"Totalmente." Respondió ella, "pero primero necesito mi dosis diaria de café."

Todos rieron, disfrutando el ambiente relajado.

"Bien, entonces.” Dijo Matthew, "¿Están listos para empezar?"

"¡Listos!" gritaron los demás al unísono.

Con una sonrisa, el grupo se preparó para un día lleno de diversión.


8

Justo como Chris había dicho, unos 20 minutos después llegaron a Key
Biscayne. Luego de atracar el yate en el muelle y asegurarse de llevar todo lo
necesario, bajaron del yate y se dirigieron a la lancha que los esperaba para ir
al sitio de snorkeling. El agua cristalina revelaba un caleidoscopio de colores
bajo la superficie: arrecifes de coral, una gran diversidad de especies marinas,
como peces de diferentes tamaños, estrellas de mar, y con algo de suerte,
hasta tortugas marinas.

"¡Wow, esto es mucho más hermoso de lo que imaginaba!" exclamó Lauren


mientras ajustaba su máscara de snorkel.

"Te lo dije", respondió Chris con una sonrisa. "Este lugar es famoso por su
biodiversidad marina."

Matthew, ya en el agua, les hizo señas. "¡Vamos, el agua está increíble!"

Lauren se lanzó primero, dejando salir un grito de emoción al tocar el agua.


"¡Está perfecta!" dijo mientras flotaba. Chris le siguió, mientras Hannah tenía
un poco de dificultad al ponerse las aletas.

"¿Te ayudo?" preguntó Henry, al notar el problema de esta. Hannah no era


muy buena nadadora, por lo que debía usar un chaleco salvavidas, pero
resulta que no había sido buena idea ponérselo antes de colocarse las aletas.

Ella miró a Henry y asintió apenada. "Gracias" dijo cuando esté terminó.

"No hay de qué” Respondió él, con una cálida sonrisa y una mirada que
distraería a cualquiera con sus encantadores ojos verdes.

El grupo pasó cerca de una hora explorando los alrededores, maravillándose


con la vida marina. Incluso lograron divisar algunos delfines a la distancia
justo como Chris lo había predicho.

"¡Esto es lo más increíble que he hecho en mi vida!" dijo, emocionada, cuando


regresaron a la lancha.

"Y apenas estamos empezando el día”, le recordó Matthew, mientras ayudaba


a Lauren a subir.

De regreso al yate, el grupo se cambió y se preparó para una caminata en el


Parque Estatal Bill Baggs Cape. Un hermoso lugar conocido por sus senderos,
su emblemático faro histórico, sus vistas panorámicas del océano y la bahía.
9

Al llegar al parque, el grupo de amigos comenzo su recorrido por uno de los


senderos bordeados de palmas y manglares. La brisa del oceáno hacía más
agradable el caminar bajo el sol matutino.

"Este lugar es magnífico," comentó Lauren enamorada de la calidez y la paz del


lugar.

"Es uno de los lugares históricos más importantes de Florida," explicó Henry,
que a pesar de ser algo callado, le encantaba compartir sus conocimientos. "El
faro que vamos a visitar es uno de los más antiguos del estado. Fue
construido en 1825."

"Impresionante,” dijo Hannah mientras sacaba su cámara. "Cada rincón aquí


es digno de una foto."

Henry no pudo evitar sonreír al ver a la rubia tan feliz y embobada con el
lugar.

Después de varios minutos caminando, el grupo llegó a la base del faro. Su


formidable estructura blanca se alzaba contra el cielo azul.

"¿Subimos?" preguntó Chris, señalando la entrada.

"Por supuesto,” respondió Lauren, emocionada. "¡La vista desde arriba debe
ser grandiosa!"

Los amigos ascendieron los 109 escalones hasta la cima. Al llegar, fueron
recompensados con una hermosa vista panorámica del océano Atlántico, las
playas cercanas y el horizonte de Miami a lo lejos.

"Esto es una belleza,” dijo Hannah, con una sonrisa de oreja a oreja mientras
intentaba capturar la vista con su cámara. "Vale cada escalón."

Después de disfrutar de la vista por unos minutos, decidieron finalmente


descender del faro. Continuaron su caminata hacia la playa, mientras
buscaban en una aplicación el restaurante más cercano.
10

"Qué les parece Lightkeepers?" preguntó Chris. "Tiene una puntuación de 4.4,
ofrecen una gran variedad de mariscos, cortes de carne y cócteles
artesanales, además, tiene vista a la playa y está tan solo a 12 minutos de
aquí," dijo el castaño con una expresión alegre.

"Me parece perfecto, muero por comer algo," dijo Hannah con un tono brusco.

"Pues, guianos chico itinerario," exclamó Matthew con tono burlón y una
sonrisa.

Después de la corta caminata apreciando el hermoso paisaje, el grupo de


amigos llega al restaurante y rápidamente se establecen en una mesa cercana
a la barra de tragos. "¡Wao! Es muy hermoso este lugar," menciona Lauren
observando todo a su alrededor.

"Concuerdo, los detalles en madera de las barandillas que rodean el


restaurante, los colores neutros que contrastan con las luces y cálidas y esa
vista al mar, es que... Me encanta!, necesito tomar una foto para mis historias
de instagram," eso fue lo último que dijo Hannah antes de levantarse de la
mesa y empezar a fotografiar el hermoso cuadro que se podía apreciar de la
playa.

Después del almuerzo en Lightkeepers, los amigos no podían estar más


satisfechos. Los mariscos frescos y los cócteles, perfectos para el ambiente
relajado frente al océano, les dejaron el ánimo renovado.

"Entonces, ¿Qué sigue?" preguntó Lauren mientras tomaba un sorbo de su


limonada.

Chris, siempre con el itinerario en mente, consultó su teléfono. "Estaba


pensando que podríamos aprovechar las actividades acuáticas. Key Biscayne
es famoso por eso."

"Me encanta la idea!" Exclamó Hannah, emocionada. "Quiero intentar algo


nuevo. "Que opciones tenemos?"
"Podemos alquilar kayaks, paddleboards o incluso intentar windsurf," sugirió
Chris. "También escuché que el kitesurf aquí es espectacular."

Matthew asintió, animado. "Yo voto por el kitesurf. Siempre he querido


probarlo."

"Kayak para mí," dijo Lauren con una sonrisa. "Es más tranquilo, y quiero
disfrutar del paisaje."

"Que tal tú, Henry?" Pregunto Chris, dándole una palmada en el hombro.

Henry, quien había estado distraído mirando el paisaje, sonrió. "Creo que el
paddleboard sería divertido. Además, es más fácil mantener el equilibrio si me
empuja el viento."
11

Hannah no pudo evitar notar que Henry estaba un poco callado desde que
llegaron al restaurante. Justo cuando iba a preguntar, una voz familiar
interrumpió sus pensamientos.

"Henry, no puedo creer que seas tú!"

El grupo giró al unisono hacía la figura que se acercaba. Era una mujer de
cabello castaño claro y ondas perfectas que caían sobre sus hombros. Sus
ojos color avellana brillaban con el mismo esplendor que su sonrisa.

"Summer..." Murmuró Henry, claramente incómodo.

"Es increíble verte aquí! Qué haces en Key Biscayne?" Pregunto ella,
ignorando la tensión en el aire.

"Estoy con... mis amigos," respondió, señalando al grupo. "Chicos, ella es


Summer. Una vieja amiga."

"Vieja amiga?" Murmuró Lauren, arqueando una ceja hacia Hannah.

Summer no tardó en corregirlo. "Exnovia, en realidad. Pero creo que 'amiga'


suena más neutral, verdad, Henry?" dijo Summer con una sonrisa que parecía
dirigida más a Hannah que a nadie más.

El ambiente se tensó por un momento hasta que Chris, siempre el mediador,


rompió el silencio. "Bueno, qué coincidencia encontrarte aquí. Estamos a
punto de practicar deportes acuáticos. ¿Te unes?"

Summer sonrió ampliamente. "Me encantaría. Sería genial poder pasar tiempo
con Henry después de tanto tiempo." Hannah sintió un nudo en el estómago,
pero se obligó a sonreír. "Mientras más, mejor, verdad?"

El grupo partió hacia la playa, donde alquilaron el equipo para sus


actividades. Summer, para sorpresa de nadie, decidió hacer paddleboard, lo
que la llevó a pasar mucho tiempo con Henry, charlando como si fueran los
únicos en el agua.
Por otro lado, Chris y Lauren disfrutaban del kayak, navegando por los canales
serenos rodeados de manglares. "Esto es perfecto," comentó Lauren,
admirando el reflejo del sol en el agua.

"Si, y tranquilo," añadió Chris. "Justo lo que necesitábamos después de todo el


drama en cubierta."
12

Mientras tanto, Matthew y Hannah se aventuraban en el kitesurf. Aunque al


principio Hannah estaba nerviosa, pronto descubrió lo emocionante que era
dejarse llevar por el viento. "¡Esto es increíble!" Grito mientras deslizaba su
tabla por las olas.

"¡Te lo dije!" Respondió Matthew desde la distancia, levantando los brazos en


señal de victoria.

Horas más tarde, ya agotados pero felices, el grupo regresó al yate para
descansar. Summer se despidió antes de que zarparan, lanzando una última
sonrisa a Henry. "Fue genial verte, Henry. Ojalá podamos ponernos al día
pronto."

"Claro," respondió él, aunque evitó mirarla directamente.

Mientras Summer se alejaba, Hannah se apoyó en la barandilla, mirando hacia


el océano. Henry se acercó parándose a su lado.

"¿Estás bien?" le preguntó.

Hannah lo miró de reojo. "No sabía que tenías tanto 'equipaje', Henry."

El suspiro rascándose la cabeza. "Summer y yo terminamos hace años. No


esperaba verla aquí."

"Eso fue evidente," comentó Hannah, intentando sonar indiferente.

Henry la miró con intensidad. "Lo único que me importa ahora es arreglar las
cosas contigo, Summer es parte de mi pasado, Tú... podrías ser mi futuro."

Hannah apartó la mirada, su corazón latiendo con fuerza. "Eso está por verse,"
murmuró antes de regresar con los demás.

El día terminó con una cena tranquila en el yate mientras el sol se ponía en el
horizonte. Aunque el grupo había disfrutado de un día lleno de aventuras, las
emociones entre algunos de ellos seguían alborotadas. Y mientras las olas
seguían su curso, Henry no podía dejar de preguntarse si había logrado dar un
pasó más hacia el perdón de Hannah... O si había retrocedido sin darse
cuenta.
Capítulo Tres

El día comenzó tranquilo en el yate, con los amigos disfrutando de un


desayuno bajo el cielo despejado. Los rayos del sol iluminaban las aguas,
creando un reflejo brillante casi cegaba a quienes se aventuraban a mirar
demasiado tiempo. Mientras los demás hablaban sobre el itinerario del día,
Lauren y Chris parecían estar en su propio mundo, riendo juntos por algún
chiste interno.

"¿De qué se ríen tanto ustedes dos?" Pregunto Matthew desde la mesa,
mientras tomaba algo de café.

"Chris estaba recordando cómo casi se cayó al agua ayer con el kayak," explicó
Lauren, entre risas.

"¡No fue mi culpa! Era un pez enorme. Estoy seguro de que quería atacarme,"
protestó Chris, exagerando sus gestos, lo que hizo que Lauren riera aún más.

"Claro, seguro era un tiburón blanco," bromeó ella.

Matthew miró la escena con una sonrisa ligera, aunque en su interior no pudo
evitar sentirse incómodo. Observaba cómo ellos se miraban con una mezcla
de admiración y diversión, y por primera vez, sintió una punzada de algo que
prefería no nombrar.

Mientras el desayuno continuaba, Henry y Hannah mantenían cierta distancia


el uno al otro. Hannah en su diario de viaje mientras Henry intentaba iniciar
una conversación con Matthew sobre deportes acuáticos. Sin embargo, la
mirada de Henry se desviaba constantemente hacía Hannah, quien lo
ignoraba con éxito.

Chris, al notar la tensión, decidió intervenir. "¿Qué tal si dejamos todo ésto y
nos relajamos un poco en la playa? Podríamos dividirnos en equipos y jugar
voley. Algo competitivo para liberar el estrés, no creen?"
"Me apunto," respondió Lauren rápidamente. "Aunque, Chris, prepárate para
perder."

"¿En serio? No me subestimes" respondió el con una sonrisa desafiante.

"Yo también voy," dijo Hannah, cerrando su diario. "Necesito distraerme."

"Perfecto, formemos equipos," propuso Matthew.

Los amigos se dirigieron a la playa cercana, llevando una red portátil para
vóley y un balón. Una vez instalados, los equipos quedaron de la siguiente
manera: Chris y Lauren contra Hannah y Henry. Matthew decidió quedarse
fuera cómo árbitro, algo que no pasó desapercibido para Chris.

"¿Seguirás fuera del juego Matthew?" Pregunto mientas colocaba la red.

"Alguien debe asegurarse de que jueguen limpio," respondió Matthew con una
sonrisa.

El juego comenzó con risas y una competencia amistosa. Lauren y Chris


trabajaban en sincronía, bromeando entre ellos cada vez que lograban anotar.

"¡Buen saqué, Lau!" Gritó Chris, chocando manos con ella después de un
punto.
14

Hannah, por su parte, se esforzaba en ignorar a Henry, aunque la


sincronización era sorprendente buena. Ambos eran competitivos y lograron
mantenerse a la par con el otro equipo, lo que finalmente resultó en un
empate.

Cuando el juego terminó, el grupo se tumbo en la arena, agotado pero feliz.


Chris se quitó la camiseta y Matthew, aunque trató de actuar indiferente, no
pudo evitar mirar de reojo. Lauren notó su expresión y se inclinó hacia Chris
para susurrarle algo, provocando que ambos rieran.

"¿De que se ríen ahora?" Preguntó Matthew más brusco de lo habitual.

"Nada, solo algo tonto," respondió Chris, encogiéndose de hombros.

Matthew no insistió, pero la sensación de incomodidad creció dentro de él.


¿Por qué sentía que Lauren estaba cada vez más cerca de Chris? ¿Y por qué
eso le molestaba tanto?

Más tarde, de regreso en el yate, el grupo se dividió para hacer diferentes


actividades. Lauren y Chris se ofrecieron para preparar el almuerzo juntos,
dejando a los demás en la cubierta.

"Ustedes parecen un buen equipo," comentó Hannah mientras pasaba junto a


ellos camino a su camarote.

"Lo somos," respondió Chris con una sonrisa.

Hannah subió las escaleras, dejando a Lauren y Chris solos en la cocina.

"Crees que Hannah y Henry arreglarán las cosas?" Preguntó Chris mientras
cortaba unos vegetales.

"Eso espero," respondió Lauren. "Ambos están claramente atrapados en el


pasado, pero se nota que todavía les importa el otro."

Chris asintió, pensando en como ayudar. "Bueno, si alguien puede darles un


empujón somos nosotros."
"Tal vez, pero no creo que se dejen ayudar tan fácilmente," comentó Lauren,
riendo.

Mientras tanto, Matthew estaba en la cubierta, mirando hacia el horizonte,


cuando vió a Henry acercarse.
15

"¿Puedo unirme?" Preguntó Henry, señalando la silla al lado de Matthew.

"Claro," respondió Matthew, aunque estaba distraído pensando en lo que


había pasado en la playa.

Henry se quedó en silencio por un momento antes de hablar. "¿Alguna vez has
sentido que intentas arreglar algo, pero sin importar lo que hagas, parece que
todo sigue empeorando?"

Matthew lo miró, dándose cuenta de que Henry hablaba de Hannah. "Si, pero
a veces es cuestión de paciencia. No puedes forzar las cosas, pero tampoco
puedes rendirte."

Henry suspiró. "Es difícil, especialmente cuando sabes que eres el


responsable de cómo están las cosas."

Matthew asintió, pensando en sus propios conflictos internos. "Tal vez


necesitas un poco de claridad. Un momento para pensar y realmente decidir
que es lo que quieres."

Henry lo miró agradecido. "Gracias Matt. Eres bueno dando consejos."

"No siempre, pero hago lo que puedo," respondió Matthew sonriendo.

En ese momento, Chris y Lauren subieron con la comida, riendo juntos.


Matthew observó cómo Chris le servía un vaso de limonada a Lauren y como
ella le agradecía con una sonrisa radiante. Aunque intentó ignorarlo, no pudo
evitar sentir como dentro de él algo se tensaba.

El resto del día transcurrió sin incidentes, pero las corrientes emocionales
entré el grupo seguían moviéndose bajo la superficie mientras las estrellas
comenzaban a brillar en el cielo nocturno, todos se reunieron en la cubierta
para charlar y mirar las olas, cada uno enfrentando sus propios pensamientos
y sentimientos.

Hannah miraba a Henry de reojo, recordando sus palabras del día anterior.
¿Podía realmente confiar en él nuevamente?

Matthew observaba a Chris y Lauren, preguntándose si era hora de enfrentar


lo que sentía, aunque no sabía si estaba listo para ello.

Y Chris y Lauren, sin darse cuenta de lo que ocurría a su alrededor, seguían


disfrutando de su creciente conexión, ignorantes de las mareas que estaban
levantando en el corazón de sus amigos.
16

A la mañana siguiente Hannah se encuentra sola en el jacuzzi de la cubierta,


mirando como el sol se posiciona lentamente y a la vez como el reflejo de este
viste al océano de un dorado cegador. Mientras tanto, Henry se encuentra en
la cabina de controles dado que está teniendo problemas para maniobrar el
yate desde anoche.

"Tenemos problemas," exclamó Henry al ver lo que sucedía. Este apresurado


salió de la cabina, buscó a Chris y lo llevo con él devuelta, "Hay un problema
con el yate y debemos de volver al muelle lo más pronto posible."

"Qué sucede?" Preguntó Chris, alarmado y con un rostro serio.

"El motor auxiliar no funciona y esto me impide navegar correctamente."

"Pero si el motor auxiliar no funciona y el principal sí, no debe ser tan grave?
¿De verdad debemos volver al puerto?" Preguntó nuevamente con un tono
desanimado y cara de decepción.

"Te voy a explicar mejor lo que está pasando para que me entiendas," dijo
Henry. "Si el motor principal funciona y el auxiliar no, esto limitará las
maniobras del yate. Esto aunque no lo parezca no se puede tomar a la ligera,
porque si nos seguimos adentro en el mar, a la hora de regresar esto podría
dificultar la llegada al puerto lo que abre la posibilidad de que nos quedemos
varados," argumentó Henry.

"Oye, no te desanimes" dijo Henry con un tono alentador.

"Solo iremos al puerto para asegurarnos de que no sea algo verdaderamente


grave y que nos exponga al peligro. En caso de que se trate de un cable suelto
lo arreglarán en cuestión de minutos," dijo el pelirrojo dándole una palmada
en el hombro a su amigo.

Luego de la conversación de Henry y Chris, Lauren llamó a todos a desayunar.


Esta había puesto una mesa preciosa, había un centro de mesa que había
encontrado en el yate, servilletas dobladas perfectamente, una bandeja llena
de embutidos, otra con dátiles, higos y fruta muy colorida, tostadas, en fin, un
manjar.

"¿Este es el resultado del efecto Chris o qué?" Le susurró Hannah a su amiga


con picardía.

"¡Wow! Que delicioso se ve todo Lau," dijo Chris.

"Oigan, ¿Por qué Matt no ha subido? ¿No se ha despertado?" Preguntó Henry


al no verlo entre el grupo.

"Cuando yo estaba contigo en cabina, él no sé había levantado todavía,"


comentó Chris.

"Empiecen a desayunar, yo iré a buscarlo," dijo Lauren.

Al tocar la puerta de camarote Matthew no responde, por lo que Lauren


decidió abrirla. Al entrar a la habitación escucha unos estragos en el baño y ve
a Matt vomitando.

"Salte de aquí" gritó antes de volver a sentir las arcadas que vienen antes del
escupitajo.

"¿Qué te pasa, en qué te ayudo?" Preguntó con un tono desesperada y con


cara de preocupación.

"¡Que te largues, te digo." "¡Ah! Que ni te pase por la mente comentar esto con
alguien del grupo y menos con Chris." Fue lo último que dijo antes de hundir
su cabeza de nuevo en en retrete.

Lauren asintió, cerró la puerta y volvió con lo demás.

"Dónde está el consejero del grupo?" Preguntó Henry.

"Se está alistando, me dijo que se nos une dentro de unos minutos," mintió
Lauren.

Pasado poco tiempo, Matthew se sienta en la mesa y se disculpa por la


tardanza, alegando que estaba muy cansado por las actividades del día
anterior.
17

El desayuno transcurrió entre risas y comentarios ocasionales sobre el


banquete que Lauren había preparado. Sin embargo, a pesar del ambiente
alegre. Lauren no podía evitar mirar a Matthew de manera furtiva, quien
apenas probaba su comida y parecía más reservado que de costumbre. Cada
vez que alguien le dirigía la palabra, él respondía con frases cortas,
esforzándose por mantener una sonrisa que no llegaba a sus ojos.

Chris, sentado frente a él, también lo notó. "¿Estás bien, Matt? Te ves algo
apagado hoy." Dijo, con un tono que emanaba preocupación.

Matthew alzó la mirada y forzó una sonrisa. "Solo estoy un poco cansado…
creo que no dormí bien."

"Eso te pasa por quedarte revisando el itinerario hasta tarde," bromeó Chris,
intentando aliviar un poco el ambiente.

Lauren, por su parte, apartó la mirada rápidamente hacia su plato. Tratando


de evitar que Matthew notara que sabía más de lo que debía.

Una vez que terminaron de desayunar, Henry tomó el control de la situación.


"Bueno chicos, llevaremos el yate a South Beach. No será mucho tiempo,
pero es necesario ir, para asegurarnos de que todo esté en orden."

"¿Y si usamos ese tiempo para hacer algo divertido mientras tanto?" Sugirió
Hannah, tratando de aliviar la tensión que aún flotaba en el aire.

"Podemos sacar las cartas o hacer algún juego en la cubierta," propuso Chris.

"¿Qué tal si después de llegar al puerto, damos un pequeño recorrido?”


Propuso Hannah, con intenciones de recorrer un poco y, tal vez hacer
compras.

“Me parece una encantadora propuesta,” respondió Lauren, fascinada por la


idea.

"Podemos relajarnos en la Playa de South Pointe Park , que está cerca del
puerto. También hacer carreras en motos de agua, visitar el Lincoln Road Mall
y de paso almorzar ahí mismo," Propuso Chris, para tener registro de las
actividades del día.

"No se diga más, alístense, que alrededor de unos 25 minutos anclamos en el


puerto," dijo el pelirrojo, con voz enérgica y una notoria sonrisa en el rostro.
18

Una vez que todos estuvieron listos, el yate ancló en el puerto de South
Beach. Sin embargo, antes de que pudieran bajar a disfrutar de la zona, Henry
los reunió para hablar de problema que los habia llevado a ir hasta allí.

"Chicos, ya he llamado al taller náutico del puerto y enviaran a alguien en


unos minutos," dijo con tono calmado.

"Entonces, ¿No vendrás con nosotros?" Preguntó Chris, sin querer que su
amigo se perdiera del día.

"Los alcanzaré más tarde en el Lincoln Road Mall, no creo que tarde mucho si
es un problema simple"

"Bien, nos vemos más tarde entonces," dijo Matthew dándole una palmada en
la espalda.

El grupo descendió del yate dejando a Henry esperando por el mecánico.


Caminaron hacia South Pointe Park, la vista del agua cristalina y la vibrante
atmósfera de la playa los abrazó al instante.

Mientras Lauren y Hannah tomaban fotos y se relajaban en la arena, Chris


intentaba subirle el ánimo a Matthew, pues no le gustaba ver a su amigo tan
callado y pensativo.

"¡Hey! ¿Qué te parece si probamos ya las motos de agua?" Dijo este señalando
un puesto de alquiler cercano.

Matthew lo miró, "Está bien, pero no creas que podrás vencerme," dijo
tratando de dejar sus pensamientos y confusos sentimientos a un lado."

"Chicos, no olviden que estamos aquí por el problema del yate" intervino
Hannah, rodando los ojos con una sonrisa divertida. "No queremos más
inconvenientes hoy."

"Tranquila todo bajo control," dijo Chris con aire despreocupado, ofreciéndole
una mano a Matthew para levantarlo de la arena.
19

Tras disfrutar un poco de la arena, el grupo se dirigió al alquiler de motos de


agua. Aunque Lauren y Hannah decidieron quedarse tranquilas en la arena
observando a los chicos y asegurándose de que no tuvieran accidentes.

"¡Te lo dije, soy más rápido!" Gritó Chris, ganándole por un márgen estrecho a
Matthew en una carrera improvisada.

"Solo porque la ola me jugó en contra," respondió Matthew, sacudiéndose el


agua y volviendo a acelerar.

"Me alegra ver a Matthew más animado," dijo Hannah recostada en la arena y
viendo al par divirtiéndose a lo lejos.

"Si" soltó Lauren en un suspiro, aún preocupada por lo que había presenciado
en la mañana. La forma en que Matthew le había gritado sacándola del baño,
daba vueltas en su mente, ella quería mucho a su amigo y el no saber que
ocurría con él le inquietaba.

Después de que los chicos terminaran con las motos de agua, el grupo caminó
hacia Lincoln Road Mall, donde encontraron un restaurante al aire libre para
almorzar. Mientras observaban el menú, Chris recibió una llamada de Henry, el
cual avisó que ya habían terminado de solucionar el problema del motor
auxiliar y que iba de caminó al lugar, así que Chris le envió la ubicación del
restaurante al colgar.

"Buenas noticias," dijo este dejando el teléfono a un lado. "Henry dice que el
mecánico logró solucionar el problema del yate y ya viene en camino"

"Que bien," respondió Lauren aliviada.

"¿Qué haremos el resto de la tarde entonces?" Preguntó Matthew mirando al


de rulos.

"Podríamos ir de compras," respondió Hannah sin dejar que Chris hablara.

"No es mala idea, también debemos aprovechar e ir a algún supermercado y


comprar algunas cosas que ya nos hacen falta" dijo Chris.

El grupo asintió ante la sugerencia de Hannah, y en cuanto Henry llegó


comenzaron a hacer planes sobre qué tiendas visitar después del almuerzo.
Sin embargo, mientras esperaban que llegará su comida, la atmósfera seguía
cargada de emociones no dichas y silencios significativos. Lauren, aún
pensativa, decidió cambiar el tema para aligerar el ambiente.

"Alguno ha pensado en comprar algo único para recordar esté viaje?"


Preguntó, mirando al grupo. "Tal vez un sombrero o algo de ropa veraniega,"
respondió Chris con entusiasmo.

"Yo quiero unos lentes de sol nuevos," dijo Hannah mientras tomaba una piña
colada.

"Qué les parece si compramos una cámara instantánea y nos tomamos unas
fotos de recuerdo?" Propuso Lauren con gran entusiasmo y mirando a Chris
como si no hubieran más personas a su alrededor.

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