Reforestación rural Es la que, de acuerdo con su objetivo, se
establece en superficies forestales o potencialmente forestales donde
originalmente existían bosques, selvas o vegetación semiárida. § -*). -
1-$k)¢ Se desarrolla bajo el método de enriquecimiento de acahuales
en las selvas, lo que ayuda a los terrenos en descanso a acelerar su
tránsito hacia etapas más avanzadas y de más alta productividad.
§Este tipo de reforestación se establece con el propósito de proteger y
contribuir a la estabilización y restauración de terrenos donde existen
fuertes problemas de pérdida de vegetación y erosión de suelo.
Plantación en la que los árboles se plantan y cultivan intencionalmente
en la misma unidad de tierra junto con cultivos agrícolas, frutícolas,
hortícolas o con pastizales, con la intención de diversificar la
producción y aprovechar los beneficios económicos y ecológicos que
brindan los árboles y la cobertura de los cultivos. Debido a la
asociación de usos y especies, este tipo de plantación ofrece múltiples
beneficios al mismo tiempo que protege y mejora el medio ambiente.
También se les conoce como sistemas agrosilvopastoriles. §-*0-/$1¢
Tiene como finalidad la obtención de productos de calidad –en gran
cantidad– destinados a la actividad económica, ya sea industrial,
comercial, artesanal, ornamental, medicinal, energética o alimentaria.
En un sentido estricto, se trata de un cultivo intensivo de árboles en el
que incluso se puede utilizar maquinaria pesada para la preparación
del suelo y las labores principales, usando al mismo tiempo material
genético de alta calidad que maximice la producción de acuerdo con el
tipo de producto que se espera obtener.
Proceso de planeación El desarrollo de una reforestación depende de
cinco factores fundamentales: 1. La selección correcta de especies en
el sitio a reforestar. 2. El uso de germoplasma de la mejor calidad
genética y fenotípica posible con un suministro oportuno y
permanente. 3. Un buen sistema de producción de planta y transporte
de ésta al sitio a reforestar. 4. Plantar en la época adecuada para
asegurar el mayor porcentaje de sobrevivencia de la especie. 5. La
aplicación de técnicas silvícolas apropiadas para favorecer el
desarrollo de las plantas y un buen manejo del predio reforestado. Se
deben considerar los siguientes puntos de la planeación para obtener
un mayor éxito: Elección del sitio
Para determinar el sitio donde se establecerá la reforestación es de
suma importancia tener presente el objetivo de la misma. Se
recomienda hacer recorridos de campo para conocer y analizar
cuidadosamente las características sociales y ecológicas del predio,
así como determinar cuáles son los factores adversos del medio
ambiente a los que habrá que enfrentarse para lograr una
reforestación efectiva.
Elección de las especies a reforestar Conviene elegir las especies de
la región que mejor se adapten a las condiciones actuales del
ecosistema en cuanto a suelo, clima, topografía, disponibilidad de
agua, vegetación natural y los objetivos de la plantación, entre otras.
§*)) . - ./0--$k)¤para ello se debe seleccionar preferentemente las
especies forestales nativas con posibilidades de cubrir más
rápidamente las superficies desprovistas de vegetación. §')/-$k)-*( --$'¤
de acuerdo con las condiciones ambientales prevalecientes, se deben
elegir especies de alta productividad a las que se pueda dar un cultivo
intensivo y protección total para obtener una abundante cosecha de
alta calidad. §.* (/ -$'1 " //$1*¤es necesario capacitar al campesino y
planear el tiempo necesario para la preparación del material vegetativo
y el terreno según su conformación y calidad.
Reforestación urbana Es la que se establece dentro de las ciudades
con diferentes fines u objetivos, y se clasifica de la siguiente manera:
§Estética (escénica). Tiene por objeto proteger o adornar una región,
lugar o sitio (parques, banquetas, camellones, entre otros).
§Investigación, experimental o demostrativa. Este tipo de reforestación
es utilizada con fines demostrativos para crear conciencia ambiental
en la población local y desarrollar interés por el cuidado del medio.
Reforestación AbE La reforestación orientada a la adaptación al
cambio climático basándonos en los ecosistemas, tiene como objetivo
recuperar nuestros bosques en sitios estratégicos de los ecosistemas
forestales que han sido afectados por motivos antropogénicos o
climáticos, como la deforestación, incendios, plagas o otras
situaciones; para así recuperar los servicios ecosistémicos que estos
proveía o siguen proveyendo. Cuando decimos reforestación AbE nos
referimos al conjunto de actividades que incluyen la planeación, la
operación, el control y la supervisión de todos los procesos
involucrados tomando en cuenta la biodiversidad originaria de la zona
y los ecosistemas. Debemos tomar en cuenta todos los pasos para
llevar a cabo una reforestación satisfactoria, como son: • Conocer las
condiciones del sitio a reforestar. • Definir las especies a establecer. •
Buscar el o los viveros para la adquisición de nuestros árboles y
conseguir el mejor
medio de transporte para las mismas. • Definir las herramientas a
utilizar. • Preparar el suelo. • Diseñar la metodología de la
reforestación. • Supervisar las actividades en campo. • Mantenimiento
y resguardo de nuestra reforestación. • Y por último, diseñar la forma
de evaluar el éxito de nuestra reforestación
beneficios
El hacernos esta pregunta es prepararnos a escuchar un sin número
de motivos por el cual es de suma importancia la reforestación con
enfoque AbE y por ende en que nos ayuda, pues tenemos beneficios
tanto ambientales, sociales, como económicos, aquí algunos ejemplos,
pero solo algunos, pues los beneficios son muchísimos: • Beneficios
ambientales: Al contar con nuestros bosques sanos y diversificados,
estamos proveyendo un lugar para que los animales puedan encontrar
sitios para dormir y reproducirse. Otro tema de gran relevancia es que
los árboles al capturar dióxido de carbono ayudan a reducir los gases
de efecto invernadero, lo cual ayuda a la regulación del clima.
Beneficios económicos: Actualmente existen programas de apoyo para
la conservación de los bosques, como son la venta de bonos de
carbono o los pagos por servicios ambientales, esto sin dejar por fuera
el emprender en temas de ecoturismo en los lugares con ecosistemas
conservados.
Beneficios sociales: Todos siempre vamos a necesitar del agua y del
aire limpio, para tener una mejor calidad de vida y justo ambos
servicios ambientales son posibles de obtener gracias a la
conservación de nuestros bosques.
n México ha habido esfuerzos para establecer plantaciones de
diversas especies forestales con objetivos tan diferentes como
embellecer una región, incrementar áreas forestales o recuperar zonas
deforestadas. Desde la época prehispánica hay registros de que
Netzahualcóyotl, tlatoani de Texcoco, a mediados de los años 1,400
encargó plantar gran parte de los ahuehuetes (Taxodium mucronatum)
del Bosque de Chapultepec, de los que hoy sólo quedan unos
cuantos. Durante la Colonia, entre 1535 y 1550, el primer Virrey de la
Nueva España, Antonio de Mendoza, introdujo en México, después de
su estancia en Perú, el ya naturalizado pirú o pirúl (Schinus molle),
quizá por su peculiar aroma. Sin embargo, en la actualidad, es
ampliamente utilizado para reforestar zonas muy degradadas por su
gran resistencia y está distribuido prácticamente en toda el país. E
Siendo jefe del Departamento Forestal de la entonces Secretaría de
Agricultura, impulsó un programa para el mejoramiento e
implementación de parques en la Ciudad de México, logrando
incrementar el área forestal del 2% al 16% y para 1909 la ciudad ya
contaba con una superficie arbolada del 25%. Hoy en día la mancha
urbana ha eliminado gran cantidad de estas áreas sustituyéndolas por
espacios habitacionales e industriales, al grado de que en 1993 se
calculó que existían en la zona urbana 2.5 m2 de áreas verdes por
habitante; la cantidad recomendada por la Organización Mundial de la
Salud (OMS) para una vida digna en las urbes es de 10 a 15 m2 por
habitante. En 1907, Quevedo expandió y mantuvo los Viveros de
Coyoacán, que producían 2.4 millones de árboles por año; muchos de
ellos, incluyendo cedros (Cupressus lindleyi), pinos (Pinus sp.),
acacias (Acacia sp.), eucaliptos (Eucalyptus globulus) y tamarix
(Tamarix parviflora), se plantaron en los lechos secos de los lagos y en
las desnudas faldas de las colinas de la ciudad, mientras otros
adornaban sus bulevares y el canal central del desagüe. Viajó a
Argelia para observar las dunas de arena que los franceses habían
estabilizado con árboles y colectó semillas de diferentes especies con
la esperanza de repetir el éxito en México. Implementó algunos de los
programas forestales tomados de países europeos y asiáticos,
creando dunas arboladas artificiales con árboles exóticos en Veracruz
las cuales, él suponía, disminuirían los problemas de las tormentas de
polvo, fiebre amarilla y malaria. Su propuesta no consideraba especies
nativas propias de los ecosistemas a reforestar, sino que su visión se
iba por el tipo de árbol, su resistencia y adaptabilidad, en especial los
eucaliptos–de los cuales se conservan muchos de los que plantó– y
otras especies de Australia y Asia. Creó una reserva forestal en
Quintana Roo, pero sus proyectos se vieron interrumpidos por su exilio
del país entre 1914 y 1917. Tras su regreso, siendo director del
Departamento Autónomo Forestal, de Pesca y de Caza (1934),
promovió gran cantidad de reforestaciones; se registraron seis
millones de árboles plantados en todo el país, producidos en viveros
gubernamentales y en viveros de las escuelas forestales. La mayoría
de las especies utilizadas fueron exóticas, de las cuales las técnicas
de propagación estaban bien estudiadas. Considerando el índice de
deforestación, es importante reponer las áreas taladas para mantener
la actual superficie forestal del país. Esto refuerza zonas deterioradas
y con árboles viejos y enfermos, dando una mayor posibilidad de que
este tipo de ecosistemas se recuperen. En la imagen se aprecian unos
arbolitos plantados después de una reforestación Los árboles viejos,
vivos o muertos – como El Sargento, ahuehuete del Bosque de
Chapultepec–, son imprescindibles para mantener una variada
biodiversidad que se alimenta de madera muerta o se refugia en sus
huecos, y son una reserva genética que no se encuentra en árboles
jóvenes. Tienen un valor estético en sí mismos y forman parte del
paisaje ancestral de nuestra tierra y nuestra historia, pues están
asociados a eventos concretos del pasado La producción de árboles
en los Viveros de Coyoacán (fotografía) está destinada a la
reforestación de la zona conurbada del Valle de México, mediante la
donación al público en general, iniciativa privado, gobiernos locales y
federal, escuelas y organizaciones civiles. El vivero más grande y
tecnificado de América Latina es el de San Luis Tlaxialtemalco en
Xochimilco, administrado por el Gobierno del Distrito Federal Entre
1946 y 1952 el presidente Miguel Alemán anunció que se realizaría
“una agresiva campaña de reforestación”, pero contradictoriamente en
este sexenio la deforestación se incrementó por los programas
hidráulicos, la colonización y las concesiones de explotación forestal.
Simultáneamente se dejó en manos de los concesionarios forestales el
compromiso de reforestar las áreas de extracción forestal y la
responsabilidad de producir plantas a su albedrío. En 1949 los viveros
producían entre ocho y nueve millones de plantas anuales,
principalmente pino, cedro rojo (Cedrela mexicana), oyamel (Abies
religiosa) y caoba (Swietenia macrophylla). Como gran parte de éstas
se usó para subsanar las zonas concesionadas, su introducción no
incrementó la superficie reforestada, mientras que el excedente se
utilizó para recuperar áreas naturales. Debido a la severa
deforestación de este periodo, el gobierno intenta enmendar el camino
y en 1951 se constituyó la Subsecretaría de Recursos Forestales y de
Caza (SSRFC) con tres direcciones generales, una de las cuales tenía
como objetivo la conservación de bosques y la reforestación. Mientras
tanto, en la década de los 60’s varias empresas forestales comienzan
a crecer, como la Fábrica de Papel Loreto y Peña Pobre, S. A.
establecida en el centro del país, que explotaba madera de los
bosques de las delegaciones Tlalpan y Milpa Alta en el Distrito Federal
(D.F.). Sin embargo, la disminución forestal fue tan grande que
paralelamente las mismas empresas impulsan la creación de la
asociación Ciencia, Cultura y Bosque, A. C. que convoca a los
comuneros de Milpa Alta y Tlalpan a iniciar un trabajo de vivero y
reforestación de sus zonas de impacto. Entre 1965 y 1982, las
actividades de forestación (estudiar y gestionar las plantaciones) y
reforestación (plantación y siembra destinadas a repoblar zonas
deforestadas) se orientaron a establecer huertos frutícolas y
plantaciones con especies de interés comercial, y se integraron a los
programas de combate a la pobreza, operando más como una opción
de empleo temporal y forestación productiva, que para la recuperación
de la vegetación natural. En este mismo periodo, la fábrica de papel
maneja cuatro viveros con capacidad de producir dos millones de
plantas por año. Uno de los antecedentes más notables del siglo XX,
por el trabajo realizado a favor de los bosques desde la función
pública, fue el del ingeniero Miguel Ángel de Quevedo. En 1901, en el
Segundo Congreso Nacional sobre Clima y Meteorología presentó una
ponencia sobre la relación que existe entre bosques y clima y expuso
por primera vez cómo la destrucción de los bosques impacta
negativamente las pro