UNIDAD Nº 2: LA POLÍTICA COMO PRAXIS.
La conformación de la política en la Grecia clásica, en el medioevo (feudalismo y
patrimonialismo) y en el mundo moderno. Lo público y lo privado. Orden y conflicto. De
la poliarquía medieval al Estado nación. Política, poder y Estado. La fundamentación
de la dominación política y los principios de legitimidad.
DEMOCRACIA CLÁSICA Y CIUDADANIA EN LA POLIS, MARTIN UNZUÉ
Lo que sucede en la Grecia antigua y en la Europa moderna es un a ruptura que logra
el surgimiento de la política y la filosofía como disciplinas que producen
cuestionamientos de las instituciones y representaciones colectivas; son sociedades
que rompen la idea del “orden dado” para avanzar a un “orden creado”. Se hace una
diferenciación entre sociedades autónomas y heterónomas. Las autónomas son las
que ellas mismas son el origen de sus normas, lo que permiten que sean modificadas
en función del entendimiento de sus ciudadanos. Las heterónomas no reconocen que
ellas originaron sus normas, lo cual vuelve incuestionable un orden que se pretende
intrascendente (por ejemplo, de origen divino)
Las poleis se organizaban de formas diferentes, Atenas es la ciudad con mayores
avances democráticos, mejores condiciones de bienestar bajo la dirección de Pericles,
calidad de sus pensadores y la abundancia y buen uso de sus recursos
La riqueza de Atenas en al S V a.c se origina gracias al puerto comercial y su lugar
como potencia marítima y centro de política imperial.
El periodo de mayor desarrollo de la democracia Ateniense se da entre que Atenas
sale victoriosa en las Guerras Médicas, venciendo la invasión persa de Darlo I y es
derrotada en el Peloponeso, cuando la supremacía Griega queda en manos de
Esparta.
PROCESO DE CONFROMACION DE LA DEMOCRACIA ATENIENSE
La forma adoptada por la disputa de los sectores aristocráticos de la ciudad, formados
por familias nobles, tradicionales y ricas y los pobres por otro lado es clave para el
proceso de expansión de los derechos asociados con el ciudadano que alcanzaron su
máximo desarrollo a finales del siglo V.
La clase noble se considera de una naturaleza especial lo que les brinda una virtud
que justifica que sean los que gobiernan y también explica su éxito (riqueza y gloria),
es una clase relativamente homogénea que está en todas las ciudades griegas y que
muestra signos de solidaridad e interacción a partir de la realización de eventos
compartidos (como los juegos), que permiten una “cultura griega aristocrática”.
El aumento del comercio y la introducción de la moneda permiten el auge mercantil,
que contribuyen al desarrollo de una nueva clase rica. Esto agrava los conflictos entre
los nobles y el pueblo y crean las condiciones para que se produzcan las primeras
reformas políticas en el orden aristocrático, el lento desarrollo del proceso democrático
permite la incorporación de nuevas categorías de habitantes en especial referido a la
participación política.
En el Solón de Atenas se (596 a.c) se adoptan las primeras reformas significativas,
promueve la división del conjunto de ciudadanos en cuatro clases según la riqueza de
sus integrantes: pentacosimedimnos, equites, zeugitas y thetes, así los aristócratas
comienzan a estar incluidos en la misma categoría que miembros no nobles pero
enriquecidos, ya que esta clasificación se basa en la renta anual y no en su origen
familiar. Esto promueve una estructura jerárquica poco semejante a la igualdad entre
ciudadanos, más riqueza más derechos. En el solón también se ayuda a los
endeudados cancelando hipotecas, rescata a los vendidos como esclavos por sus
acreedores y busca limitar la ostentación de riqueza de los nobles en los funerales
(Pericles abole la esclavitud), también limita el poder del Areópago (concentración de
la nobleza), aumenta el poder de la Asamblea ciudadana y crea un Consejo para
mejorar y ordenar el funcionamiento de la asamblea. Estas reformas no lograron
consolidarse por los conflictos internos en la ciudad.
Los cambios económicos y las disputas llegaron al extremo de generar 2 años de
anarquía, donde no se pudo nombrar un Ancorte, y hubo gran enfrentamiento de las
grandes familias tradicionales. Esto finaliza el proceso iniciado por Solón e inicia
una serie de gobiernos tiránicos; el primero fue el de Pisístrato (líder más
nuevo), que buscó apoyo en los campesinos empobrecidos y el descontento de →
SOLON Pisístrat
la aristocracia, estos años dan origen a las tradiciones que vuelven relevante a
Atenas. Su tiranía fue bastante benévola y respetuosa de las leyes, se ocupa de → Hiporeo e
la pobreza de los campesinos adelantándole pagos por su trabajo (inspirando
las políticas de Pericles), sumado a una incipiente política exterior hacia
Hipias → Clístene
ciudades vecinas y el fortalecimiento de los cultos (Atenea y Dionisio).
Tras su fallecimiento en el 528 a.c, sus hijos lo reemplazan (Hiparco e Hipias), durante
este periodo las disputas con la aristocracia se incrementan y esto lleva a su
derrocamiento en el 510 a.c, con ayuda de los espartanos y sentando las verdaderas
básico para la democracia.
Clístenes, un aristócrata, huso frente a la rebelión y restablece la democracia
dividiendo la ciudad en 10 tribus integradas por 10 demos sin distinciones de riqueza,
debilitando la aristocracia. En cada vez más convivían ciudadanos de familias ricas y
pobres, se modifica la constitución de atenas y se establece la ley del ostracismo por
la que la asamblea podría desterrar por 10 años a cualquier ciudadano que haya
cometido un delito peligroso para la polis. Su gobierno también establece un consejo
que prepara las sesiones de la asamblea y un aumento del poder de esta asamblea y
los tribunales. Claude Mosse considera a su gobierno el creador de la “ciudad-Nación”,
las diferencias entre ciudadanos siguen siendo grandes pero se fundan las semillas
para la futura democracia.
LA DEMOCRACIA EN ATENAS
Su período de apogeo se produjo entre la victoria contra la invasión de los persas en
las Guerras Médicas a principios del S V. a.c que logra liberar a los giregos de la
invasión Persa y la derrota en la Guerra del Peloponeso en el 404, a manos de los
espartanos. La ciudad se convierte en una potencia regional con un comercio
floreciente gracias al puerto y alianzas de ciudades, siendo este el “siglo de Pericles”,
quién asegura el dominio del mundo helénico y las condiciones de vida de los
ciudadanos.
las guerras médicas son consideradas un elemento importante para reforzar el
sentimiento de orgullo y pertenencia de los atenienses, esta virtud es de toda la polis
involucrada en la guerra (todos iban a luchar y costeaban sus armas) y no sólo de la
aristocracia, los ciudadanos se percibirán como la culminación del proceso de
civilización, estableciendo un proceso de formación de una idea de ciudadanía
asociada a los derechos crecientes y la superación de las desigualdades;
construyendo una idea de ciudadanía plena. pero esto no se recupera tras la derrota
en el Peloponeso y el derrumbe de Atenas. Esto lleva a un profundo rechazo hacia la
democracia.
Atenas era una potencia imperial centro cultural y del pensamiento clásico donde
cobraron lugar las transformaciones políticas novedosas, abriendo un espacio a la
libertad en la ciudad-estado organizada de forma democrática
Se forma la liga de los jonios para establecer una alianza defensiva entre las ciudades,
siendo Atenas la principal
1) La democracia ateniense no era directa, los ciudadanos vivían en una democracia
que tenía fuertes espacios de ejercicio indirecto del poder; la primera unidad
política eran los demos, formas de gobierno local (casi barriales) a los que se
pertenece por herencia, cada ciudadano presentaba candidatos al gobierno central
por un sistema que combinaba la elección y sorteo. Esto usualmente dejaba la
última instancia es elección en manos del azar, como verdadera igualdad entre los
ciudadanos, pero a medida que los cargos necesitan requisitos de formación se
estableció un límite para el acceso de cualquier ciudadano a puestos de gobierno,
había que contar con las habilidades para hacer por ejemplo embajador.
El estratego, el consejo de los 500 y los tribunales son ejemplos de cargos o
estructuras de ejercicio de gobierno no compuestos por la totalidad de
los ciudadanos sino por algunos pocos. Cada vemos elige su estratego
qué suplanta a los reyes de la tribu.
DEMOS → ASAMBLEA
La asamblea es símbolo de la democracia ateniense, pero en ella no
todos los ciudadanos llevan adelante el gobierno de los asuntos públicos ↓
de forma colectiva, Atenas era un estado con gran extensión geográfica
y habitantes, de su total sólo 1/3 eran ciudadanos, el resto eran Consejo 500
esclavos, extranjeros o mujeres y niños. Las reuniones se realizaban
Comité 50
cada 10 días siempre que no hubiesen temas extraordinarios que
hicieran necesario reuniones adicionales, la demanda de tiempo para Tibunales
hacer un “ciudadano pleno” que participaba en todas las asambleas era
elevada como para que la mayoría no concurriera. Sin embargo, sí
existía un cuerpo de gobierno al que todos los ciudadanos podían acudir
a escuchar u opinar sobre las cuestiones comunes.
Otro ámbito democrático relevante eran los tribunales o las helieas, dónde los
ciudadanos participaban en jurados colectivos qué a veces llegaron a ser numerosos,
se consideraba que la administración de la justicia debía estar en mano de los
ciudadanos ordinarios (heliastas), participando masivamente como jurados definiendo
por votación la culpabilidad de los imputados. Estos tribunales sí fueron
profundamente democráticos, a pesar de funcionar sobre un aparato legal primitivo y
confuso y se encargaban incluso de juzgar al consejo y los magistrados. Sí existía una
división de tareas donde algunos ciudadanos se iban turnando para llevar la
administración de la justicia.
2) La democracia griega se estructura en una noción de ciudadanía restringida. era
una sociedad esclavista donde una porción de los habitantes de la polis no tienen
ningún tipo de derecho político, no todos los ciudadanos tenían el dinero para
comprar un esclavo y estaban obligados a realizar trabajos físicos penosos para
sobrevivir. Pericles abole la esclavitud por deudas para los ciudadanos, qué podías
llevar a ciudadano pobres al terminar como esclavos, pero la mayoría de esclavos
eran prisioneros de guerra o víctimas de piratería. Los extranjeros o metecos,
tampoco lograrán participar en la vida política de la ciudad, para permanecer en
Atenas debían pagar muchos impuestos y no podían ser propietarios ni prestar
dinero con garantía hipotecaria o utilizar tierras públicas de pastoreo, ni participar
en la asamblea. Solón y Clístenes ofrecen la categoría de ciudadanía a los
extranjeros que deciden radicarse en la ciudad, recién con Pericles la ciudadanía
tiene precondiciones como; ser varón, hijo de padre y madre ateniense y poseer
más de 20 años, también se prohibieron los matrimonios mixtos.
Había grandes diferencias de ingresos entre los ciudadanos, más tras la división de
Solón, había ciudadanos que no tenían esclavos que dejar trabajando para asistir a las
reuniones ya había algunos que ni siquiera podían subsistir.
3) Muchas poleis griegas se organizaron democráticamente, pero en Atenas se
decide a abusar de su poder naval y trasladar el tesoro de la liga de Delos a
Atenas, logrando un gran flujo de ingreso gracias al tributo pagado por la
protección de las poleis aliadas. Con esta afluencia Pericles comienza grandes
obras públicas como la Acrópolis, que otorgan prosperidad a la ciudad, ataca el
problema de la pobreza a través de la remuneración por participar en los puestos
públicos como los tribunales, se destinan fondos públicos para mejorar la calidad
de vida y aumentan los derechos de los ciudadanos ligados a lo político y
económico. Se disponían de los fondos necesarios para generar los puestos de
trabajo y que todos los ciudadanos accedan a algún nivel de ingresos, y aquellos
ciudadanos sin propiedades podían beneficiarse con tierras gratuitas que
expandían la ciudad.
Si bien se logró una convivencia pacífica y compromiso conjunto, hoy no se pudo
eliminar la pobreza, hiper duraron las diferencias entre los sectores que luego se
reavivaron con la crisis.
4) El ciudadano era libre en tanto era miembro de una esfera pública política donde la
coerción había sido eliminada como forma de imposición y reemplazada por la
persuasión a través del discurso, esta libertad no era la del estado de naturaleza
sin una libertad respetuosa del nómos, dile a ley y las costumbres de la polis. Los
ejércitos atenienses triunfaban porque la organización de la ciudad era superior a
la de sus enemigos y sus ciudadanos eran mejores.
El ciudadano ateniense no siempre anteponía el interés de la polis al suyo privado e
incluso podría burlar el interés colectivo en nombre de sus convenios; existían partidos
políticos en Atenas, la aristocracia se había organizado para defender la democracia
pero a su vez se habían organizado para influir en la forma de gobierno de la ciudad
según sus necesidades y los cargos públicos se utilizaban a beneficio privado. Incluso
si el ideal del ciudadano comprometido hubiese existido este se desvaneció con la
crisis; la muerte de Pericles el empobrecimiento y el reemplazo de la democracia por
una tiranía que asesina Asus opositores, se rompe la alianza defensiva y muere
Sócrates. Inés entonces comienza a surgir la venta de votos de los sectores pobres y
la formación de contingentes de mercenarios, surgiendo según Heller la idea del
individuo (sofistas).
LA DEMOCRACIA Y LOS PENSADORES
Platón por ejemplo ante su desencanto con la democracia, propuso una forma de
organización de una nueva república donde el ciudadano común no participe del
gobierno. La REPÚBLICA ideal es una república justa que lleva a la felicidad de sus
habitantes sin justicia esto no se puede lograr, esta justicia es que cada individuo
cumpla con su función en la polis, mediante una división de tareas que garantice el
funcionamiento, entonces el hombre común solo accede a la perfección mediante la
participación en la polis. Para Platón son los mejores, la aristocracia, los que deben
gobernar la república, principalmente los filósofos que logran trascender al mundo de
las ideas y no todo el pueblo.
El también plantea las formas de gobierno defectuosas producidas a partir de la
degeneración de la aristocracia ideal, estas son:
la timocracia: gobierno de los que buscan el honor, se honra más a los guerreros
que a los sabios y esto termina degenerando en una oligarquía cuando ellos se
vuelven codiciosos y pretenden enriquecerse
la oligarquía: un gobierno de pocos individuos ricos y ávidos por el dinero, que
prohíbe el acceso de los ciudadanos más pobres al poder y deviene en tensiones
que terminarán por eliminarla y reemplazarla por democracia
la democracia: nace cuando los pobres tras haber obtenido la victoria sobre los
ricos matan a unos, destierran a otros y comparten con los que quedan en el
gobierno y los cargos públicos, esta distribución suele echarse la suerte en este
sistema político, él lo define como el gobierno en el que cada cual hace lo que le
parece, estableciendo una igualdad injusta que surge de oligarquía y promueve un
exceso de libertad originando al hombre democrático más difícil de describir o sea
que realizan lo que sea y cualquier cosa. Este hombre democrático no hp reconoce
principios verdaderos ya que todos le resultan aceptables y esto hace que la ley
pierda su imperio, volviendo al pueblo una multitud con dañinos apetitos, cuando
este hombre se dedica a la política dice y hace lo primero que piensa, esto no
puede crear las condiciones para que la polis funcione con éxito y no propicia el
bienestar y la felicidad de los ciudadanos
la tiranía: gobiernos qué sucederá a la democracia para volver a imponer el orden
ante la anarquía
DEMOCRACIA, UNA DISCUSIÓN EN TORNO A SUS SIGNIFICADOS, SOFÍA
RASPUELA
DEMOCRACIA DIRECTA: La democracia originaria de la forma que fue pensada y
llevada a la práctica por los griegos, fundamentalmente el pueblo de Atenas, no se
parece en nada a la democracia moderna como régimen liberal-democrático a la que
denominamos democracia representativa a partir de la segunda mitad de siglo XIX y
hasta la fecha se ha mantenido con variantes importantes. La democracia ateniense
de define como democracia directa focalizada en la idea de participación. Configura
una democracia como participación no como representación. Esto no significo que en
la organización política de la polis no existiesen representantes o magistrados a
cargos de funciones administrativas o técnicas para desempeñar tareas comunitarias
donde se exigía un nivel de conocimiento (techné) determinado, sino que el
fundamento de la decisión política prevalente no se encontraba en cabeza de estos
sino del cuerpo de ciudadanos reunido en asamblea, decidiendo sobre los asuntos de
la ciudad, es decir autogobernándose en base a la noción de libertad positiva
imperante en la polis. La democracia ateniense se caracterizó en su ejercicio o
funcionamiento por otro aspecto fundamental caracterizado por la articulación de un
conjunto de instituciones que aportaban un mediano impacto formal a su praxis
política. Si bien la importancia en el mundo griego de las instituciones no se puede
comparar con la societas romana por la ausencia en aquella de lo que Sartori
denomino la “juridizaciòn de la política” imperante en esta última, no podemos dejar de
mencionar la incidencia que tuvieron dichas instituciones en el funcionamiento secular
de la democracia antigua. La decisión política fundamental estaba a cargo de la
Asamblea (ecclesía). La asamblea se integraba con la totalidad de los ciudadanos y
decidía las cuestiones fundamentales de la ciudad.
CRÍTICAS A LA DEMOCRACIA GRIEGA: La justicia consiste, entonces, en uno lo
suyo según su propia naturaleza; es decir, cada cual debe tener en la ciudad una sola
ocupación, para la cual su naturaleza lo ha dotado convenientemente mejor que para
cualquier otra tarea, y debe asegurarse a cada uno la posesión de su propio bien y el
ejercicio de la actividad que le es propia. Una ciudad justa es, entonces, una ciudad
bien gobernada, en la cual los filósofos gobiernan, los guardianes defienden la ciudad
y los artesanos, labradores, comerciantes se ocupan de ejercer sus oficios. Platón
establece un proceso de- cadencia de la ciudad a partir de la mezcla de sus clases,
proceso que determina una tipología de las formas de gobierno, desde la justa por
excelencia, la aristocracia, hasta la más injusta, la tiranía.
PASAJE DE LAS FORMAS DE GOBIERNO: Cuando los filósofos se mesclan con los
guardianes y el espíritu predominan te vive sediento de victorias y honras y ansias de
honores, nos encontramos en una timocracia: gobierna el alma donde reside la
ambición y la cólera. Cuando los gobernantes son invadidos por un deseo ilimitado de
riquezas nos encontramos en una oligarquía. Aquí mandan los ricos y el gobierno está
basado en el censo; los pobres no participan de ninguna manera en el poder. El
gobierno de la riqueza será la causa de la aparición del tercer tipo vicioso, la
democracia, es decir el gobierno de los muchos y pobres, de la masa de la población
que naturalmente sólo debía dedicarse a los trabajos artesanales, el comercio y la
labranza. La democracia es una forma de gobierno encantadora, anárquica y
pintoresca, pues establece una especie de igualdad tanto entre iguales como entre los
desiguales". El hombre que habita en este sistema no posee ni orden ni control sobre
su vida, sus pasiones y sus deseos, "no hay orden ni sujeción en su conducta y sigue
el caprichoso curso de su vida que considera agradable, libre y dichosa”. La excesiva
igualdad entre gobernantes y gobernados y el reinado de la licencia más absoluta
conduce a la anarquía y la esclavitud. En este nuevo gobierno un caudillo gobernará
con poderes absolutos. Pero, como siempre es posible la victoria de la justicia sobre la
injusticia, y del saber y la verdad sobre las sombras, las opiniones y la ignorancia, es
posible el regreso desde una tiranía nuevamente a una aristocracia. Desde mediados
del siglo VII hasta fines del siglo VI a.C. la Hélade transitó por la experiencia de las
tiranías que en el caso de Atenas preanunciaron las condiciones históricas necesarias
de la posterior consolidación democrática durante el siglo de Pericles. El proceso
desembocó directamente en las tiranías como paso intermedio al pleno desarrollo
democrático posterior, era la condición necesaria para crear las instituciones que
permitan mantener en el poder a una clase social distinta de la aristocracia tradicional.
La asunción los tiranos significó en gran medida la presencia de liderazgos fuertes al
margen de la legitimidad tradicional de los eupátridas que se vieron desalojados
violentamente del poder por estos caudillos de considerable posición económica y
gran prestigio popular entre la masa pobre del campesinado. En definitiva, los tiranos
representaban una nueva esperanza para los más necesitados de completar el
proceso de apertura ciudadana iniciada en la época de Solón y frustrado por la
incapacidad de lograr las reformas de fondo en la propiedad de la tierra que constituía
la base material e ideológica del poder aristocrático.
DECADENCIA DE LA POLIS: El siglo IV implica una época de desorganización de la
ciudad política por causa de sus crisis internas y de las luchas por la hegemonía. Este
proceso dará lugar a un cambio en la morfología estructural de las ciudades
autónomas de la región que, pese a su transitoria recuperación, anunciará
sensiblemente la absorción de la ciudad en un marco más extenso y universal de
dominio político. La victoria de Esparta la posiciona como potencia hegemónica en el
hinterland helénico, imponiendo oligarquías a las poleas democráticas y asentando en
sus territorios guarniciones armadas estables y permanentes. En Atenas se instaura
un gobierno oligárquico llamado de los Treinta Tiranos, y debido a disidencias internas
de las milicias espartanas radicadas en su territorio se pudo restaurar la democracia
en el 403 a.C. Paralelamente con este resurgir de los atenienses se configura la
aparición de Tebas como potencia militar hegemónica, venciendo en 371 a. C. a los
espartanos en la batalla de Leuctra y consolidándose como potencia dominante en la
región. Atenas por su parte, viendo con escaso talante político el poderío de Tebas se
une con Esparta para enfrentar a los tebanos quienes después de algunas batallas a
su favor ven decaído su poderío con la muerte de sus jefes militares Epaminondas y
Pelòpidas.
FIN DEL PENSAMIENTO DEMOCRÁTICO: Fundamentalmente podemos agrupar las
razones en dos categorías: por un lado, el predominio de la visión religiosa y teológica
del mundo y la plenitud de la dominación cristiana, de la Iglesia de Roma, sobre el
mundo occidental, y por el otro la interrupción del pensamiento democrático por el
surgimiento de los imperios, los Estados poderosos y los regímenes militares, y luego
el advenimiento del mundo feudal de autoridad fragmentada basada en el poder del
señor. El total predo- minio de la religión sobre la vida de los hombres significó que la
política deje de ser vista como una actividad y construcción humana, el habitan- te
deje de ser considerado un ciudadano, para convertirse en un hombre de fe que vive
en una sociedad que debe ser dirigida por aquellos situados más cerca de Dios, por
los elegidos, que conducirán a los hombres por el correcto camino de la fe y la verdad
cristiana. La aparición del cristianismo desplazó la preocupación sobre la relación
gobernantes/gobernados y la legitimidad del poder. Con él se transformó la
problemática de las fuentes de la autoridad y la acción política. Contrariamente al
mundo griego donde lo bue- no y lo justo estaba ligado al bienestar de la poli y a la
organización armó nica de sus elementos, ahora lo bueno y lo justo son valores extra
mundanos, verdades inmutables, definidas independientemente de lo social. La ciudad
buena y justa es ahora aquella en que los hombres pueden vivir en comunidad con
Dios y llevar una vida cristiana basada en la fe. La autoridad era la Iglesia, única
fuente de toda legitimidad del poder, y sus re- presentantes. En general la sociedad
era concebida como un todo jerárquica- mente organizado, en cuya cúspide se
encontraban los representantes de Dios en la tierra.
TEORÍA DE LA SOBERANÍA POPULAR: La teoría de la soberanía popular contrapone
a la concepción descendente del poder una teoría ascendente, según la cual el poder
deriva del pueblo y es delegado al príncipe. "El príncipe tiene tal autoridad porque el
pueblo se la ha conferido." Esta idea de que el poder emana del pueblo trae consigo
otra idea fundamental en la teoría política: es el pueblo el que posee el derecho de
hacer la ley. El poder soberano consiste en el poder de hacer la ley.
IGUALDAD DE LOS CIUDADANOS: Se reconoce con facilidad que la democracia en
su versión griega y la democracia ateniense en particular, se estructuran detrás de una
noción de ciudadanía restringida. En primer lugar, estamos frente a una sociedad
esclavista donde obviamente, una porción de los habitantes de la poli no cuenta con
derechos políticos de ningún tipo. El estado ateniense era propietario de esclavos y
muchos ciudadanos también poseían los suyos. En las poleis también había
extranjeros (metecos) que tampoco lograban participar en la vida política de la ciudad.
Los extranjeros eran claramente habitantes de segunda categoría. Para permanecer
en Atenas debían pagar numerosos impuestos, no podían ser propietarios, ni prestar
dinero con garantía hipotecaria, ni utilizar las tierras públicas de pastoreo, ni participar
en la Asamblea. Tampoco gozaban de igualdad religiosa ni jurídica." En este punto es
importante hacer notar que el acceso de la categoría de extranjero a la de ciudadano
existió en determinados momentos de la historia de Atenas, lo que no siempre ha sido
considerado. Las grandes diferencias de ingresos entre los ciudadanos atenienses
fueron una constante desde los inicios. Como ya mencionamos, Solón dividió la ciudad
en clases según las diferencias de riqueza. Nueva- mente el estereotipo del ciudadano
ateniense discutiendo problemas políticos, filosóficos o concurriendo a
representaciones teatrales des- preocupado por los temas domésticos no resulta real.
No todos los ciudadanos tenían abundantes esclavos para que trabajen en su nombre
como "herramientas parlantes" para recuperar la expresión de Aristóteles, incluso
habla ciudadanos que tenían problemas para subsistir. D
EMOCRACIA PRIVILEGIADA: Es por ello que lo que hace a la particular forma que
adopta la ciudadanía en Atenas sea, en primer término, la enorme capacidad
económica de la ciudad, que no tiene comparación con la realidad de las otras poleis,
y luego el esfuerzo por hacer que los frutos de este bienestar lleguen en mayor o
menor medida a todos los ciudadanos. Como en ningún otro lugar de la Grecia
antigua, la pertenencia a la categoría de ciudadano en Atenas significó el acceso a una
enorme cantidad de derechos políticos sin duda, pero también económicos. durante el
período de esplendor. Es que la democracia ateniense había comprendido que las
diferencias económicas extremas eran un problema para la estabilidad de la poli y la
convivencia pacífica de sus ciudadanos. El haber desarrollado mecanismos de
redistribución de ingresos a favor de los sectores más pobres fue un elemento central
para avanzar hacia un compromiso del conjunto de los ciudadanos, sean estos ricos o
pobres, con la acción política y la defensa del espacio público común.
TRADICIÓN REPUBLICANA: Con Maquiavelo la política vuelve a pertenecer al ámbito
de las creaciones humanas, desligada de cualquier orden extra mundano, de todo
sistema jerárquico determinados por criterios extra sociales, de autoridades legitima-
das por la religión y de verdades absolutas. La política es ahora lucha por el poder.
Maquiavelo es uno de los responsables de la creación de un campo político autónomo,
separado de la religión y que posee identidad y características propias. La política es
el campo para la "virtud", el lugar donde los gobernantes deberán enfrentar a la
"fortuna”. La preocupación central del republicanismo es la búsqueda de mecanismos
que eviten la posibilidad de la corrupción de los liderazgos y, como con- secuencia
directa de ello, la corrupción de la virtud cívica. Las principales: amenazas a la virtud
cívica provienen desde las facciones y los conflictos políticos, dado el reconocimiento
de que el pueblo no es homogéneo; por ende, la preocupación central es elaborar una
constitución y con ella producir un di- seño institucional que permita equilibrar los
intereses de las distintas facciones y grupos que surgen al interior de lo social. Para la
versión aristocrática, si bien el pueblo debía participar en la toma de decisiones y creía
en el principio de la soberanía popular, el papel del pueblo en el gobierno debía ser
limitado. El pueblo no era un sujeto en el cual podía confiarse totalmente. Los muchos,
las masas eran más vale impulsivas, y era necesario proteger al sistema y a las
instituciones de esos impulsos. Así, la función del pueblo no es gobernar sino elegir a
los gobernantes, quienes decidirán sobre las cuestiones públicas teniendo en cuenta
el bien común. Para el republicanismo más democrático, no es el pueblo la mayor
fuente de peligros y perversiones sino los elementos aristocrático y oligárquico que
existen en la comunidad. E inversamente, la confianza para evitar las perversiones del
régimen no radica en los liderazgos sino en el pueblo. En este sentido, la tarea
constitucional consiste en proyectar un sistema que de algún modo supere la
tendencia inevitable a la preponderancia de los pocos o de uno.
DEMOCRACIA Y LIBERALISMO: El surgimiento del liberalismo a partir del siglo XVII
significará la aparición de una nueva forma de pensar la política, basada centralmente
en las libertades individuales. Estos cambios, en general, se incorporarán a la teoría
de la democracia a tal punto que, como coinciden autores de distinta tradición de
discurso-desde Sartori hasta Held- la democracia moderna es democracia liberal.
Ahora la sociedad es producto de la voluntad de los hombres libres e iguales que
viviendo en un estado de naturaleza caracterizado por la libertad e igualdad de todos,
deciden crear la sociedad civil, y con ella el sistema político a fin de finalizar con las
situaciones de guerra que este estado de naturaleza generaba. El contractualismo
significa el origen artificial de lo social: la sociedad es producto de la creación humana,
de hombres libres e iguales que pactan vivir juntos. Y, en tanto libres e iguales,
también en ellos residirá la soberanía popular, fundamento de la democracia y del
derecho de los ciudadanos a hacer la ley y a elegir a sus representantes.
PARTICIPACIÓN POLÍTICA Y DEMOCRACIA REPRESENTATIVA: La necesidad o la
obligación de la participación no constituye un acto de libertad en el mundo moderno.
Para Constant la libertad política radica en la posibilidad de la elección de la
participación en la vida pública, la libertad de elegir y ser elegido. La participación
política aparece ahora como una posibilidad, una opción libre de los ciudadanos a
quienes se les debe garantizar la posibilidad de elegir su participación y, de inclinarse
por ella, no de- ben interponérsele obstáculos. Estos individuos libres son
considerados, a su vez, sujetos de dereche, poseedores naturalmente de una serie de
derechos inalienables contra los cuales ninguna autoridad puede actuar el derecho a
la vida, a la libertad, a la seguridad, a la felicidad. Frente a ellos el Estado debe actuar
como garante y protector de los mismos, defendiéndolos ante cualquier intervención
violación o avasallamiento posible. De la nueva concepción de lo social, de la
centralidad del individuo y del concepto de "libertad negativa", el gobierno que aparece
junto con el liberalismo es el gobierno representativo. Al rescatar el concepto de
representación, el liberalismo modificará fundamentalmente a la democracia pues se
incorporará un elemento tradicionalmente no democrático como es precisa- mente la
representación. La dimensión de la política y la democracia se modifican: ya deja de
ser democracia directa para transformarse en democracia representativa.
HOMBRE PÚBLICO Y HOMBRE PRIVADO: El ciudadano era libre en tanto era
miembro de una esfera pública política donde la coerción había sido eliminada como
forma de imposición, reemplazada por la persuasión a través del discurso. Este
enorme avance dejaba a los griegos al margen de las prácticas coercitivas propias de
las formas de organización no civilizadas, y que también existían en la poli, pero
ubicadas en forma exclusiva en la esfera privada. no significa que el ideal de
ciudadano como hombre público que se realiza en buena medida a través de su
participación en la esfera política haya sido compartido por todos los ciudadanos de
las poleis griegas o incluso de Atenas. INTERÉS PÚBLICO SOBRE EL PRIVADO:
El primero de estos hechos es la existencia de partidos políticos en Atenas. La
aristocracia por un lado y los defensores de la democracia por el otro se habían
organizado para influir en la forma de gobierno de la ciudad según sus propias
necesidades. Los aristócratas se encontraron múltiples veces a favor de la interrupción
del juego democrático cuando creían que éste había avanzado demasiado en su
tendencia igualitaria.
El segundo elemento a tener en cuenta es que la utilización de cargos públicos en
beneficio privado era una práctica bastante extendida. Este comportamiento sería
incompatible con la visión simplista del ciudadano que entiende a la poli como un
ámbito superior al que se pertenece. A modo de ejemplo, los ciudadanos que
ocupaban cargos públicos eran sometidos a una investigación cuando finalizaban sus
tareas, donde se evaluaba su acción y fundamentalmente la evolución de sus
patrimonios personales.
Los sofistas serán una primera expresión de este fenómeno y por ello la fuerte
resistencia que encontraron en todos aquellos defensores de los valores tradicionales
de la poli (como Platón) que los criticaron severamente. La enseñanza de los sofistas
es esencialmente individual, no comunitaria. Los sofistas, como maestros, les enseñan
a sus discípulos -en forma privada e individual-el arte de gobernar. Además, perciben
una paga por ello. Todo esto es lo opuesto a la forma de educación propiciada por
Sócrates, que enseñaba en lugares públicos a quien quisiera escucharlo y sin esperar
ninguna retribución económica por ello.
MAX WEBER, ECONOMÍA Y SOCIEDAD, LOS TIPOS DE DOMINACION
DOMINACIÓN: Debe entenderse por "dominación", de acuerdo con la definición ya
dada, la probabilidad de encontrar obediencia dentro de un grupo determinado para
mandatos específicos. En el caso concreto esta dominación ("autoridad"), en el sentido
indicado, puede descansar en los más diversos motivos de sumisión: desde la
habituación inconsciente hasta lo que son consideraciones puramente racionales con
arreglo a fines. Un determinado mínimo de voluntad de obediencia, o sea de interés
(externo o interno) en obedecer, es esencial en toda relación auténtica de autoridad.
Pero toda dominación sobre una pluralidad de hombres requiere de un modo normal
(no absolutamente siempre) un cuadro administrativo; es decir, la probabilidad, en la
que se puede confiar, de que se dará una actividad, dirigida a la ejecución de sus
ordenaciones generales y mandatos concretos, por parte de un grupo de hombres
cuya obediencia se espera. Este cuadro administrativo puede estar ligado a la
obediencia de su señor (o) señores) por la costumbre, de un modo puramente afectivo,
por intereses materiales o por motivos ideales.
LEGITIMACIÓN: De acuerdo con la experiencia ninguna dominación se contenta
voluntariamente con tener como probabilidades de su persistencia motivos puramente
materiales, afectivos o racionales con arreglo a valores. Antes bien, todas procuran
despertar y fomentar la creencia en su "legitimidad". Según sea la clase de legitimidad
pretendida es fundamentalmente diferente tanto el tipo de la obediencia, como el del
cuadro administrativo destinado a garantizarla, como el carácter que toma el ejercicio
de la dominación. La "legitimidad" de una dominación tiene una importancia que no es
puramente "ideal. No toda "pretensión" convencional o jurídicamente garantizada debe
llamarse "relación de dominación”. Sin embargo, el concepto de una relación de
dominación no excluye naturalmente el que haya podido surgir por un contrato
formalmente libre. También la posición del funcionario se adquiere por contrato y es
denunciable, y la relación misma de "súbdito" puede ser aceptada y disuelta
voluntariamente. La absoluta carencia de una relación voluntaria sólo se da en los
esclavos. Tampoco, por otra parte, debe llamarse "dominación" a un poder
"económico" determinado por una situación de monopolio; es decir, en este caso, por
la posibilidad de "dictar" a la otra parte las condiciones del negocio; su naturaleza es
idéntica a la de toda otra "influencia" condicionada por cualquiera otra superioridad.
Con frecuencia no es posible en la realidad una separación rigurosa, pero por eso
mismo es más imperiosa la necesidad de conceptos claros.
OBEDIENCIA: "Obediencia" significa que la acción del que obedece transcurre como
si el contenido del mandato se hubiera convertido, por sí mismo, en máxima de su
conducta; y eso únicamente en méritos de la relación formal de obediencia, sin tener
en cuenta la propia opinión sobre el valor o desvalor del mandato como tal. El ámbito
de la influencia autoritaria de las relaciones sociales y de los fenómenos culturales es
mucho mayor de lo que a primera vista parece. El que el dirigente y el cuadro
administrativo de una asociación aparezcan según la forma como "servidores" de los
dominados, nada) demuestra respecto del carácter de "dominación”. En el caso de la
autoridad legal se obedecen las ordenaciones impersonales y objetivas legalmente
estatuidas y las personas por ellas designadas, en méritos éstas de la legalidad formal
de sus disposiciones dentro del círculo de su competencia. En el caso de la autoridad
tradicional se obedece a la persona del señor llamado por la tradición y vinculado por
ella por motivos de piedad, en el círculo de lo que es consuetudinario. En el caso de la
autoridad carismática se obedece al caudillo carismáticamente calificado por razones
de confianza personal en la revelación, heroicidad o ejemplaridad, dentro del círculo
en que la fe en su carisma tiene validez.
DOMINACIÓN LEGÍTIMA:
De carácter racional: que descansa en la creencia en la legalidad reordenaciones
estatuidas y de los derechos de mando de los llamados por esas ordenaciones a
ejercer la autoridad (autoridad legal).
De carácter tradicional: que descansa en la creencia cotidiana en la santidad de las
tradiciones que rigieron desde lejanos tiempos y en la legitimidad de los señalados por
esa tradición para ejercer la autoridad.
De carácter carismático: que descansa en la entrega extra cotidiana la santidad,
heroísmo o ejemplaridad de una persona y a las ordenaciones por ella creadas o
reveladas.
DOMINACIÓN LEGAL: La dominación legal descansa en la validez de las siguientes
ideas, entrelazadas entre sí.
Que todo derecho, "pactado" u "otorgado", puede ser estatuido de modo racional con
la pretensión de ser respetado, por lo menos, por los miembros de la asociación; y
también regularmente por aquellas personas que dentro del ámbito de poder de la
asociación realicen acciones sociales o entren en relaciones declaradas importantes
por la asociación.
Que todo derecho según su esencia es un cosmos de reglas abstractas, por lo
general estatuidas intencionalmente; que la judicatura implica la aplicación de esas
reglas al caso concreto; y que la administración supone el cuidado racional de los
intereses previstos por las ordenaciones de la asociación, dentro de los límites de las
normas jurídicas y según principios señalarles que tienen la aprobación o por lo menos
carecen de la desaprobación de las ordenaciones de la asociación.
Que el soberano legal típico, la "persona puesta a la cabeza", en tanto que ordena y
manda, obedece por su parte al orden impersonal por el que orienta sus disposiciones.
Que tal como se expresa habitualmente- el que obedece sólo los hace en cuanto
miembro de la asociación y sólo obedece "al derecho".
Los miembros de la asociación, en tanto que obedecen al soberano, no lo hacen por
atención a su persona, sino que obedecen a aquel orden impersonal; y que sólo están
obligados a la obediencia dentro de la competencia limitada, racional y objetiva, a él
otorgada por dicho orden.
BUROCRACIA: La estructura pura de dominación del cuadro administrativo: la
"burocracia”. El que se prescinda de la naturaleza típica del dirigente, se debe a
circunstancias que luego se harán perfectamente comprensibles. Tipos muy
importantes de dominación racional pertenecen formalmente por su a otros tipos; otros
son materialmente racionales en muchas de sus partes, pero se encuentran
construidos según una forma intermedia entre la burocracia y el acromatismo; otros,
por último, están conducidos por los dirigentes de otras asociaciones. El tipo de la
administración legal y racional es susceptible de aplicación universal, y es lo
importante en la vida cotidiana. Pues para la vida cotidiana dominación es
primariamente "administración”. El tipo más puro de dominación legal es aquel que se
ejerce por medio de un cuadro administrativo burocrático. Sólo el dirigente de la
asociación posee su posición de imperio, bien por apropiación, bien por elección o por
designación de su predecesor. Pero sus facultades de mando son también
"competencias" legales. Siempre esa dominación tiene ciertas limitaciones para el no
profesional: el consejero profesional impone las más de las veces a la larga su
voluntad al ministro no profesional. La necesidad de una administración más
permanente, rigurosa, intensiva y calculable, tal como la creó el capitalismo determina
el carácter fatal de la burocracia como médula de toda administración de masas. Sólo
el pequeño instituto, podría prescindir ampliamente de ella. De igual manera que el
capitalismo en el estadio actual de su desarrollo fomenta la burocracia, asimismo,
porque desde el punto de vista fiscal aporta los necesarios medios en dinero,
constituye el fundamento económico más racional sobre el que puede subsistir aquélla
en su forma también más racional.
DOMINACIÓN BUROCRÁTICA: La dominación burocrática significa socialmente en
general: 1. La tendencia a la nivelación en interés de una posibilidad universal de
reclutamiento de los más calificados profesionalmente. 2. La tendencia a la
plutocratización en interés de una formación profesional que haya durado el mayor
tiempo posible. 3. La dominación de la impersonalidad formalista: sine ira et studio, sin
odio y sin pasión, o sea sin "amor" y sin "entusiasmo", sometida tan solo a la presión
del deber estricto; "sin acepción de personas", formalmente igual para todos, es decir,
para todo interesado que se encuentre en igual situación de hecho: así lleva el
funcionario ideal.
DOMINACIÓN TRADICIONAL: Debe entenderse que una dominación es tradicional
cuando su legitimidad descansa en la santidad de ordenaciones y poderes de mando
heredados de tiempos lejanos, creyéndose en ella en méritos de esa santidad. Las
relaciones del cuadro administrativo para con el soberano no se determinan por el
deber objetivo del cargo sino por la fidelidad personal del servidor. No se obedece a
disposiciones estatuidas, sino a la persona llamada por la tradición o por el soberano
tradicionalmente determinado: y los mandatos de esta persona son legítimos de dos
maneras: a) en parte por la fuerza de la tradición que señala inequívocamente el
contenido de los ordenamientos, así como su amplitud y sentido tal como son creídos,
y cuya conmoción por causa de una transgresión de los límites tradicionales podría ser
peligrosa para la propia situación tradicional del imperante) en parte por arbitrio libre el
señor, al cual la tradición le demarca el ámbito.
TIPOS ORIGINARIOS DE DOMINACIÓN TRADICIONAL: Los tipos originarios de la
dominación tradicional están constituidos por los casos en que no existía un cuadro
administrativo personal del imperante: a) gerontocracia y b) patriarcalismo originario.
Debe entenderse por gerontocracia la situación en que, en la medida en que existe
una autoridad en la asociación, ésta se ejerce por los más viejos. Con frecuencia
existe en asociaciones que no son primariamente económicas o familiares. Se llama
patriarcalismo a la situación en que, dentro de una asociación, las más de las veces
primariamente económica y familiar, ejerce la dominación una sola persona de
acuerdo con determinadas reglas hereditarias fijas. El poder de los gerentes como el
de los patriarcas, en el tipo pura, está orientado por la idea mantenida por los
dominados de que esta dominación es un derecho propio tradicional del imperante,
pero ejerce, se "materialmente", como un derecho preeminente entre iguales y en su
interés, y no es, por tanto, de libre apropiación por aquél. Para este tipo es lo
determinante la carencia total de un cuadro administrativo personal del imperante.
Este es tanto más dependiente de la voluntad de obediencia de sus iguales, cuanto
que carece de un "cuadro" administrativo.
DOMINACIÓN CARISMATICA: Debe entenderse por "carisma" la cualidad, que pasa
por extraordinaria de una personalidad, por cuya virtud se la considera en posesión de
fuerzas sobrenaturales o sobrehumanas -o por lo menos específicamente extra
cotidianas y no asequibles a cualquier otro o como enviados del dios, o como ejemplar
y, en consecuencia, como jefe, caudillo, guía o líder. El modo como habría de
valorarse "objetivamente" la cualidad en cuestión, sea desde un punto de vista ético,
estético u otro cualquiera, es cosa del todo indiferente en lo que atañe a nuestro
concepto, pues lo que importa es cómo se valora "por los dominados" carismáticos,
por los "adeptos”. Sobre la validez del carisma decide el reconocimiento por parte de
los dominados: reconocimiento que se mantiene por "corroboración" de las supuestas
calidades carismáticas, Ahora bien, el reconocimiento no es el fundamento de la
legitimidad, sino un deber de los llamados, en méritos de la vocación y de la
corroboración, a reconocer esa cualidad. Este "reconocimiento" es, psicológicamente,
una entrega plenamente personal y llena de fe surgida del entusiasmo o de la
indigencia y la esperanza. La dominación carismática supone un proceso de
comunicación de carácter emotivo. El cuadro administrativo de los imperantes
carismáticos no es ninguna "burocracia", y menos que nada una profesional. Su
selección no tiene lugar ni desde puntos de vista estamentales ni desde los de la
dependencia personal o patrimonial. Sino que se es elegido a su vez por cualidades
carismáticas. No hay ninguna "jerarquía", sino sólo intervenciones del jefe, de haber
insuficiencia carismática del cuadro administrativo, bien en general, bien en un caso
dado, y eventualmente cuando se le reclame. No hay "sueldo" ni "prebenda" alguna,
sino que los discípulos y secuaces viven (originariamente) con el señor en comunismo
de amor o camaradería, con medios procurados por mecenas. No hay ninguna
"magistratura" firmemente establecida, sino sólo misioneros comisionados
carismáticamente con una misión, dentro del ámbito de la misión otorgada por el señor
y de su propio carisma. No existe reglamento alguno, preceptos jurídicos abstractos, n
i aplicación racional del derecho orientada por ellos, mas tampoco se dan arbitrios y
sentencias orientada por precedentes tradicionales. La dominación carismática se
opone, igualmente, en cuanto fuera de lo común y extra cotidiana, tanto a la
dominación racional, especialmente la burocrática, como a la tradicional,
especialmente la patriarcal y patrimonial o estamental.
LA POLÍTICA, SARTORI
La expresión y la noción de “ciencia política” se determinan en función de dos
variables.
1. El estado de la organización del saber
2. El grado de diferenciación estructural de los componentes humanos.
La noción de ciencia queda precisada cuando se diferencia de la filosofía y
presupone que un saber científico se ha separado del alma mater del saber
filosófico.
La noción de política calificó todo -y por lo tanto nada específico- hasta que las
esferas de la ética, de la economía y de lo político-social se mantuvieron no
divididas.
La noción de ciencia política varía en función de qué se entienda por ciencia y
qué por política. Cualquier teoría de la ciencia política debe ser atentamente
dividida en períodos, en función de cómo se combinan, una idea diferente de la
ciencia con una acepción particular de la política.
LA IDEA DE POLÍTICA
Hoy estamos habituados a distinguir entre lo político y lo social, entre el Estado y la
sociedad. Pero son estas distinciones y contraposiciones que se consolidan en su
significado recién en el siglo XIX.
Si para es el hombre era un zoom politikón, él definía de esta manera al hombre y
no a la política. En el “vivir político” y en la “politicidad” los griegos no veían una
parte o un aspecto de la vida; la veían en su totalidad y en su esencia.
Brevemente, un hombre “no político” era simplemente un ser inferior, un menos-
que-hombre.
No es exacto decir que Aristóteles incluía la socialidad en la política. En verdad,
los dos términos eran para él un único término. “Político” significaba conjuntamente
las dos cosas a la vez.
Fue Santo Tomás de Aquino (siglo XIII) quien autorizadamente tradujo zoom
politikon como “animal político y social”, observando que “es propio de la
naturaleza del hombre vivir en una sociedad de muchos”. Los romanos
absorbieron la cultura griega cuando su ciudad había sobrepasado ampliamente la
dimensión que admitía el “vivir político” según la escala griega. Por lo tanto, la
civitas, con respecto a la polis, es una ciudad de una politicidad diluida. La
civitas se organiza jurídicamente. No es un conglomerado humano cualquiera,
sino aquel conglomerado que se basa en el consenso de la ley.
La cuestión reside en que la problemática vertical es en gran medida extraña al
discurso basado en la nomenclatura griega polis. Nuestra república, convertida en
una forma de Estado opuesta a la monarquía, se sitúa en la dimensión vertical
(jerárquica), que en cambio está ausente de la idea de politeia, de res publica y de
common weal.
Para los autores medievales y renacentistas el dominium politicum no era “político”
en nuestro significado, sino en el significado de Aristóteles, “la ciudad óptima”.
Equivale a decir que la voz politicum designaba la “visión horizontal” mientras que
el discurso vertical se desarrollaba mediante las voces realeza, despotismo y
principado. También podemos decir que el dominium politicum representaba una
especie de “sociedad sin Estado”, pero entonces recordando que la sociedad
en cuestión era al mismo tiempo una civis societas y una iuris societas.
Por el contrario, si hay un término que simbolizaba más que ningún otro el enfoque
vertical, el discurso que llamaríamos característicamente político, ese término era
“príncipe” (Maquiavelo, siglo XVI).
Como conclusión, la política de Aristóteles era a la vez una antropología ligada
indisolublemente del “espacio” de la polis. Caída la polis la politicidad se atenúa,
diluyéndose variadamente o transformándose en otra. Por un lado, la política se
juridiza, desarrollándose en la dirección indicada por el pensamiento romano. Por
otro lado la política se teologiza, primero adecuándose a la visión cristiana del
mundo, después en relación con la lucha entre el papado y el Imperio, y por último
en función de la ruptura entre el catolicismo y el protestantismo
LA AUTONOMÍA DE LA POLÍTICA
Se pueden sostener al respecto de la autonomía de la política cuatro tesis
1. Que es diferente.
2. Que es independiente, sigue leyes propias
3. Que es autosuficiente, puede explicarse a sí misma
4. Que es causa primera, generadora de si misma y de todo el resto
¿Diferente en qué?
Con Maquiavelo (siglo XVI) la política se diferencia de la moral y de la religión.
Maquiavelo no se limita a señalar esta diferencia; llegó a proclamar una vigorosa
afirmación de autonomía: la política tiene sus leyes, leyes que el político “debe”
aplicar”. En este sentido es exacto que Maquiavelo -no Aristóteles- “descubre la
política”.
Hobbes (siglo XVII) teoriza una política todavía más pura que Maquiavelo. En el
Leviatán el orden político está creado por su fiat, por su poder de crear las
palabras, de definirlas, de imponerlas a sus súbditos. “Las verdades primeras
fueron implantadas arbitrariamente por los primeros en ponerles nombre a las
cosas”. Si el príncipe de Maquiavelo gobernaba aceptando las reglas de la política,
el Leviatán de Hobbes gobernaba creándolas, estableciendo qué es la política.
Hobbes no se diferencia de Maquiavelo sólo en que afirma una política pura,
omniprevisora y omnicausadaora; también en su “cientificidad”. Sin embargo, la
ciencia política le reconoce a Maquiavelo una paternidad que se le niega a Hobbes
debido a que la matemática es lógica deductiva, en tanto que las ciencias no
nacen de la deducción lógica sino de la inducción, de la observación y el
experimento. El método de Hobbes era rigurosamente deductivo.
En conclusión, si en Maquiavelo no hay todavía cientificidad, la
cientificidad de Hobbes no constituye una confluencia significativa de la
ciencia y la política.
EL DESCUBRIMIENTO DE LA SOCIEDAD
El paso más difícil es el de establecer la diferencia entre Estado y sociedad. La
sociedad se configuraba como una civilis societas y como una iuris societas. El
pensamiento medieval impregnó a estas mezclas de una fuerte caracterización
organicista, que procuraba incluir a la sociedad dentro de los múltiples “corpus” en
los que se organizaba el mundo feudal, mundo de las jerarquías y las
corporaciones.
A Locke (siglo VII) se le atribuye con razón una primera formulación de la idea de
sociedad. Es más bien una idea de paz que pertenece a la fase contractualista de
la escuela del derecho natural. No es la revuelta contra el soberano, sino el
“contrato” con el soberano. Lo cierto es que la autonomía de la sociedad con
respecto al Estado presupone otra diferencia: la de la esfera económica.
Son los economistas (Smith (siglo XVIII) los que muestran cómo la vida en
sociedad prospera y se desarrolla cuando el Estado no interviene. Las leyes de la
economía no son leyes jurídicas; son leyes del mercado. Y el mercado es un
automatismo espontáneo, un mecanismo que funciona por su cuenta. Por lo tanto,
sólo en opinión de los economistas la sociedad resulta tanto más ella misma
cuanto más espontánea es, cuanto más queda liberada de las interferencias de la
política y de los obstáculos del derecho. La sociedad se configura entonces como
una realidad tan autónoma que puede volverse objeto de una ciencia en sí misma,
que no era ya la economía y que Comte (siglo XIX) bautizó con el nombre de
“sociología”. La sociedad no es sólo un “sistema social” diferente, independiente y
autosuficiente con respecto al “sistema político”. El sistema social es el que
genera el sistema político.
LA IDENTIDAD DE LA POLÍTICA
Aun cuando en el siglo VII el término “política” apareció sólo esporádicamente en
las publicaciones, todo el tiempo se pensó en la política porque siempre se pensó
que el problema de los problemas terrenos era moderar y regular el “dominio del
hombre sobre el hombre”.
El criterio de los comportamientos económicos es útil: la acción económica es tal
en la medida en que se dirige a llevar al máximo una ganancia, una utilidad, interés
material. En el otro extremo, el criterio de los comportamientos éticos es el
bien: la acción moral es una acción “debida”, desinteresada, altruista que persigue
fines ideales y no ventajas materiales.
Los denominados comportamientos políticos son comportamientos que pueden
calificarse de la misma manera que todos los comportamientos no morales; esto
es, función de los ámbitos que se adscriben al “sistema político”. Por consiguiente,
la pregunta pasa a ser: cuál es la denotación de las expresiones “en política” y
“sistema político”, con respecto a las del sistema social y sistema económico.
Cuando se argumenta que el poder político es aquel poder coercitivo que
monopoliza el uso legar de la fuerza, puede parecer que de este modo se vuelve a
la identificación -que se consideraba superada- entre la esfera política y la esfera
del Estado. Hoy unimos la dimensión vertical a una palabra que denotaba,
en cambio, la dimensión horizontal.
Como consecuencia de esta nueva sistematización, la dimensión horizontal pasa
a ser asumida por la sociología, y correlativamente la esfera de la política se
restringe en el sentido de que se reduce a una actividad de gobierno, y en
sustancia a la esfera del Estado.
La democratización o masificación de la política supone no solo su difusión sino
sobre todo su ubicuidad. A la ubicación vertical se une ahora una expansión y
ubicación horizontal; lo que vuelve a subvertir de nuevo todo el discurso.
El concepto de Estado se amplía y es sustituido por el concepto bastante más
elástico y abarcador de “sistema político”. Este sistema es tan flexible como para
permitir que se incorporen algunas variantes particulares; por ejemplo, el
subsistema militar cuando los militares hacen política, el subsistema sindical
cuando el sindicato se convierte en una potencia en sí misma.
La difusión de la política, por otra parte, no sólo tiene lugar a nivel de la base, a
nivel del demo. La encontramos también en los vértices, a nivel de las elites. De
hecho, nuestras democracias se estructuran como “poliarquías” competitivas de
alta proyección pluralista.
En conclusión, la crisis de identidad de la política es sobre todo una “crisis de
ubicación”. Las decisiones políticas abarcan materias muy diferentes. Si todas
esas decisiones son inicial y básicamente “políticas”, es por el hecho de que son
adoptadas por un personal situado en el dominio político. Es ésta su “naturaleza”
política. La reducción a términos sociológicos “restringe” la política en el sentido de
que su verticalidad resulta una variable dependiente; dependiente, precisamente,
del sistema social y de las estructuras socioeconómicas. Esta restricción plausible
en casos de los sistemas que “reflejan” un poder popular; pero es altamente
negativa en los sistemas políticos caracterizados por una fuerte verticalidad. En
particular, la sociologización de la política no permite explicar el funcionamiento y
desarrollo de los sistemas dictatoriales.
La forma extrema de negación de la autonomía de la política no es de todos
modos la sociológica; más bien proviene de la filosofía marxista. En la sociedad
comunista -según lo preveía Marx- el Estado tiende a desaparecer, y con ello
desaparecerá la coerción del hombre sobre el hombre.
La polémica sobre la identidad y también sobre la autonomía de la política no
puede ser más abierta. Un hecho es indudable: la ubicuidad y por lo tanto la
difusión de la política en el mundo contemporáneo. Puede respaldar la tesis que
reduce la política a otra cosa, subordinándola de distintas maneras al sistema
social y a las fuerzas económicas; es la tesis de la heteronomía. O bien puede
valorar la tesis opuesta, la que observa que el mundo jamás ha estado tan
“politizado” como hoy. A esta dificultad se puede vincular una tercera tesis; la que
ve en la dilución, y por lo tanto en la pérdida de la fuerza de la política, un eclipse
de la politicidad.
3 tesis; 1) heteronomía o abiertamente extinción 2) autonomía predominio o triunfo
3) dilución o pérdida de fuerza. Aluden a las diferentes maneras de ubicuidad de la
política y por lo tanto un modo diverso de percibirla y definirla, la ciencia política no
se puede reducir a un discurso sobre la mayor o menor cientificidad de un modo
estudiar la política
APORTES DE CASALE LA POLÍTICA COMO PRAXIS
La definición de ciencia política en un sentido historiográfico (Sartori) o amplio
(Bobbio), hace referencia a un conocimiento científico, es decir a un conjunto de
nociones obtenidas con rigor lógico metodológico y fundado en la razón a
diferencia de una mera opinión (doxa). hoy fueron los principales pensadores
griegos quienes reflexionaron y tematizaron la política en este sentido como por
ejemplo el método comparativo de Aristóteles.
Las ciencias políticas en plural se refieren a la indagación de distintas ciencias en
el estudio del fenómeno político, esto se relaciona también con el modo de
conocimiento de la política que es filosófico.
BOBBIO
Para Bobbio la política se define por su contenido y su método de indagación
CONTENIDO MÉTODO
Orden político óptimo y de la mejor Criterio de verdad basado en la
forma de gobierno coherencia deductiva, no en la
Fundamento del orden político y de comprobación de los hechos
la obligación política empíricos
Concepto o categoría de lo político Análisis normativo o prescriptivo del
Lenguaje político fenómeno político tendiente a su
justificación en base a valores y no a
su explicación motivada por hechos
Tratamiento valorativo o axiológico y
no descriptivo del fenómeno político
LA CONFORMACION DE LA POLÍTICA EN LA GRECIA CLÁSICA
Los griegos de la antigüedad separaron el pensamiento filosófico de las
narraciones míticas y sentaron las bases de la política como acción (praxis). hoy la
política nace ingresa en la época antigua y tiene su mayor fundador en Atenas
entre los siglos V y IV a.c y se desarrolla en el contexto comunitario de la ciudad
POLIS Y COMUNIDAD POLÍTICA
El término política deriva del término griego polis, esta es el marco de referencia de la
actividad política de la ciudad y organiza las relaciones del poder político en sus
dimensiones territoriales.
Este término no es igual a un centro urbano ni una ciudad-estado. La polis es un tipo
organizador del poder político qué remite al concepto de comunidad política autónoma
y autosuficiente integrada por ciudadanos libres e iguales, que reunidos en asamblea
deliberan y deciden por consenso los asuntos comunitarios.
Este concepto es eminentemente político y permite articular la acción política como
praxis de la políteis (ciudadano) interactuando en la comunidad con sus iguales y
decidiendo por unanimidad los asuntos públicos de la ciudad, el hombre es un viviente
de polis dotado de razón (logos) hola y discurso en la Concepción aristotélica del zoon
politikon. El mundo político y la antigüedad fue organizado en base a esta unidad de
dominación (la polis), que no era simplemente una ciudad demográfica pero tampoco
constituye un estado, era una ciudad-comunidad sin estado (Sartori). hoy es
apropiado hablar de estado recién en formaciones políticas posmodernas posteriores
al Renacimiento.
No todas las relaciones dentro de la polis eran de naturaleza política ni todas las
comunidades se definían por políticidad, la polis implicaba relaciones de libertad e
igualdad entre los ciudadanos que poseían los atributos más importantes de la
ciudadanía y la participación política; ISONOMIA , igualdad ante la ley e ISEGORIA,
igualdad de participación política y de palabra.
COMUNIDADES NO POLÍTICAS: para que una comunidad sea política debe estar
integrada por hombres libres e iguales, con isonomía e isegoria y establecer relaciones
políticas horizontales de poder comunitario. hoy la comunidad no política era
denominada por los griegos como OIKOS, esto incluía el ámbito familiar donde
imperaban relaciones verticales de poder doméstico, y cualquier otra relación donde el
eje conceptual dominante característico de las relaciones verticales está definido por la
desigualdad de poder
HOMBRE-MUJ ER RELACI ON Se puede hablar de una
PATRI ARCAL dicotomía hoy entre la esfera no
política configurada por el oikos
PADRE-HI J O RELACI ON PARENTAL
frente a la esfera política de la
AMO-ESCLAVO RELACI ON DESPOTI CA polis o comunidad política (no
de una entre lo público y
privado)
2 DESARROLLOS TEÓRICOS DE LA CONFORMACIÓN DE LA POLIS
MODÉLO ARISTOTÉLICO: Aristóteles explica el origen del estado en cuanto a polis
valiéndose de una reconstrucción histórica de las etapas a través de las que la
humanidad habría pasado las formas primitivas de sociedad a las formas más
evolucionadas hasta llegar a la sociedad perfecta que es la polis. Las etapas son: la
familia y la aldea, el hombre ha pasado a través de diferentes fases intermedias no
antitéticas hasta llegar al estado político mediante un proceso natural de extensión de
la sociedad menores a las mayores (no a un acto de voluntad racional).
El modelo Hobbesiano es dicotómico y cerrado (estado civil o estado de naturaleza) y
el aristotélico es plural y abierto ( pueden variar los grados intermedios) hoy el estado
de naturaleza y el estado civil se enfrenta antagónicamente y en el segundo modelo la
sociedad primitiva con la perfecta (que es el estado) están en una constante relación
de continuidad, de evolución o progresión.
En cuanto a la relación del individuo con la sociedad en el modelo aristotélico está la
sociedad (sociedad familiar como núcleo de todas las formas sociales sucesivas) hoy y
en el Hobbesiano en el principio está el individuo
MODELO IANO (ambos según Bobbio) MODÉLO ARISTOTÉLICO
Reconstrucción racional del origen del Reconstrucción histórica-sociológica del
estado (forma de explicar racionalmente origen del estado
el funcionamiento de la sociedad)
Dicotómica es cerrada. (hace uso de Plural y abierto, porque la cantidad de
conceptos que se contraponen y pasos utilizados no hacen el cambio
constantemente), es un modelo del significativo del proceso/modelo
tercero excluido, estás de un lado o del
otro
Unidad básica: Individuos, se asocian Unidad básica FAMILIA, si se
individuos aislados cuando se desarma descompone la sociedad se encuentran
la sociedad familias
INDIVIDUOS: libres e iguales, las Individuos: DESIGUALDAD Y
restricciones han estado bien como DEPENDENCIAS, Hay jerarquías y
producto del contrato social estas dependen una de otra
Legitimación del modelo: CONSENSO Legitimación del modelo: NATURAL
LA DEMOCRACIA DIRECTA
Los griegos son creadores y fundadores del régimen (Politeia). Pero la democracia
originaria de la forma que fue pensada y llevada a cabo por los griegos no se parece a
la democracia moderna como régimen liberal democrático, que denominamos
democracia representativa a partir de la segunda mitad del siglo XIX. La democracia
ateniense se define como democracia directa focalizada en la participación, no
representación.
Esto no significa que en la organización de la polis no existen representantes o cargos
de funciones administrativas para desempeñar las tareas donde se exigía un nivel de
conocimiento (techne,), el fundamento de la decisión política estaba en los ciudadanos
reunidos en la asamblea decidiendo sobre los asuntos de la ciudad, hola
autogobernarse en base a la noción de libertad positiva imperante en la polis. Los
magistrados (electos por la polis) no ejercían poderes políticos relevantes, solo eran
administradores y ejecutivos, no disponía de poder decisorio y tomaba las decisiones
políticas, este poder era de la asamblea y de los tribunales.
La democracia ateniense caracterizó también por la articulación de un conjunto de
instituciones que aportaban un impacto formal a su praxis política, esta era
incomparable con las societas romanas por su ausencia de jurisdicción de la política
(Sartori).
La asamblea (ecclesia) se integraba por la totalidad de los ciudadanos y decidía
cuestiones fundamentales y la sociedad. El consejo de los 500 tenía como función
organizar el temario, proyectar la legislación y proponer decisiones a la asamblea de
ciudadanos, en su seno funcionaba el comité de los 50 para realizar funciones
administrativas y operativas del consejo. De las funciones ejecutivas y administrativas
de la polis estaban a cargo de los magistrados, quienes duraban en sus cargos 1 año
y eran elegidos por sorteo elección. Por último, los tribunales decidían esos cargos
judiciales, pero también tenían funciones políticas y eran designados por sorteo o
elección
CARACTERÍSTICAS DE LA DEMOCRACIA DIRECTA
1. AUTOGOBIERNO
2. SORTEO
3. ROTACIÓN
4. REDUCCIÓN DE CUENTAS
5. REVOCACIÓN DE MANDATOS
LA TEORÍA DE LOS REGÍMENES POLÍTICOS (POLITEIA) EN ARISTOTELES
Aristóteles fue fundador de la teoría clásica de las formas de gobierno. La idea del
gobierno es inadecuada que implica una relación vertical de poder entre los
gobernantes y gobernados sólo existente en el mundo griego en el ámbito de oikos
pero no en la ciudad polis.
Para el estagirita el régimen político es organización de las magistraturas en la polis
cómo se distribuyen, dónde está su poder político y cuál es el fin de la comunidad
política.
Aristóteles usando el método comparativo estudió las diferentes constituciones (158)
para elaborar su teoría apelando a 2 criterios de calificación de las politeias; el primero
se denomina cuantitativo o numérico y el segundo cualitativo o teológico. El
criterio numérico define las constituciones en base a la cantidad de miembros que
ejercen el poder político
1. sí es uno se denomina MONARQUÍAS
2. sí son varios, ARISTOCRACIA
3. y esos son muchos POLITIA
El criterio cualitativo incorpora la idea del fin (telos), mediante el cual se constituye y
ejerce el dominio, el si el fin es el bien de la comunidad la constitución se denomina
recta o pura, si el fin de los dominadores no es el bien de la polis sino cualquier otro
distinto a la comunidad las formas se denominan desviadas o impuras:
1. la monarquía se convierte en TIRANÍA
2. la aristocracia en OLIGARQUIA
3. politia en DEMOCRACIA
POWERPOINT
DEMOKRATIA: gobierno del pueblo; demos es pueblo y kratia gobierno
Simbiosis: hombre y comunidad política
Ideales; igualdad, libertad y respeto a la ley
Trabajo doméstico realizado por la mujer
hombre público y hombre privado (persuasión vs imposición)
Se diferencia entre la polis griega y el Estado moderno, que surge en Europa entre los
siglos XV y XVI.
La polis tiene un poder horizontal, con turnos y rotaciones democráticas directas.
El Estado moderno se caracteriza por un poder vertical y unitario.
Desde una perspectiva weberiana, el Estado moderno monopoliza la coacción física
legítima, diferenciándose de la polis, que busca la vida buena como asociación
política.
Se distingue entre la civitas romana y la polis griega: La civitas romana incorpora el
derecho y la noción de imperio expansivo, ausentes en el contexto griego.
Se examina la evolución de la polis y la teoría política de Aristóteles, con tres ejes:
La política como praxis.
El modelo aristotélico de orden político.
Las formas de gobierno o politeias.
Se aborda la crisis de la polis en el contexto helenístico, que marca el paso hacia una
política de comunidad universal y el concepto de cosmopolites en la cultura helenística
y romana.
La polis y el Estado contrastan en su ejercicio del poder:
En la polis, el poder es horizontal y se basa en la comunidad de ciudadanos.
En el Estado, el poder es vertical, desde el gobierno hacia los gobernados.
La polis presenta un modelo de horizontalización del poder:
El desarrollo del esclavismo permite una esfera política igualitaria para los
ciudadanos y una no política para el oikos (esfera familiar).
En el oikos, el poder es vertical y basado en la coacción.
En la modernidad, se recupera el poder vertical, pero con diferencias:
Separación de lo social y lo político.
Reconocimiento de derechos y libertades para los ciudadanos.
La polis evoluciona en un ciclo de regímenes: Aristocracia, Tiranía, Democracia.
La experiencia griega contrasta con Roma, donde prevaleció una aristocracia guerrera
y nunca existieron formas democráticas o tiránicas como en Grecia. Roma resolvió el
problema de la legitimidad a través de cuestiones jurídicas (ius Gentium), mientras que
los griegos lo abordaron como un problema político. El imperio expansivo romano, en
contraste con el imperio ateniense basado en la Liga de Delos.
La crisis de la polis tras las guerras del Peloponeso y la expansión macedónica
transforma la noción de ciudadanía hacia un cosmopolites universal y abstracta de la
nueva era imperial
NACIMIENTO DE LA POLÍTICA
La filosofía política clásica nace ligada a la vida política del demos (pueblo).
Para los griegos, la política no era solo una actividad entre otras, sino la plenitud
de la vida humana, orientada a la formación del polites (ciudadano) para la vida
buena.
Para Aristóteles, la vida política (bios politikón) es la mejor forma de vida y define al
hombre como un animal político (zoon politikón).
El ser humano, por naturaleza, pertenece a la polis y necesita de la comunidad
para realizarse; fuera de ella, sería como una bestia o un dios.
La polis se consolida con el uso del logos (razón) y la parrhesía (libertad de
expresión), lo cual establece los dos atributos principales de la ciudadanía:
Isonomía e Isogoría
Los historiadores dividen la historia griega en cinco etapas: tiempos primitivos,
edad oscura, época arcaica, Grecia clásica, y mundo helenístico. Los períodos
arcaico y clásico son clave para entender la formación de la polis y la estructura de
poder que definió a la Hélade (territorio).
Colonización griega: Como medida para controlar la sobrepoblación, se fundan
colonias independientes en diversas regiones del Mediterráneo.
Tiranías: Surgimiento de gobiernos de tiranos, líderes populares que
representaban a sectores pobres y medios, marcando el fin de la hegemonía
aristocrática y la transición hacia la democracia.
Impacto en la democracia: Las tiranías debilitaron a la aristocracia y prepararon el
terreno para la democracia ateniense del siglo V a.C., donde la igualdad y la
participación política se consolidaron.
LA POLIS DEMOCRÁTICA: CIUDADANÍA, ESCLAVITUD E IMPERIO
Gobierno de los tiranos en Atenas:
Pisístrato y sus hijos, Hipparco e Hippias, gobiernan Atenas, mostrando el fracaso
de las reformas de Solón para equilibrar las fuerzas sociales y políticas de la
ciudad.
Los tiranos no son derrocados por un levantamiento popular, sino por la
intervención de un ejército espartano liderado por Cleómenes, quien es convocado
tras la acusación de que Hippias conspiraba con los persas contra Atenas.
Reformas democráticas de Clístenes (509 a.C.):
Clístenes, un aristócrata de la familia de los Alcmeónidas, establece la base de la
nueva Politeia democrática, buscando cerrar el ciclo de reformas de Solón y lograr
una forma de gobierno estable, alternativa a la aristocracia y las tiranías.
Se enfoca en la construcción de un espacio público que asegure la estabilidad del
gobierno, basado en la participación de “muchos” en oposición a la política de
“pocos” (aristocracia u oligarquía) o “uno” (monarquía o tiranía).
Divide el territorio de Ática en tres zonas según el criterio geográfico: zona costera,
montañosa y llanura, correspondiendo a la distribución demográfica y social desde
tiempos arcaicos:
1. Zona montañosa: Representa a los sectores humildes y simpatizantes de una
democracia extrema.
2. Zona costera (Pireo): Representa a los grupos partidarios de una democracia
moderada.
3. Llanura: Dominada por la aristocracia en los campos de cultivo.
4. Cambios en la estructura de las tribus y ciudadanía:
Clístenes reemplaza las cuatro tribus tradicionales por diez tribus nuevas, divididas en
demos donde los hombres se organizan por lugar de residencia, no por nacimiento
como en el orden previo.
Según Fustel de Coulanges, el nacimiento ya no significaba nada; todos los hombres
eran iguales, eliminando cualquier privilegio. Los cultos de las nuevas tribus ya no
estaban ligados a la herencia de un eupátrida, transformando radicalmente la sociedad
ateniense.
Liga de Delos y el imperialismo ateniense (478 a.C.):
Ante la amenaza persa, Atenas organiza una Liga Marítima con otras ciudades y
islas del Egeo y Jonia.
La Liga de Delos, liderada por Atenas, obliga a los miembros a aportar barcos y
dinero para mantener la alianza, estableciendo un "imperialismo fiscal marítimo".
A diferencia del imperialismo romano burocrático, Atenas no requiere territorios o
una administración directa de las ciudades subordinadas, sino un tributo de
recursos económicos o militares.
Prosperidad de Atenas:
La riqueza de Atenas crece considerablemente gracias al excedente económico
proveniente de la Liga, el comercio marítimo y la esclavitud.
La esclavitud, ahora en forma de "esclavitud mercancía," elimina la esclavitud
interna y permite una igualdad entre los ciudadanos que refuerza la distinción
antitética entre libertad y no libertad.
Estructura social de Atenas en el siglo V a.C.:
Ciudadanos: Son los hombres libres mayores de 18 años, hijos de padre y madre
atenienses (a partir de la reforma de Pericles en el siglo V). No necesitan poseer
propiedades para ser ciudadanos, pero sí para adquirir tierras.
Metecos: Son extranjeros libres residentes en Ática que deben registrarse en un
demo, sin derecho a tierras ni ciudadanía, por lo que se dedican a actividades
comerciales y manufacturas. Pagan un impuesto personal, el metoikon, cuya falta
de pago conlleva la esclavitud. Los metecos pueden recibir la isotelia,
eximiéndolos de ciertos impuestos.
Esclavos: Este grupo está en el último nivel de la estructura social. La esclavitud
en Atenas se caracteriza como "esclavitud cosa o mercancía", ya que el esclavo es
una propiedad comercializable. Según Finley, los elementos clave de la esclavitud
incluyen la consideración de los esclavos como objetos, el control absoluto sobre
ellos y su desarraigo. Se pueden definir en un espectro intermedio entre la
esclavitud y la libertad
El siglo IV marca la desorganización de las ciudades-estado (polis) griegas debido
a crisis internas y conflictos por la hegemonía.
Aunque hubo intentos de recuperación, se evidenció una tendencia hacia la
absorción de las polis en estructuras políticas más amplias.
Política de Poder en la Polis:
En el siglo V, el poder se centraba en la esfera interna de cada polis, sin
proyecciones “internacionales.”
La victoria de Esparta le otorgó la hegemonía sobre el mundo griego,
imponiendo oligarquías y guarniciones en otras polis.
En Atenas, el gobierno oligárquico de los Treinta Tiranos fue instaurado, pero
la democracia fue restaurada en el 403 a.C. tras un conflicto interno en las
milicias espartanas.
Auge de Tebas: tras la restauración de la democracia en Atenas, Tebas emergió como
potencia militar y derrotó a Esparta en la batalla de Leuctra (371 a.C.), consolidándose
en la región.
Amenaza Macedonia: Mientras las polis se debilitaban por las luchas de hegemonía,
Macedonia emergía como una amenaza. En la batalla de Queronea (338 a.C.), los
macedonios vencieron a las ciudades griegas, marcando el inicio del período
helenístico.
Crisis Militar y Ciudadano-Guerrero:
Se produjo una crisis militar, afectando la estructura de las polis, con una transición
del ejército de ciudadanos hacia una profesionalización militar.
La figura del mercenario surgió, vinculada a las crisis sociales y como alternativa
de promoción social para griegos de regiones pobres.
Este cambio militar debilitó el nexo de lealtad entre ejército y polis, fragmentando el
poder entre líderes políticos sin experiencia militar y militares sin conexión política.
Impacto en la Democracia:
La profesionalización del ejército y el empobrecimiento de las clases campesinas
afectaron la democracia, polarizando aún más la diferencia entre ricos y pobres.
La necesidad de subsidiar a los ciudadanos pobres (thetes) intensificó la
inclinación aristotélica hacia una democracia moderada, una "mesocracia."
Crisis del Régimen Político:
Atenas experimentó varios regímenes democráticos y oligárquicos en busca de
estabilidad.
En el 411 a.C., un golpe oligárquico abolió la democracia y estableció un sistema
de gobierno basado en la riqueza y cargos no remunerados.
En la asamblea se enfrentaban tres facciones: los oligarcas, los demócratas
extremos, y los demócratas moderados que apoyaban la constitución ancestral de
Clístenes.
Debate sobre Democracia y Propiedad:
Surgió la pregunta sobre el tipo de democracia posible en una población
mayoritariamente pobre.
Aristóteles sugirió en su obra Política que una mezcla de democracia y oligarquía
podría ser la solución para armonizar pobreza y riqueza en el sistema.
Crisis Ideológica y Sofistas:
La polis experimentó una crisis de valores, cuestionándose los principios
fundamentales de la comunidad política.
Los sofistas, como maestros de retórica, enseñaban a individuos en la política, a
menudo criticando el orden establecido y promoviendo valores que ponían en duda
la eticidad de la polis.
Platón los criticaba por cobrar por sus enseñanzas, al ver que afectaban la relación
armoniosa entre individuo y comunidad.
Universalismo y Justicia Sofística:
Los sofistas introdujeron el concepto de justicia universal e igualdad que
contradecía las bases de la polis, ya que planteaban la justicia como un derecho
natural independiente de convenciones locales.
Esto descentraba la figura de la polis y promovía una visión de igualdad
incompatible con la economía esclavista y el sistema de clases de las ciudades
griegas.
Pensamiento Retórico y Reforma Política:
Intelectuales como Isócrates abogaban por una reforma democrática, restaurando
el Areópago como institución de justicia y reforzando un sistema político basado en
tradiciones aristocráticas.
Isócrates diferenciaba entre la antigua democracia de Solón y Clístenes y la
democracia del siglo IV, criticada por Aristóteles como un "régimen desviado."
Últimos Intentos de Rescate de la Polis:
Demóstenes y Aristóteles fueron los últimos grandes pensadores que intentaron
teorizar una posible salvación de la polis.
Demóstenes promovió alianzas con otras ciudades y la unión de la Hélade contra
Macedonia, aunque este proyecto llegó demasiado tarde debido al avance de la
hegemonía macedónica.
Colapso del Mundo de la Polis:
La batalla de Queronea (338 a.C.) marca el fin de la era de las polis y el comienzo
de una nueva época helenística.
Se considera un punto de transición entre la Grecia clásica y la romanidad
debido a sus transformaciones.
Cambio de Concepción de Ciudadano a Individuo:
La idea de "ciudadano de la polis" se reemplaza por el "individuo del mundo,"
reflejando una visión más universalista.
La paideia (educación) que inculcaba los valores de la polis es sustituida por un
moralismo abstracto y desarraigado.
Transformación Ética:
La eticidad comunitaria de la polis clásica da paso a una moralidad subjetiva y
privada.
Esta tendencia se observa en las filosofías posteriores a Aristóteles, como el
estoicismo, el epicureísmo y el cinismo.
Cambios Políticos Profundos:
Con la pérdida de autonomía de las ciudades, estas dejan de ser entidades
políticas independientes y se transforman en grandes centros urbanos.
La estructura horizontal del poder en la polis clásica es reemplazada por una
dominación vertical y despótica, influenciada por el mundo oriental.
Transformación del Régimen Político:
Las democracias y oligarquías de la polis son reemplazadas por monarquías
hereditarias.
Estas monarquías incluyen una visión teocrática, con reyes divinizados, una noción
prácticamente desconocida en la cultura clásica griega.
Introducción de una Burocracia Imperial:
El periodo helenístico desarrolla una fuerte burocracia imperial, una característica
propia de las civilizaciones del antiguo Oriente Medio, como Egipto y
Mesopotamia.
La política deja de ser la autoafirmación de la voluntad comunitaria y se convierte
en la administración de grandes poblaciones y vastos territorios.
Diferencia con la Administración en la Polis Clásica:
Aunque la polis clásica tenía una estructura administrativa, en el helenismo la
política pasa a ser dominada por la burocracia y no por la participación popular en
asambleas y tribunales.
Aristóteles, en su obra Política, distingue entre la "democracia de asamblea" y la
"democracia de magistrados," mostrando que los griegos diferenciaban entre
decisiones políticas y su ejecución.
1. La Política como Conocimiento en Aristóteles
Aristóteles distingue tres tipos de vida humana, cada una asociada a un tipo de
conocimiento:
Vida contemplativa: Genera conocimiento teórico o episteme, centrado en verdades
universales y necesarias, como la naturaleza y el cosmos. La actitud aquí es
contemplativa, y el fin es la búsqueda de la verdad.
Vida activa: Relacionada con el hacer humano, orientada al bien del hombre. Aquí se
distinguen dos tipos de conocimiento:
Praxis: Acciones virtuosas orientadas a la perfección moral del individuo y al buen
vivir. Requiere frónesis (prudencia) para actuar bien.
Poiesis: Producción de bienes y artes, donde el objetivo es la obra producida. Aquí se
emplea la téchne (habilidades técnicas).
La política pertenece al ámbito de la praxis, ya que es un conocimiento sobre
situaciones contingentes (que pueden ser de otra manera), orientado a lo bueno para
la comunidad mediante deliberación y acción virtuosa.
2. La Construcción del Orden Político: Oikos y Polis
Aristóteles diferencia la comunidad política (polis) de otras comunidades menores
como el oikos (casa/familia).
La polis es la comunidad suprema, lógica y cronológicamente anterior a otras, y su fin
es la vida buena y virtuosa de sus ciudadanos.
Relaciones en el Oikos (Casa/Familia)
Existen cuatro relaciones principales:
Amo-esclavo: Relación despótica donde el esclavo es una posesión del amo.
Los esclavos son considerados seres sin logos pleno (razón) y son gobernados
sin reciprocidad o amistad, pues no hay igualdad.
Padre-hijo: Relación regia (monárquica) ya que el niño, inmaduro en logos,
necesita guía. La razón del padre suple la inmadurez racional del hijo.
Marido-mujer: Relación aristocrática, basada en la supuesta "superioridad
natural" del hombre sobre la mujer. La mujer posee capacidad deliberativa,
pero sin plena autoridad, por lo que el hombre gobierna.
Hermanos: Relación igualitaria, similar a la timocracia o politeia, por la cercanía
en edad y condición. La igualdad es esencial aquí, aunque puede variar según
la diferencia de edad.
Polis y Política
La polis es una unidad plural en la que existe multiplicidad y diversidad de clases
sociales, lo cual fomenta la igualdad y reciprocidad en la vida pública.
En contraste con la familia (que es jerárquica y centrada en la conservación), la polis
busca el bien común y el buen vivir a través de la amistad (philia), que mantiene la
armonía.
La política en la polis no es despótica ni instrumental, sino una actividad libre y
virtuosa que se caracteriza por la rotación y el turno en las funciones de gobierno.
La polis se encuentra en un punto intermedio entre la dispersión de un etnia (ethnos) y
la desconexión de un imperio, permitiendo una estructura comunitaria cohesionada y
autogobernada.
La dicotomía "Gobierno de Hombres y Gobierno de Leyes":
Alejandro Passerin D’ Entreves examina el problema del Estado en la filosofía clásica,
destacando la diferencia entre el gobierno basado en leyes y el basado en hombres.
Platón defiende un gobierno ideal fundamentado en el conocimiento racional del
bien. Sin embargo, sus ideas evolucionan de La República a Las Leyes y El
Político, debido a una necesidad de adaptación a la realidad.
Aristóteles sostiene que el gobierno de las leyes es superior al de los hombres, ya
que las leyes carecen de pasiones. No obstante, hace una excepción para
aquellos hombres sobresalientes por su virtud, a quienes se les debe otorgar poder
ilimitado.
Concepción de la Politeia en Platón y Aristóteles:
Ni Platón ni Aristóteles conciben la justicia como un atributo esencial de la politeia, sino
como un medio para alcanzar ciertos fines. Ambas teorías no presentan una visión
jurídica del Estado.
En Aristóteles, el propósito del orden político no es jurídico (garantizar derechos), sino
ético: promover una vida moralmente buena.
La clasificación aristotélica de las constituciones incluye un criterio cuantitativo
(gobierno de uno, varios o muchos) y uno cualitativo (fines éticos y justos). Distingue
entre monarquía, aristocracia y politia (formas puras), y tiranía, oligarquía y
democracia (formas corruptas).
Concepto de Constitución en Aristóteles:
Aristóteles prefiere el término “constitución” o “politeia” en lugar de “gobierno”, ya que
“gobierno” implica una relación vertical entre gobernantes y gobernados, ausente en la
polis griega.
Para Aristóteles, la virtud del ciudadano consiste en gobernar y ser gobernado por
turno, mientras que en el Oikos (esfera doméstica), el padre o amo solo gobierna.
Conceptos de Igualdad en la Democracia Ateniense:
La igualdad aritmética (igualdad de porciones sin considerar el mérito) predominaba en
Atenas, en contraste con la igualdad geométrica (proporcional al mérito), criticada por
algunos filósofos.
LA POLÍTICA COMO VOCACIÓN MAX WEBER,
¿Qué entendemos por política? El concepto es muy amplio y abarca
cualquier tipo de actividad directiva autónoma.
Por política entenderemos solamente la dirección o la influencia sobre la
trayectoria de una entidad política, aplicable en nuestro tiempo al Estado.
¿Qué es una entidad política?
Tampoco es éste un concepto que pueda ser sociológicamente definido
partiendo del contenido de su actividad. Apenas existe una tarea que aquí o allí
no haya sido acometida por una entidad política y, tampoco hay ninguna tarea
de la que pueda decirse que haya sido siempre competencia exclusiva de esas
entidades o asociaciones políticas que hoy llamamos Estados, o de las que
históricamente fueron precursoras del Estado moderno.
Hoy, tendremos que decir que Estado es aquella comunidad humana que,
dentro de un determinado territorio (el territorio es un elemento distintivo),
reclama (con éxito) para sí el monopolio de la violencia física legítima. Lo
distintivo de nuestro tiempo es que a todas las demás asociaciones e
individuos sólo se les concede el derecho a la violencia física en la medida en
que el Estado lo permite. El Estado es la única fuente del derecho a la
violencia.
Entonces política significaría la aspiración (Streben) a participar en el poder o
a influir en la distribución del poder entre los distintos Estados o, dentro de un
mismo Estado, entre los distintos grupos de hombres que lo componen. Esto se
corresponde esencialmente con la acepción habitual del término.
Cuando se dice que una cuestión es política, o que son políticos un ministro o
un funcionario, o bien que una decisión ha sido políticamente condicionada, lo
que se quiere siempre decir es que la respuesta a esa cuestión, o la
determinación de la esfera de actividad de aquel funcionario, o las condiciones
de esta decisión, dependen directamente de los intereses existentes sobre la
distribución, la conservación o la transferencia del poder. Quien hace política
aspira al poder; al poder como medio para la consecución de otros fines
(idealistas o egoístas) o al poder por el poder, para gozar del sentimiento de
prestigio que él confiere.
Estado: según Weber, el Estado es aquella comunidad (se comparte) humana
que dentro de un determinado territorio reclama para sí con éxito el monopolio
(único que puede ejercer la coerción) de la coacción física (represión) legítima
(consenso = aceptado por la sociedad).
Legitimidad: es aceptar por parte de los actores un sistema de dominación, es
decir, un orden legítimo que se manifiesta en la regularidad de la creencia.
Weber habla de 3 tipos de legitimidad de dominación política:
1. Legitimidad tradicional: es ejercida por el patriarca o príncipe. Es la
autoridad del pasado de las costumbres santificadas por una validez
inmemorial y por la orientación habitual a someterse. Patrimonial de antaño.
2. Legitimidad carismática: es ejercida por el profeta, o el jefe del partido
político, quien tiene una autoridad de confianza, heroísmo u otras
cualidades de dirección individual.
3. Legitimidad legal-racional: es ejercida por el moderno servidor del
Estado, en donde la obediencia está dada por el temor y la esperanza, y la
competencia funcional basada en reglas cerradas racionalmente.
Easton: dice que la política es la asignación con autoridad de valores en una
sociedad.
Distintas formas de interés por lo político:
1)INTERÉS GENERAL: es aquel que tenemos todos los ciudadanos de
conocer o de estar informados, de opinar o de tomar partidos por cuestiones
políticas referidas a la decisión que toma el gobernador y que afectan sobre
nuestras vidas. Interés de estar informados por la tele, medios de
comunicación, etc. Hace referencia a las decisiones políticas que se toman en
el Estado, que repercuten en la vida social. Existe un interés general sobre
estas decisiones dado que pasan a ser obligatorias para todos. Este interés es
el que tienen los ciudadanos (intereses de los ciudadanos porque son
decisiones que afectan a todos).
2) Interés y compromiso directo con lo político: no todos los ciudadanos
tienen interés de hacer política, no todos tiene este compromiso directo, sino
que cada persona elige o no dedicarse a eso, por un deseo personal. Tantos
los hombres como las mujeres pueden hacer política. Principalmente los
políticos tienen vocación política, se dedican a hacer política, tienen
disponibilidad personal para dedicarse a la actividad política. Este interés lo
tienen los políticos, que eligen hacer política. Max Weber (1864 - 1920) clasifico
a los políticos en tres categorías:
•Políticos ocasionales: interés general de los ciudadanos
•Políticas semiprofesionales: no necesita dedicarse a la política, sino
excepcionalmente pueden ocupar un cargo público.
•Políticos profesionales: “Políticos de carrera”, aquella persona que por lo
menos a título idealista por interés material (en la mayoría de los casos), hace
de la actividad política dentro del partido el contenido de su existencia.
El profesional es el que vive por la política. Existen dos categorías, (según la
cuestión económica):
•El que vive para la política: la ha hecho a la política parte de su vida. Fuerte
componente emocional, le da sentido a su vida, se gratifica con el ejercicio del
poder, lo hace por vocación. En este sentido profundo todo hombre serio que
vive para algo vive también de ese algo.
•El que vive de la política: hace de la política la fuente principal de su ingreso.
Es justo que reciba un ingreso, pero en realidad lo hace para enriquecerse.
En toda sociedad existe la relación política de MANDO – OBEDIENCIA
(gobernante-gobernado). Actualmente se da una apatía de la sociedad a la
política. Hay una falta de credibilidad del ciudadano, lo que deriva en una crisis
de representación: que se basa en que los ciudadanos no se sienten
representados en sus reclamos, las promesas son incumplidas. Esto genera
una transformación del Estado, lo que lleva a una crisis económica.
También se produce una transformación de la sociedad política. Fuerte impacto
de los medios de comunicación que influyen en la política. Llegamos al extremo
de que todo pasa por la imagen que predomina sobre la propuesta política.
Políticos profesionales (fenómenos actuales):
•“insiders” representan partidos políticos, grupos sociales, políticos que tienen
carrera de políticos.
•outsiders” se representan a sí mismos por la bruma imagen que tienen. No
tienen “vocación política”. Provienen del mundo de los negocios, del
espectáculo. Por ejemplo: Reutemann, Scioli, Palito Ortega, Moria Casán, etc.
Los “outsiders” se han convertido en una tendencia mundial y muchas veces
son convocados por los “insiders”; esto se debe a cómo afectan las
celebridades por medio de la televisión, de la imagen, de la publicidad, etc. Por
ejemplo: Arnold Schwarzenegger (gobernador de california), Menem o palito
ortega, entre otros.
3) Interés cognitivo o racional: interés que tienen los que estudian,
investigan, conocen, reflexionan sobre las ciencias políticas. Son los politólogos
(analistas políticos); donde se toma lo político como objeto de estudio, e
intentan ver en qué consiste la ciencia política.
Si ha de ser fiel a su verdadera vocación, el auténtico funcionario no debe
hacer política, sino limitarse a administrar, sobre todo imparcialmente. Esta
afirmación es también válida, oficialmente al menos, para el funcionario político
mientras no esté en juego la razón de Estado, es decir, los intereses vitales del
orden predominante.
El funcionario ha de desempeñar su cargo sine ira et studio, sin ira y sin
prevención. Lo que le está vedado es, pues, precisamente aquello que siempre
y necesariamente tienen que hacer los políticos, tanto los jefes como sus
seguidores.
Parcialidad, lucha y pasión (ira et studio) constituyen el elemento del político y
sobre todo del caudillo político. Toda la actividad de éste, está colocada bajo
un principio de responsabilidad distinto y aun opuesto al que orienta la actividad
del funcionario. El funcionario se honra con su capacidad de ejecutar precisa y
concienzudamente como si respondiera a sus propias convicciones, una orden
de la autoridad superior que a él le parece falsa, pero en la cual, pese a sus
observaciones, insiste la autoridad, sobre la que el funcionario descarga,
naturalmente, toda la responsabilidad.
El honor del caudillo político, es decir, del estadista dirigente, está, por el
contrario, en asumir personalmente la responsabilidad de todo lo que hace,
responsabilidad que no debe ni puede rechazar o arrojar sobre otro.
Puede decirse que son tres las cualidades decisivamente Importantes para el
político: pasión, sentido de la responsabilidad y mesura. Evidentemente no todo
queda arreglado con la pura pasión, por muy sincera que ésta sea. La pasión
no convierte a nadie en político, sino está al servicio de una causa y no hace de
su responsabilidad hacia esa causa el norte que oriente sus acciones. Para ello
se necesita (y ésta es la cualidad psicológica decisiva del político), mesura,
capacidad para dejar que la realidad actúe sobre uno sin perder el recogimiento
y la tranquilidad, es decir, para guardar la distancia con los hombres y las
cosas.
El no saber guardar distancias es uno de los pecados mortales de todo político
y una de esas cualidades cuyo olvido condena a la impotencia política a
nuestra actual generación de intelectuales. El problema es, precisamente, el de
cómo puede conseguirse que vayan juntas en las mismas almas la pasión
ardiente y la mesurada frialdad. La política se hace con la cabeza y no con
otras partes del cuerpo o del alma. Y, sin embargo, la entrega a la causa sólo
puede nacer y alimentarse de la pasión, si ha de ser una actitud
auténticamente humana y no el frívolo juego intelectual. Sólo el hábito de la
distancia (en todos los sentidos de la palabra) hace posible la enérgica doma
del alma que caracteriza al político apasionado y lo distingue del simple
diletante político estérilmente agitado. La fuerza de una personalidad política
reside, en primer lugar, en la posesión de estas cualidades. Por eso el político
tiene que vencer cada día y cada hora a un enemigo muy trivial y demasiado
humano, la muy común vanidad, enemiga mortal de toda entrega a una causa.
El instinto de poder, como suele llamarse, está, de hecho, entre sus cualidades
normales. El pecado contra el Espíritu Santo de su profesión comienza en el
momento en que esta ansia de poder deja de ser positiva, deja de estar
exclusivamente al servicio de la causa para convertirse en una pura
embriaguez personal.
En último término, no hay más que dos pecados mortales en el campo de la
política: la ausencia de finalidades objetivas y la falta de responsabilidad, que
frecuentemente, aunque no siempre, coincide con aquélla. La vanidad, la
necesidad de aparecer siempre que sea posible en primer plano, es lo que más
lleva al político a cometer uno de estos pecados o los dos a la vez.
Tanto más, en la medida que el demagogo está obligado a tener en cuenta el
efecto, por eso está siempre en peligro, tanto de convertirse en un comediante,
como de tomar a la ligera la responsabilidad que por las consecuencias de sus
actos le incumbe y preocuparse sólo por la impresión que causa.
El resultado final de toda acción política tiene una relación paradójica con su
sentido inicial. Ello, sin embargo, no permite prescindir de tal sentido, del
servicio a una causa si se quiere que las acciones tengan una consistencia
interna. Cuál es la causa para cuyo servicio busca y utiliza el político el poder
constituye ya una cuestión de fe. Pueden asistirle propósitos nacionalistas o
humanitarios, sociales, éticos o culturales, seculares o religiosos; es posible
que sienta arrebatos por una confianza absoluta en el progreso, sea cual fuere
su sentido, o que rechace con frialdad cualquier otra creencia de esta índole;
es posible también que pretenda encontrarse al servicio de una idea o que, por
principio rechace semejantes pretensiones y sólo quiera estar al servicio de
fines materiales de la vida cotidiana.
Con lo dicho estamos ya frente al último de los problemas acerca de los cuales
nos propusimos ocuparnos del ethos de la política como causa. No hay ética en
el mundo que pueda substraerse al hecho de que para alcanzar fines buenos
haya que recurrir, en muchos casos, a medios moralmente dudosos, o por lo
menos arriesgados, tanto más, cuanto que son posibles las consecuencias
laterales moralmente negativas y hasta existe gran probabilidad de que así sea.
Únicamente quien está seguro de no doblegarse cuando, desde su punto de
vista, el mundo se muestra demasiado necio o demasiado abyecto para aquello
que él está ofreciéndole; únicamente quien, ante todas estas adversidades, es
capaz de oponer un, sin embargo; únicamente un hombre constituido de esta
manera podrá demostrar su vocación para la política.
Civilización romana: la política pasa a la civilización romana expresada en el
imperio donde se incorpora el derecho y la política se profundiza. En la
civilización romana la organización política era la civitas (república).
Política en el medioevo: durante la edad media la religión ocupa el centro del
poder y la atención, quedando la política subsumida a la religión. La política se
teologiza.
Patrimonialismo: designa el modo de administración de la casa real y los
dominios del soberano, dicha administración está en manos de los servidores
del Rey que son recompensados por sus servicios según lo estime conveniente
el monarca. El patrimonialismo se desarrolla como estructura de autoridad con
la expansión de la jurisdicción del Rey sobre los territorios que están fuera de
sus dominios.
En la edad media, el poder del Rey se ve limitado cuando éste encuentra
necesario o conveniente confiar en la aristocracia terrateniente. Pudo haber
conquistado los territorios de estos nobles en la guerra y haberles devuelto sus
posesiones una vez que le juraron lealtad y servidumbre. O quizás los dueños
de estas tierras le juraron tal obediencia de común acuerdo, a cambio de recibir
lo que ya poseían en calidad de cesión de propiedad con los correspondientes
derechos y prerrogativas. Esas obligaciones recíprocas constituyen la
institución básica del feudalismo, que en la Europa medieval complemente la
institución del patrimonialismo. A comienzos del siglo XVI, Maquiavelo había
advertido las características de estas dos estructuras antagónicas de autoridad:
“Los reinos han sido gobernados en dos formas, por un príncipe y sus
servidores quienes asisten a aquél en el gobierno con su gracia y permiso, o
por un príncipe y sus barones, quienes ocupan cargos no por el favor otorgado
por el monarca sino por su antigua herencia, tales barones tienen estados y
súbditos propios, que los reconocen como sus señores y están ligados a ellos
por un vinculo natural”.
Feudalismo: lazos recíprocos que ligan al soberano con sus vasallos. El
vasallo jura fidelidad a su monarca, y reconoce así su obligación de servicio. A
su vez, éste le confiere un feudo o le otorga ese carácter a las tierras que ya
posee. Allí donde predomina el elemento feudal, estas concesiones del
territorio “enfeudado”, el vasallo tiene derecho a ejercer ciertas facultades
judiciales y administrativas. Los notables son pequeños gobernantes
territoriales por derecho propio y, en tal carácter, están exentos de ciertas
obligaciones.
Las discrepancias entre los principios patrimonial y feudal de autoridad originan
un sistema de jurisdicciones o fueros (o inmunidades) divididos y superpuestos.
Cada fuero acuerda derechos públicos positivos que dan a ciertos grupos
colegiados o personas particularmente privilegiadas por el título a ejercer una
autoridad específica y a cobrar tributos con tal fin. En su conjunto, tales
jurisdicciones componen la comunidad política.
La vida política medieval consiste en luchas por el poder entre jurisdicciones
más o menos autónomas, cuyos miembros comparten inmunidades y
obligaciones basadas en una jerarquía social establecida y en una relación de
fidelidad con el gobernante secular, cuya autoridad ha sido consagrada por una
iglesia universal. Este patrón llego a ser reemplazado por un sistema de
gobierno absolutista, en el cual ejerce ciertos poderes en el ámbito nacional a
través de sus personeros, a la par que determinados estamentos privilegiados
y los cuerpos constituidos en los que ellos están representados se apropian
hereditariamente de otras importantes facultades judiciales y administrativas.
Política medieval: la organización política en la edad media se realizaba a
través de la poliarquía por la idea de pluralismo (más que dualista) del poder
político, es decir, que se caracterizaba por la pluralidad del poder, la ausencia
de unidad política en donde, el poder estaba descentralizado. Esta poliarquía
estaba compuesta por organizaciones de poder independientes entre si
(relación horizontal), de esta manera, el poder era de carácter privado. Así,
podemos ubicar a este tipo de organización política en los tiempos del
feudalismo (siglo IX - X). Dicho sistema feudal se caracterizaba por:
- Comendatio (relación social surgida de un pacto en donde una
persona se encomendaba a otra, una relación entre los siervos, vasallos
y los señores feudales)
- Beneficium (posesión de la tierra del señor feudal)
- Inmunitas (inmunidad en su territorio, ni el rey podía mandar en
tierra ajena) - Ideología (religiosa, cristiandad)
En la transición de la poliarquía medieval al estamentalismo, podemos
identificar como factores, el surgimiento del capitalismo y de las ciudades
entendidas no como centros urbanos sino como unidades políticas (de esta
manera, también hay enfrentamientos con los señores feudales), además
acontecen en Inglaterra la Guerra de los 100 años y de las Dos Rosas, las
cuales hacen desaparecer al feudalismo.
El estamentalismo hace referencia al conjunto de personas que comparten el
mismo status. Aquí el poder no es plural sino dual (estamentos o parlamentos y
gobernantes) y la relación es vertical, y el conflicto (por impuestos
principalmente) se produce entre los diversos estamentos.
Política en el mundo moderno: a partir del Renacimiento (siglo XV) se
redefine la política a través de los cambios culturales, filosóficos, que sustentan
el renacimiento y el hombre va a ser el centro de atención y no Dios, también
Maquiavelo realiza una contribución por medio de “El Príncipe”.
Además de los cambios producidos en el Renacimiento, la política va a tomar
una nueva dimensión asociada a la conformación del Estado moderno. El
absolutismo monárquico absorbe la política a través del iusnaturalismo, pero no
obstante, se va a delimitar la política y ésta se va a centrar, a través del
iusnaturalismo, en las decisiones que tiene que adoptar un gobierno para la
ciudad. Luego, con el liberalismo político, la política se separa de la sociedad y
así queda establecida la distinción de lo público (toma de decisiones para una
comunidad) y lo privado (reservado para el ámbito de los individuos). Pero la
política a través del Estado moderno, de las codificaciones, el
constitucionalismo, estaba muy ligado al derecho y recién en los siglos XIX y
XX la política se separa del derecho, por lo tanto podemos decir que la política
separada del derecho, de la religión y de la sociedad (o como un aspecto de la
misma) es poseedora de rasgos y espacios propios:
1. La política se basa en unidades u organizaciones políticas, una
polis o un Estado moderno.
2. Estructuras o instituciones políticas dentro de las unidades
políticas.
3. La política se basa en ciertas organizaciones que se dan a través
de jerarquía y reglas.
4. Consenso colectivo sobre la adquisición, ejercicio y límites del
poder y de los medios de acceso a cargos donde se toman decisiones
políticas.
5. La política también refiere a los actores que se mueven dentro de
sus términos. Los que mandan y obedecen.
Política: es el gobierno de una sociedad en su conjunto estableciendo un cierto
orden en la misma (en donde siempre hay conflictos), es decir, que la política
es la organización de la vida en sociedad a través de decisiones que se
adoptan para el gobierno de una sociedad. No se puede concebir política sin
sociedad y política sin poder.
Fines de la política: aquí podemos encontrar dos dimensiones
1. La agonal, que es el poder como lucha, la competencia entre los
que buscan el poder.
2. La arquitectónica, que es el poder que construye, produce un
orden que tiende al bien común. Se ocupa de los intereses generales de
una sociedad.
Gobierno: la palabra proviene de “gobernaculum” y significa: quien dirige el
timón de una embarcación.
En el gobierno podemos encontrar actos que tienden a organizar la vida en
sociedad y también, medidas que repercuten o afectan al conjunto de
individuos que componen la sociedad.
Sociedad: dispone de un territorio donde se aplican reglas para la convivencia
y cuyos miembros realizan actividades.
Decisiones: son tomadas por personas que ejercen roles o funciones políticas
(gobernantes). Esas decisiones imponen conductas a todos los miembros de
una sociedad y también imponen reconocimiento de autoridad y legitimidad.
Poder: política y poder forman un binomio inseparable. El poder es la
capacidad de influir, es decir, la relación social de mando y obediencia en el
cual existe la capacidad de influir sobre la conducta de otros