UNIVERSIDAD TECNICA DE ORURO
FACULTAD CIENCIAS DE LA SALUD
ENFERMERIA
VIRUS DEL PAPILOMA
HUMANO
NOMBRES: ROSA ARACELI CANAVIRI CHALLAPA
EDDELIT CONCEPCION HUANCA CHOQUE
YERKO KEVIN GABRIEL TOLEDO
Yocelin mery cañari bejarano
Luz dania choque pinaya
Carla melisa cho que guzman
Iblyn jemimah choque lapaca
Nikki genesis sejas fernandez
Eliana acapa condori
Gabriela choque vasquez
VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO
(VPH)
El virus del papiloma humano (VPH) es un grupo de los cuales se transmiten sexualmente y
la mayoría de las veces no causan problemas de salud. Sin embargo, algunos tipos pueden
provocar verrugas genitales o cáncer, como el de cuello uterino, ano, garganta, pene,
vagina o vulva. Existen vacunas para prevenir los tipos más peligrosos y se recomienda el
uso de preservativos y revisiones médicas periódicas para protegerse.
¿Qué es el VPH?
Infección común:
Es la infección de transmisión sexual (ITS) más común y la mayoría de las personas
sexualmente activas se infectan en algún momento.
Clasificación:
Se divide en dos grupos principales: de bajo riesgo, que pueden causar verrugas genitales,
y de alto riesgo, que pueden causar varios tipos de cáncer.
Causas:
La mayoría de las infecciones por VPH son eliminadas por el propio cuerpo y no causan
síntomas.
Riesgos y complicaciones
Verrugas:
Ciertos tipos de VPH de bajo riesgo pueden causar verrugas en los genitales, el ano, la
boca o la garganta.
Cáncer:
Los tipos de VPH de alto riesgo (como los VPH 16 y 18) son responsables de la mayoría de
los cánceres relacionados con el VPH.
Cánceres relacionados:
Cáncer de cuello uterino
Cáncer de ano, pene, vagina y vulva
Cáncer orofaríngeo (de garganta y cabeza)
Prevención y tratamiento
Vacunación:
La vacuna contra el VPH es muy efectiva para prevenir los tipos más peligrosos y se
recomienda para niñas y niños a partir de los 9 años y hasta los 26 años, o hasta los 45 en
algunos casos consultando con un médico.
Prácticas sexuales seguras:
El uso de preservativos puede ayudar a reducir el riesgo de transmisión.
Los cuidados del virus del papiloma humano (VPH) se centran en la prevención y el
seguimiento a través de la vacunación, el uso de métodos de barrera (como condones y
barreras bucales) durante las relaciones sexuales, los chequeos médicos regulares para
detección temprana, y un estilo de vida saludable.
Prevención y precauciones
Vacúnate: La vacuna contra el VPH es la forma más efectiva de prevención.
Consulta con un médico para saber si es adecuada para ti y para tus hijos, ya que su
efectividad es mayor si se administra antes del inicio de la vida sexual.
Usa condones y barreras bucales: Aunque no ofrecen protección del 100% porque
no cubren toda la piel infectada, usar condones de látex en cada relación sexual
(vaginal, anal u oral) puede reducir el riesgo de contagio.
Limita el número de parejas sexuales: Tener relaciones sexuales con una sola
pareja sexual que no tenga otras parejas reduce el riesgo de contraer el VPH.
Evita el contacto con verrugas visibles: No mantengas relaciones sexuales mientras
existan verrugas genitales visibles.
Seguimiento y estilo de vida
Acude a chequeos regulares: Las pruebas de detección, como el Papanicolaou y
pruebas de ADN del VPH, son cruciales para detectar cambios celulares anormales
antes de que se conviertan en cáncer. Es importante realizarlas según las
indicaciones de tu médico.
No fumes: Fumar aumenta el riesgo de problemas cervicales y cáncer cervical, por
lo que dejar de fumar puede ser beneficioso para la salud.
Mantén una buena higiene: Lavar la zona íntima con agua y jabón suave y
mantener la ropa interior limpia ayuda a la salud íntima
Revisiones médicas:
Las mujeres deben realizarse controles ginecológicos periódicos, como el Papanicolaou,
para detectar cualquier alteración de forma precoz.
Tratamiento:
No existe cura para el VPH en sí, pero el sistema inmunitario puede eliminar la
mayoría de las infecciones de forma natural. Los tratamientos se enfocan en las
lesiones causadas por el virus, como las verrugas genitales o los cambios celulares
precancerosos, los cuales se pueden tratar y remover. Los tratamientos pueden
incluir métodos para destruir las lesiones, como congelación (crioterapia),
quemadura (láser o ácido) o extirpación quirúrgica.
Tratamientos para las lesiones
Verrugas genitales:
Se pueden tratar con medicamentos tópicos (como el imiquimod), tratamientos
químicos (como el ácido tricloroacético) o procedimientos como la crioterapia
(congelación), el tratamiento con láser o la electrofulguración.
Cambios celulares precancerosos (principalmente en el cuello uterino):
Colposcopia: Se utiliza para examinar de cerca el cuello uterino y detectar las
células anormales.
Crioterapia: Congela y elimina las células precancerosas.
LEEP (procedimiento de extirpación electroquirúrgico de lazo): Usa una corriente
eléctrica para extirpar las células anormales.
Cono cervical: Se puede utilizar en casos de lesiones de alto grado para extirpar
una porción del cuello uterino.
Cánceres causados por el VPH:
El tratamiento puede incluir cirugía, radioterapia y/o quimioterapia, dependiendo
del tipo y estadio del cáncer.
Prevención y manejo
Vacuna contra el VPH:
Previene la mayoría de los cánceres relacionados con el VPH y verrugas genitales, y
se recomienda para niños y niñas a partir de los 9 años.
Uso de condones:
Ayudan a reducir el riesgo de infección, aunque no lo eliminan por completo, ya
que el VPH se puede transmitir por contacto de piel a piel.
Revisiones médicas regulares:
Las pruebas de Papanicolaou y otras pruebas de detección ayudan a identificar y
tratar las lesiones precancerosas antes de que se conviertan en cáncer