0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas5 páginas

Repartición Linea

ddd
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas5 páginas

Repartición Linea

ddd
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Persona 1: De 1919 a 1968 – Orígenes del Desarrollo y los Derechos

Humanos

Temas: Desarrollo, Desarrollo Humano, Investigación (inicios)


Fechas clave: 1919, 1948, 1968

Texto:

La historia del desarrollo humano y sostenible comienza con acciones orientadas a la


justicia social. En 1919, se crea la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con el
propósito de promover condiciones laborales dignas y equitativas. Esto representa uno de
los primeros esfuerzos institucionales por vincular el trabajo con el bienestar humano,
reconociendo que el desarrollo no puede medirse solo por lo económico, sino por la calidad
de vida de las personas.

En 1948, la ONU adopta la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Este


documento se convierte en un referente fundamental para el desarrollo humano, pues
plantea que todo ser humano tiene derecho a la educación, a un nivel de vida adecuado, a la
salud, y a participar en la vida social y cultural.

Más adelante, en 1968, la UNESCO organiza la primera conferencia sobre el impacto


ambiental del desarrollo humano. Este evento marca el inicio de la preocupación por los
efectos negativos del crecimiento descontrolado sobre la naturaleza.

En palabras del Dr. Pablo Guadarrama, “la investigación no puede ser neutra ante los
problemas sociales; debe responder con compromiso ético a las necesidades humanas”
(Guadarrama, 2007). Desde esta etapa inicial, se vislumbra que la ciencia y el conocimiento
deben tener una finalidad transformadora al servicio de la dignidad humana.
Persona 2: 1987 – Desarrollo Sostenible e Informe Brundtland

Temas: Desarrollo sostenible, ética, medio ambiente


Fecha clave: 1987

Texto:

En 1987 se publica el Informe Brundtland, bajo el título Nuestro Futuro Común, donde se
plantea por primera vez una definición concreta de desarrollo sostenible:
“Es aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las
futuras generaciones para satisfacer las suyas”.

Esta frase resume una transformación en la forma de entender el progreso. Ya no se trata


solo de producir más, sino de hacerlo respetando los límites del planeta y cuidando a
quienes habitan en él.

Esta propuesta se alinea con los planteamientos de la Economía Ecológica, que señala que
el sistema económico está contenido dentro de los ecosistemas, y no al revés. Además, el
documento de los ODS desde la biomímesis y los derechos de la naturaleza afirma que “la
lógica de la vida debería inspirar los modelos económicos, políticos y educativos”, es decir,
aprender de la naturaleza para vivir en equilibrio.

Esta etapa marca un punto de inflexión para la responsabilidad social, que empieza a
extenderse más allá de las empresas, hacia una conciencia colectiva del impacto ambiental
y social de nuestras acciones.
Persona 3: 1992–2000 – Cumbre de la Tierra y Objetivos del Milenio

Temas: Responsabilidad social, políticas internacionales, desarrollo global


Fechas clave: 1992, 2000

Texto:

En 1992 se lleva a cabo la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, donde se establecen


principios globales para el desarrollo sostenible. Aquí surge la Agenda 21, que promueve la
participación ciudadana, la educación ambiental y la equidad como pilares del desarrollo.

Esta etapa representa una globalización de la responsabilidad social, reconociendo que


los desafíos como la pobreza, la contaminación y la desigualdad no pueden resolverse de
forma aislada.

En el año 2000, la ONU lanza los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), con metas
concretas para el año 2015: reducir la pobreza extrema, mejorar el acceso a la educación,
disminuir la mortalidad infantil, entre otras.

Según el Dr. Guadarrama, “el conocimiento científico debe estar al servicio de las
transformaciones sociales más urgentes” (Guadarrama, 2007). Esta idea se concreta en los
ODM, donde la investigación y las políticas públicas comienzan a enfocarse en soluciones
prácticas a los problemas humanos.

Aquí ya se empieza a vislumbrar la transición hacia un modelo más integral de desarrollo,


donde la sostenibilidad ambiental, la equidad social y la participación ciudadana son
inseparables.
Persona 4: 2015 – Adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

Temas: Desarrollo sostenible integral, metas globales, interconexión


Fecha clave: 2015

Texto:

En 2015, los países miembros de la ONU adoptan los 17 Objetivos de Desarrollo


Sostenible (ODS), diseñados como una hoja de ruta para alcanzar un desarrollo equitativo
y sostenible antes del 2030.

Lo innovador de estos objetivos es su carácter transversal e interconectado: ningún ODS


puede lograrse de forma aislada. Por ejemplo, no puede haber salud sin agua limpia, ni
igualdad de género sin acceso a educación.

Este enfoque integral refleja el pensamiento de Edgar Morín, quien critica la


fragmentación del conocimiento y propone una visión compleja e interrelacional de la
realidad:

“La gran reforma del pensamiento consiste en aprender a contextualizar, globalizar y


comprender la complejidad” (Morín, 2021).

Desde la economía ecológica, también se insiste en que los ODS deben ser guiados por
valores como la reciprocidad, el respeto por los ecosistemas y la sabiduría de la naturaleza.

La investigación, en este sentido, debe cambiar: debe ser participativa, transdisciplinaria, y


generar conocimiento útil para la vida. Ya no basta con “saber por saber”, ahora se trata de
“saber para cuidar, transformar y sanar”.
Persona 5: 2020 – Década de Acción y Reflexión Postpandemia

Temas: Responsabilidad social global, educación, ética planetaria


Fechas clave: 2020

Texto:

En 2020, la ONU lanza oficialmente la Década de Acción, una etapa crucial para acelerar
el cumplimiento de los ODS y promover alianzas entre gobiernos, sociedad civil, empresas
y academia.

Ese mismo año, la pandemia por COVID-19 sacudió al mundo. Más allá del impacto
sanitario, reveló profundas desigualdades, fragilidades del sistema económico y la
desconexión entre la humanidad y la naturaleza.

En su obra Cambios de vía, Edgar Morín propone que la crisis sanitaria también puede ser
una oportunidad para reimaginar el futuro. Morín afirma:

“Estamos ante una crisis de civilización. Es tiempo de pensar la vida en función de la


solidaridad, la responsabilidad compartida y la regeneración” (Morín, 2021).

Desde esta perspectiva, la responsabilidad social ya no es solo una función institucional:


se convierte en un llamado a la transformación personal y colectiva.

La educación para el desarrollo sostenible, inspirada en la biomímesis y los derechos de la


naturaleza, plantea que debemos aprender a vivir en armonía con el planeta. La ciencia, la
ética y la ciudadanía deben ir juntas si queremos construir un futuro viable.

También podría gustarte