EL PACTO
La Venganza
Sinopsis
Un fuerte invierno sacudió un pequeño poblado llamado San marcos, hogar de Andrew
Morgan un joven de 19 años y su familia.
La familia Morgan era una familia muy adinerada, su padre era el superintendente del
pueblo en el que habitaban, pero toda esta felicidad vino a desvanecerse. Andrew por su
timidez y el hecho de siempre estar callado, lo maltrataban constantemente, tan fuerte que
llegaba con moretones y manchas de sangre en su uniforme, todos los días, pero él siempre
decía que se había golpeado jugando, o inventaba cualquier excusa y así no tener que hablar
de eso con sus padres, la desgracia de los Morgan, comenzó con la muerte de su padre,
después con el misterioso incendio de su casa, y culminaría con el encarcelamiento de su
hermano, y los abusos que recibía cada día, los cuales comenzaban a pasar factura en su
salud mental, para su mala suerte llegaría su “Salvación”, Abadón, un demonio el cual
siempre buscaba venganza, logro convencer a Andrew de vengarse de todos, y hacer pagar
a los que se burlaron de él y de su familia, pero no todo final feliz es bueno.
I
Después de sobrevivir, a tal escalofriante suceso, quedan recuerdos obscuros rondando por
mi cabeza, lo recuerdo muy bien, como si fuese ayer, era un 24 de septiembre, del 99, yo
provenía de la familia Morgan, familia muy prestigiosa en mi ciudad, no era muy querido
entre mis compañeros, me tenían envidia, no soportaban ver a un nerd ser dueño de una
inmensa fortuna, desafortudamente, en aquella jaula de depredadores, así llamaba a la
secundaria, habían 2 bandos de buitres ha, el primero eran los que fingían interés en mí,
pero en realidad solo veían mi gran fortuna, aborrecía ir a la escuela, por el hecho de ser
una persona callada, el cual evitaba siempre los problemas, con un aspecto intelectual, era
la burla de los famosos bravucones de la secundaria, no me respetaban, el mero hecho de
que me vieran solo, causaba una oleada de agresión hacia mi persona, recibía un sin
número de golpes en el estómago, seguido de insultos y más agresiones, todo ese odio
generado, solo podría ser causa de aquella envidia que nublaba su mente, pero prefería
dejar que las cosas se calmen, siempre supe que cada persona que humillaba a otra,
terminaría mal, mi padre era el oficial de policía más querido de la ciudad, ya sea por el alto
cargo que poseía, y por su dedicación y fidelidad al bienestar de las personas, mi familia era
la considerada, familia perfecta, mi madre se preocupaba por los ancianos de la ciudad,
siempre dedicaba su tiempo a ellos, ayudándolos con medicinas y alimentos, nos
consideraban muy bondadosos, pero las familias perfectas no duran para siempre, era un
sábado, un sábado como los demás, pero hubo algo que cambio la perspectiva de aquella
tarde en familia, mientras veíamos una película con mi madre y mi padre, nos llegó un
llamado, habían agarrado a mi hermano en una persecución, aquella tarde familiar, fue
arruinada, estaba muy molesto con mi hermano, acababa de arruinar una tarde perfecta, mi
madre y mi padre al escuchar aquella atrocidad, decidieron ir deprisa a ver qué había
sucedido con el imbécil de Jackson, mis padres me pidieron que los acompañe, pero me
negué rotundamente, prefería quedarme jugando con mi consola de video juegos toda la
tarde, llegaron en la madrugada, al ver sus caras, veía el cansancio, frustración, tristeza y
decepción que ellos estaban sintiendo, sus únicas palabras fueron, vete a dormir, mañana
tenemos que ir al juicio de tu hermano, en ese momento no sabía que había pasado, ¿porque
mi hermano?, me preguntaba, él estaba a paso de graduarse de la universidad, con un gran
futuro por delante, ¿Por qué desperdiciar todo eso?, miles de pensamientos rondaban por mi
cabeza, pero el sueño me termino ganando la batalla, llego el día del juicio, mi padre
llamaba apresuradamente a un abogado de su confianza que le ayude en el juicio, mientras
mi madre me planchaba el traje, pero lastimosamente toda lucha por liberar a Jackson, fue
en vano, le dieron 10 años de prisión por posesión de sustancias nocivas, veía como mi
hermano entre lágrimas y coraje, se despedía de nosotros, mientras era llevado a los
obscuros calabozos, cuando llegamos a casa, mi padre estaba muy furioso, para olvidar
todo lo ocurrido, se sentó en la mesa y se dedicó a beber whiskey, la noche se hacía más
larga para nosotros, pero debía volver a la secundaria, mi padre a su trabajo y mi madre con
su labor comunitaria, mientras caminaba por los pasillos de aquella jaula de víboras, vi
como 3 sujetos se acercaban a mi apresuradamente, no podía creerlo, eran esos bravucones
nuevamente, me azotaron contra los casilleros, pero antes de que puedan lastimarme llego
mi novia, su nombre era Alicia, estábamos en una relación de dos años, pero siempre dude,
nunca supe si en realidad me quería, o igual que el resto solo me buscaba por el dinero,
entre gritos muy fuertes, los amenazo que si me pondrían agredían nuevamente irían a
prisión, en realidad sus padres eran abogados, fueron los abogados involucrados en el caso
de mi hermano, los bravucones, se fueron y entre risas, me decían estas muerto, mi novia
siempre me decía que me defienda, pero eso de la violencia siempre lo aborrecí, y evitaba
hablar del tema, llego la hora de salir, mientras me dirigía rápidamente a mi casa, no quería
volverme verme las caras con esos tipos, note a mi madre en la puerta llorando y gritando,
la desesperación se apoderaba de ella, al parecer las noticias malas no se acaban, hace
pocos minutos, mi madre había recibido una lamentable noticia, la cual mi padre estaba
involucrado, se había encontrado en una persecución contra un cartel de drogas, que estaba
aterrorizando a la ciudad, en el acto mi padre habría muerto, solo habían encontrado su
patrulla en llamas, y su cuerpo junto al de su compañero junto a él, no podía creerlo, ayer
mi hermano cae entre rejas, y hoy mi padre acaba de fallecer, nadie sabía de quien se
trataba, nadie conocía el rostro de aquella malévola persona, que estaba atrás de aquel echo
inhumano, junto a la policía decidimos hacerle un homenaje en su funeral, pero lo que
ocurrió a continuación fue la gota que derramo el vaso, escuchábamos sirenas sonando por
todo el lugar, veíamos pasar cada minutos bomberos, resulta un incendio, acababa con la
fortuna de los Morgan, en patrullas se dirigían hacia su casa, pero lamentablemente
lograron ver solo el humo saliendo entre los escombros, mire al salió y grite. ¡Porque a
nosotros!, reprochaba a dios a cada instante, ¿Por qué a i?, ¿Por qué mi familia?, no dejaba
de hacerme esas preguntas, mi corazón no pudo soportar más sufrimiento, y comencé a
romper en llanto, mientras los bomberos nos acobijaban, veía todo lo que la familia
construyo con mucho esfuerzo y sacrificio, desvanecerse con el humo de aquel incendio,
algo misterioso, los detectives intentaban encontrar pruebas, pero solo encontraban, cosas
totalmente destruidas por el fuego, no había pista alguna de cual pudo haber sido el
causante de aquel infierno, el tiempo transcurría pero note algo extraño, Valeria me había
dejado por mi supuesto amigo Alberto, pero no estaba completamente solo, mi amigo de la
infancia Julián, siempre estuvo para mí, de repente toda la secundaria, y mis supuestos
amigos se alejaron de mí, en aquel instante supe las intenciones que cada sujeto tenia
conmigo, cada día que pasaba era la burla de toda la secundaria, si antes era una pesadilla
estar acá, ahora es completamente un infierno, los golpes de los bravucones se volvían más
repetitivos, las humillaciones, insultos y violencia era el pan de cada día, ¿pero podría
soportarlo?, solo me faltaba un año más para despedirme de todas esas miserables personas,
el hecho de que mi madre no trabajara, sería nuestra ruina, la economía descendería a tal
punto, que mi madre dejaría sus labores comunitarias para trabajar, pero no sería un trabajo
normal, estaría obligada a trabajar de incognito con la mafia que mato a mi padre, era la
única forma de traer el pan a nuestra casa, ella nunca me supo contar cuál era su trabajo,
solo salía por la mañana y regresaba agotada por la noche, notaba que día a día era
maltratada, pero evitaba hablar de eso, intentaba buscar algún pequeño indicio de su
trabajo, ya que era completamente incognito, pero eran intentos errados, siempre la seguía,
pero nunca daba con su paradero exacto, decidí confiar en ella y dejarla en paz, me
preocupaba mucho su estado de ánimo, siempre le veía triste, y un poco asustada, nunca
entendí el hecho de verla siempre con temor, intuía que debe estar triste por la pérdida de
mi padre, ¿Pero asustada?., era algo muy confuso, pero me había cansado de indagar,
intentaba que las cosas vuelvan hacer como antes, pero un vacío enorme en mi alma, me
frenaba a realizar cualquier acción, siempre vivía con el temor, de que las cosas se vuelvan
más difíciles para mi familia, un tarde de repente tocaron la puerta, golpeaban tan fuerte la
puerta, que parecía que estuviera a punto de romperse, eran las 10 de la noche, se supone
que yo estaría durmiendo, pero para mí dormir cada día se vuelve más difícil, comencé a
escuchar fuertes gritos, me asome con cuidado en las escaleras, su nombre era Francisco
una persona mayor, con un bigote muy frondoso, era sumamente alto y atlético, tiene el
cabello largo negro y usaba lentes obscuros, utilizaba sombrero, camisas a rayas y un
chaleco de colores obscuros, Jean y zapatos casuales cafés, a primera vista parecía un
matón o narcotraficante, y en realidad era eso, comenzó a gritar como loco, - ¡Dame mi
dinero!, ¡Ya tenías que haber vendido toda la mercancía!, ¡Te matare! -, mi madre muy
asusta le suplicaba, - ¡Por favor!, no grites, mi hijo se levantará, tendrás tu dinero ahora -, a
él no le importo, agarro su arma, y se la puso en la boca a mi madre, asustado rápidamente
llame a la policía, pero lo que hizo el me dejaría un trauma para el resto de mi vida, vi
cómo se bajaba los pantalones, y luego su ropa interior, boto a mi madre contra el mueble,
tapo su boca, y comenzó a violarla, en ese momento comenzó a sonar la patrulla, aquel
narcotraficante asustado, se subió los pantalones, recriminando e insultando a mi madre,
por aquella llegada repentina de las autoridades, decidió dispararle, mi madre rápidamente
desvió la pistola impactado la bala sobre su pierna izquierda, Francisco muy asustado salió
corriendo, segundos después las autoridades llegaron y me digne en bajar, comencé a llorar
como magdalena al verla a mi madre herida, las autoridades comenzaron hacerle preguntas,
mientras paraban el sangrado de su pierna izquierda, llegó la ambulancia y se la llevaron,
antes de que suban a mi madre a la camilla, me dijo que no me preocupara, que todo estaría
bien, como podría dormir con aquella situación tan frustrante, decidí correr hacia una colina
atrás de mi casa, no aguantaba más, mi cabeza estaba a punto de estallar, solo tenía
pensamientos negativos, pensaba una y otra vez en el suicidio, minutos antes de acabar con
mi vida, escuche una voz a mis espaldas, pero era muy extraño, había una nota, la cual
decía, “Si quieres vengarte y recuperar tu vida, escribe Abadon en tu cuerpo, con tu sangre,
y di estas palabras - Veniat rex et malum – “, de repente el ambiente se tornó muy pesado,
tenía mucho miedo nunca había sentido algo así, mientras regresaba a mi casa, alguien grito
mi nombre, y me pidió detenerme, al momento de voltear, vi algo que me hizo temblar al
instante, solo con ver su mirada, sudaba, y mi piel se erizaba, era una ser, tenía la piel
blanca como una hoja, ojos rojos, como si el mismísimo infierno estuviera dentro de ellos,
sus dientes era muy raros, parecidos a los de un tiburón, pero más grandes y afilados, su
aspecto físico era como una persona, extremadamente delgada, encorvada y con unas alas
gigantes color negro, al retroceder, caí del miedo, pero me dijo que no tengo porque
temerle, me ayudaría a matar a cada persona que hizo de mi vida un infierno, pero la sed de
venganza, me hizo perderle el miedo, me levante y le dije que es lo que tenía que hacer para
lograr eso, solo me dijo agarra mi mano, y ser invencible, había algo que note en aquella
carta, pero esos pequeños detalles no me importaban, estaría listo para derramar sangre, el
me advirtió que solo podía hacer esto a las 10 de la noche, con una sonrisa estire mi mano,
mire fijamente su mano, era muy blanca, sentía el frio y la soledad de mi alma, tan solo con
tocarla, y lo más impactante sus uñas era muy largas, como cuchillos muy afilados, agarre
su mano y sentí una presencia muy extraña dentro de mí, seque mis lágrimas, y me camine
hacia el hospital donde se encontraba mi madre, el temor se había ido de mi vida, llegue a
ese cuarto desolado y obscuro en el que se encontraba mi madre, mi corazón por un
momento se ablando, y le insinué que se vaya con mi abuela y se aleje por un momento de
toda esta bazofia, al principio era muy terca y testaruda, no quería hacerme caso, pero algo
en ella floreció, y decidió irse, al siguiente día le darían el alta, me abrazo tan fuerte que
sentía el dolor que estaba sintiendo, lo que ella no sabía que todo esto estaría a punto de
acabar, de mala manera, pero era hora de finalizar aquella novela trágica que estábamos
viviendo.