1.
Introducción
Hoy queremos abrir este espacio para profundizar en algo que nos toca como sociedad y
como seres humanos: la realidad del VIH. Buscaremos entenderlo desde sus bases
científicas, exploraremos su historia y, sobre todo, hablaremos de la prevención con claridad
y responsabilidad. Estudiemos juntos cómo ha cambiado la forma de enfrentarlo, qué
herramientas existen hoy y por qué la información sigue siendo nuestra mayor aliada. Esta
es la voz con la que queremos iniciar un diálogo honesto, humano y necesario.
2. Que es el VIH/SIDA
El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) Su principal objetivo son los
linfocitos CD4, unas células clave que coordinan nuestras defensas. Cuando
el virus las infecta y destruye, el cuerpo se vuelve más vulnerable a
infecciones y enfermedades.
Si no recibe tratamiento, el VIH puede conllevar a la enfermedad del SIDA
(síndrome de inmunodeficiencia adquirida).
El SIDA es la etapa avanzada cuando no se recibe tratamiento y el sistema
inmune ya está severamente dañado.
Criterio clínico habitual para definir SIDA
Una persona con VIH se considera en estadio SIDA cuando presenta
cualquiera de los siguientes:
1. Conteo de CD4+ < 200 células/µL, o
2. Presencia de una infección oportunista o cáncer indicativo de SIDA,
independientemente del conteo de CD4.
El sistema inmunitario debilitado deja a la persona susceptible a infecciones
oportunistas (como neumonía, tuberculosis o ciertos tipos de cáncer), que son las
que definen el SIDA.
Es importante entender que No todas las personas con VIH desarrollan SIDA.
Fuente: [Link]
[Link]
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7. Síntomas y signos de infección aguda por el VIH
Para referirse a la exposición y a la infección inicial por el VIH se han utilizado diferentes
términos, como infección aguda, reciente, primaria o temprana. Independientemente de
cómo se denomine, la infección aguda por el VIH es el período que va desde el momento de
la infección inicial por el VIH hasta la estabilización del «punto de equilibrio» de la carga
viral, entre 1 y 3 meses más tarde.
El tiempo habitual desde la exposición al VIH por cualquier vía hasta el desarrollo de
síntomas es de 2 a 4 semanas, aunque se han observado períodos de incubación hasta de
10 meses.
Generalmente, la infección aguda por el VIH se presenta con un síndrome retroviral agudo,
que es una constelación de síntomas inespecíficos similares a los de la mononucleosis o la
gripe. La mayor parte de los síntomas asociados a la infección aguda por el VIH son
breves, aunque la gravedad y la duración varían ampliamente. Pueden aparecer fiebre,
linfoadenopatía, faringitis, exantema, mialgia/artralgia, diarrea, anorexia y pérdida de peso.
Con frecuencia se refiere cefalea, descrita a menudo como dolor retroorbitario, agudizado
por el movimiento de los ojos.
Los síntomas asociados a infección aguda por el VIH pueden aparecer también cuando
pacientes con una infección por el VIH establecida, aunque controlada, interrumpen la
terapia antirretroviral de acción inhibidora. En estos casos, los niveles del VIH aumentan
rápidamente, desde valores indetectables hasta índices del orden de 1.000.000 copias/ml,
los recuentos de CD4 caen considerablemente y se desarrollan síntomas (como fiebre,
linfoadenopatía y exantema) entre 10 días y 4 semanas despuésde la suspensión del
tratamiento con antirretrovirales.
Fuente: Goldman-Cecil tratado de medicina interna 26a edición.
10- Diagnóstico
El enfoque estándar actual comienza con pruebas serológicas de inmunoanálisis de cuarta
generación para el VIH-1/VIH-2, aprobadas por la FDA. En estas pruebas, las muestras
reactivas deben analizarse de nuevo para confirmar el resultado mediante una prueba de
anticuerpos de segunda generación aprobada por la FDA, que diferencia distintos
anticuerpos frente al VIH-1 de otros anticuerpos del VIH, proporcionando un diagnóstico
definitivo del VIH-1 o VIH-2. Las muestras que resultan positivas en la prueba de cuarta
generación, pero negativas en la prueba de diferenciación de anticuerpos frente al
VIH-1/VIH-2, deben ser analizadas de nuevo mediante una prueba de ácido nucleico
aprobada por la FDA para ARN del VIH-1.
Tipos de pruebas:
1. Pruebas rápidas
• Se realizan con una gota de sangre capilar o saliva.
• Ofrecen resultados en minutos.
• Son ideales para tamizaje y detección temprana.
2. Pruebas de laboratorio
• Detección de anticuerpos: identifica la respuesta del sistema inmune frente al virus.
• Pruebas combinadas (antígeno p24 + anticuerpos): permiten detectar la infección más
pronto.
• Carga viral: mide la cantidad de virus en la sangre; es fundamental después del
diagnóstico para controlar el tratamiento.
Ventana diagnóstica:
Es el periodo entre la infección y el momento en que la prueba puede detectarla. Durante
este tiempo, la persona puede tener VIH pero obtener un resultado negativo porque el
cuerpo aún no ha producido suficientes marcadores detectables. Este periodo varía según
el tipo de prueba, pero hoy es cada vez más corto gracias a tecnologías más sensibles.
Fuente: Goldman-Cecil tratado de medicina interna 26a edición.