Navarro Florencia Stefania. Mat.
N° 11939
GUIA DE ESTUDIO N° 7 – UNIDAD 7 DEL PROGRAAMA VIGENTE 2018
Lea atentamente la bibliografía sugerida y conteste el siguiente cuestionario:
1) ¿Qué son las obligaciones de hacer? ¿Cuáles son sus características?
2) ¿En qué se diferencian con las obligaciones de dar?
3) Realice un cuadro comparativo con las diferentes especies de obligaciones de
hacer.
4) Según el art 774 CCCN, ¿en que puede consistir la prestación de un servicio?
5) ¿La prestación puede ser ejecutada por personas distintas al deudor? Si/No.
Justifique su respuesta.
6) ¿Qué es la ejecución forzada? ¿Cuándo procede?
7) ¿Qué son las obligaciones de No hacer?
8) ¿En que se diferencia de las servidumbres?
9) ¿En caso de incumplimiento imputable al deudor, que puede reclamar el
acreedor?
10) ¿Qué sucede en caso de incumplimiento No imputable al deudor?
Maria Noelia Cano
Maria Elisabet Salas
Guia de estudio confeccionada por la J.T.P Maria Noelia Cano y la Adscripta Maria E.
Salas.
Supervisada titular de catedra Claudia Pacheco
DESARROLLO
1) Obligación de hacer: se encuentran previstas en el art 773 del CCyC, es aquella cuyo
objeto consiste en la prestación de un servicio o en la realización de un hecho, en el
tiempo, lugar y modo acordado por las partes.
La obligación de hacer tiene por objeto un hecho positivo, es decir, una actividad
del deudor, que puede consistir en la prestación de un servicio o en la realización de
un hecho. No se diferencia tanto de las obligaciones de no hacer, porque ambas se
rigen por los mismos principios y están alcanzadas por límites similares, se puede
considerar a las obligaciones de no hacer como obligaciones de hacer de signo
negativo.
La prestación en las obligaciones de hacer consiste en:
a) Prestar un servicio: por ejemplo un servicio de telefonía, de electricidad,
profesional de asesoramiento jurídico, etc.
b) En realizar un hecho: por ejemplo: construir una casa, pintar un cuadro, etc.
2) Diferencia de las obligaciones de hacer con las obligaciones de dar: ambas
consisten en un hecho positivo, pero son distintas porque se diferencian en:
a) La prestación: en las obligaciones de dar se caracterizan en la entrega de la cosa,
en cambio en las de hacer consiste en la ejecución de un hecho, sin importar que
luego en determinadas situaciones deba ser complementado con otra actividad
como consecuencia de aquel, que será la entrega de la cosa.
b) Las prerrogativas en caso de incumplimiento: las obligaciones de dar otorgan al
acreedor prerrogativas más intensas que las de hacer, porque su cumplimiento
puede ser perseguido con el auxilio de la fuerza pública, aunque para ello sea
necesario ejercer violencia. En caso de incumplimiento del deudor cuando se
obliga a entregar una cosa determinada, el acreedor puede obtener en sede
judicial el cumplimiento forzado y como resultado del mismo, el
desapoderamiento por la fuerza y la ulterior entrega. Basta con que la cosa exista
y este en el patrimonio del deudor.
En las obligaciones de hacer, si bien procede la ejecución forzada, la ley fija un
limite mas rigido, que no puede haber violencia sobre la persona del deudor.
c) Importancia de la persona del deudor: en las obligaciones de dar, es irrelevante
para el acreedor, porque fijan el centro de atención en lo patrimonial, es decir, en
la cosa misma. En las obligaciones de hacer, en cambio, la persona del deudor
puede presentar una especial importancia para el interés del acreedor,
especialmente cuando se trate de prestaciones infungibles.}
3) Distintas especies de las obligaciones de hacer:
a) Prestaciones de hacer fungibles y no fungibles: Nuestro código expresa esta
distinción en el articulo 776. es fungible cuando el interés del acreedor se
satisface con la realización de la actividad debida, con total independencia de
quien sea el sujeto que la realiza. El interés del acreedor está orientado a la
actividad en si misma y le es indiferente quien la realiza.
Es infungible cuando el interés del acreedor solo se satisface si el propio deudor
realiza la conducta debida. Se tiene en cuenta como factor relevante la persona
que ejecutara la prestación, al momento de constituirse la misma. Por lo tanto
solo habla efectivo cumplimiento si el hecho es ejecutado por el propio deudor.
El carácter fungible o infungible de la prestación depende fundamentalmente de
la declaración de voluntad emitida por las partes, la naturaleza, objeto y causa
fin del negocio jurídico y sus circunstancias, ponderadas a la luz del principio de
la buena fe.
b) Prestaciones de hechos y de servicios: son aquellas obligaciones de hacer que
tienen por objeto la prestación de un servicio o la ejecución de un hecho que
debe traducirse en la obtención de un resultado. En las primeras el objeto
consiste en la realización de un compromiso de energía independiente de la
obtención de un resultado determinado, por ejemplo: en las obligaciones de
hacer que surgen del contrato de servicios o trabajo. En las segundas, el
compromiso de energía debe traducirse en las obligaciones de un resultado
material o intelectual, por ejemplo: en las obligaciones que surgen del contrato
de obra y de transporte de personas y cosas.
Esta diferenciación tiene gran importancia en el plano de las obligaciones de
medios y de resultado.
c) Prestaciones de servicios: obligaciones de hacer de medios y de resultado: En las
obligaciones de medios: cuando el deudor se compromete a realizar una
actividad con toda su diligencia para tratar de lograr un resultado, pero sin
asegurar que este se cumpla. El deudor solo pone los medios para lograr algo
que puede o no darse. Por ejemplo: la obligación de un abogado, que debe
defender a su cliente en el juicio, pero sin asegurarle que lo va a ganar.
En las obligaciones de resultado: cuando el deudor se compromete a concretar
un objetivo, es decir, lograr un resultado. En este tipo de obligaciones se
presume la culpa del deudor si este no cumple, si no logra el resultado
prometido. Ante el incumplimiento el acreedor solo debe probar su calidad de
acreedor. Por ejemplo: en el contrato de transporte, el transportador se
compromete a llevar al pasajero a un lugar determinado.
d) Prestaciones instantáneas o permanentes: en las obligaciones de ejecución
instantánea desde que comienza hasta que termina el acto de cumplimiento no
opera intervalo alguno. El pago se realiza en un solo momento por lo que no
proyecta sus efectos en el tiempo, por ejemplo: el pago de contado del precio en
la compraventa.
En las obligaciones de ejecución duradera la prestación requiere para su
cumplimiento de un cierto tiempo, sea que se trate de un tiempo corrido
(ejecución continuada) o de múltiples fracciones de tiempo separadas entre si
por intervalos iguales (ejecución periódica) o desiguales (ejecución escalonada),
por ejemplo: la obligación que asume el locador de asegurar al locatario el uso y
goce de la cosa es de ejecución continuada, la que pesa sobre el locatario de
pagar el precio es de ejecución periódica, etc.
4) La prestación de un servicio puede consistir: (art 774 del CCyC)
a) En realizar cierta actividad, con la diligencia apropiada, independientemente de
su éxito. Las cláusulas que comprometen a los buenos oficios, o a aplicar los
mejores esfuerzos están comprendidas en este inciso.
b) En procurar al acreedor cierto resultado concreto, con independencia de su
eficacia.
c) En procurar al acreedor el resultado eficaz prometido. La cláusula llave en mano
o producto en mano está comprendida en este inciso.
Si el resultado de la actividad del deudor consiste en una cosa, para su entrega se
aplican las reglas de las obligaciones de dar cosas ciertas para constituir derechos
reales.
5) La prestación si puede ser ejecutada por persona distinta al deudor, cuando lo
prometido sean hechos fungibles, es decir, que puedan ser realizador por cualquiera.
Por ejemplo: hacer un pozo, pintar una casa, etc.
Por el contrario la prestación no podrá ser cumplida por otro que no sea el deudor si
asi surge de la convención, de la naturaleza de la obligación (ej: no es fungible) o de las
circunstancias resulte que este fue elegido por sus cualidades para realizarla
personalmente. Esta elección se presume en los contratos que suponen una confianza
especial. La respuesta se encuentra en el art 777 del CCyC “incorporación de terceros”.
Si el hecho pudiere ser ejecutado por otro, el acreedor podrá ser autorizado a
ejecutarlo por cuenta del deudor, lo cual importa reconocerle el derecho a obtener el
reembolso de los gastos que hubiere efectuado. El sistema brinda al acreedor una vía
de ejecución forzosa directa, que puede mitigar los riesgos y desventajas de la
ejecución indirecta, que sería el reclamo de los daños y perjuicios que derivan del
incumplimiento definitivo.
Condiciones para la ejecución por otro:
a. Mora del deudor. - La ejecución por sí o por un tercero a cargo y costo del deudor
sólo procede mediando mora en sentido estricto, que significa un retardo
imputable a dicho sujeto que no quita la posibilidad de cumplimiento tardío. Si el
deudor no está en mora, el acreedor no puede ejercitar esta vía. Tampoco
procede la ejecución por otro en caso de incumplimiento definitivo, porque la
prestación ya no admite posibilidad alguna de cumplimiento tardío. Solamente
quedaría la vía resarcitoria de los daños y perjuicios compensatorios.
b. Interés del acreedor: tiene que ver con la fungibilidad de la prestación, se
requiere que el hecho sea fungible, es decir, que pueda ser realizado por cualquier
persona. En este caso si el hecho del tercero fuera económicamente más valioso
que el hecho omitido por el deudor, la diferencia quedaría a cargo del acreedor.
De este modo se distinguen por un lado el derecho del acreedor de hacer cumplir
la prestación por otro y por otro lado el costo de la ejecución por el tercero. Se
admite que el acreedor pueda renunciar a la infungibilidad de la prestación y
recibirla por un tercero, pues dicho carácter se asienta en el propio interés del
acreedor y el derecho correspondiente resulta renunciable.
c. Autorización judicial: se exige que el acreedor obtenga una autorización judicial
previa. La intervención del juez permite alcanzar un mejor equilibrio de los
intereses comprometidos e impide que el acreedor se haga justicia por mano
propia. Pero en la práctica esto no sucede, porque se sostiene que no se puede
negar la autorización o que la falta de ella no debe privar al acreedor de su
derecho a cobrar el valor de la prestación. La diferencia reside entre el reembolso
y el resarcimiento. El reembolso es asimilable a una indemnización de daños y
perjuicios, con la diferencia de que, en lugar de una indemnización fijada a priori el
acreedor recibe una indemnización de manera más exacta a título de
reintegración de lo gastado. Cuando existe autorización judicial, el acreedor puede
pretender que el deudor que haya incumplido le reembolse de lo invertido. El
deudor solamente podría obtener la reducción del importe pretendido si
demostrara en forma categórica que los gastos han sido injustificados Cuando no
media autorización judicial, el acreedor sólo puede pretender el reintegro de lo
pagado a título de resarcimiento de daños y perjuicios, dentro de los límites de lo
estrictamente necesario y siempre que ello resultara conforme a derecho
6) La ejecución forzada: (777 del CCyC) Si el deudor no quisiere o no pudiere ejecutar
el hecho, el acreedor puede exigirle la ejecución forzada específica de lo adeudado.
Pudiendo exigir:
a) El cumplimiento especifico de la prestación: siendo posible que se apliquen
astreintes hasta que el deudor cumpla exactamente lo prometido. El acreedor está
legitimado para ejercitar todas las vías de compulsión que el sistema permite.
b) Hacerlo cumplir por otro a costa del deudor: lo prometido solo pueden ser hechos
fungibles, es decir, que puedan ser realizados por cualquiera.
c) Reclamar el pago de daños y perjuicios: si el servicio no puede ser cumplido por
otra persona, el acreedor puede reclamar una indemnización.
La ejecución forzosa procede dependiendo del objeto de la prestación si puede o no
ser escindido (separado) de la persona del deudor.
Si el hecho es escindible de la persona del deudor, procede la ejecución forzosa y el
empleo de la fuerza pública para obligar al deudor a que cumpla. En estos casos el
acreedor no puede demandar directamente la indemnización de daños y perjuicios
por el incumplimiento, porque al deudor se le adeuda un hecho y no una suma de
dinero.
Si el hecho no es escindible de la persona del deudor, por constituir una emanación
de su personalidad, la ejecución forzosa directa tiene un límite, que es el de no
ejercer violencia sobre la persona del deudor. En este caso el acreedor tendrá que
conformarse con demandar los daños y perjuicios, a menos que el hecho pueda ser
ejecutado por un tercero y el así lo prefiera. Pero es solo facultativo, es decir, que el
acreedor no esta obligarlo a intentarla, en ciertos casos no se le impide reclamar
además la indemnización de los daños y perjuicios que derivan del retraso en que
ha incurrido el deudor.
7) Obligaciones de no hacer: (art 778 del CCyC): es aquella que tiene por objeto una
abstención del deudor o tolerar una actividad ajena. Su incumplimiento imputable
permite reclamar la destrucción física de lo hecho, y los daños y perjuicios.
La prestación del deudor consiste en una inactividad, en un no hacer. Se caracteriza en
la actividad omisiva del deudor frente a determinados actos que normalmente tiene la
facultad de
Son aplicables a ellas las disposiciones generales relativas a las obligaciones de hacer.
8) La diferencia entre las obligaciones de no hacer y las servidumbres: la servidumbre
es un derecho real que impide al propietario ejercer algunos de los derechos atinentes
a su dominio. Tanto en la servidumbre como en las obligaciones de no hacer, existe un
deber jurídico de abstención, pero la primera es un derecho real y la segunda es un
derecho personal, de lo cual se sigue que la servidumbre se conecta a la cosa con los
caracteres típicos de un derecho real.
9) El incumplimiento imputable de la prestación le da derecho al acreedor a: exigir
que las cosas vuelvan a su estado anterior, permitiéndole reclamar la destrucción física
de lo hecho o que se le autorice para destruirlo a costa del deudor y los daños y
perjuicios. Esta facultad concuerda con lo dispuesto por los art 730 inc a y art 775 del
CCyC y se orienta a procurar el cumplimiento específico de la obligación.
El acreedor no esta habilitado para hacer justicia por mano propia. Por lo tanto debe
requerir autorización judicial para obtener la destrucción de lo realizado, por si o por
un tercero. Sin esa autorización previa la facultad de destrucción no es posible y puede
incurrir en varios supuestos sobre la comisión de un delito.
Esta facultad de destrucción tiene ciertos límites:
a) No se puede emplear violencia sobre la persona del deudor
b) La destrucción de lo realizado no importe el sacrificio de un valor
económicamente superior al interés del acreedor comprometido en el
cumplimiento obligacional o plasme otra forma de ejercicio abusivo del derecho.
10) Incumplimiento no imputable al deudor: si el incumplimiento del deudor
obedeciere a causas que no le son imputables, la obligación se extingue, conforme a
lo previsto en los artículos 955 y 1267 del CCyC. Rigen los mismos principios que en
materia de obligaciones de hacer.
Art 955 la imposibilidad sobrevenida, objetiva, absoluta y definitiva de la prestación,
producida por caso fortuito o fuerza mayor, extingue la obligación, sin
responsabilidad. Si la imposibilidad sobreviene debido a causas imputables al
deudor, la obligación modifica su objeto y se convierte en la de pagar una
indemnización de los daños causados.
Art 1267 imposibilidad de ejecución de la prestación sin culpa: si la ejecución de una
obra o su continuación se hace imposible por causa no imputable a alguna de las
partes, el contrato se extingue. El contratista tiene derecho a obtener una
compensación equitativa por la tarea efectuada.