Sobre la fundación de Gadir he aquí lo que dicen recordar los
gaditanos: en primer lugar que un oráculo ordenó a los tirios fundar un
establecimiento en las Columnas de Hércules; los enviados para hacer la
exploración llegaron cerca del estrecho que existe junto a Calpe y creyeron
que los promontorios que constituyen el estrecho eran los confines de la
tierra habitada y el término de las hazañas de Hércules; al suponer en este
momento que allí se encontraban las columnas de que había hablado el
oráculo, anclaron en un lugar más acá de las Columnas, donde hoy se
levanta la ciudad de los exitanos (habitantes de Sexi); pero, habiendo
ofrecido allí un sacrificio a los dioses y no siéndoles propicias las víctimas,
dieron la vuelta. Algún tiempo después los enviados atravesaron el estrecho
hasta llegar a una isla consagrada a Hércules, situada junto a Onoba, ciudad
de Iberia y a unos 1.500 estadios fuera del Estrecho; creyendo que en este
punto se hallaban las columnas, sacrificaron de nuevo a los dioses, pero,
una vez más, les fueron adversas las víctimas y regresaron a su patria. En la
tercera expedición fundaron Gadir y construyeron un santuario en la zona
oriental de la isla y la ciudad en la occidental, debido a ello algunos creen
que los promontorios que forman el Estrecho son las Columnas, mientras
que otros las identifican con las Gadeira, habiendo igualmente quienes
creen que están más alejadas.
Por otra parte, algunos suponen que las Columnas son Calpe y el
monte Abilix, que se yergue frente a él en la parte de África, el cual, según
afirma Eratostenes, está en Metagonion, región ocupada por pueblos
nómadas; junto a ellos, otros piensan que son las dos islitas próximas, a una
de las cuales denominan isla de Hera. Artemidoro menciona igualmente
esta isla de Hera, así como su santuario, pero no afirma que haya otra isla
ni una montaña llamada Abilix ni un pueblo metagonio. Algunos trasladan
aquí las Planctai y Simplégades, creyendo que éstas son las Columnas, a las
que Píndaro llama Puertas Gaditanas al afirmar que son los últimos hitos de
la empresa de Hércules. Por otro lado, tanto Dicearco, como Eratostenes,
Polibio y la mayoría de los autores griegos aseguran que las Columnas
están en el Estrecho. Los iberos y libios, a su vez, afirman que están en
Gadir y dicen que no hay en las orillas del Estrecho nada que se asemeje a
columnas.
ESTRABON III, 5, 5