La Virgen María y San José en busca de posada
(En la puerta de la casa. Los hijos de la familia visitante portan velas encendidas).
TODOS: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo sean glorificados en todo tiempo y
lugar por la Inmaculada Virgen María. Que así sea. Amén.
MONITOR: Ya está cerca la noche en que celebraremos el nacimiento del
Reconciliador. Nos queremos preparar para poder recibir en nuestros corazones al
Señor Jesús. Iniciemos esta liturgia cantando:
FAMILIA VISITANTE: Venimos a pedir posada para la que va a ser Madre del
Salvador y Reconciliador y para su fiel esposo José. Dios los premiará y los
colmará de innumerables bendiciones.
FAMILIA QUE ACOGE: Entren buenos peregrinos y reciban alojamiento, no sólo
en esta morada, sino sobre todo, en nuestro corazón.
FAMILIA VISITANTE: Reciban a San José en su hogar y que él los acompañe en
este tiempo de espera y para siempre.
(El padre entrega la imagen de San José)
FAMILIA QUE ACOGE: Acogemos a San José en nuestro hogar y en nuestros
corazones y nos comprometemos a vivir de manera especial en este tiempo de
adviento la humildad, la paciencia y la docilidad frente a los planes de Dios al igual
que él.
FAMILIA VISITANTE: Reciban a Santa María en su casa, que Ella sea modelo de
espera confiada y gozosa y los cubra con su manto protector.
(La madre entrega la imagen de Santa María)
FAMILIA QUE ACOGE: Con el corazón lleno de alegría por tener a la Madre del
Salvador en nuestra casa, nos comprometemos a prepararnos fervorosamente
para la venida del niño Jesús.
(Entran en la casa y ponen las imágenes en el lugar previamente preparado)
LECTURA (Jn 1, 9 - 12)
Lectura tomada del evangelio según San Juan:
“La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este
mundo. En el mundo estaba y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la
conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron”.
(Breve momento de silencio meditativo)
FAMILIA QUE ACOGE: Sabiendo que el Señor Jesús es la Luz del mundo, pero
que muchos no quisieron recibirla, ustedes hijos…, van a encender sus velas en
señal de que todos nosotros sí queremos acoger la luz que nos trae el Señor.
(Los miembros de la familia que acoge, acompañados del diálogo siguiente,
encienden sus velas de los miembros de la familia visitante)
MIEMBRO DE FAMILIA VISITANTE: Toma esta luz, la luz de la Navidad que es
Cristo. Deja que ella aleje el frío y el miedo de tu corazón y te otorgue el ardor del
amor.
MIEMBRO DE LA FAMILIA QUE ACOGE: Que la luz de Cristo brille en nuestro
corazón y nos ayude a vivir la fe, la esperanza y el amor en nuestras familias.
MONITOR: Podemos elevar a Dios nuestras intenciones y súplicas.
(Se pueden hacer peticiones por la Iglesia, por el Santo Padre, por el mundo, por
los más pobres y necesitados, por las familias presentes y por todas las familias
del mundo, por intenciones particulares…)
MONITOR: Como comunidad de cristianos que somos, recemos juntos la oración
del Padre Nuestro.
(También se puede rezar el Ave María u otra oración apropiada).
MONITOR: Terminemos esta liturgia cantando
TODOS: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo sean glorificados en todo tiempo y
lugar por la Inmaculada Virgen María. Que así sea. Amén