FOTOGRAMA
Un fotograma es cada una de las imágenes impresas químicamente en la tira
de celuloide del cinematógrafo o bien en la película fotográfica (Konigsberg, 2004, p. 235).
Cuando una secuencia de fotogramas es visualizada de acuerdo a una determinada frecuencia de
imágenes por segundo se logra generar la sensación de movimiento en el espectador.
En fotografía
Los fotogramas son cada una de las impresiones realizadas en una película mediante la entrada de luz a
una cámara, regulada con un obturador. Cuando la película es revelada, los fotogramas pueden
proyectarse sobre papel para obtener así una fotografía o foto. También se llama fotograma a una imagen
fotográfica obtenida sin el uso de una cámara colocando objetos sobre una superficie fotosensible como
una película o papel fotográfico y después exponiéndolos a la luz directa.
"Fotograma" frente a "cuadro"
En numerosas ocasiones se confunde el término cinematográfico fotograma con el de vídeo cuadro.
Ambos términos son equivalentes, pero no son lo mismo por cuatro razones:
1. El fotograma es una emulsión visible, ya sea en positivo o en negativo, lo que permite identificarlos
e incluso saber donde cortar con una tijera o similar. Por su parte, un cuadro es una señal eléctrica
que se puede grabar o no (Ohanian, 1996).
2. Un fotograma no tiene divisiones, un cuadro se compone de dos campos, el superior y el inferior.
3. Los fotogramas iban identificados con un número al pie del mismo. Con los cuadros se trató de
hacer algo parecido empleando partículas metálicas, pero con la entrada de las pistas helicoidales
su numeración se conseguía empleando una pista con código de tiempo y no una división física
(Ohanian, 1996).
4. El número de fotogramas por segundo se adoptó por motivos logísticos principalmente, cuando el
número de cuadros por segundo lo fue por compatibilidad con las distintas frecuencias eléctricas.
Por esta razón se debía perder algo de duración cuando una película de 24 FPS se pasaba a una
cinta de vídeo en sistema PAL de 25 cuadros por segundo o a una de NTSC de casi 30 (Carrasco,
2010).
Iluminación fotográfica
Todos los objetos que nos rodean, incluso nosotros mismos, reflejamos luz. Conoceremos los detalles en
el este capítulo.
La luz es la materia prima imprescindible para la fotografía. Como vimos en el capítulo anterior la
fotografía no puede existir sin la luz ya que se vale de ella para ser creada.
Podemos tomar fotos sin objetivos e incluso sin cámaras, pero nunca podríamos hacerlo sin tener
iluminación en la escena o en el objeto. Es por este motivo por el cual el control y el conocimiento de la
iluminación fotográfica se convierten en algo imprescindible si queremos mejorar nuestras imágenes.
En este capítulo conoceremos mejor los elementos básicos de la iluminación fotográfica para dar luz
artificialmente a una escena. Veremos qué es y cómo funciona un flash.
Nos dedicaremos tanto a los flashes de estudio como a los externos o los que trae incorporado la cámara.
Nos centraremos también en el resto de elementos fundamentales para sacarle el máximo partido posible
a los flashes dentro del estudio. Estos elementos son los snoot, los panales de abeja, los difusores o los
reflectores entre muchos otros.
Para hacer un buen uso de estos elementos de iluminación es imprescindible conocer algunos conceptos
básicos de la iluminación fotográfica profesional por ejemplo la luz principal, la luz de relleno o la luz de
fondo. Una vez que sepamos esto podremos dominar el concepto de relación de contraste y hacer un uso
creativo de las luces y las sombras en nuestras fotos.
Cuando dominemos todo esto estaremos listos para conocer qué es la clave alta y la clave baja en
iluminación y la relación que tiene con el sistema de zonas de Ansel Adams.
Nos detendremos también en las técnicas de flash como el disparo a la segunda cortinilla o a la cortinilla
trasera. Aprenderemos a rebotar un flash para difuminar las sombras en nuestras fotos y finalmente
veremos cómo compensar la exposición para usar nuestros flashes como luces de relleno. Todo ello nos
dará un control casi total del efecto que queramos conseguir en nuestras fotos y en consecuencia unas
imágenes mucho mejores.
Luz natural y Luz artificial
Tanto la cantidad como la calidad de la luz natural y artificial dependen de factores tan dispares como su
origen o su dirección.
La luz es un elemento básico en el mundo fotográfico, ya que sin ella resultaría imposible ver los objetos e
impresionar la película.
Según la fuente de la que provenga la luz podemos distinguir entre: luz natural y luz artificial.
Luz Natural: es más difícil de controlar a causa de los cambios que sufre respecto a sus cualidades
(intensidad, dirección, calidad y color).
Luz artificial: Con este tipo de luz todas estas cualidades se pueden controlar. No obstante, presenta el
inconveniente de ser más cara e incómoda de usar, además de limitar la extensión de la superficie
iluminada.
Los factores que determinan la iluminación
Los principales factores que definen la iluminación son:
El Origen: natural o artificial: Se considera luz natural aquella que proviene del sol, la luna y las estrellas.
La luz artificial puede ser continua (bombillas) o discontinua (flash).
Número de las fuentes luminosas: Es la que influye en el contraste y modelado de la imagen.
Difusión: Se refiere a la forma de emanar y llegar al objeto. De forma directa, difusa etc. Ésta es la que
determina la dureza o suavidad de la imagen.
Duración: Ya sea de forma continua o instantánea (un Flash).
Intensidad: De la forma que intensifica en colores y objetos.
Color: Definido por la longitud de onda de la luz y por el color del objeto.
La dirección de la luz: Respecto a la cámara y al objetivo.
La dirección de la luz
La iluminación, dependiendo de su dirección puede clasificarse de las siguientes formas:
Iluminación frontal: Los resultados son muy confiables y es la iluminación más fácil de usar. Aporta
mayor brillantez a los colores. Abarca totalmente el lado del sujeto, al mismo tiempo que proyecta las
sombras detrás de el, de modo que no aparecen en la toma fotográfica.
Luz lateral: Resalta el volumen y la profundidad de los objetos y destaca la textura. Da mucha fuerza a la
fotografía, pero las sombras pueden ocultar ciertos detalles. Ilumina un costado del objeto aportando
mayor dimensión.
Contraluz: Si se sabe aprovechar es excelente. Ilumina toda la parte posterior del sujeto. Proyecta
sombras hacia la cámara que dan mayor profundidad a la escena. Delinea al sujeto con un halo de luz que
simula un resplandor.
Iluminación desde arriba o cenital: Esta fuente de iluminación hace que las partes inferiores de un objeto
permanezcan en sombra, pero por otro lado ilumina los detalles más sobresalientes.
Iluminación por todas partes: Luz suave e uniforme en todo el individuo. No se producen sombras y
mejora mucho el aspecto de las personas. Produce colores muy sutiles.
Nociones básicas de iluminación
Conocer y usar la luz según nos convenga es una de las cuestiones primordiales para ser un buen
fotógrafo.
Para dominar la iluminación fotográfica a un nivel más profesional es necesario tener unas nociones
básicas acerca de ella.
Conocer cuáles son sus conceptos principales nos ayudará a manejar la iluminación y a usarla
adecuadamente para obtener la fotografía que queremos.
Estos conceptos básicos son, entre otros, la luz principal, la luz de relleno o luz de base, la luz de efecto y
la luz de fondo.
Vemos a continuación en qué consiste cada uno de estos conceptos y cómo podemos utilizarlo.
Tipos de luces
Luz Principal: También llamada luz guía. Es la fuente de luz más importante en la toma. A ella se
subordinan todas las demás fuentes. La luz principal es la responsable de la claridad básica y de la
modulación del objeto.
Esto significa que es la luz que se encarga de la distribución de las luces y las sombras en el motivo. Por lo
tanto, el tamaño y la forma de la fuente debe ajustarse al tamaño y la forma del objeto por lo que la
selección de esta luz principal debe corresponder al efecto de imagen pretendido. Este efecto dependerá
también de la posición de esta luz. Por ejemplo, si la luz principal cae lateralmente e inclinada levemente
desde arriba se siente como luz natural.
Luz de Relleno: También conocida como luz de aclarado o luz de base. Es una luz secundaria dentro del
esquema de iluminación del estudio y sirve para aclarar sombras y reducir el contraste.
Normalmente se busca sólo un leve aclarado para conseguir detalle en las zonas oscuras por lo que su
potencia será siempre menor que la luz principal. La luz de base no debe alterar nunca el carácter de la luz
principal ni el efecto de la imagen que ya hemos conseguido. Para esta luz pueden emplearse fuentes que
generen luz suave y dispersa como son las ventanas, los paraguas o los reflectores.
Luz de Efecto: También conocida como luz puntual. Son luces con el haz muy recogido que destaca
determinadas partes del objeto y aligera el efecto principal de la imagen cuando se proyecta debidamente.
Si colocamos esta luz en la parte trasera del objeto, desde una posición de contraluz, la luz de efecto
produce un halo alrededor del sujeto. En función de su posición la luz de efecto puede pronunciar
contornos o destacar detalles y estructuras. Debe aplicarse con cuidado y no desequilibrar la iluminación
general.
Luz de fondo: La luz de fondo puede tener varias funciones. Se utiliza o bien para iluminar uniformemente
o para provocar una degradación entre la figura y el fondo.
Esto provoca que separemos al sujeto del fondo y da tridimensionalidad a la foto.
Relación de contraste
La relación de contraste hace referencia a la relación o a la diferencia que hay entre la luz principal más la
luz de relleno y la luz de relleno solamente. Esto nos sirve para modelar las figuras, es decir, darle
sensación de tridimensionalidad. Esta ratio de iluminación se puede saber o bien midiendo la luz incidente
en la escena con el fotómetro o bien midiendo la luz reflejada con el fotómetro de la cámara y una carta
gris al 18%.
La relación de contraste o ratio de iluminación se expresa con puntos de diafragma de la siguiente forma,
por ejemplo: 1:2 donde el 1 representa a la luz principal y el 2 representa a la luz de relleno. Esto significa
que la luz principal ilumina dos veces más que la luz de relleno, es decir, 1 paso de diafragma. Si la ratio
de iluminación es 4:1, significa que hay dos pasos de diafragma de diferencia entre la luz principal y la luz
de relleno.
Los tipos de iluminación de estudio
El conjunto de luces, sombras y reflejos determinan el tipo de iluminación de una escena.
Estos tres factores determinarán la atmósfera y la expresión del retrato por lo que tenemos que tener claro
desde el principio que tipo de iluminación queremos darle a nuestra fotografía. La iluminación de un sujeto
puede ser natural, naturista, abstracta o irreal.
Iluminación Natural
En la exposición o iluminación natural de un retrato se imitan las características de la luz de día, de la
única fuente de luz que existe en la naturaleza, el sol.
La iluminación parte de una única fuente de luz. Esta luz será la luz principal y las sombras estarán más o
menos difuminadas con la luz de aclarado o de relleno. Con este tipo de iluminación se intenta imitar la luz
del sol por lo que los rayos de nuestra fuente de luz artificial deberán llegar al sujeto desde arriba y
lateralmente. También se puede imitar la luz de un día nublado poniendo un difusor sobre la fuente de luz
artificial.
Iluminación Naturista
Este tipo de iluminación trae una exposición bastante fiel a la luz solar pero no trata de imitar la luz solar
como la iluminación natural.
La conducción de la luz hacia el motivo a fotografiar puede efectuarse con diferentes fuentes de luz. Con
este tipo de iluminación puede crearse determinadas atmósferas y puede ser tanto suave como dura. Lo
que no puede dejar de ser es fiel a la naturaleza. Esto significa que la iluminación no debe distorsionar ni la
forma, ni el color, ni la estructura del objeto.
Iluminación Abstracta
En una foto con el tipo iluminación abstracto el objeto aún puede ser reconocido como tal, pero su forma,
color o estructura pueden estar alterados a causa de la luz que lo ilumina.
Iluminación Irreal
La Iluminación Irreal que es la que menos se ajusta a nuestros hábitos de visión. Esta clase de luz nunca
se presenta en la naturaleza y causa una impresión fantasmagórica.
Para conseguir este tipo de iluminación en el estudio se pueden emplear los spots de proyección de luz
puntual, láminas de colores, fondos proyectados o colocar las fuentes de luz en posiciones antinaturales,
por ejemplo, la luz cenital. Cuando queremos darle un carácter extraño a una imagen, este tipo de
iluminación es especialmente eficaz.
El manejo de las sombras
Además de controlar las luces para tener una gran fotografía, debemos dominar a la perfección las
sombras.
La sombra forma parte de la fotografía de igual manera que la luz. Entendemos por sombra aquella parte
de la fotografía que no queda iluminada o a la que la luz no llega completamente.
Las sombras son elementos importantes para la concepción de una imagen y su manejo es imprescindible
para dar la sensación de tridimensionalidad en el plano bidimensional de la fotografía. Pero no todas las
sombras son agradables y deseadas, por lo que también hay que saber controlarlas al igual que la luz.
Las sombras presentes en las fotografías dependen de varios factores. Estos factores son el tamaño, la
forma, los contornos y la consistencia. Todos ellos son determinados por el tipo de fuente de iluminación,
por la relación de tamaño entre la superficie luminosa y el objeto y por la distancia que hay entre ellos.
También es importante para la forma de la sombra la clase de fondo que tenemos en la foto y la distancia
que tiene hasta el objeto.
Las luces duros y puntuales producen sombras oscuras y vigorosas. Todo lo contrario ocurre con las luces
suaves.
Una distancia corta de iluminación desemboca en una sombra muy amplia. A medida que aumenta la
distancia de iluminación disminuye el tamaño de la sombra. La distancia y la orientación de la superficie
donde se proyecta la sombra puede influir en el tamaño y en la forma de ésta.
Las sombras son decisivas para el contraste de un retrato. Éstas pueden provocar, por lo tanto, la emoción
y el dinamismo en la imagen. La atmósfera general de una fotografía queda marcada decisivamente de las
sombras.
Podemos acentuar las sombras utilizando luces puntuales y colocándolas a una distancia no muy lejana
del objeto. La posición de la fuente de luz dependerá del objeto y de su forma. En fotografía, lo habitual
para suavizar sombras no deseadas es el uso de la Luz de relleno. Bien con una fuente de luz secundaria
o bien con un reflector.