La lectura es la interpretación (por parte de una persona, el lector/
la lectora) del signi cado de algún tipo de información o ideas
almacenadas en un soporte (véase palabra y texto) y transmitidas
mediante algún tipo de código (usualmente un lenguaje, que puede
ser visual o táctil; por ejemplo, el sistema braille) o de otros que
pueden no estar basados en el lenguaje, tales como la notación o
los pictogramas. Se usa generalmente para nes informativos,
de enseñanza-aprendizaje, de análisis y de comprensión. Se trata
de una de las habilidades humanas para descifrar letras o cualquier
otro idioma.
Detalle de la Virgen del canónigo Van der Paele, de Jan van Eyck.
Canónigo leyendo (1889), de Enrique Simonet.
"La lectura es un acto de formación cotidiano".
François Texier[1]
Max Weber ha planteado tres de niciones para la lectura:
• Saber pronunciar las palabras escritas.
• Saber identi car las palabras y el signi cado de cada una de
ellas.
• Saber extraer y comprender el signi cado de un texto.[2]
Mecánica de la lectura
• La siología permite comprender la capacidad humana de leer
desde el punto de vista biológico, gracias al estudio del ojo
humano, el campo de visión y la capacidad de jar la vista.
• La psicología ayuda a de nir el proceso mental que se lleva a
cabo durante la lectura, ya sea en la fase de decodi cación de
caracteres, símbolos e imágenes, o en la fase de asociación
de la visualización con la palabra. Los procesos psicológicos
de la lectura fueron estudiados por primera vez a nes del
siglo xix por Emile Javal, entonces director del laboratorio
de oftalmología de la Universidad de La Sorbona.
• La pedagogía clínica se ocupa de los aspectos educativos en
cuanto al proceso enseñanza-aprendizaje de la lectoescritura,
de los disturbios especí cos de la lectura, y las habilidades
necesarias para una lectura e caz.
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Etapa de la Lectura
Muchacha leyendo (1876), de Ilya Repin.
La lectura es un fenómeno humano complejo estudiado
principalmente por un área de
las neurociencias denominada psicología cognitiva, una
especialidad cientí ca interdisciplinaria que retoma importantes
aportes tanto de las ciencias del cerebro y de la cognición como de
la psicología en general para elaborar modelos cientí cos rigurosos
que intentan entender y explicar lo que sucede en el cerebro
durante el proceso de la lectura y otros fenómenos cognitivos
similares. Podemos decir, primero que todo, que la lectura
comienza cuando se da un estímulo sensitivo externo a través de
uno solo o una conjunción de los sentidos, es decir, cuando por
ejemplo se ja la mirada en un texto escrito. En tal caso, los ojos,
que son dos órganos sensoriales capaces de percibir la luz en el
entorno del individuo, envían tal percepción en forma de señales a
través de los nervios ópticos hasta el cerebro, donde se
entrecruzan en el quiasma óptico y llegan al lóbulo occipital que
interpreta esas señales y “decide” que se trata de símbolos a los
que luego el cerebro decodi ca, les da identi cación y les asigna
signi cado. Hay que entender que la función única de los órganos
sensoriales es la captación del estímulo exterior, que es enviado en
forma de señales al sistema nervioso central y que solo
adquiere signi cación cuando esas señales son procesadas por el
cerebro, haciendo de la lectura un fenómeno eminentemente
neurológico y psicológico, entendida esta como dar sentido a los
símbolos. Es por esta razón que los diferentes medios de lectura,
tanto el visual como por ejemplo utilizar el sistema braille, o aun
escuchar una narración oral, parecen estimular las mismas zonas
del cerebro en todos los seres humanos —aquellas relacionadas
con el lenguaje y la imaginación— y evocar imágenes, ideas y
sentimientos mediante mecanismos muy similares. Si bien la
lectura parece ocurrir mayormente en la región de cerebro
llamada lóbulo temporal (la principal zona del cerebro relacionada
con el lenguaje), también tiene gran actividad en ella la corteza
visual ubicada en el lóbulo occipital, que trabaja no solo para
procesar información visual sino para recrear imágenes mentales;
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así como otras muchas regiones varias del cerebro esparcidas por
toda la neocorteza cerebral, característica que la lectura comparte
con otras funciones intelectuales superiores como la habilidad
matemática y la conciencia y que es un signo de
su complejidad neurológica.
Durante la lectura visual convencional se ha identi cado el
movimiento que realiza la mirada a través de las letras como
«movimiento sacádico» o sacadas, es decir, un movimiento con la
nalidad de obtener una imagen completa de algo, compensando el
hecho de que la fóvea es estrecha y tiene un campo visual limitado.
Un individuo “sano” (esto es, sin problemas que afecten su
inteligencia ni su visión) tardará entre 200 y 300 milisegundos en
promedio en jar su atención a cada palabra en un texto y unos 69
milisegundos en saltar entre ellas. Esto es un promedio y no toma
en cuenta aspectos como la comprensión lectora o el releer las
palabras.
El primer cientí co en identi car las bases neuroanatómicas de la
lectura y de los padecimientos que la afectan (alexia y dislexia) fue
el francés Joseph Dejerine, quien escribió lo siguiente luego de
realizar exámenes post mortem a varios pacientes diagnosticados
con dislexia: «Siempre hay una lesión muy atrás en la región
temporal posterior del hemisferio izquierdo, donde entran en
contigüidad los lóbulos occipital y parietal». También demostró que
la alexia dependía de una lesión unilateral en el hemisferio
izquierdo del cerebro, iniciando así el estudio neurológico de este
tipo de padecimientos.
Lecturas especiales
La lección de escrituras diferentes de las lenguas del poniente o de
escrituras especiales como escrituras para personas ciegas o
notación musical se diferencia mucho de lo ya descrito.
Direccionalidad de la lectura
Experimentos con escrituras diferentes han demostrado que no
solo los movimientos oculares se acostumbran a la dirección de
leer sino todo el sistema percepcional. Por ejemplo, si se escribe
de derecha a izquierda y de arriba abajo, como en chino tradicional,
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no solo los movimientos sacádicos cambian sus direcciones, sino
también el umbral de visión (perceptual span) y el periodo de
identi cación de las palabras (word identi cation span) cambian
sus formas.
Caracteres especiales
Escrituras que usan caracteres especiales no tienen alfabeto. Por
ejemplo en la escritura china cada carácter representa una sílaba,
es decir al leer un texto carácter por carácter se puede vocalizar
sílaba por sílaba. De un carácter se puede deducir su signi cación
inmediatamente. Por eso, aunque la tipografía di ere mucho de la
del occidente, no hay tantas diferencias: las duraciones de las
jaciones, las distancias de las sacadas y las extensiones de
los spans di eren, pero los fundamentos como subvocalización y
regresiones son casi idénticos.
Braille
Música en Braille
Braille es una escritura táctil usada por personas ciegas, es decir
se lee con las manos en lugar de los ojos. La lección de esta
escritura es mucho más secuencial y despacio que la de lectura
visual.
Fragmento del Claro de Luna, de Claude Debussy (1890).
Notación musical
Notación musical es la escritura para anotar música. Aunque es
posible cantar una melodía por notas no es posible vocalizar esta
escritura directamente, especialmente si contiene acordes, es decir
varias notas suenan simultáneamente. En general el lector no
convierte notas en habla pero sí en movimientos del cuerpo. Los
movimientos oculares se acomodan al contenido del «texto»: si la
melodía domina hay más sacadas horizontales, si la armonía
domina hay más sacadas verticales.
Fórmulas matemáticas
La lectura de fórmulas matemáticas se distingue de lector a lector.
Aunque en general son leídas de izquierda a derecha, hay muchos
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casos especiales, por ejemplo si la fórmula
contiene fracciones o matrices. La lectura de fórmulas matemáticas
es mucho más abstracta que la lectura de todas las otras
escrituras: es posible vocalizar una fórmula, pero eso no ayuda a
comprender su sentido. La comprensión de fórmulas es terreno
interesante pero hay pocos experimentos en este ámbito.
Fórmulas químicas
La lectura de fórmulas químicas requiere el conocimiento de la
nomenclatura o reglas de formulación química, de las que existen
diversas variantes. Así por ejemplo, el compuesto cuya fórmula
química es H2SO4 puede ser leído o nombrado de las siguientes
formas, todas ellas aceptadas por la IUPAC:
• Ácido sulfúrico. (Nomenclatura tradicional)
• Ácido tetraoxosulfúrico (VI). (Nomenclatura de Stock anterior a
2005)
• Tetraoxosulfato (VI) de hidrógeno. (Nomenclatura sistemática -
Recomendaciones IUPAC anterior a 2005)
• Dihidróxidodióxidoazufre. (Nomenclatura de adición -
Recomendaciones IUPAC 2005).
• Dihidrogeno(tetraoxidosulfato). (Nomenclatura de hidrógeno -
Recomendaciones
Técnicas de lectura
Hay distintas técnicas de lectura que sirven para adaptar la manera
de leer al objetivo que persigue el lector. Las dos intenciones más
comunes al leer son la maximización de la velocidad y la
maximización de comprensión del texto. En general estos objetivos
son contrarios y es necesario concertar un balance entre los dos.
Técnicas convencionales
Entre las técnicas convencionales, que persiguen maximizar la
comprensión, se encuentran la lectura secuencial, la lectura
intensiva y la lectura puntual.
Leyendo en la Abadía
Lectura secuencial
La lectura secuencial es la forma común de leer un texto. El lector
lee en su tiempo individual desde principio a n, sin repeticiones u
omisiones de la lectura.
Lectura intensiva
El objetivo de la lectura intensiva es comprender el texto completo
y analizar las intenciones del autor. No es un cambio de técnica
solo de la actitud del lector; no se identi ca con el texto o sus
protagonistas pero analiza el contenido, la lengua y la forma de
argumentación del autor neutralmente.
Lectura puntual
Al leer un texto puntual el lector solamente lee los pasajes que le
interesan. Esta técnica sirve para absorber mucha información en
poco tiempo.
Esta modalidad se basaba en leer obras por completo, hasta que
quedaran grabadas en la memoria. El lector reconstruye el libro y el
sentido.
Técnicas enfocadas a la velocidad de la lecturaVelocidad de la
lectura
La velocidad en la lectura normal depende de los nes y su unidad
de medida se expresa en palabras por minuto (ppm):
• para memorización, menos de 100 ppm
• lectura para aprendizaje (100-200 ppm)
• lectura de comprensión (200-400 ppm)
• lectura veloz:(400-700 ppm)
• informativa (500-800 ppm)
Entre ellas, la lectura de comprensión es probablemente el proceso
más importante, ya que es la que motiva la lectura cotidiana de la
mayor parte de la gente. En cambio, la lectura veloz es útil para
procesar super cialmente grandes cantidades de texto, pero está
por debajo del nivel de comprensión.
Las sugerencias para la elección de una determinada velocidad de
lectura deben incluir la exibilidad; la lectura reiterada de partes del
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texto cuando hay varios conceptos relativamente juntos o cuando el
material no es familiar al lector y la aceleración cuando es un
material familiar o presenta pocos conceptos.
Entre las técnicas de lectura que buscan mejorar la velocidad están
la lectura diagonal, el scanning, SpeedReading y PhotoReading.
Lectura diagonal
En lectura diagonal el lector solamente lee los pasajes especiales
de un texto, como títulos, la primera frase de un párrafo, palabras
acentuadas tipográ camente (negritas, cursivas), párrafos
importantes (resumen, conclusión) y el entorno de términos
importantes como fórmulas («2x+3=5»), listas («primer»,
«segundo»,...), conclusiones («por eso») y términos técnicos
(«costos jos»). Se llama lectura diagonal porque la mirada se
mueve rápidamente de la esquina superior izquierda a la esquina
inferior derecha. De ese modo es posible leer un texto muy rápido a
expensas de detalles y comprensión del estilo. Esta técnica es
usada especialmente al leer páginas web (hipertexto).
Escaneo
Escaneo es una técnica para buscar términos individuales en un
texto, basada en la teoría de identi cación de palabras comparando
sus imágenes. El lector se imagina la palabra en el estilo de fuente
del texto y después mueve la mirada rápidamente sobre el texto.
Lectura
Artículo principal: Lectura rápida
Historia
El uso de técnicas para lectura (reading) comenzó a desarrollarse
a principios del siglo xx, cuando el volumen de la información
escrita había aumentado considerablemente y debía estar al
alcance de mayor número de personas.
Durante la Primera Guerra Mundial muchos pilotos perdían
segundos vitales durante combate al tratar de distinguir si el avión
que se aproximaba era del bando propio o del enemigo. En
respuesta a ello se ideó el llamado «método taquitoscópico», que
consistía en mostrar aviones en una pantalla[cita requerida] durante
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pocos segundos para adiestrar a los pilotos a distinguirlos.
Gradualmente se aumentaba la cantidad de imágenes que se
proyectaban cada vez y se reducía el tiempo de exposición. Esta
idea fue tomada por los primeros cursos de lectura veloz,
proyectando cada vez más palabras en una pantalla y reduciendo
progresivamente el tiempo de exposición. Sin embargo, si se usa
solamente este método, las personas tieden a volver a su velocidad
de lectura habitual, ya que en realidad no se ha desarrollado una
nueva habilidad lectora. El incremento en la velocidad de lectura
observado en los soldados que emplearon el método
taquitoscópico se debió probablemente a la motivación.
Tiempo después, en los años sesenta, se descubrió que con un
entrenamiento adecuado los ojos aprenden a moverse más rápido,
con lo cual aumenta la cantidad de palabras que es posible
decodi car cada minuto.
Las técnicas modernas de lectura veloz se enfocan en la
«captación dinámica», es decir, pretenden llegar a una lectura
mental directa que permita ahorrar el tiempo de los pasos 2 y 3
(vocalización y audición) del proceso lector descrito arriba, ya que
no se puede hablar o escuchar más de 100 palabras por minuto.
Para ello procuran la visualización global de varias palabras o
frases enteras. No obstante, los estudios de comprensión lectora
hacen ver que la lectura veloz, ya sea informativa o de exploración,
es útil para procesar gran cantidad de información en poco tiempo,
pero inadecuada como hábito de estudio.
Técnica
La técnica conocida como speed reading («lectura veloz») combina
muchos aspectos diferentes para leer más rápido. En general es
similar a la lectura diagonal pero incluye otros factores como
concentración y ejercicios para los ojos.
Algunos críticos de que esta técnica argumentan que solamente es
la lectura diagonal con nombre diferente, combinado con factores
conocidos por sentido común. No hay prueba que ejercicios para
los ojos mejoran la percepción visual. No es necesario pagar
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seminarios para saber que concentración e iluminación buena son
imprescindibles para leer rápido.
Algunos consideran que se trata de una técnica para ejercitar la
concentración durante la lectura, lo que permite reducir
considerablemente el tiempo de absorción de la información.
Muchos han desarrollado la capacidad de lectura veloz por sus
propios medios, y coinciden en que la única clave es la
concentración.
PhotoReading
En el PhotoReading, inventado por Paul R. Scheele, el lector lee
una página en total. Al principio gana una idea general del texto
usando lectura diagonal para leer índice, títulos y párrafos
especiales como el texto en el revés de un libro. Después mira las
páginas una por una, se detiene unos segundos con mirada no
enfocada, en un estado mental muy relajado. Después de leer una
página así «activa» el contenido del texto cerrando los ojos y dando
rienda suelta a los pensamientos. Se compara la técnica con
la memoria eidética. porque experimentos demostraron que
lectores no extraen información de pasajes no enfocados.
Sospechan que la información obtenida por PhotoReading viene de
la lectura diagonal y de la imaginación del lector. Pero aunque fuera
muy fácil veri car la técnica, no existen experimentos haciéndolo.
Un lector veloz necesita saber: comprensión ÷ tiempo = V
• V = Velocidad
Total (de palabras leídas menos el porcentaje de no comprendidas,
divididas entre el total de segundos empleados, multiplicados por
60.
• Ejemplo 1: Una página con 600 palabras, leída en 4 minutos
con 30 por ciento no comprendido, se evalúa así: 600 - 30 por
ciento = 420 ÷ 4 minutos = 105 palabras por minuto.
• Ejemplo 2: 2 páginas con 200 palabras cada una se leen en
2:20 (min. s; con media página mal comprendida, se calcula
así: 400 -100 = 300 ÷ 140 = 2.14 X 60 = 123 palabras por
minuto.
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• Explicación: 400 palabras, menos la cuarta parte mal
comprendida son 100 y quedan 300 bien comprendidas, entre
2:20 (min. s) es decir 140 segundos = 2.14 palabras leídas por
segundo en promedio de dos páginas.
Historia de la lecturaEn la antigüedad
Los primeros jeroglí cos fueron diseñados hace 5000 años, en
cambio los alfabetos fonéticos más antiguos tienen alrededor de
3500 años. Las primeras obras escritas en ocasiones permitían
tener solamente una parte del texto.
Entre el siglo ii y el iv, la introducción del pergamino permitió la
redacción de obras compuestas por varios folios largos que podían
guardarse juntos y leerse consecutivamente. El libro de la época
actual sigue este mismo principio, pero la nueva presentación
permite consultar su contenido en una manera menos lineal, es
decir, acceder directamente a cierto pasaje del texto.
Alrededor del siglo x las palabras se escribían una tras otra, sin
espacios en blanco ni puntuación (scriptio continua):
Por otra parte, si bien textos que datan del siglo v a. C. atestiguan
que en Grecia se practicaba la lectura en silencio, probablemente
fuese una práctica excepcional durante siglos. La lectura en voz
alta era casi sistemática. En sus Confesiones, el santo
católico Agustín de Hipona menciona su estupefacción cuando vio
al santo Ambrosio de Milán leer en silencio.
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