La Contabilidad como Sistema de Información
Las organizaciones, grupos de individuos que buscan el bienestar, necesitan recursos
(económicos y humanos) para lograr sus objetivos, que pueden ser la maximización de
beneficios (máxima utilidad económica para empresas con fines de lucro) o el cumplimiento
óptimo del fin por el cual fueron creadas (para entes sin fines de lucro) [4-6].
Debido a que los recursos son escasos [7], la Administración busca combinarlos de la mejor
manera, implicando la toma de decisiones, la actuación y el control de los resultados,
considerando no solo los recursos, sino también las exigencias sociales y las normativas
vigentes [7, 8]. Los administradores modernos deben prestar especial atención al medio
ambiente y la responsabilidad social, ya que las metas empresariales están limitadas por estos
factores [8, 9].
Para una administración eficiente, toda decisión gerencial debe apoyarse en información
adecuada [10]. Esta información debe ser pertinente, confiable, clara y comparable, y debe
estar relacionada e integrada en un sistema [10].
Un sistema de información útil en una organización se compone de:
1. Sistemas de Información de Gestión (MIS): Recopilan y procesan información de carácter no
financiero para ayudar en la gestión y toma de decisiones [11, 12].
2. Sistema de Información Contable: Comprende los métodos, procedimientos y recursos
utilizados para controlar las actividades financieras de una entidad y resumirlas de forma útil
para la toma de decisiones [12]. La información contable se clasifica en contabilidad financiera
o externa y contabilidad de costos o interna [13].
Evolución y Vínculo de la Contabilidad con el Entorno
La Contabilidad y el entorno socioeconómico tienen una relación recíproca [13]. La Contabilidad
influye e impulsa la configuración y el crecimiento del medio en que se desenvuelve,
suministrando información útil que afecta la actividad económica y, por lo tanto, tiene un papel
importante en el Desarrollo Económico [14-16].
Esta vinculación histórica se resume en tres momentos clave:
1. El Renacimiento: Marcado por el auge de la escritura, el comercio, el crédito y el incipiente
capitalismo [17]. La amplia utilización de la partida doble ofreció un sistema de registro y control
integrado que contribuyó a facilitar las dimensiones y la expansión espacial de las empresas
[18, 19].
2. El auge del capitalismo (siglos XVIII y XIX): La Revolución Industrial consolidó el
capitalismo, y la disciplina contable comenzó a preocuparse por la dimensión económica de los
datos [20]. En este periodo se perfeccionaron los conceptos de Beneficio y Situación
Patrimonial y se desarrolló la contabilidad de costos [21]. El uso de la partida doble facilitó la
separación entre el propietario y la gerencia, impulsando el crecimiento de grandes empresas y
la acumulación de capitales [22].
3. La Responsabilidad Social y el Paradigma de Utilidad (siglo XX): La contabilidad integra el
concepto de responsabilidad social, reconociendo que la empresa administra no solo el capital
de sus propietarios, sino también factores de producción confiados por la comunidad, y que
debe satisfacer una coalición de intereses [23, 24]. Surge así la Contabilidad Social [25]. La
orientación hacia el paradigma de utilidad se centra en suministrar información útil para la toma
de decisiones, permitiendo la evaluación de la situación económica y, especialmente, la
predicción del comportamiento futuro [26].
Concepto y Usuarios de la Contabilidad
La Contabilidad se define como una herramienta de comunicación en la que el órgano de
gestión (el emisor) capta y procesa datos de la realidad económica y social para transmitir
información útil a los usuarios (receptores) con el fin de que tomen decisiones [27, 28].
Los usuarios de la contabilidad se dividen en dos grandes grupos [29]:
1. Usuarios Internos: Quienes integran la empresa, como propietarios o accionistas, mandos
medios/administradores, y trabajadores [29, 30].
2. Usuarios Externos: Quienes no pertenecen a la empresa pero requieren su información
financiera, como acreedores, instituciones financieras y organismos estatales (para el control
de tributos) [30-32].
Para satisfacer las diversas necesidades de información, la contabilidad elabora dos tipos de
informes [32]:
* Informes Financieros: Se elaboran para gerencia y usuarios externos, basándose en normas
contables legales y profesionales, con contenidos verificables por un auditor independiente [32].
* Informes de Gestión: Se generan para los usuarios internos, complementando la información
externa e incluyendo hechos no siempre considerados por las normas contables [33].