HISTORIA DEL ESPECTÁCULO - TAREA II
FICHA DIDÁCTICA Nº: II
TEMA: el teatro no occidental.
NOMBRE Y APELLIDOS: Claudia Vicente Gálvez.
CURSO: 3ºB
ESPECIALIDAD: Textual
1. Marco histórico de la época/Hechos destacables
El origen del teatro no occidental está muy vinculado al rito y a lo religioso. No hay una fecha exacta
sobre cuándo empieza el teatro, pero si entendemos el teatro como una acción realizada ante una
comunidad con una finalidad concreta, el chamán prehistórico puede considerarse uno de los primeros
antecedentes del actor. Este realizaba rituales con vestuario, palabras y gestos ante un público,
buscando la conexión con lo divino, algo que será fundamental en el desarrollo del teatro en muchas
civilizaciones de aquí en adelante.
En las artes escénicas se diferencian dos grandes tradiciones: la oriental y la occidental,
principalmente europea. El teatro oriental, desarrollado en países como India, China, Japón o el
sudeste asiático, presenta unas características propias que lo distinguen claramente del teatro
occidental posterior al Renacimiento: no busca imitar la realidad, sino representarla de forma
simbólica y ritual. Este tipo de teatro llegó a Occidente a finales del siglo XIX y tuvo una gran
influencia en numerosos creadores teatrales, que empezaron a cuestionar el realismo y el predominio
del texto en escena.
2. Innovaciones en la puesta en escena
Una de las principales innovaciones del teatro no occidental es rechazar el naturalismo: las obras no
intentan reproducir la realidad tal y como es, sino interpretarla o reflejarla a través de símbolos, gestos
y convenciones escénicas.
Las representaciones suelen ser obras de arte completas, en las que se mezclan teatro, danza, música y
canto. Todo está integrado y tiene el mismo peso escénico.
La formación del actor también es muy diferente a la occidental: se basa en un entrenamiento largo y
exigente que da mucha importancia al cuerpo, la danza, la agilidad y el control vocal, por encima del
análisis psicológico del personaje. El actor no interpreta desde la emoción interna, sino desde una
técnica corporal muy precisa.
3. Signos no textuales
En el teatro no occidental, los elementos no textuales tienen un papel fundamental y están cargados de
significado:
- Vestuario, maquillaje y máscaras: son esenciales y funcionan como códigos visuales. Los
colores, las formas o los diseños indican el tipo de personaje, su carácter o su función dentro
de la obra.
- Movimiento y gesto: están muy estilizados y suelen convertirse en una especie de danza
simbólica.
- Escenografía: es sencilla y simbólica. Por ejemplo, en el teatro Nō japonés, el escenario
apenas cambia y los elementos que aparecen tienen un valor simbólico fijo. En la Ópera de
Pekín, acciones complejas se representan mediante convenciones muy simples, como un
paseo circular para indicar un viaje largo.
- Espacio sonoro: la música y el canto acompañan constantemente la acción escénica.
- Relación con el público: el teatro se entiende como una experiencia compartida. El público es
consciente de que está ante una representación y participa en ella de forma libre, entrando y
saliendo o centrándose solo en los momentos que más le interesan.
5. Aportación bibliográfica
- Artaud, A. (1938). El teatro y su doble. Edhasa.
- Artaud, A. (1987). México: viaje al país de los tarahumaras.
- Barba, E. (1990). La canoa de papel: Tratado de antropología teatral. Artezblai.
- Grotowski, J. (2002). Hacia un teatro pobre.
- (Apuntes y pdf vistos en clase)
6. Aportación videográfica y páginas web
- Japan Arts Council. (s. f.). Bunraku puppet theatre. YouTube.
[Link]
- Japan Arts Council. (s. f.). Noh theatre. YouTube.
[Link]
- (s. f.). Kathakali dance drama. YouTube.
[Link]
- (s. f.). Butoh dance performance. YouTube.
[Link]
7. Otras aportaciones de interés
He hablado, siguiendo la guía de la ficha, del marco histórico, las innovaciones y los signos del teatro
no occidental, pero me parece de importancia relevante hacer también un pequeño resumen de las
formas teatrales de cada uno de las distintas regiones que hemos estudiado en clase, ya que el teatro
no occidental se desarrolla de distinta manera según los contextos culturales y geográficos.
- Egipto
En el Antiguo Egipto, las manifestaciones teatrales estaban ligadas al culto a los muertos y a las
ceremonias religiosas. Destacan los Misterios de Osiris, un conjunto de rituales escénicos que duraban
varios días y que representaban la muerte y resurrección del dios. Estas ceremonias combinaban
danza, canto y representación simbólica, y pueden considerarse una de las primeras formas teatrales
ritualizadas.
- China
El teatro chino tiene un origen ritual y recibe influencias de la India. Ya en el siglo VI a. C. existían
formas teatrales que combinaban danza, mimo, acrobacias y canto.
Su mayor desarrollo se produce durante la dinastía Yuan y alcanza su máxima expresión con la Ópera
de Pekín en el siglo XIX.
No existe una división clara por géneros, y las obras suelen tener un tono melodramático y final feliz.
Los personajes se organizan en tipos fijos, como Sheng (personajes masculinos), Tan (personajes
femeninos, interpretados por hombres), Chou (cómicos), y Ching (personajes fuertes o guerreros).
El maquillaje y el vestuario funcionan como códigos visuales que indican el carácter y la función de
cada personaje.
- Japón
En Japón se desarrollan algunas de las formas teatrales más influyentes del teatro oriental:
a. Bunraku: teatro de títeres de gran complejidad técnica, donde los muñecos son manipulados a
la vista del público. Durante un tiempo fue incluso más valorado que el teatro de actores.
b. Nō: forma aristocrática del teatro japonés, con un fuerte carácter ritual. Utiliza máscaras,
movimientos muy estilizados y textos poéticos difíciles de comprender para el público
occidental. Sus temas suelen ser leyendas, dioses o hazañas guerreras.
c. Kabuki: teatro popular derivado del Nō. Es más accesible para el público, con mayor
dinamismo, colorido y textos más comprensibles.
En estas formas, los papeles femeninos son interpretados tradicionalmente por hombres, y la música y
el movimiento tienen tanta importancia como la palabra.
- India
El teatro de la India es uno de los más antiguos, con textos escritos en sánscrito desde el siglo V a. C.
Destaca el autor Kalidasa, cuya obra Shakuntala influyó incluso en dramaturgos occidentales.
Una de las formas más representativas es el Kathakali, originado en el siglo XVII en Kerala. Se basa
en relatos mitológicos extraídos del Mahabharata y el Ramayana. En el Kathakali no se utiliza el
habla: la narración se construye exclusivamente a través del cuerpo, la danza, los gestos faciales y el
maquillaje, que está altamente codificado.
- Mundo árabe
A pesar de las restricciones de la religión islámica, existen diversas formas teatrales en los países
árabes. Entre ellas destacan el Teatro de Pésame, de carácter religioso, y el del Sultán de los
estudiantes. Sin embargo, la forma más popular es el Teatro del Tapete, un teatro ambulante que se
representa sobre una alfombra y que mantiene una fuerte relación directa con el público.
- África subsahariana
El teatro africano está profundamente vinculado a la vida comunitaria y a los rituales. Los temas más
frecuentes están relacionados con la fertilidad, tanto humana como de la tierra y el ganado, reflejando
economías basadas en la agricultura, la ganadería y la pesca. La música, la danza y el ritmo son
elementos esenciales, y no existe una separación clara entre intérpretes y comunidad.
- Japón contemporáneo: el Butoh
Dentro del contexto japonés moderno surge el Butoh, una forma de teatro-danza creada tras la
Segunda Guerra Mundial por Tatsumi Hijikata y Kazuo Ōno. El Butoh reflexiona sobre el cuerpo, la
identidad y el trauma de la posguerra, utilizando movimientos lentos, deformes o grotescos. Combina
elementos del teatro tradicional japonés con influencias de la vanguardia europea, y ha tenido una
gran repercusión en el teatro físico contemporáneo.
8. Análisis crítico y personal
El teatro no occidental propone una forma muy distinta de entender la escena frente al teatro
occidental al que estamos más acostumbrados. Mientras que en Occidente el texto y la historia suelen
ser lo principal, en estas tradiciones lo más importante es el cuerpo, el gesto, la música y el símbolo.
Esto hace que, como espectadora, al principio pueda resultar más difícil de entender, pero también
mucho más sensorial y directo.
Personalmente, me parece interesante cómo este tipo de teatro no busca que el público “entienda”
todo de forma racional, sino que sienta lo que está ocurriendo en escena. El hecho de que muchas
acciones estén codificadas y no se expliquen con palabras obliga al espectador a implicarse más
activamente y a mirar de otra manera. No es un teatro cómodo ni rápido, pero sí muy potente a nivel
visual y emocional.
Además, me llama la atención la importancia que se le da al entrenamiento del actor. El trabajo
corporal tan riguroso y la precisión del gesto hacen que el intérprete tenga una presencia escénica muy
fuerte, incluso cuando aparentemente no está haciendo “nada”. Esto contrasta mucho con nuestro
teatro más psicológico, donde todo depende del texto y de la emoción interior.
En el caso del Butoh, que es lo que más me ha llamado la atención de este tema, esta idea se lleva
todavía más al extremo. Aunque puede resultar inquietante o incluso incómodo de ver, me parece una
forma muy honesta de usar el cuerpo como herramienta de expresión, sin buscar la belleza, sino la
verdad. En conjunto, creo que el estudio del teatro no occidental amplía mucho la manera de entender
la escena y aporta referencias muy valiosas para el teatro contemporáneo.