0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas21 páginas

Uso de probióticos en pediatría

El documento aborda la importancia de la microbiota intestinal en la salud pediátrica, destacando el uso de probióticos y prebióticos para tratar diversas patologías gastrointestinales en niños. Se enfatiza la prevención de la enterocolitis necrotizante en neonatos prematuros mediante la colonización adecuada de la microbiota y el uso de fórmulas lácteas suplementadas. Además, se presentan evidencias sobre los beneficios de los probióticos en la mejora de la salud digestiva y la reducción de infecciones en lactantes.

Cargado por

rociolibros90
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
4 vistas21 páginas

Uso de probióticos en pediatría

El documento aborda la importancia de la microbiota intestinal en la salud pediátrica, destacando el uso de probióticos y prebióticos para tratar diversas patologías gastrointestinales en niños. Se enfatiza la prevención de la enterocolitis necrotizante en neonatos prematuros mediante la colonización adecuada de la microbiota y el uso de fórmulas lácteas suplementadas. Además, se presentan evidencias sobre los beneficios de los probióticos en la mejora de la salud digestiva y la reducción de infecciones en lactantes.

Cargado por

rociolibros90
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

MÓDULO

3
PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA
EN EL NIÑO
Guillermo Álvarez Calatayud

INTRODUCCIÓN
Cada individuo posee una comunidad Cada vez se da mayor importancia a
microbiana peculiar que depende de su la modulación de la microbiota intestinal
genotipo y de la exposición temprana a mediante el empleo de probióticos, pre-
los microorganismos de su entorno, pero bióticos y simbióticos para tratar diversas
también de la dieta, los cambios de estilo enfermedades, principalmente problemas
de vida o la terapia frente a las infecciones. gastrointestinales, como diferentes tipos
Esto implica que la colonización desde el de diarreas (de la comunidad, asociadas a
nacimiento será diferente dependiendo de los antibióticos, del viajero, intolerancia a
factores como el tipo de parto, del modelo la lactosa, etc.), trastornos funcionales (có-
de lactancia, el entorno rural o urbano en lico del lactante o síndrome del intestino
que crecemos, el nacer en un país en vías irritable) o procesos inflamatorios (colitis
de desarrollo o desarrollado, el uso de anti- ulcerosa). Además, se usan con éxito en
bióticos, especialmente los utilizados para diversas patologías de la mujer lactante
combatir infecciones durante el parto y en (mastitis) y se ha valorado su efecto en las
la primera infancia, etc. Un inadecuado de- alergias como la dermatitis atópica y en la
sarrollo de nuestra microbiota digestiva prevención de infecciones (desde el recién
durante los primeros meses de vida por el nacido prematuro hasta el adolescente).
aumento del número de cesáreas, el aban- Paralelamente a los numerosos proyec-
dono prematuro de la lactancia materna o, tos de investigación que han aparecido en
ya en la edad adulta, por el abuso de anti- los últimos años dedicados a ampliar el co-
bióticos, una dieta inadecuada o el proceso nocimiento de la microbiota autóctona, las
del envejecimiento, nos puede llevar a un investigaciones en animales de experimen-
estado de disbiosis con una alteración de tación y en humanos abren la puerta a fu-
la microbiota tanto cualitativa (especies turas aplicaciones con la suplementación
distintas a las habituales) como cuantita- de estos organismos y nutrientes. Hay estu-
tiva (menor concentración de sus bacterias dios que apoyarían su utilización en proble-
beneficiosas). La consecuencia será la dis- mas nutricionales (obesidad, malnutrición),
minución de sus efectos saludables y, con enfermedades neurológicas y alteraciones
frecuencia, la aparición de enfermedades del comportamiento (autismo, TDAH), en
como, por ejemplo, las diarreas. la enfermedad periodontal y la eventual
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

2 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

prevención en varios tipos de cáncer. Por tanto, tienen más probabilidades de ser
último, se está avanzando en las repercu- colonizados por menos microorganismos
siones que la alteración de la microbiota y más patógenos, estando los pretérmino,
puede tener en la aparición de enferme- especialmente los de muy bajo peso al
dades cardiovasculares, arterioesclerosis, nacimiento, en desventaja respecto a los
diabetes, hipercolesterolemia, síndrome neonatos a término en relación con el de-
metabólico, etc. sarrollo de la microbiota intestinal. Entre
La Pediatría es una de las disciplinas los factores que contribuyen a ello, además
donde los metanálisis y revisiones siste- de la inmadurez intestinal, tenemos: rup-
máticas de ensayos clínicos contrastados tura prematura de membranas, infección
han demostrado su ef icacia en diversas materna, aumento de incidencia de cesá-
patologías, sobre todo digestivas. Por este reas, exposición a antibioterapia de amplio
motivo, su empleo se va asentando pau- espectro en periodo perinatal y postnatal
latinamente en la práctica clínica habitual o a otras medicaciones modificadoras del
de los pediatras. Además, existen varias lí- intestino (bloqueantes H2), alteraciones en
neas de investigación abiertas en la suple- la motilidad intestinal, periodos de ayuno,
mentación con probióticos en la infancia. A resistencias microbianas por ingreso en
continuación, vamos a desarrollar las prin- cuidados intensivos y menor consumo de
cipales patologías digestivas pediátricas leche materna.
donde las más relevantes guías de práctica La enterocolitis necrotizante (NEC) es
clínica recomiendan su empleo basándose la enfermedad adquirida más grave del
en la evidencia científica existente hasta el tracto gastrointestinal en los pretérmino,
momento. Las aplicaciones clínicas de los con una incidencia en torno al 5-10% en
probióticos en la edad pediátrica han ido recién nacidos de muy bajo peso e incluso
creciendo con el curso de los años. Junto a algo mayor en los de extremo bajo peso
indicaciones clásicas y ampliamente estu- de menos de 28 semanas. Esta patología
diadas, como pueden ser la diarrea aguda se asocia con una morbilidad y mortalidad
y la asociada a antibióticos, en el presente mayores en dicha población. Se considera
módulo se revisan las evidencias científi- que la colonización bacteriana es un requi-
cas sobre el uso de los probióticos en el sito para el desarrollo de NEC y, combina-
resto de la patología gastroenterológica do con la prematuridad y la alimentación
pediátrica. enteral con fórmula, predispone al recién
nacido a esta condición inflamatoria grave.
La mayoría de metanálisis que han es-
Prevención de la enterocolitis tudiado el uso de probióticos en recién
necrotizante nacidos tienen como objetivo primario la
Existen diferencias significativas en el valoración de su empleo en la prevención
patrón de colonización entre los recién na- de la NEC. Según éstos, la suplementación
cidos a término y los pretérmino. El intesti- enteral con algunas cepas reduce de forma
no de los prematuros se coloniza general- significativa frente al placebo la inciden-
mente por Bacteroides, E. coli y Klebsiella cia de NEC grave (estadios II o mayores) e
mientras que los organismos comensales incluso en algunos de ellos apuntan a un
benef iciosos como las bif idobacterias y descenso de la mortalidad. Sin embargo,
los lactobacilos tienden a aparecer sólo no se ha observado una disminución sig-
a partir de la tercera semana de vida. Por nificativa en la sepsis nosocomial o en los
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

3 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

días de nutrición parenteral. El efecto be- zados en metanálisis. Sin embargo, es ne-
neficioso de los probióticos en la madurez cesario tener precaución antes de adop-
gastrointestinal y en su función podría me- tar los probióticos como profilaxis, puesto
jorar la tolerancia enteral, así como reducir que sí que están descritos algunos casos
el riesgo de enterocolitis necrotizante en de sepsis por lactobacilos en prematuros
los pretérmino. Algunos ensayos han anali- con intestino corto y en lactantes y niños
zado también este punto, observando que inmunocomprometidos.
los neonatos con probióticos alcanzaban
nutriciones enterales completas significa-
tivamente antes que en los grupos control. Probióticos y prebióticos en las fórmulas
Se necesitan más ensayos para evaluar este lácteas infantiles
potencial beneficio de los probióticos, en La leche materna sigue siendo el ali-
vista del papel importante de la intoleran- mento ideal y de manera exclusiva para el
cia enteral y la consecuente privación nu- lactante sano en los primeros meses de la
tricional en la restricción postnatal al creci- vida ya que su composición está especí-
miento de los recién nacidos con extremo ficamente adaptada a las características
bajo peso. digestivas y a las necesidades nutritivas y
Aunque la mayoría de los estudios utili- de crecimiento del lactante. Además de
zan lactobacilos y bifidobacterias, lo hacen los nutrientes, la leche humana contiene
con una dosificación diferente, variando compuestos bioactivos responsables de
además en el intervalo y la duración del una amplia gama de efectos beneficiosos
tratamiento. El momento de iniciar el tra- como la promoción de la maduración del
tamiento con probióticos tampoco se ha sistema inmunitario, la protección contra
establecido, dependiendo de la política de las infecciones y el desarrollo cognitivo, en-
cada Unidad de Cuidados Intensivos Neo- tre otras funciones. Dentro de estos com-
natales (UCIN). Esa heterogeneidad dificul- puestos bioactivos, desde hace unos años
ta la extrapolación de los resultados de los sabemos que la leche humana no es estéril
estudios y el establecimiento de unas pau- y contiene bacterias (se han aislado más
tas de tratamiento concretas. No obstante, de 250 especies en mujeres sanas) y oligo-
se ha de tener en cuenta que los resultados sacáridos en grandes cantidades, denomi-
publicados de la suplementación con pro- nados oligosacáridos de la leche humana
bióticos puede variar según las unidades (reconocidos con las siglas HMO) cuya fun-
dependiendo de las distintas políticas de ción es la de favorecer el crecimiento de las
alimentación enteral (precoz vs retrasada, bacterias del intestino del lactante, sobre
mínima vs nutricional, lactancia materna todo las bifidobacterias, por lo que se les
vs fórmula) y del uso de antibióticos en las considera los primeros prebióticos con las
sospechas de sepsis o sepsis confirmada, implicaciones beneficiosas que esto tiene
puesto que esto afecta a la colonización en para la salud del lactante.
los pretérmino. Las fórmulas lácteas surgen como una
El perfil de seguridad de los probióticos alternativa en la nutrición del lactante
es importante, sobre todo en la población cuando la lactancia materna no es posible.
de neonatos pretérmino. No se han docu- El objetivo final de las fórmulas lácteas in-
mentado infecciones sistémicas causadas fantiles es acercarse al “patrón oro”, la leche
por los microorganismos utilizados como materna, no sólo copiando sus componen-
probióticos en los distintos ensayos anali- tes, sino intentando conseguir una funcio-
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

4 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

TABLA I. BENEFICIOS DEL EMPLEO DE PROBIÓTICOS Y PREBIÓTICOS EN LAS FÓRMULAS LÁCTEAS


INFANTILES

FÓRMULAS DE INICIO FÓRMULAS DE CONTINUACIÓN

• Beneficio en frecuencia y consistencia • Beneficio en infecciones gastrointestinales


de las deposiciones (LGG) (B. lactis, L. reuteri, L. fermentum, L. saliva-
• Menor incidencia de enfermedades alér- rius, B. bifidum, S. thermophilus)
gicas (LGG) • Beneficio en infecciones respiratorias (L. fer-
• Menor incidencia de enfermedades in- mentum, L. salivarius)
fecciosas (HMO sintéticos) • ↓ empleo de antibióticos (B. lactis, S thermo-
philus, L. reuteri)
• ↓ llanto, irritabilidad (B. lactis, S thermophilus,
L. reuteri)
• Beneficio en consistencia de las deposiciones
(GOS:FOS)
• Prevención del eczema (GOS:FOS)

nalidad similar, medible por sus efectos en nes gastrointestinales y de vías respirato-
el lactante. De hecho, el perfil microbiano rias altas, menor utilización de antibióticos,
de los recién nacidos a término, por parto menos incidencia de procesos alérgicos,
vaginal y alimentados exclusivamente con principalmente dermatitis atópica, en los
leche matera constituye el estándar de mi- lactantes con riesgo y menor incidencia
crobiota beneficiosa y debe servir de refe- de estreñimiento. En la tabla I se resumen
rencia para el desarrollo de las fórmulas in- los efectos beneficiosos de algunas cepas
fantiles. La composición de las fórmulas se y prebióticos añadidos a las fórmulas lác-
ha ido modificando a medida que se han teas infantiles. Además, existen numerosos
ido conociendo las necesidades nutriciona- estudios que vinculan la composición de
les del lactante. Desde hace muchos años la microbiota intestinal y el desarrollo del
se sabe que la leche materna evoluciona y sistema inmunitario y cómo aquella podría
cambia continuamente, adaptándose a las modular la respuesta y el desarrollo de los
necesidades de cada niño a lo largo de la mecanismos de alergia y tolerancia a largo
lactancia, y que mantiene unas diferencias plazo. El uso de la cepa L. rhamnosus GG
básicas respecto a la leche de vaca, que es en fórmulas lácteas hidrolizadas aumenta
desde la que partimos para la elaboración el porcentaje de lactantes que adquieren
de las fórmulas lácteas. Diferentes compo- tolerancia inmunológica en alérgicos a las
nentes (probióticos, prebióticos, simbióti- proteínas de leche de vaca.
cos, postbióticos) pueden ser añadidos a La revisión del Comité de Nutrición de
las fórmulas lácteas infantiles. la Sociedad Europea de Gastroenterolo-
Estas fórmulas lácteas son seguras y han gía, Hepatología y Nutrición Pediátrica
demostrado ser bien toleradas por los lac- (ESPGHAN) establece, respecto a los po-
tantes, no producen efectos adversos y no sibles beneficios en la administración de
alteran el crecimiento. Además, presentan fórmulas suplementadas con probióticos
una serie de efectos clínicos beneficiosos y prebióticos a lactantes menores de 4-6
tales como menor incidencia de infeccio- meses y según la evidencia disponible, que
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

5 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

no se han constatado efectos clínicos con- posiciones y/o el aumento de la frecuen-


sistentes, aunque admite que su adición cia de las mismas (más de 3 en 24 horas),
(tanto en las fórmulas de inicio como de acompañándose o no de fiebre o vómitos.
continuación) puede tener efectos bene- Generalmente la diarrea se resuelve antes
ficiosos sobre la frecuencia y consistencia de 7 días y no suele durar más de 14 días.
de las deposiciones, sobre las infecciones Las manifestaciones clínicas más frecuen-
gastrointestinales, la disminución en el em- tes de las gastroenteritis agudas (GEA) son
pleo de antibióticos y en la irritabilidad del diarrea, vómitos, fiebre y dolor abdominal
cólico. Como conclusión, este Comité no de inicio agudo. La diarrea es una de las
recomienda el empleo de fórmulas suple- enfermedades más comunes de los niños
mentadas con probióticos y/o prebióticos y la segunda en morbilidad y mortalidad a
de forma rutinaria, aunque es posible que nivel mundial siendo el primer motivo de
la adición de determinadas cepas pueda hospitalización en niños menores de tres
ser recomendable. La escasa calidad de años en Europa. Los rotavirus han sido la
los estudios metodológicos (tipo de pro- primera causa de GEA en Europa hasta la
biótico, duración de la intervención) hacen introducción de la vacuna, pero actualmen-
que el Comité crea que aún hay demasiada te son los norovirus los microorganismos
incertidumbre. Aun así, debido a que son principales en los últimos años en España.
necesarios más estudios con mayor rigor Las características de las heces pueden va-
metodológico, no recomienda el uso siste- riar en función del agente etiológico siendo
mático de una fórmula suplementada con acuosas en las virales frente a deposiciones
estos componentes en lactantes. con sangre y moco en las enteroinvasivas,
Muchos expertos consideran que la le- debidas a agentes bacterianos.
che materna es una excelente fuente de Desde hace años, las principales guías
bacterias comensales y probióticas para de práctica clínica (GPC) recomiendan las
el intestino infantil, además de contener soluciones de rehidratación oral (SRO) de
gran cantidad de oligosacáridos con efec- baja osmolaridad (50/60 mmol/L de sodio)
to prebiótico por lo que no es de extrañar como uno de los pilares del manejo de la
que existan profundas diferencias entre la diarrea aguda en la infancia. Es importan-
microbiota intestinal de los niños que re- te concienciar a los padres que es mucho
ciben lactancia materna y la de aquellos mejor emplear SRO en vez de líquidos
alimentados con fórmulas infantiles. Es claros (agua, limonada alcalina) o bebidas
por ello, que muchos pensamos que una energéticas (como el clásico Aquarius®)
suplementación racional de las fórmulas ya que estas bebidas no tienen la concen-
lácteas para lactantes, avalada por ensayos tración de sales adecuada para reempla-
clínicos controlados, con cepas probióticas zar las pérdidas producidas por la diarrea.
específicas, con dosificación adecuada, y También, las guías internacionales sobre
con prebióticos sí podría estar justificada el manejo de la GEA en pacientes pediá-
en un futuro. tricos coinciden en la reintroducción pre-
coz de la alimentación previa a la aparición
del episodio, manteniendo en todo caso la
Diarrea aguda adquirida en la lactancia materna incluso durante la fase
comunidad de rehidratación, así como la dieta habi-
La diarrea aguda se def ine como la tual a cualquier edad tras la rehidratación
disminución de la consistencia de las de- inicial de las primeras 4-6 horas. No existe
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

6 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

evidencia en cuanto al uso de dietas astrin- bióticos en diferentes patologías digestivas.


gentes durante el periodo de diarrea por En general, la eficacia de los probióticos
lo que no puede recomendarse el empleo en el tratamiento de la diarrea aguda en
de las mismas, debiendo mantenerse la los niños se produce al acortar en un día
alimentación normal evitando excesos de la duración del episodio, disminuir el nú-
azúcares simples. Se recomiendan ingestas mero de deposiciones al segundo día de
frecuentes y ligeras especialmente en ni- tratamiento y el porcentaje de diarreas que
ños pequeños. Los lactantes deben poner- se prolongan más de 4 días. Parece que
se al pecho u ofrecerles biberón con mayor los efectos beneficiosos son más notables
frecuencia. Sólo en los pacientes que pre- cuanto más precozmente se administran
senten diarrea prolongada o sospecha de los probióticos en el curso de la enferme-
malabsorción asociada sí está recomenda- dad, no evidenciándose efectos adversos
do el uso de fórmulas sin lactosa. con su administración. El efecto benef i-
La mayor evidencia sobre la eficacia de cioso es más significativo en las diarreas
los probióticos ha sido descrita para el tra- producidas por rotavirus.
tamiento de la diarrea, estimándose que Sin embargo, las últimas revisiones de
el 40% de sus usos es en esta patología. Es las guías de recomendaciones del uso de
bien conocido que el efecto de los probió- probióticos no han beneficiado mucho a
ticos es específico de cepa. Por tanto, anali- los consejos que deben trasmitir a sus pa-
zar en conjunto cepas y especies diferentes cientes los profesionales sanitarios sobre
no parece el enfoque más adecuado a la su empleo en la diarrea aguda, a pesar de
hora de evaluar la eficacia de los probióti- seguir las normas de la Medicina Basada
cos en el tratamiento de la diarrea aguda. en la Evidencia. Probablemente, numero-
Así, en los últimos años se han publicado sos metanálisis tengan errores metodo-
numerosas revisiones sistemáticas y meta- lógicos al incluir al conjunto de todos los
nálisis en los que se estudia cada una de probióticos con dosis bajas y casos leves
las cepas por separado y son recogidos en donde no era necesario su uso. Al analizar
las diferentes GPC. estudios de baja calidad, no sólo estamos
La Organización Mundial de Gastroente- poniendo en duda su empleo en donde
rología (WGO), en su última actualización seguramente sea necesario restablecer la
en 2023 ha ampliado significativamente, microbiota intestinal perdida en procesos
a la vista de los ensayos clínicos realizados, como la diarrea aguda o la diarrea asocia-
el número de preparados con probióticos da a antibióticos (DAA), sino que, además,
para la diarrea infantil, aunque sigue re- sin desearlo, podemos frenar muchos de
marcando que las cepas con mayor nivel los estudios serios de investigación que se
de evidencia científica son Lactobacillus realizan en el campo de la microbiota y su
rhamnosus GG y Saccharomyces boulardii. relación con más de tres centenares de
La última revisión de la GPC del Grupo de enfermedades. Parece que estamos en el
Trabajo de Probióticos y Prebióticos de la momento de que los expertos y sociedades
ESPGHAN af irma que las cepas con evi- científicas debemos abordar el tema bajo
dencia científica suficiente siguen siendo el mayor rigor científico. Por ese motivo,
S. boulardii, L. rhamnosus GG y, en menor la Sociedad Iberoamericana de Microbio-
medida, Lactobacillus reuteri DSM 17938. ta, Probióticos y Prebióticos (SIAMPyP) ha
En la tabla II se resumen las principales in- creado un Grupo de Trabajo donde exper-
dicaciones pediátricas del empleo de pro- tos en gastroenterología pediátrica de am-
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

7 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

TABLA II. INDICACIONES PEDIÁTRICAS DE PROBIÓTICOS Y PREBIOTICOS CON NIVEL DE


EVIDENCIA SEGÚN LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE GASTROENTEROLOGÍA (WGO), 2023

INDICACIÓN CEPAS

Tratamiento diarrea infecciosa aguda L. rhamnosus GG, S. boulardii, L. reuteri DSM


17938 (1)

Prevención diarrea nosocomial L. rhamnosus GG (1)

Prevención diarrea asociada a antibióticos L. rhamnosus GG, S. boulardii (1)

Prevención diarrea C. difficile S. boulardii (1)

Dolor abdominal funcional/ SII L. rhamnosus GG, L. reuteri DSM 17938 (1)

Cólico del lactante L. reuteri DSM 17938 (1)


B. lactis Bb12 (2)

Prevención de enterocolitis necrotizante L. rhamnosus GG, L. reuteri DSM 17938 (1)


B. infantis BB-02 + B. lactis BB-12 +
Str. Thermophilus TH-4 (1)

Infección Helicobacter pylori S. boulardii (1)

Inducción a la remisión de colitis ulcerosa VSL#3, E coli Nissle 1917 (3)

Pouchitis VSL#3 (3)

Hígado graso no alcohólico L. acidophilus asociado a otras cepas de bifido-


bacterias y lactobacilos (1)

bos lados del Atlántico van a revisar todos to antibiótico hasta 3-8 semanas después,
estos aspectos y dar un poco de claridad y siendo inexplicable por otra causa. Su inci-
trasparencia tanto a los profesionales que dencia es de un 11-40% en los niños, según
atienden este grupo de enfermedades tan las diferentes estadísticas. Prácticamente
prevalente y con tanta morbi-mortalidad todos los antibióticos tanto si se administra
en la infancia como a los propios pacientes por vía oral o inyectado, pueden desenca-
y familiares. denarla, pero es frecuente con aquellos de
amplio espectro o que sean efectivos fren-
te a bacterias anaerobias, como aminope-
Diarrea asociada a antibióticos nicilinas, cefalosporinas y clindamicina. En
El consumo de antibióticos es muy fre- España, la asociación de amoxicilina y ácido
cuente en los países desarrollados siendo clavulánico es la causa más frecuente.
en los niños tres veces mayor al de la po- El espectro clínico abarca desde la dia-
blación adulta. La antibioterapia puede rrea leve y autolimitada acompañada de
alterar la resistencia a la colonización de la dolor abdominal, que cede espontánea-
microbiota intestinal, dando lugar a una di- mente sin complicaciones, hasta cuadros
versidad de síntomas, entre los que desta- graves de colitis con diarrea abundante,
ca la diarrea. Denominamos DAA a aquélla fiebre alta, peritonismo y sepsis, pudiendo
que aparece desde el inicio del tratamien- poner en peligro la vida del paciente. La
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

8 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

gravedad de la diarrea va a estar determi- mos, siendo una opción terapéutica cada
nada por el desarrollo de complicaciones, vez más aceptada y extendida por parte
fundamentalmente alteraciones hidroelec- de médicos y farmacéuticos. Protegiendo
trolíticas, megacolon tóxico (dilatación ma- nuestra microbiota en las edades tem-
siva del intestino grueso con fallo del or- pranas de la vida unido a unos hábitos de
ganismo por diseminación de la infección, vida saludables seguramente disminuirá
que obliga a una intervención quirúrgica) o la incidencia de enfermedades crónicas no
la evolución a colitis pseudomembranosa, transmisibles como la obesidad, la diabetes
sobre todo en la población anciana. o las alergias.
El empleo de antibióticos durante los Los ensayos realizados han podido de-
primeros meses de vida puede ser nece- mostrar que los probióticos en combina-
sario y, de hecho, ha sido capital en la re- ción con antibióticos disminuyen la diarrea
ducción de la mortalidad infantil durante la asociada a los mismos, aunque no hay, por
segunda mitad del siglo XX. Sin embargo, el momento, estudios concluyentes para
es un factor que condiciona el posterior de- recomendar de manera rutinaria el empleo
sarrollo de nuestra microbiota y puede in- conjunto de probióticos y antibióticos. Sin
crementar el riesgo de padecer diferentes embargo, algunas cepas, principalmen-
enfermedades. En animales de experimen- te S. boulardii y L. rhamnosus GG, han
tación se han descrito efectos metabólicos demostrado su eficacia disminuyendo la
a medio-largo plazo, incluyendo incremen- incidencia de DAA. Los pacientes tratados
to del tejido adiposo, obesidad, resistencia a con probióticos a dosis altas (≥5 x 109 UFC/
la insulina, diabetes tipo 2 y enfermedades día) presentan una menor prevalencia de
hepáticas. En general, el empleo de anti- diarrea que el grupo tratado con placebo,
bióticos a cualquier edad produce una dis- siendo necesario tratar a 7 pacientes con
biosis intestinal con una disminución de la probióticos para evitar un caso de diarrea
diversidad bacteriana que, en la mayoría asociada a antibióticos (NNT=7). Su admi-
de las ocasiones tarda mucho en poder nistración debe realizarse al principio del
ser reparada. Incluso, se ha comprobado tratamiento y no cuando se ha desenca-
que algunos de estos efectos metabólicos denado el cuadro y prolongarse durante
se producen incluso cuando la disbiosis es todo el tratamiento antibiótico.
corregida tras cesar el tratamiento antibió- No todos los probióticos son igual de
tico. Es importante destacar que efectos eficaces. Sólo algunas cepas probióticas
similares se han descrito para algunas en- han demostrado en numerosos ensayos
fermedades autoinmunes, como la diabe- clínicos bien diseñados que cuando se
tes tipo 1 o la enfermedad celiaca. En es- asocian con los antibióticos puede dismi-
tudios epidemiológicos en humanos, que nuir la aparición de diarrea asociada en un
incluyen miles de niños, se ha comprobado alto porcentaje. En la tabla 2 se resumen
que la exposición a antibióticos durante los los diferentes probióticos de los que se
primeros seis meses de vida aumenta el dispone de evidencia científica según la
riesgo de sobrepeso a los 7 años de edad. GPC de la WGO para su uso en la preven-
Desde hace años es conocido el empleo ción de la diarrea asociada a antibióticos
de probióticos para restaurar y reequilibrar en niños. Hay que señalar que la reciente
la microbiota alterada por el consumo de revisión de la ESPGHAN, coincide al afirmar
antibióticos y, por ello, su asociación redu- que las cepas con más evidencia científi-
ce el riesgo de diarrea asociada a los mis- ca para la prevención de la diarrea en los
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

9 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

niños que están recibiendo antibioterapia es posible metano y dióxido de carbono,


son L. rhamnosus GG y S. boulardii por lo en el aire espirado del paciente, el cual se
que recomiendan su empleo. libera tras la fermentación bacteriana de
lactosa no digerida. El tratamiento consis-
te en la restricción dietética de la lactosa
Intolerancia a la lactosa normalmente asociada a la leche y deri-
La intolerancia a la lactosa es un síndro- vados lácteos. Como no todo el mundo
me clínico, resultado de la malabsorción tiene el mismo grado de intolerancia, los
de la lactosa, que llega intacta al colon pacientes, individualmente, acaban valo-
(arrastrando agua a su paso) por lo que es rando que productos pueden consumir
fermentada rápidamente en el colon por y cuáles no. También se pueden emplear
las bacterias coliformes y como resultado suplementos basados en la enzima lactasa
produce un exceso de gas. Se caracteriza al mismo tiempo que se lleva a cabo la in-
por tener uno o más de los siguientes sín- gesta del alimento con lactosa. Su eficacia
tomas: dolor abdominal, diarrea, náuseas, también depende de la dosis y la forma
flatulencia y aumento de las deposiciones, del preparado enzimático.
después de la ingestión de lactosa. En los La microbiota intestinal juega también
niños puede haber malabsorción secunda- un importante papel en la tolerancia e in-
ria por daño intestinal tras una gastroen- tolerancia de las personas que maldigieren
teritis, fármacos, etc.) siendo el déficit con- la lactosa, al condicionar el número total
génito de lactasa extremadamente raro. de bacterias colónicas y ser uno de los fac-
La forma más frecuente es la hipolactasia tores determinantes de la sintomatología.
tipo adulto debido al déficit de lactasa por Los probióticos en los derivados lácteos
disminución de la actividad de la enzima fermentados, como el yogur, podrían me-
lactasa cuya actividad va reduciéndose a jorar la tolerancia a la lactosa modulando
partir de los 3-4 años de edad. la microbiota intestinal, favoreciendo la
Su prevalencia varía en función de la compensación colónica, así como su de-
raza y los grupos étnicos, siendo las razas gradación por las enzimas bacterianas. Al-
más propensas a sufrirla la asiática (90%), gunas cepas de Lactobacillus acidophilus y
la africana (75%) y los nativos americanos Lactobacilus delbrueckii subsp. bulgaricus,
(75%) siendo menos frecuente en perso- mejoran su digestibilidad al tener actividad
nas de origen europeo u occidente. Es más lactasa. El panel de expertos de la Agencia
baja en el noroeste de Europa y más alta Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA)
en el sur de Europa con estudios que nos ha encontrado evidencia en estudios cien-
permiten situar la prevalencia en España tíf icos presentados para af irmar que las
entre un 20% y un 40%. bacterias del yogur vivas (Lactobacillus
El diagnóstico es fundamentalmente bulgaricus y Streptococcus thermophilus)
clínico con la prueba de supresión-pro- mejoran la digestión de la lactosa en indi-
vocación consistente en la realización de viduos con intolerancia. Una reciente revi-
un régimen estricto sin lactosa durante sión sistemática (R Leis et al., 2020) apoya
2-4 semanas, reintroduciéndola posterior- los efectos beneficiosos de la suplementa-
mente y evaluando los síntomas en am- ción con probióticos en personas con in-
bos periodos. Otra técnica muy utilizada tolerancia a la lactosa, demostrado tanto
es la prueba de hidrógeno espirado que en la disminución de la concentración de
se basa en la medición del hidrógeno, y si hidrógeno espirado en pruebas de hidró-
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

10 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

geno en el aliento como en la reducción Los pacientes con úlcera, sobre todo los
de la sintomatología. niños mayores, manif iestan dolor abdo-
minal, síntomas dispépticos e, incluso, he-
morragia digestiva. La recomendación de
Infección por Helicobacter pylori las guías ESPGHAN/NASPGHAN frente a
El descubrimiento del Helicobacter un niño con dolor abdominal es la de in-
pylori (Hp) en 1983 y su implicación clínica vestigar la causa de los síntomas mediante
en las enfermedades gastrointestinales ha una endoscopia y no iniciar el diagnóstico
sido considerado uno de los principales ha- con la búsqueda de la presencia de una
llazgos médicos. Es la causa más frecuente infección por Hp mediante métodos no
de gastritis crónica activa, se le ha asociado invasivos como en el adulto. Su manejo
con las úlceras duodenales (90-95%) y gás- y tratamiento están en constante cam-
tricas (70%) y en ausencia del tratamiento bio y revisión dada la creciente evidencia
erradicador puede progresar a una gastritis disponible al respecto y la exigencia en la
atrófica con metaplasia intestinal y, even- eficacia de los tratamientos recomenda-
tualmente, a un cáncer gástrico. La infec- dos. Para la erradicación de la bacteria se
ción por Hp se da en todo el mundo y en suelen emplear terapias combinadas que
individuos de todas las edades. Estimacio- tienen la limitación de las resistencias a los
nes conservadoras sugieren que aproxima- antibióticos.
damente la mitad de la población mundial Como tratamiento coadyuvante de los
se encuentra colonizada por esta bacteria regímenes de erradicación de H. pylori, los
con una asociación estadísticamente signi- probióticos podrían disminuir los efectos
ficativa entre la infección por Hp y la edad. secundarios del tratamiento y mejorar las
La infección es más frecuente y se adquie- tasas de erradicación. Además, por dife-
re a edades más tempranas en los países rentes mecanismos inmunológicos y no
en vías de desarrollo que en los industria- inmunológicos, como la producción de
lizados. Las vías de exposición fecal-oral u sustancias antimicrobianas (ácidos gra-
oral-oral parecen el modo de transmisión sos de cadena corta y bacteriocinas), los
más probable. probióticos competirían por los sitios de
Una vez se ha adquirido la infección, esta unión al receptor de adhesión de H. pylori
persiste, si bien la mayoría de los infectados en las células epiteliales, fortaleciendo la
no presentará nunca manifestaciones clí- barrera de la mucosa gástrica (estimulando
nicas. En el niño no se ha demostrado nin- la producción de mucina) y modulando la
gún síntoma específico relacionado con la respuesta inmune frente a los patógenos.
infección por Hp. Uno de los aspectos más Son varios los documentos de consen-
interesantes de la clínica de la infección en so que han profundizado en el papel que
la edad pediátrica es que, en ausencia de pueden jugar los probióticos en la infección
úlcera, la mayoría de los niños infectados por Hp. Así, el VI Consenso de Maastricht/
son asintomáticos. Múltiples trabajos reali- Florence sobre el manejo de la infección
zados en amplias series pediátricas avalan por Helicobacter pylori (2022), refiere que
la falta de asociación de la infección por ciertos probióticos (algunos lactobacilos y
Hp con el dolor abdominal recurrente y los S. boulardii) han demostrado ser eficaces
síntomas de dispepsia, como dolor abdo- para disminuir los efectos adversos aso-
minal en hemiabdomen superior, náuseas ciados al tratamiento de erradicación de
y/o vómitos, plenitud y ruidos hidroaéreos. Hp, sobre todo, si se administran durante
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

11 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

más de 2 semanas. Dicha argumentación del 90% (definido como trastorno funcional
está sustentada en un número creciente digestivo por los criterios Roma IV). Es una
de metaanálisis. También se ha evaluado situación clínica muy prevalente en niños
la eficacia de los probióticos en las terapias representando la cuarta parte de las visi-
de erradicación, aumentando en algunos tas al digestivo infantil. Existen una serie
estudios la tasa de erradicación, sobre todo, de factores predisponentes: retirada del
con la levadura S. boulardii. Por otro lado, la pañal, escolarización, trastornos del com-
V Conferencia Española de Consenso sobre portamiento, cambios en la dieta, etc.
el tratamiento de la infección por Helico- El empleo de probióticos en la población
bacter pylori (2021) nos comenta que, en lo sana ha demostrado tener un efecto positi-
relativo al tratamiento erradicador frente a vo al mejorar el tiempo de tránsito colónico
Hp, existe considerable evidencia científica, y la frecuencia defecatoria y consistencia
sintetizada en múltiples metaanálisis, so- de las heces. Sin embargo, actualmente, no
bre el uso de múltiples formulaciones pro- hay evidencia suficiente para su recomen-
bióticas, que apuntan globalmente a una dación rutinaria. Mayor evidencia científica,
reducción de efectos adversos y, en menor parecen tener los prebióticos cuyo meca-
medida, a una posible mejoría en las tasas nismo de acción estaría determinado por
de erradicación con los tratamientos erra- la modulación de la microbiota colónica,
dicadores. La Guía de la WGO, publicada en estimulando el crecimiento de las bifido-
2023, sugiere que ciertas cepas o mezclas bacterias influyendo en el peristaltismo
de ellas sí podrían tener efectos beneficio- mediante la modificación del pH colónico
sos sobre su utilización con la terapia anti- al aumentar la producción de ácidos gra-
biótica concomitante frente a Hp. Por su sos de cadena corta, por lo que aumentaría
parte, la ESPGHAN ha publicado en 2022 un la capacidad de retención de agua de las
documento (position paper) sobre el uso de heces e incrementando la media de de-
probióticos en patología gastroenterológica posiciones y disminuyendo su consisten-
en la infancia que menciona qué en niños cia por lo que las guías de práctica clínica
con infección por Hp, los profesionales sa- recomiendan la lactulosa, la inulina y otros
nitarios podrían recomendar, junto con el fructooligosacáridos. Los prebióticos po-
tratamiento antibiótico, S boulardii para au- seen efectos laxantes dosis-dependiente
mentar las tasas de erradicación y disminuir que se atribuyen al aumento de la bioma-
los efectos adversos gastrointestinales. sa microbiana como resultado de su fer-
mentación en el colon. En un estudio en
lactantes en los que se evaluó el empleo
Estreñimiento funcional de oligosacárido de f ructosa controlado
Denominamos estreñimiento a la dismi- con placebo, se demostró que el uso de
nución del número de deposiciones (me- prebióticos era efectivo con un aumento
nos de tres a la semana), generalmente, significativo del número de deposiciones
escasas y de consistencia dura y que se y una disminución de su consistencia.
asocia a dificultad durante el acto de de-
fecar. Cuando la evolución es mayor de 6
meses hablamos de estreñimiento crónico. Probióticos en el tratamiento de la
Aunque puede deberse a cusas orgánicas, enfermedad inflamatoria intestinal
el tipo más f recuente es el funcional de La enfermedad inflamatoria intestinal
causa desconocida que representa más (EII) es una patología sistémica crónica
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

12 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

que engloba tres entidades: colitis ulcerosa en comparación con el placebo. Hay hallaz-
(CU), enfermedad de Crohn (EC) y la enfer- gos limitados de que los probióticos pue-
medad inflamatoria intestinal no clasifica- den mejorar ligeramente la inducción de
da (EIInC). Se trata de una patología que la remisión cuando se usan en combina-
suele debutar clínicamente como cuadro ción con 5-ASA, y no hubo datos suficientes
de dolor abdominal, diarrea o rectorragia, para evaluar si los probióticos son efectivos
y cursa característicamente con fases de en personas con enfermedad grave y más
actividad o brotes y períodos de latencia o extensa. Concluyen los autores que se ne-
remisión. Su etiología sigue siendo incierta, cesitan más ensayos adecuadamente di-
aunque se sabe que la inflamación crónica señados con participantes estandarizados
de la mucosa intestinal está provocada por para minimizar el riesgo de sesgo.
un desequilibrio inmunológico que genera En un interesante estudio se resumen
un dominio de los procesos proinflamato- las recomendaciones de las guías de prác-
rios respecto a los antiinflamatorios. Este tica clínica sobre el uso de probióticos de
desequilibrio está condicionado por facto- alta calidad en la EII pediátrica. Las directri-
res genéticos, ambientales e inmunológi- ces se identificaron mediante búsquedas
cos, entre los que la microbiota intestinal, en bases de datos como PubMed o EM-
seguramente, juegue un importante papel. BASE, evaluando la calidad metodológica
Las peculiaridades etiopatogénicas, feno- con el instrumento Appraisal of Guidelines
típicas, epidemiológicas y terapéuticas de for Research and Evaluation (AGREE II). Se
la EII pediátrica difieren con respecto a la identificaron un total de 14 guías basadas
del adulto. en la evidencia. Las conclusiones a las que
En los últimos años se han publicado llegaron los revisores eran que las reco-
diferentes revisiones sistemáticas y me- mendaciones del uso de probióticos en la
taanálisis que intentan esclarecer el papel EC no demostraban su eficacia en ninguna
del empleo de probióticos y prebióticos en de las guías analizadas y, en el caso de la
esta patología en la infancia y adolescencia. CU, aunque no eran uniformes, sí observa-
Una reciente revisión resume la escasa evi- ban beneficios con el empleo de la mezcla
dencia de su empleo, reseñando solo tres VSL#3 y la cepa Escherichia coli Nissle 1917
estudios con cierto rigor científico y señala en el tratamiento de mantenimiento.
que ciertas cepas probióticas (VSL#3) pue-
den inducir la remisión en pacientes con
CU leve-moderada. Además, destaca que Cólico del lactante
no se ha confirmado su eficacia para in- Se trata de un trastorno funcional di-
ducir o mantener la remisión en EC, y que gestivo definido dentro de los Criterios de
la transferencia fecal pude tener posibles Roma IV para el lactante y prescolar y ca-
efectos beneficiosos en la evolución de la racterizado por tratarse de lactantes sanos
EII. Concluye afirmando que se necesitan menores de 5 meses que presentan pa-
más estudios de alta calidad para deter- roxismos de irritabilidad, inquietud o crisis
minar el papel de los probióticos en la EII de llanto que comienzan y cesan sin causa
en niños. aparente. El llanto puede durar horas sien-
En la más reciente revisión Cochrane, en do muy difícil de calmar. Suele comenzar
la que se incluyeron dos estudios en niños, a las 2-4 semanas de vida, siendo más in-
se demuestra que los probióticos pueden tenso por la tarde y/o noche. Es un motivo
inducir la remisión clínica en la CU activa frecuente de consulta en pediatría (10-40%
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

13 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

de los lactantes) siendo una de cada 400 de nutrientes. El diagnóstico se basa en la


consultas en Urgencias Pediátricas. Afectan correlación entre los hallazgos de la historia
a la calidad de vida con importante reper- clínica, la exploración física y los resultados
cusión familiar (20% de ansiedad paterna). de las pruebas complementarias, siendo
Suelen tener una resolución espontánea el test de H2 espirado con sobrecarga oral
entre los 3 meses (60%) y los 4 meses (90%). de un sustrato, generalmente lactulosa, la
El empleo de cepas probióticas se basa prueba clínica de elección para su diag-
en la existencia de una microbiota colónica nóstico. El manejo de pacientes con SIBO
anormal en los lactantes con cólicos, inde- debe ir dirigido a detectar y tratar, si es po-
pendientemente de ser alimentados na- sible, la causa predisponente, restablecer
tural o artificialmente. Ciertos probióticos la microbiota intestinal alterada, tratar las
podrían actuar, por un lado, sobre la alte- complicaciones y evitar las recurrencias.
ración de microbiota descrita en el cólico La falta de respuesta a su tratamiento
del lactante y, por otro, mejorando la mo- médico habitual con antibióticos ha obli-
tilidad intestinal, modificando la percep- gado a investigar otros abordajes terapéu-
ción de dolor intestinal por inhibición de la ticos, como el empleo de probióticos. Éstos
contractilidad intestinal y disminuyendo la sustituirían la microbiota alterada por otra
inflamación intestinal, así como inhibien- con capacidad de inhibir el crecimiento
do el crecimiento de bacterias coliformes bacteriano anómalo. Aunque hay cada
productoras de gas en niños con cólicos. vez más estudios sobre la eficacia de los
Aunque se aconseja administrarlos al me- probióticos sobre el control de los síntomas
nos durante 1 mes, el tratamiento puede en pacientes con otras patologías digesti-
prolongarse el tiempo que sea necesario y vas, sin embargo, existen escasos estudios
pautarse tanto en los lactantes con fórmula aleatorizados y controlados sobre el uso de
adaptada o con lactancia materna exclusi- probióticos en el SIBO. Un metaanálisis y
va. Se han publicado numerosos ensayos revisión sistemática realizada hasta 2016
clínicos sobre diferentes probióticos en el concluye que la suplementación de probió-
cólico del lactante, sobre todo de L. reu- ticos podría ser efectiva en el tratamiento
teri DSM17398, con buenos resultados por de SIBO, pero ineficaz en la prevención del
lo que esta cepa está recomendada en la mismo. El tratamiento con probióticos de
última revisión de la guía de la WGO tanto forma aislada lograría una descontamina-
en el tratamiento como en su prevención. ción intestinal en el 51,5%, sin embargo, con
el uso conjunto con antibióticos llegaría al
86%. Esto se basa en la teoría de que el an-
Síndrome de sobrecrecimiento tibiótico actuaría sobre bacterias patóge-
bacteriano nas y el probiótico restauraría el ecosistema
El sobrecrecimiento bacteriano del in- intestinal.
testino delgado (SIBO) es una alteración Un completo metanálisis (Zhong c eta.,
de la distribución del microbioma intestinal 2027) ha analizado la evidencia actual para
en el niño, caracterizada por proliferación evaluar la eficacia de los probióticos en la
bacteriana anormal en el intestino delga- prevención o el tratamiento del SIBO. Se
do, con presencia de microbiota bacteriana asimilaron los estudios relevantes de Pub-
propia del colon con predominio de anae- Med, Embase y el Registro Cochrane Cen-
robios estrictos y coliformes. Puede provo- tral de Ensayos Controlados, hasta mayo de
car inflamación intestinal y malabsorción 2016. Se incluyeron un total de 14 artículos
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

14 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

de texto completo y ocho resúmenes para logía intestinal con la aparición de nuevos
la revisión sistemática, y 18 estudios fueron métodos de investigación en los campos
elegibles para la síntesis de datos. Conclu- de la motilidad gastrointestinal, la inmuno-
ye que los hallazgos actuales indican que nutrición y el desarrollo de la microbiota.
la suplementación con probióticos podría Además, han surgido nuevas estrategias
descontaminar efectivamente SIBO y dis- terapéuticas como el empleo de probióti-
minuir la concentración de H2. Por consi- cos, que han mejorado el pronóstico de los
guiente, el uso combinado de ambos se- pacientes con TFD. La eficacia de los pro-
ría el que lograría el mayor beneficio. Pero bióticos en estos TFD se basaría en sus pro-
debido a la gran heterogeneidad entre los piedades sobre la homeostasis intestinal,
estudios, con diferentes cepas, dosis, tipo con mantenimiento de la barrera intestinal
de pacientes, duración del tratamiento, etc. y modulación de respuesta inmunológica
hace que sean necesarios más estudios en innata y adquirida intestinal y sistémica.
la población pediátrica para confirmar su Los metanálisis más recientes corroboran
eficacia. que los probióticos disminuyen los sínto-
mas del SII con ciertas cepas únicas o com-
binadas. Algunas cepas probióticas han
Dolor abdominal funcional y síndrome demostrado que son más eficaces que el
del intestino irritable placebo en el tratamiento de los pacientes
Los trastornos funcionales digestivos pediátricos con trastornos funcionales aso-
(TFD) representan un porcentaje muy pre- ciados a dolor abdominal especialmente
valente en patología digestiva abarcando en el síndrome del intestino irritable (SII).
un espectro de entidades muy variadas, al- Prueba de ello se refleja en las recomen-
gunas consideradas propias del desarrollo. daciones de la última y reciente revisión
En los últimos años ha habido un interés de la GPC sobre Probióticos y Prebióticos
creciente por su definición, habiéndose pa- de la Organización Mundial de Gastroen-
sado de ser unos meros diagnósticos de terología (WGO).
exclusión a entidades clínicas específicas.
Ello se ha conseguido gracias al desarrollo
de unos criterios diagnósticos propios, defi- Enfermedad celíaca
nidos como Criterios de Roma, cuya última Los niños que padecen enfermedad
actualización ha sido en el año 2016. Los celíaca presentan mayor número de bac-
TFD en los niños mayores son más pareci- terias Gram negativas y menor número de
dos a los del adulto por lo que las medidas Gram positivas en su microbiota. Además,
terapéuticas irán encaminadas a realizar en el postratamiento hay menos lactoba-
un enfoque biopsicosocial con empatía del cilos, enterococos y bifidobacterias, más di-
pediatra con el niño y sus familiares para versidad de eubacterias y más bacteroides,
reducir la gravedad de los síntomas y el estafilococos, Salmonella, Shigella y Kleb-
impacto del sentimiento de enfermedad, siella que en niños sanos. Parece que sería
siendo muy importante no solicitar en ex- necesaria una dieta sin gluten durante al
ceso pruebas complementarias, general- menos dos años para restaurar la micro-
mente innecesarias, para no aumentar la biota y el metaboloma de estos niños. Sin
ansiedad. embargo, se han observado alteraciones en
En las últimas décadas ha habido un la microbiota no solo en pacientes celíacos
gran avance en el conocimiento de la pato- no tratados, sino también en algunos que
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

15 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

siguen una dieta libre de gluten. Asimismo, bólico, la desnutrición, los trastornos alimen-
algunos niños celiacos continúan con sín- ticios, la enfermedad inflamatoria intestinal
tomas, a pesar de recibir dieta libre de glu- y el cáncer colorrectal, entre otros. Por ese
ten y normalizar su mucosa intestinal. Estos motivo, es necesario realizar estudios con
hallazgos sugieren que la disbiosis podría el fin de identificar biomarcadores pronós-
asociarse a la persistencia de síntomas ticos relacionados con la microbiota para
gastrointestinales en pacientes celíacos estos trastornos. A su vez, dietas saludables
tratados, abriendo así nuevas perspectivas e intervenciones nutricionales específicas,
al tratamiento de este tipo de pacientes. incluyendo el aumento de la fibra dietética
y el consumo de probióticos y prebióticos,
podrían ser valiosas para la restauración de
Obesidad una microbiota con mayor diversidad y con
Estudios recientes relacionan el parto capacidad para prevenir estas enfermeda-
por cesárea con disbiosis en los niños, por des. Sirvan como ejemplos, por un lado,
retraso y reducción en la exposición a la un reciente metanálisis que muestra que
colonización microbiana y, por tanto, mayor la administración de determinadas cepas
riesgo de desarrollo de obesidad en edades probióticas reduce signif icativamente el
posteriores. El uso y abuso de antibióticos peso corporal, el índice de masa corporal y
en diversas etapas de la vida (embarazo, el porcentaje de grasa en personas obesas
nacimiento, lactancia y primera infancia) y, por otro, una propuesta de intervención
provoca una disbiosis de la microbiota dietética como modelo de la nueva Medi-
intestinal con un incremento de proteo- cina y Nutrición de Precisión.
bacterias y otras poblaciones anaeróbicas
(enterobacterias, clostidios y bacteroides)
y disminución de la microbiota beneficio- Malnutrición severa
sa (bif idobacterias y lactobacilos) lo que Los probióticos ayudan a equilibrar la
unido a otros factores (genéticos, dieta, microbiota intestinal, teniendo un papel
estilo de vida, etc.) puede llegar a ser un útil en la desnutrición donde hay un impor-
riesgo potencial del desarrollo posterior de tante riesgo de sobrecrecimiento bacteria-
sobrepeso y obesidad. Las poblaciones de no y una inmunodeficiencia secundaria. Su
Bifidobacterium y Staphylococcus aureus utilidad también se ve reflejada por su acti-
en el niño son posibles factores predictivos vidad antimicrobiana (producción de ácido
inversos y directos del desarrollo de obesi- acético, láctico y bacteriocinas) mejorando
dad en la edad adulta. la función de barrera. En la actualidad no
Se han relacionado los hábitos dietéticos existen estudios multicéntricos que aclaren
y, sobre todo, la disminución del consumo los beneficios y recomienden el uso de los
de fibra dietética, con determinados patro- probióticos en la malnutrición severa; pero
nes de la composición de la microbiota. La está claro, que estos agentes terapéuticos
pérdida progresiva de la diversidad micro- juegan un papel importante en la inmu-
biana durante generaciones en las socieda- nidad y en el equilibrio de la microbiota
des industrializadas se ha asociado con el intestinal, teniendo un impacto importante
aumento emergente de enfermedades cró- en la malnutrición. Se espera que en un
nicas no transmisibles. La dieta tiene fuertes futuro surjan más estudios para definir el
implicaciones con el desarrollo de enferme- rol de los probióticos en situaciones nutri-
dades como la obesidad, el síndrome meta- cionales deficitarias.
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

16 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

Alergia a proteínas de la leche de vaca (ALT). La microbiota de niños con fibrosis


La alergia a las proteínas de la leche de quística (FQ) es significativamente distin-
vaca (APLV) es la alergia alimentaria más ta que la de controles sanos. Eubacterium
frecuente en la edad pediátrica. Suele apa- rectale, Bacteroides uniformis, Bacteroides
recer en los primeros meses de vida tras vulgatus, Bifidobacterium adolescentis, Bi-
el abandono de la lactancia materna y se fidobacterium catenulatum y Faecalibac-
manifiesta con una gran variedad de sín- terium prausnitzii son menos prevalentes
tomas clínicos (desde procesos banales en niños con FQ, que en aquellos con FQ
digestivos hasta la anaf ilaxia) pudiendo que tomaron probióticos.
ser el resultado de mecanismos inmunes
(reacciones inmediatas mediadas por IgE)
o por un mecanismo no inmunológico. El CONCLUSIONES
tratamiento se basa en la eliminación del La microbiota intestinal está condicio-
alergeno sospechoso (proteínas de la leche nada por factores genéticos y ambientales
de vaca) con el empleo de fórmulas lácteas y la disbiosis puede ser causa de patolo-
sustitutivas, generalmente fórmulas de alto gía digestiva. Algunas enfermedades pe-
grado de hidrólisis. diátricas se han asociado con la modifi-
Es, precisamente en este tipo de leches cación de la microbiota intestinal como,
especiales, donde se suplementa con pro- por ejemplo, cólico del lactante, diarreas
bióticos y prebióticos para evitar los sín- crónicas, síndrome del intestino irritable,
tomas de la APLV y adquirir la tolerancia enterocolitis necrotizante, enfermedad
inmunológica. Aunque todavía está por celíaca, alergia alimentaria o enfermeda-
determinar el papel que jugaría su empleo des inflamatorias intestinales. También
en esta patología y son necesarios más es- la disbiosis intestinal se ha observado en
tudios para evaluar su eficacia, empiezan a algunas entidades con proyección en la
aparecer numerosos ensayos clínicos con- vida adulta, como las enfermedades cró-
trolados con diferentes cepas con resulta- nicas no trasmisibles como la diabetes o
dos esperanzadores por lo que su uso va la obesidad.
teniendo aceptación en las GPC. Muchos estudios evidencian el efecto
positivo del uso de probióticos y prebióticos
sobre la salud en niños, especialmente en
Otras patologías gastroenterológicas relación con la inmunidad y la inflamación.
En los últimos años, se han publicado Pero el efecto del probiótico debe valorar-
numerosos estudios sobre la importancia se en función de la cepa utilizada, la dosis,
de la microbiota intestinal en la etiopatoge- el tiempo de administración y la duración
nia y sintomatología de diversos procesos del mismo. En el tratamiento de la diarrea
digestivos. Así, en la esteatosis hepática no aguda infecciosa y en la prevención de la
alcohólica, entre otros agentes, las bacterias diarrea asociada a antibióticos es donde se
intestinales, las endotoxinas bacterianas y ha demostrado que el empleo de los pro-
el TNF-α parecen modular la lesión hepá- bióticos tiene el mayor nivel de evidencia.
tica. Estudios experimentales con VSL#3 Aunque su empleo se muestra muy es-
en ratas con hígado graso no alcohólico peranzador, la inclusión de probióticos y
demuestran una disminución de la lesión prebióticos en las Guías de Práctica Clínica
hepática, de la grasa total hepatocitaria y de patologías en el niño y el adolescente
de los niveles de alanina aminotransferasa requieren de más estudios aleatorizados y
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

17 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

de seguimiento, con un tamaño muestral the AGREE II instrument. J Clin Pharm Ther.
adecuado, que demuestren su eficacia y 2021; 46(4): 1155-65.

seguridad a largo plazo. 10. Costa i Pages J, Polanco I, Rodrigo Gonzalo de


Liria C. Guía de práctica clínica. Gastroenteritis
aguda en el niño. Guía multidisciplinar SEGN-
BIBLIOGRAFÍA HP-SEIP Madrid: Ergón; 2010. 6. 11-13.

1. Alvarez-Calatayud G, Leis R. Díaz JJ. Modulación 11. Crovesya l, Gonçalvesa DC, Trigoa EL. Probiotics
de la microbiota intestinal. Uso de probióticos in allergy treatment: a literature review. Rev Esp
y prebióticos en pediatría. En: SEGHNP (Ed.). Nutr Hum Diet 2017; 21:293–9.
Tratamiento en Gastroenterología, Hepatolo-
gía y Nutrición Pediátrica. 5ª ed. Madrid: Ergon; 12. De Filippis F, Vitaglione P, Cuomo R, Canani RB,
2021. p. 783-797. Ercolini D. Dietary interventions to modulate
the gut microbiome. How far away are we from
2. Alvarez-Calatayud G, Leis R., Pérez J, Boggio C, Precision Medicine. Inflamm Bowel Dis April
Bodas A, Tolín M et al. Probióticos en Pediatría. 2018. DOI: 10.1093/ibd/izy080.
En: Marcos A (Ed.). Inmunonutrición. 2ª edición.
Madrid: Interamericana; 2020. p.359-375. 13. Díaz JJ, Espín B. Probióticos en patología di-
gestiva en Pediatría. En: Álvarez-Calatayud
3. Alvarez Calatayud G, Mota F, Manrique I. Gas- G, Guarner F (Eds.). Microbiota, probióticos y
troenteritis aguda en Pediatría. Barcelona: Edi- prebióticos: Evidencia científica. Madrid: Ergon;
kamed; 2005. 2022. p. 335-341. ISBN: 978-84-18576-49-2

4. Álvarez-Calatayud G, Suárez JE, Requena T, 14. Dinan TG, Satanton C, Cryan JF. Psychobiotics:
Rodríguez JM. Más de 100 cuestiones básicas a novel class of psychotropic. Biol Psychiatry.
sobre microbiota, probióticos y prebióticos. 2013; 74: 720-726.
Madrid: Ergon; 2020.
15. Disbiome database: linking the microbiome to
5. Benninga MA, Faure C, Hyman PE, St James disease. Disponible en:.[Link]
Roberts I, Schechter NL, Nurko S. Childhood be/statistics
functional gastrointestinal disorders: neo-
nate/toddler. Gastroenterology. 2016; S0016- 16. ESPGHAN Committee on Nutrition. Supple-
5085(16)00182-7. mentation of infant formula with probiotics
and/or prebiotics: a systematic review and
6. Borgeraas H, Johnson LK, Skattebu J, Hertel comment by the ESPGHAN Committee on
JK, Hjelmesæth J. Effects of probiotics on body Nutrition JPGN 2011; 52: 238-250.
weight, body mass index, fat mass and fat per-
centage in subjects with overweight or obesi- 17. Espín B, Díaz JJ. Diarrea y trastornos funcio-
ty: a systematic review and meta-analysis of nales digestivos en Pediatría. En: Álvarez-Cala-
randomized controlled trials. Obesity Reviews tayud G, Marcos A, Margollés A (Eds.). Probió-
2018; 19: 219–32. ticos, prebióticos y salud: Evidencia científica.
Madrid: Ergon; 2016. p. 207-212.
7. Canani RB, Nocerino R, Terrin G, Coruzzo A, Co-
senza L, Leona l, et al. Effect of Lactobacillus GG 18. Farthing M, Salam M, Lindberg G, Dite P, Khalif
on tolerante asquisition in infants with cow´s I et al. Guía Práctica de la Organización Mundial
milk allergy: a randomized trial. J Allergy Clin de Gastroenterología. Diarrea aguda en adultos
Immunol. 2012; 129: 580- 582. y niños: una perspectiva mundial. Febrero 2012.
([Link]).
8. Cianferoni A, Spergel JM. Food allergy: review,
classification and diagnosis. Allergol Int 2009; 19. Fleisher GR. Approach to diarrhea in children
8:457--66. in resource-rich countries. [Link].
2021 Dec.
9. Cheng H, Ma Z, Yu B, Liu X, Tian C, Zhong X, et
al. Quality assessment of clinical guidelines on 20. Food and Agricultural Organization of the Uni-
probiotics therapy in children with IBD using ted Nations and World Health Organization.
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

18 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

Health and nutritional properties of probiotics Digestivas, desde la Atención Primaria a la Es-
in food including powder milk with live lactic pecializada: 3.
acid bacteria. WHO 2001.
28. Grupo de Trabajo de Diarrea Aguda en la In-
21. Guarino A, Lo Vecchio A, Amil J, Berkley JA, fancia de la Sociedad Iberoamericana de Mi-
Boey C, Bruzzese D et al. Universal Recommen- crobiota, Probióticos y Prebióticos (SIAMPyP).
dations for the Management of Acute Diarrhea Evidencia científica sobre el empleo de probió-
in Nonmalnourished Children. J Pediatr Gas- ticos en la diarrea aguda infantil. An Microbiota
troenterol Nutr 2018;67: 586–593 Probióticos Prebióticos. 2021;2(1): 1-3.

22. Guarino A, Ashkenazi S, Gendrel D, Lo Vec- 29. Hill C, Guarner F, Reid G, Gibson GR, Merens-
chio A, Shamir R, et al. European Society for tein DJ, Pot B, Morelli L, Canani RB, Flint HJ,
Pediatric Gastroenterology, Hepatology, and Salminen S, Calder PC, Sanders ME. Expert
Nutrition/European Society for Pediatric Infec- consensus document. The International
tious Diseases Evidence-Based Guidelines for Scientific Association for Probiotics and Pre-
the Management of Acute Gastroenteritis in biotics consensus statement on the scope and
Children in Europe: Update 2014. JPGN 2014;59: appropriate use of the term probiotic. Nat Rev
132–152. Gastroenterol Hepatol. 2014 Aug; 11(8):506-
14.
23. Guarner F, Sanders ME, Kaufmann P, Eliakim
R, Gangl A, Garisch J et al; World Gastroente- 30. Infante D, Redecillas S, Torrent A, Segarra O,
rology Organization. World Gastroenterology Maldonado M, Gartner L et al. Optimización de
Organisation Global Guidelines: probiotics and la función intestinal en pacientes con fibrosis
prebiotics. 2023. ([Link]. quística mediante la administración de probió-
org/[Link]). ticos. An Pediatr (Barc). 2008; 69:501-505.

24. Guarner F, Requena T, Marcos A. Consensus 31. Jimenez E, Marin M, Martín R, Odriozola JM,
statements from the Workshop “Probiotics and Olivares M, Xauset J et al. Is meconium from
Health: Scientific evidence”. Nutr Hosp 2010; healthy newborns actually sterile? Res. Micro-
25: 700-704. biol 2008; 159, 187–193.

25. Gibson, G.; Hutkins, R; Sanders, M.E.; Prescott, 32. Johnson CL, Versalovic J. The human microbio-
S.L.; Reimer, R.A.; Salminen, S.J.; Scott, K.; Stan- me and its potential importance to pediatrics.
ton, C.; Swanson, K.S.; Cani, P.D.; Verbeke, K.; Pediatrics 2012; 129: 950-960.
Reid, G. The International Scientific Association
33. Johnston BC, Goldenberg JZ, Vandvik PO, Sun
for Probiotics and Prebiotics (ISAPP) consensus
X, Guyatt GH. Probiotics for the prevention of
statement on the definition and scope of pre-
pediatric antibiotic-associated diarrhea. Co-
biotics. Nat. Rev. Gastroenterol. Hepatol. 2017;
chrane Database Syst Rev. 2011; (11): CD004827.
14: 491-502.
34. Kerac M. Probiotics and prebiotics for severe
26. Gisbert JP, Alcedo J, Amador J, Bujanda L, Cal-
acute malnutrition (PRONUT study): a dou-
vet X, Castro-Fernández M et al. V Conferencia
ble-blind efficacy randomised controlled trial
Española de Consenso sobre el tratamiento de
in Malawi. Lancet 2009; 374:136-144.
la infección por Helicobacter pylori. Gastroen-
terología y Hepatología 2022; 45: 392-417. 35. Lahtinen SJ, Boyle R. J., Kivivuori S., Oppedisano
F., Smith K. R., Robins-Browne R et al. Prenatal
27. Grupo de trabajo de la guía de práctica clíni- probiotic administration can influence Bifido-
ca sobre dispepsia. Manejo del paciente con bacterium microbiota development in infants
dispepsia. Guía de práctica clínica. Barcelona: at high risk of allergy. J. Allergy Clin. Immunol
Asociación Española de Gastroenterología, So- 2009; 123, 499–501.
ciedad Española de Medicina de Familia y Co-
munitaria y Centro Cochrane Iberoamericano; 36. Leis R, de Castro MJ, de Lamas C, Picáns R,
Actualización 2012. Programa de Elaboración Couce ML. Effects of prebiotic and probiotic
de Guías de Práctica Clínica en Enfermedades supplementation on lactase def iciency and
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

19 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

lactose intolerance: A systematic review of con- 47. Moore N, Chao C, Yang L, et al. Effects of fruc-
trolled trials. Nutrients. 2020; 12: 1487. to-ologosaccharide-supplemented cereal: a
double blind placebo controlled multinational
37. Leis R, Peña L. Empleo de probióticos y prebió- study. Br JNutr 2003; 90:581–587.
ticos en el paciente pediátrico. En: Álvarez-Ca-
latayud G, Guarner F (Eds.). Microbiota, probió- 48. Muraro A, Halken S, Arshad SH, Beyer K, Du-
ticos y prebióticos: Evidencia científica. Madrid: bois AE, Du Toit G, et al. EAACI Food Allergy
Ergon; 2022. p.341-346. ISBN: 978-84-18576-49-2 and Anaphylaxis Guidelines Group. EAACI
Food Allergy and Anaphylaxis Guidelines. Pri-
38. Levri KM. Do probiotics reduce adult lactose mary prevention of food allergy. Allergy. 2014;
intolerance? A systematic review. The Journal 69(5):590-601.
of Family Practice, 2005; 54: 613-620.
49. Nocerino R, Bedogni G, Carucci L, Cosenza L,
39. Lifschitz C, Szajewska H. Cow’s milk allergy: evi-
Cozzolino T, Paparo L et al. The Impact of For-
dence-based diagnosis and management for
mula Choice for the Management of Pediatric
the practitioner. Eur J Pediatr. 2015; 174(2):141-
Cow’s Milk Allergy on the Occurrence of Other
150.
Allergic Manifestations: The Atopic March Co-
40. Maldonado Lozano J. Nuevos ingredientes en hort Study. J Pediatrics 2021; 232: Páginas 183-
las fórmulas para lactantes nacidos a término 191.e3,
(I): Probióticos, prebióticos y simbióticos. Acta
50. Olivares M, Walker AW, Capilla A, Benítez-Páez
Pediatr Esp. 2014, 72: 56-62.
A, Palau F, Parkhill J et al. Gut microbiota tra-
41. Maldonado J, Moreno JM. Probióticos y prebió- jectory in early life may predict development
ticos en fórmulas lácteas infantiles. En: Álva- of celiac disease. Microbiome 2018; 6:36. https://
rez-Calatayud G, Guarner F (Eds.). Microbiota, doi.org10.1186/s40168-018-0415-6.
probióticos y prebióticos: Evidencia científica.
51. Ong TG, Gordon M, Banks SS, Thomas MR, Ako-
Madrid: Ergon; 2022. p. 325-330. ISBN: 978-84-
beng AK. Probiotics to prevent infantile colic.
18576-49-2
The Cochrane database of systematic reviews.
42. Malfertheiner P, Megraud F, Rokkas T, Gisbert 2019; 3(3): Cd012473.
JP, Liou JM, Schulz C et al. Management of He-
52. O´Ryan MG. Acute viral gastroenteritis in chil-
licobacter pylori infection—the Maastricht VI/
dren in resource-rich countries: clinical features
Florence Consensus Report. Gut 2022;71:1724–
and diagnosis. [Link]. 2021 Apr.
1762. doi:10.1136/gutjnl-2022-327745.
53. Panda S, El khader I, Casellas F, López Vivancos
43. Martín R, Langa S, Reviriego C, Jiménez E,
J, García Cors M, Santiago A, et al. Short-Term
Marín ML, Xaus J, Fernández L, Rodríguez JM.
Effect of Antibiotics on Human Gut Microbio-
Human milk is a source of lactic acid bacteria
ta. PLoS ONE 2014; 9(4): e95476. [Link]
for the infant gut. J Ped. 2003; 143: 754–758.
org/10.1371/[Link].0095476.
44. Matamoros S, Gras-Leguen C, Le Vacon F, Po-
54. Pérez Moreno J, Álvarez Calatayud G, Tolín Her-
tel G,de La Cochetiere MF. Development of
nani MM. Patología funcional digestiva en ni-
intestinal microbiota in infants and its impact
ños pequeños. Cólico del lactante. En: SEPEAP
on health. Trends in Microbiology 2013; 21 (4):
(Ed.). Patologías y problemas prevalentes en el
167-175.
niño. Madrid: IMC; 2015: p. 29-42.
45. Miele E, Pascarella F, Giannetti E, Quaglietta L,
55. Pérez Moreno J, Maturana D, Álvarez-Calatayud
Baldassano RN, Staiano A. Effect of a probiotic
G, Bodas A. Guías de práctica clínica para el
preparation (VSL#3) on induction and mainte-
empleo de probióticos y prebióticos. En: Álva-
nance of remission in children with ulcerative
rez-Calatayud G, Guarner F (Eds.). Microbiota,
colitis. Am J Gastroenterol 2009; 104:437-443.
probióticos y prebióticos: Evidencia científica.
46. Miloh T. Probiotics in Pediatric Liver Disease. J Madrid: Ergon; 2022. p. 625-632. ISBN: 978-84-
Clin Gastroenterol. 2015; 49: S33–S36. 18576-49-2
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

20 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

56. Pérez Moreno J, Taboada M, Tolin M, Sánchez 66. Sentongo TA, Cohran V. Intestinal Permeability
C, Álvarez-Calatayud G. Probioticoterapia en el and Effects of Lactobacillus rhamnosus Thera-
cólico del lactante. Nutr Hosp. 2015;31 S1: s78- py in Children with Short Bowel Syndrome. J
s82. Pediatr Gastroenterol Nutr. 2008; 46:41-47.

57. Quigley EMM, Quera R. Small intestinal bac- 67. Soriano G, Sánchez E, Poca M, Román E,
teria overgrowth: roles of antibiotics, prebio- Guarner C. Probióticos y prebióticos en en-
tics and probiotics. Gastrenterology 2006; 130: fermedades hepáticas. En: Álvarez-Calatayud
S78-90. G, Guarner F (Eds.). Microbiota, probióticos y
prebióticos: Evidencia científica. Madrid: Ergon;
58. Rodriguez JM. Probióticos: del laboratorio al 2022. p. 659-668. ISBN: 978-84-18576-49-2
consumidor. Nutr Hosp 2015; 31 S1: s33-s47.
68. Suarez JE. Microbiota autóctona, probióticos y
59. Rodriguez JM, Sobrino OJ, Marcos A, Collado prebióticos. Nutr Hosp 2013;28 S1: s38-s41.
MC, Pérez G, Martinez MC et al. ¿Existe una
relación entre la microbiota intestinal, el con- 69. Swanson KS, Gibson GR, Hutkins R, Reimer
sumo de probióticos y la modulación del peso RA, Reid G, Verbeke K. et al. The Internatio-
corporal?.Nutr Hosp 2013;28 S1:s3-s12. nal Scientif ic Association for Probiotics and
Prebiotics (ISAPP) consensus statement on
60. Ruemmele FM, Veres G, Kolho KL. Et al. Con- the def inition and scope of synbiotics. Nat
sensus guidelines of ECCO/ESPGHAN on the Rev Gastroenterol Hepatol (2020). [Link]
medical management of pediatric Crohn´s org/10.1038/s41575-020-0344-2
disease. Journal of Crohn’s and Colitis (2014)
8, 1179–1207. 70. Szajewska H, Canani RC, Domellöf M, Guarino
A, Hojsak I, Indrio F et al. European Society for
61. Salazar-Lindo E, Polanco Allué I, Gutiérrez-Cas- Pediatric Gastroenterology, Hepatology, and
trellón P. y Grupo Iberolatinoamericano sobre Nutrition. Probiotics for the management
el Manejo de la Diarrea Aguda. Guía de práctica of pediatric gastrointestinal disorders: posi-
clínica ibero-latinoamericana sobre el manejo tion paper of the ESPGHAN Special Interest
de la gastroenteritis aguda en menores de 5 Group on Gut Microbiota and Modifications. J
años: tratamiento farmacológico. An Pediatr Pediatr Gastroenterol Nutr. 2022. DOI: 10.1097/
(Barc). 2014; 80(Supl1):1-4. MPG.0000000000003633.
62. Salminen S, Collado MC, Endo A, Hill C, Lebeer 71. Szajewska H, Canani RB, Guarino A, Hojsak I,
S, Quigley EMMet al. The International Scien- Indrio F, Kolacek S et al. on Behalf of the ESP-
tific Association for Probiotics and Prebiotics GHAN Working Group for Probiotics/Prebiotics.
(ISAPP) consensus statement on the definition Probiotics for the Prevention of Antibiotic-As-
and scope of postbiotics. Nat Rev Gastroenterol sociated Diarrhea in Children. J Pediatr Gas-
Hepatol. 2021. [Link] troenterol Nutr. 2016. 62(3):495-506.
s41575-021-00440-6
72. Szajewska H, Gyrczuk E, Horvath A. Lactoba-
63. Sánchez-Santos L, Rodríguez-Núñez A. SEPE- cillus reuteri DSM 17938 for the management
AP. Gastroenteritis aguda en la infancia. Tera- of infantile colic in breastfed infants: a rando-
péutica secuencial actual en Atención Primaria. mized, double-blind, placebo-controlled trial.
2016. Ed. IMC. ISBN: 978-84-7867-386-5. J Pediat 2013;162: 257-262.
64. Sanders ME, Lenoir-Wijnkoop I, Salminen S, et 73. Szajewska H, A. Horvath A, and M. Kolodziej M.
al. Probiotics and prebiotics: prospects for pu- Systematic review with meta-analysis: Saccha-
blic health and nutritional recommendations. romyces boulardii supplementation and eradi-
Ann. N.Y. Acad. Sci.1309 (2014) 19-29. cation of Helicobacter pylori infection. Aliment
65. Sarker SA, Ahmed T, Brüssow H. Persistent dia- Pharm Ther. 2015; 41 (12): 1237–45.
rrhea: a persistent infection with enteropatho- 74. Tabbers MM, Di Lorenzo C, Berger MY, Faure
gens or a gut commensal dysbiosis? Environ C, Langendam MW, Nurko S, et al. Evaluation
Microbiol 2017; 19(10): 3789-3801. and treatment of functional constipation in
CURSO ONLINE: LA MICROBIOTA EN LA SALUD Y LA ENFERMEDAD

21 PATOLOGÍA GASTROENTEROLÓGICA EN EL NIÑO

infants and children: evidence based recom- 78. Wang ZJ, Chen XF, Zhang ZX, Li YC, Deng J, Tu
mendations from ESPGHAN and NASPGHAN. J, et al. Effects of anti-Helicobacter pylori conco-
J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2014; 58: 258-74. mitant therapy and probiotic supplementation
on the throat and gut microbiota in humans.
75. Tanaka S, Kobayashi T, Songjinda P, Tateyama Microbial Pathogenesis 2017; doi: 10.1016/[Link]-
A, Tsubouchi M, Kiyohara C, et al. Influence of cpath.2017.05.035.
antibiotic exposure in the early postnatal pe-
riod on the development of intestinal microbio- 79. Wu WM, Yang YS, Peng LH. Microbiota in the
ta. FEMS Immunol Med Microbiol (2009) 56:80– stomach: New insights. J Dig Dis 2014; 15(2):54-
7. doi:10.1111/j.1574-695X.2009.00553.x 61.

76. Tolín M, Butragueño L, Sánchez C, Salcedo X. 80. Zhang MM, Qian W, Qin YY, He J, Zhou YH.
Seguridad en el empleo de los probióticos. En: Probiotics in Helicobacter pylori eradication
Álvarez-Calatayud G, Guarner F (Eds.). Microbio- therapy: a systematic review and meta-analy-
ta, probióticos y prebióticos: Evidencia científi- sis. World J Gastroenterol. 2015; 21 (14): 4345–57.
ca. Madrid: Ergon; 2022. p. 239-244. ISBN: 978-
84-18576-49-2 81. Zhong C, Qu C, Wang B, Liang S, Zeng B. Pro-
biotics for preventing and treating small intes-
77. Valdovinos MA, Guarner F, eds. Microbiota y tinal bacterial over-growth: a meta-analysis and
probióticos en gastroenterología. México: Per- systematic review of current evidence. J Clin
manyer; 2019. Gastroenterol. 2017; 51: 300.

También podría gustarte