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Principios del Derecho Constitucional en Venezuela

El documento analiza los principios fundamentales del Derecho Constitucional Venezolano según la Constitución de 1999, destacando la definición del Estado como democrático, social de Derecho y de Justicia. Se aborda la distinción entre el poder constituyente, que reside en el pueblo, y el poder constituido, que se refiere a las instituciones creadas por la Constitución, así como la supremacía constitucional y el rol de la Sala Constitucional del TSJ en la interpretación y aplicación de la norma suprema. Además, se discuten las fuentes del derecho constitucional y los métodos de control de la constitucionalidad en el sistema jurídico venezolano.

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Principios del Derecho Constitucional en Venezuela

El documento analiza los principios fundamentales del Derecho Constitucional Venezolano según la Constitución de 1999, destacando la definición del Estado como democrático, social de Derecho y de Justicia. Se aborda la distinción entre el poder constituyente, que reside en el pueblo, y el poder constituido, que se refiere a las instituciones creadas por la Constitución, así como la supremacía constitucional y el rol de la Sala Constitucional del TSJ en la interpretación y aplicación de la norma suprema. Además, se discuten las fuentes del derecho constitucional y los métodos de control de la constitucionalidad en el sistema jurídico venezolano.

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Análisis de los Principios Fundamentales

del Derecho Constitucional Venezolano


según la CRBV de 1999
1. El Estado Democrático y Social de Derecho
y de Justicia
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) de
1999 no se limita a enumerar principios, sino que construye un
andamiaje conceptual interdependiente donde la definición del Estado
como Social y de Justicia (Art. 2) informa la naturaleza del poder
constituyente, exige un sistema de control constitucional robusto
(Sala Constitucional) y se materializa en el ideal de la democracia
protagónica (Art. 62), constituyendo un proyecto de refundación
integral de la República. Esta definición es la piedra angular sobre la
cual se erige un nuevo modelo de relación entre el Estado y la
sociedad, buscando transformar un sistema representativo en uno
que profundiza la democracia y coloca al ciudadano en el centro de la
acción estatal.

El Artículo 2 de la Constitución consagra a Venezuela como un


“Estado democrático y social de Derecho y de Justicia”. Este
concepto, desarrollado en la Exposición de Motivos, es una fórmula
compleja que integra cuatro dimensiones interdependientes para
guiar la actuación del Poder Público.

Ÿ El Estado Social: Esta dimensión establece el compromiso


fundamental del Estado de propugnar el bienestar de los
venezolanos. Su objetivo es crear las condiciones necesarias para el
desarrollo social y espiritual de la persona, garantizando la igualdad
de oportunidades para que cada ciudadano pueda desarrollar
libremente su personalidad y buscar su felicidad. Este mandato se
fundamenta en los principios de solidaridad social y bien común,
donde el Estado actúa como un instrumento para la satisfacción de
las necesidades colectivas.

Ÿ El Estado de Derecho: Lejos de ser un concepto aislado, el


sometimiento al imperio de la Constitución y la ley perfecciona la
noción de Estado social, transformándolo en un Estado de Derecho.
La Exposición de Motivos subraya que es precisamente esta sujeción
a un ordenamiento jurídico supremo, que emana de la voluntad
popular, donde ninguna autoridad está por encima de la norma
fundamental, lo que eleva y consolida la vocación social del Estado.

Ÿ El Estado Democrático: El carácter democrático se nutre de la


voluntad de los ciudadanos, expresada a través de los diversos
medios de participación política y social. La Constitución de 1999
amplía este principio más allá de la estructura estatal, proyectándolo
sobre la sociedad en su conjunto. Se aspira a que todos los
elementos que integran la vida nacional estén signados por principios
democráticos, superando el modelo meramente representativo.

Ÿ El Estado de Justicia: Esta última dimensión configura la finalidad


teleológica del
Estado. Se define por su compromiso con el progreso integral y el
desarrollo humano, orientado a alcanzar una calidad de vida digna
para todos los venezolanos. La "justicia" en este contexto trasciende
el ámbito judicial para abarcar la justicia social y la equidad como
metas supremas de la organización política.

Esta definición del Estado venezolano como democrático y social de


Derecho y de Justicia se corresponde directamente con el poder que
le dio origen: el poder constituyente del pueblo soberano.

2. Poder Constituyente y Poder Constituido


Para comprender la legitimidad del ordenamiento jurídico venezolano
post-1999, es crucial distinguir entre el poder constituyente, que
reside originariamente en el pueblo, y el poder constituido, que
engloba a las instituciones creadas y reguladas por la Constitución. El
primero es la fuente de toda autoridad; el segundo es el ejercicio de
esa autoridad dentro de límites preestablecidos.

El Poder Constituyente es el poder originario, supremo e ilimitado


del pueblo soberano para darse una Constitución, crear el Estado y
su ordenamiento jurídico, o modificarlo sustancialmente. La
Exposición de Motivos (Preámbulo y Título IX) lo concibe como la
máxima expresión de la soberanía popular.

Ÿ Ejemplo Práctico: El proceso que condujo a la Constitución de 1999


es el ejemplo paradigmático. La Asamblea Nacional Constituyente,
convocada mediante un referendo democrático el 25 de abril de 1999,
actuó en ejercicio de este poder originario con el fin explícito de
“transformar el Estado y crear un nuevo ordenamiento jurídico que
permita el funcionamiento efectivo de una democracia social y
participativa”.

El Poder Constituido, en cambio, se refiere a los órganos y ramas


del Poder Público que son creados por la Constitución y cuyas
competencias, funciones y límites son establecidos por ella. Estos
poderes no son soberanos, sino que derivan su legitimidad y
autoridad de la Carta Magna.
Ÿ Ejemplo Práctico: El Artículo 136 de la Constitución establece la
estructura del Poder Público Nacional, dividiéndolo en cinco ramas:
Legislativo, Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Electoral. La inclusión de
los poderes Ciudadano y Electoral, inspirados en el ideario
bolivariano, representa una de las innovaciones más profundas de la
Constitución y una materialización del proyecto de refundación de la
República, rompiendo con la división tripartita clásica para fortalecer
el control sobre la gestión pública y la participación democrática.
Cada uno de estos poderes es una manifestación del poder
constituido y debe actuar estrictamente dentro de las atribuciones que
la Constitución le confiere.
La existencia y actuación de estos poderes constituidos están regidas
por las fuentes normativas que dan forma al sistema jurídico
venezolano.

3. Fuentes del Derecho Constitucional en


Venezuela
Las "fuentes del derecho" son los actos o hechos de los que deriva la
creación, modificación o extinción de las normas jurídicas. En el
ámbito constitucional, estas fuentes determinan la jerarquía del
ordenamiento y guían la aplicación e interpretación de la norma
suprema. El sistema venezolano, según se desprende de la
Constitución de 1999 y su Exposición de Motivos, se nutre de las
siguientes fuentes primordiales:

Ÿ La Constitución: Es la fuente principal y suprema del ordenamiento


jurídico. El Artículo 7 la consagra como la “norma suprema”, cuyo
cumplimiento es obligatorio para todas las personas y órganos del
Poder Público. Su fuerza normativa es directa, lo que significa que
sus disposiciones son de aplicación inmediata y no requieren de
desarrollo legislativo para ser exigibles, a menos que la propia
Constitución así lo disponga.

Ÿ Los Tratados Internacionales sobre Derechos Humanos: El


Artículo 23 les otorga una jerarquía especial y preferente. Establece
que los tratados, pactos y convenciones sobre derechos humanos,
suscritos y ratificados por Venezuela, tienen jerarquía constitucional y
prevalecen sobre el orden interno si contienen normas más
favorables para la persona. Son de aplicación “directa e inmediata”
por los tribunales y demás órganos públicos, lo que los convierte en
una fuente directa de derechos y garantías para los ciudadanos.

Ÿ La Jurisprudencia de la Sala Constitucional del TSJ: La


Exposición de Motivos (Título VIII) eleva la jurisprudencia de la Sala
Constitucional a una fuente fundamental del derecho. Al definir a la
Sala como el “máximo y último intérprete de la Constitución”, se
le confiere la potestad de establecer el contenido y alcance de las
normas constitucionales. Crucialmente, sus interpretaciones
adquieren un carácter “vinculante” y de obligatorio cumplimiento
para las demás Salas del Tribunal Supremo de Justicia y para todos
los demás tribunales de la República, unificando así la interpretación
constitucional en todo el país.

La Constitución, como fuente primordial, establece de manera


explícita su propia superioridad, consagrando así el principio de
supremacía constitucional.

4. La Supremacía Constitucional
La supremacía constitucional es el pilar sobre el que se asienta el
Estado de Derecho y la justicia constitucional en Venezuela. Este
principio fundamental sostiene que la Constitución es la ley de mayor
jerarquía y que ninguna norma, acto o decisión del Poder Público
puede contradecir sus postulados. Somete a todos los órganos del
Estado y a
todas las personas, sin excepción, al mandato de la Carta Magna.

La Exposición de Motivos (Título I) describe la supremacía y la fuerza


normativa de la Constitución como la “piedra angular de la
democracia, de la protección de los derechos fundamentales y de la
justicia constitucional”. El texto constitucional consagra explícitamente
este principio en el Artículo 7:

“La Constitución es la norma suprema y el fundamento del


ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen
el Poder Público están sujetos a esta Constitución.”

La implicación directa de este principio es que no existen zonas


exentas del control constitucional. La Exposición de Motivos (Título I)
lo clarifica al señalar que “todos los órganos que ejercen el Poder
Público, sin excepción, están sometidos a los principios y
disposiciones consagrados en la Constitución, y por tanto, todos sus
actos pueden ser objeto del control jurisdiccional de la
constitucionalidad”.

Esta supremacía no es un mero postulado teórico; su eficacia


material depende de un órgano guardián con facultades específicas,
rol que la Constitución encomienda a la Sala Constitucional del TSJ.

5. El Rol de la Sala Constitucional del Tribunal


Supremo de Justicia (TSJ)
La Constitución de 1999 crea la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia (TSJ) como el órgano cúspide del sistema de
justicia constitucional venezolano. Su papel, como se describe en la
Exposición de Motivos (Título VIII), es crucial para garantizar la
integridad y supremacía de la Carta Magna, actuando como su
máximo defensor e intérprete.

Su rol como “máximo y último intérprete de la Constitución” le


confiere la autoridad para desentrañar el significado y alcance de las
normas y principios constitucionales. Esta facultad, según la
Exposición de Motivos, tiene como objetivo velar por la “uniforme
interpretación y aplicación” de la Constitución, evitando criterios
contradictorios que generen inseguridad jurídica y debiliten la fuerza
normativa del texto fundamental.

El alcance del carácter vinculante de sus criterios interpretativos es


una de sus herramientas más poderosas. Las interpretaciones que
establece la Sala sobre el contenido de la Constitución son de
obligatorio cumplimiento para las demás Salas del TSJ y para todos
los tribunales de la República. Este mecanismo, descrito en la
Exposición de Motivos, funciona como un instrumento para fortalecer
la justicia constitucional, unificar la jurisprudencia y brindar seguridad
jurídica a los ciudadanos.

Estas facultades, atribuidas a la Sala en los artículos 335 y 336 de la


Constitución, son la base sobre la que se construye el sistema de
control concentrado de la constitucionalidad, permitiéndole anular
leyes y otros actos del Poder Público que contravengan la Carta
Magna.

La función interpretativa de la Sala se enmarca en la disciplina más


amplia de la interpretación constitucional y sus diversas doctrinas.

6. La Interpretación Constitucional y sus


Doctrinas
La interpretación constitucional es la actividad intelectual destinada a
desentrañar el significado, alcance y propósito de las normas y
principios contenidos en la Carta Magna. Esta labor es fundamental
para aplicar el texto a casos concretos y adaptarlo a la evolución de
la realidad social, evitando que la Constitución se convierta en un
documento estático y desconectado de su tiempo.

La Exposición de Motivos de la Constitución de 1999 sí hace


referencia a una doctrina específica de interpretación. Explica el
concepto de interpretación de carácter histórico progresivo,
destacando que este método permite la “mejor aplicación posible del
máximo cuerpo normativo a la realidad que le corresponde regir”.
Este enfoque busca comprender el texto constitucional no solo desde
la intención original de sus creadores, sino también a la luz del
momento histórico actual, permitiendo una adaptación dinámica de la
norma a las nuevas circunstancias y demandas sociales.

A continuación, es importante aclarar que la fuente proporcionada (la


Constitución y su Exposición de Motivos) no define ni desarrolla
explícitamente las siguientes doctrinas de interpretación
constitucional:

Ÿ Interpretación estática e interpretación dinámica.

Ÿ Universalismo y particularismo.

Ÿ Conservadurismo judicial y activismo judicial.

Mientras que las doctrinas ofrecen un marco filosófico general, la


aplicación práctica de la interpretación se realiza a través de técnicas
específicas.
7. Técnicas de la Interpretación Constitucional
Las técnicas de interpretación constitucional son los métodos o
argumentos lógicos-jurídicos que los operadores de justicia, y en
especial los jueces constitucionales, utilizan para desentrañar el
sentido de las disposiciones de la Carta Magna. Estas herramientas
son esenciales para fundamentar las decisiones judiciales y aplicar la
Constitución de manera coherente y razonada.

Es necesario declarar explícitamente que el texto fuente


proporcionado no contiene una descripción o resumen de las
técnicas específicas de interpretación constitucional (tales
como la interpretación literal, el argumento a contrario, la intención
del constituyente, la interpretación restrictiva, extensiva o
sistemática).

Aunque el texto no detalla estas técnicas metodológicas, sí describe


de forma amplia el sistema de justicia diseñado para aplicar e
interpretar la Constitución.

8. El Sistema de Justicia Constitucional


El sistema de justicia constitucional venezolano es el conjunto de
órganos y mecanismos diseñados para garantizar la supremacía,
efectividad e integridad de la Constitución. Como se fundamenta en el
Título VIII de la Exposición de Motivos, su finalidad última es asegurar
que ningún acto del Poder Público vulnere la norma fundamental.

A diferencia de otros modelos, el sistema venezolano no concentra


esta función en un único órgano. La Exposición de Motivos es clara al
indicar que la justicia constitucional la ejercen todos los tribunales
de la República. Para ello, en el sistema coexisten dos métodos de
control de la constitucionalidad:

Ÿ Control Difuso: Este método impone a todos los jueces, en el ámbito


de sus competencias y dentro de cualquier causa, la obligación de
aplicar con preferencia las disposiciones de la Constitución en caso
de que exista una incompatibilidad con una ley u otra norma de rango
inferior. En este caso, el juez no anula la ley, sino que la desaplica
para el caso concreto que está resolviendo.

Ÿ Control Concentrado: Este método se ejerce de manera exclusiva


por la Sala Constitucional del TSJ. A través de acciones directas,
como la acción popular de inconstitucionalidad, la Sala tiene la
potestad de declarar la nulidad de leyes y otros actos del Poder
Público con efectos generales (erga omnes), expulsándolos del
ordenamiento jurídico.

Además de estos dos pilares, el sistema incluye otros medios de


protección, como la acción de amparo constitucional, descrita
como una "tutela judicial reforzada de los derechos humanos". La
coexistencia de un modelo difuso y uno concentrado es una de las
características más distintivas del sistema venezolano.

9. Diferencias entre Control Difuso y Control


Concentrado
La correcta comprensión de los dos modelos de control de la
constitucionalidad que coexisten en el ordenamiento venezolano es
clave para entender la distribución de la potestad jurisdiccional en
esta materia. Aunque ambos persiguen el mismo fin —la supremacía
de la Constitución—, operan de manera distinta en cuanto a los
órganos competentes, la forma de ejercicio y los efectos de sus
decisiones.

Característica
Control Difuso

Control Concentrado

Órgano Competente

Corresponde a todos los jueces y tribunales de la República, sin


importar su jerarquía o la materia que conozcan.

Corresponde exclusivamente a la Sala Constitucional del Tribunal


Supremo de Justicia.

Forma de Ejercicio

Se ejerce de oficio o a instancia de parte dentro de una causa


concreta o un caso específico que se esté juzgando.

Se ejerce a través de una acción principal y directa, como la acción


popular de inconstitucionalidad, cuyo único objeto es impugnar la
norma.

Efectos de la Decisión

La norma se inaplica para el caso concreto (inter partes). La


disposición considerada inconstitucional no es anulada, sino
desaplicada únicamente para el caso que se está decidiendo, sin que
pierda su vigencia general.

La decisión produce la nulidad con efectos generales (erga


omnes). La Sala puede anular total o parcialmente la ley o acto,
expulsándola del ordenamiento jurídico con efectos para todos.

Aunque distintos, estos mecanismos se integran bajo la rectoría de la


Sala Constitucional, que busca asegurar una interpretación uniforme
y coherente de la Constitución en todo el sistema de justicia.

10. Análisis de Casos de Control de la


Constitucionalidad
El control de la constitucionalidad ejercido por la Sala Constitucional
se manifiesta a través de diversos mecanismos, que pueden ser
preventivos (antes de que una norma entre en vigor) o represivos
(sobre normas ya vigentes). La Exposición de Motivos (Título VIII)
describe varias de estas competencias clave:

Ÿ Nulidad por Inconstitucionalidad: Es la principal manifestación del


control concentrado y represivo. Mediante la acción popular de
inconstitucionalidad, la Sala puede declarar la nulidad de leyes
nacionales, constituciones estadales, ordenanzas
municipales y otros actos con rango de ley emanados del Poder
Público que contravengan la Constitución.

Ÿ Examen de Constitucionalidad del Carácter Orgánico: Este es un


mecanismo de control preventivo. Cuando la Asamblea Nacional
califica una ley como "orgánica", debe remitirla a la Sala
Constitucional antes de su promulgación para que esta se pronuncie
sobre la constitucionalidad de dicha calificación.

Ÿ Control sobre Leyes Sancionadas antes de su Promulgación: Se


trata de otro control preventivo que se activa cuando el Presidente de
la República formula un reparo a una ley ya sancionada por la
Asamblea Nacional, fundamentado en razones de
inconstitucionalidad. La Sala debe dirimir la controversia.

Ÿ Control sobre Tratados antes de su Ratificación: La Sala tiene la


potestad de verificar la constitucionalidad de los tratados
internacionales suscritos por la República antes de su ratificación.
Este control preventivo busca evitar que el Estado comprometa su
responsabilidad internacional al ratificar un tratado que colida con la
Carta Magna.

Ÿ Control sobre Decretos de Estado de Excepción: Este es un


mecanismo de control especial y reforzado. La Sala Constitucional
debe revisar la constitucionalidad de los decretos que declaran un
estado de excepción, incluso de oficio (sin que nadie lo solicite), para
garantizar la protección de los derechos humanos y el respeto a los
límites constitucionales.

A estos mecanismos se suma la inconstitucionalidad por omisión


legislativa. Este fenómeno se produce, según la Exposición de
Motivos, cuando el Poder Legislativo no desarrolla, en un tiempo
excesivamente largo, normas constitucionales que requieren de una
ley para su aplicación eficaz. La inacción del legislador, en estos
casos, impide el goce de un derecho o el funcionamiento de una
institución, y la Sala Constitucional está facultada para declararla.

El control sobre los decretos de estado de excepción nos lleva a


analizar con mayor detalle esta figura extraordinaria.
11. Los Estados de Excepción
Los estados de excepción son un mecanismo constitucional
extraordinario y de carácter temporal, previsto para que el Poder
Público pueda afrontar situaciones graves que afecten la seguridad
de las personas, de la Nación o de las instituciones, y que no puedan
ser manejadas con las facultades ordinarias. Su regulación busca
equilibrar la necesidad de una acción estatal eficaz con la protección
de los derechos fundamentales.

La Exposición de Motivos (Título VIII, Capítulo II) destaca que esta


figura se rige por
principios estrictos:

Ÿ Principio de Estricta Necesidad: Solo pueden declararse ante


circunstancias verdaderamente extraordinarias, y las medidas
adoptadas deben ser proporcionales a la gravedad de la situación.

Ÿ Principio de Temporalidad: Su duración debe ser limitada y no


pueden prolongarse indefinidamente.

Ÿ Principio de Intangibilidad de Derechos: Existen derechos


humanos que no pueden ser suspendidos ni restringidos bajo
ninguna circunstancia. La fuente menciona explícitamente las
garantías judiciales indispensables para la defensa y se remite al
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (art. 4.2) y a la
Convención Americana sobre Derechos Humanos (art. 27.2) como
base para determinar este núcleo inderogable de derechos.

Para evitar abusos, la Constitución establece un mecanismo de


control triple sobre el decreto de estado de excepción:

Ÿ Poder Ejecutivo: El Presidente de la República, en Consejo de


Ministros, dicta el decreto.

Ÿ Poder Legislativo: La Asamblea Nacional (o su Comisión Delegada)


debe recibir el decreto y tiene la facultad de revocarlo si lo considera
injustificado o si las medidas son excesivas.

Ÿ Poder Judicial (Sala Constitucional): Ejerce un control judicial


automático y obligatorio sobre la constitucionalidad del decreto y las
medidas adoptadas, garantizando que se respeten los límites
materiales y formales establecidos en la Constitución.

La naturaleza extraordinaria de los estados de excepción contrasta


con la rigidez general de la Constitución y los mecanismos formales
previstos para su modificación.

12. Mecanismos de Revisión Constitucional


En una democracia, los mecanismos de reforma constitucional son
vitales, pues permiten adaptar la Carta Magna a la evolución de la
realidad social, política y económica. La Exposición de Motivos (Título
IX) advierte sobre el peligro de un "divorcio entre la norma
fundamental y la realidad", lo cual puede generar crisis de legitimidad.
La Constitución de 1999 establece tres vías para su modificación, con
alcances y procedimientos distintos, garantizando siempre la
participación popular.

Mecanismo
Objeto / Alcance

Iniciativa

Proceso de Aprobación

Enmienda

Adición o modificación de uno o varios artículos, siempre que no se


altere la estructura fundamental de la Constitución.

La fuente proporcionada no detalla la iniciativa, pero sí la distingue de


la Reforma.

El proceso, según la fuente, es más ágil y flexible que en la


Constitución anterior, pero no se detalla.

Reforma

Una revisión parcial que sustituye una o varias normas, pero sin
modificar la estructura y los principios fundamentales de la
Constitución.

Corresponde a la Asamblea Nacional (por mayoría), al Presidente en


Consejo de Ministros, o a un 15% de los electores inscritos.

El proyecto requiere tres discusiones en la Asamblea Nacional (en un


plazo no mayor de dos años), la aprobación de dos terceras partes de
sus miembros y, finalmente, es sometido a referendo.

Asamblea Nacional Constituyente

Modificar sustancialmente el Estado, crear un nuevo ordenamiento


jurídico y redactar una nueva Constitución. Representa el ejercicio del
poder constituyente originario del pueblo.

La fuente no especifica la iniciativa, pero la presenta como un


instrumento fundamental del pueblo.
Es el instrumento del pueblo para ejercer su soberanía y poder
originario, garantizando la posibilidad abierta de una transformación
profunda del Estado.

La participación popular en estos procesos de cambio constitucional


es un reflejo del principio fundamental que articula todo el texto: la
democracia participativa y protagónica.

13. La Democracia Participativa y Protagónica


La Constitución de 1999 marca un cambio de paradigma fundamental
en la concepción de la democracia en Venezuela, transitando de un
modelo históricamente representativo a uno de democracia
participativa y protagónica. Este nuevo modelo busca superar la
idea de que la ciudadanía se ejerce únicamente a través del voto,
para posicionar al pueblo como un actor central y permanente en la
gestión de los asuntos públicos.

El concepto, definido en el Artículo 62 y en la Exposición de Motivos


(Título III, Capítulo IV), implica que la participación del pueblo no se
limita a los procesos electorales, sino que se extiende a la
“formación, ejecución y control de la gestión pública”. El objetivo
es que los ciudadanos y las ciudadanas asuman un rol protagónico
que garantice su completo desarrollo, tanto individual como colectivo,
convirtiéndose en corresponsables de la conducción del Estado.

Para materializar este principio, la Constitución consagra en su


Artículo 70 un amplio catálogo de medios de participación popular,
que pueden agruparse en dos grandes ámbitos:

Ÿ En lo político: Se incluyen la elección de cargos públicos, el


referendo (en sus modalidades consultivo, revocatorio, aprobatorio y
abrogatorio), la consulta popular, la revocación del mandato, las
iniciativas legislativa y constitucional, el cabildo abierto y las
asambleas de ciudadanos y ciudadanas cuyas decisiones serán de
carácter vinculante.

Ÿ En lo social y económico: Se reconocen y promueven las instancias


de atención ciudadana, la autogestión, la cogestión, las cooperativas
en todas sus formas, las cajas de ahorro, la empresa comunitaria y
otras formas asociativas guiadas por valores de cooperación y
solidaridad.

El principio de la democracia participativa y protagónica es, en última


instancia, el eje transversal que articula la definición del Estado, la
organización del Poder Público, y los mecanismos de control y
reforma. Los instrumentos jurídicos analizados —la supremacía
constitucional, el poder constituyente y un robusto sistema de justicia
constitucional— son, en su conjunto, las herramientas diseñadas para
realizar y proteger este proyecto democrático, consolidando la
soberanía popular no como un postulado abstracto, sino como el pilar
activo y viviente sobre el cual se construye todo el ordenamiento
constitucional venezolano de 1999.

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