COPLAS
Al verme triste a tu lado
no me preguntes qué tengo;
tendría que responderte,
y yo acusarte no quiero.
Es de tal modo el amor,
y sus efectos son tales,
que lo declaran los ojos,
aunque la boca lo calle.
Mis hijos cuando me enfermo
corren a darme asistencia
y a la vuelta de mi cama
discuten sobre la herencia.
En la punta de aquel cerro,
suspiraba un sapo rengo,
y en el suspiro decía:
ganas de correr no tengo.
Para mí todo es bonito,
para mí todo es igual,
soy un hombre afortunado
que canta siempre al despertar.
En la punta de aquel cerro
yo he clavado mi facón,
así clavaste tus ojos
dentro de mi corazón.
Coplas vienen, coplas van,
coplas no me han de faltar.
Coplas salen de mi pecho
como ovejas de un corral.
Yo no sé qué dice el viento,
yo no sé qué dice el mar,
mas cuando miro al horizonte
siempre comienzo a llorar.
Compañerito del alma,
¿sabe usted lo que yo digo?
Que el que no sabe leer,
¿para qué quiere los libros?
Deja correr al caballo,
no le tires de la rienda,
que puede ser que algún día
quieras correrlo y no puedas.
Mis anhelos nunca he perdido,
mas mi camino he cambiado
pues los senderos se bifurcan
pero mi alma aún sigue esperando.
Las cuatro más necesarias
urgencias del hombre son,
a mi corto parecer:
hambre, sueño, sed y amor.
Una me dijo que sí,
otra me dijo que no;
la del sí quería ella,
la del no quería yo.
Al atardecer canto
una alabanza al cielo,
mas no tengo mi rima
y entonces yo me lamento.
Todo mi ser ha amado
a aquel que con desprecio me vio,
aunque mis pesares yo he olvidado
mi dolor nunca cesó.
Todo lo que pido es un deseo:
que me abrace por las noches,
y sea al despertar mi ensueño
para que mi risa pueda mantenerse
más allá del simple recuerdo.
Aquel amor de verano
que jamás he olvidado
hoy quisiera reencontrarlo
por nuestro amor demorado.
Entre más pienso en lo perdido,
más vivo el presente,
pues lo perdido ya se ha ido
y el presente late en mi ser asiduamente.
Treinta días trae septiembre
con abril, junio y noviembre,
de veintiocho solo hay uno
y los demás, treinta y uno.
Mi amor esperanzador
ya se ha esfumado,
pues con el tiempo he aprendido
que lo pasado se ha marchado.
Cuando mi corazón siente
mi boca calla,
cuando mi mente piensa
mis labios hablan.
Estoy cansada de esperar
que tu amor me elija como antes,
más prefiero olvidar
todo tu desprecio errante.
Tus ojos, morena,
se parecen a ti,
porque pestañean
como un colibrí.
No adelantes el discurso
sino para pensar bien,
porque a veces discurrimos
lo que no ha sido ni es.
Dale la mano al caído
y ayúdale a levantar
mira que estás en el mundo
y algún día tú caerás.
El tiempo y el desengaño
son dos amigos leales,
que despiertan al que duerme,
y enseñan al que no sabe.
Sufre, si quieres gozar;
baja, si quieres subir;
pierde, si quieres ganar;
muere, si quieres vivir.
¡La gata blanca! En el lecho
maya, se encorva, se extiende.
Un rojo rubí se enciende
sobre los globos del pecho.
Los desatados cabellos
la divina espalda aroman.
Bajo la camisa asoman
dos cisnes de negros cuellos.
Princesa de mis locuras,
que tus cabellos desatas,
di, ¿por qué las blancas gatas
gustan de sedas obscuras?
Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe el autor.
Tal es la gloria, Guillén,
de los que escriben cantares:
oír decir a la gente
que no los ha escrito nadie.
Procura tú que tus coplas
vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas
para ser de los demás.
Que, al fundir el corazón
en el alma popular,
lo que se pierde de nombre
se gana de eternidad.
Un gato pasó maullando
por el tejado gris,
el pájaro pasó chillando
como si fuera una perdiz.
Las flores son primavera,
el verano es eterno,
en otoño las hojas caen,
y después viene el invierno.
Hoy me ha dicho la luna
que el perro y el ratón
se han juntado esta noche
con el panda y el león.
Mi madre trajo naranjas,
su hermano ciruelas;
podremos comerlas juntos
de camino a la escuela.
Duerme la niña en su cuna,
duerme el perro en el cojín;
por las noches agradezco
que todos duerman al fin.
Estaba el elefante
Sentado en una baranda
Con su trompa arrogante
Mientras tejía una bufanda
Está la oveja
Sentada en una verja
Atando sus zapatos
Para participar en la carrera
Que salga el león,
Para ir a jugar
Que salga la rana
para ir a croar
1.
Que venga la jauría
Con todos sus integrantes
Que yo tengo para ofrecerles
un gran plato de guisantes.
1.
La gata blanca
y el gato negro
Jugaban juntos
Al estanciero.
1.
Cuatro jirafas
Muy elegantes
Paseaban desnudas
Por la calle el martes
1.
Estaba la gallina clueca
Sentada en el arenal
Comiendo maíz inflado
A ver si podía engordar
1.
Ya venían los caballos
Corriendo al galope
Más no temíamos en absoluto
Porque todos éramos miopes.
1.
Ayer la vaca Lola
Dio mucha leche
Pobre vaca exhausta
que durmió toda la noche.
1.
La nutria traviesa
Comenzó a correr
Pues venía un león
Dispuesto a comer
1.
Muchas horas esperó el tigre
Para poder entrar al salón
Más cuando logró su cometido
Se camufló como un camaleón
1.
Una oveja muy tranquila
Con su vestido rojo
Paseaba por la esquina
Con un gran enojo
1.
Una oruga muy ansiosa estaba
Pues parecía que la muerte le llegaba
Más con sorpresa recibió la noticia
De que otra vida pronto le alcanzaba
1.
Si quieres ver un lunar muy especial
Pídele ayuda a la mariquita
Pues sus lunares están allí
Cual fueran negras perlitas.
1.
El conejo tomaba el té
A las cinco en punto
Más no se dio cuenta
Que ya era tarde para resolver aquel asunto
1.
Qué triste es ver al perezoso
Colgado de un árbol está
Será mejor que sus amigos vengan
A resolver este asunto ya
1.
En la carrera de caballos
Hubo uno que no corrió
Ocurre que estaba enamorado
De la coneja que escapó
1.
Un ratón viajero
Que el mundo deseaba recorrer
Tomó su valija a tiempo
Y al tren subió antes del amanecer
1.
El sabio búho
Convocó a una asamblea
Pues debían debatir
Sobre un gran problema
1.
Los perros jugaron al fútbol
Contra sus enemigos, los gatos
Pero el gran partido
No obtuvo ningún candidato.
1.
La foca estaba triste
Pues no había sido invitada a la fiesta
Pero más le provocaba tristeza
No tener un vestido para la realeza
1.
Dos rinocerontes hablaban en el parque
Ambos tenían historias interesantes
Más llegó la policía y los detuvo de inmediato
Pues al parecer eran sospechosos de un asalto.
Sobre la naturaleza
1. En el campo solitario,
canta el río sin cesar,
susurra versos dorados,
que el viento lleva al mar.
2. Luna clara en la montaña,
beso tibio al amanecer,
mi alma danza en tu sombra,
cuando empieza a oscurecer.
3. Las flores de primavera
se visten con su color,
y en su aroma verdadero
se esconde el alma del sol.
4. Bajo el cielo silencioso,
se oye el canto del pinar,
las hojas cuentan historias
que el viento viene a escuchar.
5. En los campos del verano
las espigas brillan más,
el sol las dora con fuego,
y el trigo sueña en su paz.
💖 Sobre el amor
1. Amor que llega en susurros,
como brisa del jardín,
en tus ojos hay un mundo,
donde siempre quiero ir.
2. La estrella que más brilla
me guía hasta tu voz,
en la noche más oscura
tú me alumbras con tu amor.
3. Lloran versos en la arena,
donde el mar los quiere ver,
como cartas de nostalgia
que no pueden responder.
4. Tus palabras son semillas,
que florecen en mi piel,
cada letra es un latido
que jamás quiero perder.
5. Si te miro en la distancia
todo brilla alrededor,
eres llama en mi camino,
eres luz en mi interior.
🎭 Sobre la vida
1. La vida es río que pasa,
con sus curvas sin final,
unos nadan sin descanso,
otros sueñan con el mar.
2. No preguntes por la suerte,
ella viene sin llamar,
y si pasa sin verte,
ya pronto ha de regresar.
3. La esperanza es un barco
que navega en mi sentir,
cuando el viento es más fuerte,
más deseo resistir.
4. En los labios de la aurora
canta el día su verdad,
aunque el tiempo nunca vuelve,
no se deja de avanzar.
5. Ríe alto cuando puedas,
que la vida es un cristal,
si lo llenas de colores,
nunca se va a quebrar.
⏳ Sobre el destino y el misterio
1. Caminando por la senda
sin saber qué hay al final,
solo sé que en cada paso
algo nuevo quedará.
2. Espejismos del futuro
se reflejan sin razón,
el presente los disuelve
con su propia decisión.
3. Se oculta la luna llena,
sin querer desaparecer,
como un sueño en la memoria
que no quiere fenecer.
4. El reloj canta su marcha,
sin descanso ni piedad,
marca horas invisibles
que nadie puede atrapar.
5. Un suspiro en la tormenta,
un relámpago fugaz,
todo pasa y se transforma,
pero nada morirá.