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Educación y clase social en decisiones alimentarias

Los hábitos alimentarios están profundamente influenciados por la identidad cultural, la clase social y factores económicos, lo que refleja la riqueza o pobreza de una comunidad. La globalización y la cultura fast-food han transformado las prácticas alimentarias, llevando a una desritualización de la comida y afectando la salud y la seguridad alimentaria en diversas regiones. La educación alimentaria es crucial para promover hábitos saludables y equilibrar las tradiciones culturales con la nutrición adecuada.

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Educación y clase social en decisiones alimentarias

Los hábitos alimentarios están profundamente influenciados por la identidad cultural, la clase social y factores económicos, lo que refleja la riqueza o pobreza de una comunidad. La globalización y la cultura fast-food han transformado las prácticas alimentarias, llevando a una desritualización de la comida y afectando la salud y la seguridad alimentaria en diversas regiones. La educación alimentaria es crucial para promover hábitos saludables y equilibrar las tradiciones culturales con la nutrición adecuada.

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Rol de la educación y la clase social en

las decisiones alimentarias


María Isabel Velásquez Duque
Nutricionista Dietista - Universidad Católica de
Manizales
“Dime lo que comes y te diré el dios al que adoras, dónde vives, a que
cultura perteneces y en cuál grupo social estás incluido”

Sophie Bess.
Somos lo que comemos: Identidad cultural y hábitos alimentarios

Los hábitos alimentarios están relacionados con la identidad cultural y son influenciados por la formación cultural y
social, las tradiciones religiosas, la clase social y el ingreso económico. Las restricciones alimenticias son elementos
característicos de cada cultura. Las transformaciones sociales introdujeron nuevos hábitos alimentarios y
consecuentemente nuevas identidades que pasaron a formar parte de lo cotidiano, generando nuevas necesidades
que surgieron como consecuencia de los cambios económicos, sociales y tecnológicos. Las particularidades de cada
región y la influencia de los colonizadores e inmigrantes hicieron de la gastronomía diversa, transformándola en un
atractivo turístico en algunas regiones, promoviendo la valorización de aspectos culturales y regionales, además de
despertar en el turista el deseo de conocer la cultura local también por sus olores, colores y sabores.
INTRODUCCIÓN

La alimentación está relacionada con el modo de vida del ser humano y dice mucho sobre la educación y la cultura
de las personas. Muestra la riqueza o la pobreza de un pueblo, su abundancia o escasez. El inicio de las civilizaciones
está íntimamente relacionado con la obtención de los alimentos: cultivo, preparación, ritual y costumbres; además del
placer de comer.

El gusto y las preferencias son formados culturalmente y controlados socialmente. Los hábitos culinarios son
influenciados por factores como la clase social, la raza, la religión, la edad, la educación, la salud y el ambiente social
Por lo tanto se puede afirmar que el gusto es formado socialmente y no individualmente e influye el comportamiento
de consumo como expresión de la clase social a la que se pertenece.

La manera como se come, lo que se come, dónde se come y cómo se siente quien come con relación a la comida, son
todos elementos relacionados con la identidad cultural. Las restricciones alimenticias de los diferentes pueblos son
detalles característicos de cada cultura. Se consideran "exquisitos" los hábitos alimenticios de otras personas, quienes
a su vez ven de la misma forma los propios. Las tradiciones de origen religioso también influyen en el hábito de
alimentarse, por ejemplo, los hindúes consideran a la vaca como un animal sagrado.

Todos poseemos las papilas gustativas diseminadas por la lengua y el paladar, pero el sentido del gusto depende del
nivel de la cultura grupal, así como también la sensación de placer en la alimentación. Esa cultura es una
estratificación de hábitos. Una tradición que se impuso como costumbre en la apreciación gustativa
INTRODUCCIÓN

En la medida en que diferentes grupos étnicos o regionales discriminan


entre lo que es comido por "nosotros" y lo que es comido por los "otros“,
los hábitos alimentarios se relacionan con identidades y
etnocentrismos.

Etnocentrismo: Tendencia emocional que hace de la cultura propia el


criterio exclusivo para interpretar los comportamientos de otros grupos,
razas o sociedades.
IDENTIDAD Y NUEVOS HÁBITOS ALIMENTICIOS
A lo largo de la historia el papel de la alimentación en la vida del ser humano fue cambiando y adquirió un nuevo
significado. Inicialmente buscaba alimentos sólo para satisfacer sus necesidades biológicas, luego esa búsqueda de
alimentos se relacionó con elementos como el lujo, la religión, los festejos, las ofrendas, el status social, para finalizar
en el placer y la satisfacción del ritual, este último influenciado por los franceses y romanos que hicieron de la comida
un momento de placer e intensa interacción social.

El ritmo de vida actual exige comidas más simples. Los cambios en las prácticas alimentarias son manifestaciones de
transformación en la vida familiar y de la sociedad en general. Puede citarse el aumento del consumo fuera de casa,
la preocupación por la seguridad alimenticia y la preferencia de productos de fácil preparación. Surgen nuevas
identidades gastronómicas como restaurantes fast-food (comidas rápidas), los vegetarianos (que no consumen
carne animal) y los macrobióticos (adeptos a una dieta alimenticia basada en cereales integrales y alimentos
frescos).

Fast-food satisface la necesidad actual de rapidez y responde a la demanda de relaciones impersonales como
consecuencia de la cultura urbana de hoy en día. La McDonaldización o Cocacolización de la sociedad produce
nuevas identidades a través de los establecimientos. La desritualización de la comida y el vacío de la comunicación e
intercambio humano transforman la comida como reabastecimiento.

A la mayoría de las personas que comen comida extranjera no les produce tal intensidad de sentimiento a sus
paladares. Pero el simple hecho de comer este tipo de comida es, una declaración implícita de respeto hacia la
identidad cultural de pertenecer a un supermercado cultural mundial en oposición a una única cultura y cocina
IDENTIDAD Y NUEVOS HÁBITOS ALIMENTICIOS
La cultura mundial de consumo exige comportamientos idénticos a quienes viven una vida urbana y cosmopolita. Es
una cultura casi irresistible; en Japón, por ejemplo, las hamburguesas y las papas fritas prácticamente substituyen a
las pastas y al sushi. La tradición de los largos almuerzos caseros en las países mediterráneos se vuelve un obstáculo
para el desarrollo de los fast-food. Actualmente las cadenas que se instalaron deterioraron los valores familiares
presentes en los ritos de la alimentación.

En la cultura fast-food, el trabajo es primordial y las relaciones secundarias; lo rápido suplanta a lo lento, y lo simple a
lo complejo. Cada vez menos la comida casera y cada vez más las comidas fáciles, rápidas, vendidas en los
gastrobares o en espacios universitarios. No existe horario casero y los domingos hay programas impostergables que
no coinciden con el almuerzo del hogar. Se termina perdiendo la personalidad del paladar, su fisonomía, y
preferencias.

Se prefiere una comida rápida sin importar la temperatura.

Los hábitos alimentarios constituyen un espacio en donde la tradición y la innovación tienen la misma importancia, en
donde el presente y el pasado se entrelazan para satisfacer la necesidad del momento, producir alegría al instante y
convenir las circunstancias

Como consecuencia de estas transformaciones se da la valorización de aspectos culturales, regionales y exóticos


presentes principalmente en los alimentos. Comidas típicas y frutas tropicales, según las preferencias regionales de
los consumidores, diversifican la alimentación y abren oportunidades de mercado sobre todo para la actividad
turística donde la gastronomía se constituye en uno de sus principales atractivos.
LA GASTRONOMÍA LOCAL COMO ATRACTIVO TURÍSTICO

Alimentarse forma parte de la experiencia turística, conocer la alimentación local. Con la imposición de alimentos que
exigen un menor tiempo en su preparación la cocina regional se ha destacado por sus singularidades, formas de
preparación, lugares de consumo, rituales, tradición y el significado atribuido. Se trata no sólo de consumir el alimento
preparado, sino de la sociabilidad involucrada en la degustación, diferente a la industrialización impuesta por las
redes de fast-food.

La alimentación como forma de placer indica la posibilidad de desarrollo de la gastronomía como segmento y
atractivo turístico, inclusive por el hecho de que los turistas en su gran mayoría procuran conocer la cultura local,
comer su comida autóctona, probar los platos típicos y todo aquello diferente a lo que están acostumbrados a
consumir cotidianamente.

El turismo utiliza elementos gastronómicos como atractivo entre los cuales se puede citar los bares, restaurantes,
fiestas y festivales gastronómicos. Al saborear la cocina local el visitante encuentra las manifestaciones de la cultura
respecto a los saberes y sabores exclusivos del lugar. Lo diferente se vuelve original, encantador y la identidad local se
fortalece.
LA GASTRONOMÍA LOCAL COMO ATRACTIVO TURÍSTICO

La búsqueda de las raíces gastronómicas y la forma de entender la cultura de un lugar por medio de su cocina están
adquiriendo cada vez mayor importancia. La cocina tradicional está siendo reconocida como un componente valioso
del patrimonio intangible de los pueblos. Cada sociedad tiene su propio bagaje de tradiciones y costumbres y el
turismo se vale de ellas para atraer visitantes interesados en diferentes manifestaciones culturales que se observan
tanto en el ámbito urbano como en el rural.

Para muchos turistas uno de los atractivos fundamentales del viaje es la experiencia gastronómica que cada lugar
ofrece en la búsqueda del placer que brinda la alimentación. Una comida difiere de otra esencialmente por la
significación de los momentos, lugares, y formas de preparar y servir los alimentos. Todo esto forma parte de la cultura
de un pueblo representando su identidad, y de acuerdo con la cultura se ajusta a diferentes normas y valores.

El alimento se transformó en un entretenimiento de múltiples facetas amoldado en gran parte a los cambios
culturales. Así pasó a formar parte del interés de visitantes y turistas que procuran en la gastronomía local una forma
de entender parte de su formación cultural. En ese sentido, la gastronomía local es un elemento identificador de la
cultura que delimita tiempo, espacio, forma y hábitos alimenticios. En charlas de pasillo muchas veces se ha
escuchado somos lo que comemos. Observar la forma en que se come significa escuchar la confesión verdadera de
un consumidor.
CONSIDERACIONES FINALES

Los hábitos alimentarios en América son el resultado de la influencia cultural de los colonizadores e inmigrantes que
incorporados a la cultura local originaron una gastronomía diversificada que despierta cada vez más interés en los
turistas y visitantes. Es importante resaltar que una misma identidad gastronómica no abarca todos los elementos
culturales de un pueblo con sus diferentes influencias en la formación. Dentro de un mismo Estado existen regiones
que por su localización geográfica, clima y recursos naturales disponibles para su supervivencia no poseen los
mismos hábitos alimentarios de otras regiones del Estado.

Por lo tanto, los hábitos alimentarios se diferencian según las condiciones geográficas, climáticas y económicas
locales además de sufrir la influencia de cambios socio-culturales, por ejemplo, el fast-food que satisface la
demanda que origina la cultura urbana. Una identidad cultural-gastronómica no es capaz de abarcar todos los
elementos presentes en su formación, pero cuenta con elementos singulares de identificación local. Se es lo que se
come por los hábitos culturales que se adquieren y reproducen a lo largo de la vida y por los significados que se
atribuye a los alimentos que se consumen, que se amoldan a cada cultura. Cada región manifiesta su identidad
cultural-gastronómica socialmente formada a medida que la cultura incorpora los cambios a su carácter.
LA EDUCACIÓN ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL DESDE UNA DIMENSIÓN
SOCIOCULTURAL COMO CONTRIBUCIÓN A LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y
NUTRICIONAL

La alimentación es uno de los problemas fundamentales que presenta el mundo contemporáneo donde el hambre y
la extrema pobreza son los causantes de la inseguridad alimentaria y nutricional. El proceso de Globalización que
impone un nuevo modelo de alimentación mediante las multinacionales que promocionan la comida rápida. El mal
uso de los alimentos disponibles y la toma de decisiones incorrectas sobre el consumo de los mismos está propiciado
por factores socioculturales que traen consigo hábitos alimentarios inadecuados y una serie de enfermedades. Se
tienen hábitos alimentarios que forman parte de nuestra historia, de nuestras tradiciones, de nuestra cultura y están
muy arraigados. Muchas de estas costumbres están distanciadas de lo que se considera una alimentación saludable,
incapaz de garantizar una mejor calidad de vida. Esto no significa que debamos abandonar nuestras raíces pues
forman parte de nuestra identidad, pero se debe mantener un equilibrio entre lo autóctono y lo que es bueno para la
salud. Juega un papel importante la Educación Alimentaria la cual es responsabilidad tanto de la familia como de la
escuela. La familia tiene un papel decisivo en la educación de los más pequeños de la casa para que adquieran
adecuados hábitos alimentarios, pues es a través de la interacción con los adultos que los niños adquieren
determinadas actitudes, preferencias, costumbres y hábitos alimentarios que están fuertemente influenciados por las
prácticas alimentarias que realiza la familia. Los círculos infantiles y las escuelas también tienen un rol importante en
la Educación Alimentaria y Nutricional con el objetivo de mejorar la conducta alimentaria, para elevar la calidad de
vida de la población. Tanto la escuela como la familia forman parte de la comunidad y están estrechamente
vinculadas, de ahí la importancia del trabajo comunitario.
LA EDUCACIÓN ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL DESDE UNA DIMENSIÓN
SOCIOCULTURAL COMO CONTRIBUCIÓN A LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y
NUTRICIONAL

La alimentación es uno de los problemas fundamentales que presenta el mundo contemporáneo. La crisis alimentaria
desatada por el alza de los precios de los comestibles afecta cada vez más a los países pobres manifestándose en 37
de ellos y ocasionando disturbios. Esta situación de emergencia alimentaria trae hambre y deficiencias nutricionales,
agudizándose aún más en aquellos países que viven en extrema pobreza. Esta es una de las razones que atentan
contra la seguridad alimentaria y nutricional. Unido a esto tenemos el proceso de globalización que impone un nuevo
modelo de alimentación mediante las multinacionales, promocionando comidas y bebidas rápidas, caracterizadas
por su escaso valor nutritivo, dejando a un lado las costumbres, los hábitos alimentarios de cada país y las
condiciones medioambientales de cada territorio. La situación de salud y la seguridad alimentaria son precarias en
los países de América Latina, donde se encuentra pobreza extrema , las malas condiciones de salubridad, la
insuficiente producción de alimentos, la baja disponibilidad y el elevado precio de los productos alimentarios que
impide el acceso a los mismos por parte de la población de forma segura y estable. Agudizándose esta situación aún
más con el aumento de la población y los bajos ingresos de los sectores pobres. La desnutrición está presente en
estos lugares donde no hay una seguridad alimentaria y nutricional, lo que trae consigo enfermedades como las
infecciones respiratorias, diarreicas, que están estrechamente vinculadas a las condiciones ambientales de las
viviendas, la carencia de agua potable y los inadecuados hábitos higiénicos. Todo esto repercute en el
aprovechamiento biológico de los nutrientes. El mal uso de los alimentos disponibles y la toma de decisiones
incorrectas sobre el consumo de los mismos está propiciado por factores socioculturales como: las tradiciones, los
hábitos de vida, costumbres, por las condiciones económicas, políticas, sociales y culturales que repercuten en el
problema de la alimentación y junto a ello tenemos la carencia de una educación alimentaria que promueva estilos
de vida sanos.
LA EDUCACIÓN ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL DESDE UNA DIMENSIÓN
SOCIOCULTURAL COMO CONTRIBUCIÓN A LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y
NUTRICIONAL
Existe mucha confusión y poca divulgación en los países en vía de desarrollo, pues no se ofrece una información
precisa y valiosa sobre la alimentación adecuada. Esto es un elemento importante para la subsistencia y en el que se
invierte la mayor cantidad de dinero y esfuerzo por parte de la familia. A pesar de que muchas personas en los países
pobres no poseen recursos para acceder a los diferentes alimentos de manera segura y estable, muchas familias por
falta de información gastan sus pocos recursos en alimentos que no poseen ningún valor nutritivo. Tal es el caso de
los refrescos embotellados, los productos ultraprocesados o en conservas de sabor fuerte que satisfacen el paladar,
pero engañan al organismo. Los hábitos alimentarios inadecuados, producto de nuestras costumbres, tradiciones, de
la promoción de alimentos con bajo valor nutricional por parte de las multinacionales, así como los estereotipos de la
mujer y el hombre perfecto donde se impone la extrema delgadez, traen a la par enfermedades como la diabetes,
anorexia, bulimia y obesidad las cuales traen consigo problemas nutricionales que repercuten en la calidad de vida
de la población. Los hábitos en adultos mayores son muy difíciles de modificar porque están muy arraigados ya que
pasan de generación en generación, y son las personas mayores las responsables de la selección, compra y cocción
de los alimentos, se imponen costumbres alimentarias a los más jóvenes. Los hábitos de vida y alimentarios deben ser
educados desde las edades más tempranas acorde a las realidades, costumbres y necesidades de los países para
una mejor calidad de vida. Las prácticas alimentarias están influenciadas por factores sociales, económicos y
culturales que rodean al individuo y a su familia. Cada grupo humano o sociedad tiene un patrón alimentario que le es
propio, resultado de una compleja trama de usos, costumbres y tradiciones que se trasmiten y se modifican a lo largo
de la historia, y que hay que tener en cuenta para llevar a cabo una estrategia de Educación Alimentaria que
contribuya al mejoramiento de los hábitos alimentarios de forma adecuada. Para esto es necesario apoyarse en
obras de teatro, concursos de pintura, exposiciones de alimentos y de dibujos, así como visitas a huertas escolares
para que el niño aprenda de forma dinámica y creativa. La crisis alimentaria desatada por el alza de los precios de los
comestibles afecta cada vez más a los países más pobres, esto trae consigo hambre y desnutrición. Una educación
inadecuada, conlleva al mal uso de los recursos alimentarios disponibles.
LA EDUCACIÓN ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL DESDE UNA DIMENSIÓN
SOCIOCULTURAL COMO CONTRIBUCIÓN A LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y
NUTRICIONAL

Las inadecuadas condiciones de salubridad y las enfermedades infecciosas repercuten en el aprovechamiento


biológico de los nutrientes. Todo lo anterior junto a la falta de una cultura alimentaria adecuada, crea condiciones de
malnutrición, caracterizada por el sobrepeso y un mayor riesgo a desarrollar enfermedades crónicas no trasmisibles:
diabetes, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. El carácter multisectorial, interinstitucional y
transdisciplinario que posee la Seguridad Alimentaria y Nutricional permite abordar el tema desde la dimensión
sociocultural. Siendo este aspecto de suma importancia cuando se pretende llevar a cabo un programa de Educación
Alimentaria donde hay que tener en cuenta una serie de elementos como: la realidad cotidiana, el entorno, los hábitos,
tradiciones, costumbres, tabúes, expresiones culturales asociadas a las prácticas alimentarias ya que la alimentación
no solamente tiene como objetivo satisfacer el hambre y nutrir al organismo sino que es mediador de valores y
actitudes, vehículo de relaciones, catalizador de emociones, fuente de placer y satisfacción
LA EDUCACIÓN ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL DESDE UNA DIMENSIÓN
SOCIOCULTURAL COMO CONTRIBUCIÓN A LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y
NUTRICIONAL

La Alimentación desde una dimensión sociocultural: La alimentación no es sólo un proceso digestivo, pueden
encontrarse una serie de valores y expresiones culturales que tienen que ver con el ser humano en diferentes
contextos: social, psicológico, económico, simbólico y religioso. Esta lleva a cuestiones morales, de prestigio, de poder,
estatus y es considerado y apreciado como un arte. Todos nos alimentamos es por ello que se hace imprescindible
conocer, comprender y entender las relaciones que se establecen entre el hombre y los alimentos en el que
predominan la socialización, las formas de economía, las tradiciones conservadas a lo largo de los años, resaltando la
importancia de los alimentos en el contexto sociocultural en el que se desenvuelven los sujetos.
LA EDUCACIÓN ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL DESDE UNA DIMENSIÓN
SOCIOCULTURAL COMO CONTRIBUCIÓN A LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y
NUTRICIONAL
La alimentación desde el punto de vista sociocultural: “Nivel social: Posiciones y relaciones entre individuos, en cierto
contexto espaciotemporal. Implica también ciertos roles o papeles y normas asociados a ellos, así como la
composición de una sociedad en distintos grupos (conjuntos con conciencia y reconocidos como tal), categorías (de
etnia, raza, edad o género). Dicha composición según categorías y grupos nos lleva a hablar de estructura social
(diferenciación de posiciones de los sujetos)… En el nivel social nos fijaremos en las relaciones sociales, y con ello en
las formas de comensalidad.

Nivel cultural: Incluye los conocimientos, concepciones del mundo social y natural y la tecnología. Incorpora la
relación y vínculos entre sociedades distintas. Las culturas son puestas en práctica por grupos humanos específicos
(de clase o de etnia entre otros) en un determinado contexto sociohistórico. Todo lo social tiene algo de cultural. Lo de
específico que tiene es que se trata como de su vertiente simbólica. De lo que da significado, a todo lo que se dice, se
hace y se piensa en una determinada sociedad.

Nivel económico: El de la esfera de la producción, distribución y consumo de bienes y servicios alimentarios.


LA EDUCACIÓN ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL DESDE UNA DIMENSIÓN
SOCIOCULTURAL COMO CONTRIBUCIÓN A LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y
NUTRICIONAL
Nivel político: Se relaciona con la lucha por el poder y al ejercicio con una autoridad más o menos legítima. Tiene que
ver con la administración y dirección de los bienes y servicios públicos a través de leyes. Todo intento de tener poder
en el espacio público,, así como las formas de resistencia o consentimiento individual de la aplicación de dispositivos
de poder (legal, militar, político, educativo, de género).

En el caso de la alimentación, ciertas decisiones ¨ políticas ¨ afectan a la producción, distribución y consumo de


alimentos y bebidas. Por otra parte sería también política la resistencia social a la producción distribución y consumo
de cierto tipo de alimentos: hamburguesas de cadenas. El proceso de alimentación es una cadena de hechos que
incluye el cultivo, producción, distribución y consumo de los mismos, así como una serie de leyes y políticas que
pueden favorecer o afectarlas. Tiene asociado toda una serie de elementos culturales y sociales como tradiciones,
costumbres, religión, raza, etnias, formas de comensalidad. Tiene una carga de significados, valores y permite la
socialización entre los diferentes grupos. La alimentación está relacionada con la vida cotidiana, con la realidad
sociocultural en la que se desenvuelve el hombre, la cual incluye tanto aspectos objetivos como subjetivos. Además
se hace extensiva a las diferentes esferas de la vida como la economía y la política que si se usan adecuadamente
pueden tributar a garantizar la Seguridad Alimentaria y Nutricional de cada región, pueblo o país, garantizando el
acceso a los alimentos de forma segura y estable y tomando medidas o dictando leyes que favorezcan la
disponibilidad, acceso y consumo de los mismos. También está estrechamente vinculada a la cultura y la sociedad
pues incluye toda una serie de tradiciones, hábitos, tabúes que se van transmitiendo de generación en generación. La
palabra cultura fue definida primeramente en términos humanistas como forma de cultivación o cultivo de la tierra

Una de las recomendaciones más específicas fue la de promover, desde edades tempranas, la enseñanza sobre
alimentación y hábitos de vida saludable. Las guías alimentarias deberían ser de carácter nacional, considerando la
situación de salud y nutrición de cada país y procurar a través de la educación en nutrición, la prevención de las
enfermedades crónicas no transmisibles relacionadas con la dieta

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