INTRODUCCION
Los fluidos son de gran interés desde hace mucho tiempo, ya que el ser humano al
empezar a estudiar ciertos fenómenos sobre la tierra descubrió que existen varios
tipos de líquidos, unos son más espesos que otros, teniendo características
físicas diferentes.
También se puede definir un fluido como aquella sustancia
que, debido a su poca cohesión intermolecular, carece de
forma propia y adopta la forma del recipiente que lo
contiene.
El hombre descubrió que existen dos tipos de fluidos principales, los estáticos y en
movimiento. Los fluidos estáticos son los más fáciles de explicar debido a que
carecen de movimiento, lo que indica, que posee las mismas características en
cualquier parte del fluido. Sin embargo, los fluidos en movimiento se
dividen en muchas categorías, dependiendo de su composición,
cinemática, propiedades físicas o simplemente facilidad de
movimiento.
El estudio de los fluidos no estáticos precisa detallar las variaciones de flujo,
así como las pérdidas ocurridas según sea el caso. Para esto, se introducen una
serie de formulaciones matemáticas para explicar los fenómenos que pueden
ocurrir cuando se esta en presencia de un fluido en movimiento.
Una de las principales características de los fluidos en
movimiento es la viscosidad, es decir, la facilidad con la que
viaja dentro de un determinado conducto. Se divide en
fluidos newtonianos (esfuerzo de corte que es directamente
proporcional a la relación de deformación) y no newtonianos
(esfuerzo de corte no es directamente proporcional de la
deformación).
Al estudiar estos casos de los fluidos en movimiento se introduce la
palabra reología por Bingham en 1929, y es definida
como el estudio de los principales fenómenos físicos
que regulan el movimiento de los fluidos.
Una definición más moderna de la reología, dice que es la parte de la
física que estudia la relación entre el esfuerzo y la deformación en los
materiales que son capaces de fluir. La reología es una parte de la
mecánica de medios continuos; una de las metas más importantes en reología es
encontrar ecuaciones constitutivas para modelar el comportamiento de los
materiales.
La ecuaciones propuestas por Bingham son de gran interés para
los investigadores; sin embargo, otros no piensan igual y han
buscado la manera de sintetizar o explicar mejor lo que ocurre
cuando existe un movimiento de fluido y han determinado la
cinemática, la cual estudia los conceptos requeridos para la mejor
comprensión del movimiento de los fluidos.
Sus resultados se aplican en el cálculo y diseño de obras, accesorios y controles para
el manejo de fluidos que fluyen, escurren o se mueven.
Nueve años después, Isaac Newton publicó una
hipótesis asociada al estado simple de
cizalladura (o corte):
“La resistencia derivada de la falta de deslizamiento de las partes de un líquido es
proporcional a la velocidad con que se separan unas de otras dentro de él”. Esta
necesidad de deslizamiento es lo que ahora se denomina “Viscosidad”, sinónimo de
fricción interna. Dicha viscosidad es una medida de la resistencia a fluir. Según Newton
la tensión de cizalla o esfuerzo cortante es proporcional al gradiente de velocidad
(du/dy). Si se duplica la fuerza, se duplica el gradiente de velocidad:
τ=µ·du =µ·D
dy
Esta fórmula se denomina Ley de Newton, que es aplicable actualmente
para unos fluidos determinados (Newtonianos). La glicerina y el agua
son ejemplos muy comunes que obedecen la Ley de Newton, aun cuando el agua es mil
veces menos viscosa que la glicerina
En 1867 J.C Maxwell, en su artículo “Sobre la teoría dinámica de los
gases”, propuso un modelo matemático para describir los fluidos que
poseen propiedades elásticas, es decir, elementos asociados a la
respuesta de un sólido:
σ= β•γ donde β es un parámetro semejante al módulo
de rigidez ( Parámetro no-nulo).
La conducta que observó Weber en sólidos, como Maxwell en líquidos se denominó
“Viscoelasticidad”. Después de Maxwell no se profundizó más en el estudio hasta la
segunda década del siglo XX, apareciendo una serie de modelos
lineales y no lineales de comportamiento.
En 1945 M. Reiner definió el número de Deborah, De como:
De = τ T
En donde “τ” es el tiempo característico del material y “T” el tiempo característico del
proceso de deformación. Si De era muy alto se consideraba al material como un sólido
elástico, y si De era muy bajo se le consideraba como un líquido viscoso.
APLICACIONES DEL ESTUDIO DE LA REOLOGÍA
Control de calidad en alimentos: se realiza en la propia línea de producción. Es
determinante para la aceptación de productos como cereales, quesos, yogures, dulces,
chocolates, cremas, etc.
Estudio de la textura y consistencia de productos alimenticios: dichas propiedades son
muy importantes a la hora de que un producto sea del agrado del consumidor.
Producción de medicamentos: se estudia su estabilidad química, su tiempo de
caducidad y su facilidad de extrusión, entre otras.
Caracterización de gasolinas y otros tipos de hidrocarburos.
Producción de pinturas: una pintura debe ser esparcida de forma fácil pero sin que se
derrame.
Producción de productos cosméticos y de higiene corporal: la duración de una laca
sobre el pelo, la distribución de la pasta de dientes por toda la boca, la forma de cómo
se esparce una crema, etc. Todas estas características se estudian con la reología para
obtener la mayor eficacia del producto.
FLUIDOS
Un fluido se define como una sustancia que se deforma continuamente bajo la
aplicación de esfuerzos cortantes.
Las características reológicas de un fluido son uno de los criterios esenciales en el
desarrollo de productos en el ámbito industrial. Frecuentemente, éstas
determinan las propiedades funcionales de algunas sustancias e
intervienen durante el control de calidad, los tratamientos (comportamiento
mecánico), el diseño de operaciones básicas como bombeo, mezclado y envasado,
almacenamiento y estabilidad física, e incluso en el momento del consumo
(textura).
Las propiedades reológicas se definen a partir de la relación existente entre fuerza o
sistema de fuerzas externas y su respuesta, ya sea como deformación o flujo. Todo
fluido se va deformar en mayor o menor medida al someterse a un sistema de fuerzas
externas.
TIPOS DE FLUIDOS
Newtonianos
Sin esfuerzo Pseudoplásticos umbral
Dilantes
Independiente del tiempo
Con esfuerzo
Plásticos
FLUIDOS No Newtonianos
umbral
Tixotrópicos
Dependientes del tiempo
Viscoelásticos Reopécticos
FLUIDOS NEWTONIANOS
Un fluido newtoniano se caracteriza por cumplir la Ley de Newton, es decir, que
existe una relación lineal entre el
esfuerzo cortante y la
velocidad de deformación
(ecuación anterior). Si por
ejemplo se triplica el esfuerzo
cortante, la velocidad de deformación se va a triplicar también. Esto es debido a que
el término µ (viscosidad) es constante para este tipo de fluidos y no depende del
esfuerzo cortante aplicado
Ejemplo de este tipo de fluidos son: el agua, aceite,
combustible, lubricantes, entre otros
La viscosidad de un fluido newtoniano no depende del tiempo de
aplicación del esfuerzo, aunque sí puede depender tanto de la
temperatura como de la presión a la que se encuentre
Este tipo de fluido se representan con dos tipos de gráficas, la" curva
de
Fluidez” y la" curva de Viscosidad”. En la Curva de Fluidez se grafica el
esfuerzo cortante Vs la velocidad de deformación ( τ vs D), mientras
que en la Curva de Viscosidad se representa la viscosidad Vs la velocidad de
deformación (µ vs D).
τ
µ
D D
Como se puede observar en la curva de fluidez , el valor de la viscosidad µ es la
tangente del ángulo que forman el esfuerzo de corte y la velocidad de deformación,
la cual es constante para cualquier valor aplicado. Además se observa
en la curva de viscosidad que la viscosidad es constante para
cualquier velocidad de deformación aplicada.
FLUIDOS NO NEWTONIANOS
Los fluidos no newtonianos son aquellos en los que la relación entre esfuerzo
cortante y la velocidad de deformación no es lineal. Estos fluidos a su vez se
diferencian en dependientes e independientes del tiempo.
Fluidos Independientes del Tiempo
Estos fluidos se pueden clasificar dependiendo de si tienen o no esfuerzo umbral, es
decir, si necesitan un mínimo valor de esfuerzo cortante para que el fluido se ponga
en movimiento.
Fluidos sin esfuerzo umbral
Pseudoplásticos: se caracterizan por una disminución de su viscosidad, y de su
esfuerzo cortante, con la velocidad de deformación. Su comportamiento se puede
observar en las siguientes curvas.
τ µ
D D
Ejemplos de fluidos pseudoplásticos son: algunos tipos de ketchup. mostaza,
algunas clases de pinturas, suspensiones acuosas de arcilla, entre otros
Dilatantes: Los fluidos dilatantes son suspensiones en las que se produce un
aumento de la viscosidad con la velocidad de deformación, es decir, un aumento
del esfuerzo cortante con dicha velocidad. A continuación se representa las curvas
de fluidez y viscosidad para este tipo de fluidos:
τ µ
D D
Ejemplo de este tipo de fluidos son: la harina de maíz las disoluciones de
almidón muy concentradas, la arena mojada, dióxido de titanio, etc.
Fluidos con esfuerzo umbral o Viscoplastico
Este tipo de fluido se comporta como un sólido hasta que sobrepasa un esfuerzo
cortante mínimo (esfuerzo umbral) y a partir de dicho valor se comporta como un
líquido. Las curvas de fluidez y viscosidad τ µ
D D
La razón por la que se comportan así los fluidos plásticos es la gran interacción
existente entre las partículas suspendidas en su interior, formando una capa llamada
de solvatación. Están formados por dos fases, con una fase dispersa formada por
sólidos y burbujas distribuidos en una fase continua.
En estos fluidos, las fuerzas de Van der Waals y los puentes de
hidrógeno, producen una atracción mutua entre partículas. También
aparecen fuerzas de repulsión debidas a potenciales de la misma
polaridad.
En este tipo de fluidos se forman coloides cuyas fuerzas repulsivas tienden a formar
estructuras de tipo gel Si las partículas son muy pequeñas poseen entonces una gran
superficie específica, rodeados de una capa de adsorción formada por moléculas de
fase continua. Gracias a esta capa, las partículas inmovilizan gran cantidad de fase
continua hasta que no se aplica sobre ellas un esfuerzo cortante determinado.
Ejemplos de comportamiento plástico son el chocolate, la mantequilla, la mayonesa,
la pasta de dientes, las emulsiones, las espumas de afeitar etc.
Fluidos Dependientes del Tiempo:
Este tipo de fluidos se clasifican en dos tipos: los fluidos tixotrópicos, en los que su
viscosidad disminuye al aumentar el tiempo de aplicación del esfuerzo
cortante, recuperando su estado inicial después de un reposo
prolongado, y los fluidos reopécticos, en los cuales su viscosidad aumenta con el
tiempo de aplicación de la fuerza y vuelven a su estado anterior tras un tiempo de
reposo.
Fluidos Tixotrópicos:
Los fluidos tixotrópicos se caracterizan por un cambio de su estructura interna al
aplicar un esfuerzo. Esto produce la rotura de las largas cadenas que forman sus
moléculas
Dichos fluidos, una vez aplicado un estado de cizallamiento
(esfuerzo cortante), sólo pueden recuperar su viscosidad inicial tras un tiempo de
reposo. La viscosidad va disminuyendo al aplicar una fuerza y
acto seguido vuelve a aumentar al cesar dicha fuerza debido a
la reconstrucción de sus estructuras y al retraso que se
produce para adaptarse al cambio.
τ µ
D D
Las razones de este comportamiento son diversas. Si se considera al fluido como
un sistema disperso, se debe tener en cuenta que las partículas que hay en él
poseen diferentes potenciales eléctricos y tienden a formar tres estructuras
variadas dependiendo de cómo sea la fase dispersa.
Ejemplos típicos se fluidos tixotrópicos son: las pinturas, el yogurt, las tintas de
impresión, algunos aceites del petróleo, el nylon, etc.
Fluidos Reopécticos:
Los fluidos reopécticos, se caracterizan por tener un comportamiento contrario a los
tixotrópicos, es decir su viscosidad aumenta con el tiempo y con la velocidad de
deformación aplicada.
Esto se debe a que si se aplica una fuerza se produce una formación de enlaces
intermoleculares conllevando un aumento de la viscosidad, mientras
que si cesa ésta se produce una destrucción de los enlaces, dando lugar
a una disminución de la viscosidad.
τ µ
D D
Existen pocos fluidos de este tipo. Algunos ejemplos son: el yeso y la arcilla
bentonítica, entre otros
FLUIDOS VISCOELÁSTICOS:
Los fluidos viscoelásticos se caracterizan por presentar a la vez tanto propiedades
viscosas como elásticas. Esta mezcla de propiedades puede ser debida a la existencia
en el líquido de moléculas muy largas y flexibles o también a la presencia de partículas
líquidas o sólidos dispersos.
Ejemplos de fluidos viscoelásticos son la nata, la gelatina, los helados, etc.