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"Apagón: Pasión y Oscuridad"

El documento narra una historia oscura y surrealista que comienza con un apagón y la llegada de la oscuridad, seguido de un relato de deseo y transformación en un ser sediento de sangre. A medida que avanza, se exploran temas de la dualidad humana, el deseo, la soledad y la búsqueda de significado en un mundo desolado. La narrativa se entrelaza con reflexiones sobre la naturaleza del infierno y la civilización, culminando en una sensación de pérdida y desesperación.
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"Apagón: Pasión y Oscuridad"

El documento narra una historia oscura y surrealista que comienza con un apagón y la llegada de la oscuridad, seguido de un relato de deseo y transformación en un ser sediento de sangre. A medida que avanza, se exploran temas de la dualidad humana, el deseo, la soledad y la búsqueda de significado en un mundo desolado. La narrativa se entrelaza con reflexiones sobre la naturaleza del infierno y la civilización, culminando en una sensación de pérdida y desesperación.
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PROYECTO

La voz que manda…

En el principio era la luz, todos tenían las luces encendidas y aquel que no
tenía electricidad por lo menos tenía una linterna. Luego una voz se oyó por
encima de todas:
-¡Oye nene! ¡Deja de comer bola y baja esa sala’ cuchilla!
Y llegaron las tinieblas, y el lugar se llenó de gritos de aquellos que lo
habitaban. En ese momento se dieron cuenta de que estaban en una
terrible maldición: el apagón.

JUSTO EN LAS TINIEBLAS

1
Génesis.

El sol se oculta lento, muy lento; como si alguien hubiera dicho las palabras
mágicas necesarias para dar paso a una intranquila noche que todavía no
llega… Aún falta para que toque el vasto horizonte, aún es el crepúsculo… y
una pareja no puede esperar a la noche para unir sus cuerpos…
Ella trae algo distinto, algo que, estoy seguro, la hace inalcanzable para
cualquiera que esté acostumbrado a las palabras fáciles: esa soltura
inusual, capaz de borrar de un tirón a todas las chicas del mundo… Lleva el
pelo suelto y regado como si se le hubiera secado de lluvia hace ya mucho
tiempo.
Él despierta su interior, da abertura a la bestia oculta, a lo salvaje. La toma
entre sus brazos, le comprime la cintura con las manos y el roce de los
muslos toma el ritmo de los cuerpos.
Ella está en el éxtasis del placer, embriagada con el vino de su propio
orgasmo, él siente su aliento en la garganta; ella lo muerde y deja dos
pequeñas hendiduras de las cuales manan unas gotas de sangre.
…Y la noche trae pequeñas historias que viajan a través del viento y la
luna…

2
Fin del principio. El término del día.

…Él está ahí con ella, sin poder escuchar más allá del gemir de placer que lo
inspira. Unas atractivas piernas aprietan su cuerpo, dos senos le oprimen el
pecho dejándole sin aire, y una lengua juguetona se pasea por su garganta,
sofocándolo. De repente el cuello le duele y siente esa extraña sensación de
que le absorben el alma, se siente exhausto…
Ella se detiene, se endereza y deja notar un cuerpo extraordinariamente
sensual, y unos carnosos labios escarlatas atestiguan su delicada fiereza
ocultando dientes blancos como el azúcar y unos pequeños colmillos
deliciosamente embadurnados de sangre. Muerde su mano y deja caer un
líquido rojo sobre la boca de él…
Él la bebe con mucha pereza, como si las pocas fuerzas que le quedan le
permitieran realizar ese último esfuerzo.
Ese fue el último día que él vio la luz del sol…

Principio del fin. Un nuevo despertar

3
Sale la luna… abro los ojos y siento una extraña sensación de poder en mi
agotado cuerpo. Al parecer he descansado lo suficiente como para andar de
parrandas toda una eternidad, al menos eso creo. Me levanto y tal parece
que lo de la noche anterior no es nada comparado con lo que deseo hacer
ahora, y es que ahora deseo más placer, deseo más sexo.
Una vaga idea ronda en mi cabeza… ¡si, ya recuerdo! La mordida. Me dirijo
al espejo y… ¡no puede ser! ¡Mi reflejo no se encuentra!...pero en cambio
hay algo escrito en él, con crayón de labios; y dice: “Bienvenido a mi
mundo”.
Esto es una pesadilla, no lo puedo creer… Pero, mirándolo del otro lado, aun
estoy vivo, o eso parece.
Siento la garganta seca, al parecer la sed llegó así de pronto y no es agua lo
que se me antoja.
Instintivamente vestí el traje negro que guardaba para las ocasiones y salí a
la calle. Principalmente por la calle 42; una de las rameras se acerca, me da
un beso:
- Esta noche te pienso hacer feliz por el precio de nada- dijo.
Un ofrecimiento gratuito… Bueno, eso fue lo que dio a entender, al parecer
adiviné…
La llevé hacia un departamento, pagado naturalmente, cerrando la puerta a
sus espaldas desabrochó el simple vestido que llevaba y puso su paraíso
terrenal frente a mí empujándome hacia la cama. Lo empecé a besar, eso la
excitó de sobremanera, pero no era lo que yo buscaba, de hecho no me
interesó, fui subiendo alocado, como si buscara algo hasta que lo encontré,
justo allí, en su cuello, debajo de la piel, justo allí estaba.
Sentí una fuerza superior que me impulsaba, obligándome a morderla y fue
en ese momento que encontré el preciado líquido que una vez me recuperó
de una muerte segura (si es que ya no estoy muerto) y calmaría mi sed: mi
sed de sangre…
Y la noche pasó; en cuanto a ella, no será la única víctima…

4
Pasión satánica. Invitación tentadora

Dejemos los formalismos y amémonos que la noche es joven, dejemos los


cuerpos desnudos y hagamos lo prohibido porque la carne es un pecado
delicioso y el infierno es mi hogar… Porque no anhelo un cuerpo para amar,
sino para procrearme con tal de divertirme, alimentar mi alma absorbiendo
otras, encerrándome en una celda cuyos muros, techo y suelos son de
hierros, sin permitirme ver el sol ni el cielo. Donde el día es un crepúsculo
gris y el cielo un silencio negro, donde me entierro a mi mismo en un ataúd
de hierro durante días y noches escupiendo mi rabia contra la humanidad
que nos separa, sin pronunciar palabras devorando mi propia alma en este
silencio de la soledad.

5
Revelación mesmérica.

-Hola…
-¿Quién eres? ¿Qué haces aquí? ¿Qué quieres?
-Hey, son tantas preguntas a la vez, y lo primero es lo primero. Soy un
producto de tu imaginación, estoy aquí porque tú me llamaste, y vine
porque tú lo pediste.
-¡Estas loco!
- No, tú eres el que está loco, tú eres mi creador y cargarás con mi peso
hasta el final de tus días, así lo quisiste. ¿Recuerdas?
-Ah! ¿Y por mi culpa perdí la oportunidad de decirle a una persona cuanto la
deseo?
-No, no… El hecho de que yo viva en tu mente no implica que todo quede en
tu conciencia de culpable. Te quiero sano pero no impune y me gusta hacer
sufrir a la gente.
-¡Claro! ¡Y yo soy quién paga las consecuencias!
-Naturalmente… Eres lo que querías ser, no hay marcha atrás y solo los
cobardes lo hacen. Aparte, sabes que sin mí no obtendrías lo que más te
gusta…
-¡Cállate! ¡No quiero oírlo!
-¡Sexo!...
-¡Dije que te callaras!
-No puedo evitarlo, mi deber según tú, es atormentar a la gente.
-Y supongo que ese alguien soy yo ¿eh?
-No, tú eres quien me gobiernas, tú me utilizas, yo, solo obedezco.
-Pero… ¿por qué?
-¿Por qué? ¿Y acaso lo preguntas?... Yo soy tú… ¿Hay acaso otro por qué?

6
Conferencia infernal.

El hombre es, en el fondo, un animal salvaje, solamente le conocemos tal y


como está domesticado por la civilización; ese fenómeno que al
desaparecer, nos muestra la imagen de una bestia con las cadenas rotas…
Imaginémos tres personalidades en una; la bestia (Bst), el demonio (Dmn) y
la civilización (Cvl) contestando a la siguiente pregunta: ¿Qué es el infierno?

P.D. la civilización es tan solo un hombre que vive en la pobreza, si lleva


este nombre es por las distintas formas en que aparece.

Cvl-… es solo mi vida únicamente la que se muestra como un roído libro


abierto, el cual muestra uno de mis abnegados recuerdos, es…
Dmn-… es el deseo de matar, de beber la sangre, de mutilar el cuerpo que
aun yace con vida en el putrefacto suelo…
Bst- el suelo… la base material que constituye la vida, la fertilidad…
Dmn- ¿fertilidad?... la fertilidad no es más que el vino erótico del sexo divino
en la cama; y no solo allí, sino también en la mesa del comedor u otro lugar
donde ella sienta el placer de estar en el paraíso…
Cvl-…el paraíso, un hermoso lugar en el cual hay una perfecta armonía,
donde yo quisiera estar en estos momentos…
Dmn-…un lugar en que el frío beso de la noche ofrece la absolución dando
vida a las sombras, donde te admiten sin hacer preguntas…y en donde tus
pecados son perdonados…
Bst-¡Mierda! Todo es pura porquería, la vida es así, putrefacción, gritos y
lamentos, nada es justo, no hay paz… todos contaminan… ¡todos merecen
morir!...Hasta yo que soy parte de este planeta, porque ni los bosques
estarán a salvo, nadie puede salvarme, ¡Libérenme! ¡Destruyan estas
cadenas que me detienen!...
Cvl- cadenas que son forjadas por la madurez y el desarrollo, imposible de
romper. La evolución…
Dmn- ¿evolución? ¿Acaso la evolución o involución?... Porque aquí nadie
prospera, ni el más estudioso sabe que es lo que sucede en este apoteósico
mundo.
Bst-… que es donde vivimos todos e interactuamos con los demás siguiendo
el ciclo de la vida, desde el animal más colosal hasta el mísero mosquito.

7
Pasos perdidos. Carta

Al borde de un abismo me siento, no de un simple abismo, sino el de tu corazón.


Pasión loca te extraño, pasión loca, no puedo vivir sin ti.

La ciudad desierta y se siente una paz intranquila capaz de matar a este


agitado mundo. Una ciudad perdida donde solo viven aquellos que han
muerto y sus almas no se ha separado de esta tierra aún. Nubes y truenos
de la lejanía se acercan, oscureciendo el místico ambiente, una brisa
extraña, y siento esas gotas tan heladas golpeando mi rostro; el viento se
hace frió, congeladamente abrasador, arrastrando pedazos de papeles y
periódicos, de una era pasada. Todo es así, oscuro y frío, muerto, sin vida,
solo almas en pena que claman por regresar a su corta vida después de la
eternidad.
¿Qué se hizo del amor? ¿Qué se hizo de la felicidad de este cadavérico
lugar? ¿Acaso será el otro mundo o tan solo un sitio contaminado por la
tristeza? Como voy a saberlo si no soy el ser que rige este apoteósico
universo, solo soy alguien con los pasos perdidos, buscando en sus últimos
recuerdos algún pasaje con tu imagen angelical para yacer feliz en mi lecho
de piedra que solo está allá, al final del camino.
Pero esto nunca se hará realidad, pues estoy perdido en esta ciudad,
rodeado de esquinas sin vidas, donde solo se oyen lamentos de una mente
perdida en tiempo y espacio, la mía, junto al cementerio de tu cuerpo.

8
Pasos perdidos. La historia

Calles desoladas y se siente una paz intranquila capaz de matar a este


agitado mundo.
De repente, allá alo lejos se divisa la necrópolis; Una ciudad perdida donde
solo viven aquellos que han muerto y sus almas no se ha separado de esta
tierra aún.
Observo el imperceptible y vasto horizonte, confundiéndose con nubes
grises y truenos que se acercan más y más; una brisa extraña avienta mis
ropas y en mi rostro caen gotas tan heladas como cuchillas. El viento se
hace frío, penetrante y su canto parece lleno de lamentos y nostalgia,
arrastra pedazos de papeles y periódicos. Estiro mi brazo, agarro un retazo
de escrituras, son de eras pasadas.
Al parecer un pueblo de gracia transformado en necrópolis fantasma…
¿Cómo se transformó este sitio en un infierno? ¿Qué se hizo de la felicidad
de este lugar? ¿Acaso será otro mundo o simplemente un lugar
contaminado por la tristeza?...
¿Quién soy yo para saberlo? Yo no soy el ser que rige este mundo de
muertes, tan solo soy alguien que anda tras las huellas de aquel que robó
mi alegría, que ultrajó mi felicidad y que acabó con mi motivo de vivir. Me
encuentro con los pasos perdidos, me perdí buscándolo en mis recuerdos,
aquellos en los que tú estabas a mi lado, aquellos en los cuales te separaste
de mí para dormir en un lecho de mármol.
Pero creo que esto nunca se hará realidad, pues me perdí en esta ciudad,
rodeado de esquinas sin vidas, donde solo se oyen los lamentos de una
mente perdida en el tiempo y espacio que busca el motivo y el culpable de
su desaparición.
Reencuentro las huellas del culpable y veo que se dirige hacia tu lapida, voy
hacia allá y te veo, hermosa como siempre. Percibo que el usurpador esta
en la lapida de al lado. Levanto la tapa, lo miro con odio, y… ¡No puede ser!
¡No puedo ser yo el culpable!
Todos los recuerdos se esfuman, las esquinas desaparecen y yo formo parte
de la nada…

9
Shaman.

Noche de luna llena, jadeos, al parecer alguien corriendo, se detiene…ya no


se le escucha…
Ahora se encuentra agachado, la vista al frente, sus manos extendidas al
futuro con las palmas hacia el suelo. La mente fría y calculadora, su rostro
salvajemente tatuado, su pelo sucio adornado con una pluma; sus oídos
agudos, atentos a cualquier sonido; sus ojos tenebrosamente luminosos,
vislumbran ante cualquier movimiento y su nariz filosa, olfateando cualquier
detalle oloroso.
Nubes en el cielo y comienza a tronar, el anuncio de un presagio, centellas
surcando el interminable horizonte y los árboles comienzan a susurrar, le
transmite el mensaje: lo están buscando… dos hombres y una mujer…
armas de fuego…
Corre… corre y se pierde en la maleza…hasta llegar al borde de la sabana; y
allí los ve. Se arrastra sigilosamente cual serpiente ante presa, se acerca
más hasta llegar a los pies de uno de los intrusos. De repente se levanta
sobre ellos y se oyen disparos y alaridos al mismo tiempo.
Los cazadores han muerto, no tuvieron opción fueron cazados, en cambio, él
desapareció sin dejar rastro, se desvaneció en el aire cual fuego en el agua.
Nadie llora por él… no han muerto, todos lo han visto, todos lo reconocen,
todas las criaturas de la noche ven un extraño ser, encorvado, arrodillado
en lo alto de un peñasco; con sus ojos reflejando la luz de la luna y sus
manos estiradas hacia el frente o un lobo enorme con una pluma detrás de
la oreja; y saben quien es, pues nunca olvidan a la criatura que se apoderó
del bosque y los protege.

10
Pequeña historia

Lejos, muy lejos, una isla fructífera, con habitantes llenos de alegría y
felicidad. Todos los días eran de fiesta, nadie era ni rico ni pobre, nadie
tenía dinero, nadie sabía ni tan siquiera el significado de esa palabra. Era
una tribu o un pueblo que no conocía el rencor, la guerra. Era un paraíso
terrenal, un lugar donde valía la pena descansar.
El gran jefe tenía un hijo, el cual había partido a visitar el mundo, su
curiosidad era un gran estimulante y su padre esperaba un gran cambio a
su regreso.
Una noche de fiesta todos se quedaron horrorizados, era la luna…no era la
misma de siempre; se había levantado de una forma sangrienta, de un
escarlata intenso.
Fue en ese momento, el momento del regreso…
Carabelas cargadas de malos presagios, emisarias de la trampa y de la
colonización, estañas nubes negras circulaban el cielo y ellas tocan tierra
provocando un gran naufragio. Estaban cargadas de demonios y una nueva
religión. Era él, su hijo, poseído por el engaño, sueños de estafas y saqueos,
ese gusto por el oro y esas ansias de poder. Era el cáncer que aún enferma
al heredero, es la historia de una tierra condenada a padecer, el padre
muere bajo su mano, el corazón frío, el deseo de matar. Ahora no es una
isla, ahora es un cementerio maldito, habitados por fantasmas y él…

Desde el día de su llegada, desde aquel cambio, el sol sale por el poniente y
la luna nace roja de sangre…

11
Midian, paraíso de demonios

Susurros en la oscuridad, sonidos en el viento… todas las criaturas que se


ocultan en las tinieblas escuchan, y al hacerlo, contienen el aliento
inconscientemente.
Un nombre…un lugar…una imagen. Se oye susurrar una y otra vez, en
diferentes sitios de sufrimientos…Un sitio mítico, un lugar de refugio…de
absolución. Un lugar en el que te admiten sin hacerte preguntas, y en donde
tus pecados son perdonados…Un lugar en el que el frío beso de la noche
ofrece la absolución dando vida a las sombras, un lugar…a donde van los
monstruos.
¿No me creen? Pues todo es verdad, Dios es un astronauta; Oz esta detrás
del arco iris; Midian (pues ese es su nombre) es donde viven los monstruos
¡y en donde los inocentes han venido a morir!

12
PEQUEÑAS REFLEXIONES

Otra mirada, otro recuerdo…

Allí estaba él, en su habitación, sentado en la cama con la mirada al vacío;


buscando más allá de la pared la respuesta a sus preguntas.
No miraba la familia de pinzones que anidaban en el árbol de acacia que
daba a su ventana; miraba su interior, su historia…su pequeña historia…
Recordó la primera vez que besó a una chica; su primera formalización, y
junto a ello su primera vez…Todo ello sin contar el trabajo que pasó, pues
en realidad él era un inadaptado. Vivía con sus historietas, sus dibujos, sus
obsesiones de trabajo, y principalmente…sus creencias. El mundo para él
era un sueño, era un lugar distante, donde sus mejores amigos y amigas
eran aceptados; mientras que él para el mundo no era más que una
molestia, como la pulga para el perro (pero él no era un parásito), como el
virus para el sano (pero él no destruía y el mundo ya estaba enfermo).
Pensó en sus inseparables amigos, si, aquellos que lo buscaban cada vez
que necesitaban algo y él…él no protestaba…hasta que se cansó.
Quiso darse a conocer ante el mundo, pero se arrepintió al ver las
consecuencias.
De vuelta a la realidad, se desperezó, encendió su radio grabadora y
sintonizó el canal de rock, y, bajo la tonada de “November rain” le vinieron
momentos con su última chica…
Era de noche, él se encontraba en la necrópolis del pueblo, solo, despejando
su mente, mirando a la luna, que estaba en fase llena. Cuando de repente
creyó haber escuchado algo; y lo salvaje que nadie podía ver relució en ese
instante…vio más allá de lo oscuro y divisó una silueta, olfateó más allá del
hedor y sintió un aroma femenino…
Ella por su parte, también estaba sola, intrigada, pues no sabía quién o qué
era aquello que la asustó, trató de retirarse y tropezó con algo, cuando se
viró, una mano le ahogó el grito.
-Te prometo soltar si en cambio no gritas- dijo una voz desde las sombras.
Ella asintió con la cabeza y al sentir sus labios libres preguntó:
-¿Quién eres?
-Olvida quien soy y dime que haces aquí
-Yo estaba aquí cuando sentí un ruido y decidí ver quien era.
-¿Y no te da miedo estar aquí, sola?
-No, cada noche paso por aquí
-¿Y por qué no te he visto nunca?
Ella no sabía mentir…
-Está bien…me descubriste-dijo al [Link] quería conocerte, saber quien
eras…
-¿Conocerme?...Pues bien,…Conóceme.
Fueron y se sentaron en un banco que se encontraba cerca de allí. Él le
habló de lo poco que conocía, y era bastante; le habló de la vida, de la
muerte, del amor, del odio y la tristeza, y, fundamentalmente de la soledad;

13
pero no le habló para conquistarla, se sentía demasiado melancólico para
ello…
Sin embargo ella pensaba: ¿Quién era este muchacho que la atraía
magnéticamente sin haberle visto el rostro, y mucho más, no le hablaba
para tener sexo, sino que cumplía lo que ella pidió…conocerlo. Porque en
verdad, ella era una chica fácil, acostumbrada a la aventura sin hablar, al
sexo sin amor; pero esta vez ella se sentía atraída, pues era la primera vez
que hablaba con un hombre que no tenía el menor deseo de aprovecharse.
Esta vez era ella la que lo deseaba. Lo miró directamente a los ojos, él le
leyó el pensamiento y se negó.
-¿Qué pasa?- preguntó ella.
¿Qué pasa? Si ella supiera que es lo que pasa no preguntaría.
-¿Qué deseas de mí realmente?
Ella le acarició el rostro, se sentó sobre él, rozó sus labios con los de él y
preguntó con voz tentadora:
-¿Te gusto?
¿Qué si le gustaba? Imposible decir que no, y más a ella que parecía una
musa.
-¿Al lobo le gusta la carne?-una pregunta bastante retórica lanzada con
cierta astucia salió de los labios de él.
-Bueno…-dijo ella un poco extrañ[Link]
-Entonces…-dijo él mirándola fijamente y la besó.
Ella entonces le desabrochó la camisa negra suavemente y él zafó la
bragueta de un vestido púrpura ajustado a un cuerpo femeninamente
sensual. El resto de la ropa cae sin prisa, sobre la lápida de un desconocido.
Se abrazaron y la fusión de los cuerpos trajo consigo irrelevantes placeres.
De repente ella comenzó a gritar, pedía más y él trataba de ahogarle los
gritos mediante besos, había llegado al éxtasis y no pudieron aguantar más
se aferró a la espalda de él de tal manera que provocó que gimiera de dolor.
Eran las 5:00a.m. Cuando terminaron, ella se arregló el vestido y a él le
molestaba ponerse la camisa, le ardía la espalda. Ella miró la herida, era una
cosa insignificante, solo que estaba sobre un tatuaje, un extraño dibujo sobre
el omóplato izquierdo.
-¡Ay! Lo siento, te arruiné el tatuaje.
-No importa-dijo él-. Lo conservaré de recuerdo.
Caminaron hasta la salida y antes de que el sol delatara su rostro, él dijo:
-Creo que aquí nos tenemos que despedir.
-¿Nos veremos mañana, aquí?
-Si tú quieres, a la misma hora.
-Una pregunta más-dijo ella y continuó- ¿Quién te había hecho el tatuaje?
-Yo- Contestó el simplemente y desapareció tras una esquina.
Así fue la relación durante un mes y ella comenzó a querer a aquella persona
misteriosa que desconocía, incluso el nombre. Hasta que un día, en la
universidad, él salía para su casa y acalorado se quitó el pulóver; nadie le iba
a decir nada, ya que nadie lo tomaba en cuenta, aparte que estaba fuera del
horario de clases. Ella salía en ese momento extrañada reparó un extraño
dibujo con cuatro arañazos en la espalda de un don nadie que le resultaba
conocido.
No, no podía ser, no podía creer que estuvo con ese loco, ese retrasado; sin
embargo, allí estaba la prueba, fue él quien le enseñó a amar, quien le
enseñó que la gente no es lo que parece…
Ahora hace un año de ese suceso y ella lo mira como si él no existiera. Él no
ha podido olvidar ese sueño hecho realidad…se había acostado y se disponía
dormir cuando sonó el timbre.

14
Fue hacia la puerta y la abrió…Allí estaba ella, con lágrimas en los ojos…
-…Perdóname, ¿quieres?...no resisto estar lejos de ti- dijo y continúo- ¿Puedo
pasar?

¿Quién?

Siendo lo que es, no es más que algo, siendo algo, no es más que la misma
nada; y siendo nada, no es más que alguien que es algo y nada
respectivamente (…) Todo esto ocurre en su interior, donde surgen las
manifestaciones esenciales; vida, personalidad, alma, espíritu y muerte(…)
muerte que vino sola y se fue muy sola(…)
Simplemente se considera como un hijo más de la tarde tormentosa, la
noche, la niebla, la luna llena, la muerte (…) muerte negra, muerte roja,
muerte en vida, vida (…) Hay un éxtasis que marca el punto culminante de la
vida (…) ¿Quién es? No lo sabe (…) y tampoco cree saberlo (…) tal vez
alguien que percibe la fragancia de la naturaleza perfumada de nuestras
almas (…) alguien que conoce nuestros caminos y cada paso que daremos,
nuestras angustias, nuestras vacilaciones y las piedras que hallaremos en
nuestros caminos (…) Él piensa en la noche como una concha prohibida, él
perla, él dentro casi al nacer, el oscuro (…) está encerrado y a la vez libre,
contento y triste. Es un ser paradójico que escucha la música, la sinfonía de
la noche (…), él es parte de ese silencio o de ese vacío (…)
Sin embargo él es un ser humano, un mortal por sus miedos- el miedo
imaginado es el mejor de los miedos- , un inmortal por sus deseos (…) deseos
– él es aquel a quien atormentan los deseos (…)
¿Es un santo, o es un demonio? (…) No sé ¿cómo voy a saberlo? Si yo soy esa
incógnita que exclama un aire de preocupación cuando no tiene nada que
pensar y… que al igual que él (…) me he percatado de que me han
transformado en el viento que se agita y se entristece cuando descubre que
lleva en si la vida de todos los que no la merecen; en la llama que se apaga;
sin aire y sin agua, por temor a terminar siendo olvidada. La decepcionante
humanidad apagó al que siempre se entregó transparentemente sin pedir
nada a cambio y es por eso que no es extraño que lo vean morir
lentamente… A igual que yo… porque él no es más que fragmentos de mí…

15
Preguntas retóricas.

Son muchas las historias que se cuentan, son muchos los relatos que se
escuchan; y todos con un propósito: el de mostrarnos una enseñanza, el de
regalarnos la experiencia que se adquiere en la vida…
¿Y qué es la vida?
La vida no es más que un pequeño retazo de palabras que se entrecruzan
para formar lo que hoy se adentra por nuestros oídos, repliegues del tiempo
gastados en conocer las historias de aquellos que nos rodean, aquellos que
se mueven en torno a nuestra persona, almas fatídicas con ansias de
desaparecer de este mundo buscando paz…
Es un reloj de arena donde cada granito cuenta una historia distinta, donde
cada partícula de polvo se transforma en oro, sangre, placer, hambre,
enfermedad, muerte…
¿Y que es la muerte…?
Nadie lo sabe, nadie ha retornado de ese sueño eviterno para ultimar detalles
referentes…referentes a ese modo de dejar de existir, nadie ha caído en ese
trance y ha vuelto en sí, nadie…

16
Sarcasmos

-Logré sacar de las cenizas lo que una mujer enterró con fuego apagado…
logré algo, logré: olvidarme de ti (por momentos).
-Descubrí que enamorarme me haría daño, descubrí que aferrarme a ti me
destruiría por años, descubrí el secreto, un secreto de antaño: tomarte por
sorbos (eso es un milagro).
-Vaciar mi corazón; quizás, tal ves, fue lo que una vez deseé; y, después de
hacerlo; creo, supongo, prefiero tenerlo lleno otra vez (de lo que una vez
olvidé).
-Perdón, perdón, perdón me pides, perdón deseas, perdón me imploras
cuando al castigo no llegas… (la misericordia empieza con uno mismo).
-Sufrir fue una forma de escapar para aquellas personas en acto de cobardía;
que con la valentía, llenarse de felicidad haciéndole frente a los hechos… (Tal
vez temían perder la vida en el intento de ser felices).
-Soñar con paisaje, el menos esperado; es símbolo de que el amor, el más
sublime amor, ha sufrido un atentado… (bueno qué, ¿se murió por fin?).

17
La caída del ángel Alexiel

Alexiel era su nombre, Alexiel era porque ya no existe. Motivo de su


desaparición: los sentimientos, motivo del sentimiento: una mujer…
Quien piensa que los ángeles no existen, se equivoca; quien piensa que ellos
no habitan entre nosotros no conoce nada, quien piensa que ellos no se
enamoran, está perdido.
Existe un muchacho, vive la carne, credulidad humana, perfecto amante, mas
Cupido lo ignora; romántico, admirador de lo extraño, eterno enamorado, y
Valentín lo destrona.
No conoce que algo habita en él, pero lo siente, no sabe que es el hogar de
un ser oscuro y solitario, pero lo siente… Sabe que puede habitar en la
mente de los demás, que puede perturbar el pensamiento de los que le
rodean.
Su nombre…evitémoslo, no pretendemos conocer a nadie más que sus
“amigos”, quienes lo consideraban un fracaso (el único sin pareja era él). Es
cierto que conocía a más personas, pero casi nunca se relacionaba con ellas.
Un día necesitaba hacer un pedido… pero requería un poco de ayuda, ayuda
de alguien que él no conociera muy bien, ayuda de una desconocida; y sabía
quién iba a ser esa carismática criatura. Marcó un número de teléfono, dio
timbre:
-Oigo- responde una voz femenina del otro lado.
-Buenas… ¿María se encuentra?
-Soy yo, ¿Quién habla?
-Es Axiel (bueno, después de todo era necesario decir el nombre)
-Ah! Dime
-¿Qué haces en estos momentos?
-Nada… aburriéndome de lo lindo
-¿Quieres ayudarme a hacer un dibujo?
-¿Y cómo es eso?
-Yo te enseño
-¿Se demora mucho?
-Na´, es solo realizar el boceto, tú aportas las ideas.
-OK, ven a recogerme dentro de cinco minutos.
…Y a los cinco minutos ya estaban discutiendo sobre lo que se iba a plasmar
en la cartulina.
-Y bien… ¿qué tienes pensado hacer?
-Buenos, mi intención era dibujar un ángel, pero no uno cualquiera, sino algo
nuevo, místico y extraño.

18
- A ver ¡muéstramelo!
Y en una hoja blanca que servía de borrador las líneas fueron conformando
una figura humana con tres alas, algo nuevo realmente para el asistente
artístico, algo misterioso y atractivo para la inspectora e idealista
desconocida.
-¡Hecho!- exclamó Axiel al terminar- lo hice con un cuerpo femenino para que
después no digas que discrimino a las mujeres.
-¿Sabes?...Me gusta… ¿me lo regalas?- esto último lo dijo acercando sus
labios peligrosamente a los de él, pero se distanció prudentemente, como si
dudara, tratando de que él no se percatara.
Demasiado tarde…
-Deseas hacer algo, pero tienes miedo…
-¿Qué?- preguntó María distraída en lo que acababa de realizar.
-Nada… que sí, te lo regalo, yo puedo hacer otro
-Gracias…-ese “gracias” sonó al mismo “me lo regalas” y esta vez lo hizo
adrede.
-¿Cuál es tu miedo a realizar lo que deseas?- la pregunta fue alta y clara.
Y no hubo respuesta.
Axiel de repente conocía muy bien a María cuando había pasado un mes de
verla una primera vez, y sabía también lo que era ella para sus 18
primaveras…María era demasiado fácil y a la vez inalcanzable (para él). En el
pasado había estado con uno de sus amigos y la relación no funcionó por
parte de ella, y actualmente estaba con un muchacho que apenas él conocía.
Solo silencio y aliento fundido…los labios se separan.
-¿Qué te pasa? ¿Por qué te detienes?
-No puede ser, vas a pensar cosas de mí.
-Eso no importa.
-¿Cómo que no importa?... Tu bien sabes que tengo novio Axiel, y que estuve
con uno de tus mejores amigos y lo decepcioné como quien dice.
-A mí no me importa eso
-¿Y qué es lo que te importa?- dijo María mirándole a los ojos, pues notaba
algo extraño y poco común en lo venidero.
-Me importa este momento solamente, en el que estas frente a mí, no tu
pasado, ni lo que dice la gente, sino tú…tú, María,…María Martín.- una voz
distinta, un tono diferente.
Una extraña melancolía y atracción surge, y María queda envuelta en él.
Nace otra persona, otro beso y ella siente que él no es de aquí, siente que
Axiel no es el mismo, pues él no se atrevería a llegar tan lejos.
-¿Axiel?
-Dime-aún ese extraño ser se hace notar
-¿Quién eres tú realmente?
- ¿Yo?...simplemente alguien que habita en la oscuridad, vagando solo y
despreciado.
Esto era bastante cierto; Axiel era alguien abandonado en el sentido del
amor, alguien que nadie comprendía…
-Eso lo sé…pero ¿Quién eres tú realmente?
-¡Yo soy yo!- seguía el extraño tono pero esta vez autoritario, temerario.
Silencio, y el miedo de ella se hizo notar
-Sabes…creo que me voy
-¿Qué pasa?... ¿Acaso tienes miedo a saber qué es lo que quieres después
que has dado el paso al frente?
Ella se vira bruscamente y mira fijamente a sus ojos tratando de descubrir los
planes de esa persona verdaderamente desconocida.

19
-Yo no tengo la culpa de que sientas envidia de alguien que ya formó parte
de mi vida…
-Y tú que te hayas desprendido de él –cortó Axiel y continuó-.Tampoco tengo
la culpa de que quieres ser la primera persona en la vida de los demás
cuando te comportas de manera egoísta. Quieres que el mundo esté rendido
a tus pies y cuando no puedes lograrlo, deseas borrarte del mapa…
Mientras él hablaba, María se acercaba
-¿Y qué crees que soy para ti? ¿Una mujer o una niña?
-Bueno, teniendo en cuenta que cruzo por primera vez palabra contigo de
este tipo, digamos que realmente no sé si clasificarte como una niña indecisa
y mimada o como una mujer insegura de lo que…
La última palabra fue ahogada con un atrevido beso que ella colocó en los
labios de Axiel… (no sé quien es más atrevido entre los dos).
-Te vuelvo a preguntar ¿Quién eres tú?
-Ya te dije que soy yo!-, el tono de voz cambia
-Bien, no me lo vas a decir y no importa, seas quien seas… me gustas- Y
María afirma su planteamiento quitándose la blusa que cubre sus delicados,
pero firmes pechos; mirándolo fijamente.
-¿Qué haces?- preguntó Axiel con un tono de duda y al mismo tiempo de
triunfo, o mejor dicho, quien se suponía era su cuerpo.
-Has logrado que haga contigo lo que con mi novio no he hecho aún.
Esta vez el hecho no se distanció del dicho puesto que María, libre del resto
de las vestiduras que la cubrían se hizo estrechar entre los brazos de Axiel,
quien astutamente la atrajo hacia su salón privado: su cuarto; donde ella y él
calmaron su sed de lascivia…
El tiempo había volado, se había fugado, había realizado una carrera hasta
llegar la noche,
Y aún no se habían movido de la cama…
-Oye… ¿No se preocuparán en tu casa porque no hayas llegado?
-No
-¿Y ese milagro?
-Es que en estos días mis padres están de viaje y me dejaron la casa, sola.
Silencio
-¿Axiel?
-Dime- el tono hasta ahora no ha cambiado, sino que se ha hecho más
notable.
-Me gustaría quedarme aquí en tu casa y dormir contigo.
Silencio
María levanta la cabeza para mirarlo fijamente, para detallar sus ojos, para
leer su rostro;
Mas de repente no comprende que ve; una luz de sombras algo por el estilo,
un fuego oscuro que brota dentro del corazón de su amante, dentro del
cuerpo de su amigo, un fuego que de repente se apaga, dejándola en la
incógnita de que si era real lo que había visto. Axiel parece frío y sin vida,
ahí, al lado de ella.
-¿Axiel?
Silencio
-¡¿Axiel!?-pronuncia María más fuertemente y Axiel abre lo ojos.
Ojos centelleantes que la miran fijamente, como un animal a su presa, ojos
que se apaciguan, pero no pierden el brillo…
-Tú no eres Axiel- conjetura María y pregunta temerosa- ¿O sí?
-¿Qué te hace pensar que no soy Axiel?-voz apagada y fuerte, y al mismo
tiempo, dudosa…

20
-Lo que vi…- María hablaba segura, con aire de temor a descubrir lo que se
avecinaba.
-¿Y que viste?- una mirada penetrante, penetradora los pensamientos de ella,
haciéndola balbucear sin poder decir una sola palabra, mas sus ojos lo
decían todo; demasiado tarde para ocultar nada, demasiado temprano para
comprenderlo todo…- Ya entiendo… veo que me descubriste- tono de
resignación- …y…supongo que quieres una explicación.
María solo atinaba a asentir sorprendida.
-¿Qué quieres saber?
-¿Quién eres tú realmente? Y por favor, no me mientas.
-Bueno, lo creas o no, soy un ángel, el ángel Alexiel, dentro de este cuerpo.
-¿Ángel? ¿Alexiel?- voz incrédula, deliciosos labios temblorosos, recuperación
instantánea-y… ¿Qué haces en realidad?
-Eso es una larga historia, historia que nunca comprenderás, pues va más
allá de tus entendimientos.
-A ver, pruébame-ella avanza segura, tratando de descubrir la mentirosa
realidad en la que ahora se estaba inundando.
-Basta con lo que vistes- los ojos de Axiel, o Alexiel relampagueaban
haciéndose notar su extraño poder- y por favor no preguntes más.
-No importa…-continúo María decidida-aún así me gustas, seas quién seas.
-Eso me gusta.
-Una última pregunta.
Mujeres inconformes, nunca se están quietas…
-A ver…?
-Eres de los angelitos que tienen arito?
-Mírame…
Axiel se fue llenando de luz y sombras, y de su espalda; de fuego y sangre,
fueron brotando tres alas, alas de buitre blanco, Axiel se transformó en
Alexiel… y Alexiel volvió a ser Axiel, y el espíritu fue hecho carne, una vez
más.
-Soy lo que soy y lo que vistes, solamente eso…Ahora eres libre para elegir
si te quedas a mi lado o tomar esto como que nunca sucedió.
-Soy firme en lo que elijo y, decido lo que ya te dije…me gustas de todas
maneras.
Ella lo abraza, él la abraza, ambos se besan y en medio de esa pasión
instantánea dos corazones se entregan…
Pasa el tiempo y con él dos días, el fruto de este amor rosa producto de la
ilusión es evidente, evidente mientras ella lo quiera, efímero, si es que se
pudiera decir, mientras la felicidad dure.
-¿Alexiel?
Silencio.
-¡¿Alexiel?!- y el ángel demonio se revela.
-Dime…- ojos de fuego, de ira, al mismo tiempo, de pasión.
-¿Puedes hacerme un favor?- voz suplicante.
Uno de cuantos; de tantos favores que había hecho, el ángel se encontraba
debilitado, harto, asqueado, pues no era eso lo que el quería, no era el simple
hecho de hacer un favor espiritual, sino que también ella pedía favores
carnales haciendo que Axiel se agotara a su paciencia. Santa inocencia
femenina que cuando encuentra algo que le resulta beneficioso le saca
provecho sin pensar en el futuro. Alexiel creía en el amor, eso es cierto, pero
como algo muy lejano y fuera de su naturaleza, ahora, que tenía la
oportunidad de sentirlo (por una mortal) no lo comprendía; se supone que
personas enamoradas intercambian sentimientos, mas no era así, Alexiel
daba y daba, pero no recibía nada a cambio. Axiel por su parte sabía lo que

21
pasaba y quería zafarse, no quería sufrir, no quería más, ¿Qué puede hacer la
mente si el corazón no le deja? ¿Qué pueden hacer los pensamientos sin los
sentimientos se interponen? ¿Qué puede hacer un cuerpo si una fuerza
superior lo manipula?...Nada, absolutamente nada.
-¿Qué favor?
-Quiero que me muestres cómo es
Alexiel ya lo veía venir…
-¿Qué que…?!- veía venir el colmo de los deseos y pedidos, el tope, la gota
que desborda el barril.
-Quiero que me muestres…me, que me lleves…
-¿A dónde? –él la cortó con voz suave, absorbiendo cada palabra que afloraba
en la mente de María.
-Al “infierno”… tú sabes…
-¿Con qué motivo me haces esa pregunta? ¿Qué deseas hacer en realidad?
-Quiero saber como es…
-¿Saber qué? ¿Si es en realidad un lago de fuego y azufre o si es el calderito
en el horno con el tipo rojo al lado?... Pues no…- Alexiel tomó aliento-…
imagina todo el dolor y sufrimiento quemándote por dentro, imagina mil
cuchillas saliendo de tu cuerpo…
-¡Ay ya!!- gritó María tratando de no escuchar y cerró los ojos.
Ese fue el momento… Axiel se encendió, se iluminó un fuego oscuro y latente
que penetró en ella… y durante un tiempo todo fue silencio dónde lágrimas
dulces brotaron de los ojos de ella; no de ternura, sino de dolor.
Mientras, el ángel le había tomado la mano, llevándola lejos de la materia,
llevándola al vacío mas profundo, hacia el abismo del dolor, hacia el umbral
del odio.
…Extraño… se notaba un ambiente muy tranquilo, muy solitario, muy
pacífico para ser real. La luna –se levantaba sobre el vasto firmamento, roja,
sangrienta y Alexiel posó a María sobre el suelo, un suelo gris, un paisaje
despejado… despejado no, pues pronto se llenaría de personas, personas de
pensamientos grises y oscuros, personas de mentes vacías. María abraza al
ángel y el ambiente cambia, ya no es ese lugar maldito lleno de paz, ahora es
un sitio de carne putrefacta, de olores nauseabundos que no se detienen. Ella
no puede ahogar el grito, pero tampoco tiene fuerzas como para darle
volumen; solo entonces, María cierra los ojos para no ver los horrendos
espectáculos, mas una imagen ronda en su cabeza, una imagen desolada;
una imagen cuyo paisaje causa tristeza de muerte al alma… Ella dentro de la
necrópolis, a solo unos metros de la verja que constituye la entrada y al
mismo tiempo la salida de esa pesadilla, de su pesadilla,; verja que encierra
un símbolo : una cruz, una cruz con una M incrustada; una columna de la
entrada en ruinas, la otra, sirve de pedestal para la criatura que acaba de
posarse: ser oscuro proveniente de las tinieblas, con alas extendidas a la luz
de una Luna mortalmente blanca; un ala de murciélago, la otra de ave; un
hálito de muerte, el otro de vida… un rostro conocido… su ángel (¿o su
demonio?)…
María quiere despertar de ese mal sueño, abre los ojos levantando los
párpados y descubre que se encuentra en la habitación de Axiel, y le mira a
los ojos…
-¿Satisfecha?
Silencio… ella acerca sus labios a los de él y los besa, lo mira fijamente y
asiente con la cabeza, complacida.
-Porque tengo algo que enseñarte.
María lo mira intrigado pues no sabe quien le esta hablando…
-¿Qué es?

22
-Terminé el cuadro.
María se mantiene dubitativa durante unos segundos, ahora comprende.
-…Déjame verlo
-Ven
Axiel la lleva hacia la sala y retirando una tela que al parecer cubría algo,
mostró un cuadro, grafito sobre cartulina de unos 50x70cm.,mostrando lo
que parecía ser…!no! No podía ser, María no creía lo que estaba viendo,
pues en el extraño dibujo se reflejaba nada más que el mismo panorama, la
misma necrópolis que había visto al cerrar los ojos minutos antes…No, esta
situación no podía ser real ¿o si?
Moebius, siniestro señor del tiempo, hace mover las maquinarias de un
antiguo reloj de arena (si es que este lleva maquinarias) haciendo los días
invernales, solitarios y sin sentimientos, haciendo las semanas fugaces y el
corazón e insensible…
Ella de por sí se había vuelto distante, no porque ella quisiera, sino porque
esa era su forma de vida y destrucción, su naturaleza (como había
mencionado antes), mientras que, por su parte Alexiel se iba consumiendo
poco a poco en su sufrimiento, deteriorando el cuerpo en que habitaba,
haciéndole la vida insoportable al pobre Axiel, quien ya no podía tener un día
tranquilo si no veía a su María Martín.
Todo esto trajo consigo lo que Axiel temía, lo que el sabía y trataba de
impedir: la acción que una mujer como María iba a realizar…
En una de esas tardes en que regresaba de sus andanzas, entrando en su
habitación suena el teléfono, lo descuelga:
-¿Oigo?
-Por favor, con Axiel.
Voz conocida, voz que inspiró un incontenible odio con unos grandes deseos
de colgar el auricular y dejar a María(pues era ella) con la palabra en la boca;
mas una fuerza sobrenatural le impidió realizar tal cosa, obligándolo al
mismo tiempo a contestar con una voz seca y tierna.
-Soy yo María… ¿Qué quieres?
-Quería decirte que en estos días voy a estar poco complicada y…
-No María-Axiel la cortó; no quería que ella lo [Link] importa si
ahora estas complicada o si vienes… esta relación no puede seguir así…
-Pero…
-¿Sabes cómo yo estoy ahora en estos momentos?- tenía que desahogarse-
¿Sabes lo que es ayudar a una persona al máximo y a cambio solo recibes
destrucción y sufrimiento? ¿Sabes lo que es brindar todo el cariño a alguien
que lo tira por la borda?
-Axiel…!
-No, Axiel, no, ni siquiera Alexiel-corazón [Link] acabado con todo lo
bello y hermoso que hay en mi vida…y yo pensaba en que tal vez tú pudieras
enseñarme ese valioso sentimiento que muchos llaman amor. ¿Por qué sabes
una cosa ¿ Yo estaba enamorado, sí, me estaba enamorando cuando tú
comenzaste a distanciarte, me estaba haciendo dependiente de ti y lo
echaste todo a perder…
Un súbito silencio, al parecer no había más palabras que decir.
-Axiel, mira, yo puedo expli…
-No es Axiel quien te habla…y por favor, no menciones mi nombre- esto
último lo dijo [Link] quiero volver a oírtelo mencionar.
-¿Tú me quieres?- una voz apacible sonó del otro lado, tratando de calmar al
colérico ángel, que había encendido ya su cuerpo y parecía quemar la sala de
la habitación.

23
-Sabes… ahora que haces esa pregunta… no, no te quiero ni te quería… mas
bien… ¡te amaba! Por sobre todas las cosas, yo te amaba!
Ella hizo un último intento, pues aunque no lo parezca, también lo amaba (si
es que así se le podía llamar a ese mezquino sentimiento).
- Alexiel ¿me puedes perdonar? Lo siento mucho, te prometo que no lo haré
jamás.
- En primera: Jamás es mucho tiempo; en segunda, no prometas algo que no
sabes si vas a cumplir, simplemente hazlo; en tercera, muchos buscan el
perdón pero nadie sabe pedirlo, muchos como tu dicen que están
arrepentidos, pero no saben como demostrarlo; por tanto, será mejor que
esto termine aquí…
Y el ángel colgó el auricular dejando a una simple mortal entre la espada y la
pared, dándole muestras de que ha perdido algo que no podía ser mucho
más hermoso que todo lo que ha tenido, y tenía en su vida…
Ya quedaban solos retazos de luz, ya eran de nuevo las sombras y la soledad,
ya era lo que siempre ha sido pero con algo a su favor (o en su contra):
Ahora sabía cual era el verdadero significado del dolor y el sufrimiento, del
por qué nunca se había enamorado y del por qué ahora quería olvidarla…
Pero el olvido nunca es completo, pues una vez que no te acuerdes de algo
que no quieres recordar, este aparece una y otra vez mostrándose a gritos,
diciéndote: “¡Yo existo!”

Prosa poética

Un desierto lleno de palabras asoma, donde cada una pertenece a cartas


distintas, cada una de la misma persona. El delicioso sabor de tus labios
permanece en ellas, no porque las hayas besado, sino porque lo deseas.
Palabras eróticas para una desconocida, no por no conocerte, sino por no
saber nada de tu vida; es un completo vacío donde solo existe el envase, no
el contenido. Cartas que parecen poemas escritas en prosa; cartas en hojas
vacías, con palabras obsoletas, pero en el significado encierran la más pura
melancolía. Esta hoja llena de letras y espacios no es nada comparado con lo
que digo, mucho menos con lo que pienso, porque lo que escucho es un
completo silencio, porque lo que siento es un amargo olvido.
Pletórico de vida se halla mi cuerpo, pero de nada sirve, mi corazón y mi
alma casi han muerto. Tu nombre no es ningún antídoto, mucho menos tu
cuerpo, son tus ojos y tus labios los que deciden en la frialdad del viento. Un
beso tan solo tuyo, un beso capaz de mover el cielo, no tiene fin vivir en el
infierno cuando quemado estoy y mi corazón latiendo. Una muerte, tentativa
de dormir sobre tu cuerpo seguro, no es suficiente para quien no conoce el
secreto, como tampoco para quien obtiene tu lecho.

24
Palabras duras parecen, realmente superficial su contexto; en fin… no
bastan para expresar lo que el alma desea, sino lo que prefiere al momento.

Orgía, maldición y muerte

Hay una fiesta a la cual soy invitado una vez al año, una fiesta donde yo soy
el protagonista, el único amo de la música, el único alimentado por el Cuerno
de la Abundancia, el único en disfrutar el placer de realizar el sexo con una
puta amante de la locura, sedienta de embriagarse con besos y tiradas, que
encandila mis ojos con su ausencia, porque nunca asoma su cuerpo desnudo
a mi lecho llena de flores de un valioso papel.
Es la orgía de un solo organismo, donde todos los que asisten son creados
por mi propia imaginación y nunca están presentes.
Es el caos de la multitud sedienta de desaparecerse de mi inevitable
presencia, no los conozco, nunca existieron.
Es el sangriento deseo de morir, donde mis venas permanecen abiertas y de
ellas nunca emana sangre.
Es la perturbadora ansia de matar, donde nunca hay asesinos, ni guerras ni
armas nocivas.
Es la maldición que yace en mí, transformando mi vida en la peor condena.

25
Es el rechazo al virus, donde varios dedos apuntan manteniendo como
objetivo la cabeza que está situada sobre mis hombros, tambaleándose como
si se quisiera desprender.
Es por eso que me arrepiento, no de matar el deseo, ni de blasfemar mi
destino, sino de querer destruir el alma y dejar la carne sangrienta cuando en
realidad soy yo quien gobierna la paradójica existencia de mi pensamiento.

26
Confesión

Ando por las calles y observo lo que sucede, no puedo creer lo que ven mis
ojos cada día, pero es la más pura realidad. Solo sé que cuando tocan a mi
puerta para preguntar qué cosa es el infierno; la verdad…, es para no darles
ninguna repuesta apropiada a cerca de algo que nadie – o casi nadie – ha
visto. No es que sea mezquino pero es la verdad, de que sirve guardar un
secreto cuando todos estamos condenados.
Un signo, una señal, una canción, hasta el mismo amor; todos están
marcados por la destrucción absoluta y no quedará rastro de ninguno de ellos
porque no saben donde está su culpa: un rockero, un homosexual, un
hurtador, un violador, incluso una pareja de amigos tocándose sus íntimas
partes. Buscan diversión en el engaño, jugando a los escondidos bajo el
aliento de un manto negro mortal sin saber a que se enfrentan.
Solo mentes en blanco, incapaces de pensar por si mismo, saben que el día
final se acerca y simulan un letargo inconciente; yo, en cambio, conozco todo
esto y no me inmuto, porque sé que estoy perdido, demasiado tarde,
demasiado tiempo perdí antes de darme cuenta y nada puedo hacer; para mi
mayor tristeza no he de preocuparme por lo que sucede aquí en la tierra, sino
en el interior de mi cuerpo, de mi ser, de mi espíritu, porque es un laberinto
de lamentos, es un maldito infierno.

27
De nada sirve

¿De qué sirve escribir cuando se puede hablar? ¿De qué sirve arrancar hojas
cuando se puede desgastar la saliva en un discurso que puede durar un
milenio? No sé, cómo voy a saberlo si yo mismo soy esa incógnita que
exclama un aire de preocupación cuando no tiene nada que pensar.
¿De qué sirve leer cuando se puede cantar? ¿De qué sirve caminar y correr
cuando se puede andar en patines y rodar por las calles como un muchacho?
Hago preguntas que no tienen solución, solo porque quiero imitar cuando no
soy el creador.
¿De qué sirve ser un viejo si, cuando lo seas, desearás ser un niño? ¿De qué
sirve hacer el amor, si por si mismo él existe? Solo por derecho de ganarse
un título muchos se arrodillan ¿y qué? Para nada sirve tantas preguntas
cuando la respuesta es obvia: vivir el presente.
La cuestión es reír, hablar,… y ser joven.

28
Homo hóminis Lupus

¿Qué sería de la locura si dependiera de los hombres? ¿Qué sería de la


cordura si dependiera de los animales? ¿Qué sería del mundo si ambas (la
locura y la cordura) dejaran de existir? ¿El hombre obedecería a sus instintos
o los animales a su sabiduría? No vale la pena poner al derecho lo que al
reverso se entiende, de que vale perder el tiempo corrigiendo a tanta gente?
Tengamos en cuenta de que si un lobo –por ejemplo- pensara, definiría la
vida como un apetito voraz y el mundo como un lugar donde se desplazan
una multitud de esos apetitos, persiguiendo y siendo perseguidos, cazando y
siendo cazados, devorando y siendo devorados; en el que todo ocurre ciega y
confusamente, con violencia y desorden, un caos de glotonería regido por la
casualidad sin merced, plan o fin.
Pero, a que viene esto? ¿Qué semejanza tiene el hombre con el lobo? Mucha,
porque el hombre es un lobo para si mismo, no por que no piense, sino
porque su cordura llega a tanto que su vida se torna un enredo de instintos
perdidos, una locura. Se torna lo que era antes o lo que nunca fue: un
salvaje, una máquina asesina, calculando como una computadora cada paso
que va a dar en un futuro para hacerle daño a su prójimo. Donde su deseo
carnal aumenta fervientemente cada vez más y más, no anhelando un
cuerpo para amar, sino para procrearse con tal de divertirse, alimentando su
alma y absorbiendo otras, encerrándose en una celda cuyos muros, techo y
suelo son de hierros sin permitirse ver el sol ni el cielo.
Donde el día es un crepúsculo gris y la noche un negro silencio, donde se
entierra a si mismo en un ataúd de hierro (…) Durante días y noches
escupiendo su rabia contra la humanidad y no pronuncia palabra devorando
su propia alma en aquel negro silencio de la soledad.
Es por eso que si ambos dejarán de existir harían el mismo tiempo un ser
humano y un monstruo, algo tan terrible como las lucubraciones de una
mente enloquecida.

29
NOMBRES Y HOMENAJES

Extraña colombiana

Avivando una larga


razón para venir a tu
inmaculada presencia
avistando dos corazones que
nunca serán separados
a pesar de la melancolía

Buscaremos motivos,
ultrajaremos los sentidos
simplemente por salvar
todas aquellas cosas que
te harán recordar
a este infeliz
mortal capaz de navegar
a través de tu hermosura inusual,
no te precipites, no me precipito,
ten en cuenta el tiempo perdido y
encontrarás lo inesperado.

Hurgando en un pasado común


encontramos el significado de esta
reciente amistad,
revocando en los ancestros
encontramos lo propio de esta
reestructurada hermandad,
ama tu futuro, no te arrepentirás.

Rosas abiertas

30
Una rosa se ha abierto
pura e inocente,
blanca y pequeña.
Llena de vigor se alza,
mas que desilusión
no hay aroma que permanezca en ella.
Otra más junto a ella
Deleitoso aroma, que bella.
Un escarlata intenso
Como de sangre cubierta
Junto a espinas que acechan.
Una tercera entre ellas
Se alza, negra sin brillo y esbelta;
Aroma embriagador
Con espinas sangrientas…
La más alta de todas
Y la más oscura
Hermosa y maléfica.
Nadie comprende por qué,
Pero mueren por verla
La más oscura, la más esbelta.

Cita.

Tengo una cita con vos desde Colombia

31
en el bar “Honduras” aquí en Cuba,
Mariano, el cantinero me ofrece
una patada nicotínica como el mejor plato
de cigarro fuerte,
mientras vos me invitas a un “mate”
como licor especial de la casa
después de tantas recomendaciones.
Un lobo gay con caperuza roja
trae una bandeja con nuestro singular pedido
y al verte se pone perro
con esa linda persona que sois vos,
despertándome celos perros
y odios “gatos”...
No fumo viendo como bebes,
no bebo viendo como no fumas.
Una rubia hija de Madruga
me guiña un ojo
y vos te la pasás regañándome
hasta las cuatro quince de la mañana.
Fumo viendo como no bebes,
bebo viendo como fumas.
Mariano me ofrece la cuenta
y desaparecemos de “Honduras”
sin obtener tu número de teléfono.

Por una noche

Amistad súbita
naciente del alba,
amor eterno

32
Mostrando todo esplendor,
arañas las paredes del odio,
rompes la tristeza
incrustada en mi corazón,
amaneces mi vida

Renovando toda felicidad,


obras con la compañía
buscando gotas de
añorada pasión e
inmaculada belleza;
nunca abandones esta habitación,
alúmbrala con tu inocencia,
sacúdeme con tu pasión.

Frótame con tus manos,


invoca mi redención,
guerrea mi dicha
única, pide mi perdón,
esperando estoy por tu
regreso, preciosa mía
o quizás por mi partida
a tu hermosa morada.

Lady in red and black.

5:33 p.m.

Carne, solo deseo saborearte.


Cuerpo, solo deseo tocarte.
Silueta, solo deseo descubrirte.

33
Ojos, solo deseo mirarlos...
Todo se resume en una solo acción,
O en varias:
Amarte, desnudarte, describirte,
Dibujarte, tenerte, escribirte;
Pero no soy un poeta, ni amante,
Ni pintor, ni sé si pertenezco a tu
Preciado y aparte mundo,
Ni si tú prefieres el mío.
Escribo en rojo y me descubres,
Escribo en sangre y sensualizas
La excitación del fuego oscuro
Dentro de aquel que renuncia a la vida...
Escribo para ti,
Para que no me descubras;
Pero es tarde, ya lo has hecho.
¿Quién eres? Solo vitalidad y poder,
¿Qué buscas? Solo amor, solo placer,
¿Qué haces? Miras el vacío dubitativa,
¿Qué ocultas? La realidad de tu fogosa poesía.

5:42 p.m.

Sombras, quiero pertenecerte.


Cenizas, quiero que me cubras.
Labios, deseo que me besen.
Cintura, acomódate entre mis brazos.
Tal vez pido mucho
O no he pedido nada.
Tal vez quiero gritar esta necesidad

34
O tal vez nunca diga nada.
Silencio, acto de cobardía,
Al callarme seguirás siendo mi amiga.
Hablarte, acto de loca valentía,
Si te cuento lo que siento
Tal vez no quieras mirarme.
Desilusión, resultado final,
Mas por qué el pesimismo,
Quizás la vida haga el intento de cambiar
Este pequeño silencio,
Esta gran distancia.
Quizás nunca te conozca,
Quizás ya sepas demasiado,
Quizás me cosas la boca,
Quizás... quizás... quizás nada
He hablado demasiado.

Admirador

Justifico mi obsesión
ante una belleza sin igual,
neutralizo esa pasión
naciente de mi corrupta alma,
yo, un simple artista atormentado.

Puede que me enamore de tu hermosura, mas


incapaz yo de corromperla,
ñamería que envuelve

35
este amor secreto
incapacitado de esconderse,
rodeado por tu mirada y
olvidado por tu amistad.

Luz eterna
llena de sombras,
ante un fuego devorador,
no tengo rima pues,
estoy escondido en un abismo destructor;
solo dudas, tu figura… y mi admiración.
Alexander González Romero

36

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