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Existencialismo según Sartre: Claves y Contexto

El existencialismo es un humanismo, una conferencia de Jean-Paul Sartre de 1945, se considera el manifiesto del existencialismo, que surgió como respuesta a la devastación de la Segunda Guerra Mundial. Sartre argumenta que la existencia precede a la esencia, enfatizando la responsabilidad individual y la libertad del ser humano en un mundo sin guías morales absolutas. La obra también critica el optimismo marxista y la moral kantiana, proponiendo que el hombre se define a través de sus elecciones y acciones en un contexto social cambiante.

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Existencialismo según Sartre: Claves y Contexto

El existencialismo es un humanismo, una conferencia de Jean-Paul Sartre de 1945, se considera el manifiesto del existencialismo, que surgió como respuesta a la devastación de la Segunda Guerra Mundial. Sartre argumenta que la existencia precede a la esencia, enfatizando la responsabilidad individual y la libertad del ser humano en un mundo sin guías morales absolutas. La obra también critica el optimismo marxista y la moral kantiana, proponiendo que el hombre se define a través de sus elecciones y acciones en un contexto social cambiante.

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El existencialismo es un humanismo» (1945) es una

transcripción taquigráfica de una conferencia


del escritor y filósofo francés Jean-Paul Sartre, que se
considera el manifiesto del existencialismo.
Contexto del nacimiento de esta corriente
El existencialismo nació entre guerras, pero tuvo su mayor
momento de esplendor después de terminada la Segunda
Guerra Mundial.
Dicha corriente de pensamiento causó un gran impacto
debido a que en el contexto en el que estaban (entre
guerras, con la economía por los suelos y con gran parte de
la población diezmada todavía por los proverbiales estragos
del conflicto bélico), la mayoría de la sociedad asistía aún
perpleja al cruento espectáculo del conflicto armado,
incapaz de dilucidar qué podría haber provocado un
fenómeno tan devastador, arrastrando consigo al conjunto
de las civilizaciones (la batalla, el progresivo individualismo
del ciudadano, la cada vez mayor preponderancia de la
economía, etcétera).
No obstante, este pensamiento surge como una proposición
contestataria al pacato pensamiento civil, conminando al
individuo a percatarse de que era dueño de su propio
destino, pero al mismo tiempo indicando que era en sí
mismo, en su propia individualidad consciente, donde se
urdían tanto sus éxitos como sus fracasos, haciéndolo
necesariamente responsable de sus actos.
Este antropocentrismo exacerbado echaba por tierra
cualquier posibilidad de culpar al entorno de la destrucción
del mismo, en un revisionismo hobbesiano que vinculaba al
hombre con su capacidad cognitiva de manera decisiva.
De este modo, se aboga por reponer el raciocinio (o, más
llanamente, el sentido común) en el ser humano, alegando
que, dotado de la capacidad de razonar y analizar desde un
sistema lógico su realidad más inmediata, su misión era
reconstruir desde el pensamiento la sociedad que había
destruido su exceso de vehemencia e impetuosidad,
alentándolo a hacerse cargo de su propio destino una vez
más.
Origen de la obra
El lunes 29 de octubre de 1945, el club Maintenant, creado
por Jacques Calmy y Marc Beigbeder después de
la Segunda Guerra Mundial y la liberación de Francia,
organiza en la Salle des Centraux de París, una conferencia
de Jean-Paul Sartre titulada "El Existencialismo es un
humanismo".
La conferencia se anunció con bombos y platillos en los
principales medios de comunicación y aunque los
organizadores presumían cual sería la respuesta, la velada
superó todas las previsiones. Boris Vian hizo una recensión
en La espuma de los días: empujones, sillas rotas, damas
desmayadas, Sartre obligado a abrirse paso a codazos.
Había nacido el existencialismo. Sartre y Simone de
Beauvoir se convertían en el símbolo de toda una
generación.
A pesar del éxito de la conferencia, no estaba previsto
publicar nada. Un editor lo hizo en 1946 sin contar con el
permiso de Sartre.
Contenido
Sartre primero se dedica a responder las críticas hechas
por pensadores cristianos o marxistas, especialmente a las
de los comunistas a los que trata de aproximarse. Luego
expresa lo que él entiende suma confusión: hay dos
sentidos (especies) existencialistas, que tienen en común el
considerar que "la existencia precede a la esencia", están
"los cristianos" como Jaspers y Marcel, y están "los ateos"
como Heidegger, Perdomo y él mismo.
Su introducción es clara aunque simple y explica lo que es
el existencialismo, por lo que es accesible a gente sin
formación filosófica.
El hombre empieza por existir, rodeado de circunstancias: el
mundo natural, la cultura de su sociedad; en donde no hay
pistas ni señales que indique en sus circunstancias como
debe vivir. El hombre es diferente a la naturaleza,
tiene conciencia de sí mismo. La cultura va cambiando con
el tiempo, es pura subjetividad. Por lo que el hombre es
un proyecto que se realiza viviendo, no puede hallarse una
esencia que explique qué es ser hombre, él es responsable
de sí mismo. Y este "sí mismo", se refiere a la subjetividad
entendida en su acepción "imposibilidad de sobrepasar la
subjetividad humana" (es la otra noción como
"individualismo" lo que confunde y genera rechazo).
El hombre, sin un Dios que justifique sus valores morales o
éticos para legitimar su conducta, cada vez que elige se
enfrenta a sí mismo sin justificaciones o excusas:
condenado a ser libre. Condenado, como un estado o
condición impuesta, significa que no elige y sin otra opción
es (este "es" como acto no como esencia) libre; y como una
condición que angustia de un ser "arrojado al mundo es
responsable de todo lo que hace".
La moral existencialista se asemeja al arte, en ambos casos
hay creación e invención. Como no puede decirse a
priori de un cuadro cómo debe hacerse sino que
se juzga como cosa hecha. El hombre vive inmerso en el
mundo y se realiza viviendo, un ser que siempre es el
mismo frente a situaciones que varían, y elige siempre en
ese contexto. Como hombre se enfrenta a sí mismo, y como
su existencia es dada por lo que los demás reconocen en
él, sus circunstancias también incluye a todos los hombres.
Y sólo se puede juzgar, como un juicio lógico, si sus
acciones están fundadas en el error o en la verdad: la
libertad que se busca así misma desde lo abstraco a lo
concreto.[1]
Se puede leer en esta obra las precisiones que Sartre hace
sobre el concepto de existencialismo, sobre todo como
precisiones filosóficas:
"...entendemos por existencialismo una doctrina que hace
posible la vida humana y que, por otra parte, declara que
toda verdad y toda acción implica un medio y una
subjetividad humana.
Jean-Paul Sartre, El existencialismo es un
humanismo
La noción de sentido de la Historia que desarrolla Hegel es
rechazada. Para Sartre, la libertad del ser humano está tan
unida a su propio devenir que nadie puede predecir, ni
siquiera de modo rudimentario qué giro experimentará la
Historia. Eso le lleva a rechazar el optimismo marxista.
La moral Kantiana también es rechazada. Sartre toma el
ejemplo de un joven ante la decisión de permanecer
ocupándose de su madre o unirse a
la Resistencia en Londres. En ningún caso la máxima de su
acción será moral ya que tendrá necesariamente que
sacrificar un "fin en sí" para reducirlo al rango de "medio":
abandonar a su madre es el medio de llegar a Londres,
abandonar a los resistentes en cambio es el modo de
ocuparse de su madre.
Eso ilustra su famosa y específica teoría de los cobardes y
los ruines: "A unos de ellos, que se esconderán, por
seriedad o por excusas deterministas, su libertad total, los
llamaré cobardes; a los otros, que tratarán de demostrar
que su existencia es necesaria, cuando es la contingencia
misma de la aparición del hombre en la tierra los llamaré
ruines".
La posteridad recordará como aforismo tres de sus frases:
"la existencia precede a la esencia".
"el hombre está condenado a ser libre".
"el hombre no nace, se hace".
Referencias

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