Wilhelm Dilthey (pronunciación en alemán: /ˈvɪlhɛlm
ˈdɪltaɪ/; Wiesbaden-Biebrich, 19 de noviembre de 1833-Seis
am Schlern, 1 de octubre de 1911) fue
un filósofo, historiador, sociólogo, psicólogo
y hermeneuta alemán. Es una de las figuras más
destacadas del historicismo alemán.
Como profesor de filosofía en las universidades de Basilea,
Kiel, Breslau y Berlín, combatió el dominio ejercido en el
ámbito del conocimiento por las ciencias
naturales ‘objetivas’; pretendía establecer unas ciencias
'subjetivas' de las humanidades (Geisteswissenschaften)
como disciplina metodológicamente diferenciada. Según
Dilthey, estos estudios humanos (que incluyen derecho,
religión, arte e historia) deberían centrarse en una
“realidad histórica-social-humana”. Afirmaba que el estudio
de las ciencias humanas supone la interacción de la
experiencia personal, el entendimiento reflexivo de la
experiencia y una expresión del espíritu en los gestos,
palabras y arte. Dilthey razonó que todo saber debe
analizarse a la luz de la historia; sin esta perspectiva el
conocimiento y el entendimiento solo pueden ser
parciales. La vida es una misteriosa trama de azar, destino
y carácter es un pensamiento suyo considerado por José
Ortega y Gasset en su ensayo sobre Dilthey y la idea de
la vida.
Vida y obra
Wilhelm Dilthey nació el 19 de noviembre de 1833
en Biebrich am Rhein. Era hijo de un pastor protestante, y
por fidelidad a su padre, más que por vocación religiosa,
optó por estudiar inicialmente teología. Aun así, ya en esta
época su verdadero interés se dirigía a los estudios
históricos, la filología y, especialmente, hacia la filosofía. Su
pasión por esta, confesaría Dilthey, nació cuando a los
dieciséis años leyó la "Lógica" de Immanuel Kant.
Comenzó sus estudios en la universidad
de Heidelberg donde pudo tener un primer acercamiento
al neokantismo a través de las lecciones de Kuno Fischer,
el gran precursor del neokantismo. Tras tres semestres en
Heidelberg se traslada a Berlín, corría el año 1853. En
Berlín tomó contacto con grandes figuras de la ciencia
histórica de la época y de la filología floreciente
en Alemania. Entre los grandes historiadores que pudo
conocer cabe destacar: Ranke, Ritter o Mommsen y
conoció a figuras de la talla de Grimm o Boeckh. En este
ambiente terminó sus estudios en 1856 y emprendió una
breve etapa de docencia en la educación secundaria, tras la
cual pasará a dedicarse íntegramente a la investigación.
Comenzó investigando la historia de la Iglesia y es en esta
etapa cuando conoce la obra de un autor que marcaría el
resto de su producción teórica, este fue
el teólogo y filósofo Friedrich Daniel
Ernst Schleiermacher (1768-1834). Nace así el proyecto de
publicar una detallada biografía de Schleiermacher, cuyo
primer tomo aparecerá en 1870 con el título de "Vida de
Schleiermacher". De este modo Dilthey pasa a ser uno de
los pensadores del círculo hermenéutico.
En sus primeros años dedicados a la investigación logró
grandes progresos académicos, en 1866 es llamado
a Basilea para ocupar una cátedra, dos años después, en
1868, acude a Kiel en cuya universidad también impartirá
clases; posteriormente, en 1871, pasa a Breslau hasta que
en 1882 ve colmadas sus aspiraciones al lograr una cátedra
en Berlín donde se quedará hasta su muerte. Es en Berlín
donde comienzan a salir a la luz sus primeras
publicaciones. En 1883 publica el primer volumen de la
"Introducción a las ciencias del espíritu", cuya anunciada
segunda parte jamás vería la luz; en 1890 publica un
estudio titulado Acerca del origen y legitimidad de nuestra
creencia en el mundo exterior; en 1894 ve la luz "Ideas
acerca de una psicología descriptiva y analítica", obra que
recibió durísimas críticas por parte de
la psicología experimental. Tras esta obra, y quizá motivado
por las críticas, Dilthey optó por una larga etapa sin publicar
obra alguna. No sería hasta 1905 que otra obra suya viera
la luz, esta lleva por título La historia del joven Hegel. En
esta etapa Dilthey puso en marcha la edición de las obras
completas de Leibniz. En 1906 Dilthey publicó la obra que
le dio la fama y resonancia pública, esta lleva por título La
vivencia y la poesía, donde recopila estudios realizados por
él acerca de Lessing, Goethe, Novalis y Hölderlin.
Siguiendo la estela del éxito cosechado publica en 1907 la
obra titulada "La esencia de la filosofía". En 1910 publicó La
estructuración del mundo histórico, y un año después, en
1911 Los tipos de la concepción del mundo y su
constitución en sistemas metafísicos.
Mientras pasaba sus vacaciones en Seis, en el Tirol, fallece
repentinamente, dejando inconcluso el segundo tomo de la
obra Vida de Scheleiermacher.
Aportes a la teoría hermenéutica
Dilthey comenzó el estudio de la hermenéutica inspirado
por los trabajos de Friedrich Schleiermacher, autor ya
olvidado en aquella época y que forma parte del movimiento
romántico alemán. Dilthey puede ser considerado como un
tipo empirista, sin embargo, sus trabajos empíricos no son
exactamente iguales a los de los empiristas ingleses en lo
que respecta a los presupuestos epistemológicos. La
escuela hermenéutica inspirada por el romanticismo alemán
siempre puso mucho énfasis en que el intérprete puede
emplear su capacidad de comprensión y penetración en
combinación con el contexto cultural e histórico del texto
abordado para así obtener el sentido original del texto.
Wilhelm Dilthey jamás dejó de aspirar a la posibilidad de
una interpretación objetiva y universalmente válida de los
textos, esta pretensión fue descartada mucho después de
su muerte (especialmente tras los 1950) en las principales
corrientes hermenéuticas tras los estudios de Hans-Georg
Gadamer.
Wilhelm Dilthey estuvo muy interesado en lo que hoy
podríamos llamar sociología. Realizó duras objeciones a los
presupuestos evolucionistas de Auguste Comte y Herbert
Spencer, los cuales consideraban que la evolución de la
sociedad hacia mejores estructuras era inevitable, cuestión
que Dilthey no compartía.
Dilthey aplicó el nombre que Friedrich
Schleiermacher había dado al proceso de investigación
hermenéutica que había fundado y también llamó a dicho
proceso círculo hermenéutico. Este método fue considerado
por Dilthey crucial para aportar el fundamento necesario a
las Geisteswissenschaften ("ciencias del espíritu"). Que el
proceso sea circular hace referencia a la interdependencia
(circular y no inmediata) de significado entre el todo y sus
partes, esto resulta clave en el círculo hermenéutico.
Weltanschauungen
Dilthey desarrolla una tipología de los tres
básicos Weltanschauungen o cosmovisiones, a las que
considera "típicas" (comparable a la noción de "tipos
ideales" de Max Weber) y las formas contradictorias de
concebir la relación del hombre con la naturaleza .
En el naturalismo, representado por epicúreos de todo
tiempo y lugar: el hombre se ve a sí mismo como
determinado por la naturaleza.
En el idealismo de la libertad (o el idealismo subjetivo),
creación ateniense y representada por Friedrich
Schiller e Immanuel Kant: el hombre es consciente de su
separación de la naturaleza por su libre albedrío.
En el idealismo objetivo, representado por G. W. F.
Hegel, Baruch Spinoza y Giordano Bruno: el hombre es
consciente de su armonía con la naturaleza.
Este enfoque ha influenciado a Karl Jaspers en su
obra Psicología de las cosmovisiones y a Rudolf Steiner.
Respecto a la época de transición entre la Antigüedad y
el mundo moderno, denominada por Dilthey "etapa
teológico-metafísica" de los pueblos modernos
(comprendería buena parte de la Edad Media: c. 500-c.
1350), estaría fundamentada en una ontología racional
académica caracterizada por la fe, la autoridad de
la Iglesia y una creencia acrítica («infantil») en
la tradición escrita. La escolástica se encargó de realizar,
durante esta fase, un «trabajo estéril de análisis,
elaboración y alambicamiento» sobre los
conceptos trascendentes que habían sido inventados en el
periodo anterior (Antigüedad tardía) sustrayéndose al
control de la experiencia.[1]
Distinción entre ciencias
Wilhelm Dilthey rechazaba abiertamente el
modelo epistemológico de las Naturwissenschaften,
"ciencias naturales", esto es, el método científico propio de
las ciencias naturales. Esto le condujo a proponer el
desarrollo separado de un modelo para las
"Geisteswissenschaften", "ciencias humanas" o "ciencias
del espíritu", p. ej., filosofía, psicología, historia, filología,
sociología, etc. Su argumento se centraba en torno a la idea
de que las ciencias naturales explican los fenómenos en
términos de causa y efecto; por el contrario, en las ciencias
humanas el mecanismo fundamental para comprender los
fenómenos no es el principio de causa y efecto sino el
empleo de la comprensión y penetración humana. En las
ciencias sociales defendía, al igual que Max Weber el
empleo de los dos métodos de conocimiento. Los principios
de las ciencias del espíritu habían de ser empleados
especialmente en la interpretación de textos, tanto textos
antiguos, trabajos religiosos, jurídicos, etc. como ensayos
filosóficos.