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Los 12 Pasos de Alcohólicos Anónimos

El documento describe los doce pasos de Alcohólicos Anónimos (AA), que son un proceso de recuperación que incluye la admisión de impotencia ante el alcohol, la búsqueda de un Poder superior, y la práctica de la humildad y la reparación de daños. Cada paso está diseñado para ayudar a los individuos a reflexionar sobre su vida, reconocer sus defectos y trabajar hacia la sobriedad y el crecimiento espiritual. La fe en un ser supremo, que varía según las creencias personales, es fundamental en este proceso de transformación.

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Mayte Nahuat
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Los 12 Pasos de Alcohólicos Anónimos

El documento describe los doce pasos de Alcohólicos Anónimos (AA), que son un proceso de recuperación que incluye la admisión de impotencia ante el alcohol, la búsqueda de un Poder superior, y la práctica de la humildad y la reparación de daños. Cada paso está diseñado para ayudar a los individuos a reflexionar sobre su vida, reconocer sus defectos y trabajar hacia la sobriedad y el crecimiento espiritual. La fe en un ser supremo, que varía según las creencias personales, es fundamental en este proceso de transformación.

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PRIMER PASO

Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto
ingobernables.
¿A quién le gusta admitir la derrota total? A casi nadie, por supuesto. Todos los instintos
naturales se rebelan contra la idea de la impotencia personal. Es verdaderamente horrible
admitir que, con una copa en la mano, hemos deformado nuestra mente hasta tener una obsesión
por beber tan destructiva que solo un acto de la Providencia puede librarnos de ella.

SEGUNDO PASO
Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.
Al leer el segundo paso, la mayoría de los recién llegados a AA se ven enfrentados a un dilema,
a veces un grave dilema. Cuántas veces les hemos oído gritar “Miren lo que nos han hecho. Nos
han convencido de que somos alcohólicos y que nuestras vidas son ingobernables”. Después de
habernos reducido a un estado de impotencia total, ahora nos dicen que solo un Poder superior
puede librarnos de nuestra obsesión.

TERCER PASO
Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo
concebimos.
Practicar el tercer paso es como abrir una puerta que todavía parece estar cerrada y bajo llave.
Lo único que nos hace falta es la llave y la decisión de abrir la puerta de par en par. Solo hay
una llave, y es la de la buena voluntad. Al quitar el cerrojo con la buena voluntad, la puerta case
se abre por sí misma, y al asomarnos, veremos un letrero a lado de un camino que dice: “este es
el camino hacia una fe que obra”. En los primeros pasos, nos decíamos a reflexionar. Nos dimos
cuenta de que éramos impotentes ante el alcohol, pero también vimos que algún tipo de fe,
aunque solo fuera una fe en AA, es posible para cualquiera. Estas conclusiones no nos exigían
ninguna acción; solo nos requerían la aceptación.
CUARTO PASO
Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.
Al ser creados, fuimos dotados de instintos para un propósito. Sin ellos, no seríamos seres
humanos completos. Si los hombres y las mujeres no se esforzaran por tener seguridad personal,
si no se molestaran en cosechar su alimento o en construir sus moradas, no podrían sobrevivir.
Si no se reprodujeran, la tierra no estaría poblada. Si no hubiera ningún instinto social, si a los
seres humanos no les importara disfrutar de la compañía de sus semejantes, no existiría
sociedad alguna. Por lo tanto, estos deseos -de relaciones sexuales, de seguridad material y
emocional, y de compañerismo- son perfectamente necesarios y apropiados y sin duda
provienen de Dios.

QUINTO PASO
Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos, y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de
nuestros defectos.
Todos los doce pasos de AA nos piden que vayamos en contra de nuestros deseos naturales…
todos ellos desinflan nuestros egos. En cuanto al desinflamiento del ego, hay pocos pasos que
nos resulten más difíciles que el quinto. Pero talvez no hay otro paso más necesario para lograr
una sobriedad duradera y la tranquilidad de espíritu.

SEXTO PASO
Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de nuestros defectos.
“Este es el paso que separa los hombres de los niños”. Así se expresa un clérigo muy querido
nuestro que es uno de los mejores amigos de AA. A continuación, explica que cualquier
persona que tenga suficiente buena voluntad y sinceridad para aplicar repetidamente el sexto
paso a todos sus defectos de carácter -sin reserva alguna- ha llegado a alcanzar un gran
desarrollo espiritual, y por lo tanto, merece que se le describa como un hombre que
sinceramente intenta crecer a la imagen y semejanza de su Creador.
SÉPTIMO PASO
Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.
Ya que este paso se centra tato en la humildad, debemos hacer una pausa para considerar lo que
es la humildad y lo que su práctica puede significar para nosotros.
En verdad, el tratar de adquirir cada vez más humildad es el principio fundamental de cada uno
de los Doce Pasos de AA. Porque sin tener cierto grado de humildad, ningún alcohólico se
puede mantener sobrio.

OCTAVO PASO
Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos
dispuestos a reparar el daño que les causamos.
El octavo y el noveno paso tiene que ver con las relaciones personales. Primero echamos una
mirada a nuestro pasado e intentamos descubrir en dónde hicimos algún mal; segundo, hacemos
un energético esfuerzo para reparar el daño que hemos causado; y tercero, habiendo limpiado
así los escombros del pasado, nos ponemos a considerar cómo trabajar, con nuestro recién
adquirido conocimiento de nosotros mismos, las mejores relaciones posibles con todos los seres
humanos que conozcamos.

NOVENO PASO
Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo
implicaba perjuicio para ellos o para otros.
Buen juicio, capacidad para escoger el momento oportuno, valor y prudencia, estas son las
cualidades que necesitamos al dar el noveno paso.
Después de hacer una lista de las personas a quienes hemos perjudicado, haber reflexionado
cuidadosamente sobre cada caso, y haber intentado adoptar la actitud adecuada para proceder,
veremos que las personas a las que hemos de hacer reparaciones directas se clasifican en
diversas categorías. A algunas nos debemos dirigir tan pronto como nos sintamos
razonablemente seguros de poder mantener nuestra sobriedad. A otras, no podremos hacer sino
enmiendas parciales, ya que una plena revelación les podría hacer ellos, o a otras personas, más
mal que bien.
DECIMO PASO
Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocamos lo admitíamos
inmediatamente.
Según vamos trabajando en los primeros nueve pasos, nos estamos preparando para la aventura
de una nueva vida. Pero al acercarnos al décimo paso, empezamos a hacer un uso práctico de
nuestra manera de vivir de AA, día tras día, en cualquier circunstancia. Entonces nos vemos
enfrentados con la prueba decisiva: ¿podemos mantenernos sobrios, mantener nuestro equilibrio
emocional, y vivir una vida útil y fructífera, sean cuales sean nuestras circunstancias?

UNDÉCIMO PASO
Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios,
como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para
con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.
La oración y la meditación son nuestros medios principales de contacto consciente con Dios.
Los AA somos gente activa que disfrutamos de las satisfacciones de enfrentarnos a las
realizades de la vida, normalmente por primera vez, y que vigorosamente tratamos de ayudar al
próximo alcohólico que llega, así que es de extrañar que a veces tengamos tendencias a
menospreciar la oración y la meditación, considerándolas como cosas que no son realmente
necesarias.

DUODÉCIMO PASO
Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado estos pasos, tratamos de llevar el
mensaje a los alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.
La alegría de vivir es el tema de duodécimo paso de AA y su palabra clave es acción. Este paso
salimos de nosotros mismos y nos dirigimos a nuestros compañeros alcohólicos que todavía
sufre. Tenemos la experiencia de dar sin esperar ninguna recompensa. Empezamos a practicar
todos los doce pasos del programa en nuestras vidas diarias, para que nosotros y todos aquellos
a nuestro alrededor podamos encontrar la sobriedad emocional.
La concepción de Dios varía según la religión, la tradición cultural y las creencias de cada
persona. En general se le considera como un ser supremo.
La definición mas común de Dios es la de un ser supremo, omnipotente, omnipresente y
omnisciente; creados y juez protector y, en algunas religiones, providente y salvador del
universo y de humanidad.
Nombre propio antonomástico: ser supremo que en las religiones monoteístas es considerado
hacedor del universo.
¿Cómo conciben los cristianos a Dios?
En el cristianismo, la doctrina de la Santísima Trinidad afirma que Dios, siendo uno, existe
simultáneamente y eternamente, como una unión de tres personas: el Padre, el Hijo
(encarnado como Jesús de Nazaret), y el Espíritu Santo.
En la definición nuestra como alcohólicos anónimos es alguien superior a nosotros mismos,
como aparece en la II tradición.
Dios amoroso y bondadoso que podemos apreciar en la conciencia de nuestros grupos, que nos
dicen que nuestros lideres so son mas que servidores de confianza, no gobiernan.

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