Artritis Reumatoide: Diagnóstico y Manejo
Artritis Reumatoide: Diagnóstico y Manejo
La artritis reumatoide
Jenny de la Torre Aboki
INTRODUCCIÓN DEFINICIÓN
En el presente capítulo se va a hablar de la artritis La artritis reumatoide o AR, como se ha dicho, es una
reumatoide (AR) explicando las particularidades enfermedad autoinmune crónica de etiología desco-
de esta patología, sus manifestaciones clínicas, el nocida que se caracteriza por la aparición de infla-
impacto psicológico, familiar y socioeconómico y el mación en la membrana sinovial de las articulacio-
manejo del régimen terapéutico en estos pacientes. nes (Imagen 1), aunque también se puede producir
afectación de vainas tendinosas y bursas sinoviales.
Asimismo, se detallará un plan de atención y mo- Las articulaciones se encuentran cubiertas por una
nitorización a realizar en la consulta de enferme- membrana, la membrana sinovial, cuyo objetivo es
ría. alimentar, proteger y cubrir el cartílago. La presencia
© DAE
Inflamación de la
membrana sinovial
Representación de una articulación normal (lado izquierdo) frente a una articulación con daño estructural debido a la AR (lado derecho)
41
Cuidados al paciente con alteraciones reumáticas y musculoesqueléticas
© Medillust
nales aumentan la susceptibilidad a padecer la en-
Columna cervical 40%
fermedad. Asimismo, la AR generalmente mejora
durante el embarazo y puede empeorar durante el Cricoaritenoidea 10%
Pies
La presentación de artritis en los pies es frecuente,
predominando en las metatarsofalángicas las arti-
4 culaciones del tarso y las articulaciones interfa-
lángicas, especialmente la del dedo gordo. En AR
AR con sinovitis en 2º, 3º y 4º MCF. Dactilitis en 3er dedo evolucionadas se produce una deformidad carac-
terística (Imagen 9) presentando un antepié trian-
gular, pie cavo, primer dedo en valgo (hallux val-
© MA. Belmonte
© J. de la Torre
6
8
© MC. Mata
© J. de la Torre
9 10
AR avanzada con afectación de dedos en martillo, pie triangular y hallux valgus Sinovitis de rodilla izquierda
en pie izquierdo
Cardiopatía Anemia
Pericarditis
Nódulos
Alt. mucocutáneas
Alteraciones pulmonares INFLAMACIÓN Neuropatía
REUMATOIDE Vasculitis
Pleuritis Escleritis
Úlceras
Bursitis Isquemia visceral
Tendosinovitis
47
Cuidados al paciente con alteraciones reumáticas y musculoesqueléticas
Amiloidosis
Es una complicación que se relaciona con la exis-
tencia de actividad inflamatoria mantenida. Se
© G. López
mayor sentimiento de sobrecarga por parte del cui- Este estudio demuestra que incluso en los casos en
dador habitual (Das Chagas et al., 2000). que el paciente no recibe tratamientos de alto im-
pacto económico,mantiene un coste socioeconó-
Existe una gran repercusión socioeconómica aso- mico elevado debido a su enfermedad, relacio-
ciada a la AR por diversos motivos: la edad de ini- nado fundamentalmente por las limitaciones
cio de la enfermedad, la inflamación y el dolor ar- laborales derivadas de la misma (bajas laborales de
ticular que dificultan la plena dedicación laboral. diferente duración, pérdida de empleo, necesidad
El impacto económico de esta enfermedad se re- de adecuación de su actividad laboral).
fleja tanto en los costes directos (uso de los servi-
cios de salud, medicamentos y monitorización de
efectos adversos, medicinas alternativas, ayudas VALORACIÓN Y SEGUIMIENTO DE
técnicas y adaptación del hogar, ayudas varias para LA ARTRITIS REUMATOIDE
la realización de las actividades de la vida diaria y
para las tareas del hogar, institucionalización) En todos los procesos de enfermedad se realiza un
como en los costes indirectos (pérdida de produc- seguimiento al órgano o sistema afectado por la
tividad por incapacidad temporal, permanente o misma. Por ejemplo, en los pacientes con diabetes
muerte prematura) (Macarrón et al., 2003). es fundamental conocer los cambios en la gluce-
mia, pues este dato permite conocer si se está con-
El estudio BRASS (Burden of Rheumatoid Arthri- trolando el proceso y decidir qué medida terapéu-
tis across Europe: Socioeconomic Survey) (O’hara et tica es la más adecuada en cada momento.
al., 2017), llevado a cabo en varios países europeos
para determinar el coste socioeconómico derivado Es necesario enfatizar que el diagnóstico y trata-
de los pacientes con AR, concluyó que en España miento precoz de la AR resulta clave para evitar un
el coste total (incluyendo los costes directos mé- aumento de la morbimortalidad asociada con la
dicos, no médicos e indirectos) por paciente/año enfermedad, así como para mantener la indepen-
en una AR sin tratamiento o solo manejado con dencia y calidad de vida del paciente.
antiinflamatorios no esteroideos (AINE) es de
4.955 euros; el coste total (incluyendo los costes di- Se ha de realizar un seguimiento basado en el trata-
rectos médico, no médicos e indirectos) por pa- miento por objetivos, también denominado estrate-
ciente/año con AR en tratamiento con fármacos gias Treat-to-Target (Smolen et al., 2016), y en las
modificadores de la enfermedad (FAME) clásicos guías de práctica clínica de la Sociedad Española de
es de 5.990 euros y el coste total (incluyendo los Reumatología (GUIPCAR, 2007). En ambos casos se
costes directos médico, no médicos e indirectos) basan en establecer objetivos claros, realizar un se-
por paciente/año con AR en tratamiento con tera- guimiento estrecho de la actividad de la enfermedad
pias biológicas es de 17.840 euros (Cuadro 3). (también denominado Tight Control) con el fin de al-
canzar la remisión clínica o, en su defecto, la mínima
Cuadro 3. Costes totales en España por paciente/año actividad inflamatoria posible, puesto que el princi-
con AR según el estudio BRASS pal factor para mejorar el pronóstico funcional a
largo plazo es la ausencia de inflamación articular
Coste total por paciente/año sin tratamiento o solo AINE 4.955 (SD ± 11.354) mantenida.
Coste total por paciente/año en tratamiento con FAME 5.990 (SD ± 10.642)
clásicos Al inicio del diagnóstico y hasta lograr una estabili-
Coste total por paciente/año en tratamiento con terapias 17.840 (SD ± 10.888) dad clínica se recomienda realizar una evaluación
biológicas clínica sistemática cada uno o dos meses. Una vez
SD: desviación estándar que el paciente se encuentre estable se aconseja lle-
Fuente: O’hara et al. (2017)
var a cabo la evaluación clínica cada tres meses en
50
La artritis reumatoide
función de su situación clínica y en ausencia de mo- Tanto la respuesta de fase aguda como la res-
dificaciones en el tratamiento (GUIPCAR, 2007). Se puesta inflamatoria local tienen como fin elimi-
recomienda que tras el diagnóstico el paciente acuda nar los agentes infecciosos y los tejidos dañados
a la consulta de enfermería para planificar su plan de y reparar los tejidos afectados. El aumento de la
cuidados y reforzar la adherencia al tratamiento. síntesis de las proteínas de fase aguda se produce
Posteriormente, se llevarán a cabo visitas de ma- en los hepatocitos por cambios en la expresión
nera alternativa con las visitas médicas cada 2-3 me- genética de los mismos, mediados por la acción
ses, dependiendo de la situación clínica del paciente del interleuquina-6 (IL-6) en sinergismo con la
o en caso de cambios en su tratamiento. IL-1 y el factor de necrosis tumoral (TNF). Por
tanto, el descenso de los reactantes de fase aguda
La Outcome Measures in Rheumatology (OME- permite valorar la remisión de la inflamación.
RACT) estableció un conjunto mínimo de pará- • Velocidad de sedimentación globular (VSG): la
metros a evaluar en la AR (Goldsmith et al., 1993; VSG es, sobre todo, un reflejo indirecto del in-
Molenaar et al., 2000) que incluye: cremento del fibrinógeno. En la AR se encontrará
elevada en las fases activas de la enfermedad.
Número de articulaciones dolorosas. • Proteína C reactiva (PCR): recibe su nombre de
Número de articulaciones tumefactas. la capacidad de esta proteína para precipitar el
Dolor. polisacárido C del neumococo en presencia de
Evaluación global de la enfermedad realizada calcio (Laffón et al., 2003). En la AR, la PCR es
por el médico y/o la enfermera/o. un parámetro superior a la VSG para la valo-
Evaluación global de la enfermedad efectuada ración de la actividad de la enfermedad, puesto
por el paciente. que su elevación está poco influenciada por
Reactantes de fase aguda. factores como la anemia, edad, forma de los he-
Capacidad funcional. matíes, función renal o los niveles de inmuno-
Lesión radiológica. globulinas. Por esta razón, suele tener menos
falsos positivos que la VSG. Al tratarse de una
proteína de fase aguda, refleja el nivel de infla-
Valoración analítica mación de forma directa, cosa que no ocurre
con la VSG.
Es importante valorar los siguientes parámetros de
manera periódica: Además de estas variables se recomienda la reali-
zación de bioquímica completa, función renal, se-
Hemograma: como ya se ha mencionado, la ane- rología hepática (es importante tener una cifra ba-
mia suele ser frecuente en los enfermos de AR, sal con el fin de poder evaluar el posible efecto
fundamentalmente cuando la actividad infla- hepatotóxico de algunos fármacos), orina básica.
matoria es mayor. El contaje de células blancas La determinación inicial del factor reumatoide
puede verse afectado con elevaciones moderadas (FR) y el anticuerpo antipéptido cíclico citruli-
secundarias al proceso inflamatorio o con leu- nado (anti-CCP) es de utilidad, puesto que ambos
copenias secundarias a fármacos. El recuento parámetros se asocian a enfermedad más grave.
de plaquetas es habitualmente normal, aunque la
presencia de trombocitosis secundaria a activi-
dad de la enfermedad es habitual. Valoración articular
Reactantes de fase aguda: la respuesta de fase
aguda puede deberse a estímulos inflamatorios El objetivo de la valoración articular es la cuantifi-
o lesivos tales como cirugía, infarto de miocar- cación del dolor y la tumefacción articular. Si bien
dio, traumatismos, quemaduras, infecciones, etc. en algunos casos se valora también la deformidad,
51
Cuidados al paciente con alteraciones reumáticas y musculoesqueléticas
esta no suele incluirse en la valoración habitual. les, codos, hombros y rodillas). Cada articula-
Existen diferentes tipos de recuentos articulares. A ción dolorosa es puntuada con valor 1 y las arti-
continuación se revisan los más utilizados. culaciones no dolorosas con valor 0. La puntua-
ción final resulta de sumar el valor de cada
Evaluación de articulaciones dolorosas articulación.
(Imagen 12)
Se puede llevar a cabo esta evaluación de diferen- NAD44 (número de articulaciones dolorosas
tes modos dependiendo de la articulación a exa- entre 44)
minar (Van Riel, 2000): Se valora el dolor en 44 articulaciones. Estas se en-
cuentran compuestas por las 28 articulaciones ci-
Realizando una suave presión en la articulación tadas en el NAD28 más la articulación esternocla-
(este es el modo habitual de llevar a cabo la eva- vicular, acromioclavicular, tibioastragalina y
luación). Un detalle importante a tener en metatarsofalángicas. La puntuación final resulta de
cuenta es la intensidad de la presión a efectuar. realizar el mismo proceso arriba descrito.
Se considera una presión suficiente aquella que
produce un blanqueamiento en el dedo pulgar e NAD68 (número de articulaciones dolorosas
índice del evaluador. entre 68)
Valorando el dolor al mover la articulación (p. Se valora el dolor en 68 articulaciones, además de
ej.: en hombros y tarso). las 44 citadas en el índice anterior se añaden las ar-
Preguntando al paciente acerca de la intensidad del ticulaciones temporomandibulares, interfalángi-
dolor que ha sentido en sus articulaciones en los úl- cas distales de las manos, caderas, subastragalina,
timos días (p. ej.: en caderas y región cervical). mediotarsiana, interfalángicas del pie. La puntua-
ción final resulta de llevar a cabo el mismo proceso
NAD28 (número de articulaciones dolorosas descrito anteriormente.
entre 28)
Se valora el dolor en 28 articulaciones (carpos, Evaluación de articulaciones tumefactas
metacarpofalángicas, interfalángicas proxima- (Imagen 13)
© DAE
En función de la articulación a evaluar se lleva a das en el apartado anterior se añaden las articula-
cabo la valoración de una manera diferente, es de- ciones temporomandibulares, interfalángicas dis-
cir, la técnica de evaluación de una rodilla no es la tales de las manos, subastragalina, mediotarsiana
misma que la utilizada para evaluar la muñeca. e interfalángicas de los pies. La puntuación final
resulta de hacer el mismo proceso descrito ante-
NAT28 (número de articulaciones tumefactas riormente.
entre 28)
Se valora la tumefacción en 28 articulaciones (me- La realización de los recuentos articulares supone
tacarpofalángicas, interfalángicas proximales, mu- una inversión variable de tiempo. En tres de cua-
ñecas, codos, hombros y rodillas). Cada articulación tro casos una valoración de 28 articulaciones (va-
tumefacta es puntuada con valor 1 y las articula- lorando tumefacción y dolor) se puede hacer en
ciones no tumefactas con valor 0. La puntuación fi- 3,30 minutos, una valoración de 44 en 5,30 y una
nal resulta de sumar el valor de cada articulación. de 66/68 en 8 minutos. Tomando como base el re-
cuento de 28 articulaciones, los de 44 son 0,5 más
NAT44 (número de articulaciones tumefactas largos y los de 66/68 necesitan algo más del doble
entre 44) de tiempo (Batlle-Gualda et al., 2002).
Se valora la tumefacción en 44 articulaciones. Estas
se encuentran compuestas por las 28 articulaciones Existen vídeos disponibles para ver cómo realizar
citadas en el apartado anterior más la articulación una valoración articular en la página oficial de la
manubrioesternal, acromioclavicular, tibioastraga- Sociedad Española de Reumatología ([Link]).
lina y metatarsofalángicas. La puntuación final re-
sulta de llevar a cabo el mismo proceso arriba des-
crito. Valoración del dolor
NAT66 (número de articulaciones tumefactas El dolor es un fenómeno subjetivo que solo puede
entre 66) ser cuantificado por el paciente. Se han utilizado
Se valora la tumefacción en 66 articulaciones (las diferentes métodos para su medición (Figura 2).
caderas no son valoradas), además de las 44 cita- Destacan por su sencillez y facilidad las escalas
© DAE
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
c) Numérica (0-10)
Ningún dolor Máximo dolor
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
d) Likert (0-4)
Durante la última semana, ¿ha sido usted capaz de... Sin dificultad Con alguna dificultad Con mucha dificultad Incapaz de hacerlo
2 0,250
11. Sentarse y levantarse del retrete?
3 0,375
12. Ducharse?
4 0,500
13. Coger un paquete de azúcar de 1 kg de una estantería 5 0,625
Alcanzar
16. Abrir tarros cerrados que ya antes habían sido abiertos? 10 1,250
17. Abrir y cerrar los grifos? 11 1,375
12 1,500
18. Hacer los recados y las compras? 13 1,625
14 1,750
Otras
riesgo intermedio se recomienda la realización y RCV en pacientes con AR, puesto que los pa-
de ecografía carotídea con el objetivo de clasi- cientes que presentan una elevada actividad
ficar y estratificar mejor el riesgo cardiovascu- de la enfermedad muestran, sin embargo, ci-
lar real, así como determinar el grosor de la ín- fras bajas de colesterol total y LDL (Low Den-
tima-media de la carótida y/o valorar la sity Lipoprotein) comparado con la población
presencia de placa de ateroma asintomática en general, cuando en realidad su RCV es alto.
dichos pacientes (Figura 3). Este hecho hace que se recomiende la valora-
Las cifras de colesterol total y la fracción de co- ción de las cifras de colesterol y sus fracciones
lesterol HDL (High Density Lipoprotein) han de una vez que la enfermedad esté controlada o en
ser valoradas en pacientes con AR, EA, APs y remisión.
LES. Hay que tener en cuenta que se establece Las recomendaciones sobre estilos de vida son
una relación paradójica entre niveles lipídicos de gran importancia y han de estar orientadas en
56
La artritis reumatoide
Mujeres Varones
No fumadoras Fumadoras No fumadores Fumadores
Edad
180 4 5 6 6 7 9 9 11 12 14 8 9 10 12 14 15 17 20 23 26
160 3 3 4 4 6 6 6 7 8 10 65 5 6 7 8 10 10 12 14 16 19
140 2 2 2 3 3 4 4 5 6 7 4 4 5 6 7 7 8 9 11 13
120 1 1 2 2 2 3 3 3 4 4 2 3 3 4 5 5 5 6 8 9
180 3 3 3 4 4 5 5 6 7 8 5 6 7 8 9 10 11 13 15 18
160 2 2 2 2 3 3 4 4 5 5 3 4 5 5 6 7 8 9 11 13
140 1 1 1 2 2 2 2 3 3 4 60 2 3 3 4 4 5 5 6 7 9
120 1 1 1 1 1 1 2 2 3 3 2 2 2 3 3 3 4 4 5 6
Presión arterial sistólica
180 1 1 2 2 2 3 3 3 4 4 3 4 4 5 6 6 7 8 10 12
160 1 1 1 1 1 2 2 2 3 3 2 2 3 3 4 4 5 8 7 8
140 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 55 1 2 2 2 3 3 3 4 5 6
120 0 0 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 2 2 3 3 4
180 1 1 1 1 1 1 1 2 2 2 2 2 3 3 4 4 4 5 6 7
160 0 0 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 2 2 3 3 4 5
140 0 0 0 0 0 1 1 1 1 1 50 1 1 1 1 2 2 2 2 3 3
120 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 2
180 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 1 1 1 1 1 2 2
160 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1 1 1 1 1 1
140 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 40 0 0 0 0 0 0 1 1 1 1
120 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 1
4 5 6 7 8 4 5 6 7 8 4 5 6 7 8 4 5 6 7 8
Colesterol (mmol)
150 200 250 300
Score
≥ 15% 10-14% 6-9% 4-5% 3% 2% 1% < 1%
llevar una dieta saludable, practicar ejercicio fí- El uso de AINE y/o corticoides tiene que ser li-
sico regular y evitar el hábito tabáquico. mitado, especialmente en pacientes con factores
La implementación del manejo farmacológico de de RCV o con patología CV establecida.
los factores de RCV se ha de hacer de acuerdo a
las guías de práctica clínica, y la utilización de Además de todas las valoraciones detalladas ante-
antihipertensivos y estatinas en pacientes con riormente, se ha de tener en cuenta la realización
patología inflamatoria reumática puede ser igual de otras pruebas complementarias en función de la
que en la población general. situación clínica del paciente tales como el estudio
57
Cuidados al paciente con alteraciones reumáticas y musculoesqueléticas
ejemplo los dedos de las manos y las muñecas, así médico responsable cuando la enfermedad está
como mantener la articulación en una posición activa para llevar a cabo los ajustes terapéuticos
funcional. Se recomienda su utilización durante la necesarios, como monitorizar los factores de riesgo
noche. cardiovascular clásicos (HTA, glucemias, DLP,
obesidad, hábito tabáquico, sedentarismo).
Promoción de actividad física
Se ha de recomendar la realización de actividad fí- Recomendaciones sobre dieta
sica según la condición física del paciente. Debido Algunos pacientes relacionan la ingesta de deter-
a que la inflamación mantenida favorece la pérdida minados alimentos con un empeoramiento o con
de masa muscular, reduce el tono muscular y la fle- una mejora de su artritis. Existen varias hipótesis
xibilidad, es aconsejable hacer ejercicio con regu- que relacionan la alimentación y la artritis reu-
laridad. Los beneficios del ejercicio en la AR son: matoide. Por una parte, algunos pacientes poseen
aumentar la fuerza muscular y la capacidad aeró- una “sensibilidad especial” a determinados ali-
bica, estimular el crecimiento de la masa muscular, mentos, la cual favorece que en pacientes suscep-
disminuir el tejido subcutáneo reduciendo el riesgo tibles la exposición a un antígeno o grupo de an-
de enfermedad cardiovascular, mejora la capacidad tígenos alimentarios, que varían para cada
funcional, la movilidad articular y el estado emo- individuo, se produzca un empeoramiento sisté-
cional, disminuir la inflamación y el dolor, ralenti- mico de su artritis.
zar la pérdida de masa ósea (García-Díaz, 2007).
El metabolismo de los distintos ácidos grasos po-
Se recomienda la realización gradual de ejercicios liinsaturados origina series diferentes de prosta-
de flexibilidad, ejercicios de estiramiento (tanto glandinas, tromboxanos y leucotrienos con poder
isotónicos como isométricos) y ejercicios de re- inflamatorio distinto. Los ácido eicosapentaenoico
sistencia (caminar a paso ligero, gimnasia en el y docosahexaenoico, ácidos grasos poliinsaturados
agua, bicicleta) durante 20-30 minutos al día al que se encuentran principalmente en los aceites de
menos tres días a la semana. Pero, ante todo, es im- pescado, producen importantes cambios en la res-
portante hacer saber al paciente que lo importante puesta inflamatoria. Los aceites de pescado se
es que se mueva, y para ello ha de llevar a cabo una comportan más bien como un AINE, con poca
actividad física que sea de su agrado, de manera capacidad de modificar la enfermedad pero ac-
progresiva y, si es posible, al inicio, con supervi- túan como un fármaco inductor de remisión (Bat-
sión. También se puede hacer entrega, previa ins- lle-Gualda, 1990). Otro tipo de aceites, extraídos
trucción, de tablas de ejercicios (hay tablas de ejer- de las semillas de prímula, tienen un alto conte-
cicio disponibles en la página oficial de la Sociedad nido de ácido gamma-linolénico, cuyo metabo-
Valenciana de Reumatología y la Sociedad Espa- lismo produce prostaglandinas de la serie E2, con
ñola de Reumatología). En ocasiones, la fatiga es poder antiinflamatorio. Por estas razones, se re-
un problema que dificultad la realización normal comienda que el paciente con AR disminuya la
de las actividades de la vida diaria del paciente; por ingesta de grasa saturada, aumente el consumo de
ello, es importante hacer ver que se ha de mante- pescado azul y verduras, ricos en ácidos grasos
ner un equilibrio entre actividad y descanso, pero poliinsaturados. A pesar de todo, no hay que olvi-
a su vez es importante que el paciente comprenda dar la importancia de mantener un peso adecuado
que si necesita descansar más que otras personas, (Tedeschi et al., 2016).
no es negativo.
En periodos de mayor actividad de la enfermedad,
Monitorización del riesgo cardiovascular el paciente puede presentar inapetencia, por lo
Para ello se ha de monitorizar tanto la actividad de que es necesario incentivar la ingesta apropiada de
la enfermedad, comunicando de manera precoz al calorías y una dieta equilibrada.
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La artritis reumatoide
61
Cuidados al paciente con alteraciones reumáticas y musculoesqueléticas
demás parámetros incluidos en la evaluación clí- La visita a la enfermera/o para el seguimiento ana-
nica sistemática del enfermo, convirtiéndose así en lítico e incluso para la valoración sistemática de la
un elemento fundamental en la evaluación conti- actividad de la enfermedad, además de la resolución
nuada del paciente (GUIPCAR, 2007; van Eijk- de dudas o cuestiones simples, puede evitar la satu-
Hustings et al., 2012). ración de las agendas de citación (GUIPCAR, 2007).
Algunos autores defienden, incluso, que debería Un elemento clave para la continuidad de la aten-
haber una enfermera/o específicamente formada ción al paciente es la consulta telefónica. Esta
para llevar a cabo la estrategia Treat-to-Target (Oli- permite al paciente (Cornell et al., 2004; De Thu-
ver, 2011) con el objetivo de proporcionar al pa- rah et al., 2017): conseguir apoyo sobre temas es-
ciente las herramientas suficientes para manejar su pecíficos, acceso directo a su enfermera/o de re-
enfermedad. La implementación de consulta de ferencia en caso de necesidad, tener un punto de
enfermería o consulta conjunta (alternadas las vi- contacto para la obtención de consejo especiali-
sitas médico/enfermera) para pacientes con AR zado, reducir las visitas a los Servicios de Urgen-
con baja actividad de la enfermedad es una herra- cias y a Atención Primaria, además de aumentar
mienta segura y no deteriora el control de esta la satisfacción relacionada con la atención reci-
(Primdahl et al., 2014; De Thurah et al., 2017). bida.
RESUMEN
La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad autoinmune crónica de etiología desconocida que se caracteriza por la apari-
ción de inflamación en la membrana sinovial de las articulaciones.
La enfermedad produce un impacto importante no solo físico, sino también psicológico, familiar, socioeconómico y laboral.
La valoración y el seguimiento del paciente con AR debería estar basado en un tratamiento por objetivos, cuyo fin es man-
tener una baja actividad de la enfermedad (DAS28 < 3,2) o, si es posible, la remisión (DAS28 < 2,6). Para ello se incluirán las
siguientes valoraciones: analíticas, con el fin de monitorizar los reactantes de fase aguda; evaluación articular sistemática; eva-
luación del dolor y la capacidad funcional mediante cuestionarios específicos; monitorización de los factores de riesgo car-
diovascular, debido al riesgo aumentado que presentan.
La enfermera/o previamente formada y entrenada puede llevar a cabo la valoración clínica sistemática en la consulta de en-
fermería.
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), al igual que los analgésicos, son utilizados como tratamiento sintomático. Su uso
no se ha de prologar en el tiempo debido a los riesgos gastrointestinales, cardiovasculares y nefrotóxicos.
En aquellos pacientes en tratamiento con glucocorticoides, siempre que sea posible, se recomendará su ingesta en una do-
sis única a primera hora de la mañana, la utilización conjunta de calcio y vitamina D y la suspensión del fármaco en pauta des-
cendente progresiva.
En aquellos pacientes en tratamiento con fármacos modificadores de la enfermedad (FAME), es necesario realizar controles
analíticos periódicos para evaluar la eficacia y los posibles efectos adversos característicos de cada fármaco.
La realización de ejercicio físico regular supervisado es muy recomendable.
La dieta ha de ser equilibrada y se recomienda la ingesta de verduras y pescado azul, además de evitar el sobrepeso.
Un programa estructurado de educación para la salud que incluya los temas tratados previamente puede ser útil y positivo
para el enfermo, además permite evitar el incumplimiento terapéutico.
Si la paciente desea o cree estar embarazada, ha de comunicarlo a su reumatólogo o a su enfermera/o con fin de ajustar el
tratamiento.
El paciente con AR ha de ser atendido en una consulta enfermera, como mínimo, en las siguientes situaciones: al diagnósti-
co, al iniciar y/o cambiar su tratamiento con FAME o terapias biológicas, aunque lo ideal es la atención regular en la consul-
ta enfermera durante todo su proceso de enfermedad.
62
La artritis reumatoide
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