UNIVERSIDAD PRIVADA ANTENOR ORREGO
FACULTAD DE INGENIERIA
PROGRAMA DE ESTUDIOS DE INGENIERIA CIVIL
“Trabajo de investigación sísmica”
Asignatura: Ingenieria Sismica
Integrantes:
Ruiz Amaya, Julio
Docente:
Ing. Angel Alanoca Quenta
TRUJILLO – PERÚ
2025 - 10
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I. CHILE
I.1. Características sismológicas
El terremoto de Illapel (16 de septiembre de 2015) ocurrió frente a la costa de la Región
de Coquimbo y es un buen ejemplo del tipo de sismo que afecta a Chile: tuvo su origen en la
interfaz entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana, con epicentro mar adentro a decenas de
kilómetros de la costa y una profundidad relativamente somera propia de los grandes eventos de
subducción. La magnitud fue muy grande (MW 8.3–8.4), generando una secuencia intensa de
réplicas. Las intensidades sentidas en tierra variaron según la distancia, la directividad y, sobre
todo, las condiciones locales del terreno; en zonas con suelos blandos o rellenos se registró
amplificación de la señal y mayores daños locales, mientras que en rocas firmes la intensidad
efectiva fue menor. El evento también tuvo efectos secundarios localizados, como generación de
tsunami en la costa cercana y movimientos de pendiente en sectores montañosos (USGS, 2015;
SSN, 2016).
I.2. Comportamiento estructural de las edificaciones en dichas zonas
El comportamiento observado tras Illapel refleja la madurez de la ingeniería sísmica en
Chile: las estructuras diseñadas con código moderno (marcos de acero y concreto armado con
ductilidad adecuada, edificios con muros de corte bien detallados) tendieron a conservar su
capacidad estructural, registrándose en muchos casos daños no estructurales (grietas en tabiques,
caída de enlucidos, fisuración en rellenos, rotura de vidrios, daños en instalaciones). En puentes
y obras lineales se observaron problemas puntuales como pounding entre elementos, daños en
conexiones y en algunos estribos, principalmente donde existía insuficiente separación o
diferencial de rigideces. Por el contrario, viviendas informales, construcciones antiguas sin
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refuerzo o mampostería no confinada sufrieron daños severos o colapso parcial, sobre todo en
sectores con suelos blandos que amplificaron las aceleraciones (Boroschek et al., 2016;
Valdebenito & Reinoso, 2017).
I.3. Reparaciones de estructuras
Las reparaciones realizadas tras el sismo abarcaron desde intervenciones rápidas para
recuperar habitabilidad hasta trabajos más complejos de refuerzo estructural. En edificios
dañados se aplicaron técnicas de retrofit como reforzamiento de columnas con confinamiento de
fibra o concreto adicional, colocación de armaduras suplementarias, unión y mejora de
conexiones en estructuras metálicas, y colocación de elementos disipativos o aisladores cuando
fue posible. En infraestructura pública hubo reparación o reconstrucción de tramos viales y
puentes con mejoras en detalles de asiento, expansión y adherencias de juntas. También se
reforzaron criterios en proyectos de reconstrucción, incluyendo mejor selección de sitios y
medidas de mitigación frente a tsunamis en áreas costeras (MOP, 2016; Herrera et al., 2018).
I.4. Conclusiones
El terremoto de Illapel muestra que una mezcla de normas actualizadas, preparación
institucional, sistemas de alerta y cultura de evacuación puede reducir significativamente
pérdidas humanas aun frente a magnitudes muy altas. Sin embargo, los factores de
vulnerabilidad persistentes —como viviendas informales, suelos blandos que amplifican
movimiento y deficiencias en algunas infraestructuras antiguas— siguen produciendo daños
relevantes. Las lecciones clave son la necesidad de mantener y actualizar códigos, fiscalizar su
aplicación, priorizar el retrofit de obras críticas y mejorar la gestión del riesgo en laderas y zonas
costeras (USGS, 2015; Valdebenito & Reinoso, 2017).
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II. NEPAL
II.1. Características sismológicas
El terremoto de Gorkha (25 de abril de 2015) se originó en la zona de contacto entre la
placa India y la placa Euroasiática. El epicentro estuvo ubicado a 77 km de Katmandú, con una
profundidad focal de 15 km. La magnitud fue de 7.8 Mw y alcanzó intensidades de IX en la
escala de Mercalli en Katmandú y alrededores. La liberación de energía se extendió por una
amplia región montañosa, generando avalanchas en el Himalaya y daños en zonas rurales e
urbanas (USGS, 2015; Bilham, 2015).
II.2. Comportamiento estructural de las edificaciones en dichas zonas
El comportamiento estructural fue devastador en viviendas rurales y templos históricos,
donde predominaban materiales frágiles y técnicas de construcción sin refuerzo. Miles de
edificios antiguos colapsaron, incluyendo estructuras patrimoniales de gran valor cultural en
Katmandú. En contraste, edificaciones modernas construidas con criterios antisísmicos
resistieron mejor, aunque algunas presentaron daños significativos en elementos no estructurales.
La densidad urbana, la vulnerabilidad de las construcciones y la complejidad del terreno
influyeron en la magnitud de los daños (Bothara & Brzev, 2011; Gautam & Chaulagain, 2016).
II.3. Reparaciones de estructuras
Las reparaciones posteriores incluyeron la reconstrucción de viviendas con diseños
antisísmicos, reforzamiento de escuelas y hospitales, y restauración del patrimonio cultural.
Organismos internacionales y ONGs apoyaron con recursos y asistencia técnica. Se
implementaron programas de reconstrucción basados en el uso de materiales locales mejorados
con refuerzo, junto con campañas de sensibilización comunitaria. El gobierno también introdujo
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planes de desarrollo urbano que priorizan la seguridad sísmica en las nuevas edificaciones
(Gautam & Chaulagain, 2016; National Reconstruction Authority [NRA], 2016).
II.4. Conclusiones
El terremoto de Gorkha evidenció la vulnerabilidad de Nepal frente a grandes eventos
sísmicos debido a la combinación de estructuras tradicionales frágiles, alta densidad urbana y
topografía compleja. La experiencia demostró que la reconstrucción segura, junto con la
integración de códigos sismorresistentes y la educación pública, son claves para reducir los
impactos de futuros sismos (Bilham, 2015; Gautam & Chaulagain, 2016).
III. IRÁN
III.1. Características sismológicas
El terremoto de Zarand ocurrió el 22 de febrero de 2005 en la provincia de Kerman, Irán.
Tuvo una magnitud de aproximadamente Mw 6.4 y una profundidad focal de entre 10 y 15 km.
El epicentro se ubicó en la zona montañosa cercana al rango Kuh Banan, caracterizado por fallas
inversas internas activas. Las intensidades alcanzaron el grado VIII en la escala de Mercalli,
provocando daños severos en múltiples localidades (USGS, 2005; Berberian, 2005).
III.2. Comportamiento estructural de las edificaciones en dichas zonas
Los daños más significativos se produjeron en edificaciones tradicionales construidas con
adobe y ladrillo sin confinamiento, que colapsaron casi en su totalidad en varias aldeas. Estas
viviendas, comunes en las zonas rurales, carecían de diseño sismo-resistente, lo que incrementó
su vulnerabilidad. En cambio, las edificaciones más recientes, levantadas con mampostería
confinada o concreto armado, mostraron un desempeño relativamente mejor, registrando
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principalmente daños no estructurales como fisuras en tabiques, caída de revestimientos y
afectación de techos livianos (Azizi-Bondarabadi & Hosseini, 2008).
III.3. Reparaciones de estructuras
Tras el sismo, se implementaron trabajos de reconstrucción y rehabilitación orientados a
sustituir las viviendas destruidas por edificaciones más seguras. Se promovió el uso del código
sísmico nacional de Irán (Standard No. 2800), reforzando la necesidad de materiales más
resistentes y sistemas constructivos adecuados. Las reparaciones incluyeron reforzamiento de
muros, sustitución de estructuras de adobe por mampostería confinada y retrofitting de
edificaciones públicas y de servicios esenciales en las zonas urbanas (Azizi-Bondarabadi &
Hosseini, 2008).
III.4. Conclusiones
El terremoto de Zarand evidenció cómo un evento de magnitud moderada puede generar
un gran impacto cuando la vulnerabilidad estructural es alta. La falta de aplicación de normas
constructivas en áreas rurales incrementó los daños y las pérdidas humanas. La experiencia
resaltó la necesidad de fortalecer la supervisión de obras, fomentar la construcción con técnicas
modernas y mejorar la resiliencia de las comunidades expuestas a la actividad sísmica recurrente
en Irán (Berberian, 2005).