C.S T-III DR.
JOSE CASTRO VILLAGRANA
MEDICINA FAMILIAR
MÉDICO INTERNO DE PREGRADO PAOLA AGUILLÓN
MARÍN
“ENFERMEDAD POR REFLUJO GASTROESOFÁGICO”
ASESORA DRA. PATRICIA FLORES HUITRÓN
16/08/2024
REPORTE ENFERMEDAD POR REFLUJO GASTROESOFÁGICO
INTRODUCCIÓN
La Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE) es una condición que se presenta de
forma considerable en México, siendo esta una de las enfermedades más comunes del
tracto digestivo, a nivel mundial la prevalencia de esta patología es de un 8.8 a 33.1%. En
México la prevalencia del ERGE va desde un 19.6% a 40%, siendo esta más frecuente en
los hombres. La enfermedad por reflujo gastroesofágico se define como el ascenso del
contenido gástrico o gastroduodenal por arriba de la unión gastroesofágica, que causa
síntomas y daño estructural provocando alteraciones en el bienestar y la calidad de vida en
los individuos que la padecen.
Existen 3 variedades fenotípicas del ERGE que son las siguientes:
CLASIFICACIÓN:
La clasificación más utilizada para la ERGE es la de Montreal en donde se divide en dos
grupos:
1. Síndromes esofágicos: que son solo sintomáticos como la enfermedad por reflujo
gastroesofágico no erosivo y dolor torácico no cardíaco o aquellos que muestran
lesiones visibles en la endoscopia.
2. Síndromes extraesofágicos: estos se subdividen en síndromes que tienen clínica
para relacionarse con la ERGE y aquellos en los que no se ha podido crear una
relación entre la ERGE y el síntoma.
FACTORES DE RIESGO
Existen diferentes factores de riesgo que provocan el desarrollo y otros que favorecen o
exacerba la ERGE, los mecanismos por lo que esto sucede es porque provocan un
aumento de la presión intraabdominal lo que a su vez favorece el reflujo del contenido
gástrico, por debilitar el esfínter esofágico inferior o por aumentar la producción de ácido
gástrico. Dentro de estos factores de riesgo encontramos a los siguientes:
- Herencia - Alimentos con alto contenido de
- Sobrepeso grasas y picantes
- Obesidad - Chocolate
- Tabaquismo - Café
- Hernia hiatal - Alcohol
- Embarazo - Medicamentos como AINES
FISIOPATOLOGÍA
La fisiopatología es multifactorial, pero se puede decir que la ERGE se produce por una
pérdida en el equilibrio entre factores protectores y agresivos. Dentro de los factores
protectores tenemos:
- Barrera antirreflujo: formada por el esfínter esofágico inferior, crura diafragmática,
ligamentos freno esofágicos y ángulo de His. Esta zona anatómica depende de la
presión intrínseca del esfínter esofágico inferior, compresión extrínseca del del
esfínter esofágico inferior por el diafragma crural , localización intra abdominal del
mismo, integridad del ligamento frenoesofágico y mantenimiento agudo del ángulo
de His.
- Aclaramiento esofágico: se refiere a la capacidad del esófago para eliminar el
material refluido y poder normalizar el pH intraesofágico. Durante la ERGE esta
función se ve afectada al presentarse ondas peristálticas débiles o ausentes.
- Resistencia de la mucosa esofágica.
Por otra parte dentro de los factores agresivos que produce el estómago tenemos
- Acidez gástrica que tiene reflujo hacia el esófago.
- La presencia de ácido y pepsina que al estar en el contenido gástrico favorecen la
lesión tisular en el esófago.
- Sales biliares: favorecen la lesión tisular en el esófago.
Existen diferentes factores que favorecen el mecanismo de reflujo como la relajación
transitoria del esfínter esofágico inferior, la hipotonía del esfínter esofágico inferior,
distorsión anatómica del esfínter esofágico inferior como la presencia de una hernia hiatal y
alteración de la secreción salival y en la motilidad esofágica.
Sin embargo se ha visto que el mecanismo que más se suele presentar es la relajación
transitoria del esfínter esofágico inferior.
CUADRO CLÍNICO
Dentro del cuadro clínico de ERGE es importante tener en cuenta que puede ser muy
variable la presencia de síntomas, sin embargo los que se suelen presentar con mayor
frecuencia es la pirosis y regurgitación; a su vez podemos dividir los síntomas en típicos y
atípicos. Dentro de los síntomas típicos tenemos los siguientes:
- Pirosis: es la sensación de ardor que se siente en la región retroesternal pudiendo a
irradiar al epigastrio, este es el síntoma más común. Esta aparece 30 -60 minutos
después de la ingesta de alimentos y se alivia con antiácidos.
- Regurgitación ácida: es el paso del contenido gástrico hacia la boca, que a su vez
se puede desencadenar por ciertas posturas que aumentan la presión
intraabdominal. Cuando la regurgitación es nocturna se puede presentar como
disnea o crisis de tos irritativa.
- Disfagia: que es la dificultad que se siente para tragar la comida, esto se da por
alteración en la motilidad esofágica o por presencia de una lesión ya sea esofagitis o
estenosis pilórica.
- Odinofagia: es la deglución dolorosa a nivel retroesternal, cuando se presenta se
puede relacionar con la presencia de esofagitis por lo que es indicación para realizar
una endoscopia.
- Dolor torácico: el cual suele ser postprandial o que se presenta en decúbito y tiene
mejoría a la ingesta de antiácidos, pero es importante que se descarte alguna causa
cardiológica.
Dentro de las manifestaciones extraesofágicas existen una amplia variedad de estas
manifestaciones y se relacionan porque se asocian a afectaciones respiratorias,
otorrinolaringológicas y de la cavidad oral. Las más comunes que se suele presentar es la
tos crónica, asma bronquial y laringitis posterior. Otros síntomas que se pueden presentar
son alteraciones en sueño, erosión dental por el reflujo, sinusitis u otitis media recurrente.
La presencia de síntomas típicos 2 o más veces por semana en un paciente jóven, es decir
menor de 50 años, sin datos de alarma, establece el diagnóstico presuntivo de ERGE.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico se basa en una combinación de la presentación de los síntomas, la
evaluación endoscópica de la mucosa esofágica, el control del reflujo y la respuesta a la
intervención terapéutica.
- Prueba terapéutica con Inhibidores de la Bomba de Protones (IBP) que se puede
usar para el diagnóstico en aquellos pacientes que presentan los síntomas atípicos,
para ello se recomienda usar una doble dosis de IBP por 2 semana y se considera
positiva si existe una mejoría de los síntomas en más 50%. La sensibilización de esta
es del 71% y su especificidad es solo del 44%.
- Endoscopia: esta no debe usarse de forma rutinaria debido a que tiene una baja
sensibilidad diagnóstica. Esta tiene su funcionalidad en permitir detectar las
complicaciones de la ERGE como la esofagitis, estenosis, esófago de Barrett y
adenocarcinoma. Esta solo se indica en pacientes con ERGE de >5 años de evolución
o que sea refractaria, con signos de datos de alarma como: disfagia, hemorragia
digestiva, dolor torácico y pérdida de peso no buscada.
En caso de que exista esofagitis por reflujo se utiliza la clasificación de los Ángeles para la
clasificación de la misma.
CLASIFICACIÓN DE LOS ÁNGELES
Grado A: ≥1 lesiones de la mucosa, ≤5 mm
de longitud, no se extiende entre la parte
superior de 2 pliegues de la mucosa.
Grado B: ≥1 lesiones de la mucosa >5mm, no
se extiende entre la parte superior de 2
pliegues de la mucosa.
Grado C: ≥1 lesiones de la mucosa, se
extienden más allá de la parte superior de 2
pliegues de la mucosa pero afecta <75% de la circunferencia esofágica.
Grado D: ≥1 lesiones de la mucosa,que afecta ≥75% de la circunferencia esofágica.
- pH- metría: Se considera el gold standard. Esta consiste en la medición del pH
esofágico por 24 a 48 horas. Está indicada en pacientes con síntomas típicos o
extraesofágicos, que presentaron una endoscopia negativa que no responde al
tratamiento con IBP. Para su realización se debe de suspender los IBP 7 días
previos al estudio.
El consenso de Lyon propone que >80 episodios de reflujo cada 24 horas son
definitivamente anormales lo que nos permite establecer el diagnóstico de ERGE, mientras
que un número < 40 es fisiológico y los valores intermedios no son concluyentes.
TRATAMIENTO
Una parte del tratamiento se enfoca en los cambios en el estilo de vida los cuales
combinados con el tratamiento farmacológico permitirán un buen control de esta patología.
Dentro de los hábitos higiénico dietéticos tenemos:
-Pérdida de peso para los pacientes con sobrepeso para disminuir la presión
intraabdominal.
-Elevar la cabecera de la cama en pacientes con síntomas nocturnos con el objetivo de
evitar que los ácidos del estómago suben hacia el esófago.
-Evitar las comidas nocturnas y los refrigerios antes de acostarse, por lo que se debe
recomendar a los pacientes que eviten alimentos al menos 2-3 horas antes de acostarse.
-Evitar alimentos grasos, picantes, cítricos, chocolate, cafeína y bebidas alcohólicas.
-Comer porciones pequeñas y comida más frecuentes para evitar que el estómago se llene
en exceso.
-Abandonar el tabaco ya que este debilitar el esfínter esofágico inferior, lo que facilita el
reflujo ácido.
Tratamiento farmacológico:
Se recomienda los IBP como tratamiento cuando la prueba terapéutica o la pH-metría dan
un resultado positivo. Los IBP son los medicamentos de primera elección ya que dan un
mayor alivio sintomático, ya que contribuyen a facilitar el vaciamiento gástrico y disminuir el
volumen del reflujo. El tratamiento inicia con la administración de un IBP en dosis estándar
por 4 semanas, en caso de que se controlen los síntomas, se suspende el fármaco y se
puede volver a iniciar en caso de recaída.
Cuando el paciente presente una recaída se puede usar uno de los siguientes esquemas:
- Continuo: donde se usa de forma ininterrumpida la dosis mínima del IBP que
proporcione control sintomático.
- A demanda: usar la dosis estándar cada vez que el paciente presente síntomas y
suspenderlo cuando se haya controlado la sintomatología.
- Intermitente: usar la dosis estándar por 2-4 semanas cada vez que tenga recaída de
síntomas.
Existen diferentes regímenes y dosis dependiendo del IBP
Es de suma importancia recordar a los pacientes que deben de consumir los IBP 30 minutos
antes del desayuno ya que es el tiempo en el que se encuentra la mayor cantidad de
bombas activas en las células parietales.
A su vez se pueden administrar antiácidos y alginatos solo para mejoría de los síntomas
siempre y cuando se den junto a los IBP.
Tratamiento quirúrgico: Se recurre a este tipo de tratamiento cuando existe una de las
siguientes situaciones: disminución en la calidad de vida, sintomatología persistente por
progresión de la enfermedad a pesar de un buen tratamiento con IBP, pacientes con
respuesta a IBP pero con dependencia a los mismos, presencia de hernia hiatal >5cm,
disfunción del esfínter esofágico inferior o síntomas severos como el reflujo nocturno y
regurgitaciones.
La funduplicatura laparoscópica tipo Nissen se considera el tratamiento quirúrgico de
elección para la enfermedad por reflujo gastroesofágico. Esta consiste en que el fondo del
estómago se doble y se coloque alrededor del esfínter esofágico inferior para crear una
válvula en la parte inferior del esófago.
FUNDUPLICATURA DE NISSEN
CONCLUSIÓN
Es importante tener en cuenta que como en todo padecimiento el tratamiento debe de
individualizarse y tener en cuenta que es una patología que muy frecuentemente se
presenta en pacientes que son atendidos en el primer nivel por lo que debemos de ser
conscientes que puede afectar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen,
y su manejo suele requerir un enfoque multifacético que incluye cambios en el estilo de
vida, medicamentos y, en algunos casos, intervenciones quirúrgicas. La prevención y el
tratamiento efectivo del ERGE no solo alivian los síntomas, sino que también ayudan a
prevenir posibles daños en el esófago y mejorar la calidad de vida del paciente.
REFERENCIAS
● "Guideline on the Management of Gastroesophageal Reflux Disease." Gastroenterology, 2020.
● Huerta-Iga, F., Bielsa-Fernández, M. V.,et alt.. (2016). Diagnóstico y tratamiento de la
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Gastroenterología. Revista de gastroenterologia de Mexico, 81(4), 208–222.
[Link]
● Kahrilas, P. J., & Pandolfino, J. E. (2009). Gastroesophageal reflux disease. New England
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● Gyawali CP, Kahrilas PJ, Savarino E, Zerbib F, Mion F, Smout AJPM, Vaezi M, Sifrim D, Fox MR,
Vela MF, Tutuian R, Tack J, Bredenoord AJ, Pandolfino J, Roman S. Modern diagnosis of GERD:
the Lyon Consensus. Gut. 2018 Jul;67(7):1351-1362. doi: 10.1136/gutjnl-2017-314722.
● Gyawali, C. (2021). Manual Washington de especialidades clínicas. Gastroenterología (4a ed.).
Lippincott Williams & Wilkins.