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ASIGNACIÓN 2
Jairo Parada Junior
Universidad José María Vargas.
Mayo 18 del 2021.
Notas del Autor:
Jairo Parada Junior, Legislación Financiera, MSc. Ing. Yerlin Herrera.
Universidad José María Vargas.
La correspondencia relacionada con este análisis debe ser dirigida a nombre de Jairo Parada
Junior, Universidad José María Vargas, Distrito Capital, Municipio Sucre, Avenida Sucre Los
Dos Caminos, Torre José María Vargas.
Contacto: jairopjr@[Link]
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INDICE
1 -Introducción 3
2 - Desarrollo 4
2. El Banco Central de Venezuela 4
2.2 La Administración del Banco Central 6
2.3 El sistema monetario. 6
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1. INTRODUCCIÓN
En este ensayo serán presentados de manera general que es el Mercado de Capitales.
Definición, características y organización; la comisión Nacional de Valores. Integración,
atribuciones, deberes y régimen económico financiero; el Registro Nacional de Valores. Las
obligaciones y las acciones.
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2. DESARROLLO
2.1. El Banco Central de Venezuela.
El Banco Central de Venezuela es un ente del Estado, con rango constitucional,
autónomo para la formulación y ejercicio de las políticas de su competencia con plena capacidad
pública y privada, integrante del Poder Público Nacional que ejerce funciones gestoras de interés
público en coordinación con la política económica general y se rige por los principios que
gobiernan la Administración Pública. Mercado de derivados son mercados derivados de otros
mercados. Es por eso que se conoce a los productos que se negocian en estos mercados como
derivados financieros.
Para el ejercicio de sus competencias, cumple con el objetivo fundamental de lograr la
estabilidad de precios y preservar el valor interno y externo de la moneda, contribuyendo al
desarrollo armónico de la economía nacional, atendiendo a los fundamentos del régimen
socioeconómico de la República.
Asimismo, en el marco de la integración latinoamericana y caribeña, el BCV establece
los mecanismos para facilitar la coordinación de políticas macroeconómicas con los bancos
centrales regionales. Por otra parte destaca el compromiso del emisor con la sociedad, mediante
el fomento de la solidaridad, la participación ciudadana y la corresponsabilidad social.
Como ente del Estado venezolano, la actuación y gestión interna del BCV responde a los
cambios institucionales del país; en función de ello, procura la participación coordinada con los
poderes públicos en las decisiones clave para la economía nacional, a fin de contribuir con el
logro de un modelo de desarrollo sostenible en lo económico, equitativo en lo social, y con alta
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responsabilidad en lo ambiental. Asimismo, el Banco busca ampliar geográficamente su ámbito
de operaciones para aumentar sus capacidades y contar con una agenda social de ayuda a la
población de bajos recursos, que contribuya a fortalecer a las comunidades organizadas y a los
sectores socioproductivos. Para esto dispondrá de:
• Un esquema de dirección institucional con enfoque estratégico de las decisiones,
orientado hacia la consecución y calidad de los resultados, que estimule condiciones para la
interacción y el diálogo y contribuya a mantener un clima organizacional apropiado para el buen
funcionamiento interno.
• Un diseño de organización y funcionamiento ágil, integral, orientado a resultados,
flexible, que asegure una alta capacidad de respuesta, control de la gestión y evolución favorable
de los factores clave asociados con el cumplimiento de las políticas y evaluación de su
desempeño.
• Una tecnología que induzca a cambios estructurales y prácticas de trabajo colaborativas
e interconectadas, que facilite la recopilación, análisis, procesamiento y distribución de
información y conocimiento para mejorar las políticas que emanan del Instituto.
• Una gestión institucional que asegure la operatividad, servicios ininterrumpidos y bajo
riesgo en las operaciones del negocio.
• Un equipo humano con vocación de servicio público, convencido de la importancia de
la ética y la solidaridad social, con alta calificación profesional y técnica, orientado a la
excelencia y altamente estimulado.
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La naturaleza jurídica del Banco Central de Venezuela viene dispuesta por el artículo 318
de la Constitución, el cual califica a dicho ente como «una persona jurídica de derecho público».
En desarrollo de la referida disposición constitucional, el artículo 1 de la LBCV dispuso que:
El Banco Central de Venezuela es una persona jurídica de derecho público, rango
constitucional, de naturaleza única, con plena capacidad pública y privada, integrante del Poder
Público Nacional.
2.2. La Administración del Banco Central
La Comisión Nacional de Valores suele ser el nombre del organismo oficial que se
encarga de la promoción, supervisión y control del mercado de valores, con base a la Ley de
Mercado de Capitales o Ley de Mercado de Valores de cada país.
En el caso de Venezuela, la Superintendencia Nacional de Valores, SNV, antes
Comisión Nacional de Valores CNV es un organismo público, facultado por ley para la
regulación, vigilancia, supervisión y promoción del mercado de capitales venezolano. En la ley
venezolana fueron fortalecidas a partir de 1998 las atribuciones de la institución, así como su
capacidad promotora y sancionadora, otorgándole autonomía financiera y personalidad jurídica.
La Superintendencia Nacional de Valores es responsable de las siguientes tareas:
1. Autorizar la oferta pública en Venezuela de títulos valores emitidos por empresas
constituidas en el país.
2. Autorizar la oferta pública, fuera del territorio nacional, de títulos valores emitidos
por empresas venezolanas.
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3. Autorizar la publicidad y prospectos de emisiones de oferta pública.
4. Autorizar y supervisar la actuación de bolsas de valores, sociedades de corretajes de
valores y corredores públicos de títulos valores así mismo de los demás entes intermediarios.
5. Manejar el proceso de registro de títulos valores y regulados.
6. Resguardar y proteger los intereses de los accionistas, especialmente los minoritarios.
Funciones: Autorizar la oferta pública, dentro y fuera del territorio nacional, de los
valores emitidos por personas domiciliadas en Venezuela. La oferta pública de títulos valores en
el territorio nacional de los organismos internacionales, gobiernos e instituciones extranjeras,
sociedades domiciliadas en el exterior, y cualquier otra persona que se asimile a los mismos. La
actuación de personas que se propongan constituir sociedades por suscripción pública y dictar las
normas que regulen ese proceso. La publicidad y los prospectos de las emisiones de valores, a los
fines de su oferta pública. La constitución de las Bolsas de Valores, Bolsas Agrícolas, las
Sociedades de Corretaje, Casas de Bolsas, la constitución de las Cajas de Valores, las Entidades
de Inversión Colectiva y Calificadoras de riesgos de títulos valores.
2.3. El Registro Nacional de Valores.
La dirección y administración del Banco Central de Venezuela está a cargo de un
Presidente, quien ejerce además la presidencia del Directorio del Banco, la representación legal
de la Institución (art. 8, LBCV) y la administración del persona.
El Presidente es la primera autoridad representativa y ejecutiva del Banco y su
cargo es a dedicación exclusiva; su designación corresponde al Presidente de la República para
un período de siete (7) años, siguiendo el procedimiento previsto en esta Ley para la integración
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del Directorio[20], y deberá ser ratificado por el voto de la mayoría de los miembros de la
Asamblea Nacional. En caso de que la Asamblea Nacional rechace sucesivamente a dos (2)
candidatos, el Presidente de la República escogerá al Presidente del Banco, y dicha designación
será ratificada por la Asamblea Nacional.
Las funciones del Presidente del Banco Central de Venezuela son,
fundamentalmente, de dirección y representación y, en tal sentido, le corresponde entre otras
funciones, dirigir el Banco, administrar sus negocios y ser su vocero autorizado, representar al
Directorio y convocar y presidir sus reuniones, representar al Banco por ante organismos
nacionales y extranjeros y velar por el cumplimiento de la LBCV y las decisiones del Directorio
(art. 10, LBCV).
Una de las modificaciones notables presentes en la LBCV se observa en el régimen
para la práctica de las citaciones y notificaciones judiciales. En ese sentido, en el numeral 3 del
artículo 10 de la LBCV se estableció que es competencia del Presidente del Banco «Ejercer la
representación legal del Banco, salvo para los asuntos judiciales, caso en el cual la
representación corresponde al representante o representantes judiciales, así como a los
apoderados designados por el Directorio. No obstante, la citación o notificación judicial al Banco
podrá ser realizada en la persona de su Presidente o Presidenta». Dicha norma constituye un
cambio con respecto a la Ley del Banco Central de Venezuela de 1992, cuyo artículo 40
establecía que las únicas personas que podían ser citadas o notificadas válidamente en juicio eran
el representante judicial del Banco o los apoderados debidamente constituidos.
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No obstante, y sin perjuicio de lo establecido en el citado numeral 3 del artículo 10
de la LBCV, el Banco Central de Venezuela a través de su Directorio designará uno (1) o más
representantes judiciales, de libre nombramiento y remoción. Dichos representantes judiciales,
de conformidad con el artículo 34 de la LBCV, «son los únicos funcionarios, salvo los
apoderados debidamente constituidos, facultados para representar judicialmente al Banco Central
de Venezuela y, en consecuencia, toda citación o notificación judicial al Banco deberá
practicarse en cualquiera de las personas que desempeñe dicho cargo» (resaltado nuestro). Así, la
disposición referida a la posibilidad de que el Presidente del Banco pueda darse por citado o
notificado constituye una excepción a la exclusividad que, en materia de representación judicial,
la LBCV asigna a los representantes judiciales.
Los representantes judiciales están facultados para realizar todos los actos que
consideren más convenientes para la defensa de los derechos e intereses del Banco Central, sin
otro límite que el deber de rendir cuentas de su gestión; sin embargo, requerirán la previa
autorización escrita del Presidente del Banco para convenir, transigir, desistir, comprometer en
árbitros, arbitradores o de derecho, así como hacer posturas en remate y afianzarlas (art. 34,
LBCV).