Introducción a la Filosofía para Estudiantes
Introducción a la Filosofía para Estudiantes
FILOSOFÍA
Elaborado por: Dr. Omar Aruzamén Panozo Ph.D
Coordinador de la materia de Filosofía
U.A.G.R.M.
Prohibida la reproducción total o parcial de la presente obra sin el permiso del autor y del
Departamento de Admisiones Estudiantiles de la U.A.G.R.M.
PAB - 2016
PRESENTACION
Te sugiero para una mejor comprensión asistas a las sesiones presenciales de clase
para que tus profesores puedan aclararte cualquier duda.
¡Suerte!
FILOSOFIA
De forma algo vaga e imprecisa, se ha entendido por «filosofía», literalmente, el «aprecio o estima
[filós] de la sabiduría [sofía]», algo así como la curiosidad por saber. Y por filósofo, «el amigo de la
sabiduría», es decir, el aficionado a aprender, el que tiene curiosidad por conocer.
Pitágoras, a quien se atribuye la invención del término, no quería llamarse sabio, sino «amigo de
la sabiduría». Según él, sólo Dios es sabio. La sabiduría es la ciencia de Dios, y la filosofía lo es
del hombre.
Para Aristóteles, todos los hombres tienden por su propia naturaleza a saber. Por eso el deseo
de saber pertenece a la esencia del hombre y todo ser humano tiene algo de filósofo en lo más
profundo de sí.
Antiguos: Por Filosofía entienden el conjunto de los saberes: Física, Matemáticas, Geometría,
Astronomía, Teología... Con los griegos se consolidó el tipo de discurso argumentativo que hoy
denominamos Filosofía.
Cristianismo: Distingue entre verdad natural o racional y verdad revelada, entre Filosofía y
Teología (St. Tomás).
Descartes (XVII): Considera la filosofía es un árbol, cuyas raíces son la Metafísica; el tronco, la
Física, y las ramas cada una de las ciencias particulares.
Hoy no se habla de una filosofía global, sino de múltiples áreas no siempre fáciles de ubicar en
las dos grandes corrientes del pensamiento filosófico reciente, la filosofía analítica (centrada en el
estudio del lenguaje, la lógica, la epistemología y la estructura de las teorías científicas) y la
filosofía hermenéutica, de corte más tradicional (centrada en las cuestiones clásicas de la Filosofía,
en la política, la moral, los sistemas y problemas metafísicos).
Durante la EDAD MODERNA, el Estado surge como algo independiente de la Teología; al hombre
se le reconoce el valor de su razón y se inicia un proceso de secularización que va quitando
preeminencia a lo religioso. El hombre aparece en primer plano, ocultando en parte a Dios y al
mundo (Descartes).
HISTORIA DE LA FILOSOFÍA:
Según fue utilizado en su origen por los griegos clásicos, el término filosofía significa la búsqueda
del conocimiento por sí mismo. La filosofía comprende todas las áreas del pensamiento
especulativo e incluye tanto la reflexión sobre las artes como sobre las ciencias y la religión.
Conforme se fueron desarrollando métodos y principios particulares en las distintas áreas del
conocimiento, cada campo adquirió su propio perfil filosófico, lo cual dio lugar a la filosofía del arte,
de la ciencia y de la religión. El término filosofía se usa de forma popular para referirse a un
conjunto de actitudes y valores básicos respecto a la vida, la naturaleza y la sociedad (de ahí
procede la frase “filosofía de la vida”). Como las fronteras que separan las distintas áreas del
conocimiento son flexibles y están sujetas a cambio, la definición del término filosofía sigue
estando sometida a controversia.
Filosofía griega
La filosofía sistemática, comenzó en Jonia como una especulación sobre la naturaleza subyacente
del mundo físico. En su forma primera no se distinguía de la ciencia natural, pues los primeros
filósofos eran físicos preocupados por determinar qué puede permanecer tras el aparente cambio.
Los escritos de los primeros pensadores de la filosofía griega no se han conservado en lo
fundamental, excepto algunos fragmentos citados por Aristóteles y otros autores pertenecientes a
épocas posteriores.
La escuela jónica
El primer pensador considerado un filósofo fue Tales de Mileto, originario de esta ciudad, en la
costa jónica de Asia Menor, que vivió a finales del siglo VII a.C. y principios del siglo VI a.C.
Alabado por las generaciones posteriores como uno de los siete sabios de Grecia, se interesó por
los fenómenos astronómicos, físicos y meteorológicos, y sus investigaciones científicas le llevaron
a pensar que todos los fenómenos naturales son formas diferentes de una sustancia fundamental
(una primera idea sobre el monismo) que él creía era el agua, pues pensaba que la evaporación y
condensación eran procesos universales. Anaximandro, discípulo de Tales, mantenía que el primer
principio a partir del cual surgen todas las cosas es una sustancia intangible, invisible e infinita que
llamó apeiron (‘lo ilimitado’ ó lo indeterminado). Comprendió, sin embargo, que en todas las cosas
se podía encontrar una sustancia no observable, por lo que su noción de lo ilimitado anticipó la
noción moderna de un Universo sin límite. Esta sustancia, afirmaba, es eterna e indestructible.
Debido a su movimiento continuo, las sustancias conocidas —como calor, frío, tierra, aire y fuego—
evolucionan de una forma ininterrumpida generando a su vez los distintos objetos y organismos
que configuran el mundo que conocemos por los sentidos.
El tercer gran filósofo jónico, Anaxímenes, volvió a la suposición de Tales de que la sustancia
primera es algo conocido y material, pero mantuvo que ésta es el aire en vez del agua. Creía que
los cambios que experimentan los objetos se pueden explicar en términos de rarefacción y
condensación del aire. De tal modo, Anaxímenes fue el primer filósofo que explicó diferencias
cualitativas en términos de diferencias cuantitativas, un método fundamental en la ciencia física.
En general, la escuela jónica dio el primer paso radical desde la explicación mítica de los
fenómenos naturales a la exposición científica; descubrió los importantes principios científicos de la
permanencia de la sustancia, la evolución natural del mundo y la reducción de calidad a cantidad.
La escuela pitagórica
Hacia el año 530 a.C., el filósofo Pitágoras de Samos fundó una escuela de filosofía en Crotona, en
la Magna Grecia, al sur de Italia, que fue más religiosa y mística que la escuela jónica. Pretendía
conciliar la antigua visión mítica del mundo con el creciente interés por la explicación científica. El
sistema de filosofía resultante —que se conoció como pitagorismo— aunó las creencias éticas,
sobrenaturales y matemáticas en una visión espiritual de la vida. Los pitagóricos enseñaron y
practicaron un sistema de vida basado en la creencia de que el alma es prisionera del cuerpo, del
cual se libera al morir y se reencarna en una forma de existencia, más elevada o no, en relación
con el grado de virtud alcanzado. El principal propósito de los seres humanos tendría que ser la
purificación de sus almas mediante el cultivo de virtudes intelectuales, la abstención de los
placeres de los sentidos y la práctica de diversos rituales religiosos. Los pitagóricos —que
descubrieron las leyes matemáticas del tono musical— dedujeron que el movimiento planetario
produce una “música de las esferas” y desarrollaron una “terapia a través de la música” para lograr
que la humanidad encontrara su armonía con las esferas celestes. Identificaron la ciencia con las
matemáticas y mantuvieron que todas las cosas son reductibles a números y figuras geométricas.
Realizaron grandes contribuciones a las matemáticas, la teoría musical y la astronomía.
La escuela de Heráclito
Heráclito de Éfeso (Jonia), continuando la búsqueda de la sustancia primigenia que iniciaron los
jonios, afirmó que ésta es el fuego. Observó que el fuego produce cambios en la materia y anticipó
la teoría moderna de la energía. También afirmó que todas las cosas se encuentran en un estado
de flujo continuo (panta rei), que la estabilidad es una ilusión y que sólo el cambio y la ley del
cambio (o logos) son reales. La doctrina del logos de Heráclito, que identificaba las leyes de la
naturaleza con una mente divina, evolucionó hacia la teología panteísta del estoicismo.
La escuela eleática
En el siglo V a.C., Parménides fundó una escuela de filosofía en Elea, colonia griega situada en la
Magna Grecia. En su única obra conocida, Sobre la naturaleza, adoptó una actitud opuesta a la de
Heráclito en la relación entre estabilidad y cambio, y mantuvo que el Universo o lo que es, es decir,
el ente, se puede describir como una esfera indivisible e inmutable y que toda referencia a cambio
o diversidad es por sí misma contradictoria. Mantenía que nada puede ser realmente afirmado
excepto “lo que es” (el ente). Zenón de Elea, discípulo suyo, intentó probar la unidad del ser
afirmando que la creencia en la realidad de cambio, la diversidad y el movimiento lleva a paradojas
lógicas. Las aporías de Zenón llegaron a ser enigmas intelectuales que filósofos y lógicos de todas
las épocas posteriores han intentado resolver. El interés de los eleáticos por el problema de la
consistencia racional propició el desarrollo de la ciencia de la lógica.
La escuela pluralista
La especulación en torno al mundo físico iniciada por los jonios fue continuada en el siglo V a.C.
por Empédocles y Anaxágoras, que desarrollaron filosofías que sustituían la descripción jónica de
una sustancia primera única por la suposición de una pluralidad de sustancias. Empédocles
mantenía que todas las cosas están compuestas por cuatro elementos irreductibles: aire, agua,
tierra y fuego, combinados o separados por dos fuerzas opuestas según un proceso de alternancia:
el amor y el odio. Mediante este proceso, el mundo evoluciona desde el caos hasta la forma y
vuelve al caos otra vez, en un ciclo reiterado. Anaxágoras sugirió que todas las cosas están
compuestas por partículas muy pequeñas o “semillas”, que existen en una variedad infinita. Para
explicar cómo se combinan esas partículas para formar los objetos que constituyen el mundo
conocido, Anaxágoras desarrolló una teoría de la evolución cósmica. Afirmaba que el principio
activo de este proceso evolutivo es una mente universal que separa y combina las partículas, el
nous. Su concepto de partículas elementales llevó al desarrollo de una teoría atómica de la
materia.
La escuela atomista
Fue un paso natural el que condujo desde el pluralismo hasta el atomismo, interpretación según la
cual toda materia está compuesta por partículas diminutas e indivisibles que se diferencian sólo en
simples propiedades físicas como el peso, el tamaño y la forma. Este paso se dio en el siglo IV a.C.
con Leucipo y su colaborador más conocido, Demócrito de Abdera, a quien se le atribuye la
primera formulación sistemática de una teoría atómica de la materia. Su concepción de la
naturaleza fue materialista de un modo absoluto, y explicó todos los fenómenos naturales en
términos de número, forma y tamaño de los átomos. Redujo las cualidades sensoriales de las
cosas (como calor, frío, gusto y olor) a las diferencias cuantitativas de los átomos. Las formas más
elevadas de existencia, como la vida de las plantas y animales e incluso la humana, fueron
explicadas por Demócrito en términos físicos en sentido estricto. Aplicó su teoría a la psicología, la
fisiología, la teoría del conocimiento (epistemología), la ética y la política, y presentó así el primer
planteamiento amplio del materialismo determinista que afirma que todos los aspectos de la
existencia están determinados de forma rígida por leyes físicas.
Los sofistas
Hacia finales del siglo V a.C., un grupo de maestros itinerantes llamados sofistas alcanzó un gran
renombre en toda Grecia. Los sofistas tuvieron un papel importante en la evolución de las
ciudades-estado griegas desde unas monarquías agrarias hasta su consolidación como
democracias comerciales. Conforme crecieron la industria y el comercio helénicos, una nueva
clase de ricos comerciantes, poderosos en el ámbito económico, empezó a controlar el poder
político. Careciendo de la educación de los aristócratas, quisieron prepararse para la política y el
comercio pagando a los sofistas a cambio de enseñanzas en el arte de hablar en público, el
razonamiento legal y la cultura general. A pesar de que lo mejor de los sofistas contribuyó
enormemente al pensamiento griego, el grupo en su conjunto adquirió una reputación de falaz,
hipócrita y demagogo. De ahí que la palabra sofisma represente esas deficiencias morales. La
famosa máxima de Protágoras, uno de los sofistas más importantes, “el hombre es la medida de
todas las cosas”, es representativa de la actitud filosófica de esta escuela. Sus componentes
mantenían que los individuos tienen el derecho de juzgar por sí mismos todos los asuntos;
negaban la existencia de un conocimiento objetivo en el que se supone que todo el mundo debe
creer, mantuvieron que la ciencia natural y la teología tienen poco o ningún valor porque carecen
de relevancia en la vida diaria, y declararon que las reglas éticas sólo tenían que asumirse cuando
conviene al propio interés.
Filosofía socrática
Tal vez la mayor personalidad filosófica en la historia haya sido Sócrates. Nacido alrededor del año
470 a.C., practicó un diálogo continuo con sus alumnos hasta que fue sentenciado a muerte,
condena que cumplió bebiendo cicuta en el 399 a.C. A diferencia de los sofistas, Sócrates se negó
a aceptar dinero por sus enseñanzas, afirmando que no tenía ninguna certidumbre que ofrecer
excepto la conciencia de la necesidad de más conocimiento. Sócrates no dejó ningún escrito, pero
sus enseñanzas fueron preservadas para las generaciones posteriores en los diálogos de uno de
sus más famosos discípulos, Platón. Sócrates plantea a través de una ficción la forma en que un
esclavo ignorante puede llegar a la formulación del teorema de Pitágoras, demostrando así que el
conocimiento está innato en el alma, en vez de ser implícito o indisociable de la experiencia.
Sócrates creía que el deber del filósofo era provocar que la gente pensara por sí misma, en vez de
enseñarle algo que no supiera. Por eso se decía partero o alumbrador de ideas. Su contribución a
la historia de la filosofía no fue una doctrina sistemática, sino un método de reflexión, la mayéutica,
y un tipo de existencia. Hizo hincapié en la necesidad de un examen analítico de las creencias de
cada uno, de definiciones claras de los conceptos básicos, y de un planteamiento racional y crítico
de los problemas éticos.
Filosofía platónica
Platón fue un pensador más sistemático que Sócrates, pero sus escritos, en especial los primeros
diálogos, pueden ser considerados como una continuación y elaboración de las ideas socráticas. Al
igual que Sócrates, Platón consideró la ética como la rama más elevada del saber, y subrayó la
base intelectual de la virtud al identificar virtud con sabiduría. La base de la filosofía de Platón es
su teoría de las ideas, o doctrina de las formas. La teoría de las ideas (que queda expresada en
muchos de sus diálogos, sobre todo en La República y Parménides) divide la existencia en dos
esferas o mundos, una “esfera inteligible” de ideas o formas perfectas, eternas e indivisibles, el
Topos Uranos, y una “esfera sensible”, de objetos concretos y conocidos. Los árboles, las piedras,
los cuerpos humanos y en general los objetos que pueden ser conocidos a través de los sentidos
son para Platón irreales, sombríos y copias imperfectas de las ideas. Llegó a esta, en apariencia,
extraña conclusión por las elevadas reglas que adjudicó al conocimiento, por ejemplo, que todos
los objetos auténticos de conocimiento fueran descritos sin contradicciones. Como todos los
objetos percibidos por los sentidos experimentan cambios, una afirmación hecha respecto a esos
objetos en un instante no será válida en un momento posterior. Según Platón, esos objetos no son
del todo reales. Las creencias que se derivan de la experiencia de esos objetos son, por lo tanto,
imprecisas e inconstantes, mientras que los principios de las matemáticas y la filosofía —
elaborados a partir de la meditación interior sobre las ideas— constituyen el único saber digno de
ese nombre. En La República, Platón expuso su famoso mito de la caverna, en el cual muestra
cómo la humanidad, prisionera en una caverna, confunde las sombras proyectadas en una roca
con la realidad y en el que considera al filósofo como la persona que penetra en el Universo fuera
de la caverna de la ignorancia y alcanza una visión de la verdadera realidad, el mundo de las
ideas. El concepto de Platón del bien absoluto —que es la idea más elevada y engloba a todas las
demás— ha sido una fuente principal de las doctrinas religiosas panteísta y mística en la cultura
occidental.
La teoría de las ideas de Platón y su visión racionalista del conocimiento son la base de su
idealismo ético y social. El mundo de las ideas eternas facilita las normas o ideales según los
cuales todos los objetos y acciones han de someterse al juicio del hombre. La persona filosófica,
que se abstiene de los placeres sensuales y busca en su lugar el conocimiento de los principios
abstractos, encuentra en esos ideales los modos para regir la conducta personal e intervenir en las
instituciones sociales. La virtud personal consiste en una armónica relación entre las facultades del
alma. La justicia social consiste entonces en la armonía entre las distintas clases de la sociedad. El
estado ideal de una mente sana en un cuerpo sano requiere que el intelecto controle los deseos y
las pasiones, así como el estado ideal de la sociedad requieren que los individuos más sabios
controlen a las masas buscadoras de placer. Para Platón, la verdad, la belleza y la justicia
coinciden en la idea del bien. Por lo tanto, el arte que expresa los valores morales es el mejor. En
su programa social, Platón apoyó la censura en el arte, por estimarla como un instrumento para la
educación moral de la juventud.
Filosofía aristotélica
Aristóteles, que empezó a estudiar en la Academia de Platón con 17 años, en el 367 a.C., es
considerado el más ilustre discípulo de Platón y se sitúa junto con su maestro entre los más
profundos e influyentes pensadores de la historia de Occidente. Después de asistir durante varios
años a la Academia, se convirtió en el preceptor de Alejandro Magno. Más tarde regresó a Atenas
para fundar el Liceo, una escuela que, al igual que la Academia de Platón, fue durante siglos uno
de los grandes núcleos de enseñanza en Grecia. En sus conferencias, Aristóteles definió los
conceptos y principios básicos de muchas de las ciencias teóricas, como la lógica, la biología, la
física y la psicología. Al establecer los rudimentos de la lógica como ciencia, desarrolló la teoría de
la inferencia deductiva, representada por el silogismo (proposición deductiva que utiliza dos
premisas y una conclusión), y un conjunto de reglas para fundamentar lo que habría de ser el
método científico.
En su Metafísica, Aristóteles discutió la separación que hizo Platón de idea y materia, y afirmó que
las ideas o esencias están contenidas dentro de los objetos mismos que las ejemplifican. Para
Aristóteles, cada cosa real es una mezcla de potencia y acto; en otras palabras, cada cosa es una
combinación de aquello que puede ser (pero que todavía no es) y de aquello que ya es (también
distinguido como materia y forma), porque todas las cosas cambian y se convierten en otra cosa
diferente de lo que son, excepto los intelectos activos humanos y divinos, que son formas puras.
La filosofía política y ética (ésta última desarrollada en Ética a Nicómaco) de Aristóteles surgió
también de un examen crítico de los enunciados platónicos. Las normas de conducta personal y
social, según Aristóteles, pertenecen al estudio científico de las tendencias naturales de los
individuos y las sociedades en vez de contemplarse en la esfera celeste de las ideas puras. Menos
insistente que Platón en una conformidad rigurosa respecto a los principios absolutos, Aristóteles
consideró las reglas éticas como guías prácticas para alcanzar una vida feliz y plena. El énfasis
que puso en la felicidad, como el cumplimiento de las capacidades naturales, expresó la actitud
hacia la vida que mantuvieron los griegos cultos de su tiempo. En teoría política adoptó una
posición más realista que Platón. Se mostró conforme con el modelo de una monarquía gobernada
por un rey sabio que llegaría a representar la estructura política ideal, pero reconocía asimismo que
las sociedades difieren en sus necesidades y tradiciones, y creía que una democracia limitada
conforma y ordena el mejor compromiso concebible. En su teoría del conocimiento, Aristóteles
rechazó la doctrina platónica por la que el saber es innato e insistió en que sólo puede adquirirse
mediante la generalización desde la experiencia. Interpretó el arte como una vía al servicio del
placer y de la ilustración intelectual en lugar de ser un instrumento de educación moral.
Desde el siglo IV a.C. hasta el desarrollo de la filosofía cristiana en el siglo IV, el epicureismo, el
estoicismo, el escepticismo y el neoplatonismo fueron las principales escuelas filosóficas en el
mundo occidental. El interés por la ciencia natural declinó en ese periodo y estas escuelas se
preocuparon sobre todo por la ética y la religión.
Epicureísmo
En el año 306 a.C., Epicuro fundó una escuela filosófica en Atenas. Como sus seguidores se
reunían en el jardín de su casa fueron conocidos como los “filósofos del jardín”. Epicuro adoptó la
física atomista de Demócrito pero aportó algunas novedades importantes. En lugar de un
movimiento aleatorio de los átomos en todas las direcciones, afirmó (para simplificar la explicación)
que un movimiento uniforme acontecía en dirección descendente. También admitió la posibilidad
de un factor de casualidad que intervenía en el mundo físico al manifestar que los átomos, a veces,
se desvían en un sentido impredecible.
Estoicismo
La escuela estoica, fundada en Atenas hacia el 300 a.C. por Zenón de Citio, evolucionó a partir del
anterior movimiento de los cínicos, que rechazaba las instituciones que estructuraban la sociedad y
los valores materiales vigentes. El estoicismo representó la escuela más importante en el mundo
grecorromano y en ella coincidieron escritores y personalidades tan importantes como Epicteto y el
propio emperador romano Marco Aurelio Antonino, conocido tanto por su sabiduría como por la
nobleza de su carácter. Uno de los más relevantes filósofos estoicos del Imperio romano fue el
hispanorromano cordobés Lucio Anneo Séneca, tutor del emperador Nerón, que mantuvo las tesis
fundamentales del estoicismo antiguo con un importante tono moral y una concepción de la
sabiduría como benevolencia. Los estoicos proclamaron que se puede alcanzar la libertad y la
tranquilidad tan sólo siendo ajeno a las comodidades materiales y la fortuna externa, y
dedicándose a una vida guiada por los principios de la razón y la virtud (tal es la idea de la
imperturbabilidad o ataraxia). Asumiendo una concepción materialista de la naturaleza, siguieron a
Heráclito en la creencia de que la sustancia primera se halla en el fuego y en la veneración del
logos, que identificaban con la energía, la ley, la razón y la providencia encontradas en la
naturaleza. La razón de los hombres se consideraba también parte integrante del logos divino e
inmortal. La doctrina estoica que consideraba a cada persona como parte de Dios y miembro de
una familia universal ayudó a romper barreras regionales, sociales y raciales, y preparar el camino
para la propagación de una religión universal. La doctrina estoica de la ley natural, que convierte la
naturaleza humana en norma para evaluar las leyes e instituciones sociales, tuvo mucha influencia
en Roma y en las legislaciones posteriores de Occidente.
Escepticismo
El escepticismo, que profundizó en la crítica sofista del conocimiento objetivo, dominó la Academia
platónica en el siglo III a.C. Los escépticos descubrieron (al igual que Zenón de Elea) que la lógica
es un mecanismo filosófico poderoso y capaz de destruir cualquier idea positiva, y la usaron con
arte. Su suposición principal era que la humanidad no puede alcanzar el conocimiento o la ciencia
que conciernen a la realidad y que el camino hacia la felicidad, por lo tanto, se asienta en una
absoluta suspensión de juicio. Como ejemplo extremo de esta actitud, se dice que Pirrón —uno de
los escépticos más notables— se negó a cambiar de rumbo al acercarse a un acantilado y tuvo que
ser corregido por sus alumnos. Carnéades mantenía que las creencias adquiridas de la experiencia
por vía inductiva pueden ser probables, pero nunca ciertas.
Neoplatonismo
El filósofo judeo-helenista Filón de Alejandría sumó la filosofía griega, en especial las ideas
platónicas y pitagóricas, a la religión judaica en un amplio sistema que anticipó el neoplatonismo y
el misticismo judío, cristiano y musulmán. Filón insistía en la naturaleza transcendente de Dios, que
supera el entendimiento y por lo tanto resulta indescriptible para los mortales; describió el mundo
natural como una serie de etapas descendentes desde Dios y terminando en la materia como
origen del mal. El neoplatonismo, sustrato de una de las escuelas filosóficas y religiosas más
influyentes e importante rival del cristianismo, fue fundado en el siglo II d.C. por Amonio Sacas y se
desarrolló en el siglo III gracias a su discípulo más conocido, Plotino. Éste basó sus ideas en los
escritos místicos y poéticos de Platón, los pensadores pitagóricos y Filón. Para Plotino, la principal
razón de ser de la filosofía es educar a los individuos para la experiencia del éxtasis, en la que se
hacen uno con Dios. Según Plotino, cuanto más imperfectas y malas son, más cerca están del
límite de la materia en su estado original. El fin más elevado de la vida es depurarse uno mismo de
la dependencia de la conformidad física y, a través de la meditación filosófica, disponerse para una
reunión extática con lo Uno. El neoplatonismo ejerció una fuerte influencia en el pensamiento
medieval.
Filosofía medieval
El proceso encaminado a reconciliar el énfasis de los griegos en la razón con el que ponían los
romanos en las emociones religiosas de las enseñanzas de Cristo y los apóstoles se concretó en
los escritos de san Agustín de Hipona. Éste desarrolló un sistema de pensamiento que, a través de
sucesivas rectificaciones y elaboraciones, se convirtió al fin en la doctrina del cristianismo de
aquella época. En gran parte debido a su influencia, el pensamiento cristiano fue platónico hasta el
siglo XIII, punto en que la filosofía aristotélica se hizo dominante. San Agustín afirmaba que la fe
religiosa y el entendimiento filosófico obran como complementarios en lugar de ser opuestos y que
se debe “creer para comprender y comprender para creer”. Al igual que los neoplatónicos,
consideraba el alma una forma más elevada de la existencia que el cuerpo y mantuvo que el
conocimiento consiste en la contemplación de las ideas que han sido depuradas tanto de
sensaciones como de imágenes.
La filosofía platónica se unió al concepto cristiano de un Dios personal que había creado el mundo
y predestinado su evolución, y a la doctrina de la caída de la humanidad que requería la divina
encarnación en Cristo. San Agustín intentó aportar soluciones racionales a los problemas del libre
albedrío y la predestinación, la existencia del mal en un mundo creado por un dios omnipresente y
todopoderoso, y la naturaleza atribuida a Dios en la doctrina de la Santísima Trinidad.
La única gran aportación a la filosofía occidental en los tres siglos posteriores a la muerte de san
Agustín fue la del estadista romano del siglo VI Boecio, que reavivó el interés por el pensamiento
griego y romano, en especial por la lógica y metafísica aristotélicas. En el siglo IX el monje irlandés
Juan Escoto Eriúgena expuso una interpretación panteísta del cristianismo, identificando la
Trinidad divina con lo Uno, el logos y el Alma universal del neoplatonismo, y mantuvo que tanto la
fe como la razón son necesarias para alcanzar la unión extática con Dios.
Escolasticismo
En el siglo XI se produjo un resurgir del pensamiento filosófico, fruto del creciente encuentro entre
las diferentes regiones del mundo occidental y el despertar del interés por las culturas ignotas que
culminaría en el renacimiento. Los trabajos de Platón, Aristóteles y otros sabios griegos fueron
traducidos por eruditos musulmanes y se conocieron en el Occidente cristiano gracias a las
aportaciones de los filósofos de al-Andalus y a distintas traducciones del árabe al latín realizadas
en los reinos cristianos de la península Ibérica. Los filósofos musulmanes, judíos y cristianos
interpretaron y clarificaron esos escritos en una tentativa por conciliar la filosofía con la fe religiosa
y dotar de pilares racionales a sus creencias religiosas. Su trabajo cimentó el escolasticismo.
El pensamiento escolástico estuvo menos interesado en descubrir nuevos datos y principios que en
demostrar la verdad de los credos ya consolidados. Su método fue, por lo tanto, dialéctico o
discursivo. El interés por la lógica del discurso llevó a importantes avances tanto en lógica como en
teología. El médico persa del siglo XII Avicena integró el neoplatonismo y las ideas aristotélicas con
la doctrina religiosa musulmana, mientras que el poeta judío Solomon ben Yehuda ibn Gabirol
elaboró una síntesis semejante entre el pensamiento griego y el judaísmo. El teólogo y filósofo
escolástico san Anselmo adoptó la idea agustiniana de la relación entre fe y razón, y relacionó el
platonismo con la teología cristiana. San Anselmo, que actuaba siguiendo la teoría de las ideas de
Platón, se mostró a favor de la existencia separada de los universales o las propiedades comunes
de las cosas. De esta forma, estableció la posición del realismo lógico en uno de los debates más
conflictivos y trascendentes de la filosofía medieval, el de los universales.
La concepción contraria, conocida como nominalismo, fue formulada por el filósofo escolástico
Roscelino, quien afirmó que sólo existen los objetos individuales, concretos, y que los universales
(formas e ideas, mediante las que se clasifican las cosas particulares) constituyen meros sonidos o
signos en vez de sustancias intangibles. Cuando afirmó que la Trinidad tiene que consistir en tres
existencias separadas, sus ideas fueron condenadas por heréticas y fue obligado a retractarse en
1092. El teólogo francés Pedro Abelardo, cuyo trágico romance con Eloísa en el siglo XII alimentó
una de las historias de amor más memorables del medievo, propuso un compromiso entre realismo
y nominalismo conocido como conceptualismo, según el cual los universales existen en las cosas
particulares como propiedades y fuera de las cosas como conceptos en la mente. Abelardo
mantenía que la religión revelada tiene que ser justificada por la razón. Fundamentó una ética
basada en la conciencia personal que anticipó el pensamiento protestante.
El jurista, físico y teólogo hispanomusulmán Averroes (el filósofo islámico más conocido de la edad
media) hizo que la ciencia y el pensamiento aristotélico tuvieran gran influencia en el mundo
medieval gracias a sus lúcidos y eruditos comentarios de la obra de Aristóteles. Fue conocido
como El Comentador entre los muchos escolásticos que consideraban a Aristóteles como El
Filósofo. El filósofo hispanojudío Maimónides (una de las figuras más destacadas del pensamiento
judaico), al igual que Averroes, unió la ciencia aristotélica con la religión, pero rechazó la idea de
que ambos sistemas contrarios pudieran ser verdaderos. En su Guía de perplejos (c. 1190) intentó
dar una explicación racional a la doctrina judaica y defendió las creencias religiosas (como la de la
creación del mundo) que entraban en conflicto con la ciencia aristotélica sólo cuando estuvo
convencido de que faltaban evidencias decisivas en el sustrato de ambas posturas.
En el siglo XIII el teólogo escolástico inglés Alejandro de Hales y el filósofo escolástico italiano san
Buenaventura fundieron los principios platónicos y aristotélicos e introdujeron la idea de que el
alma es forma y sustancia a la vez (o sustancia no material), para explicar su naturaleza inmortal.
La idea de san Buenaventura tendió hacia el misticismo panteísta al hacer del fin de la filosofía la
unión extática con Dios.
El filósofo escolástico alemán san Alberto Magno fue el primer filósofo cristiano que aprobó e
interpretó la totalidad del pensamiento aristotélico. Estudió y admiró los escritos de los aristotélicos
musulmanes y judíos, que conoció por los trabajos de la Escuela de Traductores de Toledo, y
escribió comentarios enciclopédicos sobre Aristóteles y la ciencia natural de su tiempo. El monje
inglés Roger Bacon, uno de los primeros escolásticos que mostró interés por la ciencia
experimental, advirtió que quedaba mucho por aprender aún sobre la naturaleza. Criticó el método
deductivo de sus contemporáneos, así como la confianza de éstos en la autoridad del pasado,
proponiendo un nuevo método de investigación basado en la observación controlada.
La mayor figura intelectual de la edad media fue santo Tomás de Aquino, monje dominico que
estudió con san Alberto Magno, a quien siguió hasta Colonia en 1248. Santo Tomás de Aquino
unió la ciencia aristotélica y la teología agustiniana en un amplio sistema de pensamiento que más
tarde se convirtió en la filosofía autorizada de la Iglesia católica. Sus obras más importantes,
Summa Theologiae y Summa contra Gentiles, donde presenta una estructura de ideas convincente
y sistemática, siguen ejerciendo en la actualidad una poderosa influencia en el pensamiento
occidental. Sus textos reflejan el renovado interés de su tiempo por la razón, la naturaleza y la
felicidad en este mundo, junto con su fe religiosa y preocupación por la salvación del hombre.
Aquino mantuvo, en contra de los averroístas, que las verdades de la fe y las verdades de la razón
no podían estar en conflicto, sino que más bien son aplicadas a campos diferentes. Las verdades
de la ciencia natural y de la filosofía son descubiertas al razonar a partir de datos de la experiencia,
mientras que los principios de la religión revelada (la doctrina de la Trinidad, la creación del mundo
y otros fundamentos del dogma cristiano) están más allá de la comprensión racional, aunque no
hayan de ser contradictorios respecto a la razón y deban aceptarse mediante la fe. La metafísica,
teoría del conocimiento, ética y política de Aquino provenían sobre todo de Aristóteles, pero el
dominico incorporó en sus doctrinas las virtudes agustinianas de la fe, esperanza y caridad, y el
destino de la salvación eterna a través de la gracia, a la ética naturalista aristotélica, cuya meta era
conseguir la felicidad en este mundo.
Las mayores críticas a la filosofía tomista fueron formuladas por Juan Duns Escoto y Guillermo de
Ockham. Duns Escoto desarrolló un sutil y muy técnico sistema de lógica y metafísica, pero debido
al fanatismo de sus seguidores, el nombre de Duns se convirtió más tarde en símbolo de estupidez
en la palabra inglesa dunce (burro). Escoto rechazó el intento de santo Tomás de Aquino para
reconciliar la filosofía racional con la religión revelada. Mantuvo, en una versión modificada de la
llamada doctrina de la doble verdad de Averroes, que todas las creencias religiosas son asuntos de
fe, excepto la creencia en la existencia de Dios, que consideraba demostrable desde supuestos
lógicos. En contra de la idea de Aquino según la cual Dios actúa de acuerdo con su naturaleza
racional, Escoto afirmó que la voluntad divina es anterior al propio intelecto divino y crea (en vez de
amoldarse a ellas) las leyes de la naturaleza y la moral (voluntarismo), lo que implicaba una noción
del libre albedrío más amplia que la de santo Tomás. Al abordar el problema de los universales,
Duns Escoto planteó un nuevo compromiso entre realismo y nominalismo al explicar la diferencia
entre los objetos individuales y las formas que esos objetos ejemplifican (individuación) como una
distinción lógica en vez de real.
El franciscano inglés Guillermo de Ockham formuló la crítica de carácter más radical y nominalista
de la creencia escolástica en el campo de lo intangible, cosas invisibles como las ideas, esencias y
universales. Mantuvo que tales entidades abstractas sólo son referencias terminológicas que
designan a su vez otras palabras en lugar de ser útiles para referirse a cosas reales. Su famosa
regla, conocida como “la navaja de Ockham” (que afirma que no se debe suponer la existencia de
más cosas de las que son necesarias según imperativos lógicos), se convirtió en un principio
fundamental de la ciencia y filosofía modernas.
En los siglos XV y XVI el renacer del interés científico por la naturaleza se vio acompañado por la
tendencia hacia el misticismo panteísta. El prelado católico romano Nicolás de Cusa anticipó la
obra del astrónomo polaco Nicolás Copérnico al sugerir que la Tierra se mueve alrededor del Sol,
desplazando así a la humanidad del centro del Universo, al que concibió como infinito e idéntico a
Dios. El filósofo italiano Giordano Bruno, que también identificó el Universo con Dios, desarrolló las
implicaciones filosóficas de la teoría copernicana. La filosofía de Bruno influyó en corrientes
intelectuales posteriores que llevaron al nacimiento de la ciencia moderna y a la Reforma.
Desde el siglo XV la filosofía occidental ha estado marcada por una interacción continua entre
sistemas de pensamiento basados en una interpretación mecanicista y materialista del Universo, y
aquellos otros que consideraban al pensamiento humano como la única realidad última. Esta
interacción reflejó el creciente efecto del descubrimiento científico y el cambio político en la
especulación filosófica.
Mecanicismo y materialismo
Los siglos XV y XVI marcaron un periodo de cambios radicales en el ámbito social, político e
intelectual. La exploración del mundo, la Reforma protestante (con su énfasis en la fe individual), el
auge de la sociedad urbana comercial y la aparición de nuevas ideas en todas las áreas de la
cultura estimularon el desarrollo de una nueva idea filosófica del Universo. La visión medieval del
cosmos como un orden jerárquico de seres creados y gobernados por Dios fue sustituida por la
visión mecanicista del mundo como una gran máquina cuyas partes se mueven de acuerdo con
estrictas leyes físicas, sin propósito ni voluntad. El objetivo de la vida humana ya no se concebía
como preparación para la salvación en el otro mundo, sino más bien como la satisfacción de los
deseos naturales del individuo. Las instituciones políticas y los principios éticos dejaron de ser
considerados como reflejo del mandato divino para ser vistos, en cambio, como resortes prácticos
creados por los seres humanos. En esta nueva visión filosófica, la experiencia y la razón fueron los
únicos patrones efectivos para dilucidar la verdad. La figura del filósofo jesuita español Francisco
Suárez tuvo una gran influencia en la transformación de la escolástica clásica y en una moderna
concepción de la ley y de la autoridad real que, según Suárez, deriva su poder del consentimiento
del pueblo y podía ser rechazada cuando no era ejercida con justicia.
El primer gran representante de la nueva filosofía fue el pensador inglés Francis Bacon, barón de
Verulam, quien denunció la confianza en la autoridad y en el discurso verbal, y consideró la lógica
aristotélica inútil para acuñar nuevas leyes físicas. En su obra Novum organum (1620), Bacon
expuso un nuevo método científico basado en la generalización inductiva realizada desde la
observación y la experimentación. Fue el primero en formular leyes para la inferencia inductiva.
El trabajo del físico y astrónomo italiano Galileo fue de mayor importancia en el desarrollo de una
nueva visión del mundo. Galileo Galilei resaltó la importancia de aplicar las matemáticas a la
formulación de leyes científicas. Para ello creó la ciencia de la mecánica, que aplicaba los
principios de la geometría a los movimientos de los cuerpos. El éxito de la mecánica en la
formulación de leyes fiables y útiles de la naturaleza llevó a pensar a Galileo y a otros científicos
posteriores que toda la naturaleza está creada de acuerdo con leyes mecánicas.
Descartes
El matemático, físico y filósofo racionalista francés René Descartes profundizó en las críticas de
Bacon y Galileo sobre los métodos y creencias existentes, pero al contrario que Bacon —que se
inclinaba por la práctica de un método inductivo basado en hechos observados—, Descartes hizo
de las matemáticas el modelo para toda ciencia, aplicando sus métodos deductivos y analíticos a
todos los campos del saber. En 1637 publicó su primera gran obra, Ensayos filosóficos, a la cual
servía de prólogo el que sería su más famoso e influyente escrito, Discurso del método. Decidió
reconstruir todo el conocimiento humano sobre una base absolutamente certera al rechazar
cualquier creencia, incluso su propia existencia, hasta que pudiera probarla como verdadera
(escepticismo metodológico). Descartes fundó la prueba lógica de su propia existencia en el acto
de dudar de ella y su famosa afirmación “Cogito, ergo sum” (“Pienso, luego existo”) le proporcionó
el dato cierto o axioma a partir del cual pudo deducir la existencia de Dios y de las leyes básicas de
la naturaleza. A pesar de su perspectiva mecanicista, Descartes aceptó la tradicional doctrina
religiosa de la inmortalidad del alma y mantuvo que la mente y el cuerpo son dos sustancias
diferentes; de esta forma dejó a la mente libre de las leyes mecánicas de la naturaleza y consagró
la libertad de la voluntad. Su fundamental separación de mente y cuerpo, conocida como dualismo,
planteó el problema de la explicación de cómo dos sustancias tan diferentes como cuerpo y mente
pueden afectar la una a la otra, problema que fue imposible resolver y que ha sido desde entonces
motivo prioritario de interés en la filosofía.
Hobbes
El filósofo inglés Thomas Hobbes elaboró un amplio sistema de metafísica materialista que aportó
una solución al problema mente-cuerpo del dualismo al reducir la mente a los movimientos
interiores del cuerpo. Al aplicar los principios de la mecánica a todas las áreas del conocimiento,
definió los conceptos básicos de cada área (como vida, sensación, razón, valor y justicia) en
términos de materia y movimiento, reduciendo así todos los fenómenos a relaciones físicas y todas
las ciencias a un proceso mecánico. Hobbes expuso su teoría ética y su teoría política en Leviatán
(1651); la primera se basaba en la afirmación de que las reglas conductuales humanas se rigen por
el instinto de conservación, por lo que justificó las acciones egoístas como una tendencia natural
del ser humano. En consecuencia, su teoría política sostenía que el gobierno y la justicia social son
creaciones artificiales basadas en un contrato social y mantenidas por la fuerza. Apoyó a la
monarquía absoluta como el medio más efectivo de preservar la paz.
Spinoza
El filósofo holandés Baruch Spinoza elaboró un sistema filosófico monista claro y riguroso que
aportaba nuevas soluciones al problema mente-cuerpo, al conflicto entre ciencia y religión, y a la
eliminación mecanicista de los valores éticos del mundo natural. Como Descartes, afirmó que toda
la estructura de la naturaleza puede deducirse de unas cuantas definiciones básicas y axiomáticas,
conforme al modelo de la geometría de Euclides. Advirtió que la teoría cartesiana de las dos
sustancias creaba un problema insoluble sobre cómo interactúan la mente y el cuerpo; llegó a la
conclusión que el único sujeto último de conocimiento ha de ser la sustancia en sí. Al intentar
demostrar que Dios, la sustancia y la naturaleza son idénticos, llegó a la conclusión panteísta de
que todas las cosas son aspectos (o modos) de Dios.
Locke
John Locke, una de las figuras más influyentes del pensamiento británico, enriqueció la tradición
empirista iniciada por Bacon. Dotó al empirismo de un marco sistemático gracias a la publicación
de su Ensayo sobre el entendimiento humano (1690). Locke atacó la creencia racionalista
predominante de que el conocimiento era independiente de la experiencia. Aunque aceptó la
división cartesiana entre mente y cuerpo y la descripción mecanicista de la naturaleza, reorientó la
filosofía desde el conocimiento del mundo físico hacia el estudio de la mente. Con esto hizo de la
epistemología el principal objeto de interés de la filosofía moderna. Locke intentó reducir todas las
ideas a simples elementos de la experiencia, pero al distinguir entre sensación y reflexión como
fuentes de la experiencia, determinó que la sensación provee el material para el conocimiento del
mundo externo y la reflexión aporta el material para el conocimiento de la mente.
Aunque no fue un escéptico, Locke gozó de gran influencia en el escepticismo del pensamiento
británico posterior al reconocer la vaguedad de los conceptos de la metafísica y señalar que las
deducciones sobre el mundo al margen de la mente no pueden ser probadas con certeza.
Idealismo y escepticismo
El filósofo y matemático alemán Gottfried Wilhelm Leibniz concibió un sutil y original sistema de
filosofía. Combinó los descubrimientos matemáticos y físicos de su tiempo con las concepciones
orgánicas y religiosas de la naturaleza heredadas del pensamiento clásico y medieval. Leibniz
consideraba el mundo como un número infinito de unidades de fuerza infinitamente pequeñas,
llamadas mónadas, cada una de las cuales es un mundo cerrado pero que refleja a su vez a todas
las demás en su propio sistema de percepciones. Todas las mónadas son entidades espirituales,
pero aquellas con las percepciones más confusas forman los objetos inanimados y aquellas con las
percepciones más claras (incluido el autoconocimiento y la razón) constituyen las almas y las
mentes de la humanidad. Dios es concebido como la Mónada de las mónadas, la que crea todas
las demás y predestina su desarrollo de acuerdo con una armonía preestablecida que acaba en la
apariencia de interacción entre las mismas. La idea de Leibniz de que todas las cosas son
orgánicas y espirituales marca el inicio de la tradición filosófica del idealismo.
Berkeley
El filósofo y obispo anglicano George Berkeley convirtió el idealismo en una poderosa escuela de
pensamiento al unirlo con el escepticismo y el empirismo, y por ello ha sido muy influyente en la
filosofía británica. Al radicalizar las dudas ya expuestas por Locke sobre el conocimiento del mundo
fuera de la mente, Berkeley declaró que no existe ninguna evidencia de la realidad material de ese
mundo, porque lo único que uno puede observar son las sensaciones propias y éstas se
encuentran en la mente. Afirmaba que existir significa ser percibido (“esse est percipi”) y que para
existir, cuando uno no las observa, las cosas han de ser percibidas por Dios. Sus principales
escritos, Tratado sobre los principios del conocimiento humano (1710) y Tres diálogos entre Hilas y
Filonus (1713), fueron desestimados por sus contemporáneos. Sin embargo, al afirmar que los
fenómenos sensoriales son los únicos objetos del conocimiento, Berkeley estableció la visión
epistemológica del fenomenalismo (teoría de la percepción que indica que la materia puede ser
analizada en términos de sensaciones) y orientó el camino que adoptaría el movimiento positivista
en el pensamiento moderno.
Hume
El filósofo e historiador escocés David Hume aplicó la crítica de Berkeley sobre la sustancia
material a la propia creencia de este filósofo en la sustancia espiritual, afirmando que no existe
ninguna evidencia observable de la existencia de una sustancia suprema, espíritu o Dios. Pese a
que su obra filosófica más importante fue Tratado sobre la naturaleza humana (3 vols., 1739-1740)
su pensamiento es más conocido por una versión más breve y accesible de aquélla, Investigación
sobre el entendimiento humano (1751). Según Hume, todas las afirmaciones metafísicas sobre
cosas que no se pueden percibir de una forma directa carecen asimismo de sentido y tendrían que
“ser entregadas a las llamas”. En sus análisis de la causalidad y de la inducción, Hume mantuvo
que no existe ninguna justificación lógica existe para creer que dos hechos están conectados por
azar o para establecer ninguna inferencia desde el pasado hacia el futuro, dando lugar así a
problemas que todavía no han sido resueltos. La obra de Hume ha tenido un profundo efecto en la
ciencia moderna al estimular el uso de los procedimientos estadísticos en lugar de los sistemas
deductivos y alentar la redefinición de los conceptos básicos.
Kant y la Ilustración
En respuesta al escepticismo de Hume, que según sus palabras “lo despertó de su sueño
dogmático”, el filósofo alemán Immanuel Kant construyó un amplio sistema de filosofía que se sitúa
entre los mayores logros intelectuales de la cultura occidental. Kant combinó el principio empirista
de que todo conocimiento tiene su fuente en la experiencia con la creencia racionalista en el
conocimiento conseguido por la deducción. Sugirió que, aunque el contenido de la experiencia ha
de ser descubierto a través de la propia experiencia, la mente impone forma y orden en todas sus
experiencias y esta forma y orden pueden ser descubiertos a priori, es decir, mediante la reflexión.
Su afirmación de que causalidad, sustancia, espacio y tiempo, formas de la intuición pura, son
modelos impuestos por la mente en función de su experiencia dio soporte al idealismo heredado de
Leibniz y Berkeley, pero su filosofía también constituyó una crítica al idealismo al estar de acuerdo
con la afirmación empirista de que las cosas en sí mismas —es decir, las cosas tal y como existen
fuera de la experiencia humana— constituyen la “cosa en sí” (noumeno incognoscible). Por lo tanto
Kant limitó el conocimiento al “mundo de los fenómenos” de la experiencia, manteniendo que las
creencias sobre el alma, el cosmos y Dios (el “mundo de los nombres” que transcienden la
experiencia humana) son asuntos de fe antes que resultar propios del conocimiento científico. En
sus escritos sobre ética, mantuvo que los principios morales son imperativos categóricos, que para
él significaban mandatos absolutos de la razón que no admiten excepciones y nada tienen que ver
con el placer o el beneficio práctico. En sus ideas religiosas, que tuvieron un efecto profundo en la
teología protestante, hizo hincapié en la conciencia individual y describió a Dios sobre todo como
un ideal ético. En el pensamiento político y social, Kant fue una figura de primer orden del
movimiento en favor de la razón y la libertad contra la tradición y la autoridad. Sus principales obras
corresponden a la denominada fase crítica de su pensamiento, especialmente Crítica de la razón
pura (1781), Crítica de la razón práctica (1788) y Crítica del juicio (1790). En Francia la actividad
intelectual culminó en el periodo conocido con el nombre de Ilustración que impulsó los cambios
sociales que produjeron la Revolución Francesa. Entre los mayores pensadores de esa época se
encuentran Voltaire, quien (al ampliar la tradición de deísmo iniciada por Locke y otros pensadores
liberales) redujo las creencias religiosas a aquello que puede ser justificado mediante la inferencia
racional a partir del estudio de la naturaleza; Jean-Jacques Rousseau, que criticó la civilización
como una corrupción de la naturaleza humana en un hombre bueno en su origen y que desarrolló
la doctrina de Hobbes de que el Estado se basa en un contrato social con sus ciudadanos y
representa la voluntad popular; y Denis Diderot, quien con Jean le Rond d’Alembert elaboró la
famosa Enciclopedia, a la que contribuyeron numerosos científicos.
Idealismo absoluto
absoluto, al que identificó con el impulso creativo en la naturaleza. El énfasis que puso el
romanticismo en los sentimientos y en la divinidad de la naturaleza encontró expresión filosófica en
el pensamiento de Schelling, quien ejerció una destacada influencia en el movimiento
transcendentalista estadounidense que encabezaba el poeta y ensayista Ralph Waldo Emerson.
Hegel
El espíritu filosófico más poderoso del siglo XIX fue el del filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich
Hegel, cuyo sistema de idealismo absoluto —aunque con muchas influencias de Kant y Schelling—
se basó en una nueva concepción de la lógica en la que conflicto y contradicción son considerados
como elementos necesarios de la verdad, y ésta es contemplada como un proceso antes que como
un estado fijo e inmutable de las cosas. La fuente de toda realidad, para Hegel, es un espíritu
absoluto (o razón cósmica) que evoluciona desde una existencia abstracta e indiferenciada hacia
una realidad más concreta a través de un proceso dialéctico que consiste en etapas triádicas; cada
tríada se compone en primer lugar de un punto inicial (o tesis), en segundo lugar, de su opuesto (o
antítesis), y en tercer lugar, de un punto superior o síntesis, donde se funden los dos opuestos. De
acuerdo con esta idea, la historia se halla regida por leyes lógicas, de tal forma que “todo lo que es
real es racional, y todo lo que es racional es real”. Las ideas históricas posteriores son
cumplimientos más completos del espíritu absoluto cuyo punto más alto de autorrealización se
encuentra en el Estado nacional de la monarquía de Federico Guillermo IV y en la filosofía. Hegel
impulsó un mayor interés por la historia al representarla como una penetración en la realidad más
profunda que las ciencias naturales. Su concepción del Estado nacional como la encarnación más
alta del espíritu absoluto se interpretó durante un tiempo como la fuente principal de las modernas
ideologías autoritarias, aunque él mismo se declaró partidario de la existencia de un amplio grado
de libertad individual reconocido por el poder político. Hegel expuso lo fundamental de su sistema
filosófico en Fenomenología del espíritu (1807).
Filosofía evolucionista
La idea mecanicista mundo propio del siglo XVII y la fe en la razón y el sentido común del siglo
XVIII, aunque todavía influyentes, fueron modificados en el siglo XIX por una serie de ideas más
complejas y dinámicas, basadas más en la biología y en la historia que en las matemáticas y la
física. Entre otras, muy importante fue la teoría de la evolución a través de los principios de la
selección natural, formulada en 1858 por Charles Darwin, cuyo trabajo inspiró concepciones de la
naturaleza y de la humanidad que ponían el énfasis en el conflicto y en el cambio como factores
que estimulaban la evolución, y se definían contra la unidad y la permanencia sustancial. Por su
parte, los alemanes Karl Marx y Friedrich Engels, que se conocieron en París en 1844, elaboraron
la filosofía del materialismo dialéctico, basado en la lógica dialéctica de Hegel, pero hicieron de la
materia (en vez de la mente) la realidad última. De Hegel adoptaron la idea según la cual la historia
avanza de acuerdo con leyes dialécticas y que las instituciones sociales son más reales en el plano
material que una naturaleza física o la mente individual. Su aplicación de estos principios a los
problemas sociales fue llamada materialismo histórico, teoría según la cual todas las formas de
cultura están determinadas por las relaciones económicas y en la que la evolución social acontece
a través de la lucha de clases y revoluciones periódicas. Esta teoría se convirtió en la base
ideológica del comunismo. El filósofo británico Herbert Spencer elaboró una filosofía evolucionista
basada en el principio de la selección natural, que explica todos los elementos de la naturaleza y
de la sociedad como adaptaciones en la lucha cósmica por la supervivencia. Al igual que Comte,
sustentó la filosofía en la sociología y en la historia por considerarlas las ciencias más avanzadas.
Nietzsche
Pragmatismo
Hacia finales del siglo XIX, el pragmatismo se convirtió en una de las más importantes escuelas de
pensamiento, en particular en Estados Unidos. Continuó la tradición empírica de arraigar el
conocimiento en la experiencia y acentuar los procedimientos deductivos de la ciencia
experimental. Charles Sanders Peirce, que dio nombre a esta corriente, formuló una teoría práctica
del conocimiento que definía el entendimiento de un concepto como el conjunto de las predicciones
que pueden ser hechas por el uso de ese mismo concepto y verificadas por la experiencia futura.
William James, cuyo destacado trabajo en el campo de la psicología facilitó un marco para delimitar
sus ideas filosóficas, desarrolló una teoría pragmática de la verdad. Definió ésta como la capacidad
de una idea para guiar al individuo hacia una acción de éxito, y propuso que todas las ideas fueran
evaluadas en la medida de su utilidad para resolver los problemas. James justificó la religión sobre
este razonamiento pragmático, pero al insistir en la infinitud de Dios, lo identificó con la
inconsciente energía de la naturaleza.
El idealismo fue una poderosa escuela de pensamiento en el Reino Unido gracias a la obra de
Francis Bradley, que mantuvo, al igual que Hegel, que todas las cosas han de ser entendidas como
aspectos de una totalidad absoluta. Bradley negó que las relaciones existan, porque no existen dos
cosas idénticas y sólo se puede dar por sentado un único sujeto real de pensamiento, lo Absoluto.
Mantenía que cada vez que se dice que una cosa tiene cierta característica, entonces esa cosa
(como el propio sujeto) tiene que ser en sí misma el mundo total y la realidad. Cualquier otra
afirmación sería contradictoria, porque todo —excepto la realidad misma— tiene predicados
contradictorios: una estufa, por ejemplo, está a veces caliente y otras veces fría. El filósofo
británico John MacTaggart también recurrió al idealismo hegeliano, manteniendo que el espacio y
el tiempo son irreales porque su concepción es contradictoria. Afirmaba que la única realidad es la
mente. Otro filósofo británico, Bernard Bosanquet, que al igual que MacTaggart reavivó el
idealismo, resaltó el carácter estético y dramático del proceso universal.
Idealismo pragmático
El filósofo, educador y psicólogo estadounidense John Dewey desarrolló más tarde los principios
pragmáticos de Peirce y James en un amplio sistema de pensamiento al que llamó naturalismo
experimental o instrumentalismo. Dewey puso el énfasis en las bases biológicas y sociales del
conocimiento y el carácter instrumental de las ideas como planes de acción. Insistió en un
acercamiento experimental a la ética (es decir, en relacionar los valores con las necesidades
individuales y sociales). La teoría pedagógica de Dewey, que insistió en la preparación del
individuo para desarrollar una actividad creativa en una sociedad democrática, adquirió una
profunda influencia en los métodos educacionales de Estados Unidos hasta mucho tiempo después
de su muerte. En Francia la idea más influyente de principios del siglo XX fue el vitalismo
evolucionista de Henri Bergson, autor, entre otras obras, de Materia y memoria (1896). Bergson
planteó el élan vital, la energía espontánea del proceso evolutivo, y defendió los sentimientos y la
intuición frente a la aproximación abstracta y analítica a la naturaleza de la ciencia y la filosofía de
la ciencia y el espíritu. En Alemania, Edmund Husserl fundó la escuela de la fenomenología,
elaborando una filosofía que recogió y analizó las estructuras de la conciencia que permiten a ésta
situar a los objetos fuera de sí misma.
Whitehead
El matemático y filósofo británico Alfred North Whitehead reavivó el interés por la metafísica
especulativa al desarrollar un gran sistema técnico de conceptos que combinaba la teoría platónica
de las ideas con el organicismo de Leibniz y Bergson. Whitehead (que también fue un físico
notable) aplicó los avances revolucionarios de la ciencia del siglo XX para mostrar el fracaso de la
ciencia mecanicista como un medio para interpretar la realidad de una forma global y absoluta.
Según Whitehead, las cosas no son sustancias inmutables con límites espaciales definidos, sino
procesos vivos de experiencia que personifican objetos eternos o universales, fusionados por Dios.
En colaboración con Bertrand Russell escribió Principia Mathematica (3 vols. 1910-1913),
monumental obra que pretendió definir la interrelación entre la lógica y las matemáticas.
intelectuales y estéticos. Expuso sus ideas más relevantes y sistematizó su filosofía ética en uno
de sus primeros trabajos, La vida de la razón (5 vols., 1905-1906). Benedetto Croce hizo del
idealismo la tradición dominante en la filosofía italiana, recuperando la concepción hegeliana de la
realidad como un proceso de desarrollo histórico a través del conflicto de opuestos, pero incidió en
los sentimientos y la intuición (en lugar de la razón abstracta) como la fuente de la verdad última.
Bertrand Russell prosiguió fiel a las tradiciones empíricas y utilitaristas en el pensamiento británico.
La aplicación por Russell de los avances en lógica, matemáticas y física a los problemas de la
filosofía alcanzaron gran eco en la escuela del empirismo lógico. El filósofo británico George
Edward Moore (la figura más importante de la llamada revuelta realista contra el idealismo) abogó
por la realidad de los objetos apoyándola en la creencia del sentido común. El estilo sencillo de
Moore y su preciso uso del lenguaje cotidiano incidieron en el desarrollo de la escuela de filosofía
analítica.
Filosofía analítica
La escuela del empirismo o positivismo lógico, fundada en torno al denominado Círculo de Viena,
se convirtió en un movimiento importante del pensamiento estadounidense. El empirismo lógico
(que combina el positivismo de Hume y Comte con el rigor y la precisión lógicas de Descartes y
Kant) rechaza la metafísica como un juego terminológico sin sentido, insiste en la definición de
todos los conceptos en términos de hechos observables, y asigna a la filosofía la tarea de clarificar
los conceptos y la sintaxis lógica de la ciencia. Una vía de filosofía analítica, también llamada
análisis lingüístico, que se inspiró en el trabajo de Moore, y fue desarrollada en concreto por
Ludwig Wittgenstein en su Tractatus logicus-philosophicus (1921), se ha convertido en la corriente
dominante de la filosofía británica actual. Esta escuela de pensamiento también rechaza la
metafísica especulativa y centra la filosofía en la tarea de ordenar el rompecabezas intelectual
causado por la ambigüedad del lenguaje merced al análisis de las palabras propias del discurso
ordinario. Identifica el significado de una palabra con el sentido con que de forma corriente esa
palabra es utilizada.
Filosofía existencial La filosofía existencial, que surgió como heredera de la revuelta romántica
del siglo XIX contra la razón y la ciencia en favor de la implicación apasionada en la vida, fue muy
importante en el pensamiento a través del trabajo de Martin Heidegger (autor de El ser y el tiempo,
1927) y en menor escala de Karl Jaspers. Heidegger combinó el planteamiento fenomenológico de
Husserl con el énfasis que Kierkegaard ponía en la intensa experiencia emocional y la concepción
de Hegel de la negación como una fuerza real. La filosofía de Heidegger sustituye la nada por Dios
como la fuente de los valores humanos; Jaspers encontró a Dios (al que llamó Transcendencia) en
la intensa experiencia emocional de los seres humanos. El español Miguel de Unamuno desarrolló
un original pensamiento que destacaba el valor de la existencia individual, el sentimiento trágico de
la inmortalidad humana y el valor de la literatura como fuente de expresión filosófica. José Ortega y
Gasset, principal representante de la filosofía en España, defendió la intuición frente a la lógica y
criticó la cultura de masas (La rebelión de las masas, 1930) y la sociedad mecanizada de los
tiempos modernos. El erudito y autor sionista de origen austriaco Martin Buber, compaginando el
misticismo judío con las tendencias del pensamiento existencial, interpretó la experiencia humana
como un diálogo entre el individuo y Dios.
Varias síntesis de la teología tradicional con la idea existencial de que el conocimiento es más
emocional que científico han sido realizadas en Suiza por Karl Barth y en Estados Unidos por
Reinhold Niebuhr y Paul Tillich. En Francia, Jean-Paul Sartre fue uno de los que más contribuyó a
la popularización del existencialismo. Sus escritos filosóficos (especialmente El ser y la nada, 1943,
y Crítica de la razón dialéctica, 1960), novelas y obras de teatro fusionaron las ideas de Descartes,
Marx, Kierkegaard, Husserl y Heidegger en una concepción de los seres humanos que se
proyectan a sí mismos fuera de la nada mediante la afirmación de sus propios valores y, por tanto,
asumiendo la responsabilidad ética de sus actos.
Durante la década de 1960 los escritos de Martin Luther King señalaron que la filosofía había
estado demasiado alejada de los importantes acontecimientos sociales y políticos que estaban
produciéndose en todo el mundo. Siguiendo los principios del líder nacionalista indio Mohandas
Karamchand Gandhi, King abogó por una actitud de resistencia cívica y no violenta ante la
injusticia.
Tras la década de 1960, el desarrollo de la llamada “filosofía técnica” ha sido muy importante. La
actividad filosófica se encuentra, fundamentalmente, confinada en los departamentos de filosofía
de las universidades y en las revistas especializadas, y ha alcanzado un notable nivel de
complejidad que exige una preparación adecuada. Durante las últimas décadas del siglo XX se ha
seguido manteniendo la fuerza de la filosofía analítica, que ha dominado la producción filosófica
anglosajona. En la llamada “tradición continental”, la influencia analítica ha aumentado su
presencia. Sin embargo, distintas escuelas filosóficas que plantean problemas nuevos han
desarrollado sus teorías. Entre ellas, merecen ser citadas las tres siguientes orientaciones. En
primer lugar, el desarrollo de la filosofía hermenéutica, representada fundamentalmente en la obra
de Hans-Georg Gadamer. En segundo lugar, las aportaciones de una crítica de la sociedad,
representadas por los herederos de la Escuela de Frankfurt y, en especial, por Jürgen Habermas.
En tercer lugar, las filosofías postestructuralistas, que recogen la herencia del estructuralismo y
realizan una crítica a la llamada sociedad posmoderna, y que cuentan entre sus representantes
más relevantes, a los filósofos franceses Michel Foucault, Gilles Deleuze y Jacques Derrida, entre
otros.
Mientras los animales inferiores están en el mundo, el hombre trata de entenderlo y, sobre la base
de su inteligencia imperfecta pero perfectible del mundo, el hombre intenta enseñorearse de él para
hacerlo más confortable. Es por esto que a lo largo de la historia del pensamiento humano tanto en
oriente como en occidente se ha construido un camino que ha llevado a la humanidad a
encontrarse progresivamente con la verdad y confortarse con ella. Este camino se ha desarrollado
dentro del horizonte de la autoconciencia personal. Por ello, la elaboración de ésta síntesis
filosófica, tendrá como motivación fundamental, la de suscitar y despertar en los lectores el
conocimiento del mundo, de la realidad y de sí mismos; partiendo desde el origen de las primeras
corrientes como el pragmatismo, el estructuralismo, psicologismo y bilogismo entre otras. Nos
queda decir finalmente que la filosofía no está para interpretar el mundo como ya lo dijo Marx, sino
para transformarlo.
EL IDEALISMO: Fue Leibniz quien empleó el término idealista al referirse a Platón y a otros
autores para quienes la realidad es la forma o la idea. Estos autores idealistas o formalistas
sostienen doctrinas diferentes de las ya propuestas por otros autores, como por ejemplo, Epicuro,
calificado de materialista. La filosofía idealista de la época moderna se funda igualmente en las
ideas, aunque el significado moderno de la idea no siempre es igual al del platonismo, pero no
podemos separarlo de su sentido antiguo. Algunos autores consideran que es un error atribuir a
Platón la paternidad del idealismo, ya que aunque en Platón hay una teoría de las ideas, es un
idealismo exageradamente realista. El idealismo como doctrina se contrapone al realismo y reduce
lo que podemos percibir por medio de los sentidos y que es accesible al mero pensamiento, ya que
para esta corriente lo que aún no puede verse, puede ser comprendido. El idealismo pretende
reducir el mundo a una actividad del espíritu y pretende identificar lo real con lo racional, el objeto
con el sujeto o la conciencia.
La intuición es una percepción directa de las ideas que excluye toda duda y error. La intuición hace
presente las ideas a la inteligencia, y esta intuye directamente a sí misma y a sus propias ideas.
Godofredo Guillermo Leibniz, su pensamiento.- Define la sustancia como todo centro de fuerza,
de energía y de actividad. Para él las sustancias son infinitas y conforman la estructura metafísica
de los seres, las cuales él llama "Mónadas": "La mónada no tiene partes, no posee extensión,
figura ni divisibilidad. Una cosa no posee figura a menos que sea extensa, ni puede ser divisible a
menos que posea extensión. Pero una cosa simple no puede ser extensa, puesto que simplicidad y
extensión son incompatibles". Las mónadas son los principios constitutivos de las cosas. "La
monadología permite resolver para Leibniz los problemas de las ideas innatas, que fueron
determinantes para la especulación filosófica de siglo". De hecho, acepta el empirismo el cual
sostiene que nada hay en el entendimiento que no haya pasado por los sentidos, y esto rige para
todo, menos para el mismo intelecto.
Emmanuel Kant : Pensamiento. Dice que "nuestro conocimiento deriva en el espíritu de dos
fuentes fundamentales: la primera es la receptividad de las impresiones; la segunda, la facultad de
reconocer un objeto por medio de estas representaciones". El pensamiento, entonces, resulta de la
conjunción de ambas facultades. Intuición y concepto conforman todos los elementos de nuestro
conocimiento. La idea kantiana es la posibilidad de la existencia que determina el uso del
entendimiento en el conjunto de la experiencia completa.
Juan Teófilo Fichte su pensamiento.- Para Fichte el idealismo es toda filosofía que parte de una
reflexión sobre la realidad, aunque estrictamente hablando, idealismo es el sistema que niega la
existencia de las cosas fuera del pensamiento. Es con él con quien irrumpe el idealismo en la
filosofía alemana, al exaltar el yo humano rompe las barreras del racionalismo crítico. "Sostiene
que el principio de la realidad es el yo, el cual construye la parte formal y material de conocimiento.
Todo lo que se le ponga al yo es creado por el yo. La realidad es deducible del yo". Para Fichte lo
real es el producto de la actividad subjetiva y el ser está fundado en la inteligencia: "el primer
principio de la filosofía es precisamente este yo puro o trascendental".
Jorge Guillermo Federico Hegel su Pensamiento.- En Hegel la filosofía es ciencia del hombre
sobre el absoluto mismo. "Pensar es distinto de conocer. Conocer es conocer lo que las cosas son;
tiene un momento esencial que se refiere a las cosas... ". Hegel distingue la mera información
(historia) y el conocimiento conceptual, en el cual yo tengo los conceptos de las cosas (esto serían
las ciencias en las que hay un efectivo saber). Pero hace falta un saber absoluto. La dialéctica del
espíritu según Hegel, atraviesa una serie de estadios antes de llegar al saber absoluto. Para él el
sujeto es un espíritu que se sabe a sí mismo. La filosofía del espíritu sigue al "Ser en sí" (Idea),
que ha retornado de su Ser otro a través de las etapas del Espíritu Subjetivo, Objetivo y Absoluto.
El sistema representa el autodesenvolvimiento del Espíritu Absoluto hasta su realización en la
totalidad de la realidad, mediante un proceso dialéctico de tesis, antítesis y síntesis.
CLASES DE IDEALISMO
Idealismo Absoluto. Lo que la teoría de la ciencia pretende hacer es desarrollar el sistema de las
formas necesarias de representar y conocer, queriendo ser así, una filosofía primera u ontología
fundamental. A eso era lo que en definitiva quería llegar Kant, con su deducción trascendental de
los conceptos puros del entendimiento. En cierta forma Fichte se ubica en ese punto del
pensamiento de Kant, que de hecho quiere completar, "ya que a su juicio Kant se ha quedado a
medio camino". Según Kant, Fichte, ha tomado las categorías de la experiencia, y que de ninguna
manera podrá demostrar que dichas categorías forman "el sistema de las formas necesarias del
obrar" y que son únicamente manera de inteligencia pura. Lo que expresa Fichte es algo exacto.
En Fichte el espíritu lo es todo. Nos encontramos así con la premisa fundamental del idealismo
absoluto, una definida filosofía del espíritu: "Lo absoluto es la idea universal y única que, juzgando
Idealismo Objetivo. Schelling descubre tras el ser, el espíritu, como auténtico ser y fuente del
devenir. Pero siendo este espíritu independiente de nuestro "Yo". Es de esta forma que llegamos al
idealismo objetivo, para explicar aquello, Schelling partió del yo infinito de Fichte y de la sustancia
de Spinoza para armonizarlos con su yo Absoluto, dando origen al principio de infinitud objetiva. La
proposición de la cual parte toda ciencia es: "Yo soy yo". No hay sujeto sin objeto ni objeto sin
sujeto y su enlace es la representación, pues el yo absoluto debe ser pensado. El papel principal
de la filosofía es resolver el problema de la existencia del mundo, y este sólo se resuelve teniendo
en cuenta la identidad entre sujeto y objeto cuya distinción debe trascender el absoluto.
REPRESENTANTES
Aristóteles, su Pensamiento.- Según Aristóteles existen dos rasgos que caracterizan la ciencia:
"es ella un conocimiento fundado, puesto que aquello de lo que se tiene, ciencia estricta, no puede
ser de otra manera de cómo se conoce". El realismo aristotélico, es un realismo natural. El
conocimiento para este sistema se puede entender como una reproducción de la realidad. Para
Aristóteles la inteligencia del hombre está dotada de una capacidad grande de llegar hasta las
cosas y obtener de ella los contenidos del conocimiento. "Aristóteles explica la percepción
mediante que del objeto percibido y a través de un ‘medium’, llega al órgano, y en la que se recibe
la ‘forma sensible del objeto sin materia’. Por eso es necesario que lo percibido exista realmente".
Aristóteles plantea la cuestión del saber que es precisamente lo que él llamó Filosofía Primera, y
dice que todos tienden por naturaleza a saber. También para Aristóteles todo conocimiento arranca
de una percepción sensible. El alma no puede pensar sin representaciones sensibles, y según él, si
falta un sentido, también faltan los correspondientes conocimientos. Por ejemplo, un ciego de
nacimiento no tiene conocimiento de los colores. Es así como Aristóteles demuestra que todo
conocimiento tiene su origen en lo sentidos. Pero a su vez "establece una estrecha relación entre
el conocimiento sensible y el intelectivo. En el conocimiento las facultades tienen sus límites,
porque mientras las facultades sensibles están sometidas a lo singular, la facultad intelectiva puede
llegar hasta la naturaleza de las cosas"
San Anselmo de Canterbury su Pensamiento.- Para San Anselmo "el conocimiento que
adquirimos de las cosas supone la cooperación de los sentidos y de la inteligencia, pero San
Anselmo no precisa el modo de esta cooperación y se contenta con tomar sin profundizar en ellas,
algunas expresiones agustinianas sobre la iluminación del alma por Dios". San Anselmo hace del
realismo una condición necesaria para la sana doctrina teológica, pues si no se comprende el
hecho de que varios hombres reunidos pueden formar un solo hombre, menos se comprenderá
cómo un solo Dios puede consistir en tres personas distintas. Nos dice también, que "si las ideas
son cosas, cada grado de perfección es un grado de realidad, y la idea del ser más perfecto que se
puede concebir nos introduce sin tropiezo en un determinado orden de realidad. El paso de la idea
al ser tenía que tentar al pensamiento de San Anselmo, porque para él las ideas son ya seres". Él
incurre en un realismo exagerado, atribuyendo a los universales un cierto modo de realidad
extramental. La verdad de un conocimiento consiste en su "rectitud", es decir, en que es como
debe ser la captación correcta de su objeto. Al igual que el conocimiento aprehende el objeto, este
objeto conocido tiene su verdad.
Santo Tomás de Aquino su Pensamiento.- Sin duda alguna "el influjo de Aristóteles en Santo
Tomás lo apreciamos al punto de una nueva valoración del saber natural frente al conocimiento de
la fe". Santo Tomás sigue a Aristóteles en la cuestión del origen de nuestro conocimiento y
apoyado en él dice que es natural al hombre llegar a lo suprasensible a través de lo sensible. "Se
rechaza expresamente la idea de que Dios es lo primero conocido, tal como supone la teoría del
conocimiento en las razones eternas". Pues lo primero que en la vida conocemos es la esencia de
las cosas materiales que conforman el objeto propio de nuestro entendimiento. También nos dice
que "el alma humana está situado en el último grado de los seres inteligentes; es la más alejada de
todas las perfecciones del entendimiento divino". A cada forma de ser corresponde una manera
propia de conocer. El entendimiento que poseemos todos, es aquel por el cual más nos
aproximamos a los ángeles. Santo Tomás ha tomado en consideración el hecho de que el conocer
humano sólo es posible mediante un volverse del entendimiento hacia los datos de la fantasía
emanados del conocimiento sensible. Así pues, afirma Santo Tomas: "El Origen de nuestro
conocimiento se halla en los sentidos; explicar el conocimiento humano es definir la colaboración
que se establece entre las cosas materiales, los sentidos, y el entendimiento".
CLASES DE REALISMO
Realismo Inmediato. Toda tentativa para superar la oposición entre el realismo y el idealismo,
está condenada al fracaso. Nos queda el interrogante de si no podríamos llegar al realismo
partiendo del idealismo. Toda la cuestión consiste en sabe si podemos encontrar el ser partiendo
del pensamiento, no hay duda de que es posible, pero hallaremos el ser ideal del idealismo, no el
ser real del realismo. De hecho, podemos afirmar que el realismo no se demuestra y tampoco
necesita demostrarse.
Realismo Crítico. El realismo crítico "pretende superar el realismo ingenuo y el natural. Concibe la
diferencia entre los dos miembros, sujeto – objeto. Cada uno de ellos tiene su función propia". Los
realistas críticos trataron de responder diciendo que los datos inmediatos de la percepción apuntan
a objetos físicos fuera de sí mismo. El realismo crítico piensa que incluso después de la
investigación de Kant sobre la participación que la facultad cognoscitiva del hombre tiene en la
imagen de la realidad objetiva, se puede mantener la posición fundamental del realismo.
Realismo e Idealismo. El realismo idealista admite que buen número de objetos no existen más
que en el pensamiento. "En algunos casos lo que conocemos existen en sí, independientemente
de nuestro conocimiento, de nuestro pensamiento, de toda actividad de nuestro espíritu". Podemos
ver, pues, entre el realismo y el idealismo una verdadera contradicción, y es necesario elegir uno
de los dos términos y excluir el otro. La intención declara Bergson "es no dar la razón ni al
realismo, ni al idealismo".
EL ESCEPTICISMO: "El escepticismo es la facultad de oponer, de todas las maneras posibles los
fenómenos posibles y los noúmenos; y de ahí llegamos, por el equilibrio de las cosas y de las
razones opuestas (isostenia), primero a la suspensión del juicio (epojé) y después a la indiferencias
(ataraxia)." El escepticismo toma una actitud contraria al dogmatismo. Esta corriente tiene una
posición que el sujeto no puede aprehender al objeto. "El sujeto cognoscente depende de una serie
de factores que le impiden llegar al objeto." Para comprender el escepticismo es necesario saber
que: "El escepticismo como doctrina filosófica tiene dos aspectos: Uno teórico y otro práctico.
Desde el punto de vista teórico, el escepticismo es una doctrina del conocimiento según la cual no
hay ningún saber firme, ni puede encontrarse nunca ninguna opinión absolutamente segura. Desde
el punto de vista práctico, el escepticismo es una actitud que encuentra en la negativa a adherirse
a ninguna opinión determinada en la suspensión del juicio (epojé), la salvación del individuo, la paz
interior." El escepticismo no pone en duda el fenómeno, sino lo que se dice de él, y esto es
diferente del fenómeno mismo. El escepticismo empezó propiamente en el siglo III a.C. con Pirrón
de Elis y los pirronáicos que fueron llamados escépticos. Pirrón fue influenciado durante su
expedición militar por la silenciosa sabiduría de los orientales.
SENTIDO Y FASES DEL ESCEPTICISMO GRIEGO: El escepticismo griego tiene cuatro etapas
bien definidas, aunque propiamente no guardan relación entre sí:
Pirrón su Pensamiento.- "Enseñó que la razón humana no puede penetrar hasta la esencia íntima
de las cosas. Lo único que podemos conocer es la manera como las cosas aparecen ante
nosotros." Por lo tanto, de nada podemos estar ciertos, y el sabio debe abstenerse de juzgar. No
podemos fiarnos ni de las percepciones sensibles ni de la razón. No se debe admitir alguna
afirmación teórica. Guardando estos principios se consigue la tranquilidad del alma (ataraxia).
"La preocupación de Pirrón no era la del mundo físico, era la virtud y la felicidad, como también la
crítica dialéctica de las opiniones contrarias." La doctrina de Pirrón se puede reducir a lo siguiente:
"No hay nada bueno sino la virtud, ni malo, sino el vicio. La felicidad consiste en la paz y la
tranquilidad del alma, todo lo demás es indiferente."
Sexto Empírico su Pensamiento. Es con Sexto Empírico que se da la última etapa del
escepticismo antiguo en la forma de empirismo que desarrolla la lógica fenomenológica. "Así nace
una ciencia positivista, ni Hume ni Comte han inventado nada realmente". Sexto sostiene que
debemos suspender el juicio porque tanto la afirmación como la negación son igualmente
persuasivas. No hay criterio de verdad, las demostraciones son relativas, la causa es incapaz de
explicar los hechos. La única actitud racional es la abstención de todo juicio, sólo así se logra la
libertad del espíritu, pues no se sujeta a ninguna escuela o dogma. Pretendía Sexto que el
escéptico debiera ser ante todo un observador, un buscador y cuestionador que no niega ni afirma
nada, teniendo en cuenta que el escéptico no pretende negar la realidad, pero sí los juicios sobre la
realidad. Los argumentos más conocidos de Sexto se encuentran en los llamados "tropos", en el
octavo tropo Sexto dice: "Todas las cosas son relativas, nos vemos obligados a suspender nuestro
juicio sobre lo que son absolutamente y por naturaleza."
EL ESCEPTICISMO MODERNO
Los rasgos concretos de esta nueva época cobran plenitud y nitidez en la contra imagen negativa
del escepticismo. "Si se quiere llegar a comprender el escepticismo como un factor necesario del
pensamiento, no se debe perder de vista esta significación y este rendimiento indirecto." Las
proposiciones escépticas, aunque por su contenido se remonten a las fórmulas antiguas, aparecen
bajo un signo opuesto. La filosofía griega vuelve a ser maestra; pero lo es ahora en un sentido
nuevo: "La época moderna se vuelve, no a sus soluciones más maduras y más altas, sino a los
últimos problemas y a las últimas dudas a que llega y con que concluye, para asimilárselas
interiormente y crear con ello, la condición fundamental para su propia solución futura." Lo que en
la antigüedad aparece como resultado final de una desintegración práctica, en esta etapa moderna
se presenta como un punto de partida.
Representantes
"El mérito lógico indirecto del escepticismo es haber desarrollado esta concepción hasta darle
completa claridad." Para Montaigne, el saber no nos comunica la forma y naturaleza de las cosas,
sino solamente la peculiaridad del órgano sobre el que las cosas actúan.
David Hume su Pensamiento.- El espíritu analítico le llevó al escepticismo, como dice él: "La
estéril roca en el que se ve reducido a casi la desesperación de reconocer la imposibilidad de
enmendar o corregir [...] la desventurada condición, debilidad y desorden de las facultades." Para
Hume "un verdadero escéptico desconfiará de sus dudas filosóficas" lo mismo que de sus
convicciones filosóficas. La duda escéptica surge naturalmente de una reflexión profunda e intensa
sobre la cuestión de los hábitos de pensamiento. "Quien profese un escepticismo estricto, habrá de
enfrentarse, no sólo al embarazo de tener que violar sus principios teóricos para atender a las
exigencias prácticas, sino también a la compulsión natural a romper con el intolerable talante de la
melancolía y delirio filosófico que toma posesión del escéptico tras un ataque de concepciones
metafísicas".
Hume, en más de una ocasión llegó a la existencia del genuino escéptico, y al respecto nos dice:
"Que el único resultado del escepticismo es un asombro momentáneo, irresolución y confesión." Si
somos filósofos debemos permanecer sólo sobre principios escépticos. "Toda realidad no es más
que un puro fenómeno o hecho de conciencia, no hay sustancia ni material ni espiritual, la
sustancia no es más que un concepto complejo basado en la relación de la identidad y de
permanencia en el tiempo"; esto lo llevó a profesar un fenomenismo escéptico.
Pedro Bayle, su Pensamiento.- La táctica de Bayle consiste en plantear problemas por todas
partes, sin manifestar nunca su propio pensamiento. Acumula antinomias enfrentando la ciencia a
la fe. Su arma favorita es la historia. Fue un escéptico puro y simple que manifestó en todo
momento una cautela. Lo que el propio Bayle escribió en el "Prefacio" de la primera edición del
Diccionario, parece confirmar esta opinión. Lo que pretendió fue poner de relieve la contradicción
entre razón y fe y la esterilidad de las controversias teológicas de su tiempo: "En vez de discutir,
hay que ser tolerante con todas las opiniones, pasando de la contradicción a la duda, de la duda a
la indiferencia y de la indiferencia a la tolerancia". Voltaire ha dicho que en ninguna línea de Bayle
hay un ataque directo al cristianismo, pero tampoco hay una sola línea que no mueva al
escepticismo y a la irreligión. Bayle no niega pues todo esto y se limita a señalar que en todas las
cosas se encuentran razones para dudar y que nuestra razón no es capaz de descubrir por sí
misma la verdad.
EL DOGMATISMO: La palabra "dogma" de origen griego significa doctrina fijada. Para los
primeros filósofos significó "opinión". El dogmatismo es una escuela filosófica que: "Da por
supuestas la posibilidad y la realidad del contacto entre el sujeto y el objeto"
Dice que "los objetos de la percepción y los objetos del pensamiento nos son dados de la misma
manera: directamente en su corporeidad." Pero el conocimiento para esta corriente no es un
problema: "suponen la capacidad cognoscitiva del hombre y suponen que la realidad de hecho
existe; su preocupación es la naturaleza." El dogmatismo se da en los siglos VII y VI a.C.: "El
dogmatismo, al ser la actividad propia del hombre ingenuo es la más antigua y primigenia posición
tanto en el sentido psicológico como en el histórico. En el período originario de la filosofía griega
domina de un modo casi general." Las reflexiones epistemológicas, no aparecen entre los
presocráticos (los filósofos jonios de la naturaleza, los eleatas, los pitagóricos). Ellos son
principalmente teóricos del mundo natural, lo que escriben entra en la designación genérica sobre
la naturaleza. "Estos pensadores se hallan animados todavía por una confianza ingenua de la
capacidad de la razón humana." Para ellos el conocimiento no presenta ningún problema, están
imbuidos en el ser y absorbidos por la naturaleza. Ella es la realidad que existe por debajo de todas
las "cosas", y que, aunque es común a todas se distingue de ellas. En cambio las "cosas" múltiples
más que realidades, son apariencias mudables, inestables y de duración limitada: "Esta naturaleza
la entienden los presocráticos en un doble sentido: como ‘substratum’ inmutable del ser, por debajo
de todas las mutaciones y de las cosas, y también, como fuerza que hace llegar las cosas a ser,
como una fuente inagotable de seres."
REPRESENTANTES
Tales de Mileto su Pensamiento.- Tales cree encontrar el principio básico (arjé), señalando al
agua como principio de todas las cosas. Pero este principio no es sólo el fundamento de las cosas
sino el principio de la vitalidad, de todo lo viviente. "Lo que constituye el mérito histórico del milesio
es, sin duda, el concepto de principio originario de todo ser, concepto que fue él el primero en
haber definido." Dos tesis le fueron atribuidas a Tales. La primera, que todo procede del agua.
Sobre ésta nos informa Aristóteles: "Pero, en cuanto al número y a la especie de tal principio (el
primer principio de todas las cosas) no todos dicen lo mismo, sino que Tales, el iniciador de la
filosofía, afirma que es el agua (por eso también es que manifestó que la tierra estaba sobre el
agua)." Ahí tenemos no una sino dos afirmaciones "acuosas". La segunda, la idea de que la tierra
descansa sobre el agua, parece más bien una idea astrofísica. Todo procede del agua; es decir,
que la multiplicidad fenoménica del mundo procede de algo simple. El mundo tiene pues una
arquitectura inmanente. Existe un supuesto adicional en la "inocente" frase de Tales; se trata de
que la estructuración del universo, sea, en el mito y la religión, exclusiva y mistérica competencia
de los dioses. Lo anterior es un primer desafío a los dioses; paradójico si se tiene en cuanta la otra
tesis del sabio. Esta segunda tesis de Tales dice que todo está lleno de dioses. Esta tesis está
ligada a su opinión sobre los imanes y el ámbar. Leamos primero lo que nos dice Diógenes
Laercio: "Aristóteles e Hipias dicen que Tales atribuyó alma a cosas inanimadas, demostrándolo
por la piedra imán y por el ámbar."
Pitágoras, su Pensamiento.- Pitágoras de movió en la dirección del dualismo órfico, de los cuales
tomó la doctrina de la transmigración de las almas. Por lo cual dice que el alma procede de otro
mundo, se ha manchado con el pecado y ha de llevar ahora, encadenada al cuerpo, una vida de
expiación, hasta que logre verse libre del cuerpo. Dice que el número es el principio (arjé) de todas
las cosas. Con ello se pone el principio de los seres, no en la materia, como hasta ahora, sino en la
forma. El número es lo que da forma, lo que hace de lo indeterminado algo determinado. Este
descubrimiento del número ha sido muy productivo para el desarrollo de las modernas ciencias de
la naturaleza, que viven cada vez más del número. Por lo tanto, siguiendo con la concepción
pitagórica, las relaciones de los cuerpos del universo se expresan a través de números y se
manifiestan ordenadas y proporcionadas. Él pone el fundamento del número en la forma y en su
naturaleza. Pitágoras, además, plantea la teoría de la eterna marcha circular de todas las cosas,
que tuvo su expresión culminante en la idea del cosmos. En el gran año cósmico se nos revela esa
idea de armonía. Así, el proceso cósmico no es una marcha rectilínea, sino que se desarrolla en
grandes ciclos: estrellas y sistemas cósmicos vuelven siempre a su sitio y el reloj del mundo torna
a recorrer el mismo camino de eternidad en eternidad. Decía: "yo me volveré a encontrar ante
vosotros con mi cayado."
Heráclito, su Pensamiento.- "Todo fluye", es el principio. Nada permanece en un ser: "No puede
uno bañarse dos veces en un mismo río", las aguas han pasado, otras hay en lugar de las primeras
y aun nosotros mismos somos ya otros. Para Heráclito, el arjé no sería ni el agua ni el ápeiron, sino
el devenir: "Ningún ser humano ni divino ha hecho este mundo, sino que siempre fue, es y será
eternamente fuego vivo que se enciende según medida y según medida se apaga".El fuego es
para Heráclito no una determinada substancia corpórea, sino un símbolo de la eterna inquietud del
devenir con sus incesantes subidas y bajadas. El devenir es una cierta tensión entre los contrarios,
y esa tensión es la que pone en curso el movimiento. Este devenir es una sintética pervivencia de
los contrarios: "no comprenden cómo lo discorde no obstante, concuerda. Es una armónica junto a
opuestos como el arco y la lira." La oposición para Heráclito es algo fecundo, lleno de vida y de
fuerza creadora, y en este sentido se ha de entender su aforismo: "La guerra es padre de todas las
cosas, es de todas las cosas rey."
Parménides, su Pensamiento.- Para Parménides no hay un devenir, sino un ser, y este ser es
compacto, es uno y todo. Sostiene la unidad del cosmos de una manera extrema, sin cambio, sin
movimiento, en prefecto reposo, se coloca de un modo consciente en el pensamiento como vía
única hacia la verdad. En su poema enfatiza sobre el peligro de caer en las vías de la experiencia
sensible. La distinción entre conocimiento sensible y conocimiento intelectual es lo que goza de
aceptación en todo decurso de la historia de la filosofía. Toda forma de racionalismo caminará por
las vías descubiertas por Parménides.
REPRESENTANTES EN LA ANTIGÜEDAD
Gorgias, su Pensamiento.- Gorgias también perteneció al grupo de los que suprimieron el criterio
de verdad, no por las mismas dificultades que Protágoras y su escuela, En su libro "De la
naturaleza o sobre el no ser", establece gradualmente tres tesis que constituyen la más alta
expresión del "nihilismo filosófico": "La primera, nada es; la segunda, si algo fuese, sería
incognoscible; la tercera, si algo fuese y lo conociésemos, sería incomunicable a los demás." Con
la primera proposición niega Gorgias la realidad; con la segunda, el conocimiento, y con la tercera,
la validez del lenguaje. Un escepticismo tan radical jamás se ha vuelto a dar en la historia.
Defiende la primera proposición así: nada es, ya que si algo fuese, o habría comenzado a ser, o
sería eterno. No puede comenzar a ser, según demostraron ya los eleáticos, luego tendría que ser
eterno; mas lo eterno es infinito, pero lo infinito no existe en parte alguna. La incognoscibilidad de
lo real la intenta justificar por la falta de homogeneidad entre el ser y la mente; el defecto de validez
en el lenguaje, por la incongruencia entre la palabra y el pensamiento que ella expresa. La moral
para Gorgias es puramente circunstancial, en cambio para Protágoras es un conjunto de reglas
establecidas por cada grupo social, lo que deriva que la moral puede ser enseñada y aprendida.
Con Gorgias y Protágoras se extingue la primera generación de sofistas, ellos contribuyeron a dar
nuevos rumbos a la especulación filosófica griega.
supresión de los presupuestos teológicos encubiertos de la tradición. "La ilusión del conocimiento
absoluto es uno de los supuestos: no hay conocimiento más que en los límites de la especie
humana y validez para ésta, exclusivamente; no tenemos un conocimiento del ser en sí de las
cosas, sino de su ser para nosotros, para los miembros de una especie biológica determinada".
Nietzsche después de haber abandonado a sus maestros Wagner y Shopenhauer es influido
totalmente por la ilustración y los hombres de ciencia, y hasta por el positivismo. De entonces son
sus ideas del agnosticismo metafísico y del eterno retorno, así Nietzsche se atreve a negar la
posibilidad de la metafísica al igual que todo conocimiento de Dios y la inmortalidad del alma.
Conjuga esta pérdida de la fe con la afirmación de la voluntad de vivir presente en su inicial periodo
de pensamiento: "Si el mundo es múltiple, cambiante y aparente, y el hombre está guiado por esa
multiplicidad a través de los instintos, no podrá existir nunca la verdad absoluta; frente a la
metafísica platónica y cristiana, Nietzsche reclama una visión irracional del Universo. La verdad no
puede ser algo absoluto ni definitivo, sino que será siempre relativa, individual, o como el mismo lo
expresó "la verdad consiste en estar siempre en el error". Dentro de esta relatividad, será más
verdadera aquella perspectiva que favorezca la vida, aquella que siga los instintos vitales".
REPRESENTANTES
John Locke, su Pensamiento.- Para Locke el origen del conocimiento es la experiencia, para lo
cual el afirma: "Todo cuanto la mente percibe en sí misma o es objeto inmediato de percepción, de
pensamiento o de entendimiento, a todo esto llamo yo idea." Para él, idea es todo aquello que
pienso y percibo o lo que en nuestra época llamamos vivencia. La percepción puede ser de dos
clases: "Percepción externa mediante los sentidos o sensaciones, y percepción interna de estados
psíquicos o reflexión." Estas dos operan juntas. También hay dos clases de ideas: simples y
compuestas. Las simples llegan directas de un solo sentido o de varios al mismo tiempo, así como
pueden llegar tanto de la sensación como de la reflexión, o juntas. Las ideas complejas son el
resultado de la actividad de la mente. Las ideas simples dejan huella en la mente, es ésta la razón
por la cual no pueden cambiarse. Las ideas complejas están fundadas en la memoria. "El
George Berkeley, su Pensamiento.- Berkeley parte de la doctrina establecida por Locke. No cree
en las ideas generales, tampoco existe para él la materia. Aduce que: "todo el mundo material es
sólo representación o percepción mía. Sólo existe el yo espiritual, del que tenemos una certeza
intuitiva." La filosofía de Berkeley es sorprendente en el sentido de que una formulación abreviada
de la misma, la hace aparecer tan alejada de la concepción del mundo del hombre corriente, que
atrae inevitablemente la atención. Los objetos, según Berkeley, del conocimiento humano son o
ideas impresas realmente en los sentidos, o bien, percibidas mediante atención a las pasiones y a
la operaciones de la mente o, finalmente, ideas formadas con ayuda de la imaginación y de la
memoria.
David Hume, su Pensamiento.- "El punto clave del pensamiento de Hume reside en su teoría de
la asociación de las ideas." Es Hume quien lleva a sus últimas consecuencias la dirección empirista
iniciada con Bacon. Para él las ideas son copias borrosas y sin viveza de las impresiones directas.
Según Hume, tanto la percepción como la reflexión nos aportan una serie de elementos que
atribuimos a la sustancia como soporte de ellos. Pero no limita su crítica a las sustancias
materiales sino al propio yo. Para Hume el conocimiento no puede llegar a alcanzar una verdad
metafísica. Tampoco acepta que existan ideas innatas, ya que todos los contenidos de la
conciencia provienen de la experiencia.
EMPIRISMO LÓGICO: Se considera al empirismo lógico como la corriente más influyente, ya que
es ésta la continuación del positivismo. El empirismo lógico está bastante influenciado por la
tradición filosófica inglesa del nominalismo y del empirismo. El empirismo lógico da un paso de
mucha importancia, al reconocer juicios como 3+2= 5, que no se derivan de la experiencia. "Se
llama empirismo lógico porque presta gran atención a la lógica y a la matemática".
El racionalismo entiende la vuelta al sujeto como una vuelta a la razón, al tiempo que como una
desvirtuación de la sensibilidad. Conocemos ya la duda sistemática de Descartes, que a través de
una crítica radical a la experiencia sensible, conduce a las últimas condiciones indudables de todo
conocimiento en el sujeto. Esas condiciones de las que depende todo conocimiento, son las ideas
o principios de la razón. Existe en el sujeto una percepción clara y distinta de los primeros
principios del conocimiento que no tiene nada que ver con la sensibilidad, sino que se realiza de un
modo puramente racional. Así como los principios de las matemáticas se derivan lógicamente de
unos axiomas o principios primeros, así también la filosofía tiene que partir de las primeras ideas y
principios, y desarrollarlo todo en forma lógico-racional. Para el racionalismo está claro que la
razón ha recibido de Dios sus ideas y verdades innatas.
REPRESENTANTES
Metafísica del ser. En el plano del ser nos encontramos con tres órdenes: el material, el espiritual
y el sobrenatural.
• Material: no se demuestra racionalmente, basta con notar las relaciones que los cuerpos
guardan entre sí y sobre todo con el hombre.
• Espiritual: Se demuestra probando que el hombre posee facultades espirituales diversas a
las materiales.
• Sobrenatural: Es atestiguado por la fe como el motivo más poderoso.
"Entre cada orden media una distancia llamada "trascendencia". Esta distancia entre lo material y
lo espiritual es infinita."
EMMANUEL KANT, su Pensamiento. El aporte filosófico de Kant es tardío, empezando por varios
años de silencio, inicia su obra crítica con la "La crítica de la razón pura" en 1781, la cual cuenta
además con otras dos críticas de la razón pura práctica (1788), y la de la facultad de juzgar (1790).
Crítica de la razón pura. La crítica de la razón pura no es una obra de fácil interpretación, sólo
persigue objetivos teórico-científicos, o constituyen intereses de la razón práctica. Esta obra funda
• Universalidad
• Necesidad
• Experiencia
• Carácter progresivo, sintético del saber.
Los juicios. El conocimiento puede ser a priori o a posteriori; por tanto; la ciencia requiere un
saber a priori. La verdad y el conocimiento se da en los juicios; una ciencia es un complejo
sistemático de juicios. Se pueden clasificar éstos en analíticos y sintéticos. Los juicios analíticos
son aquellos cuyo predicado está contenido en el sujeto; los sintéticos son aquellos cuyo predicado
no está contenido en el concepto del sujeto, sino que se une o añade a él.
Juicios a priori y a posteriori. Hay que decir que los juicios analíticos son a priori o juicios de
experiencia obtenidos por análisis del concepto, y los sintéticos, a posteriori. "Hay juicios sintéticos
a priori que con los que interesan a la ciencia, porque cumplen dos condiciones: son por una parte
a priori, es decir universales y necesarios, y por otra, sintéticos, esto es, aumentan efectivamente
mi saber".
Crítica de la razón práctica. "Kant incluye en la temática de la razón práctica no sólo los
problemas de la ética tomada en un sentido estricto, sino también todo lo relacionado con la
filosofía del derecho, del estado y de la religión"
El imperativo categórico. Kant plantea el problema de la ética como la cuestión del bien supremo,
los bienes pueden ser buenos para otra cosa o buenos en sí mismos, y Kant dice que la única cosa
que es buena en sí misma es la buena voluntad. El problema fundamental aquí queda trasladado
no a las acciones, sino a la voluntad que las mueve. Kant hace una ética del deber ser; y una ética
imperativa que obligue, pero la mayoría de los imperativos no sirven para fundamentar la ética
porque son hipotéticos, es decir, dependen de una condición. Por tanto Kant, busca un imperativo
categórico que mande sin ninguna condición, pues la obligatoriedad del imperativo categórica ha
de encontrarse en él mismo. Por otro lado, la buena voluntad es la que quiere por puro respeto al
deber: "Si yo hago una acción buena porque me gusta o por temor, no tiene valor moral." El
imperativo categórico se expresa de diversas formas, pero la fundamental es: obra de modo que
puedas creer que lo que haces sea ley universal de la naturaleza.
La existencia de Dios como un postulado de la razón práctica. La ley moral nos conduce, en
primer lugar, a la moralidad que puede llegar a ser resuelto en una eternidad, en el postulado de la
inmortalidad. En segundo lugar, nos mueve a la posibilidad de la existencia del bien supremo o la
felicidad, esto es, a la experiencia de una causa a este efecto, o sea, a Dios como necesariamente
perteneciente a la posibilidad del bien supremo. "Dios no es el alma del mundo. El concepto de
Dios es el concepto de un ser que es causa suprema de las cosas del mundo y es persona. Dios
se concibe como un ser supremo, la inteligencia suprema, el bien supremo, el cual posee derechos
y es una persona. Un ser para el cual todos los deberes humanos sean órdenes es él."
La estética. Para Kant, hay dos juicios que aplicamos espontáneamente aparte de los juicios del
entendimiento y la razón y de las decisiones morales: Ellos son el estético y otro teleológico o de
finalidad. Son reacciones casi inmediatas pero no instintivas, separadas de conceptos. El juicio
estético entonces, se encarga de lo bello y lo sublime.
los pensamientos con los fines prácticos del hombre, en que aquellos resulten útiles y provechosos
para la conducta práctica de éste." En general, para las diversas formas de pragmatismo, la verdad
radica en la utilidad y en el éxito, por lo tanto, todo conocimiento es práctico si sirve para algo, si es
posible de realizar.
El fundador del pragmatismo es el filósofo norteamericano William James, del cual procede el
mismo nombre "Pragmatismo". Otro precursor del pragmatismo fue Federico Nietzsche, quien dice:
"la verdad no es un valor teórico, sino también una expresión para designar la utilidad." Y según él,
sirve para designar el poderío. Esbozos de pragmatismo podemos ver de manera indirecta y en los
comienzos de la filosofía, en los sofistas, quienes con interés de educar o de instruir a las gentes,
lo hacían esperando una remuneración, y para ello empleaban la palabra. Los sofistas enseñan un
saber de cara a la vida pública: educan para hacer política en el ágora, para hacer triunfar su
opinión en las discusiones, para defenderse en los juicios. La función del conocimiento es buscar el
éxito en la vida política, y por esto, tiene pues, un sentido pragmático.
REPRESENTANTES
William James, su Pensamiento.- La religión. Para James las ciencias sólo se convierten en
verdades cuando son útiles, por consiguiente, la utilidad debe ser la medicina de la ciencia: "La
utilidad para James no se reduce a la satisfacción de las necesidades materiales del ser humano,
sino a todo cuanto sirva para el desarrollo del hombre en la sociedad; en este sentido la creencia
práctica, por ejemplo el amor y la simpatía, logra efectos sociales eficaces en el aspecto moral,
como también la Religión será verdadera función de sus resultados." No existe realidad absoluta;
las cosas verdaderas se van construyendo con la elaboración humana a base de un núcleo
incognoscible: "Este fenomenismo se mitiga diciendo que si un mundo real trae consecuencias
prácticas para la vida, tendrá significado... La distinción de bueno o malo no proviene del objeto,
sino de sentimientos conscientes de las reacciones viscerales. La religión debe admitirse por su
valor pragmático; el fenómeno religioso, tiene su explicación en el subconsciente, que es una
personalidad educada en la penumbra y que actúa sin ser percibida por la experiencia."
De esta manera se explica que el individuo quiere librarse de una inquietud recurriendo a un ser
superior a quien debe reverencia; para James, los valores religiosos no son un saber demostrable
si son sumamente prácticos. "El hombre puramente intelectual y teorético está expuesto al error en
toda encrucijada, se decide de este modo o del otro." Así mismo, la religión pertenece al dominio
privado e interior del hombre, cuya esencia es el sentimiento y la acción, por lo cual, el objeto de la
religión no es un objeto exterior e intelectual, sino subjetivo, ordenado a la acción.
Psicología. James tratará de estructurar una consciencia a la que considera como distinta del puro
orden físico. "No existe, la consciencia dividida en trozos o estados, sino que es una continuidad
psicológica. Si la consciencia no es reductible a los hechos fisiológicos, existe, no obstante, una
íntima relación entre aquélla y estos, a través del cerebro y el sistema nervioso."
Teísmo. El teísmo o "espiritualismo" dice que la mente no solo atestigua y anota los hechos, sino
que también actúa y opera con ellos, es decir, que el mundo es guiado, no por sus elementos
inferiores sino por los superiores. "La materia es grosera, tosca, rastrera; el espíritu es puro,
elevado, noble; y puesto que está en consonancia con la dignidad de Universo conceder la
primacía a lo que parece superior, debe afirmarse el espíritu como principio directivo."
Pierce, todo proceso racional e investigativo tiene como único fin establecer creencias; sus ideas
se oponen a cualquier concepción necesarista material o espiritual porque según él, la ciencia es
por su naturaleza probabilista. "El conocimiento sólo tiene sentido en la medida en que nos depara
reglas para la acción, en la adecuación de la determinación de la conducta con sus resultados. La
función del pensamiento, de la razón, es la de darnos a conocer lo desconocido, el paso de una
situación de incertidumbre a un estado de creencia."
Pierce estableció un método para averiguar la significación de las palabras difíciles y concepciones
abstractas; más concretamente, Pierce trató de clasificar las cuestiones metafísicas tradicionales, y
en ocasiones, eliminarlas como sin sentido. "El pragmatismo de Pierce, es sobre todo, lógico, a
diferencia de la imagen habitual, deriva de una interpretación parcial e inexacta de la forma que
adquirió en la obra de James. Pero hay que advertir que el aspecto lógico no es ajeno a James, ni
el práctico a Pierce. La función del pensamiento es para éste producir hábitos de acción." El
pragmatismo es el principio de que todo juicio teórico expresable en una frase en modo indicativo
es una forma confusa de pensamiento, cuya única significación, está en su tolerancia a reforzar
una máxima práctica correspondiente, expresable como una frase condicional ligada en el modo
indicativo.
"El pragmatismo por tanto, s un método o una regla para aclarar las ideas, para determinar su
significado... Pierce formula el principio del pragmatismo diciendo: Para comprobar el significado de
una concepción intelectual, hay que considerar las consecuencias prácticas que podrían derivarse
necesariamente de la verdad de tal concepción; y la suma de tales consecuencias constituirá el
significado completo de la concepción."
John Dewey, su Pensamiento.- Dewey define a menudo su filosofía como naturalismo empírico o
empirismo naturalista. La experiencia es la base de su teoría y precisamente por ella debe
desecharse toda idea de trascendencia, porque la experiencia enseña que todo cambia, tonto en el
orden material como en el espiritual. "Las ideas sólo tienen un valor instrumental para la acción en
la medida en que ellas estén al servicio de la experiencia activa; de donde el valor de una idea
radica en su éxito." De este modo, el pragmatismo se convierte para él en un general
"instrumento". Así mismo, el pragmatismo no es para Dewey una realidad última, un absoluto, un
proceso que cree la realidad objetiva en sentido metafísico. Para él "el pensamiento es una forma
altamente desarrollada de la relación entre estímulo y la respuesta al nivel puramente biológico";
en la interacción ambiente-hombre, el fin del pensamiento estimulado por una situación
problemática, es transformar o reconstruir el conjunto de condiciones antecedentes que han
planteado un problema o una dificultad. El hombre en su libertad puede reaccionar ante una
situación problemática de un modo inteligente. Para Dewey, la filosofía es verdadera sabiduría a lo
antiguo, no conocimiento, sino aplicación de lo conocido a la conducta inteligente de las acciones
de la vida humana. El hombre incrustado en el mundo tiene por destino modificar la naturaleza y
darle significado, de tal forma que el hombre pragmático se valga de la técnica y no de ilusiones
metafísicas. El hombre piensa solo cuando hay dificultades que superar y esto indica que el valor
de la idea es únicamente instrumental y se mide por su éxito. "La verdadera revolución filosófica no
sería la kantiana sino la pragmatista, cuando nos enseña que el conocimiento no debe pretender
conocer la realidad, sino utilizarla."
EL MATERIALISMO: El Materialismo es una doctrina según la cual todo lo que existe no está
determinado y se explica por algo superior y previo a lo experimentable y aprehendible
empíricamente (Dios, espíritu, inteligencia del mundo, ideas), sino que está determinado en su ser
sólo por algo material y en su comportamiento sólo por la causalidad eficiente. "Desde la antigua
Grecia con Parménides en el 540 al 470, se definen como fundadores del materialismo a los
mismos fundadores del Atomismo: Leucipo (siglo V a.C.), y Demócrito (460 – 370 a.C.)". Por ello,
el materialismo es tan antiguo como la filosofía: sus exponentes del siglo XIX lo reexpusieron en el
lenguaje de la ciencia contemporánea y lo expresaron como una concepción del mundo que pone
la materia como primer principio de toda la realidad y considera toda forma y toda energía, lo
mismo que la vida y la conciencia, como derivados de la materia misma. La materia es entendida
como sustancia originaria, único fundamento existencial del mundo. El materialismo "rechaza todo
dualismo de materia y espíritu y lleva a la negación de Dios". La materia no ha sido creada, es
eterna e infinita, su causa hay que buscarla en ella misma.
REPRESENTANTES
Carlos Marx. Nació en Teveris (Alemania) en 1818. De familia y confesión religiosa judía, pero
perdió la fe desde muy joven cuando su padre se convirtió por motivos políticos y económicos al
protestantismo, realizó sus estudios en Boon y Berlín donde se doctoró y entró en contacto con los
filósofos de la izquierda Hegeliana. Con sus amigos editó una revista llamada: "La Gaceta
Renana", la cual fue prohibida por el gobierno. En 1843 contrajo matrimonio y se trasladó a París
donde conoció a Friederich Engels, el cual se convirtió en su gran amigo y compañero, tanto en la
vida como en las obras políticas y literarias. De aquí en adelante anduvo de país en país, pues
donde llegaba pronto lo expulsaban por sus ideas políticas y sociales, hasta que se establece
definitivamente en Londres, donde murió en 1883. entre sus obras mas importantes están: "El
Capitalismo", que se publicó en tres partes en tiempos distintos: la primera división la publicó él
mismo en 1867, la segunda Engels en 1885 y la tercera después de la muerte de ambos en 1895.
Otras obras son: "El Manifiesto del Partido Comunista", "La Ideología Alemana", "La Sagrada
Familia", "Manuscritos Económicos y Filosóficos".
Pensamiento . "El pensamiento de Marx estuvo claramente influenciado por cuatro autores: Hegel,
Feuerbach, Saint Simon y Prudhon". De Hegel tomó el método dialéctico pero aplicado a la materia
y no al espíritu; de Feuerbach asimila el materialismo ateo; de Sanit Simon y Prudhon sus ideas
económicas. Marx consideró que la dialéctica fue el mayor descubrimiento de Hegel como método
en el materialismo; el progreso de la ciencia demuestra que ésta es la ley, tanto de la naturaleza
como del pensamiento. "Esta dialéctica se presenta entonces en las típicas etapas de tesis,
antítesis y síntesis; la aplicación más importante de estas etapas dialécticas está en la
interpretación del devenir histórico como una continua lucha de clases". Marx dice que la praxis es
lo mismo que la acción. Esta es la orientación final de todo el pensamiento de Marx, lo cual dice no
quedarse en la mera contemplación o en la teoría.
En cuanto al ateísmo nos dice Marx que "el hombre es para el hombre el ser supremo, no es Dios
quien ha creado la materia, sino que es la materia, concretamente el cerebro humano, el que ha
creado la idea de Dios. El hombre ha brotado del proceso evolutivo de la materia animada por un
movimiento ascendente cuyo punto culminante es el cerebro humano que segrega el espíritu". No
es el espíritu quien crea sino que éste entendido materialmente es el que alumbra al espíritu y a la
idea; los cuales no tendrían sustento si no fuera por la fisiología cerebral. El cerebro es un producto
social. El hombre no es otra cosa que el resultado de influencias físico – fisiológicas y sociológicas
que lo determinan desde fuera y hacen de él una cosa entre las cosas. El pensamiento de Marx
estuvo influenciado por el socialismo y nos dice que el ser humano es el conjunto de las relaciones
sociales, ya que el individuo no tiene humanidad sino sólo en y por la sociedad. El trabajo
naturaliza al hombre, lo objetiviza en las cosas. Marx nos dice que "el capitalismo es una
explotación del trabajador, lo cual trae como consecuencia en primer lugar, del lado del trabajador,
que éste se convierta en proletario". Lo que quería Marx ante todo era una sociedad sin clases; el
estado queda suprimido o mejor se suprime así mismo por una debilitación progresiva y la
administración de las cosas sustituyen al gobierno de los hombres. Con el comunismo hallamos de
nuevo el humanismo real que engloba y absorbe el humanismo teórico que había sido obtenido ya
desde antes al suprimir toda religión.
CLASES DE MATERIALISMO
Materialismo Dialéctico. "Es una concepción filosófica científica del mundo, fue creado por Marx y
Engels. Surgió en la década de 1840 y se ha desarrollado en indisoluble conexión con los
resultados de la ciencia y la práctica del movimiento obrero revolucionario". El nacimiento del
materialismo dialéctico representó una auténtica revolución en la historia del pensamiento humano
y en la historia de la filosofía, por la concepción del mundo y por la filosofía materialista, al igual
que por la concepción dialéctica del mundo. Se basa en los resultados más recientes de la ciencia
natural. Surgió como síntesis filosófica que abarca en una concepción única toda la compleja red
de fenómenos de la naturaleza, de la sociedad, del pensar humano como idea de transformación
práctico – revolucionario del mundo. El materialismo dialéctico tiene como piedra angular la teoría
relativa a la naturaleza material del mundo, al hecho de que en el mundo no existe nada al margen
de la materia y las leyes de su nacimiento y cambio. Es enemigo de todas las representaciones
acerca de las esencias sobrenaturales, pues la naturaleza se desarrolla y alcanza sus formas
superiores, no en fuerzas del más allá, sino por las causas dadas en ella misma, en sus leyes. El
materialismo dialéctico constituye una ciencia en desarrollo, con cada descubrimiento científico y
con el cambio de las formas de la vida social. Constituye la base filosófica del programa, de la
estrategia y de la práctica de toda la actividad de los partidos comunistas.
La historia, son productos de resultados de las acciones de los hombres, bien sea individualmente
o bien en colectividades naturales o artificiales. La historia no la han hecho ni el espíritu universal,
ni el espíritu nacional sino hombres concretos, particulares y existentes, mediante acciones
realizadas en un tiempo determinado. La historia requiere continuidad, y ésta, en el individuo
aislado, solamente se da mientras dure su vida, pues ella se constituye por acciones, relaciones
que rebasan el orden físico o biológico, entrando en el de la contingencia y, por lo mismo, en el de
la libertad. La historia no se repite jamás, y la han hecho casi siempre por separado, los distintos
grupos étnicos, raciales, sociales o políticos muchos de los cuales han vivido en un aislamiento
casi absoluto, sin influencias apreciables entre sí. "Con esta visión de la historia se da inicio a la
corriente que se llama Historicismo. Este nombre fue dado por K. Werner en 1881 a la filosofía de
la historia de Vico, esto coinciden en subrayar el papel decisivo desempeñado por el carácter
histórico o la llamada historicidad del hombre y en ocasiones de la naturaleza". El historicismo
implica, por tanto, una comprensión del hombre en la historia y por la historia, y toda la vida
humana, con sus ideologías, sus instituciones y estructuras, habría de comprenderse en función de
la historia y según una perspectiva histórica.
El historicismo está muy relacionado con el aspecto antropológico, que adscribe la historicidad al
hombre y sus producciones bajo la influencia de las ciencias del espíritu, al igual que con el
aspecto cosmológico que, bajo la influencia del evolucionismo extiende la categoría de lo histórico
al mundo entero. Lo mismo cabe darse en una relación del historicismo con lo gnoseológico,
ontológico y religioso como con muchas esferas de la teología actual.
REPRESENTANTES
Guillermo Dilthey, su Pensamiento.- Quiere entender la vida desde la vida misma, es decir, sin
remontarse a un grado superior como la metafísica o al mundo del valor abstracto lo cual lo han
convertido en un gran psicólogo e historiador de las ciencias del espíritu. La filosofía de la historia,
lo mismo que en el hombre, hay una escritura también en las ciencias del espíritu hay un tipo
histórico que por medio de la comparación entre las diversas formas de concebir el mundo, nos
dan las manera de concebir o mejor de interpretar los fenómenos históricos pues estos tipos son
formas de vida misma, es la vida la que está operando en ellos, por eso la mentalidad de Dilthey es
puramente historicista, pues donde no hay más que vida y ésta se concibe meramente como
tiempo que fluye incesantemente. Todo es singular y único sin cesar surge lo nuevo, pero sin que
aparezca lo normativo o universal. Aunque este tipo de filosofía es muy importante, Dilthey no llegó
a superar el relativismo que conlleva, aunque lo intentó repetidas veces, esto sólo se logra Simmel
pero su filosofía ejerció positivo influjo sobre todo en hombre como Spranger.
Antes de dar por terminado el estudio de la inducción, Popper señala su intención afirmando: "La
teoría que he desarrollado se opone directamente a todos los intentos de apoyarse en las ideas de
una lógica inductiva. Podría describírsela como la teoría del método deductivo de contrastar, o
como la opinión de que una hipótesis sólo puede contrastarse única y empíricamente después de
que ha sido formulada". Para Popper el trabajo del científico consiste en proponer teorías y en
contrastarlas. En la ciencia no interesa tanto el cómo se han ido dando las nuevas teorías, sino
únicamente la posible justificación o validez de las mismas.
ético, tal como se dio en la antigüedad, a la instrucción enciclopédica, práctica y mecánica que
descuidaba formar verdaderas personalidades y hombres libres. Su división y exposición de la
historia carece de valor científico, él dice que el hombre es una inteligencia servida por órganos. La
psicología debe basarse en la fisiología. Tiene un sentimiento de Dios como realidad suprema y
causa universal de todas las cosas: "Dios está todo en sus obras. Hay que ver a Dios todo entero
en cada cosa y en cada punto de la creación". De aquí resulta un orden, una belleza y una armonía
universal. Herder dice que el espacio y la personalidad no pueden ser atributos de un ser finito,
todo viene de Dios y todo está sujeto a la causalidad universal divina, mediante una necesidad
racional. Por esto, todo es perfecto dentro del grado que le corresponda, tanto en el orden físico
como en el moral, toda la realidad es una expresión del poder, la belleza y la bondad de Dios.
También nuestro filósofo dice que "todas las cosas del mundo tienen una filosofía o una ciencia,
esta filosofía no debe basarse en especulaciones abstractas ni metafísicas, desligadas de la
naturaleza y de la experiencia, sino en las intenciones de Dios que aparecen esparcidas por la gran
cadena de sus obras, en la naturaleza y en el mundo".
CLASES DE HISTORICISMO
REPRESENTANTES
que hay dos clases: Evidencias asertoricas, que se refiere a una verdad pero no hace imposible
que lo contrario sea verdadero, este tipo de evidencias se encuentran en los hechos que
continuamente palpamos. Y evidencias apodícticas, es superior a la anterior pues no sólo se refiere
a algo verdadero sino a lo necesario, de tal modo que sería absurdo pensar lo contrario como
verdadero; este tipo de evidencias lo encontramos en verdades rigurosas como las de las
matemáticas. "Husserl piensa que todas la ciencias han procurado basarse en verdades
apodícticas, mientras que la filosofía todavía no lo ha hecho, pues continúa enunciando
proporciones que carecen de validez universal, o sea, que no son válidas para toda conciencia. En
consecuencia Husserl propone para tal fin un método que él denomina fenomenológico". En
síntesis esta fenomenología consiste en remontarse por intuición hasta las esencias que posibilitan
las captaciones ordinarias; así por ejemplo, hacer la fenomenología del amor no consistirá en
describir experiencias concretas y realistas del amor, sino las vivencias necesarias para
experimentar el amor como un valor.
"La fenomenología echa mano de la descripción de lo que aparece, pero de aquello que surge con
evidencia apodíctica. Deja entonces de lado la explicación de las cosas por los primeros principios
y por las causas, y establece que es la intuición intelectual el procedimiento propio de la filosofía,
pues no se puede aceptar nada con evidencia apodíctica si no se capta directamente en su
manifestación donde el objeto aparece". Descripción neutra se refiere a la descripción del objeto
presente sin asociarlo con ideas o creencias corrientes e ingenuas acerca de su existencia real. La
aceptación de esa existencia real es necesaria en la vida cotidiana pero no en el rigor filosófico,
esto no quiere decir que se niegue tal existencia, pero tampoco que se afirme, simplemente se
permanece en una postura neutral.
El Centro de la Fenomenología y su Objeto Principal. Son las esencias, dejando de lado que es
simplemente fáctico o contingente o singular, interesándose sólo por ese centro o unidad de
características que se entrelazan. Pero estas esencias no son de cualquier tipo sino que son
aquellas que caracterizan las vivencias o sea, a los modos de captar por la conciencia algún
objeto.
• Apojé Filosófica: Consiste en poner entre paréntesis toda teoría filosófica y todo
presupuesto, con el fin de enfocar la atención únicamente en los objetos. Husserl
considera que no se aprende filosofía estudiando a los filósofos sino yendo directamente a
los objetos; además piensa que es necesario dejar de lado los principios lógicos, pues de
lo contrario tendríamos que caer en largas discusiones acerca de su validez.
• Apojé Fenomenológica: Consiste en colocar entre paréntesis todo lo accidental, fáctico y
contingente, para enfocar en el objeto solamente lo esencial, lo necesario, lo a priori.
• Apojé Eidética: Es el que hasta ahora había practicado Husserl para llegar a una
fenomenología pura como intuición de las esencias, constituyendo las diversas ramas de
conocimientos eidéticos. Se reduce al fenómeno a su estructura esencial, poniendo entre
paréntesis todos los elementos individuales y contingentes, todo lo que no es dado en la
pura esencia del fenómeno; muy similar a la abstracción tradicional.
Intencionalidad. Es una propiedad esencial de la conciencia por la cual ésta se tiende hacia un
objeto, gráficamente se podría representar como una flecha tendida hacia el objeto. La conciencia
no debe entenderse entonces como una sustancia sino como una actividad, como un estar lanzado
hacia la conciencia, es siempre conciencia de, y cada tipo de objeto tiene siempre un tipo de
intencionalidad. En este tema Husserl distingue entre Noesis que es el aspecto subjetivo de acto
de conocer, mientras que el Noema es el aspecto objetivo, o sea, lo captado en el conocer, aunque
ambos polos son necesarios en la fenomenología puesto que ésta consiste en pasar del noema a
la noesis correspondiente.
La Fenomenología está dividida en tres partes principales, que corresponden a las tres fases más
importantes de la conciencia. "La primera de éstas fases es la conciencia, es decir, la Conciencia
del objeto como cosa sensible que se opone al sujeto; la segunda fase es la de la Autoconciencia,
que trata con gran amplitud el problema de la conciencia social; la tercera fase es la de la Razón, a
la que se presenta como la síntesis o unidad de las fases precedentes en un nivel superior, en
otras palabras, la razón es la síntesis de la objetividad y la subjetividad".
REPRESENTANTES
La Angustia. A este tema Kierkegaard dedica una de sus obras, en la cual se propone trata el
concepto de la angustia psicológicamente, pero teniendo In Mente y a la vista el dogma del pecado
original. Para explicar el pecado de Adán tiene en cuenta dos ingredientes: la prohibición hecha por
Dios de no comer del árbol de la ciencia, y la actuación del tentador, es decir, el demonio en forma
de serpiente según el pasaje bíblico. Empieza explicando que es necesario suprimir los dos
ingredientes ya mencionados. Ni Dios ni el diablo tienen nada que ver con el pecado original. Sólo
queda en pie Adán, en radical soledad con la Prohibición, que procede de sí mismo, y con la
Tentación, que no puede venir de fuera. Al respecto, la prohibición es puesta por Adán mismo. El
yo es una relación consigo mismo. La conciencia de Adán como al de todo hombre, es dual: una
parte de la conciencia pronuncia y la otra recibe la prohibición. También debe ser suprimido el
tentador para lo cual Kierkegaard se apoya en un pasaje bíblico del Apóstol Santiago en el que
dice que Dios no tienta a nadie y ni es tentado por nadie, sino que cada uno es tentado por sí
mismo. Es aquí entonces donde, al suprimir al tentador, aparece la angustia. La cual tiene el poder
fascinador que otros atribuyen a la astuta serpiente; y en medio de la angustia surge el pecado. El
yo se ha destacado sobre su naturalidad, se ha existencializado.
1) El Sein. Es el primero de los conceptos en los cuales divide al ser. Heidegger considera que el
Sein es el ser, o sea, los entes que no tienen conciencia de sí, que no pueden interrogarse acerca
de sí, son los "seres a la mano"
2) El Dasein. Es "el ser ahí", es el hombre, el que se pregunta por el ser, por su existencia.
Heidegger lo explica mediante tres elementos:
Se remarca el existencialismo de Heidegger cuando afronta el problema del ser con los otros, a lo
que considera como el segundo motivo existencial, a los otros se considera como un yo en objetos,
como seres a la mano.
El Hombre es ser para la muerte. Dice Heidegger que el hombre es un ser para la muerte, que ha
sido arrojado al mundo "para en él morar e ir muriendo", ya que la muerte es lo único seguro que
cabe esperar al hombre, afirma que la totalidad existencial, con la muerte, llega a su fin.
Jean Paul Sastre, su Pensamiento: Sartre nos ofrece una versión francesa de la doctrina de
Heidegger y define el existencialismo como "un intento de extraer todas las consecuencias de una
posición atea coherente". Fue el primero en dar al término existencialismo un uso masivo al
utilizarlo para identificar su propia filosofía y ser el representante de un movimiento diferente en
Francia, que fue influyente a escala internacional después de la Segunda Guerra Mundial. Su
filosofía es atea y pesimista de una forma explícita, declaró que los seres humanos necesitan una
base racional para sus vidas pero son incapaces de conseguirla y, por ello, la existencia de los
hombres es "pasión inútil". No obstante, insiste en que el existencialismo es una forma de
humanismo y resalta la libertad, la elección y la responsabilidad humana. Con un gran refinamiento
literario intenta reconciliar esos conceptos existencialistas con un análisis marxista de la sociedad y
de la historia. Sartre hace una distinción en el campo ontológico entre el "en sí" y el "para sí", lo
que permite hacer una diferenciación entre el hombre y el mundo. El "en sí" viene a ser lo que es y
carece de toda relación, es una masa indiferenciada, una entidad opacada y compacta. Es el
mismo mundo. El "para sí" viene a ser el hombre, la conciencia, y ésta está en el mundo, en el ser
en sí pero totalmente es diferente a él. El para sí es totalmente libre y está condenado a
permanecer en la condición de libertad.
A Sartre le llama la atención los conflictos y vicisitudes donde se pueden destacar los rasgos de la
naturaleza humana; estos tipos de vida son los de la homosexualidad, la drogadicción, los
condenados a la pena de muerte, entre otros. Ve al hombre como un proyecto que se vive
subjetivamente y nada existe previo a dicho proyecto, afirma que no hay valores ni eternos ni fijos;
no hay normas establecidas de una vez para siempre, sino que el hombre debe regirlas de acuerdo
con sus convicciones personales. Para él, son absurdos y contradictorios los conceptos de Dios y
de Creación, al igual que el ser en sí y el ser para sí son radicalmente distintos y no tienen ninguna
vinculación. Dios, según él, no existe y por tanto las cosas del mundo son contingentes, y ningún
valor es superior a otro; así las cosas carecen de sentido y de fundamento y lo que el hombre hace
por encontrarles sentido es algo en vano, pues el hombre es "una pasión inútil". En cuanto al
sentido de la libertad en Sartre, el hombre está condenado a ser libre: "el hombre es ahora
absolutamente libre. Pero esta libertad no es un don, sino que el hombre se halla condenado a ella,
condenado porque para que la libertad sea plena libertad, no puede haber nada enfrentado
normativamente al hombre, ni fe en Dios, ni verdades, ni valores". El hombre está solitario y sin
acercamiento en un mundo hostil, sin otra salida que a sí mismo, su propio proyecto. "Si suelo trata
él (el ser para sí) de evocar un suelo del "sin suelo", viviéndose en peligro de hundirse realmente
en la nada". Sartre es nihilista y ateo radical. La nada de Heidegger es juntamente ser, y por eso
también es suelo y plenitud, y no excluye la teología, aunque no la incluya positivamente.
EXISTENCIALISTAS CRISTIANOS
Blas Pascal: Fue el primero en anticipar las principales inquietudes del existencialismo moderno.
Rechazó el racionalismo vigoroso de Renato Descartes, afirmando en su obra que una filosofía
sistemática que se considere capaz de explicar a Dios y la humanidad presenta una forma de
orgullo. También contempló como muchos la vida humana en término de paradoja. Dice que el
hombre es una realidad finita perdida en el universo y suspendido entre los infinitos (lo
infinitamente grande, lo infinitamente pequeño), entre el todo y la nada. Su ser es incomprensible
por estar compuesto de dos naturalezas opuestas (alma y cuerpo, materia y espíritu), cuya
condición racional se nos escapa; el hombre es "caña pensante" (debilidad y grandeza); está
encarnado y embarcado en el mundo sin haberlo querido o buscarlo; es un devenir, un presente
insaciable porque vive en el pasado mediante sus recuerdos y en el futuro mediante sus proyectos,
hasta que la muerte acabe con su vida, que es una total comedia. Plantea al ser según el orden de
los mismos seres. El hombre es él mismo "todas las cosas". Por ello el hombre es una
contradicción en sí, y en la reflexión se convierte él mismo en el "monstruo inconcebible". Dice
además, que la razón humana debe dejar lugar a la decisión del corazón, como una "apuesta" en
la que el hombre no tiene nada que perder y puede ganarlo todo".
Karl Jaspers: Considera el fundamento del filosofar y, por tanto, el de la existencia, como el
esclarecimiento de la búsqueda del ser "por esto es necesario que el hombre, con esfuerzo
resuelto, tome por sí mismo la propia determinación de su ser: este esfuerzo resuelto ya es
existencia". Pues su meditación filosófica empieza considerando la situación espiritual del hombre
actual. Es la edad de la colectivización. Jaspers formula sus ideas como llamamiento, conduce a la
más franca orientación hacia el mundo, hace profundamente consciente la historicidad, analiza con
especial insistencia las formas fundamentales de la comunicación humana, hasta que finalmente,
mediante la experimentación de los límites del saber finito y de la seguridad finita en general
(fracaso, situación límite) descubre la transformación decisiva de la existencia humana (el
nacimiento de la existencia propiamente dicha) en el acto de percatarse de "trascendencia", de
Dios.
CORRIENTES EXISTENCIALISTAS:
Voluntarismo. Esta corriente plantea que lo que prima es la voluntad por encima de todo, es decir,
lo que caracteriza la acción humana a diferencia de un acontecimiento cualquiera, es que la acción
humana es voluntaria, el hombre actúa con plena voluntad.
PRINCIPALES REPRESENTANTES
Augusto Comte, su Pensamiento: "La base del planteamiento de Comte consiste en afirmar que
todo enunciado o proposición que no se corresponda al simple testimonio de un hecho, no encierra
ningún sentido real e inteligible". Algunas ideas centrales de su pensamiento son: la concepción
historicista del desarrollo de la ciencia y de la razón, las cuales él desarrolla en tres estados
fundamentales, es decir, la historia del pensamiento transitó por tres senderos y en el último radica
la verdad clara y demostrada, estos estadios son:
• Estadio mitológico – teológico: en este estadio el ser humano hace depender los
fenómenos naturales de la voluntad de poderes personales superiores, es lo conocido
como fetichismo donde se atribuyen poderes mágicos a fenómenos naturales. Es en este
estadio donde se vive el proceso del paso del politeísmo al monoteísmo.
• Estadio metafísico: es el estadio en el cual todo es explicado a partir de entidades
abstractas, es un período crítico, en el cual irrumpen las fuerzas disolventes de la
inteligencia; simplemente es transitorio.
• Estadio Positivo: Es el estadio definitivo y superior porque en él se explica la realidad
mediante la observación y la experimentación. Así el positivismo busca explicar los hechos
por medio de la formulación de sus leyes y es por ello que prescinde de la metafísica. En
este estadio se renuncia al conocimiento de lo absoluto, y se pasa a buscar las leyes de
los fenómenos.
Comte eligió la palabra positivismo sobre la base de que señalaba la realidad y tendencia
constructiva que él reclamó para el aspecto teórico de la doctrina. En general, se interesó por la
reorganización de la vida social para el bien de la humanidad a través del conocimiento científico y
por esta vía del control de las fuerzas naturales. Los dos componentes principales del positivismo,
la filosofía y el gobierno (o programa de conducta individual y social), más tarde fueron unificados
por Comte en un todo bajo la concepción de una religión, en la cual la humanidad era el objeto de
culto. Por lo anterior muchos de sus discípulos rechazaron aceptar este desarrollo religioso porque
parecía contradecir la filosofía positivista original.
Saint Simon, su Pensamiento: "El Saintsimonismo es una doctrina socialista, basada en las
teorías del Conde Saint Simon, según la cual cada uno ha de ser clasificado según su capacidad y
remunerado según sus obras".
Para Saint Simon es engañoso suponer que las clases deben ser niveladas o que deben mantener
la estructura de anteriores épocas, durante las cuales dependía de la jerarquía, pero se mantenía
cuanto menos en lo que concierne a la moral y a las creencias religiosas, una cierta igualdad. Dice
que esta igualdad es imposible: "la moral y los sistemas de ideas deben ser diferentes para cada
una de las clases fundamentales de la nueva sociedad industrial moderna". Referente a la religión,
plantea un sistema llamado "Nuevo Cristianismo" en el cual el núcleo fundamental era la idea de
fraternidad, que conducía a la concepción de una sociedad mundial libre, es decir, una sociedad
universal continuamente dedicada a la producción y en la cual la Iglesia pudiese ser sustituida por
el taller.
John Stuart Mill, su Pensamiento.- Establece cuatro reglas para averiguar los antecedentes de
los fenómenos:
Mill es considerado como un empirista lógico, puesto que funda su ciencia social en la voluntad y la
creencia, toma el egoísmo como el principal motor de las relaciones humanas, considera los
valores religiosos como simple colaboración, en los que la marcha del hombre va en la búsqueda
moral. También es un utilitarista práctico, el cual tiene como lema favorito el aumento del placer y
la disminución del dolor. Afirma que el hombre ante las necesidades materiales descubre que no
existen soluciones espirituales, sino que esas soluciones se encuentran en la sociología. La lógica
la declara como una ciencia de prueba, lo mismo que a la psicología como ciencia moral. "La
observación y la experimentación, por profunda que sea, no puede conducirnos al conocimiento
absoluto de los fenómenos. Hay que partir, por tanto, de un cierto relativismo cognoscitivo".
REPRESENTANTES
La oposición entre naturaleza y cultura sólo tiene valor metodológico, pues toda cultura se reduce a
la materia. Dice que el día en que lleguemos a comprender la vida como una función de la materia
inerte, será para descubrir que ésta posee propiedades muy diferentes de las que le atribuimos con
autoridad. La explicación científica ya no sería el paso de la complejidad a la simplicidad, sino la
sustitución de una complejidad menos inteligible por otra más inteligible. De esta manera Strauss
postula una resolución de lo humano en lo no humano, hacia un marcado materialismo.
"Finalmente, la antropología entra de lleno en el campo de las investigaciones sociales, en el
ámbito de la sociología. Lévi Struss llama con frecuencia ‘sociólogos’ a los investigadores de la
etnología. Pero se distinguen, dice, ambas disciplinas. La sociología, en la acepción ordinaria de
los estudiosos franceses y otros europeos, se entiende como "reflexión de los principios de la vida
social y de las ideas de los hombres que la han sustentado"; entonces se reduce a ‘la filosofía
social’, ajena a su estudio e interés." Lévi Strauss llevó a cabo la completa aplicación del método
estructural a ese primer nivel etnológico de las relaciones sociales que se dan en la vida
matrimonial. "Las leyes matrimoniales y los sistemas de parentesco representan, pues, la
regulación de ese intercambio de bienes entre los distintos grupos indígenas." Así da a entender el
sistema de la organización y comunicación en los primitivos grupos humanos. En su obra el "El
pensamiento salvaje" esclarece su postura metodológica y teórica, reiterando sus elogios al alto
nivel mental del pensamiento salvaje.
historia. Foucaul desplaza los acentos del sujeto a las estructuras sin provocar un conflicto entre
sincronía y diacronía, igualmente los problemas históricos se entienden según un modelo
lingüístico. "En Foucault la historia entra dentro del triángulo epistemológico del pensar
estructuralista: Lingüística, Antropología cultural y Psicoanálisis"; aunque con todo ello no se lleva
a cabo en su totalidad, Foucaul persigue con su filosofía un análisis de formaciones dircusivas, de
sistemas de aserciones que presentan una regularidad.
• Lengua y habla.
• Significado y significante.
• Sintagma y sistema.
• Denotación y connotación: referida esta última al doble plano de expresión y contenido.
DISCIPLINAS FILOSOFICAS:
LA ANTROPOLOGIA FILOSÓFICA
La reflexión filosófica sobre el hombre no parte del hombre en “abstracto”, sino con referencia a los
hechos que constituyen la existencia del hombre, los cual a su vez, corresponde al dominio del
comportamiento humano, susceptible en cuanto a hecho, de una aproximación metódica y
sistemática por parte de las ciencias del hombre (antropologia cultural, psicología, economia, etc),
sin que se agote en dicho análisis su significación. El hombre puede ser abordado desde diferentes
perspectivas y la de la antropología filosofica pretende se aquella que tiene que ver con los
fundamentos constitutivos de la existencia humana. El desarrollo histórico de las concepciones del
hombre nos permite entender cómo la pregunta de Platón, repetida por Kant en la modernidad, no
tiene una repuesta definitiva. Cada época ha tenido su y en ocasiones sus visiones sobre el
hombre. Hoy nos corresponde articular nuestra comprensión del hombre, de nosotros mismo. La
repetición de las anteriores visiones aplaza sin resolver nuestro problema: ¿que somos?
LA LOGICA FORMAL:
Algunas reflexiones previas: El origen de la lógica formal, puede ser atribuido a Aristóteles
puesto que en una serie de estudios recogidos en el "órganon " (instrumento de pensar),
constituyen el primer estudio amplio y serio de esta disciplina, en él Aristóteles, se repería a las
posibilidades del pensar como producto de las ideas, conceptos, juicios y razonamientos.
LOS PRINCIPIOS DE LA LOGICA: La lógica formal, posee dos tipos de principios; los lógicos y los
ontológicos. Ambos principios, son afirmaciones que tienen la fuerza de ser evidentes,
constituyendo de esta manera el punto de partida para el conocimiento, los lógicos, se refieren a
los pensamientos y trabajan con juicios refiriéndose a la verdad y la falsedad de los mismos, los
ontológicos a su vez, se refieren a cosas u objetos, éstos se constituyen en el fundamento de los
principios lógicos y por ello, son mucho mas amplios ya que tratan del ser o no ser de las cosas.
PRINCIPIOS ONTOLOGICOS-.
Principio Ontológico de identidad: Afirma que "todo objeto es idéntico a si mismo", todo objeto
es igual a si mismo, se trata de un principio bastante evidente, sin embargo cuando pretendemos
analizar cualquier objeto, no podemos dejar de pensar en la identidad consigo mismo, "la mesa es
mesa".
Principio Ontológico de contradicción: Cuya fórmula dice: "ningún objeto, puede ser y no ser al
mismo tiempo". Ningún objeto, puede tener su determinación y su contrario al mismo tiempo Ej.
La nieve es blanca, si es blanca, entonces no puede ser no blanca.
Principio Ontológico del tercero excluido: Afirma que: "todo objeto, necesariamente, tiene que
ser no ser", Ej. La nieve es blanca o no es blanca, no puede haber otra posibilidad, si fuera roja,
entonces sería no blanca.
Principio Ontológico de razón suficiente: Indica que: "todo lo existente tiene su razón de ser".
Todas las cosas del universo, tienen sus causas y sus fines.
PRINCIPIOS LOGICOS:
Principio lógico de identidad: Se refiere fundamentalmente a los juicios e indica que: "Todo juicio
afirmativo, cuyo concepto predicado, es idéntico total o parcialmente al concepto sujeto,
necesariamente es verdadero" Ej. El triángulo tiene tres ángulos, existe una identidad entre el
sujeto y el predicado, lo mismo ocurre con el juicio, el hombre es vertebrado, aunque en ambos
ejemplos existe una diferencia fundamental ya que en el primer caso la identidad es total, en
cambio en el segundo la identidad es parcial.
Principio lógico de contradicción: Afirma que: "De dos juicios opuestos contradictoriamente, los
dos no pueden ser verdaderos, necesariamente uno de ellos es falso" ej. Dado el juicio el hombre
es un ser racional, no podemos afirmar que el hombre no es un ser racional, entre ambos juicios,
uno afirma y el otro niega algo, por tanto, los dos no pueden ser verdaderos, necesariamente uno
de ellos es falso.
Principio lógico del tercero excluido: "De dos juicios opuestos contradictoriamente, los dos no
pueden ser falsos, necesariamente uno de ellos es verdadero, en el ejemplo del principio anterior,
los dos juicios no pueden ser falsos, uno es verdadero.
Principio lógico de la razón suficiente: Todo juicio para ser verdadero, necesita de una razón
suficiente que avale ésta verdad.
EL CONCEPTO:
El concepto, no es otra cosa que el contenido significativo de las palabras, es una representación
universal capaz de significar una infinidad de objetos. Todo concepto, se expresa por medio de
palabras, el concepto es lo que da significación a las palabras, la palabra que no representa a un
concepto, no tiene sentido, es solo un sonido. El concepto es una unidad indivisible, en cambio la
palabra puede dividirse en sílabas, letras, etc. el concepto puede ser expresado por distintas
palabras, en cambio la palabra, puede referirse a varios conceptos, ej. La palabra lima. Sin
embargo el concepto y las palabras están directamente unidas al objeto, en éste caso, el concepto
tiene referencia mental, es el objeto formal, es el objeto pensado. El objeto, es el ente tal y como
es, es el objeto material.
Clasificación del concepto: Existen diversas formas de clasificación del concepto, comenzaremos
por una clasificación general, que divide al concepto en dos grandes grupos:
a) Conceptos objetivos: Son los que cumplen la función de sujeto o predicado de un juicio.
Pueden subdividirse en sustantivos, cuando tiene significación propia e independiente y
accidental, cuando expresan propiedades derivadas de los objetos.
Los conceptos, pueden ser también divididos, respondiendo a una clasificación mas especializada:
b) Abstractos: Expresan objetos ideales de carácter metafísico, también psíquicos y valores, son
intangibles a nuestros sentidos. Ej. Amor, amistad, forma, deber, solidaridad, compromiso.
e) Individuales: Se refieren a un objeto o a objetos únicos. Ej. Juan Pérez, sol, esta silla.
f) Generales: abarcan a varios objetos de una misma clase. Ej. Perro, gato, casa. Estos
conceptos, pueden ser genéricos y específicos, los primeros hacen referencia a las ideas de
orden general, en cambio los específicos refieren a ideas de orden limitado, sin embargo es
importante aclarar que ambos son conceptos relativos ya que por ej. el concepto "vertebrado"
que es específico con respecto al género animal, se convierte en genérico con respecto a
"mamífero" que es su especie y así sucesivamente.
g) Colectivos: Se refieren a un objeto o a una colección de objetos, éste concepto, no puede ser
aplicado a los objetos individuales que encierra, no puedo llamar por ejemplo batallón a un
solo soldado, pero el concepto soldado que es un concepto general, sí se lo puede aplicar a
todos los tipos de soldados que existan. Es importante por tanto, diferenciar claramente los
conceptos colectivos de los generales. He aquí algunos conceptos colectivos: rebaño, piara,
arboleda, batallón, humanidad.
Relación entre el contenido y la extensión: La extensión está en relación contraria al contenido: "a
mayor contenido menor extensión, a mayor extensión menor contenido". Ej. El concepto "vegetal",
tendrá mayor extensión y menor contenido en cambio él término "árbol" tendrá mayor contenido y
menor extensión.
La ontología clásica distingue cuatro clases de objetos: reales, ideales, de valor y metafísicos.
Basándose en ésta clasificación se realiza la clasificación de los juicios.
Juicios Reales.-
Juicios Ideales.- Se refieren a las cosas, a la totalidad de cosas que se constatan por análisis
mental. Por ejemplo el Número.
Juicios de valor.- Se refieren a valores humanos. Ejemplo: Justicia, injusticia, misericordia, etc.
Juicios determinativos: Responden a la pregunta: ¿Qué es esto? Se refiere a la esencia del objeto,
ejemplo: La mesa es un mueble, si le quitamos al ejemplo la cualidad de mueble, el sujeto deja de
ser mueble y puede ser leña, madera, etc.
Juicios Atributivos: Cuando atribuimos al sujeto algo accidental, si le quitamos la cualidad añadida,
el sujeto no pierde su esencia. Ejemplo: La ventana es amplia, se la puede reducir de tamaño, pero
sigue siendo ventana.
Juicios de ser: Responden a la pregunta ¿Existen o no existen? Es un juicio que habla de algo que
existe y la modalidad de su existencia. Ejemplo: La tiza es un objeto real. (Se está mostrando la
modalidad de ser de la tiza).
Juicios de Relación.-
u otros objetos. Ejemplo: La clase depende del profesor y de los alumnos, ó Las nubes producen la
lluvia.
Juicios intencionales: Establecen una relación psíquica entre dos objetos, Ejemplo: María ama a su
madre ó Luis piensa en su novia.
Juicios espaciales: Sitúan un objeto en relación con otro objeto, Ejemplo: Los lentes están en la
mesa ó Los estudiantes están en el aula.
Juicios temporales: Sitúan un objeto en el tiempo, Ejemplo: Carlos V nació en 1500 ó Gonzalo
Sánchez de Lozada como Presidente de la República, es posterior a Jaime Paz. (Este también es
un juicio de comparación.)
Juicios universales: Son juicios que se refieren a todos los objetos de un círculo determinado.
Ejemplo: Todos los hombres son mortales, ó Todos los estudiantes de la U.A.G.R.M. son
latinoamericanos.
Juicio en A: Universal afirmativo (todos son). Juicio en E: Universal negativo (ninguno es).
Juicio en I : Particular afírmativo (algunos son, él es) Juicio en 0: Particular negativo (algunos no
son, él no es).
Juicios según la modalidad.- La modalidad del juicio, tiene que ver con la función enunciativa de la
cópula.
En un juicio, siempre existe la pretensión de verdad, pero ésta pretensión, puede ser atenuada,
cuando esto ocurre, tenemos los juicios problemáticos. Ejemplo: Probablemente lloverá mañana, ó
probablemente pasaré de curso.
La pretensión de verdad, puede ser normal, en este caso, tenemos los asertóricos.
La pretensión de verdad, puede ser potenciada, en éste caso, tengo los juicios apodícticos, en los
que existe es una afirmación necesaria, que es reforzada.
Formulas:
Hipotéticos: Son juicios cuya pretensión de verdad, depende de una condición. Ejemplo: Iré al
Stadium si tengo dinero o si no llueve. Este juicio no tiene necesidad de cumplimiento, ya que no
se enuncia que iré al Stadium o si lloverá. En este caso las fórmulas son:
S es P si Q es R. S es P si Q no es R Afirmativos.
S no es P si Q es R. S no es P si Q no es P Negativos
Categóricos: Son juicios que no están influidos por nada, no están condicionados, es un juicio
seco. Ejemplo: La pizarra es negra.
A Contrarios E
Todos los planetas Ningún planeta
están habitados está habitado
Subalternos
Subalternos
I Sub-contrarios O
Juicios contradictorios: Tienen distinta cantidad y distinta cualidad (uno- es positivo y el otro
negativo) (uno es universal el otro es particular.
EL RACIOCINIO
Razonamiento.- Es una asociación de juicios (conjunto de juicios) mediante el que de uno o más
juicios se deduce otro.
De un hecho particular hacia una ley general, es una inducción, cuando una ley general, se aplica a
un hecho particular, tenemos una deducción, cuando se comparan dos hechos particulares,
tenemos una analogía.
- Inmediatos, se producen ciando existe una premisa una conclusión, éstos no serán materia
fundamental de éste tratado.
Raciocinios mediatos.-
El silogismo: Es un raciocinio compuesto de tres juicios, dos de los que se denominan premisas y
uno al que se denomina conclusión.
El término que sirve de enlace a las premisas, es el término medio TM, éste término nunca está en
la conclusión.
El término mayor (P), es siempre el predicado de la conclusión y aparece en una de las premisas,
la cual a causa de su aparición, se llama Premisa Mayor.
El término menor (S), está siempre de sujeto en la conclusión y aparece en una de las premisas
llamada Premisa Menor.
Las reglas del silogismo, son ocho, cuatro de ellas, relacionadas con los Términos y cuatro con los
Juicios.
Primera regla: Un silogismo, debe tener necesariamente tres términos (P, M, S), mayor, menor y
medio.
Segunda regla: Ningún término, sea el mayor o el menor, puede tener más extensión en la
conclusión que en las premisas. El silogismo siempre va de lo general a lo particular.
Tercera regla: El término medio debe ser tomado por lo menos una vez en toda la extensión.
Quinta regla: Si las premisas son afirmativas, no se puede sacar una conclusión negativa.
Regla extraordinaria: De una premisa mayor particular y de una menor negativa, no se saca
ninguna conclusión.
Son las formas que adquiere el silogismo producto de la combinación de los juicios en calidad y
cantidad atendiendo a la disposición A E I 0. Cada figura tiene 16 posibles modos pero no todos
ellos válidas y viables, si aplicamos a cada una todas las reglas de silogismo, van anulándose
algunas, hasta quedar 19 modos posibles que no violan ninguna de las reglas.
1* Figura: BARBARA (a, a, a.). CELARENT (e, a, e). DARII. (a, i, i). FERIO (e, i, o).
2* Figura: CESARE (e, a, e). CAMESTRES (a, e, e). FESTINO (e, i, o). BAROCO (a, o. o).
3* Figura: DARAPTI (a, a, i). FELAPTON (e, a, o). DISAMIS (i, a, i). DATISI (a, i, i). BOCARDO (o,
a, o). FERISON (e, i, o).
4* Figura: BAMALIP (a, a, i). CALEMES (a, e, e). DIMATIS (i, a, i). FESAPO (e, a, o)
LA METAFISICA
Se llama meta-física, porque va más allá de lo físico o sensible en cuanto tal, hacia el interior del
orden puramente inteligible de la realidad ("meta", significa más allá). "Ciencia" es conocimiento
por causas y, por lo tanto, cierto, universal innecesario. Es un conocimiento en el cual conocemos
el porque, porque hemos conocido la causa, no una causa accidental o fortuita, sino una causa
necesaria. Metafísica: La Ciencia Del Ente En Cuanto Ente: Si la metafísica es ciencia del ente, lo
que hemos de estudiar en la metafísica, es la causa del ente. Para ser más precisa la definición de
la metafísica, podemos decir que es la ciencia de los principios de la causa del ente en cuanto
ente. Pero, si los principios y la causa del ente en cuanto ente han de ser, por ello, los más
universales, podemos decir que, en metafísica, estudiamos los más actos, últimos y universales
principios o causas de todas las cosas. Es por esto que la metafísica es llamada "filosofía primera":
el conjunto de la realidad cae bajo su mira. La metafísica estudia tanto la totalidad como la unidad
de todas las cosas. ¿Por qué la totalidad?, porque "el hecho de ser" afecta absolutamente a todas
las cosas. ¿Por qué la única cosa que se encuentra fuera del ser? "el no-ser!: nada está fuera del
alcance de la metafísica. ¿Y por qué la unidad? Porque todas las cosas tienen en común, lo que
hace de todas ellas una, es el ser. Las cosas diferentes en muchos aspectos, una cosa son
exactamente la misma: en que son, existen. Puesto que el Ser es lo que todas las cosas son, y la
hace a todas ella una, estudiamos la unidad de todos los seres. Esta es la visión metafísica: por
ello es el más alto saber natural. Esto lo convierte en el más difícil de los conocimientos naturales,
no por ser complicados, sino por ser el más comprensivo y el más profundo.
Objeto De La Metafísica
Conviene hacer aquí una distinción, que nos será de utilidad, entre el objeto formal y el objeto
material de la metafísica. El segundo es un sujeto-materia (todas las cosas), y el primero es el
aspecto de este objeto material, considerado por la metafísica; a saber, el aspecto del ser; tal es el
punto de vista metafísico, como distinto del de cualquier otra ciencia. La metafísica es la ciencia
que estudia la totalidad de las cosas bajo el aspecto y desde el punto de vista del ser: ¿Qué es
esto?, ¿De qué está hecho?, ¿Para qué es?, ¿Qué es lo que lo ha hecho llegar a hacer?. Es útil
tener presente cuando los niños alcanzan el uso de razón, siempre muestran una inclinación
metafísica, porque formulan preguntas sobre el Ser de las cosas: ¿Qué es esto, para qué es?...La
primera tendencia del Ser Humano es la de buscar el Ser de las cosas, porque el objeto natural de
la inteligencia es el Ser. Esta es la razón por la cual la metafísica es la ciencia natural del hombre,
la ciencia humana, la más congénita a la inteligencia. También es ésta la razón por la cual, si la
metafísica es rechazada, olvidada o despreciada, algo necesariamente debe fallar en alguna parte:
en la moral, en las costumbres, en el acercamiento a la vida...El Catecismo de la doctrina está
repleto de metafísica desde el principio hasta el fin. Nuestra religión cristiana nos da la explicación
última de cualquier cosa que concierna al propósito de la vida humana, a Dios y a la moralidad.
Todo ello se halla exhaustivamente explicado por ella, ya que es eminentemente metafísica. La
simplicidad y profundidad de la fe cristiana (sobrenatural) es acompañada por la simplicidad y
profundidad de la metafísica (natural).
LA EPISTEMOLOGIA
LA AXIOLOGIA
Ciencia o teoría de los valores, especialmente de los morales, de relativa novedad en la historia del
pensamiento, puesto que el término y el concepto fueron desarrollados a comienzos del s. XX
sobre todo por los autores neokantianos de la escuela de Baden -en contraposición, no obstante,
con la ética formal de Kant-, W. Windelband (que se refiere a valores morales y religiosos,
principalmente) y H. Rickert (que trata más bien del valor de verdad), aunque también se afirma
que fueron introducidos con anterioridad por el filósofo idealista alemán R.H. Lotze (1817-1881).
Husserl asume la axiología dentro de su fenomenología, y siguen este nuevo enfoque M. Scheler y
N. Hartmann, entre otros. Diversas teorías de los valores, más recientes, amplían el concepto de
valor a otros campos: estéticos, políticos, económicos, etc.
LA ETICA
Rama de la filosofía cuyo objeto de estudio es la moral. Si por moral hay que entender el conjunto
de normas o costumbres (mores) que rigen la conducta de una persona para que pueda
considerarse buena, la ética es la reflexión racional sobre qué se entiende por conducta buena y en
qué se fundamentan los denominados juicios morales. Las morales, puesto que forman parte de la
vida humana concreta y tienen su fundamento en las costumbres, son muchas y variadas (la
cristiana, la musulmana, la moral de los indios hopi, etc.) y se aceptan tal como son, mientras que
la ética, que se apoya en un análisis racional de la conducta moral, tiende a cierta universalidad de
conceptos y principios y, aunque admita diversidad de sistemas éticos, o maneras concretas de
reflexionar sobre la moral, exige su fundamentación y admite su crítica, igual como han de
fundamentarse y pueden criticarse las opiniones. En resumen, la ética es a la moral lo que la teoría
es a la práctica; la moral es un tipo de conducta, la ética es una reflexión filosófica. Tanto la moral
como la ética, términos que en la práctica suelen identificarse, tienen una función práctica: se
refieren, aunque no exclusivamente, a situaciones conflictivas de la vida de las personas. Desde el
punto de vista de la moral, hay que tomar una decisión práctica; desde el punto de vista de la ética,
ha de formarse la conciencia en el hábito de saber decidir moralmente. En ambos casos, se trata
de una tarea de fundamentación moral.
LA ESTETICA
Tradicionalmente, parte de la filosofía que tiene por objeto de estudio lo bello, o la belleza en
general y, de un modo especial, las condiciones con las que se percibe y crea lo bello, y los
criterios con que se valora. En la actualidad, la disciplina teórica y normativa que incluye el estudio
de los diversos fenómenos estéticos, como obras de arte, el sentimiento estético, la actitud y la
valoración estética, es la teoría o filosofía del arte, que es en definitiva una interpretación del arte, o
la crítica filosófica del arte hecha desde diversas perspectivas. Las primeras teorías estéticas,
aunque no con este nombre -que se referían propiamente al conocimiento que se obtiene mediante
los sentidos-, arrancan de Platón y Aristóteles. En ambos, la naturaleza de lo bello y de las artes se
trata por separado, sin vincular la belleza con el arte, y relegando a un segundo plano la vivencia
placentera que produce el arte. En Platón, lo bello se identifica con lo bueno , y bello es lo que es
bueno para el individuo y el Estado, mientras que a las obras de arte o a las artes propiamente
dichas las consideraba -por razón de la teoría de las ideas- una mera imitación de una imitación.
Para Aristóteles, el arte es una forma de conocimiento, correspondiente a la poietiké, un saber
productivo, y trata más del arte que de lo bello, que ya no se identifica idealmente con lo bueno; la
belleza pertenece a la forma. Su tratado de Poética establece una normativa -un comienzo, un
medio y un final para toda obra de arte- que influye en la estética literaria de todas las épocas.
También el arte, según él, imita a la naturaleza, pero además perfecciona lo que ella deja
inacabado.
LA ONTOLOGIA
Etimológicamente, estudio del ente, entendiendo por tal lo existente en cuanto existente. Se ocupa
de la característica más común de todo cuanto existe, el ser, e intenta responder a la pregunta de
qué es necesario para que algo sea o exista y si hay diversas maneras de existir o ser . El término
aparece hacia el siglo XVII y entra en el vocabulario filosófico por obra del filósofo racionalista
alemán Christian Wolff. Aunque pueda confundirse a veces con la metafísica y, de hecho «el
estudio del ente en cuanto ente» es la manera como Aristóteles define a la filosofía primera, que la
tradición llamó metafísica, la ontología ha conseguido su objeto propio de estudio a lo largo de la
historia. La filosofía escolástica atribuyó a la metafísica general el estudio del ser en general, y se
fue confiando a otras metafísicas más específicas el estudio de entes particulares (Dios, el alma
humana, el mundo, etc.), que luego recibieron otros nombres más específicos, como teodicea,
psicología, cosmología, etc. Wolff usó indistintamente los nombres de ontología, metafísica general
y filosofía primera. Para Kant es la ciencia del conocimiento sintético a priori de las cosas, es decir,
de aquellos principios del entendimiento que hacen posible el conocimiento de las cosas. Por lo
mismo, se identifica con su filosofía trascendental, y no con el conocimiento de objetos que estén
más allá de la experiencia. Con Kant, el estudio de las características generales de las cosas se
traslada de éstas al interior del espíritu humano y se convierte en el estudio de las condiciones
trascendentales que las hacen posibles como objetos de conocimiento. En realidad supone la
desaparición de la metafísica como ciencia y, con ella, de la ontología como parte de la misma.
También llamada gnoseología y epistemología, es una reflexión sobre el proceso del conocimiento
humano y los problemas que en él se plantean. Como reflexión que es, supone una actividad de
segundo orden, igual que la epistemología o la filosofía de la ciencia, sobre una actividad primera
que es el conocer o el conocimiento, que es su objeto de estudio, pero es también, al mismo
tiempo, una interpretación o explicación del fenómeno del conocer, según el principio de que
«nadie sabe que p, a menos que sepa también cómo sabe que p». Por eso, puede definirse como
un estudio crítico de las condiciones de posibilidad del conocimiento humano en general, que se
ocupa de responder a cuestiones como: ¿en qué consiste conocer?, ¿qué queremos decir cuando
decimos que sabemos o conocemos algo?, ¿qué podemos conocer?, ¿como sabemos que lo que
creemos acerca del mundo es verdadero? o bien ¿«cómo es posible un conocimiento digno de
crédito»? (Habermas). Johannes Hessen, en su clásica y conocida obra, Teoría del conocimiento,
recurriendo a una descripción fenomenológica del conocimiento, es decir, a una descripción que
pretende presentar la esencia misma del fenómeno del conocimiento, lo describe como una
relación entre un sujeto y un objeto, siendo esta dualidad una característica esencial del
conocimiento. Esta relación, que también es una correlación, porque no hay lo uno sin lo otro y,
además la presencia de uno supone la del otro, se entiende como una apropiación o captación que
el sujeto hace del objeto mediante la producción de una imagen del mismo, o de una
representación mental del objeto, debido a una determinación o modificación que el objeto causa
en el sujeto. Esta modificación no es más que la percepción del objeto, en la cual el sujeto que
conoce no está meramente pasivo y receptor, sino receptor y espontáneo. También en este
dualismo de receptividad y espontaneidad se encuentra el auténtico problema del conocimiento, al
menos tal como se ha desarrollado históricamente desde el s. XVII. En cualquier caso, el objeto
conocido ha de considerarse siempre de algún modo trascendente al sujeto, incluso en el caso de
los objetos ideales, como pueden ser, por ejemplo, las entidades matemáticas. Los objetos
conocidos, sean reales, como las cosas físicas del mundo, sean ideales, como los números y las
figuras geométricas, son, en cuanto conocidos, independientes del espíritu humano. Supuesta esta
descripción fenomenológica, son cinco -siempre según Hesse- los principales temas que pueden
considerarse problemas fundamentales de una teoría del conocimiento:
1) La posibilidad del conocimiento: ¿Existe en realidad tal relación entre el sujeto humano que
conoce y el objeto conocido?
2) El origen del conocimiento: ¿de dónde proceden los objetos del conocimiento? ¿de la razón?
¿de la experiencia? ¿de ambas cosas?
3) La esencia del conocimiento humano: en el dualismo de sujeto y objeto, ¿es el hombre activo y
espontáneo o se comporta meramente de forma pasiva y receptora?
4) La cuestión sobre las clases de conocimiento: ¿hay algún otro conocimiento humano que no se
haga por medio de una representación intelectual del objeto?, es decir, el problema del
conocimiento intuitivo.
LA FILOSOFIA LATINOAMERICANA
La filosofía en su devenir por ésta parte del continente, tuvo un proceso de adaptación bastante
largo, que tiene que ver con las siguientes posibles etapas:
La filosofía en América Latina, que comenzó con la llegada de la conquista,, en la que si bien
llegaron guerreros, no podemos dejar de reconocer la llegada de intelectuales en filosofía ligados
principalmente a la iglesia Católica como brazo espiritual de la conquista. Esta etapa dura hasta
ahora, autores como Salazar Bondy, Leopoldo Zea y otros participan de éste criterio.
La filosofía de América Latina, supone una postura, distinta a la anterior, ya que no sólo se
asume la existencia de una filosofía en nuestro continente, sino la creación de una propuesta
filosófica a partir de nuestra realidad, mostrando al mundo que en éste continente también se
puede hacer filosofía, en ésta corriente, de pensamiento, se inscriben fundamentalmente José
Gaós y Arturo Ardao.
La filosofía desde América Latina, se la asume como la postura actual, en la que el término
filosofía, está siendo sustituido por el de filosofar, y el pensamiento por el pensar, todo ello
significando que la actitud filosófica latinoamericana, está en permanente dinamismo, asumiendo
desde luego lo que se reflexiona en el viejo mundo, pero desde una postura crítica.
En ésta postura, se inscriben dos autores, que serán motivo de nuestras reflexiones, nos referimos
a Paulo Freire y Enrique Dussel. De Paulo Fryre, rescatamos sus conceptos a cerca de la
conciencia, que la divide en cuatro niveles:
Conciencia intransitiva mágica, que hace referencia a la comprensión mágica de la realidad, con
una impermeabilidad total hacia lo social y su problemática.
Conciencia transitivo ingenua, una postura, que no busca la esencia del problema, y por el
contrario, se queda en lo superficial, en lo que se ve.
Conciencia transitivo crítica, se llega gracias a un proceso largo de concientización, tiene que ver
con la profundidad en la interpretación de la realidad, es la antesala al grado superior de conciencia
que es la conciencia crítica.
Conciencia crítica: se traduce como el compromiso del hombre para solucionar los problemas de
los demás, en éste caso los oprimidos por el sistema en vigencia, es una conciencia revolucionaria.
En éste contexto, se hace presente Enrique Dussel, filósofo Argentino, actualmente vive en la
república de México, dedicado a la Teología de la liberación y la alteridad, autor de varios estudios
sobre filosofía latinoamericana, el principal, la "filosofía de la liberación", el filosofar Dusseliano, lo
podemos resumir en los siguientes puntos :
En éstas reflexiones Dussel, realiza una comparación entre los profetas del antiguo testamento que
luchaban contra la idolatría, manifestando un tipo de ateísmo, ya que había una negación de los
dioses. Marx, niega a Dios, para afirmar la existencia del hombre como categoría suprema. Para
Enrique Dussel, la idolatría es la negación de la alteridad, hasta totalizarse como sistema, como
clase política, de lo que se trata es de negar aquello y afirmar la alteridad como principio de
existencia, el otro, lo otro existe como ser, como realidad existencial, y eso tiene que ser afirmado.
En la realidad actual, se presenta la pugna entre el rey y el profeta, el rey es el sistema y el profeta
es el hombre crítico o la crítica del sistema establecido, un sistema que tiende a idolatrarse y frente
al ídolo lo más coherente es el ateísmo, es la postura subversiva del político disconforme con el
sistema vigente.
La liberación:
José Carlos Mariategui: Filósofo nacido en el Perú, reconocido por la orientación sociocultural de
su pensamiento, autor de un sinnúmero de obras importantes para el desarrollo del pensamiento
latinoamericano, entre ellas, podemos citar: los “siete ensayos de interpretación de la realidad
peruana”, “defensa del Marxismo”, “temas de nuestra América”, “peruanicemos al perú”, en todas
ellas muestra una postura profundamente crítica con referencia tanto a la realidad peruana como la
latinoameicana.
El proceso del desarrollo del pensamiento filosófico en nuestro país, puede ser caracterizado por
una serie de cambios de orden conceptual e ideológico, producidos por algunos sucesos que han
marcado huella en el desarrollo de la sociedad boliviana, éstos factores, han sido la conquista
española, los diferentes movimientos políticos y otros acontecimientos los que van definiendo
gradualmente el pensamiento boliviano.
Nos atrevemos a pensar que los primeros pensadores, fueron los habitantes de la altiplanicie
boliviana conocidos como los "arawicus" quienes eran los encargados de desarrollar el,
pensamiento del inca y asesorarlos en aproximaciones metafísicas. Fue la conquista española la
que se encargó de destruir esos primeros vestigios del pensamiento boliviano.
cuando el hombre no cumple con su obligaciones, para Monteagudo, el Hombre nace libre y su
libertad nunca prescribe.
Luego de la victoria de las fuerzas liberadoras sobre las opresoras, es decir en la época
republicana, aparece un pensador de mucha importancia, no referimos a Benjamíin Fernandez,
que por sus reflexiones y la profundidad e las mismas fue denominado el "Comte" boliviano.
Dentro de la Corriente del Materialismo, podemos citar al pensador Gustavo Navarro, a quien se lo
conocía mas por Tristan Maroff, dado que sus escritos fueron rubricados con éste nombre, su
ideología fue Marxista y por ello, sufrió el exilio de los gobiernos de turno, su principal obra
filosófica, en la que hace referencia al periodo incaico en el que se desarrollaba un pensamiento,
según Navarro coherente y que podía alcanzar la categoría de una teoría filosófica, fue "La justicia
del Inca".
Otro gran pensador partidario del materialismo dialéctico, fue Don José Antonio Arce, que en su
teoría hace referencia a la situación de dependencia económica de nuestro país, para el nuestra
independencia se limita a la política, pero mantenemos una dependencia económica, para
liberarnos de aquellos, es necesario enfrentar al capitalismo extranjero nacionalizando nuestra
producción y manejándola a través de estado.
Otra corriente, que tuvo bastante importancia en nuestro país, fue la indigenista, representada
principalmente por Franz Tamayo cuyo pensamiento se encuentra desarrollado principalmente en
su obra de la creación de la pedagogía nacional, en la que propone la formación del carácter
nacional para ser fuertes como las grandes naciones. Otro pensador indigenista, es fausto
Reynaga con su obra "la tesis india", en la que propone la supremacía de la cultura y la raza
indígena sobre las otras. Un pensador que desarrolla en la actualidad su pensamiento y que se lo
puede catalogar como indigenista crítico, es don Luís Rojas Aspiazu, quién desde su teoría del ayni
ruway, busca la identidad del hombre aymará a través de la educación popular.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
COPLESTON, Frederick. Historia de la filosofía: Grecia y Roma. Barcelona : Ariel, 1986. Tomo I, II,
IV, VII, VIII.
ÁLVAREZ, Ángel. Manual de Historia de la Filosofía. 3 ed. Madrid : Gredos, 2010. 620 p.
MARÍAS, Julián. Obras completas. Madrid : Revista de Occidente, 1981. 515 p. Tomo I.
URDANOZ, Teófilo. Historia de la Filosofía. Madrid : B.A.C., 1975. Tomo IV, VIII.