La perseverancia no se mide por las veces que triunfamos, sino por
las veces que seguimos adelante, incluso cuando el camino es dificil.
Estaba preparándome para un examen que me preocupaba mucho.
Había estudiado varias veces, pero los temas no se quedaban en mi
mente. Cada intento fallido me llenaba de frustración, miedo y ganas de
rendirme. Sentía que todo el esfuerzo que había invertido no servía de
nada.
Respiré hondo, me concentré, apagué el teléfono y volví a estudiar
con calma, paso a paso, aceptando que equivocarme era parte del
aprendizaje. Cuando finalmente recibí la nota y supe que había aprobado,
no solo sentí alegría: sentí orgullo de no haberme rendido, de haberlo
intentado una vez más.
Esa misma perseverancia se ve en muchos aspectos de la vida:
• En la estudiante que repite una materia complicada, pero sigue
estudiando hasta dominarla;
• En el trabajador que se esfuerza cada día para aprender un nuevo
oficio o mejorar en su empleo, aunque al principio cometa errores;
• Los padres que, a pesar de los desafíos, sigue apoyando a sus hijos
y buscando soluciones para la familia.
Porque la perseverancia no consiste en lograrlo todo a la 1, sino en
no rendirse cuando el camino es difícil
“Todo parece imposible, hasta que se hace.” Esta frase encierra la
esencia de la perseverancia, todo parece fuera del alcance. Hasta que
alguien- Tal vez tú- se atreva a intentarlo
Finalizó dije los desafío, grande o pequeño, recuerden esto:
perseveren. Sigan intentando, sigan creyendo, sigan avanzando. Porque
quienes no se rinden, quienes insisten una vez más, quienes mantienen la
mirada en sus metas… son los que realmente cambian su destino. Gracias