Oncología 93520 Tania Diaz Barriga Cruz
CÁNCER CERVICOUTERINO
El cáncer cervicouterino es un problema de salud pública, especialmente en mujeres
en edad reproductiva. Su incidencia y mortalidad dependen de factores culturales,
actitud hacia la promiscuidad sexual, y el acceso a programas de tamizaje. Es la
cuarta neoplasia más frecuente a nivel mundial, con una mortalidad de 266,000
casos/año (Globocan 2012). A pesar de que la incidencia ha disminuido en muchos
países gracias a la detección temprana y tratamientos eficaces, sigue siendo un
problema grave en países con baja cobertura de tamizaje, alta prevalencia de
infección por el virus del papiloma humano (VPH) y comportamientos sexuales de
riesgo.
En México, el CC representa el 9.7% de la ocupación hospitalaria, siendo el segundo
cáncer más común después del de mama, con una incidencia mayor a la de países
desarrollados y cercana a la de otras naciones en vías de desarrollo.
FACTORES DE RIESGO
El principal factor de riesgo para el cáncer cervicouterino es la infección por el VPH.
Otros factores incluyen: bajo nivel sociocultural, inicio temprano de actividad sexual,
múltiples parejas sexuales, infección por VIH y tabaquismo.
El VPH, especialmente los tipos 16 y 18, es responsable del 70-80% de los casos de
cáncer cervical invasivo. En México, se ha identificado que estos tipos de alto riesgo
están presentes en un 80% de los casos.
CLASIFICACIÓN HISTOLÓGICA
Los tipos histológicos más comunes son: Carcinoma epidermoide (91.5%),
Adenocarcinoma (3.7%), Carcinoma adenoescamoso (1.7%). Además, existen casos
raros de melanomas, linfomas y sarcomas primarios del cérvix.
HISTORIA NATURAL
El carcinoma cervical se origina principalmente en la zona de transformación del
cérvix. Este proceso metaplásico es más activo en etapas tempranas de la vida,
especialmente durante la pubertad y el primer embarazo, y disminuye después de la
menopausia. La invasión del cáncer se extiende hacia los tejidos adyacentes, como los
ligamentos de fijación, el conducto endocervical, el endometrio y la vagina. En fases
avanzadas, puede afectar la vejiga y el recto.
La diseminación ganglionar sigue un patrón ordenado, comenzando con los ganglios
paracervicales y luego extendiéndose a ganglios parametriales, hipogástricos, ilíacos,
presacros y paraaórticos. Las metástasis hematógenas son raras en las primeras
etapas.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
En etapas tempranas, el cáncer cervicouterino generalmente no presenta síntomas.
Los signos comienzan a aparecer cuando la lesión preinvasora se convierte en
invasora:
● Sangrado vaginal anormal (poscoital, intermenstrual o posmenopáusico).
● Secreción vaginal anormal, serosa o sanguinolenta y fétida.
● Dispareunia (dolor durante el coito).
● Tumor palpable en el cérvix.
En etapas avanzadas, los síntomas incluyen:
● Dolor pélvico.
● Edema de extremidades inferiores.
● Ganglios inguinales palpables.
● Fístula urinaria o rectovaginales
● Tumor que destruye el cérvix e infiltra la vagina, con dolor a la palpación
vaginal y rectal.
ESCRUTINIO
El objetivo del escrutinio es prevenir la morbilidad y mortalidad por cáncer
cervicouterino. La prueba estándar es la citología cervicovaginal, que tiene una
sensibilidad del 78% y especificidad del 96-99% para detectar lesiones preinvasoras.
● La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda iniciar el escrutinio a los
21 años, mientras que en México se recomienda entre los 25 y 64 años de edad
o al inicio de la vida sexual.
● Las mujeres entre 21 y 29 años deben hacerse la citología cada 3 años si tienen
resultados negativos previos.
DIAGNÓSTICO
Si en el escrutinio se detecta una lesión maligna, se debe realizar una colposcopía,
biopsia y una evaluación clínica completa. Para el diagnóstico de cáncer cervical
invasor, se recomienda:
● Colposcopía
● Citología cervical
● Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM).
● Exámenes físicos y análisis de función hepática y renal.
● Rectosigmoidoscopia si se sospecha de invasión vesical o rectal.
Prueba de Schiller indica que después de la aplicación de yodo (solución de
Lugol), algunas zonas del cuello uterino no se tiñieron de color marrón,
permaneciendo blancas o amarillentas. Esto sugiere que hay tejido anormal
que no se colorea como debería. La prueba de Schiller se usa para identificar
áreas anormales en el cuello uterino que podrían necesitar una colposcopia y
biopsia.
Manchas acetoblancas son áreas que se vuelven blancas después de la
aplicación de ácido acético en el cuello uterino durante un examen
colposcópico. Estas manchas pueden indicar la presencia de células anormales,
como en la neoplasia intraepitelial cervical (NIC), o pueden ser causadas por
otras condiciones como inflamación o metaplasia.
ESTADIFICACIÓN
El sistema de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) es el
más utilizado a nivel mundial para la estadificación del cáncer cervicouterino. La
actualización de 2010 distingue las etapas clínicas en función de la extensión
locorregional, estado ganglionar y enfermedad a distancia, los cuales son
determinantes para la supervivencia global y la libre de recurrencia. Para una
estadificación adecuada, la FIGO recomienda:
1. Biopsia confirmatoria de la lesión cervical.
2. Análisis de biometría hemática, pruebas de función renal y hepática.
3. Examen pélvico bajo sedación, cistoscopia y sigmoidoscopia.
La estadificación del cáncer cervicouterino es crucial para determinar el tratamiento y
el pronóstico de la paciente. La FIGO divide el cáncer cervicouterino en las siguientes
etapas clínicas, que se actualizan periódicamente para reflejar mejor el progreso de la
enfermedad:
1. Estadio 0 (Carcinoma in situ)
El cáncer está limitado a la capa más superficial del cuello uterino (epitelio), sin
invasión más profunda. Es una forma preinvasora de cáncer, altamente
tratable.
2. Estadio I (Cáncer limitado al cuello uterino)
○ Estadio IA: La invasión es microscópica y limitada al cuello uterino.
■ IA1: Invasión en menos de 3 mm de profundidad y 7 mm de
extensión.
■ IA2: Invasión de 3 mm a 5 mm de profundidad y menos de 7 mm
de extensión.
○ Estadio IB: La invasión es mayor, pero aún está limitada al cuello uterino,
con una extensión más allá de la mucosa.
■ IB1: Tumor clínicamente visible con un tamaño de hasta 4 cm de
diámetro.
■ IB2: Tumor visible con un tamaño mayor de 4 cm.
3. Estadio II (Cáncer que se ha diseminado fuera del cuello uterino, pero no
llega a la pared pelviana ni a la parte inferior de la vagina)
○ Estadio IIA: El cáncer ha invadido la vagina o el útero, pero no alcanza la
pared pelviana.
■ IIA1: Invasión del tercio superior de la vagina sin extensión a la
pared pelviana.
■ IIA2: Invasión de dos tercios del cuello de la vagina sin alcanzar la
pared pelviana.
○ Estadio IIB: El cáncer invade los tejidos que rodean el cuello uterino y
puede involucrar los ligamentos pelvianos.
4. Estadio III (Cáncer que se ha diseminado a la pared pelviana y/o a la vagina
inferior)
○ Estadio IIIA: El cáncer invade el tercio inferior de la vagina sin afectar la
pared pelviana.
○ Estadio IIIB: El cáncer se extiende a la pared pelviana o causa
obstrucción renal.
○ Estadio IIIC: El cáncer se disemina a los ganglios linfáticos pélvicos y/o
paraaórticos.
5. Estadio IV (Cáncer que ha invadido tejidos adyacentes y/o se ha diseminado
a otras partes del cuerpo)
○ Estadio IVA: El cáncer ha invadido la mucosa rectal o vesical, o se ha
diseminado a órganos cercanos (vejiga, recto).
○ Estadio IVB: El cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, como
los pulmones, los huesos o el hígado.
TRATAMIENTO
El tratamiento depende del estadio FIGO, la edad y comorbilidades de la paciente.
● Estadio IA1: Histerectomía tipo I o conización en mujeres jóvenes.
● Estadio IA2-IB1: Histerectomía radical con linfadenectomía pélvica.
● Estadio IB2-IIA: Quimiorradioterapia primaria (cisplatino y radioterapia externa
de 45 a 50 Gy en fracciones de 1.8-2 Gy, en 5 semanas, seguido de
braquiterapia).
● Estadio IIB-IVA: Radioterapia pélvica + quimioterapia concurrente con
cisplatino.
● Estadio IVB: Tratamiento paliativo con quimioterapia sistémica (platinos +
paclitaxel).
La braquiterapia es clave en el manejo de tumores localmente avanzados.
PRONÓSTICO
El pronóstico varía según el estadio, tipo histológico, respuesta al tratamiento y estado
general de la paciente.
CONTROL LOCAL SUPERVIVENCIA
Probabilidad de control del
Probabilidad de supervivencia
cáncer en el lugar de origen,
a 5 años del tratamiento
con el tratamiento adecuado
IA: 95-100% IA: 95-100%
IB1: 90-95% IB1: 85-90%
IB2: 60-80% IB2: 60-70%
IIA: 80-85% IIA: 75%
IIB: 60-80% IIB: 60-85%
IIIA: 60% IIIA: 25-50%
IVA: 30% IVA: 15-30%
IVB: < 10%
Factores de mal pronóstico:
● Tamaño tumoral >4 cm
● Invasión linfovascular
● Compromiso ganglionar
● Extensión a parametrios o estructuras adyacentes
Referencia bibliográfica:
1. Sociedad Mexicana de Oncología. Oncología general para profesionales de la
salud de primer contacto [Internet]. Ciudad de México: SMEO; 2021 [citado 2025
abr 6]. Disponible en:
[Link]
a_SMEO.pdf