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Sentencia sobre accidente laboral y daños psicológicos

La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dictó una sentencia en el caso de Paz Leonardo Ariel contra Provincia ART SA, donde se cuestiona la condena a la aseguradora por daños psicológicos y la aplicación de un plus por accidente in itinere. La corte desestimó las objeciones de la ART, manteniendo la condena y la actualización del monto reparatorio desde la fecha del accidente, aunque redujo la suma total a $1.249.641,01. Además, se reafirmó la constitucionalidad de la ley 26773 en relación a accidentes in itinere, argumentando que no se configura un trato desigual para los trabajadores en estos casos.
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Sentencia sobre accidente laboral y daños psicológicos

La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dictó una sentencia en el caso de Paz Leonardo Ariel contra Provincia ART SA, donde se cuestiona la condena a la aseguradora por daños psicológicos y la aplicación de un plus por accidente in itinere. La corte desestimó las objeciones de la ART, manteniendo la condena y la actualización del monto reparatorio desde la fecha del accidente, aunque redujo la suma total a $1.249.641,01. Además, se reafirmó la constitucionalidad de la ley 26773 en relación a accidentes in itinere, argumentando que no se configura un trato desigual para los trabajadores en estos casos.
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Poder Judicial de la Nación

CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -


SALA II
SENTENCIA DEFINITIVA

EXPEDIENTE NRO.: 62090/17 (JUZGADO N° 59)

AUTOS: PAZ LEONARDO ARIEL C/PROVINCIA ART SA S/ACCIDENTE-LEY


ESPECIAL

VISTO Y CONSIDERANDO:
En la Ciudad de Buenos Aires, luego de deliberar, a fin de considerar los recursos
deducidos en autos y para dictar sentencia definitiva en estas actuaciones, los integrantes
de la Sala II, practicado el sorteo pertinente, en la fecha de firma indicada al pie de la
presente proceden a expedirse en el orden de votación y de acuerdo con los fundamentos
que se exponen a continuación.

El Dr. José Alejandro Sudera dijo:


I.- Contra la sentencia de primera instancia que hizo lugar a la demanda fundada
en la ley especial, se alza la vencida con su escrito que fue contestado por el contrario.
Asimismo, la accionada cuestiona la cuantía de los emolumentos fijados a favor de la
representación y patrocinio letrado de la parte actora y del perito médico por considerarlos
elevados. Por su parte, el perito contador critica los regulados a su favor por creerlos
insuficientes.
II.- Objeta la ART la condena en su contra a reparar el daño psicológico
informado por el perito médico (10%). Sostiene que la incapacidad resulta elevada y que
el perito no efectuó un análisis crítico de la misma. Agrega que continuó con dicho yerro el
sentenciante de grado, quien tampoco realizó un análisis acabado de las constancias de
autos al momento de dictar sentencia. Invoca que no existió un hecho lo suficientemente
traumático como para que el actor padezca una reacción vivencial anormal neurótica de
grado II.
El accidente de autos ocurrió el 19/2/2017, aproximadamente a las 14.20 hs.,
cuando el actor se retiró de su lugar de trabajo a bordo de su automóvil particular y con
destino hacia su domicilio. Dijo en la demanda que al llegar a la intersección de las calles
Cachi y Grito de Ascencio una motocicleta se cruzó a gran velocidad, sin darle tiempo a
realizar ninguna maniobra, por lo que terminó embistiendo al rodado con el frente de su
vehículo.
Llega firme a esta instancia que como consecuencia de dicha contingencia el
accionante presenta secuelas en su columna lumbar que lo incapacitan en el 20% de la t.o.
En relación al aspecto psíquico, dio cuenta de que presenta una RVAN grado II
compatible con síndrome depresivo reactivo que lo incapacita en el 10% de la t.o.
Fecha de firma: 20/08/2024
Firmado por: ANDREA ERICA GARCIA VIOR, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: JOSE ALEJANDRO SUDERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JUAN SEBASTIAN REY, SECRETARIO DE CAMARA

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No es cierto que el dictamen no se encuentra fundado. El perito le realizó una
entrevista al actor y explicó que de ésta surge de modo claro y preciso la presencia en el
examinado de "desarrollos reactivos traumáticos" que incluyen sintomatología propia del
síndrome depresivo – reactivo de grado leve a moderado. Añadió que el no poder volver a
realizar las mismas tareas, lo dejó con una pérdida de chance laboral evidente, toda vez
que se trata de un sujeto de 44 años que tiene que continuar trabajando durante el lapso que
ahora tiene de vida, lo que le ocasiona perturbaciones emocionales, propias de un evento
para el cual no estaba preparado.
Al contestar las impugnaciones de la parte demandada indicó que se le realizó
al actor una entrevista libre y una evaluación de las funciones psíquicas superiores
utilizando para ello todas las técnicas de la semiología psiquiátrica y pruebas de uso
común en el consultorio.
Encuentro al informe fundado en principios racionales y científicos (arts. 386
y 477 CPCCN) que la demandada no logra desvirtuar por no acompañar elementos
objetivos sino que se basa en una postura contraria, por lo que comparto el valor
probatorio otorgado en grado.
Respecto al nexo causal, no comparto lo expuesto por la apelante. En mi
opinión, el infortunio fue un hecho brusco y traumático que le dejó al Sr. Paz secuelas
físicas en orden al 20%, por lo que dicho evento y su consecuencia presentan suficiente
idoneidad para generar el daño psíquico informado por el galeno.
Por lo expuesto, propongo desestimar esta queja de la parte demandada.
III.- Critica también la ART la condena en su contra a abonar el plus del art.
3 de la ley 26773 a un accidente in itinere. Sostiene que el trabajador, al momento del
supuesto accidente, no se encontraba en su lugar de trabajo ni a disposición de su
empleador, sino que se encontraba dirigiéndose desde su lugar de trabajo a su domicilio.
Destaca que la aplicación de un porcentaje mayor (20%) carece, en estos casos, de toda
lógica jurídica por cuanto jamás podría alegarse que, frente a este tipo de accidentes, se
coloca al trabajador en un plano de desigualdad con el resto de los ciudadanos. Agrega que
el accidente de marras resulta ser completamente ajeno a la situación descripta en el art. 3
de la ley 26773, que deviene inaplicable, así lo dispuso la CSJN en el caso “Espósito
Dardo c/ Provincia ART SA” señalado en el considerando 5º): “…interesa destacar que el
art. 3º de esta última ley dispuso que, cuando se tratara de un verdadero infortunio o
enfermedad laboral, y no de un accidente in itinere, el trabajador damnificado o sus
derechohabientes percibirían, además de las prestaciones dinerarias antes mencionadas,
una indemnización adicional –en compensación de cualquier otro daño no reparado por
las tarifas- equivalente al 20% del monto de ellas…”. Afirma que dicha doctrina fue
ratificada en el fallo, también de la CSJN, Paez Alfonso Matilda c/Asociart ART SA
s/accidente, Exp. n.° 64722/2013.
El Sr. Juez a quo declaró la inconstitucionalidad de la norma en cuestión y no
Fecha de firma: 20/08/2024
estoy de acuerdo con ello.
Firmado por: ANDREA ERICA GARCIA VIOR, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: JOSE ALEJANDRO SUDERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JUAN SEBASTIAN REY, SECRETARIO DE CAMARA

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CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -
SALA II
Cabe recordar que es doctrina reiterada de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación que la declaración de inconstitucionalidad de una norma de jerarquía legal
constituye la más delicada de las funciones susceptible de encomendarse a un Tribunal de
Justicia, siendo un acto de suma gravedad institucional y que debe considerarse como
“ultima ratio” del orden jurídico, de tal forma que únicamente debe recurrirse a ella cuando
una estricta necesidad así lo requiera (Fallos, 264:51; 285: 322; 300: 1041 y 308:647 entre
muchos otros) a la que sólo corresponde llegar una vez establecida su contradicción con
los preceptos de la Ley fundamental (Fallos 296:117) y luego de haber demostrado el
agravio en el caso concreto (Fallos, 302:166).
Nuestro más Alto Tribunal ha declarado que todo planteo debe ser explícito e
inequívoco, requiriéndose no sólo la mención de las cláusulas constitucionales que estime
vulneradas, sino la demostración pertinente (Fallos, 293:323; 296:124; 302:326, entre
otros). Ello supone que el interesado en la declaración de inconstitucionalidad de una
norma debe demostrar claramente de qué manera ésta le causa un perjuicio y debe probar,
además que ello ocurre en el caso concreto (Fallos, 310:217).
Bajo tales premisas, la exclusión dispuesta por el art. 3 no resulta irrazonable
como decisión legislativa no mereciendo reproche constitucional alguno, en especial si se
tiene en cuenta que la responsabilidad por accidentes en el trayecto es un supuesto de
responsabilidad objetiva en el que ya no es posible identificar alguna intervención del
obligado o de alguien por quien deba responder en el entramado causal de modo de evitar,
prevenir o disminuir el daño y en el que no existen otros “daños no reparados por las
fórmulas” de los que sea, de modo directo o indirecto responsable una aseguradora de
riesgos del trabajo, pues las consecuencias de dicha categoría de accidente solamente son
resarcibles en el marco de las normas específicas transaccionales y no constituyan un
supuesto de responsabilidad en el ámbito del derecho civil.
En definitiva, en el accidente “in itinere” hay un elemento diferencial claro
que es que no ocurre en el marco efectivo de la prestación laborativa ni estando el
trabajador a disposición del empleador laborando con cosas de éste o sujeto a su poder de
dirección, sino que en el suceder intervienen factores extraños a la conducta y deberes del
principal y si bien es cierto que históricamente no ha sido obstáculo para establecer una
reparación al trabajador como un modo de extender el horizonte de protección también al
infortunio “in itinere”, las circunstancias distintivas apuntadas en estos eventos también
lleva a que no se configure un trato desigual o discriminatorio en la exclusión dispuesta
por el art. 3 de la ley 26773.
Desde tal perspectiva de análisis y que en el caso de marras no ha actuado
como agente del daño ni el demandado ni el empleador, los criterios de constitucionalidad
de las normas que regulan esas situaciones son distintas sin que se advierta en qué medida
para situaciones como la presente existiría la inconstitucionalidad de la norma.

Fecha de firma: 20/08/2024


Firmado por: ANDREA ERICA GARCIA VIOR, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: JOSE ALEJANDRO SUDERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JUAN SEBASTIAN REY, SECRETARIO DE CAMARA

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Por ende, auspicio dejar sin efecto la declaración de inconstitucionalidad del
art. 3 de la ley 26773 y la condena en cuestión, reduciendo el monto reparatorio a la suma
de $1.249.641,01.
IV.- Objeta asimismo la aseguradora la decisión del sentenciante de que el
monto de condena se actualice desde la fecha del accidente (19/2/2017) y hasta el efectivo
pago, en base a la variación del índice de precios al consumidor -nivel general- elaborado
por el INDEC - salvo para los períodos en los que no se encuentre publicado dicho índice,
en los cuales se aplicará la variación del índice de precios al consumidor elaborado por la
Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
(IPCBA)-, con más intereses a una tasa del 6% anual por igual período.
Sostiene la recurrente que lo decidido resulta contrario a lo resuelto por la
CSJN en “Recurso de hecho deducido por la demandada en la causa Oliva, Fabio Omar c/
COMA S.A. s/despido”. Indica que del fallo citado se desprende con meridiana claridad
que la utilización de intereses no debe constituir un resultado económico desproporcionado
y carente de respaldo. Añade que lo dispuesto viola lo establecido en los arts. 767 y 768
del CCyCN. Refiere que el IPC no es una tasa de interés fijada por el Banco Central y,
como tal, no puede ser utilizada para actualizar un crédito judicial. Se queja también de
que no se aplicó la ley 25561 y aduce que la aplicación del IPC más 6% de interés, implica
una absoluta, clara e imprevista consecuencia negativa en el balance patrimonial de su
parte, quedando absolutamente desdibujada la relación contractual oportunamente
suscripta y los riesgos oportunamente estipulados, así como también genera una
indemnización absolutamente desproporcionada en favor de la parte actora. Critica que se
aplica un método de actualización que no se encontraba vigente a la fecha del hecho, lo
que resulta a todas luces improcedente, infundado, arbitrario e inadmisible. Esgrime que al
presente caso resultan aplicable las leyes 24.557, 26.773 y 27.348, modificatoria de la Ley
de Riesgos del Trabajo, la cual específicamente determina el modo en que deberán
actualizarse los montos de condena. Solicita se aplique subsidiariamente el art. 771
CCyCN.
Cabe aclarar que el sentenciante que me precede declaró la
inconstitucionalidad del dec. 70/23 y ello llega firme a esta instancia.
No corresponde aplicar al caso la ley 27348 en tanto el accidente de autos del
19/2/2017 ocurrió antes de su entrada en vigencia (5/3/2017).
En relación con la metodología a seguir a fin de preservar el poder adquisitivo
de los créditos reconocidos en la causa, comparto aplicar lo sugerido por esta CNAT en las
Actas n.° 2783 y 2784 del 13 y 20/3/24, respectivamente, y -en consecuencia- disponer la
adecuación de los créditos con aplicación de la tasa CER reglamentada por el BCRA (arg.
arts. 768 del CCyC y 1° ley 25713) con más una tasa pura del 6% anual, en ambos casos,
desde la fecha de exigibilidad del crédito hasta la fecha del efectivo pago; y estar a la
capitalización del artículo 770 inciso b) del Código Civil y Comercial que se produce a la
Fecha de firma: 20/08/2024
Firmado por: ANDREA ERICA GARCIA VIOR, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: JOSE ALEJANDRO SUDERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JUAN SEBASTIAN REY, SECRETARIO DE CAMARA

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fecha de notificación del traslado de la demanda y opera exclusivamente sobre la tasa pura
del 6% anual. Todo ello, sin perjuicio de lo establecido en el inc. c) del art. 770 CCyC.
Sin embargo, dado que de aplicarse este criterio se llegaría a un importe superior
al fijado en la anterior sede, su modificación resulta adjetivamente improcedente por
aplicación del principio non reformatio in pejus, así como que la CSJN ha descalificado tal
tesitura in re “CNT 49054/2015/1/RH1 Lacuadra, Jonatan Daniel c/ DIRECTV Argentina
S.A. y otros s/ despido”, voto por confirmar el pronunciamiento de grado en el punto.
Una pequeña digresión relativa a la facultad conferida por el art. 771 del CCyC;
considero que no debe ser ejercida apriorísticamente, sino una vez realizada la liquidación
y comprobado en el caso concreto su resultado (y por parte del juez o tribunal legitimado
para ello, ya que el juez de primera instancia no podría, por esta vía, modificar la sentencia
dictada por la alzada). Es de destacar que la norma establece que “(l)os jueces pueden
reducir los intereses cuando la tasa fijada o el resultado que provoque la capitalización
de intereses excede, sin justificación y desproporcionadamente, el costo medio del dinero
para deudores y operaciones similares en el lugar donde se contrajo la obligación. Los
intereses pagados en exceso se imputan al capital y, una vez extinguido éste, pueden ser
repetidos”. Ante las variaciones que puede sufrir el poder adquisitivo del capital -desde el
devengamiento del crédito, superada la sentencia de primera instancia y la eventual
intervención de la alzada y hasta la liquidación- durante el tiempo y como consecuencia de
la errática (aunque siempre excesivamente elevada) inflación, ese potencial “exceso” sólo
puede ser adecuadamente evaluado después de practicada la liquidación; esto se ve
corroborado por el segundo párrafo de la norma transcripta. Lógica consecuencia de esto
es que entienda improcedente ejercer la mentada facultad al mismo tiempo que se
determina la metodología destinada a preservar el poder adquisitivo del crédito.
III.- Para concluir, propongo imponer las costas de alzada a la demandada vencida
en lo principal (art. 68 CPCCN).
Resta analizar los honorarios regulados a la representación y patrocinio letrado de
la actora (15%) y a los peritos médico (7%) y contador (6%) por sus actuaciones en la
anterior sede. Tomando en cuenta el resultado del litigio, su valor económico, el mérito y
extensión de las labores desarrolladas, los mismos resultan equitativos y ajustados a reglas
arancelarias, por lo que sugiero mantenerlos (arts. 38 de la LO., 6, 7, 8, 9, 19, 37 y 39 de la
ley 21839, 24432 y arts. 16 y ccs. de la ley 27423).
Con arreglo a lo establecido en el art. 14 de la ley 21839 y art. 30 de la ley
27423, habida cuenta del mérito y extensión de la labor desarrollada en esta instancia por
la representación y patrocinio letrado de las partes actora y demandada, propongo que se
regulen sus honorarios en 30% de la suma que le corresponda percibir por la totalidad de
lo actuado en la instancia anterior a cada una de ellas.

La Dra. Andrea E. García Vior dijo: adhiero a las conclusiones del voto que
Fecha de firma: 20/08/2024
antecede por análogos
Firmado por: ANDREA ERICA GARCIA VIOR, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: JOSE ALEJANDRO SUDERA, JUEZ DE CAMARA
fundamentos.
Firmado por: JUAN SEBASTIAN REY, SECRETARIO DE CAMARA

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Por lo que resulta del acuerdo que antecede (art.125, 2ª parte de la ley 18345), el
Tribunal RESUELVE: 1°) Modificar la sentencia de grado reduciendo el monto de
condena a la suma de $1.249.641,01 (un millón doscientos cuarenta y nueve mil seis
cientos cuarenta y uno con un centavos) más la actualización dispuesta en grado; 2º)
Imponer las costas de alzada a la demandada; 3º) Regular los honorarios de la
representación y patrocinio letrado de las partes actora y demandada por los trabajos de
Alzada en 30% de la suma que le corresponda percibir por sus trabajos en la instancia
anterior a cada una de ellas.
Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Andrea E. García Vior José Alejandro Sudera


Jueza de Cámara Juez de Cámara

mgl

Fecha de firma: 20/08/2024


Firmado por: ANDREA ERICA GARCIA VIOR, JUEZA DE CAMARA
Firmado por: JOSE ALEJANDRO SUDERA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: JUAN SEBASTIAN REY, SECRETARIO DE CAMARA

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