0% encontró este documento útil (0 votos)
2 vistas68 páginas

Estrategias de Aprendizaje Universitarias

El cuadernillo de Estrategias de Aprendizaje y Acompañamiento Tutorial de la FCEQyN, UNaM, está diseñado para ayudar a los estudiantes ingresantes a desarrollar sus propias estrategias de estudio y mejorar su desempeño académico. Incluye un programa de contenidos que abarca desde la planificación del tiempo hasta técnicas de estudio y evaluación. Se busca fomentar la reflexión y la creación de herramientas que faciliten el aprendizaje en el nivel universitario.

Cargado por

mia
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
2 vistas68 páginas

Estrategias de Aprendizaje Universitarias

El cuadernillo de Estrategias de Aprendizaje y Acompañamiento Tutorial de la FCEQyN, UNaM, está diseñado para ayudar a los estudiantes ingresantes a desarrollar sus propias estrategias de estudio y mejorar su desempeño académico. Incluye un programa de contenidos que abarca desde la planificación del tiempo hasta técnicas de estudio y evaluación. Se busca fomentar la reflexión y la creación de herramientas que faciliten el aprendizaje en el nivel universitario.

Cargado por

mia
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Bienvenido a

EXACTAS
ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE Y
ACOMPAÑAMIENTO TUTORIAL
Unite a nuestro grupo de WhatsApp de Ingreso 2026

Seguinos en instagram! @fuerza1918


MÓDULO ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE


Y ACOMPAÑAMIENTO TUTORIAL

CURSO DE INGRESO 2026


CUADERNILLO DE
ESTRATEGIAS DE
APRENDIZAJE
Lic. Silvina Alicia Lacy
El presente Cuadernillo contiene el Programa de Contenidos del Requisito de Ingreso
a la FCEQyN, UNaM denominado ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE. Asimismo, el
desarrollo de los respectivos temas/ejes acompañados por una propuesta de
Actividades a resolver.

Se puede descargar desde el Aula Virtual institucional disponible en:


[Link]

E-mail de Estrategias de Aprendizaje FCEQyN – UNaM:


ingreso@[Link]

Asesoramiento pedagógico-didáctico: Prof. Lic. Máxima Aideé Benitez

Autoridades de la Universidad Nacional de Misiones

Rectora Dra. Alicia BOHREN

Autoridades Institucionales Acceder aquí

Autoridades Departamentales Acceder Aquí

Consejo Directivo Acceder Aquí

Secretarías
Secretaría Académica

Secretaría Administrativa

Secretaría de Bienestar Estudiantil

Secretaría de Extensión y Vinculación Tecnológica

Secretaría de Investigación y Posgrado

1
Más información en web Institucional Acceder aquí
Historia
Sedes, Institutos y Dependencias
Relaciones Internacionales
Relaciones Institucionales

Sitios Institucionales y otros recursos


RECyT Revista de Ciencia y Tecnología
PEIU Programa Efluentes Industriales y Urbanos
PROCyP Programa de Celulosa y Papel. Del Instituto de Materiales de Misiones
(IMAM), dependiente de la UNaM y el CONICET
ProMyF Programa de Materiales y Fisicoquímica

ICADES Instituto de Ciencia ambiental y Desarrollo sostenible


IGMi Instituto GeoGebra Misiones
REDINE Red de Investigación Educativa
MVB Museo Virtual de la Biodiversidad de la Provincia de Misiones
CReTyP Comisión de Gestión de Residuos Tóxicos y Peligrosos
Biblioteca
Manipulación de Alimentos
Escuela de Inglés y Portugués

2
Índice

Programa Estrategias de Aprendizaje​ 1


Fundamentación​ 1
Objetivos​ 1
Contenidos​ 2
Metodología de trabajo​ 3
Evaluación​ 3
Criterios de evaluación​ 3
Bibliografía​ 4
Aprender​ 5
Concepto de aprender​ 5
Estudiar y aprender​ 5
Aprender a aprender​ 6
Actividad​ 7
Factores que condicionan el aprendizaje​ 8
Factores externos​ 8
Factores internos​ 9
Una actitud adecuada: Cuerpo y mente​ 9
Actividad​ 11
Cómo organizar el tiempo​ 11
Lista guía de los tipos de actividades cotidianas​ 12
Análisis de los compromisos semanales y elaboración de una jornada tipo​ 12
Grupos de actividades cotidianas y su duración​ 14
El uso del tiempo​ 15
“El tiempo vuela”​ 15
Procrastinación: un problema de todos…​ 15
Técnica Pomodoro:​ 16
De un modo práctico, podríamos decir que la técnica funcionaría en cinco pasos:​ 16
Hay que tomar conciencia del problema​ 16
Plan de estudio​ 17
La programación del plan de estudio debe ser:​ 18
Consejos prácticos​ 19
¡ATENCIÓN! Nada justifica la demora​ 19
Actividad​ 19

3
Métodos de estudio​ 19
El Método Robinson​ 21
La lectura​ 22
“¡Ya leí todo, pero no entendí nada!”​ 22
¿Cómo se aprende? ¿Cómo trabaja nuestro cerebro?​ 22
Modo difuso o creativo y Modo enfocado o concentrado:​ 22
¡El cerebro necesita el conjunto antes que las partes!​ 23
Para aprender son necesarios las Ideas previas​ 24
Técnicas para aprender a leer un texto​ 25
Resumen y síntesis​ 26
Resumen​ 26
Síntesis​ 26
Actividad​ 27
Saber leer y escribir​ 27
Los interrogantes​ 28
Tipos de preguntas​ 28
Subrayado​ 29
Ahora veremos cuándo subrayar, cuánto, qué y cómo subrayar​ 29
Reelaborar, haciendo el propio texto​ 30
Actividad​ 31
Toma de Apuntes​ 31
Apuntes o notas tomados en clase​ 31
Actividad​ 34
Formas de organizar la información​ 34
Esquemas​ 34
Esquemas de contenido​ 35
Diagramas​ 36
Diagrama en árbol​ 36
Cuadro comparativo​ 37
Cuadro sinóptico​ 37
Mapa conceptual​ 38
Mapa mental​ 39
Actividad​ 40
La memorización​ 41
“Sí estudié, pero ahora no me acuerdo”​ 41
Las estrategias específicas para consolidar la memoria, son:​ 42

4
Ejemplo de cómo estudiar y facilitar el recuerdo​ 42
Las preguntas, el examen y la exposición en público​ 43
Cómo afrontar las preguntas​ 44
¿Cómo afrontar un examen?​ 45
Planificar las actividades​ 47
Algunas consideraciones previas:​ 48
¿Cómo se estudia para rendir una materia, ya sea parcial o final?​ 50
Podemos distribuir el tiempo en un exitoso método de estudio:​ 50
Más sugerencias para el período de examen​ 51
El momento de repaso​ 52
Sugerencias prácticas para el repaso:​ 54
Estudiando en grupo​ 56
Razones prácticas​ 56
¿Cómo estudiar en grupo?​ 56
Anexo​ 58
Sugerencia de textos para lectura​ 58
Texto 1​ 58
Texto 2​ 58
Texto 3​ 58

Índice de tablas

Tabla 1 Compromisos semanales​ 13


Tabla 2 Tiempo y duración de actividades diarias​ 14
Tabla 3 Propuesta de método de estudio​ 20
Tabla 4 Planificación de lectura para examen​ 48

Índice de Figuras

Figura 1 Diseño de Diagrama de árbol​ 36


Figura 2 Diseño de cuadro sinóptico​ 38
Figura 3 Diseño de mapa conceptual​ 39
Figura 4 Forma de crear mapa mental​ 40

5
Programa Estrategias de Aprendizaje

Carreras de la Facultad de Ciencias Exactas Químicas y Naturales (FCEQyN) de


la Universidad Nacional de Misiones (UNaM)

Profesora: Lic. Silvina Alicia Lacy – Psicopedagoga

Fundamentación

El presente material es elaborado con el objetivo que los/as alumnos/as ingresantes


de la Facultad de Ciencias Exactas Químicas y Naturales de la Universidad Nacional
de Misiones creen su propia estrategia de estudio, a partir de algunos lineamientos
que se proponen en el presente material.

En el marco del ingreso a las distintas carreras que ofrece la mencionada Facultad,
vemos necesario atender a las características y necesidades particulares con que
ingresan los y las alumnos/as a nuestra casa de estudios.

Es por ello, que, la larga experiencia en este nivel nos demuestra, la vital importancia
de contar con un espacio que permita y ayude a construir distintas herramientas
intelectuales con las cuales encarar el estudio en el nivel universitario.

Durante los encuentros planificados se desarrollarán contenidos relacionados con la


metodología de estudio, preparación de exámenes, modos de organización del tiempo
y el espacio, entre otros, haciendo énfasis en lograr una reflexión que permita a los y
las alumnos/as diseñar estrategias y generar cambios de conductas para mejorar su
desempeño académico.

Objetivos

✔​ Orientar al ingresante para que conozca sus fortalezas y debilidades frente al


estudio.

✔​ Generar un espacio de reflexión que permita lograr aprendizajes de modos


cooperativos.

✔​ Construir herramientas actitudinales que permitan una mejor apropiación de los


contenidos de las distintas materias que componen el cursado del primer año.

1
✔​ Comprender que el estudio en el nivel universitario exige disciplina y esfuerzo
intelectual.

✔​ Inducir a los alumnos a diseñar un método de estudio eficaz a la hora de


estudiar y rendir.

✔​ Identificar al espacio de tutorías como un espacio de ayuda frente a distintas


dificultades relacionadas con el ámbito académico que pudieran surgir.

Contenidos

Unidad 1

Charla presentación de docentes y el grupo de alumnos/as (técnica de presentación


grupal) Presentación de la materia y del programa a desarrollar.

Autodiagnóstico. Concepto de Aprender y Estudiar. Diferencias. Factores que


condicionan el Aprendizaje. Factores Externos e Internos. Una actitud adecuada
frente al aprendizaje. Cuerpo y Mente. Ritual para estudiar. Pasos necesarios.

La profesión del Estudiante. Problemas típicos a la hora de estudiar.

Unidad 2

Planificación del tiempo destinado al estudio. Análisis de las horas. Actividades diarias
y semanales. Identificación de factores que favorecen y obstaculizan el aprendizaje,
diagnóstico. Cómo aprovechar al máximo nuestro cerebro, cómo aprendemos desde
las neurociencias. El uso del tiempo. Plan de Estudios.

Unidad 3

Las operaciones del pensamiento. Comparar. Clasificar. Observar. Tipos de


observación. Re- sumir. Resumen y síntesis: similitudes y diferencias. Interpretación.
Formular críticas. Imaginar y crear. Búsqueda de suposiciones. Resolución de
conflictos.

Unidad 4

La lectura. Cómo aprendemos. Técnica de lectura. Los interrogantes. Tipos.

2
Subrayado. Con- sideraciones en general. Toma de apuntes. Carpeta en proceso.
Cómo se toman apuntes, consideraciones generales.

Unidad 5

Formas de organizar la información. Esquemas, concepto. Tipos de esquemas. Pasos


para realizarlos. Esquema de contenido. Elaboración de diagramas. Tipos (Radial y/o
Árbol) Cuadro Comparativo. Cuadro sinóptico. Mapa conceptual. Mapa mental.

Unidad 6

Memorización. Las preguntas. Aprender a evocar. Vencer la emoción. Cómo afrontar


las preguntas. Consejos. Los exámenes. Tipos. Planificar las actividades. Cómo
prepararse para rendir un examen. Método de estudio para preparar las materias.
Sugerencias para el período de exámenes.

Metodología de trabajo

La modalidad de dictado en este espacio curricular será la de aula-taller, razón por la


cual en cada encuentro se propondrá trabajar acerca de un tema en particular.

Se prevén actividades grupales e individuales en las que se privilegiará la reflexión


teórica articulada con las propias vivencias del alumno; construyendo paso a paso los
aprendizajes y tomando como punto de partida a los conocimientos previos de los
educandos.

Evaluación

Se realizará de manera sumativa referida a cada jornada y el final que consistirá en la


resolución de un ejercicio integrando el uso de todos los conceptos y estrategias
desarrolladas a lo largo de cada encuentro.

Criterios de evaluación

✔​ Asistencia al 80 % de los encuentros

✔​ Participación, responsabilidad y cumplimiento durante el desarrollo de las

3
actividades.

✔​ Respeto hacia las producciones de los/as compañeros/as, hacia sí mismo y


hacia la docente

✔​ Cumplir con los trabajos prácticos del aula virtual

✔​ Aprobar el final integrador

Bibliografía

Calero Pérez, M. (2009). Técnicas de Estudio. Alfaomega.

Howe, M. (1974). The Utility of Taking Notes as an Aid to Learning. En Educational


Research, 3.

Mirza, F. (1986). El Arte de Estudiar. Paidós Ibérica.

Monereo, C. (1994). Estrategias de Enseñanza y Aprendizaje. Paidós.

Novak, J. (1988). Aprendiendo a Aprender.: Martínez Roca.

Serafini, M. (1991). Cómo se estudia: la organización del trabajo intelectual. Ibérica.

Tresca, M. (2001). ¿Cuándo, Qué y Cómo Estudio?: estrategias y técnicas de estudio.


Novedades Educativas.

4
Aprender

Concepto de aprender

“Aprendizaje es un cambio relativamente permanente del comportamiento que ocurre


como resultado de la práctica” (Ardilla, 2002). Es el acto por el cual nos ponemos en
contacto con las materias o disciplinas.

De esta manera desarrollamos acciones que nos permiten, no solamente apropiarnos


de esos objetos de conocimientos, sino también modificarlos. Por ello en este proceso
necesitamos un actuar estratégico que nos posibilite resolver las tareas y problemas
que nos demandan los aprendizajes que tengamos que adquirir durante el cursado de
la carrera que hemos elegido.

“Las estrategias de aprendizaje son procesos de toma de decisiones conscientes e


intencionales, en los cuales el alumno elige y recupera los conocimientos que necesita
para cumplir determinada demanda u objetivo, dependiendo de las características de
la situación educativa en que se encuentra la acción” (Monereo, 1994). En este sentido
aprender estratégicamente implica: tomar decisiones conscientes para lograr objetivos;
controlar conscientemente los procesos cognitivos puestos en acción; dialogar
internamente con los cono- cimientos previos; plantearse objetivos; reflexionar sobre
las propias maneras de aprender; utilizar reflexivamente los procedimientos para
estudiar.

Recorrer un camino de formación requiere de trabajo intelectual y de aprender a


aprender. Por ello es necesario construir estrategias que posibiliten: identificar,
localizar, interpretar, analizar, comprender, organizar, sistematizar, retener y comunicar
información; leer comprensivamente textos (buscar, analizar, registrar datos, clasificar,
ordenar la información, re- sumir, elaborar mapas conceptuales, diagramas,
esquemas, etc.); ejercitar, repasar; formular hipótesis y argumentaciones; elaborar
información y conclusiones; transferir a situaciones nuevas lo aprendido. (Serafini,
1991)

Para Ignacio Pozo (pedagogo español) las estrategias son: sospechas inteligentes
sobre el camino a seguir, señalan las decisiones que se puedan tomar según los
objetivos que tiene el aprender tal conocimiento, suponen que el alumno se auto dirige
y controla las tareas que realiza para aprender significativamente.

5
Estudiar y aprender

“Aprender” es un proceso activo y complejo que modifica la conducta, la manera de


pensar, sentir y actuar en función de metas precisas. Es un proceso de adquisición y
cambio referido a conceptos, actitudes, procedimientos y habilidades. Aprendemos en
una institución educativa, en la calle o informalmente. Aprendemos de todos y durante
toda la vida. Aprender implica recuperar lo “estudiado” retrabajarlo, relacionarlo con
otros saberes, y ser capaces de pensar, escribir, explicar, interactuar con otros,
plantear posiciones y argumentar.

Como señala Calero Pérez, M. “Estudiar” es un proceso sistemático por el cual se trata
de incorporar nuevos conocimientos. Es un proceso consiente y deliberado que se
encuentra orientado hacia metas precisas y requiere tiempo y esfuerzo para aprender.
Estudiar facilita el aprendizaje e implica saber buscar y organizar información,
actitudes y disciplina, manejo de técnicas. Estudiar es aprender a aprender. Estudiar
es situarse adecuadamente ante los contenidos, interpretarlos, asimilarlos, retenerlos,
para después poder expresarlos en un examen o utilizarlos en la vida práctica.

Implica tres factores necesarios:

PODER → Inteligencia, habilidades cognitivas, posibilidades externas. QUERER →


Deseo – Motivación

SABER → Técnicas de estudio

Aprender a aprender

Aprender a aprender activa y experimentalmente es usar un programa de aprendizaje


pro- pio, descubrir el conocimiento y no repetir conocimientos ajenos (Calero Pérez,
2009).

Es la habilidad de continuar aprendiendo por sí mismo, en diferentes situaciones. Así,


antes de aprender informaciones es apremiante aprender a destacar las ideas
principales de un mensaje: sintetizar, analizar, comparar, diferenciar, generalizar,
individualizar, reflexionar, practicar, graficar, exponer, etc.

Se define a esta competencia como la capacidad para proseguir y persistir en el


aprendizaje, organizar el propio aprendizaje, lo que conlleva realizar un control eficaz
del tiempo y la in- formación, individual y grupalmente.

Esta competencia incluye la conciencia de las necesidades y procesos del propio

6
aprendizaje, la identificación de las oportunidades disponibles, la habilidad para
superar los obstáculos con el fin de aprender con éxito. Incluye obtener, procesos y
asimilar nuevos conocimientos y habilidades con éxito, obtener, procesar y asimilar
nuevos conocimientos y habilidades, así como la búsqueda y utilización de una guía.

Aprender a aprender significa que los estudiantes se comprometan a construir su


conocimiento a partir de sus aprendizajes y experiencias vitales anteriores con el fin de
reutilizar y aplicar el conocimiento y las habilidades en una variedad de contextos: en
casa, en el trabajo, en la educación y la instrucción.

Actividad

En grupos reducidos busquen definiciones de aprender y estudiar y reelaboren una


nueva definición con sus palabras.

Aprender es:

Estudiar es:

7
8
Factores que condicionan el aprendizaje

Factores externos

El lugar: se debe procurar estudiar siempre en el mismo lugar y que además sea
tranquilo, cómodo y bien aireado. El trabajo intelectual provoca un gran consumo de
oxígeno, que se incorpora a la sangre a través de los pulmones y provoca una correcta
irrigación del cerebro, indispensable para lograr una adecuada lucidez. Los diferentes
medios de calefacción consumen oxígeno; esa es la causa de adormecimiento, razón
por la cual debe ser evitada. (Tresca, 2001).

Si no es posible contar con algún lugar que posibilite el aislamiento del entorno
inmediato, habrá que elegir un horario en que se consiga tranquilidad. Asimismo,
habrá que entrenarse para aislarse mentalmente del ruido y las interferencias
externas.

En lo posible hay que contar con una mesa de estudio, la que debería ser usada
exclusiva- mente para ese fin, donde los libros y trabajos en desarrollo puedan quedar
a la vista. En la mesa de estudio deben estar todos los elementos de trabajo que se
van a utilizar, evitando así desplazamientos que provocan distracción o la tentación de
postergar la obligación de estudiar. Por otro lado, conviene diariamente despejar la
mesa de objetos que no se utilicen. Cuanto más ordenado está el lugar destinado a
estudiar, mejor será el trabajo.

La hora: durante el período de estudio todo el plan de vida debe girar en torno a ese
trabajo en el hogar. Es conveniente construir una imagen mental en la que el estudio
ocupe una posición de privilegio. Será beneficioso estudiar siempre dentro del mismo
horario y no permitir en esas horas ser requeridos por otros intereses. Hay que poder
elegir ese espacio de tiempo, sabiendo cuál es el momento del día que tenemos
mayor lucidez y poder de concentración. (Tresca, 2001). Asimismo, hay que distribuir
convenientemente ese tiempo, dedicando a cada materia el espacio que necesita y no
tratar de asimilar todo a la vez. Nuestros procesos cognitivos requieren de un tiempo y
procesos para que la información sea asimilada, comprendida y retenida.

La luz: el cuidado visual no debe ser descuidado para la realización de actividades que
re- quieren de mucha lectura. Leer durante mucho tiempo en condiciones inadecuadas
de luz, puede afectar la visión. Indudablemente que la luz natural es la mejor, por ello
se debe pro- curar que llegue al lugar elegido para estudiar. Sin embargo, hay que

9
evitar que los rayos del sol impacten directamente sobre las páginas sobre las que se
trabaja. Cuando la luz natural es insuficiente habrá que recurrir a una fuente de luz
artificial apropiada, con adecuada intensidad (Tresca, 2001). La fuente de luz debe
estar en el lado contrario a la mano con la que se escribe, de modo de que no se
proyecte la sombra de la mano sobre la página en que se escribe.

La posición: es un importante aspecto a tener en cuenta, porque además de evitar


deformaciones óseas u otras consecuencias que pueden llegar a ser irreparables,
estar correctamente sentado favorece la concentración y facilita la comprensión.

Durante las actividades de lecturas hay que evitar inclinar la cabeza sobre el libro, es
conveniente sostener casi a la altura de los ojos a unos treinta centímetros de
distancia, y a la misma distancia la página de escritura.

Factores internos

Estado fisiológico: hace referencia a los estados del cuerpo, salud o enfermedad,
cansancio, agotamiento, debemos estar conscientes del estado en general de nuestro
cuerpo para estudiar.

Estado psicológico: desde lo psicológico si estamos con alguna preocupación, tristes,


la concentración se verá afectada o disminuida y por lo tanto es muy importante
afrontar el problema, resolver el conflicto o malestar antes de ponernos a estudiar.

Motivación: es mucho más difícil hacer algo si no se le encuentra un sentido. Por esto
este es el primer paso a reflexionar, para esto nos preguntamos ¿Por qué estudio?
¿Qué quiero lograr? ¿Qué motivos tengo? ¿Estudio por presiones familiares o sociales
o por mí? ¿Cómo sería mi vida si no estudiara?

Es importante decidir personalmente sobre los motivos reales que tiene cada uno para
estudiar diferenciándolos de los motivos reales que tiene cada uno para estudiar
diferenciándolos de los motivos sociales que nos inducen a hacerlo, con esto se
consigue que la decisión que tomes sea personal y, como tal, asumas tu
responsabilidad en lo que haces y decides (Tresca, 2001).

Una actitud adecuada: Cuerpo y mente

Para lograr éxito en la vida, debemos estar bien en todos los niveles. Debemos gozar
de buena salud, tener una mente clara, estar en buenas relaciones con el entorno,

10
lograr un nivel de satisfacción en la propia vida, lograr en fin la armonía interior y
exterior. Sin cierto grado de equilibrio personal, será muy difícil lograr buenos
resultados en el estudio, será difícil aprender. Además de este equilibrio básico, hace
falta en el momento de ponerse a estudiar, cierta actitud adecuada y esto involucra
tanto al cuerpo como a la mente. Estas dos dimensiones son inesperables, pero nos
referimos primero al cuerpo, luego a la mente, para lograr mayor claridad.

El cuerpo: Buena salud: ustedes son los responsables de su propia salud. Deben
aprender a no sólo no caer enfermos, sino a mejorar el estado general del cuerpo. Un
cuerpo realmente sano les permite disfrutar más plenamente de la vida por esto le
sugerimos que aprendan a conocerse mejor a sí mismos.

Elijan comida sana, acostúmbrense a comer a horas fijas y no coman nunca hasta
saciarse, levántense de la mesa como si hubieran reservado un lugar para un postre
extra. El estómago les agradecerá por no haberlo forzado al límite. Es bueno comer
tranquilos, saboreando cada bocado y masticando bien. Dejar pasar quince minutos
antes de acostarse a dormir una siesta y que no sea una siesta muy larga, lo
recomendable es no más de veinte o treinta minutos. También es importante practicar
un deporte o hacer gimnasia regularmente e incluso incorporar ejercicios de relajación.

La Mente: El desarrollo de la mente: Si logramos una vida equilibrada, y estamos


atentos a construir la armonía en nuestra vida, nuestras facultades se desarrollarán de
manera natural y obtendremos mejores resultados con poco desgaste de energía.

Si nuestra mente está satisfecha podremos dirigirlas sin dificultad hacia los temas que
debemos estudiar, y será más fácil concentrarse. En cambio, si estamos
profundamente insatisfechos, por más esfuerzos que hagamos, la mente estará
intranquila, buscando caminos hacia su felicidad y no podrá detenerse en atender
ciertos problemas de matemáticas, por ejemplo.

Cómo tranquilizarse: Antes de iniciar el estudio, al tranquilizarse liberan energías que


estarán a disposición de la mente y facilitarán el aprendizaje. En cambio, si se
mantienen tensos, los músculos desgas- tan energía y se hace, más difícil estar
atento, comprender, recordar, etc. y se cansarán más fácilmente (Tresca, 2001)

Cómo concentrarse: Este es uno de los problemas prácticos que más se presentan a
los estudiantes, por ello debemos adoptar un ritual para estudiar, ya que será de gran
ayuda:

Ritual para estudiar: En lo posible acostumbrarse a un lugar y a un tiempo

11
determinado. Antes de hacerlo, se deberá satisfacer todas las necesidades como
comer, dormir, o necesidades fisiológicas, preparar de antemano la bebida que se
consumirá durante el estudio (té, café, mate).

Estar vestidos cómodamente, como prestar especial atención al ambiente, deberá


estar ventilado e iluminado. Prever el material a usar (biromes, resaltadores, libros,
fichas, etc.) Todo esto no es tiempo perdido, es parte del ritual (Serafini, 1991).

Si no tienen un horario fijo, cada día, en momentos distintos, deberán repetir el


esfuerzo; en cambio sí se habitúan a un horario determinado, la fuerza de la
costumbre los ayudará cada vez más, y surgirá de modo natural y sin esfuerzo
ninguno el concentrarse.

Actividad

1- Describe cuál es tu mayor problema a la hora de estudiar, piensa desde que te


sientas hasta que terminas y crees estar listo para el examen.

Cómo organizar el tiempo

“¡No dormí anoche!”

El tiempo de estudio es una de las variables más difícil de manejar y organizar. En


este capítulo veremos por qué es tan difícil organizarnos temporalmente y por qué
muchos compartimos la manía de dejar todo para último momento y/o dejamos que el
tiempo pase sin hacer lo que debemos; y qué podemos hacer para no llegar al día del
examen sin haber estudiado lo suficiente.

En principio es bueno hacer un análisis profundo de lo que nos pasa con el tiempo y
es posible que todos nos hagamos las mismas preguntas ¿Por qué lo dejo pasar?
¿Por qué me cuesta tanto sentarme a estudiar? ¿Por qué elijo hacer cualquier otra
cosa en vez de estudiar? Bien comencemos a encontrar respuestas y estrategias para
lo que nos pasa.

12
Para organizar bien nuestro tiempo es necesario partir de un cuidadoso análisis de las
actividades diarias y resulta oportuno tomar detalladamente las actividades realizadas
durante una semana, luego de la cual se podrá reconstruir una jornada tipo y hacer el
promedio diario de las diversas actividades. Por ejemplo:

Lista guía de los tipos de actividades cotidianas

U​ Universidad

ES Estudio

DE​ Deporte y actividades al aire libre

AM​ Ver a los amigos la novia/o

TV​ Mirar televisión

DI​ Diversión fuera de casa (cine, partidos)

TD​ Trasporte y desplazamientos

CO Comidas

LV​ Lavarse y vestirse

AC​ Ayudar en la casa

RX​ Relax (hablar por teléfono, escuchar música)

SU​ Sueño

El análisis del uso del tiempo debe hacerse de manera sistemática, el análisis debe
realizarse con rigor: no es correcto hacer pasar por “estudio” una hora transcurrida con
la mente en las nubes

Para recoger los datos se construye una tabla que lleve los días de la semana y las
horas del día, en las cuales vamos poniendo con códigos las actividades que se
realizan cada hora del día.

Análisis de los compromisos semanales y elaboración de una jornada tipo

Hora Lunes Martes Miércoles Jueves

13
0-6 SU

6-7 LV - CO - TD

7-8 LV - CO - TD

8-9 UN

9-10 UN

10-11 UN

11-12 UN

12-13 TD - CO

13-14 TD - CO

14-15 SU - ES

15-16 ES

16-17 ES

17-18 ES - CO - TD

18-19 DE

19-20 TD - TV

20-21 LV - CO

21-22 DI

22-24 SU
Tabla 1 Compromisos semanales

En un día bien organizado puede entrar todo: un trabajo escolar serio, un poco de vida
social, un tiempo para la distracción y el deporte; pero de nuestro cálculo deben surgir
algunas horas dedicadas al estudio. En realidad, aquel que no logra encontrar tiempo
para estudiar pasa a menudo gran parte del mismo con los amigos y con actividades
de esparcimiento. Una vez analizada la situación de una semana tipo, hay que
construir un cuadro bastante rígido y seguirlo con fidelidad, por lo menos durante las
primeras semanas para tomar ritmo.

14
La idea de este análisis es percibir que tiempo tenemos disponible para dedicar al
estudio en casa, ya que es muy diferente ir a clases y tomar apuntes que estudiar en
casa, organizar los materiales y leer de forma estratégica, y que represente un tiempo
invertido eficientemente.
Grupos de actividades cotidianas y su duración.

N Grupos Horas x día


°

1 Grupo UN Universidad 5

2 Grupo ES Estudio 2:30

3 Grupo DE 1

4 Grupo AM Amigos - Pareja 1:30

5 Grupo TD Transporte y desplazamiento 1:30

6 Grupo DI Diversión 1:30

7 Grupo LE, RX, AC y Lectura, relax, ayudar en casa, 1


TV TV

8 Grupo SU Sueño 9

Total 24
Tabla 2 Tiempo y duración de actividades diarias

Un estudiante capaz de conseguir una situación similar a la del cuadro dedica cada
semana 30 horas al estudio en clase y 12 horas 30 minutos al estudio en casa, con un
promedio por semana de 42 horas. Un adulto por lo general trabaja 40 horas
semanales la comparación con nuestro estudiante típico es similar.

Comenzaremos con el análisis de las horas sobre las que no se puede actuar: las
horas de sueño ocupan 9 horas por día; 1 hora es dedicada a las comidas, al aseo
personal y a vestirse, mientras que los desplazamientos pueden exigir otra hora, las
horas de cursado son 5 así que contamos con 8 horas que si les restamos las

15
actividades de esparcimiento y recreación se reducen a unas 3 horas
aproximadamente disponibles para el estudio y que hay que organizarlas bien, y tener
presente que están ahí para ser aprovechadas para estudiar de manera prolija y
organizada, pudiendo percibir y evaluar los resultados parciales a lo largo de los días y
semanas.
El uso del tiempo

“El tiempo vuela”

Esta frase es repetida por muchos estudiantes. A veces, después de haber


desperdiciado mucho tiempo, el alumno se da cuenta que tiene un examen cuando es
demasiado tarde. Otras veces la materia es tan extensa que parecería que no hay
tiempo que alcance. Si yo soy una persona normal de una inteligencia media debo
poder estudiar esa materia. Si no fuera así las exigencias serían desproporcionadas y
nadie las aprobaría.

Existe una íntima relación entre el tiempo que dispongo para estudiar y el nivel de
profundidad que puedo alcanzar. Esto es rara vez recordado por los alumnos, algunos
alumnos se plantean metas exageradas. Quieren recordar más datos de los que el
tiempo disponible les permite, de esta manera pierden de vista las ideas
fundamentales (Serafini, 1991).

Procrastinación: un problema de todos…

En primer lugar vamos a conocer exactamente lo que significa el término


procrastinación, ya que no es algo de lo que se hable habitualmente. En realidad, esta
palabra proviene del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro, postergación o
posposición. Por tanto, la procrastinación es la acción o el hábito de postergar
actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones
más irrelevantes. El término se aplica en psicología para definir la sensación de
ansiedad generada ante una tarea pendiente de concluir. Es un trastorno del
comportamiento que a todos nos afecta en mayor o menor medida en alguna ocasión,
y que en términos más populares le solemos llamar “pereza” o dejar para mañana lo
que deberíamos hacer hoy.

Ocasionalmente es algo normal sufrir procrastinación, pero hay personas


especialistas en postergar, son aquellas que se comportan así de manera
continuada porque de alguna forma creen que el día de mañana será más adecuado

16
para llevar a cabo una o varias tareas que tienen pendientes. Pero en realidad la
procrastinación es un problema de mala regulación y pésima organización del tiempo.
Quien pospone o procrastina lo que está realizando en el fondo es una conducta
claramente evasiva.
Técnica Pomodoro:

Fue desarrollada por Francesco Cirillo a finales de la década de los 80, y es un


sistema que busca mejorar la administración del tiempo a través de su división en
fragmentos. Toma su nombre de la forma de tomate.

- “pomodoro” en italiano- del reloj de cocina clásico que utilizó Cirillo para
desarrollarla. El método divide el tiempo en periodos de 25 minutos -denominados
pomodoros- separados por pausas dedicadas al descanso. La idea sobre la que se
fundamenta la Técnica Pomodoro es que las pausas frecuentes serían capaces de
mejorar la agilidad mental. Aplicada al trabajo, la técnica podría contribuir a una mejora
en la productividad. Otro objetivo fundamental del método reside en su capacidad para
disminuir las interrupciones.

La técnica estaría formada por cinco etapas: planeamiento, anotación, registro,


proceso y visualización.

De un modo práctico, podríamos decir que la técnica funcionaría en cinco pasos:

1.​ Se decide la tarea que se va a realizar.

2.​ Se programa el pomodoro (generalmente un reloj con alarma) a un lapso de


25 minutos.

3.​ Se trabaja -y esto es importante- de forma concentrada e intensiva hasta que


suena la alarma. Cuando suena, se marca una X, que representa que se ha
cumplido con un pomo- doro.

4.​ Se descansa durante 5 minutos (tomar un café, darse un breve paseo, pensar
en la pesca de la trucha marina… cualquier cosa sirve, excepto trabajar).

5.​ Se inicia de nuevo el proceso. Cuando se alcanzan los cuatro pomodoros, se


toma un des- canso más prolongado, de 20 o 30 minutos.

17
Hay que tomar conciencia del problema

A todos nos ocurre que el tiempo “vuela”. A veces una hora se nos hace interminable y
si tratamos de recordar qué hicimos ayer, minuto por minuto, no sabremos en qué
empleamos muchas horas.

Como estudiante necesito aprovechar bien el tiempo, que es una moneda muy valiosa
e imposible de recuperar cuando se pierde.

Horario semanal: si he decidido aprender a estudiar bien, debo proponerme,


necesaria- mente, aprender a aprovechar el tiempo. Lo primero que debo hacer es
descubrir cómo lo empleo. Para eso no hay mejor método que anotar a lo largo de
varios días lo que hago, hora por hora.

Al revisar lo que anotamos vamos a descubrir numerosos espacios en los que hemos
desperdiciado el tiempo, y otros en los que no sabemos en qué lo empleamos.

Después de haber analizado cómo usamos actualmente el tiempo debemos realizar un


hora- rio semanal en el que consignaremos nuestras actividades fijas cada día de la
semana (asistir a clases, actividades deportivas o culturales y hasta nuestros
programas favoritos de TV). A partir de esos horarios que no podemos modificar
debemos organizar los espacios que dedicaremos al estudio. El tener determinadas
“horas de estudio asignadas” nos reportará grandes beneficios. Si no tenemos
claramente señaladas las horas que dedicaremos a estudiar, casi sin darnos cuenta,
vamos dejando el estudio “para después”. Todo nos aleja de los libros y luego viene el
apuro, la falta de tiempo y los fracasos. Tener un horario fijo para el estudio es además
beneficioso, porque nos crea una estimulante rutina. Los hábitos facilitan realizar
aquello que hacemos repetidamente. Si yo veo todos los miércoles de 15 a 16 un
programa de televisión que me agrada y luego de 16 a 20 estudio, al terminar el
programa sentiré naturalmente, que ha llegado el momento de estudiar. Estos hábitos
ayudan y hacen más fácil y efectivo el trabajo.

Alguno podrá decir: “No puedo tener horarios fijos porque a veces tengo mucho que
estudiar y otras veces tengo poco”. Sin embargo, no es cierto que esto me impida
tener horarios de estudio. Si yo solo estudio “cuando no me queda más remedio”
sufriré grandes fluctuaciones: un día no hay tiempo que me alcance y otro día no
tendré nada que hacer. Es importante organizarse de tal manera que los días que
tengo menos actividades “urgentes” los aproveche para estudiar temas que deberé
saber más adelante. Si hemos logrado organizarnos bien, podemos en alguna ocasión
llegar a la conclusión de que nos hemos ganado un “recreo extra”, cuando no tenemos

18
trabajo pendiente y por el contrario habrá ocasiones en las que una necesidad de
estudio nos obligará a dejar de lado algunas actividades de re- creación (Serafini,
1991).

Plan de estudio

Antes de comenzar a estudiar y aprender es necesario armar un plan de estudio.

El éxito en los estudios depende de la predisposición, la motivación y la forma de


abordar el estudio para lo que una METODOLOGIA adecuada puede ser la solución.
Es muy importante que el alumno se concientice de la necesidad de organizar y
planificar

Las ventajas son:

✔​ Aprovechar el tiempo.

✔​ Controlar el rendimiento diario.

✔​ Desarrollar hábitos de estudio.

La programación del plan de estudio debe ser:

Realista: permite ser realizada y cumplida.

Operativa: debe responder a la consecución de objetivos a partir de la realización de


actividades

Personal: debe ajustarse al ritmo, características y necesidades de cada uno. Cómo


armar un plan de estudio

✔​ Tiempo de estudio: Organizar el tiempo que se le dedicará al estudio, o sea un


cronograma. Analizar cuidadosamente las actividades en forma sistemática durante una
semana, incluyendo el fin de semana. Dibujar un calendario semanal con los horarios. Y
dividir el tiempo que se le dedicará al descanso, a las actividades familiares y la diversión.
Establecer un hora- rio para el estudio (Serafini, 1991). Ir ajustando el calendario según
vayan viendo la posibilidad de cumplirlo e ir estableciendo prioridades.

✔​ Establecer prioridades: primero trabajar en la tarea que es más importante. Cuando el

19
tiempo apremia elegir lo más urgente y dedicarle toda la atención. Cuidado que es muy
fácil encontrar excusas para postergar el momento de estudiar.

✔​ Definir metas: Dividir el material de estudio en tramos equivalentes al tiempo que se


disponga antes del examen. Fijar metas parciales por ejemplo leer todo un capítulo o
realizar tantos ejercicios. Es fundamental no detenerse para cumplir con el objetivo
propuesto. Verificar si la meta es realista. Controlar diariamente si se está cumpliendo con
el plan. Reservar un tiempo considerable para el repaso final.

Consejos prácticos

Para no perder el tiempo:

PLANIFICAR las tareas y los compromisos. RESPETAR el cronograma de actividades.

SEPARAR el estudio del ocio.

COMENZAR a estudiar sin proposiciones. APROVECHAR los momentos libres para


leer o repasar.

¡ATENCIÓN! Nada justifica la demora

IMPORTANTE

Elegir un lugar físico (habitación, escritorio o sala o biblioteca) donde poder estudiar en
forma habitual.

Tener siempre a mano los libros y los útiles necesarios para evitar interrupciones.

No caer en la tentación de creer que el trabajo diario es simple. Aun cuando la tarea
aparenta ser sencilla exija su capacidad al máximo.

Actividad

Teniendo en cuenta la teoría realice su plan de estudio semanal.

20
Métodos de estudio

En este capítulo te mostraremos algunas maneras de organizarte para estudiar y


aprender, para luego poder dar un buen examen.

1 Programa de la materia ​ Es muy importante tenerlo como guía

2 Material de lectura ​ Libros/material de cátedra

3 Lecturas

Lectura profunda (párrafo por párrafo y subrayar)


4

5 Memorización ​ Retener la información

6 Autoevaluación ​ Evaluar qué sabemos y qué debemos repasar más


Tabla 3 Propuesta de método de estudio

Paso 1 y 2: Los dos primeros pasos de este método, los debes realizar antes de
sentarte a estudiar, o sea el día anterior al que decidiste que comenzarías a estudiar,
debes ocuparte de tener el programa de la materia y el material de lectura, sin ellos
será imposible ver qué contenidos debes aprender y no podrás pasar al paso
siguiente. Una buena estrategia que te puedo recomendar es transformar el programa
en preguntas, de esta manera tendrás una idea anticipada de cómo será el examen.

Paso 3 y 4: En este momento ya estas sentado con tu material y comienzas a leer de


qué trata la unidad uno del programa, intenta con esta lectura comprender cuál es el
tema central de la unidad, comienza a buscar el contenido del primer tema de la
unidad en el material de lectura que tengas. Una vez que encuentras lo que estás
buscando lee de forma general, superficial, para ver si es una lectura que te resulta
sencilla o compleja y recuerda que debes siempre tratar de conectar lo que lees con lo
que ya sabes del tema. Luego haz una lectura más profunda, párrafo por párrafo, y
trata de extraer sólo lo que es importante en relación a lo que estás buscando.

Por ejemplo: si tu tema es concepto de célula, lo más importante del texto estará sí o
sí relacionado al concepto de célula y todo lo que sea información complementaria no
será relevante en este momento ya que lo que necesitas saber es el concepto de

21
célula; los textos académicos traen mucha información y no siempre está organizada
como la necesitas, por eso debes tener muy claro qué estás buscando para que sea
más sencillo poder encontrarlo.

Y una vez que tienes lo que buscabas, lo subrayas y lo escribes en un apunte


personal. Este apunte debe ser lo más organizado que puedas y no debe ser un texto
tras el otro, lo que debes tratar es organizar la información relevante tema por tema del
programa y de forma esquemática o sea debes armar esquemas de contenido. Una
vez que tienes todo armado en forma de esquemas lo que queda por hacer es pasar a
los pasos siguientes.

Pasos 5 y 6: en este momento puedes levantarte de la silla ya que debes repasar y


trabajar con la concentración puesta en cómo vas a explicar los temas que
desarrollaste en tus apuntes. Punto por punto del programa desarrollado
esquemáticamente en tus apuntes, vas a leer y tratar de explicar en voz alta, es muy
importante que en este momento no te sientes o acuestes en la cama, ya que en esta
posición la mente suele dispersarse y divagar sin rumbo, es por esto que debes estar
en movimiento ya que esto ayuda a tu cerebro a focalizar la atención en tratar de
retener los contenidos.

Te puedo recomendar que camines de un lado a otro o si puedes mejor frente a un


espejo. Mientras explicas en voz alta tu cerebro va creando los caminos neuronales
necesarios para retener esa información nueva en tu cerebro, así que no olvides
repetir varias veces y en diferentes lugares y momentos del día, busca ponerte a
prueba a ti mismo por ejemplo explicando un tema a un conocido o miembro de tu
familia.

Sería incomprensible no autoevaluarnos antes de ir a rendir, así que antes de los


exámenes debemos asegurarnos de que sabemos explicar todos los temas sin
mayores dificultades.

El Método Robinson
Es una de las técnicas de estudio de las universidades más tradicionales cuya
finalidad es la de asimilar los contenidos con la mayor claridad y rapidez posible
(Serafini, 1991).

EPLER son las siglas de este método de estudio y recoge las 5 fases de este proceso
metodológico:

22
1.​ Explorar (survey): en esta primera fase, Robinson recomienda una lectura
rápida en la que nos fijemos en los índices, sumarios y el prólogo, lo cual puede
ayudarnos.

2.​ Preguntar (question): en una segunda lectura más detenida, pero también
más activa, con una actitud crítica, se nos plantearán dudas. Estas cuestiones
podrán ser resueltas bien por el profesor, bien por nuestros propios compañeros.
De lo que se trata es que no haya dudas en nuestra cabeza en cuanto al tema que
estudiamos.

3.​ Leer (read): deberíamos subrayar lo más importante, hacer esquemas y


tener una visión bastante clara de lo que estamos estudiando.

4.​ Recitar (recite): nos contamos en voz alta y como si estuviéramos


explicándolo a otra per-sona lo estudiado.

5.​ Repasar (review): esta parte es fundamental, no sólo en vistas a los


últimos minutos antes del examen, sino después de cada tema, para que todos los
conocimientos queden fijados
La lectura

“¡Ya leí todo, pero no entendí nada!”

Leer un texto de forma superficial es muy diferente a comprenderlo y asimilar su


contenido. Muchos estudiantes leen y releen lo que deben estudiar sin cumplir ninguna
operación que ayude a apropiarse del contenido; más tarde se asombran de los malos
resultados de sus evaluaciones (Serafini, 1991).

Para aprender se requiere comprender el texto, extraer la información y las ideas más
importantes, y relacionarlas con lo que ya conoce reorganizándolas y sintetizándolas
según un criterio propio, y verán que utilizando las estrategias adecuadas se hará más
fácil el proceso de memorización.

Antes de hablar directamente sobre la lectura y los procesos que ocurren cuando lo
hacemos, veremos algunos aspectos sobre cómo aprendemos los seres humanos
desde lo neurológico, biológico, y desde la psicología cognitiva.

23
¿Cómo se aprende? ¿Cómo trabaja nuestro cerebro?
Modo difuso o creativo y Modo enfocado o concentrado:

Los modos de pensar enfocado y difuso. El modo enfocado es cuando te concentras.


Tu cerebro consciente está completamente ocupado en la tarea. Por ejemplo, estudiar,
programar, resolver problemas, aprender, memorizar. Alguna gente cree que el
pensamiento y el aprendizaje solamente ocurren en modo enfocado. Eso no es cierto.
Hay otro modo de pensar: el modo difuso. El modo difuso es cuando estás haciendo
otra cosa y de forma vaga (como en segundo plano) estás pensando en lo que tratas
de estudiar o resolver, o cuando realizan- do cierta actividad, no estás pensando de
forma consciente sobre tu problema. Incluso en estas circunstancias tu mente está
trabajando en modo difuso. Tu mente no puede estar en modo enfocado y difuso a la
vez. Ejemplos de modo difuso son: cocinar, disfrutar del paisaje, escuchar música,
realizar cualquier actividad física, y, el más importante de todos, dormir. En el modo
enfocado, retienes en tu mente todos los detalles importantes, tratas de entender
conceptos nuevos, tratas de resolver problemas difíciles. En el modo difuso tu mente
combina ideas que ya existen de nuevas formas que conducen a un aprendizaje más
sólido a un mejor entendimiento y más conocimiento. Para un aprendizaje sólido es
importante ir cambiando entre el modo enfocado y el modo difuso.

El cerebro humano tiene dos maneras de funcionar, una en modo difuso o creativo y
la otra en modo concentrado o focalizado. Es muy importante saber que estas dos
maneras de funcionar de nuestro cerebro las podemos utilizar a nuestro favor si
sabemos cómo. Por ejemplo, si estamos leyendo un tema complejo o intentando
desarrollar un ejercicio de matemáticas, nuestro cerebro se encuentra en modo
concentrado, si vemos que lo hemos in- tentado por mucho tiempo y no logramos
comprender el tema o hacer el bien el ejercicio, lo mejor que podemos hacer es
levantarnos y dejar nuestra mente en modo difuso o creativo; esto sería, hacer
cualquier actividad que nos despeje del problema o del tema en cuestión. Lo que
sucede es que nuestro cerebro en modo difuso seguirá tratando de encontrar la res-
puesta a nuestra dificultad, pero ahora utilizando más zonas neuronales que cuando
estaba en modo concentrado, por lo tanto, es posible que el regresar de este
descanso, podamos ver dónde estaba el error que estábamos cometiendo en el
ejercicio o cómo era el tema complejo que no lográbamos comprender.

24
¡El cerebro necesita el conjunto antes que las partes!

Hace ya más de medio siglo que una corriente muy importante de la psicología
llamaba la atención acerca de importancia del conjunto, del todo, de la forma global
antes y por encima de los detalles. Pero la mayoría de los estudiantes no aplican esto
antes de estudiar y leer. Es muy importante que antes de estudiar los detalles
sepamos qué estamos por aprender, en forma general. Ya que nuestro cerebro
funciona captando primero el todo antes que las partes de un tema y, para asimilar
información nueva debemos tener en mente de qué estamos hablando en forma
general; nuestro cerebro no puede aprender algo totalmente nuevo si no tiene con que
relacionar esta nueva información. Sabiendo esto es muy necesario y útil
contextualizar nuestros aprendizajes y pensar ¿qué estoy por aprender y de qué se
trata este tema?

En general los estudiantes comienzan por la primera línea, luego leen la segunda, la
tercera y así por partes llegan al final. Muy pocos, por partes, llegarán al todo. La
mayoría simple- mente llegan a la última parte habiendo olvidado cómo empezaron, y
quedando así en la imposibilidad de lograr la comprensión del tema en su conjunto.

Hay que empezar al revés logrando el conjunto antes que los detalles. Viendo el todo
para luego ir ubicando las partes. Esta es la forma natural de trabajar de nuestro
cerebro. Respetándola ahorraremos mucho tiempo, y comprenderemos mucho mejor.
Por eso siempre recuerda que lo mejor que podemos hacer cuando vamos a estudiar
temas nuevos, es centrar nuestra atención en preguntarnos ¿qué estamos por
aprender? y en utilizar siempre como estrategia ver ¿qué sabemos de este tema? O
sea, activar siempre nuestras ideas previas, ya que nuestro cerebro nunca podría
retener información que no esté vinculada con otra que ya sabemos.

Para aprender son necesarios las Ideas previas

Autores como Novak (1988), al expresar cuál es la importancia del conocimiento y


estudio de las ideas previas señalan, que, si tuviese que reducir toda la Psicología
Educativa a un sólo principio, renunciarían éste: “el factor más importante que influye
en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averígüese esto, y enséñese
consecuentemente”

Lo más importante que debemos saber es que ninguna persona aprende algo nuevo
sin ligarlo, unirlo a un saber que ya posee, ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que,
para poder aprender algo nuevo, nuestro cerebro debe ubicarlo en algún lugar unido a

25
otro conocimiento que esté en relación a este nuevo y recién ahí se genera un nuevo
aprendizaje. Para ser gráficos, podríamos decir que sólo se aprende si podemos unir
un tema con otro, que ya tenemos. Esto también explica cómo aprendemos fácilmente
los temas sobre los que más sabemos, y lo difícil que es aprender un tema nunca
antes oído, para el cual debemos generar las bases de contenido en nuestro cerebro
que permitan comprender y asimilar la información, una vez que armamos una base
de saberes básicos, es mucho más sencillo comprender temas relacionados a este.
Por eso a quien más sabe más fácil le resulta aprender.

Una vez lograda la visión de conjunto, llegó el momento de profundizar en el análisis,


captando con atención los elementos parciales, los detalles, incluso hace falta una,
dos lecturas o más hasta comprender el tema y poder ir completando el resumen;
recuerden que deben leer escribiendo, tomando nota, subrayando. Completen el
resumen de tal forma que, si debieran volver sobre este tema, prefieran volver a sus
apuntes con anotaciones y no a cualquier otro nuevo material.

Para leer un texto académico científico es necesario saber cómo conviene hacerlo, ya
que para lograr aprender sin asustarnos por lo complejo que puede parecer, es muy
importante saber que podemos leer con técnica, y paso a paso iremos logrando
nuestro objetivo.

Técnicas para aprender a leer un texto

1º Fase de “pre-lectura” (Serafini, 1991) en esta fase se crea expectativas y uno se


prepara para comprender un texto, se lee el título y se piensa de qué puede tratar el
texto.

Objetivos: Adquirir una idea general del contenido. Vincular el contenido a los saberes
previos. Lectura rápida de títulos y subtítulos.

2º Fase de “lectura rápida” permite recorrer textos largos en poco tiempo extrayendo
pocas pero fundamentales informaciones. Se lee superficialmente, tratando de captar
los elementos más importantes, evaluar el interés del contenido, determinar la
estructura general y formarse una idea global (Serafini, 1991).

Objetivos: Reconocimiento de palabras clave, de ideas principales y secundarias.


Segunda etapa: Lectura por párrafos.

26
3º Fase de “lectura analítica” es aquella que lleva a una comprensión precisa del
texto, requiere de una disposición activa por parte del lector. En esta fase se
determinan las informaciones más importantes. Se distingue entre conceptos y
opiniones, etc. La lectura analítica debe acompañarse de un subrayado de las ideas
centrales y más importantes (Serafini, 1991).

Procedimientos: Marcado de palabras clave. Subrayado en colores diferenciando


ideas principales y secundarias. Subrayado estructural: realización de anotaciones
marginales por párrafos.

4ª Fase: Representación de lo leído. Esquematización (Serafini, 1991) Objetivos:


Asimilar significativamente el contenido.

Procedimientos: Elaboración de resúmenes textuales o síntesis. Elaboración de


esquemas, gráficos en donde se vinculan los principales conceptos.

5° Fase Fijación es la etapa en que hay que hacer un trabajo de memorizar y trabajar
la ex- posición verbal de los temas (Serafini, 1991).

6° Fase Autoevaluación va muy unida a la anterior y consiste en ir registrando que


tanto sabemos explicar cada tema (Serafini, 1991).

Resumen y síntesis

Tanto el resumen como la síntesis son dos estrategias sumamente importantes para
aprender, es por esto que debemos manejar muy bien en qué momento es bueno
utilizar cada una de ellas, ya que no siempre se utiliza la misma y para esto es
fundamental saber las características y ventajas de cada una.

Resumen

Es condensar, reducir un texto, de forma que en él sólo estén presentes y no falte


ninguna de las ideas importantes del mismo, y se mantenga la estructura
argumentativa.

Las ideas han de expresarse con brevedad, pero sin perder la claridad expositiva, y
han de relacionarse entre sí, las anteriores con las posteriores y las principales con las
secundarias. Será objetivo, es decir, no incluirá valoraciones personales ni se
cambiarán las ideas que se expresan en el texto.

27
Cuando el resumen está elaborado con palabras del autor, se lo denomina
propiamente “resumen”; y cuando se hace con las propias o bien se añaden
comentarios, aclaraciones resultará un “resumen comentado” o “síntesis”.

Ventajas del resumen:

Al ser una redacción que relaciona y desarrolla ideas, es un formidable ejercicio que
prepara para el examen.

Desarrolla la capacidad de expresión escrita.

Al ser una técnica activa, aumenta la capacidad de atención y concentración, y como


consecuencia, su asimilación y memorización.

Refuerza la capacidad de organizar lógicamente un material.

Síntesis

Es una exposición abreviada de las ideas del autor, pero con mayores libertades en
cuanto al lenguaje que utiliza y a la estructura desde la cual se desarrolla el tema.

Es un trabajo de reelaboración personal de lo leído y un medio para desarrollar la


capacidad de expresión

Ventajas de la síntesis:

Estimula la capacidad de expresión y el juicio crítico.

Obliga a descubrir lo esencial que se pretende transmitir en un texto. Ayuda a recordar


mejor el tema estudiado

Ayuda a permanecer concentrado

Actividad

Elige un tema de las materias del ingreso y realiza un resumen y luego una síntesis.

28
Saber leer y escribir

Para comenzar con el entrenamiento de las distintas habilidades que exige el proceso
de la lectura, hay que conocer los pasos que éste involucra:

✔​ ¿Qué expresa el título?

✔​ ¿Sobre qué pienso que hablará el texto?

✔​ ¿Qué significa dicho título?

-​ ¿Qué idea general obtuve de esta primera lectura?

-​ ¿De qué habla el texto?

(No es necesario recordar cabalmente lo que expresa sino obtener una vaga idea)

-​ De cada párrafo que leo, ¿qué es lo esencial y qué lo secundario? Subrayarlo.

-​ Colocar al margen con abreviaturas, la síntesis de lo que es esencial


en cada párrafo.

✔​ Una vez subrayado el texto, ¿qué técnica elijo para seguir

analizándolo?: Resumen, síntesis, esquema, y diagrama.

-​ ¿Qué recuerdo del análisis realizado?

Los interrogantes

La elaboración de interrogantes durante el trayecto de formación académica resulta


suma- mente significativa para el logro de los aprendizajes.

Cuando se lee un texto, se puede recurrir a los interrogantes antes, durante y


después. Hacerse preguntas antes de iniciar la lectura de un texto permite tener un
objetivo, interés y provocar el deseo de saber, asimismo hacer suposiciones sobre su
contenido. Durante la lectura posibilita direccionar el pensamiento y confirmar o
descartar ideas que se tienen sobre el tema o asunto que se analiza y así alcanzar la

29
comprensión. Al finalizar la lectura posibilita revisar lo leído y buscar nuevas fuentes
para responder a las cuestiones que no encontraron respuesta con el texto.

Se pueden transformar los títulos o subtítulos en preguntas o elaborar preguntas a


partir del título o de los subtítulos.

Por ejemplo: De “Relaciones entre fuerza, masa y aceleración”, surge: ¿Qué


relaciones hay entre fuerza, masa y aceleración?”

A partir de: “Idea de fuerza centrífuga”, surgen: “¿Qué es fuerza centrífuga?”, “¿Cómo
se manifiesta?”, “¿Qué efectos tiene en la vida cotidiana?”

También se pueden elaborar preguntas cuando no hay subtítulos: en este caso se


puede recurrir a las ideas principales identificadas y se las transforman en preguntas.

Tipos de preguntas

La variedad de preguntas que se pueden formular es muy amplia. Algunos las


clasifican en dos clases: básicas o fácticas y las de orden superior.

Las preguntas básicas o fácticas son cinco: “qué”, “quién”, “cuál”, “cómo”,
“dónde”, y obtienen como respuesta información de la llamada “literal” o “materia
prima” para que el pensamiento lleve a cabo, a partir de ella, elaboraciones de variable
complejidad.

Las preguntas de orden superior demandan operaciones mentales que exigen la


búsqueda y construcción de respuestas. Así hay preguntas comparativas, inductivas,
sintéticas, valorizadoras, hipotetizadoras, descriptivas, deductivas, explicativas,
ejemplificativas, evaluativas, secuenciales, analíticas, disyuntivas, relacionadas,
clasificadoras, etc.

Subrayado

Cuando estamos estudiando para rendir una materia, no basta con leer un texto para
apropiarse de su contenido; hacen falta además otras acciones: subrayar, tomar
apuntes, elaborar esquemas ó cuadros sinópticos. Estas acciones nos ayudan a
comprender y a memorizar el texto leído, a relacionarlo con las demás informaciones
que se encuentran en nuestro poder, y a construir una estructura que puede utilizarse
para una exposición escrita u oral; en otras palabras, nos hacen pasar de la lectura al

30
estudio (Serafini, 1991). El subrayado se vuelve fundamental, y es una herramienta
más que vamos a utilizar a nuestro favor.

Los subrayados son más eficaces cuanto más esenciales son, porque tienen la función
de poner en evidencia los conceptos, funcionan como una guía del texto, y resultan
muy útiles para el aprendizaje, pero los subrayados mal hechos son un problema
porque confunden y hacen perder tiempo. En realidad, un subrayado bien hecho y
acompañado por notas y signos en los márgenes del libro puede ahorrar mucho
tiempo. La idea central que debemos tener en cuenta es que estamos buscando en el
texto, porque muchas veces sucede que leemos sin un propósito claro, por ejemplo,
leer con un propósito sería: voy a leer para encontrar en este texto el concepto de
célula. Si sabemos lo que estamos buscando será mucho más sencillo entender qué
debemos subrayar.

Ahora veremos cuándo subrayar, cuánto, qué y cómo subrayar

¿Cuándo subrayar?

El subrayado de un texto no está separado de la lectura, sino que se desarrolla


simultánea- mente y el mejor momento para subrayar o tomar apuntes sigue de
inmediato a la comprensión del texto. Una vez comprendido lo que se leyó resulta fácil
aislar las frases del texto que mejor lo sinteticen y subrayarlas o transcribirlas en forma
de apuntes.

¿Cuánto subrayar?

A veces los estudiantes pretenden recordar todo y tienden a subrayar la mayor parte
de las palabras. Esta manera de trabajar no ayuda a las fases sucesivas del proceso
de aprendizaje; el subrayado es útil cuando selecciona una cantidad reducida de
información. La cantidad que debe subrayarse varía de un tipo de texto a otro porque
por ejemplo un texto discursivo típico en el área humanística, necesita más subrayado
que uno técnico. Pero para tener un parámetro es bueno que el subrayado no supere
el 40% del texto.

¿Qué subrayar?

Hay que subrayar solo lo más importante del texto, es muy importante estar lo más
atento posible en este momento de la lectura para que, apenas aparece la idea central
subrayarla; para esto es necesario saber muy bien que queremos del texto, queremos

31
un concepto, que- remos una opinión, queremos una idea general. Para que subrayar
sea sencillo es necesario poder identificar en un texto cuál es una opinión del autor,
cuándo expresa una crítica, cuán- do está comparando un tema con otro, cuando está
haciendo una introducción al tema, etc.

Además del subrayado es necesario, y muy útil, hacer anotaciones en el margen de la


hoja donde se ha subrayado, con la finalidad de poner de manifiesto la estructura del
fragmento.

¿Cómo subrayar?

No es aconsejable usar muchos colores diferentes para resaltar las ideas centrales de
las secundarias, los ejemplos, etc. Lo mejor para lograr un buen subrayado es usar
lápiz y si se quiere usar dos tipos de líneas, por ejemplo, líneas dobles para las ideas
centrales una sim- ple para las secundarias y ejemplos, o una línea ondulada para lo
más importante y una línea recta para las secundarias.

Reelaborar, haciendo el propio texto

Aprender una lección no puede ser solamente la capacidad de reproducir un texto tal
como lo escribió un autor. Más bien hay que rehacer el propio texto, quizás sea
necesario memorizar algún esquema o alguna parte, y por fin hay que ser capaz de
exponer con claridad todo lo aprendido y lo elaborado por uno mismo.

Es muy importante diferenciar en este punto lo que significa estudiar de memoria y


memorizar un esquema, que les servirá de guía o ayuda para luego exponer la lección.
Si estudian de memoria, corren el riesgo de no aprender nada, aunque pasen de año
en año, y satisfagan las exigencias de algunos docentes.

Recuerden: “Deben estudiar para ustedes mismos, para saber, no solo para obtener
una buena nota”.

Actividad

Solicitamos que lean este texto llamado Ser o hacerse estudiante universitario, en el
encontrarán temas relacionados a lo que implica ser un estudiante universitario y qué
habilidades necesitan desarrollar o poseer los ingresantes, presten especial atención a

32
esto último para poder ir reflexionando sobre lo que se viene en cuanto al nuevo
mundo de la universidad.

Extraigan las ideas más importantes y elaboren un esquema. Una vez realizado el
esquema, escriban un párrafo con donde expresen una opinión personal sobre este
texto.

Toma de Apuntes

Todo estudiante universitario debe saber/aprender a tomar apuntes personales. “Este


instrumento de elaboración personal, puede posibilitar la reflexiión crítica sobre las
propias prácticas; constituir una herramienta de apoyo para el desarrollo de tareas con
características específicas, ser un conjunto de producciones enriquecidas con
autoevaluaciones acerca de los aprendizajes logrados y de los niveles de comprensión
alcanzados” (Serafini, 1991).

Apuntes o notas tomados en clase

El proceso de toma de apuntes durante el desarrollo de las clases es importante, pues


sienta bases sólidas en la construcción y fijación de los aprendizajes.

Diversas investigaciones mostraron una gran correlación entre la capacidad de tomar


apuntes y la facilidad de aprender (Howe, 1974).

“Tomar apuntes significa justamente seleccionar las informaciones, reelaborarlas,


reorganizarlas, y, sobre todo, llevar al lector a desarrollar un papel activo y a aumentar
su atención” (Serafini, 1991). Durante la toma de apuntes se registran las ideas que
expresa el profesor sobre los temas, fruto de su preparación y experiencia, la clase es
un espacio significativo que posibilita el registro de impresiones y sensaciones que
pueden sostenerse en el tiempo: reiteraciones que el libro no ofrece, los registros en el
pizarrón, la posibilidad de diálogo entre alumnos y profesor, compartir experiencias,
discutir y reflexionar.

La utilidad de los apuntes resulta mayor cuanto más personalizados son los mismos,
es decir, que presentan una organización que le dio el autor y que difiere
sensiblemente de la del texto leído. Es el esfuerzo por crear buenos apuntes lo que

33
facilita el aprendizaje. Por ello los apuntes dictados o distribuidos por el profesor y los
esquemas que presentan los libros son de una utilidad relativa. Es casi imposible
llegar a un estudio serio con este tipo de apuntes, sobre todo porque no fueron
elaborados por quien necesita estudiar, para esto es muy importante leer, subrayar,
escribir en forma de esquemas para luego poder incorporar esa información de
manera personal. Cuando los estudiantes consultan estos manuales, se hacen la
ilusión de poder aprovechar el trabajo de sistematización realizado ya por otros; en
realidad intentan desplazar sus esfuerzos desde el nivel de la comprensión y del
razonamiento al de la memoria, pero con escaso éxito. El hecho de tomar apuntes,
brinda la posibilidad de alejarse del texto y de reestructurar la información de modo
que resulte más cómodo a cada uno, si utilizamos los apuntes elaborados por otros
compañeros o por el profesor nos estamos perdiendo una parte importante del
proceso de aprendizaje, el cual necesita de los momentos antes mencionados.

¿Cómo tomar apuntes?

Se aconseja NO tomar apuntes sobre hojas sueltas, y utilizar algo duradero: un


cuaderno o los espacios vacíos del mismo libro (siempre que sean suficientes).

El mérito principal de los apuntes consiste en esforzarnos en pensar acerca del texto
(Serafini, 1991); ya que debemos ser capaces de despegarnos del texto original, para
expresarlo con palabras propias.

Tomar apuntes durante una clase

La importancia de tomar apuntes durante una clase o conferencia, reside en:

Registrar la información que nos permita reconstruir a posteriori el contenido del


discurso. El esfuerzo de tomar apuntes escritos nos obliga a estar atentos, situación
compleja ya que mientras se escribe el orador continúa hablando.

Por ello es necesario acostumbrarse a escribir de manera rápida y esquemática, pero


sin per- der el hilo conductor. Al mismo tiempo hay que prestar atención a lo que el
orador continúa diciendo, sin esforzarse por anotarlo todo.

Se aconseja primero adquirir una buena habilidad en tomar apuntes de un libro, y en


según- do momento entrenar con los apuntes tomados de la clase.

34
Cuando los apuntes tomados son incompletos o de difícil interpretación, es buena
norma completarlos enseguida, al finalizar la clase, cuando el recuerdo todavía está
fresco, agregando ejemplos y relaciones. Es correcto cuando haya partes poco claras,
interactuar de inmediato con el orador o profesor pidiendo que las vuelva a explicar
(Serafini, 1991).

Algunas sugerencias:

✔​ Lo que se escribe favorece el registro mental y ello promueve seguridad.

o​ Es conveniente elaborarlos en forma ordenada en cuadernos o


carpetas. Tratar de utilizar letra legible de manera tal que sean leídos
con facilidad al ser posteriormente recuperados.

o​ Hay que tratar de registrar lo esencial, si se realiza un registro


minucioso, distinguir en el mismo las ideas principales de las
secundarias o complementarias.

✔​ Es necesario ser constantes en la toma de apuntes, pues constituye una


práctica que se consolida con el tiempo.

✔​ El tomar apuntes mientras se sigue la lectura de un texto contribuye a fijar lo


que se lee, porque: Para anotar, se necesita poner más atención.

o​ Van quedando registrados los términos o conceptos claves del tema.

o​ Es una ayuda para la elaboración de resúmenes, cuadros sinópticos,


informes, monografías, trabajos prácticos y un recurso sumamente
valioso a la hora de preparar los exámenes

Actividad

Con un texto, aplica los pasos de la lectura tal y como figura en este capítulo. Lee,
subraya, arma un esquema, y por último arma una relato donde puedas contar de
manera sencilla lo leído y aprendido. Texto en Anexo.

35
Formas de organizar la información

En este capítulo veremos las maneras de organizar la información, no es lo mismo


escribir en párrafos las ideas que organizarlas en esquemas. Muchos estudiantes no
sabiendo de la importancia de esquematizar las ideas recurren a escribir en párrafos y
terminan mareados con tantas hojas todas repletas de palabras una al lado de la otra y
terminan agotándose y confundiendo las ideas, además de complicar el momento de
la memorización.

Para poder comprender cómo debemos organizar la información es necesario saber


de qué diferentes maneras podemos disponerla en la hoja y cuándo conviene utilizar
una o la otra, ya que no siempre podemos usar un cuadro comparativo, por ejemplo.

Para esto les mostramos algunas de las diferentes maneras de organizar la


información:

Esquemas

Directamente relacionado con la lectura y el estudio, el esquema es una consecuencia


del subrayado, los subtítulos, las notas al margen y/o la toma de apuntes.

✔​ Admite expresar en síntesis las ideas principales y destacadas relacionadas con las
secundarias.

✔​ Ofrece una clara estructura visual óptica de las ideas presentadas por orden y según
su importancia.

✔​ Permite, de un vistazo, profundizar más en los contenidos y fijarlos mejor en nuestra


mente.

La finalidad de los esquemas es facilitar una rápida comprensión y reducir el tiempo y


el esfuerzo. Llegar a la etapa de los esquemas es ir cerrando el proceso de lectura.
Significa que se ha leído una, dos, tres o más veces el documento; que se ha
comprendido, asimilado, relacionado y sintetizado. Que se ha logrado una forma
simplificada de representar un tema o asunto y que se es capaz de reconstruirlo en
ese “esqueleto” de información.

¿Cómo diseñarlo?

36
No hay modelos de esquemas estandarizados ni unos son más ventajosos que otros.
Todo depende del tipo de información que se está procesando y del dominio que se va
adquiriendo.

Pasos para realizar un esquema:

✔​ El primer paso consiste en identificar la jerarquía de las ideas o hechos expresados


sintética- mente en la secuencia lingüística, numerando las unidades secuenciales
según su jerarquía.

✔​ Preguntar si todas las ideas expresadas en la secuencia tienen el mismo grado de


importancia.

✔​ Su identificación entre esas ideas: cuáles son las principales y cuáles las accesorias.

✔​ Luego se distinguirá si todas las ideas accesorias tienen el mismo grado de importancia.

✔​ El segundo paso consiste en organizar el sistema gráfico.

✔​ Para hacerlo en forma correcta es necesario: Respetar el orden en que se suceden en el


texto las unidades secuenciales

Esquemas de contenido

El esquema de contenido es el ordenamiento jerárquico de los contenidos de un texto.


Es una síntesis escrita que resume de forma ordenada clara y lógica, el texto
previamente sub- rayado y establece lazos de dependencia entre las ideas principales,
las secundarias y los detalles (Serafini, 1991).

A través de este descubrimos la organización jerárquica expresada de un texto; el


esquema es la aplicación gráfica del subrayado, que permite la comprensión del tema
a través de una lectura global.

Diagramas

Un diagrama es una red (o gráfico) cualquiera que une elementos textuales (palabras-
clave o pequeñas frases) sobre una hoja: por eso son numerosos los tipos posibles de
diagramas. Destacaremos dos particularmente significativos: diagramas en árbol y
diagramas radiales (Serafini, 1991).

37
Diagrama en árbol

Está estructurado de manera jerárquica; hay un nudo inicial (la raíz del árbol) que
corresponde por lo general al título del diagrama; el nudo raíz está ligado a los nudos
del nivel 1 y estos a su vez a los nudos del nivel 2 y así sucesivamente (Serafini,
1991).

En un árbol, cada nudo está unido a un solo y único predecesor (además el nudo raíz);
hay también un ordenamiento implícito, de izquierda a derecha, de todos los
descendientes (hijos)​de un​ mismo​nudo​ (padre).

Ejemplo de diagrama de árbol

Figura 1 Diseño de Diagrama de árbol

Cuadro comparativo

Este tipo de cuadro es muy útil cuando debemos establecer diferencias y similitudes.
“El tex- to comparativo muestra cómo dos o más personas, lugares o cosas son
iguales o diferentes. Los autores de esta clase de textos utilizan descripciones de los
ítems que se comparan para ilustrar las diferencias o similitudes entre ellos (Serafini,
1991).

38
El cuadro comparativo establece niveles, aspectos de un tema a los que se le aplica
relaciones de similitud, de diferencia, de contraste, de jerarquización.

Cuadro sinóptico

Otro recurso es la “sinopsis” en ella las ideas aparecen clasificadas por niveles o
rangos. Es- tas relaciones se representan mediante llaves, corchetes, flechas, etc.

Se trata de una síntesis diagramada que permite la fijación visual del lugar que ocupan
los conceptos en el total del tema.

Requisitos:

Ser lo más breve posible.

No contener detalles demasiado minuciosos o secundarios. Debe encerrar lo esencial


del tema tratado.

Pasos para su construcción:

✔​ Identificar la idea central (IC)

✔​ Conocida la IC, releer la notación marginal buscando aquella que se relaciona


directamente con la IC, ya que son las que le siguen en importancia.

✔​ A medida que se realiza el cuadro ir calculando mentalmente el espacio que


ocupará para lograr una distribución armónica.

✔​ Imaginar la hoja dividida en franjas verticales y ubicar la idea IC en la primera.

✔​ En la segunda franja escribir la I que se relaciona directamente con la IC (2do rango).

✔​ En la tercera franja escribir la idea que se relaciona directamente con las del 2do
rango. Estas son de 3er rango. Y así sucesivamente.

Ejemplo de cuadro sinóptico:

39
Figura 2 Diseño de cuadro sinóptico

Mapa conceptual

Este tipo de esquema es mucho más elaborado y complejo. El mapa conceptual se


basa en la asociación de ideas. Siguiendo las pautas convencionales para su
construcción, hay que señalar que los conceptos se colocan dentro de una “elipse” o
de otra figura geométrica para destacarlos y diferenciarlos de los conectores.
Conceptos y conectores se “unen” con líneas que irán de arriba hacia abajo;
solamente se utilizarán “flechas” cuando las relaciones vayan en otro sentido, por
ejemplo, en las relaciones cruzadas y cuando se relaciona un concepto subordinado
con respecto a uno supra ordinado (de abajo hacia arriba)

Si bien los mapas conceptuales adquieren características propias a partir de sus


componentes esenciales, posee otras características específicas:

✔​ Jerarquías

✔​ Selección de contenidos

✔​ Impacto visual

40
Pasos para la elaboración de un mapa conceptual:

✔​ Leemos el texto.

✔​ Identificamos el tema y los términos conceptuales significativos o palabras claves.

✔​ Desarrollamos el tema y anotamos dentro de los nodos los términos conceptuales.

✔​ Simultáneamente trazamos las líneas que vinculan los términos conceptuales y sobre
ellas escribimos alguna aclaración (conectores).

Ejemplo de mapa conceptual:

Figura 3 Diseño de mapa conceptual

Mapa mental

Un mapa mental es un diagrama o herramienta de aprendizaje, utilizada para


representar conceptos o ideas asociadas a un tema en particular.

41
Es una herramienta empleada para facilitar el aprendizaje mediante la visualización de
ideas de forma esquematizada, todas ellas relacionadas entre sí, las cuales en
conjunto ayudan a explicar el contenido de un tema en específico

Ejemplo de Mapa Mental

Figura 4 Forma de crear mapa mental

Actividad

Lee y subraya las ideas principales de un texto que elijas y elabora un esquema,
donde se puedan visualizar las ideas en forma clara.

42
La memorización

“Sí estudié, pero ahora no me acuerdo”

En este capítulo veremos por qué es importante trabajar con la memoria, ya que, si no
recor- damos los conceptos, no podremos demostrar nuestros saberes, y lo más
probable es que no nos vaya bien en los exámenes. Recordemos que en el primer
capítulo de este material hablamos de qué es aprender y que es estudiar, y para lograr
aprender y demostrar lo que sabemos necesariamente debemos recordar y saber
cómo explicar los temas.

Una vez terminada la fase de lectura crítica del texto, en la cual se subraya y se toma
apuntes, se inicia la post-lectura: la fase de revisión y memorización de las
informaciones, en este momento conviene trabajar con los apuntes realizados y ya no
volver a los libros para evitar tener que descifrar los conceptos y solamente ahora nos
ocuparemos de trabajar con nuestra memoria, en cómo vamos a explicar cada tema.

Muchos alumnos terminan de estudiar al finalizar la lectura crítica. Por el contrario,


para un examen en la universidad, no se puede contar con la lectura como único
proceso de adquisición: la memorización surge de un trabajo sistemático, que requiere
de tiempo, paciencia y mucho método.

La memorización puede partir de una fase de revisión de los materiales de estudio,


esta fase es particularmente importante para la preparación de preguntas
programadas o para exámenes cuando es muy extenso el material a controlar. En este
caso, los apuntes o diagramas relacionados con unidades más o menos extensas de
texto deben ser reelaborados para formar apuntes de estudios esquematizados, que
permitan una fácil memorización. Sigue luego la verdadera y propia actividad de
memorización (Serafini, 1991).

La memorización

La misma requiere de esfuerzos prolongados, por ello en el estudio de un texto hay


que predisponerse a recorrer una y otra vez las mismas informaciones varias veces y
de modos diversos. Las operaciones de subrayado, de toma de apuntes, y de revisión,
mediante la confección de fichas, nos permitirán encontrarnos muchas veces con la
información ya pro- cesada, ya comprendida, así que ahora es el momento de la
fijación de ideas y trabajar en cómo las vamos a exponer.

43
Las estrategias específicas para consolidar la memoria, son:

La repetición

La mejor manera para memorizar informaciones es repetirlas. Este comportamiento se


asume rápidamente: a veces incluso antes de haber terminado la lectura de un texto,
resulta útil volver a mirar los apuntes, centrar la atención sobre ellos y tratar de
exponerlos. La re petición puede ser en la ducha, en el colectivo, pero debe realizarse
con frases completas, tratando de elaborar un discurso. No es necesario repetir en voz
alta, aunque suele ser muy útil escucharse a uno mismo diciendo un concepto ya que
es cuando nos damos cuenta cómo se escucha eso que dijimos; no hay que
engañarse pasando, como sucede a veces con el pensamiento, de un término a otro
sin explicitar las relaciones.

Reforzar la organización:

Cuánto mejor estructurada está la información, tanto más fácilmente se da la


memorización. Cada vez que nos encontramos frente a datos de difícil memorización
debemos esforzarnos por relacionarlos, usando todos los medios para reforzar su
organización escrita en un es- quema.

En el estudio, lo importante es aprender a elaborar paquetes de información


estructurada, no la acumulación de conocimientos aislados. Siguiendo lo que dice la
neurociencia sobre cómo aprendemos, es muy importante tener en cuenta esto, los
paquetes de información hacen referencia a armar las ideas como un todo, coherente,
relacionadas a un tema en general y con las ideas vinculadas a partir de un tema
central del cual podemos explicar más en profundidad.

Ejemplo de cómo estudiar y facilitar el recuerdo

Uso de las fichas: Es muy importante para facilitar la memoria de los temas estudiados
el elaborar fichas con los conceptos que no podemos olvidar (Serafini, 1991).

Las fichas deben seguir un orden, y deben ser lo más sintéticas posibles, el titulo debe
ser escrito en letra imprenta mayúscula y más grande y al dorso se escribe el
contenido a memorizar. El solo hecho de escribirlas ya facilita muchísimo el
aprenderlas. Luego vendrá el momento de memorizarlas y para esto sugerimos el
siguiente mecanismo:

44
1)​ Se lee el título y se intenta recordar lo que estaba escrito.

2)​ Si se logra hacerlo la ficha pasa a un montón. Si no, después de leerla con atención, se
la ubica al final del primero, y se continúa con otra ficha.

3)​ Unas horas después, se toma el segundo montón, pero agarrando las fichas al revés,
se lee el contenido y se trata de recordar el título. Si se tiene éxito la ficha pasa a un
tercer grupo. De este medo las fichas van a pasar al primer grupo o al tercero.

4)​ Conviene dejar pasar al menos un día antes de retomar las fichas que pasaron al tercer
montón. Nuevamente se las lee por el título y se repite el mismo mecanismo.

Las preguntas, el examen y la exposición en público

Las presentaciones en clase, las preguntas y los exámenes son momentos


importantes en la vida del estudiante. De nada sirve que invirtamos mucho tiempo en
el estudio, pero, no lleguemos al final del proceso de aprendizaje, el que consiste en
explicar con terminología adecuada y específica de la materia, los temas aprendidos.

Lo que importa es aprender a recordar para demostrar lo aprendido

El resultado de un examen mucho depende de la capacidad de evocar lo aprendido,


para esto recomendamos que cuando van a fijar los conceptos es muy importante que
lo hagan con tranquilidad mental y con confianza, recordarán mejor con calma y deben
buscarla, res- pirar profundamente y buscar la calma para poder memorizar y luego
articular un discurso como si estudian dando una lección. Al principio puede costar
armar las frases, lograr ex- presiones adecuadas, pero no desistan, dos o tres veces
por semana hagan un intento serio, incluso pueden grabar lo que dicen.

Al ensayar el discurso tengan el esquema a la vista, ya que aquí se trata de un


esfuerzo de expresión más que de memoria. Y deben tratar de expresar la idea
elaborando las frases con las palabras adecuadas, pero no repitiéndolas tal cual
fueron escritas (Serafini, 1991).

45
Es muy importante aprender a expresarse correctamente

Sólo cuando hayan logrado cierta facilidad de expresión sacarán el máximo provecho
del plan de estudio que proponemos, evitando estudiar todo de memoria, sino
elaborando un esquema para desarrollarlo luego.

En primer lugar, se deberá vencer la emoción, parecer tranquilo y mostrarse seguro de


sus posibilidades. Además, se deberá evitar escenas mudas y dialogar con el docente
con la certeza de haber comprendido la pregunta.

Vencer la emoción

Es normal la ansiedad en esta situación, e incluso es signo de tensión y deseo de


éxito; pero una preocupación excesiva puede resultar nociva.

La ansiedad se manifiesta en síntomas tales como: manos frías o sudadas, balbuceos,


dificultades para respirar y, a veces, incluso una sensación de desmayo. Por ello la
mejor manera de superar la ansiedad es adquiriendo un buen autocontrol, como, por
ejemplo:

“Relajarse y respirar profundamente Construir una imagen positiva de sí

Aceptar​ la​ presencia​ inevitable​ de​ exámenes​ orales”

Cómo afrontar las preguntas

Por lo general las preguntas se desarrollan según dos tipologías principales (a veces
mezcla- das): a través de secuencias de preguntas-respuestas específicas, y a través
de una extensa exposición de un tema.

Algunos estudiantes demuestran mucha capacidad para responder a preguntas


específicas, pero a la hora de hacer una exposición organizada, no están en
condiciones de desarrollar un discurso propio; para hablar extensamente de modo
fluido y organizado es importante saber elaborar un temario de exposición y
memorizarlo: no basta con conocer todos los temas, es necesario también poseer una
estrategia que nos permita recordarlos uno después de otro.

46
Consejos para responder preguntas:

1-​ Comprender la pregunta: ante una duda siempre es mejor pedir explicaciones antes
de improvisar una respuesta, porque, por lo general, el docente evalúa como
equivocada una respuesta fuera del tema.

2-​ Evitar la escena muda: usando una estrategia de respuesta que permita plantear la
exposición sin necesidad de una larga pausa de reflexión. Un buen método consiste
en presentar en voz alta todos los razonamientos que permiten reconstruir la
respuesta (Serafini, 1991).

3-​ Iniciar la respuesta encuadrando el tema: al comenzar a responder una pregunta es


una buena costumbre encuadrar el objeto de la pregunta en una oportuna
clasificación o categoría (Serafini, 1991) se demuestra así que las respuestas dadas
no son casuales sino el resultado de un estudio sistemático. Por ejemplo: cuando
comenzamos a hablar sobre un tema es bueno dar una pequeña contextualización
sobre qué tema vamos a abordar y desde que área.

4-​ No olvidarse de responder: luego de una buena presentación de la respuesta hay


que responder efectivamente a tono, entrando de lleno en el problema planteado
por el docente, ya que no causa buena impresión aquel que se pierde en premisas y
no aborda el tema principal.

¿Cómo afrontar un examen?

Un examen brillante no se improvisa. Un buen logro es el conjunto de ingredientes: un


trabajo serio de estudio y de memorización, un entrenamiento lingüístico adecuado y el
conocimiento de la profesión (Serafini, 1991).

Si el examen es escrito:

Tomarse el tiempo para leer bien todas las preguntas y/consignas. Ver a qué tema
hacen referencia y qué procesos cognitivos se solicita sobre el tema (explicar,
demostrar, definir, calcular, comparar, criticar, etc.) para decidir el contenido de cada
una. Si algo no está claro es necesario preguntar a la mesa examinadora antes de
proceder a dar la respuesta.

Verificar la comprensión de cada pregunta es importante para responder a lo que se


pregunta y no incluir información innecesaria que desvirtúe la respuesta. Tratar de
dejar algún espacio en blanco en cada respuesta dada que posibilite incluir

47
información que se recuerde en el momento que se realiza la revisión antes de
entregar el examen.

Es conveniente realizar un cálculo del tiempo en función del valor que tenga cada
consigna (a las que tengan más valoración se le destinará más tiempo). Calcular un
margen de tiempo para volver a leer las repuestas dadas de manera que se pueda
verificar si las mismas responden a lo solicitado.

Si el tiempo ha resultado insuficiente y quedaron preguntas y/o consignas sin


responder, es conveniente consignar al menos las ideas básicas tratando de ser
precisos en su expresión, de esta manera se podrá comunicar que el tema se sabía.

Para decidir el orden en que se van a desarrollar las respuestas, es necesario


preguntar a la mesa examinadora si las mismas tienen que seguir el orden del temario
o se pueden desarrollar las misma siguiendo un criterio propio. Si esto último es
posible, es conveniente comenzar por las respuestas que mejor se conocen y
postergar el desarrollo de aquellas preguntas y/o consignas que generan dudas o no
se recuerda inmediatamente la respuesta. La tensión inicial que provoca la situación
de examen puede diluirse y descomprimirse una vez que comienza el proceso del
examen y se favorece de esa manera la actualización de lo estudiado.

Antes de entregar el examen hay que revisar el contenido, asegurarse que se ha


contestado todas las preguntas y/o consignas que las respuestas estén completas,
que no haya errores de contenido o que se haya omitido alguna idea principal.

Si bien la presentación o la letra no son lo más importante, en un examen su


elaboración en forma clara y ordenada (coherencia y cohesión textual) facilita la
corrección del profesor y lo predispone de manera positiva. También es importante
revisar la ortografía.

La revisión del examen escrito:

Este proceso es muy importante ya que devuelve al estudiante un conocimiento sobre


sus aciertos y errores. Por ello, independientemente de la puntuación obtenida, hay
que observar las anotaciones que realizó el profesor sobre las respuestas dadas y no
quedar solamente con el dato de la nota consignada (Serafini.1991).

Preparar un examen es muy diferente de preparar una lección del día, los programas
son tan largos que no se pueden aprender de memoria, las metodologías enseñadas,
el subrayado, la esquematización, la memorización de temarios resultan
indispensables. A menudo, los olvidos durante el examen no pueden imputarse a la

48
memoria, sino que corresponden a una falta de organización de la información del
programa, que hace imposible la elaboración de las respuestas. Por este motivo es
muy importante ensayar el examen y hacerlo en vos alta y caminando es la mejor
estrategia ya que así vamos también evaluándonos, viendo que temas aun debemos
repasar.

Desde la Neurociencia sabemos que, el cerebro necesita repetir unas 20 veces para
asimilar información previamente organizada, veinte veces repetir, explicar en vos alta
para compro bar que esa información está dentro nuestro, y que estará disponible por
más nerviosos que estemos durante el examen.

Al éxito del examen contribuye la capacidad de expresarse correctamente; sólo con un


trabajo sistemático hecho con el entrenamiento durante el repaso se puede mejorar
gradual- mente.

Si el examen es oral:

En los días previos a su realización es aconsejable realizar ejercicios de simulación a


solas o acompañados de compañeros que conozcan el tema y puedan orientar
críticamente la realización de la exposición (con preguntas, resolución de situaciones
problemáticas, solicitando ejemplos, etc.).

Generalmente si el examen es oral, la mesa examinadora otorga al estudiante unos


minutos para que organice la exposición.

Durante este tiempo es conveniente elaborar en forma escrita un esquema que


contenga las ideas principales y/o aquellos aspectos del tema que son imprescindibles
plantear durante la exposición. Durante la realización de la exposición hay que ser
claro y preciso, demostrar seguridad, emplear un tono de voz y vocabulario
adecuados. Se deben utilizar los términos específicos de la asignatura, la exposición
debe reflejar la seguridad conceptual que ha otorgado el re- corrido de formación que
ha realizado el estudiante.

Ante las preguntas que realicen los miembros de la mesa examinadora es conveniente
tomarse unos segundos para organizar mentalmente la respuesta que se dará
tratando de leer comprensivamente las mismas. Hay que evitar la expresión de
respuestas apresuradas que pueden empañar el desarrollo fluido de la exposición.

49
Planificar las actividades

La preparación de un examen puede planificarse de modo muy preciso elaborando un


calendario de actividades.

El calendario debe realizarse hacia atrás a partir de la fecha del examen. Las
actividades que hay que prever para la preparación de un examen, por ejemplo,
serían:

Tabla 4 Planificación de lectura para examen

Diseña un plan personal de estudio y trabajo planteándolo en función de tus


necesidades, características, rutinas familiares y lo que te demande cada módulo
durante el cursado de la materia.

La preparación del examen constituye una instancia de recuperación de los


conocimientos construidos durante un trayecto de formación (Serafini, 1991). No hay
un examen igual a otro, cada uno de ellos tiene sus especificidades. Por esta razón, es
necesario buscar la estrategia adecuada para la preparación de “ese examen”.

Algunas consideraciones previas:

Es necesaria la dedicación diaria a las materias de manera que pueda lograrse un


aprendizaje comprensivo de todos los temas. Asimismo, es importante aprovechar las
instancias de la clase y preguntar todas las veces que sea necesario (al profesor, a los
compañeros de clase, averiguar sobre las cuestiones que no se han comprendido, ver
cuáles son los temas básicos y la manera de examinar que utiliza el profesor). En este
sentido es importante construir el propio camino de aprendizaje en función de la
asignatura que será examinada. Por ello hablamos de “estrategias de aprendizaje”.

Los temas bien aprendidos favorecen la retención. A medida que se aproxima el


examen, es conveniente repasar los mismos de una manera comprensiva para que
llegado el momento del examen se pueda actualizar lo estudiado.

50
Durante el período de preparación

Es conveniente construir una rutina de horarios, dormir y comer bien: no dedicar el día
a estudiar en forma desmedida, determinar un horario de estudio no dejando de lado
las tareas habituales realizar ejercicios físicos o salir a dar un paseo puede ayudar a
relajar las tensiones que provoca estudiar dormir al menos ocho horas, no olvidemos
que desde la neurociencia se recomienda el ejercicio como fundamental para la
actividad cerebral se vea potenciada.

Asimismo, es necesario seleccionar y organizar todo el material que se va a necesitar


(apuntes, libros, fichas y todo lo que se haya producido durante el cursado de la
materia).

Se puede comenzar por realizar una lectura exploratoria de todos los temas de
manera de determinar cuál es la mejor estrategia que se utilizará y distribuir el tiempo.
Un criterio para esta distribución del tiempo puede ser en función de los ejes, bloques,
unidades u otro modo que haya sido utilizado por el docente para agrupar los temas
de la asignatura.

La mejor manera de estudiar es hacerlo en forma comprensiva establecer relaciones


entre los temas y/o con otros que ya se conocen, buscar el significado de las palabras
que generan dudas y ver cuáles son los contenidos que tienes que memorizar
(nombres, fechas, textos que hay que citar textualmente, etc.).

Resulta muy útil imaginar la situación real de examen, hacerse preguntas, resolver
problemas, calcular el tiempo para cada tema en función de la extensión que se le va a
dar al desarrollo de los mismos. El día anterior a la realización del examen hay que
dejar prepara- do todo el material que se necesitará durante la realización del mismo
(calculadora, regla, birome, lápiz, etc.)

Antes de entrar a rendir

Es conveniente evitar los comentarios con los compañeros sobre lo estudiado, ello
puede provocar estados de ansiedad. Cada uno ha tenido su recorrido particular y ha
alcanzado un nivel determinado de aprendizaje.

Evitar estudiar un tema nuevo mientras se espera el comienzo del examen, ello se
debió prever antes de la realización del mismo. La memoria requiere un tiempo de
procesamiento y un orden para que la nueva información quede registrada.

51
Durante la realización del examen

Tratar de llegar temprano al lugar donde se realizará el examen, relajarse y evitar que
los nervios (propios de la situación) obstaculicen el pensamiento.

Es aconsejable realizar algunos ejercicios de respiración inspirando aire


profundamente varias veces.

Algunas sugerencias (tratar de hacerlo con los ojos cerrados):

Inspirar el aire por la nariz manteniendo la boca cerrada y elevando el abdomen.


Sujetar el aire durante unos momentos. Expirar por la boca o nariz muy despacio.
Repítelo varias veces.

Cuanto más despacio se produzca la respiración mayor será la sensación relajación.

De hecho, que la seguridad, la tranquilidad y la confianza que se tengan sobre los


temas estudiados favorecerán un estado emocional que posibilite el desarrollo de un
examen exitoso.

Evitar el hecho de tratar de recordar todos los temas, durante este momento la mente
está en tensión y se puede tener la sensación de que nada se recuerda. Es
conveniente esperar a estar en contacto con los temas propuestos en el temario.

Una vez conocido el temario, es útil desarrollar un esquema que sirva de guía para el
desarrollo de las respuestas.

Algunas consideraciones finales

La preparación de un examen comienza en el mismo momento en que se inicia el


cursado de una materia. Por ello son importantes los registros (desde la toma de
apuntes, los fichajes, los informes, las monografías, los trabajos prácticos, etc.), como
así también las lecturas sugeridas por el docente, los trabajos de campo y todo otro
recorrido que se haya realizado. Todo sirve a la hora de sentarse a preparar el
examen.

El compromiso, la responsabilidad, el seguimiento de los propios aprendizajes, las


consultas y todo lo que se realice durante el trayecto de estudio y aprendizajes, queda
reflejado a la hora de resolver el examen.

52
Construir la idea de examen como un seguimiento crítico del propio aprendizaje,
otorga al estudiante una herramienta intelectual valiosa que le posibilitará una
formación profesional idónea.

¿Cómo se estudia para rendir una materia, ya sea parcial o final?


Podemos distribuir el tiempo en un exitoso método de estudio:

Exploración: en esta etapa haremos una rápida exploración de toda la materia.


Comenzaremos por ver los temas que comprende, el material que utilizaremos para
estudiar (libros, apuntes, etc.). En esta etapa confeccionaremos el cronograma de
estudio. Lógicamente la exploración es muy breve en comparación con las demás
etapas (en el ejemplo, si disponemos de un total de 35 días le dedicaremos, a lo sumo,
un día).

Adquisición: es la etapa central del estudio. Nos dedicaremos a leer el material


tratando de aprender en función del PROGRAMA DE LA MATERIA. Subrayaremos los
textos, haremos resúmenes, fichajes, cuadros sinópticos y esquemas. Es la etapa más
extensa, por ello es conveniente organizar un cronograma estableciendo las tareas día
por día, la distribución de temas, unidades.

Repaso y fijación: en esta etapa nos dedicaremos a releer los resúmenes. Cuando
alguna idea no nos queda clara en el resumen volvemos al libro. También releeremos
las fichas, los cuadros sinópticos y los esquemas. Podemos dedicar a esta etapa la
mayor parte del tiempo que nos resta. Es conveniente, que el tiempo nos alcance para
una o más revisiones de todo lo aprendido.

Autoevaluación: los últimos días (a veces el último día o aún las últimas horas de
estudio) debemos dedicarlas a examinarnos a nosotros mismos. Imaginarnos que
estamos en el examen y hacernos preguntas. No basta hacerse una pregunta y
responder, “si eso lo sé”, debo responder con todas las palabras. Apoyándome en el
Programa para ir haciéndome preguntas sobre los conceptos que figuran en cada
unidad.

Ocurre a veces, que, al finalizar una larga etapa de estudio, tenemos la sensación de
no saber nada. Esta angustiante sensación suele crear inseguridad (cuando no
desesperación) en el alumno. Esta autoevaluación ayudará, a quien ha estudiado bien,
a descubrir qué sabe de la materia y a enfrentar el examen con mayor seguridad.

53
Más sugerencias para el período de examen

Actitud Mental

Recuperar la alegría de aprender.

Aprender es crecer, y naturalmente debe traernos satisfacción. Lo normal es aprender


con alegría. Todas las propuestas de este material de lectura serían inútiles si no
hicieran lo posible, más aún, fácil, el estudiar y aprender con gozo. Pero para
experimentar esta posibilidad, hay que largarse a estudiar (Mirza, 1986).

Estudiar podríamos decir que es en esfuerzo por aprender lo señalado por otro.
Aprender, en cambio, es para uno mismo, no para dar una lección o cumplir con una
obligación. Cuan- do alguien intenta aprender algo que le es significativo, que le
interesa, normalmente se concentra y lo hace sin esfuerzo (Mirza, 1986).

Debemos recuperar esta experiencia, nuestra mente es poderosa, y logra recordar


muy fácil- mente la lectura hecha por placer, o la solución a un problema práctico que
nos interesaba especialmente.

Estudiar para aprender, no solo para aprobar el examen.

No es posible estudiar con alegría si uno lo hace exclusivamente para aprobar un


examen. Y además si estudian solo para aprobar y no salen bien habrán perdido todo,
se llenarán de amargura porque el esfuerzo doloroso resultó inútil y como si fuera poco
olvidarán todo lo estudiado en poco tiempo, en cambio, si estudian para aprender, para
ustedes mismos, olvidando si fuera posible el examen, por un lado tendrán mayores
posibilidades de salir bien, y si salieran mal (porque pude suceder), les quedará lo más
importante, habrán aprendido en serio, y esto no se olvidará de un día para el otro
(Mirza, 1986).

El periodo de examen puede ser un tiempo privilegiado.

Puede ser incluso un tiempo inolvidable. Si logran enfocarlo adecuadamente, es un


período precioso. Pueden disponer con suma comodidad del propio tiempo. Y es
ventajoso dedicar- se a una sola materia de forma intensiva. Además, debe ser un
tiempo fuerte vivido intensamente, y si lo comparten con otros, formando un grupo de
estudio, este grupo podrá ser inolvidable (Mirza, 1986).

Ejercicio dirigido al subconsciente.

54
Trabajar con nuestro subconsciente es tan importante como todo lo anterior, en este
período conviene hacerse una idea positiva de nosotros mismos estudiando, por eso
te proponemos que cierren los ojos, se tranquilicen lo más profundamente posible,
pueden imaginarse que están estudiando, solos o en grupo, y que disfrutan al hacerlo.
Díganse incluso, mental- mente, que logran aprender fácilmente, sin esfuerzo y sin
tensiones, mientras visualizan el ambiente en que estudian (Mirza, 1986).

El momento de repaso

Tener en cuenta que será un periodo largo. Organizarlo.

Este tiempo requiere de preparación y es bueno organizarlo para evitar el cansancio y


mantener un nivel óptimo de rendimiento a lo largo de todo el periodo de exámenes.

Es un período fundamental para lograr la comprensión profunda de los temas.

Es el tiempo de nuevas visiones de los temas, de las síntesis claras. Es la oportunidad


de comprender los temas más difíciles, de disipar dudas. Incluso es posible que se
establezcan relaciones con otras asignaturas, o descubran enfoques que a lo largo del
año no habían percibido.

Llevar una vida lo más sana posible.

Si ustedes practican algún deporte, no hay motivo para abandonarlo ahora. Al


contrario, lo necesitan ahora más que nunca ya que está demostrado que el ejercicio
físico es sumamente beneficioso en el período de estudio. Como todos sabemos,
realizar ejercicios o algún deporte, mejora nuestra salud. En principio porque garantiza
movilidad, un peso estable, controla nuestro sistema circulatorio y además ayuda al
sistema nervioso. Cuando somos jóvenes creemos que nada nos pasará y no le
damos importancia a nuestra salud, pero una rutina semanal de actividad física nos
traerá menos lesiones en nuestra adultez. Además de ayudarnos con las contracturas
y las malas posturas por pasar la mayor parte del día sentados estudiando, el ejercicio
nos hará sentirnos mejor.

Aunque creamos que realizar una hora de deporte o gimnasio nos cansará, lo cierto es
que el ejercicio es ideal para vitalizarnos y darnos energía. El cuerpo durante el
entrenamiento libera endorfinas que nos hacen sentir mejor y le da al organismo una
cuota de revitalización. Así volveremos con ganas de seguir estudiando, ya que
estaremos más distendidos. Si aún no lo sabes, el momento en que nuestros
conocimientos se fijan y asimilan es cuando dormimos. Es por ello que el ejercicio

55
también nos beneficia al permitirnos dormir mejor y descansar por completo. Nuestros
conocimientos serán nutridos porque el ejercicio también ayuda al cerebro oxigenando
nuestras células. De esta forma el funcionamiento del sistema nervioso será mejor y
más eficaz.

Por último, la liberación de endorfinas que produce el ejercicio físico nos proveerá de
ayuda a la hora de concentrarnos y focalizarnos. Aunque aproveches esa hora para
despejarte del estudio, la realidad es que cuando retomes los libros verás que te será
más fácil aprender. Esto se debe a que las endorfinas generan en el cuerpo una
satisfacción tal que la mente logra relajarse para adquirir conocimientos de forma más
eficiente. La endorfina genera pensamientos positivos, por lo que no pensarás en lo
abrumador de estudiar o en el examen que se aproxima. Al hacer ejercicio
favorecemos notablemente el funcionamiento de nuestro cerebro ([Link]: La
importancia del Ejercicio Físico en los Estudiantes, 2016).

Eviten angustiarse o tensionarse.

A pesar de que afirmamos que es posible recuperar la alegría por aprender, y de que
en esto está la clave para lograr un rendimiento superior, bien sabemos que la mayoría
de los estudiantes necesitan encontrar una forma práctica para eliminar las tensiones,
para esto el ejercicio es un gran aliado, también se puede bailar, escuchar música
alegre. En fin, cada uno debe encontrar la manera de lograr buenos momentos de
calma.

Sugerencias prácticas para el repaso:

✔​ No dedicarse exclusivamente a una sola materia.

-​ Elaborar un plan de trabajo de acuerdo al tiempo disponible y al


programa a repasar, por ejemplo, a la mañana repaso una materia y
a la tarde otra.

-​ Tener en cuenta la modalidad de examen, no es lo mismo si es oral,


escrito o múltiples opciones.

-​ Preparar respuestas en forma completa, por ejemplo, podemos


transformar el programa de la materia en preguntas de examen.

56
-​ En el periodo de repaso lo que hay que hacer es revisar los temas
en forma global y luego ir a los detalles.

-​ Antes del examen no leer material nuevo, no es momento de


incorporar temas totalmente nuevos sino de afianzar los que ya
tenemos aprendidos.

✔​ No leer nada sin producir al menos un esquema de lo leído, esto es

fundamental ya que armar un esquema de cada tema a exponer facilita


la organización de las ideas y la exposición del tema.

✔​ Repasar constantemente el trabajo realizado, se dice que hasta 20

veces hay que recordar un tema o explicarlo para que lo tengamos


disponible en nuestra memoria.

-​ Recordar que las primeras horas del día son muy buenas para la
memoria.

✔​ No hacer sesiones de estudio demasiado largas, siempre es mejor

períodos cortos con intervalos de recreos y recompensas.

✔​ Realizar algún simulacro de examen, exponer o escribir

respondiendo preguntas siempre es bueno para anticiparnos e


imaginarnos cómo podría ser el examen.

El último día

Acostarse temprano, descansar y dormir las 8 horas es muy importante para estar
frescos el día del examen. Muchos aprovechan hasta lo último ya que no se han
organizado con tiempo, si nos organizamos bien el tiempo alcanza y no hace falta
sacrificar la noche previa al examen (Mirza, 1986).

Los últimos repasos deben ser globales ya que en este momento tampoco es
momento de incorporar información nueva sino solamente reforzar y afianzar lo ya
estudiado.

57
El día del examen

✔​ Desayuno habitual, no es bueno no desayunar o desayunar en exceso, tratar de hacer


lo que hacemos cualquier día normal, no tomar algo nuevo que no sabemos cómo nos
caerá.

✔​ No hacer pronósticos malos y confiar plenamente en lo estudiado. Muchas veces


decimos “no se nada” “me va a ir mal”, es muy importante mantener la calma y los
pensamientos positivos, confiando en lo estudiado.

✔​ Durante el examen leer todas las preguntas y distribuir el tiempo adecuadamente para
que nos alcance.

✔​ Tratar siempre de responder todas las preguntas, primero las que nos parezcan más
fáciles.

✔​ Dejar un lugar en blanco después de cada respuesta por si nos acordamos luego de
otra cosa relacionada con la pregunta.

✔​ No olvidarse de responder la pregunta, muchas veces no leímos bien la pregunta y al


responder no la respondemos puntualmente.

✔​ Cuidar la redacción, la ortografía y la caligrafía.

✔​ Antes de entregar el examen revisar que esté completo.

Estudiando en grupo

Razones prácticas

El hecho de poder estudiar con otros compañeros, permite poder discutir e


intercambiar distintas opiniones, permite un estudio más profundo en asignaturas tales
como historia, filosofía, literatura, etc. La oportunidad de hacerlo permite expresar las
propias opiniones y escuchar a la vez la de los otros, y adquirir un comportamiento
social más maduro.

Estando en grupo podrán repartirse las tareas, como la búsqueda de material,


fotocopias, etc. Esto permite ahorrar mucho tiempo.

58
Es posible que estudiando en grupo como estudiante se encuentre facilidad en
determinada asignatura y no en otra, ya que uno puede compensar las dificultades con
las habilidades de otro o a la inversa, y estos papeles pueden cambiar al cambiar de
materia.

Es conveniente aprender a ubicarse en un grupo humano, compartir los esfuerzos, las


alegrías y los fracasos, ya que ayuda a mantener el equilibrio personal.

¿Cómo estudiar en grupo?

A.​ Ritmo personal-grupal: No todo puede hacerse en grupo, ya que hace falta un tiempo
para el trabajo individual, de fijación memorización por ejemplo y un tiempo para el
grupal, de lectura u organización del material.

B.​ Distribución de tareas: Cada uno del grupo debe cumplir con ciertas responsabilidades,
ya sea buscando la información el material o la explicación adecuada en cuestión
cuando haya dificultades en el tema de aprendizaje, y luego se pondrá en común la
tarea realizada.

C.​ Número de integrantes: En forma general el grupo puede constar de 3 a 5 miembros,


pero cada grupo deberá resolver esta cuestión de acuerdo a su propia realidad. Un
grupo demasiado numeroso no facilita la participación de todos sus miembros, pueden
subdividirse en dos, y funcionar como dos equipos que coordinan entre sí.

D.​ Elección de los compañeros: Si ya conocen a sus compañeros de clases, la elección se


facilita, pero también se deberá considerar el llevarse bien, la proximidad de distancias,
para evitar perder tiempo en viajar.

E.​ Lugar de reunión: Sean atentos y cuidadosos cuando se reúnen en una casa de familia.
Si el apartamento o casa es chica, con más razón. Procuren no causar molestias, no ser
demasiados ruidosos, o inquietos.

En caso de merendar y/o desayunar, por ejemplo, compartir gastos.

Sería bueno y en la medida de lo posible, reunirse en el domicilio de cada integrante


del grupo, es decir ir rotando.

F.​ La dimensión humana del encuentro: Aunque el grupo se reúna para estudiar, por lo
general surgen temas de interés cotidiano, y a menudo tendrán ganas de charlarlo.
Para que esto no interfiera demasiado con el tiempo de estudio, se deberá prever otros

59
tiempos de encuentros, o disponer de horarios previos para hablar antes de estudiar o
fijar temas específicos.

G.​ Después de cada reunión, hagan una evaluación: No es fácil aprender a trabajar en
grupo, por ello es importante evaluar los pros y los contras de cada encuentro antes de
finalizar. Es importante ser sinceros al momento de exponer las ideas, y no tener
vergüenza o miedo de decir lo que piensan de cómo funcionó el grupo de estudio, si un
compañero no funcionó bien es importante poder decírselo antes que esto tensione o
dificulte la dinámica del grupo.

60
Anexo

Sugerencia de textos para lectura


Texto 1
Sadava, D., Heller, G., Orians, G., Purves, W., & Hillis, D. (2009). La Membrana
celular dinámica. En Vida: la ciencia de la Biología, 8a ed, (Cap. 5, pp. 99-102).
Sudamericana

Texto 2
Sadava, D., Heller, G., Orians, G., Purves, W., & Hillis, D. (2009). La química de la
vida. En Vida: la ciencia de la Biología, 8a ed, (Cap. 2, pp. 31-34). Sudamericana

Texto 3
Enrique, S. J. (2009). El malestar en las universidades: el ingreso. (Clase 2. Tutorías.
Definición de un posible rol orientador). En: Castañeira V., Enrique, S. J.,
Favier-Dubois, M., Feitelevich, S. Rocha, M. & Bacco, B. (ed). . Nuevos
horizontes en Orientación Vocacional: Discapacidad, Tutorías, Tecnologías de la
información y la comunicación -TICs-, Abordaje Comunitario. (pp 7-12).
Asociacion de profesionales de la Orientacion de la Republica Argentina
(APORA), Comunidad Virtual Russell.

61

También podría gustarte