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Tipos y propiedades de los números

Los números son objetos matemáticos utilizados para contar, medir y etiquetar, comenzando con los números naturales y expandiéndose a enteros, racionales, irracionales y reales. A lo largo de la historia, se han desarrollado otros tipos de números, como los complejos y trascendentes, que permiten resolver problemas complejos en matemáticas y ciencias. La teoría de números se centra en las propiedades de los números naturales y enteros, mientras que los sistemas numéricos se caracterizan por estructuras algebraicas, de orden y topológicas.
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Tipos y propiedades de los números

Los números son objetos matemáticos utilizados para contar, medir y etiquetar, comenzando con los números naturales y expandiéndose a enteros, racionales, irracionales y reales. A lo largo de la historia, se han desarrollado otros tipos de números, como los complejos y trascendentes, que permiten resolver problemas complejos en matemáticas y ciencias. La teoría de números se centra en las propiedades de los números naturales y enteros, mientras que los sistemas numéricos se caracterizan por estructuras algebraicas, de orden y topológicas.
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Un número es un objeto matemático utilizado para contar (cantidades), medir

(magnitudes) y etiquetar. Los números más sencillos, que utilizamos todos en


la vida cotidiana, son los números naturales: 1, 2, 3, etc. Se denotan

mediante y sirven también como ordinales, para establecer un orden


(primero, segundo,...). En ocasiones usamos el término número para hablar de
lo que en realidad es un numeral o cifra (por ejemplo, nuestros números
arábigos). Desde un punto de vista totalmente general un número es cualquier
elemento de una estructura lógico-matemática conocida como sistema
numérico.

Los números desempeñan un papel esencial en las ciencias empíricas, ya que


permiten cuantificar y describir fenómenos observables. No solo los números
naturales son utilizados, sino también diversos conjuntos numéricos
desarrollados a lo largo de la historia de las matemáticas.

El conjunto de los números enteros (representado por ) amplía el de los


naturales al incluir los números negativos, empleados, por ejemplo, para
expresar deudas o temperaturas bajo cero. Si se incorporan los números

fraccionarios, como , 0,75 o −3,25, se obtiene el conjunto de los números

racionales, simbolizado por .

Desde la antigüedad, se conoce la existencia de números que no pueden


expresarse como fracciones de enteros. Por ejemplo, la longitud de

la diagonal de un cuadrado de lado unidad es , un número irracional. La


unión de los números racionales e irracionales forma el conjunto de

los números reales, representado por .

Con el tiempo, se introdujeron otros tipos de números para ampliar el alcance


del análisis matemático, como los imaginarios, complejos y trascendentes, que
permiten describir y resolver fenómenos de creciente complejidad en diversas
ramas de la ciencia y la ingeniería.

Nótese que la teoría de números es una rama de las matemáticas que se


ocupa de los enteros (no de números en general). El origen de los números es
que los primeros números que el hombre inventó fueron los números naturales,
los cuales se utilizaban y se utilizan para contar elementos de un conjunto
finito, ya que se procede a enumerar dichos elementos de una manera
ordenada seleccionándolos uno tras otro a la vez que se le atribuye a cada uno
un número.

Tipos de números
Clasificación de
los números.
Los números más conocidos son los números naturales. Denotados

mediante , son conceptualmente los más simples y los que se usan para
contar unidades discretas. Estos, conjuntamente con los números «negativos»,

conforman el conjunto de los enteros, denotados mediante (del


alemán Zahlen, ‘números’). Los números naturales negativos permiten
representar formalmente deudas, y generalizar la resta de cualesquiera dos
números naturales. Es decir, ya tenemos solución para operaciones como, por
ejemplo, 3-2 = 1.

Otro tipo de números ampliamente usados son números fraccionarios, los


cuales representan tanto cantidades inferiores a una unidad, como números
mixtos (un conjunto de unidades más una parte inferior a la unidad). Los
números fraccionarios pueden ser expresados siempre como cocientes de
enteros. El conjunto de todos los números fraccionarios es el conjunto de
los números racionales (que usualmente se define para que incluya tanto a los
racionales positivos, como a los racionales negativos y el cero). Este conjunto

de números se designa como . Al igual que con los números enteros se


puede calcular el resultado de cualquier resta, con los racionales es posible
efectuar divisiones que no tienen resultado entero, como 15/2 = 7,5 o 7½.

Los números racionales permiten resolver gran cantidad de problemas


prácticos, pero desde los antiguos griegos se conoce que ciertas relaciones
geométricas (la diagonal de un cuadrado de lado unidad) son números no
enteros que tampoco son racionales. Igualmente, la solución numérica de una
ecuación polinómica cuyos coeficientes son números racionales, usualmente
es un número no racional. Puede demostrarse que cualquier número irracional
puede representarse como una sucesión de Cauchy de números racionales
que se aproximan a un límite numérico. El conjunto de todos los números
racionales y los irracionales (obtenidos como límites de sucesiones de Cauchy

de números racionales) es el conjunto de los números reales . Durante un


tiempo se pensó que toda magnitud física existente podía ser expresada en
términos de números reales exclusivamente. Entre los reales, existen números
que no son soluciones de una ecuación polinomial o algebraica, y estos reciben
el nombre de transcendentales. Los más conocidos de estos números son el
número π (Pi) y el número e (este último base de los logaritmos naturales), los
cuales están relacionados entre sí por la identidad de Euler.

Uno de los problemas de los números reales es que no forman un cuerpo


algebraicamente cerrado, por lo que ciertos problemas no tienen solución
planteados en términos de números reales. Esa es una de las razones por las

cuales se introdujeron los números complejos , que son el


mínimo cuerpo algebraicamente cerrado que contiene a los números reales.
Además, en algunas aplicaciones prácticas, así como en las formulaciones
estándar de la mecánica cuántica se considera útil introducir los números
complejos. Al parecer, la estructura matemática de los números complejos
refleja estructuras existentes en problemas físicos, por lo que en física teórica y
en diversas aplicaciones los números complejos se usan en pie de igualdad
con los números reales, a pesar de que inicialmente fueron considerados
únicamente como un artificio matemático sin relación con la realidad física.

Todos los conjuntos de números fueron de alguna manera «descubiertos»


o sugeridos en conexión con problemas planteados en problemas físicos o en
el seno de la matemática elemental y todos ellos parecen tener importantes
conexiones con la realidad física.

Al margen de los números reales y complejos, claramente conectados con


problemas de las ciencias naturales, existen otros tipos de números que
generalizan aún más y extienden el concepto de número de una manera más
abstracta y responden más a creaciones deliberadas de matemáticos. La
mayoría de estas generalizaciones del concepto de número se usan solo en
matemáticas, aunque algunos de ellos han encontrado aplicaciones para
resolver ciertos problemas físicos. Entre ellos están los números
hipercomplejos, que incluyen a los cuaterniones, útiles para representar
rotaciones en un espacio de tres dimensiones, y generalizaciones de estos,
como octoniones y los sedeniones.

A un nivel un poco más abstracto también se han ideado conjuntos de números


capaces de tratar con cantidades infinitas e infinitesimales, como

los hiperreales y los transfinitos. E igualmente los números racionales


pueden extenderse de otras maneras, como por ejempo para formar

los números p-ádicos, entre los cuales se encuentran los enteros p-ádicos

, los racionales p-ádicos o los complejos p-ádicos , que

satisfacen .

Lista de los tipos de números existentes


La teoría de los números trata básicamente de las propiedades de los números
naturales y los enteros, mientras que las operaciones del álgebra y el cálculo
permiten definir la mayor parte de los sistemas numéricos, entre los cuales
están:

 Números naturales
 Número primo
 Números compuestos
 Números perfectos
 Números enteros
 Números negativos
 Números pares
 Números impares
 Números racionales
 Números reales
 Números irracionales
 Números algebraicos
 Números trascendentes
 Extensiones de los números reales
 Números complejos
 Números hipercomplejos
 Cuaterniones
 Octoniones
 Números hiperreales
 Números superreales
 Números surreales
 Números usados en teoría de conjuntos
 Números ordinales
 Números cardinales
 Números transfinitos
Estructura de los sistemas numéricos
En álgebra abstracta y análisis matemático un sistema numérico se caracteriza
por una:

 Estructura algebraica, usualmente un anillo conmutativo o cuerpo


matemático (en el caso no conmutativo son un álgebra sobre un cuerpo y
en el caso de los números naturales solo un monoide conmutativo).
 Estructura de orden, usualmente un conjunto ordenado, en el caso de los
números naturales, enteros, racionales y reales se trata de conjuntos
totalmente ordenados, aunque los números complejos e hipercomplejos
solo son conjuntos parcialmente ordenados. Los reales además son
un conjunto bien ordenado y con un orden denso.1 [ ]

 Estructura topológica, los conjuntos numéricos numerables usualmente


son conjuntos disconexos, sobre los que se considera la topología discreta,
mientras que sobre los conjuntos no numerables se considera una
topología que los hace adecuados para el análisis matemático.
Otra propiedad interesante de muchos conjuntos numéricos es que son
representables mediante diagramas de Hasse, diagramas de Euler y diagramas
de Venn, pudiéndose tomar una combinación de ambos en un diagrama de
Euler-Venn con la forma característica de cuadrilátero y además pudiéndose
representar internamente un diagrama de Hasse (es una recta). Tanto
históricamente como conceptualmente, los diversos conjuntos numéricos,
desde el más simple de los números naturales, hasta extensiones
transcendentes de los números reales y complejos, elaboradas mediante
la teoría de modelos durante el siglo XX, se construyen desde una estructura
más simple hasta otra más compleja. 2 [ ]

Números naturales especiales


El estudio de ciertas propiedades que cumplen los números ha producido una
enorme cantidad de tipos de números, la mayoría sin un interés matemático
específico. Se pueden encuadrar dentro de la matemática recreativa. A
continuación se indican algunos:

 Perfecto: número igual a la suma de sus divisores (incluyendo el 1).


Ejemplo: 6 = 1 + 2 + 3.
 Sheldon: el número 73, es el 21° número primo, que al multiplicar 7 × 3 =
21; Y al dar la vuelta a sus dígitos da 37 que es el 12° número primo.
 Narcisista: número de n dígitos que resulta ser igual a la suma de las
potencias de orden n de sus dígitos. Ejemplo: 153 = 1³ + 5³ + 3³.
 Omirp: número primo que al invertir sus dígitos da otro número primo.
Ejemplo: 1597 y 7951 son primos.
 Vampiro: número que es el producto de dos números obtenidos a partir de
sus dígitos. Ejemplo: 2187 = 27 × 81.
 Hamsteriano: Su estructura aritmética N= (a×b)2-1, donde a y b son primos
los dos, la suma de sus divisores sobrepasa N, y la cantidad de sus
divisores es > a×b/2; va como ejemplo: 1224 = (5×7)2-1
 Pitagórico: una terna pitagórica son tres números que cumplen las
siguientes condiciones: el cuadrado de uno de ellos, más el cuadrado de
otro, es igual al cuadrado del tercero, por ejemplo: (3, 4, 5) ya que 3 2 + 42 =
9 + 16 = 25 = 52
Una vez entendido el problema de la naturaleza y la clasificación de los
números, surge otro, más práctico, pero que condiciona todo lo que se va a
hacer con ellos: la manera de escribirlos. El sistema que se ha impuesto
universalmente es la numeración posicional, gracias al invento del cero, con
una base constante.

Más formalmente, en Los fundamentos de la aritmética, Gottlob Frege (1848-


1925) realiza una definición de «número», la cual fue tomada como referencia
por muchos matemáticos (entre ellos Bertrand Russell [1872-1870], cocreador
de Principia mathematica):

«n» es un número, es entonces la definición de «que existe un concepto “F” para el


cual “n” aplica», que a su vez se ve explicado como que «n» es la extensión del
concepto «equinumerable con» para «F», y dos conceptos son equinumerables si
existe una relación «uno a uno» (véase que no se utiliza el símbolo «1» porque no
está definido aún) entre los elementos que lo componen (es decir, una biyección en
otros términos).
Véase también que Frege, tanto como cualquier otro matemático, se ve
inhabilitado para definir al número como la expresión de una cantidad, porque
la simbología matemática no hace referencia necesaria a la numerabilidad, y el
hecho de «cantidad» referiría a algo numerable, mientras que números se
adoptan para definir la cardinalidad de, por ejemplo, los elementos que se
encuentran en el intervalo abierto (0, 1), que contiene innumerables elementos
(el continuo).

Peano, antes de establecer sus cinco proposiciones sobre los números


naturales, explícita que supone sabida una definición (quizás debido a su
«obviedad») de las palabras o conceptos cero, sucesor y número. De esta
manera postula:

 0 es un número natural
 el sucesor de todo número es un número
 dos números diferentes no tienen el mismo sucesor
 0 no es el sucesor de ningún número
 y la propiedad inductiva
Sin embargo, si uno define el concepto cero como el número 100, y el
concepto número como los números mayores a 100, entonces las cinco
proposiciones mencionadas anteriormente aplican, no a la idea que Peano
habría querido comunicar, sino a su formalización.

La definición de número se encuentra por ende no totalmente formalizada,


aunque se encuentre un acuerdo mayoritario en adoptar la definición enunciada
por Frege.

Historia del concepto de número

Hueso de Ishango.
Cognitivamente el concepto de número está asociado a la habilidad de contar y
comparar cuál de dos conjuntos de entidades similares tiene mayor cantidad de
elementos. Las primeras sociedades humanas se encontraron muy pronto con
el problema de determinar cuál de dos conjuntos era «mayor» que otro, o de
conocer con precisión cuántos elementos formaban una colección de cosas.
Esos problemas podían ser resueltos simplemente contando. La habilidad de
contar del ser humano, no es un fenómeno simple, aunque la mayoría de
culturas tienen sistemas de cuenta que llegan como mínimo a centenares,
algunos pueblos con una cultura material simple, solo disponen de términos
para los números 1, 2 y 3 y usualmente usan el término «muchos» para
cantidades mayores, aunque cuando es necesario usan recursivamente
expresiones traducibles como «3 más 3 y otros 3».

El conteo se debió iniciar mediante el uso de objetos físicos (tales como


montones de piedras) y de marcas de cuenta, como las encontradas en huesos
tallados: el de Lebombo, con 29 muescas grabadas en un hueso de babuino,
tiene unos 37 000 años de antigüedad y otro hueso de lobo encontrado en la
antigua Checoslovaquia, con 57 marcas dispuestas en cinco grupos de 11 y
dos sueltas, se ha estimado en unos 30 000 años de antigüedad. Ambos casos
constituyen una de las más antiguas marcas de cuenta conocidas habiéndose
sugerido que pudieran estar relacionadas con registros de fases lunares. 3 En
[ ]

cuanto al origen ordinal algunas teorías lo sitúan en rituales religiosos. Los


sistemas numerales de la mayoría de familias lingüísticas reflejan que la
operación de contar estuvo asociado al conteo de dedos (razón por la cual los
sistemas de base decimal y vigesimal son los más abundantes), aunque está
testimoniado el empleo de otras bases numéricas.

El paso hacia los símbolos numerales, al igual que la escritura, se ha asociado


a la aparición de sociedades complejas con instituciones centralizadas
constituyendo artificios burocráticos de contabilidad en registros impositivos y
de propiedades. Su origen estaría en primitivos símbolos con diferentes formas
para el recuento de diferentes tipos de bienes como los que se han encontrado
en Mesopotamia inscritos en tablillas de arcilla que a su vez habían venido a
sustituir progresivamente el conteo de diferentes bienes mediante fichas de
arcilla (constatadas al menos desde el 8000 a. C.) Los símbolos numerales
más antiguos encontrados se sitúan en las civilizaciones mesopotámicas
usándose como sistema de numeración ya no solo para la contabilidad o el
comercio sino también para la agrimensura o la astronomía como, por ejemplo,
registros de movimientos planetarios. 4
[ ]

En conjunto, desde hace 5000 años la mayoría de las civilizaciones han


contado como lo hacemos hoy aunque la forma de escribir los números (si bien
todos representan con exactitud los naturales) ha sido muy diversa.
Básicamente la podemos clasificar en tres categorías:

1. Sistemas de notación aditiva. Acumulan los símbolos de todas las


unidades, decenas, centenas, …, necesarios hasta completar el
número. Aunque los símbolos pueden ir en cualquier orden, adoptaron
siempre una determinada posición (de más a menos). De este tipo son
los sistemas de numeración: egipcio, hitita, cretense, romano, griego,
armenio y judío.
2. Sistemas de notación híbrida. Combinan el principio aditivo con el
multiplicativo. En los anteriores 500 se representa con 5 símbolos de
100, en estos se utiliza la combinación del 5 y el 100. El orden de las
cifras es ahora fundamental (estamos a un paso del sistema posicional).
De este tipo son los sistemas de numeración: chino clásico, asirio,
armenio, etíope y maya. Este último utilizaba símbolos para el 1, el 5 y
el 0. Siendo este el primer uso documentado del cero tal como lo
conocemos hoy (año 36 a. C.) ya que el de los babilonios solo se
utilizaba entre otros dígitos.
3. Sistemas de notación posicional. La posición de las cifras nos indica
si son unidades, decenas, centenas, …, o en general la potencia de la
base. Solo tres culturas además de la india lograron desarrollar un
sistema de este tipo: el sistema chino (300 a. C.) que no disponía de 0,
el sistema babilónico (2000 a. C.) con dos símbolos, de base 10 aditivo
hasta el 60 y posicional (de base 60) en adelante, sin 0 hasta el 300 a.
C.
Las fracciones unitarias egipcias (Papiro de Ahmes/Rhind)
Artículo principal: Fracción egipcia
En este papiro adquirido por Alexander Henry Rhind (1833-1863) en 1858,
cuyo contenido data del 2000 al 1800 a. C. además del sistema de numeración
antes descrito nos encontramos con su tratamiento de las fracciones. No
consideran las fracciones en general, solo las fracciones unitarias (inversas de
los naturales 1/20) que se representan con un signo oval encima del número, la
fracción 2/3 que se representa con un signo especial y en algunos casos

fracciones del tipo . Hay tablas de descomposición de desde n=1

hasta n=101, como por ejemplo o , no sabemos por qué no

utilizaban pero parece que trataban de utilizar fracciones unitarias

menores que .

Al ser un sistema sumativo la notación es: 1+1/2+1/4. La operación


fundamental es la suma y nuestras multiplicaciones y divisiones se hacían por
«duplicaciones» y «mediaciones», por ejemplo 69×19=69×(16+2+1), donde 16
representa 4 duplicaciones y 2 una duplicación.

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