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Neoclasicismo: Arte y Literatura del XVIII

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EL NEOCLASICISMO

LA ILUSTRACIÓN Y EL SIGLO DE LAS LUCES (p.164/165)

Se llama Ilustración al movimiento intelectual que pretende modernizar la sociedad a través de


la razón, cuya luz debe llegar a todo y a todos.

LA ILUSTRACIÓN Y EL ARTE NEOCLÁSICO

En esta época se difundió el pensamiento de la Ilustración y el gusto por una nueva corriente
literaria y artística: el Neoclasicismo.

EL NEOCLASICISMO (p.167)

Llamamos Neoclasicismo al movimiento artístico que reflejó los principios éticos y estéticos de
la Ilustración.

Se inspiró en el arte grecorromano y también en el Renacimiento. Se rescatan los valores


estéticos clásicos: la sencillez, la claridad, la armonía y la sobriedad, conceptos todos muy
alejados del arte barroco.

CARACTERÍSTICAS DE LA LITERATURA NEOCLÁSICA

SENCILLEZ, CLARIDAD Y ARMONÍA

La lengua literaria de la literatura neoclásica procura ser sencilla y clara para transmitir el
pensamiento ilustrado de la manera más eficaz posible. Los géneros literarios están bien
diferenciados y no se mezclan en la misma obra prosa y verso por ejemplo.

DIDACTISMO, MORALIDAD

En el s. XVIII no se aceptaba el arte por el arte, puesto que una obra tenía que transmitir
valores morales que ayudaran al ser humano a superar sus limitaciones. Todos los géneros
literarios compartieron este afán didáctico.

RACIONALISMO

El s. XVIII se llama el Siglo de las Luces porque los ilustrados rechazaron los conocimientos
impuestos y solo admitieron lo que podían obtener a la luz de la razón y de la experiencia.

En literatura, el racionalismo da preferencia a la razón sobre los sentimientos e impone ciertas


reglas del arte a las que deben ajustarse las creaciones literarias.

El teatro recuperó la regla clásica de las tres unidades: unidad de acción, unidad de espacio y
unidad de tiempo.
LA LITERATURA EN EL SIGLO XVIII (p.168)

Los primeros cincuenta años del s. XVIII son una nueva continuación de la literatura barroca
del siglo anterior, pero sin el genio ni la gracia ni la calidad de los autores y obras barrocas.

La Ilustración empieza a dar sus frutos a mitad de siglo, hacia 1750, y dura unos 30 años.

LA LITERATURA EN EL SIGLO XVIII


1680-1750: 1750-1780: 1780-1830:
Postbarroco Neoclasicismo Prerromanticismo
 Continúa la estética  Triunfa la estética  Las ideas
barroca en el teatro, neoclásica con la prerrománticas
la narrativa y la llegada al tramo del nacen precisamente
poesía. rey Carlos III y su de algunos
 Las obras de este corte de presupuestos de la
período imitan las intelectuales ilustración, sobre
del siglo anterior sin ilustrados. todo de aquellos que
aportar nada nuevo.  Se imponen las ideas defendían la libertad
de la ilustración: la del ser humano y el
literatura ha de ser respeto por la
bella y útil, y ha de naturaleza.
servir para educar al  Se diferencias de la
pueblo y procurar su ilustración en que
prosperidad. ahora consideran
 En estos años se que el ser humano y
desarrollan muchas su conciencia están
de las más por encima del bien
importantes obras social común.
neoclásicas.

LA PROSA NEOCLÁSICA

Este género literario se va dividir en dos subgéneros. Los ensayos son textos de longitud y
estructura muy variada que exponen temas de interés social para los que se aportan posibles
soluciones. Los ensayistas, con afán didáctico, utilizan un lenguaje directo y preciso. Sus textos
sirvieron de difusión de los nuevos ideales ilustrados. Los principales ensayistas del s. XVIII
fueron:

- Benito Jerónimo Feijoo: fue fraile benedictino y profesor de la Universidad de Oviedo.


Sus principales obras son el Teatro crítico universal y las Cartas eruditas y curiosas; de
variados ensayos en lo que el autor intenta difundir la cultura apoyándose en la razón
y la experiencia contra la superstrición.
- Gaspar Melchor de Jovellanos: fue un hombre que desempeñó diversos cargos
públicos. Entre sus obras en prosa, escritas en un estilo sobrio y elegante, destacan: el
Informe sobe la Ley Agraria, las Bases para la formación de un plan general de
instrucción pública y la Memoria para el arreglo de la policía de los espectáculos.
LA NOVELA (p.170/171)

El s. XVIII es un siglo sin novela, ya que o son imitaciones de las novelas picarescas del siglo
anterior, o bien tienen una finalidad tan didáctica y moralizante que acaben suprimiendo el
entretenimiento y la fantasía moralizante en toda buena novela.

Dentro de está corriente que intenta educar al pueblo a través de relatos ficticios,
encontramos a autores el Padre Isla con su obra Historia del famoso predicador Fray Gerundio,
donde critica aquellos sermones religiosos tan floridos y barrocos en los que era difícil
encontrar las ideas religiosas enmarañadas entre tanta floritura.

- José Cadalso: uno de los mejores autores del s. XVIII. Compuso obras de teatro,
poemas y una novela: Cartas marruecas, que escribió para los amigos que se reunían
en unos de los salones culturales más importantes de la época, presidido por una
mujer: la condesa de Benavente.

LA POESÍA NEOCLÁSICA

A mediados del siglo, hacia 1750, triunfa la poesía neoclásica, reflexiva y educativa, que canta
los placeres de la vida, de la amistad y del amor.

Persigue el ideal ilustrado de unir lo bello con lo útil, y aprovecha los recursos de la poesía
lírica (brevedad, ritmo y fácil memorización) para instruir y reformar la sociedad.

LAS FÁBULAS DE ANIMALES

El principal subgénero poético es las fábulas de animales. Sus protagonistas son animales que
representan a los seres humanos. De este modo se conseguía un distanciamiento que permitía
que los lectores vieran con claridad algunas virtudes y defectos que podían pasar
desapercibidos. Tomás de Iriarte y Félix María de Samaniego.

La lengua literaria de estas fábulas era sencilla y discreta, y la rima favorecía la memorización y
difusión a sus enseñanzas. Se dividían es dos partes: la primera era narrativa y exponía la
historia que debía servir de ejemplo; y la segunda era reflexiva y recogía la moraleja de la
fábula.
EL TEATRO NEOCLÁSICO (p.172)

El los primeros años del s. XVIII, buena parte del público prefería las obras teatres barrocales,
que no gozaban del aprecio de los escritores neoclásicos.

En el último tercio del siglo se desarrolla la comedia de buenas costumbres o comedia


neoclásica.

- Respetan las tres unidades del teatro clásico: unidad de acción (había solo una acción
de cada obra), unidad de lugar (la acción ocurría en un espacio) y unidad de tiempo (la
acción representada no abarcaba más de 24 horas)
- Ponen en escena situaciones de la vida cotidiana protagonizadas por personajes de
clase media. Se interesan por asuntos como los matrimonios forzados por las
conveniencias sociales, la educación de los jóvenes o la profesión religiosa sin
vocación, entre otros.
- Buscan la verosimilitud presentando sucesos parecidos a los de la vida real. Los
personajes se expresan con naturalidad, tal y como lo harían en función de su clase
social.
- Tienen un fin didáctico, ya que se concibe el teatro como un medio para difundir las
buenas costumbres y las ideas ilustradas.

El principal autor fue Leandro Fernández de Moratín su principal obra es El sí de las niñas,
estrenada con gran éxito en 1806. Aborda el tema de los matrimonios desiguales y
concertados, y reflexiona también sobre la educación de los jóvenes.

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