Trachemys scripta elegans 1
Trachemys scripta elegans
Tortuga de orejas rojas
Una tortuga de orejas rojas
Estado de conservación
[1]
Casi amenazado (UICN 3.1)
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Subclase: Anapsida
Orden: Testudines
Familia: Emydidae
Género: Trachemys
Especie: T. scripta
Subespecie: T. s. elegans
(Wied-Neuwied, 1839)
Sinonimia
Pseudemys scripta elegans (Wied-Neuwied,
1839)
Emys elegans Wied-Neuwied, 1839
Chrysemys scripta elegans (Wied-Neuwied, 1839)
La jicotea elegante[2] (Trachemys scripta elegans), también conocida como galápago de Florida, o tortuga de
orejas rojas, es una subespecie de tortuga semiacuática perteneciente a la familia Emydidae, originaria de la región
que comprende el sureste de los Estados Unidos y el noreste de México, aunque en la actualidad se encuentra en
muchas otras partes del mundo gracias a su comercio como mascota.
Se les llama tortugas japonesas, a pesar de que no son originarias de Japón. Se piensa que se les pudo asignar este
nombre debido a que dentro del ojo tiene una pequeña raya horizontal negra, que les da la apariencia de tener los
ojos rasgados.[cita requerida]
Esta subespecie se ha convertido en la tortuga más comercializada y en una de las mascotas más populares en los
últimos años, debido entre otros factores a que su cuidado es relativamente sencillo. Se ha vuelto muy popular en
numerosos países. Está incluido en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo[3] de la
Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
Trachemys scripta elegans 2
Taxonomía
La tortuga de orejas rojas es una tortuga perteneciente a la orden de los Testudines, conformada por cerca de 250
especies de tortugas. Es una subespecie de la Trachemys scripta. Antiguamente, estas tortugas eran clasificadas con
el nombre de Chrysemys scripta elegans.
Dos subespecies menos se engloban dentro de la especie Trachemys scripta: T. s. scripta y T. s. troostii.
Anatomía
El caparazón de esta especie puede alcanzar hasta los 30 cm de longitud, aunque se han encontrado ejemplares de
más de 40 cm, pero en promedio miden de 12 a 20 cm. Las hembras suelen ser un poco más grandes que los machos.
Llegan a vivir entre 20 y 30 años, algunas tortugas incluso llegando a vivir más de 40. Al estar en cautiverio su vida
suele ser más corta. La calidad del hábitat en el que se encuentren también influye en su esperanza y calidad de vida.
Las gigotea elegante son reptiles, por lo tanto son
poiquilotermas, es decir, son animales de sangre fría, por
lo que no pueden controlar por sí solos la temperatura de
su cuerpo, así que dependen por completo de la
temperatura del ambiente. Es por esto que necesitan
tomar continuamente baños de sol para calentarse y
mantener su temperatura interna. Si no logran mantenerse
por encima de un umbral mínimo de 21 C° de
temperatura, es posible que no puedan realizar su
digestión y defecación con normalidad.
Pata de tortuga macho, nótese las garras.
Su caparazón se compone de dos secciones: la superior,
conocida como caparazón dorsal, y la inferior, también
llamada caparazón ventral. En la superior se encuentra un
escudo vertebral, que es la parte central del mismo y
generalmente está un poco más levantada; un escudo
costal, que se encuentra a ambos lados del escudo
vertebral, está conformada por varias placas óseas y es la
parte principal del caparazón; y un escudo marginal, que
es el borde del caparazón y rodea completamente al
escudo costal. La parte inferior es llamada plastrón o
pecho y cubre toda la parte baja de la tortuga. El
caparazón puede ser de diferentes colores. En las tortugas
más jóvenes o recién nacidas, es de color verde hoja, y
conforme van creciendo se oscurece un poco hasta La tortuga puede retraer su cabeza y sus miembros dentro del
volverse de un verde muy oscuro, para más tarde tomar caparazón si se encuentra en peligro.
un tono entre marrón y oliva. El plastrón siempre es de
color amarillo claro. Todo el escudo está cubierto con rayas y manchas que en la naturaleza le ayudan a camuflarse
mejor.
La tortuga además cuenta con un sistema óseo complejo, con cuatro miembros semipalmeados que le ayudan a nadar
y que pueden salir del caparazón o retraerse en él, al igual que la cola. Su cabeza de la misma forma puede
introducirse completamente dentro del caparazón. El nombre de esta especie, tortuga de orejas rojas, se debe a las
dos manchas de color rojo ladrillo que se localizan en la parte posterior de sus ojos, en la posición donde se
encontrarían las orejas, aunque estas manchas se van decolorando con el paso del tiempo. Algunos individuos
también pueden tener una pequeña mancha de este color en la parte superior de la cabeza. En realidad la tortuga
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japonesa no tiene orejas, para la audición cuenta con unas membranas timpánicas.
Los principales órganos internos del animal son los pulmones, el corazón, el estómago, el hígado, el intestino y la
vejiga, además de la cloaca y de la cola que son órganos externos muy importantes, en el caso de la cola porque
junto con las patas le ayuda a dirigirse mientras nada.
Dimorfismo sexual
Esta especie presenta dimorfismo sexual, esto
quiere decir que el macho y la hembra tienen
características físicas distintas uno de otro.
Cuando son jóvenes, todas las tortugas japonesas
son prácticamente iguales independientemente
de su sexo, por lo que es casi imposible
determinarlo. Cuando pasan a ser adultas (en el
caso de los machos cuando su caparazón mide
unos 10 cm, y en el de las hembras, cuando mide
unos 15), es mucho más fácil distinguir el
género. Normalmente, el macho es más pequeño
que la hembra, aunque este parámetro en
ocasiones es difícil de aplicar ya que se podrían
estar comparando individuos de diferentes
edades. Los machos tienen las uñas de las patas Tortuga de orejas rojas macho. Nótense las largas uñas de la pata delantera.
delanteras mucho más largas que las de las
hembras, lo que le ayuda a sujetarse mejor a ella durante el apareamiento y sirven durante la danza del cortejo. La
cola del macho también es más gruesa y larga, y la cloaca, que se encuentra en la cola, está más alejada del cuerpo.
La parte inferior del caparazón o plastrón del macho está ligeramente curvado hacia adentro, es decir, es cóncavo,
mientras que el de la hembra es totalmente plano. Esto también le ayuda al macho durante el apareamiento para
poder adaptarse mejor al caparazón de la hembra. También se dice que los machos tienen las manchas rojas más
grandes y de un color más brillante. La apariencia de las hembras es prácticamente la misma durante toda su vida.
Tanto macho como hembra alcanzan la madurez sexual a los 5 ó 6 años de edad, pero si se crían en cautiverio, no
hibernan y se alimentan abundantemente, crecen con mayor rapidez que en la naturaleza y por lo tanto maduran
antes, pero aun así deben pasar al menos unos años para que alcancen plena madurez.
Distribución y hábitat
Las tortugas japonesas son originarias geográficamente del área que rodea al río Misisipi, llegando hasta el golfo de
México. Se desarrollan en climas cálidos, particularmente en el cuadrante sudeste de los Estados Unidos. Tal área
comprende desde el sureste de Colorado hasta Virginia y Florida. Habitan naturalmente en zonas donde haya alguna
fuente de agua tranquila y templada. Estas zonas acuáticas pueden ser estanques, lagos, pantanos, riachuelos, arroyos
o ríos con corrientes lentas. El área donde habitan es por lo general pacífica con alguna sección donde puedan salir
del agua a descansar, como algunas rocas grandes o troncos, en donde se colocan para recibir buenas cantidades de
rayos de sol. Es común que varias tortugas japonesas se coloquen juntas para tomar el sol, incluso unas encimas de
otras. Deben tener cerca abundante vegetación acuática, que es el componente principal de la dieta de los ejemplares
adultos. Las tortugas salvajes siempre se mantendrán cerca de la fuente de agua donde habitan a menos que estén
buscando una nueva o, en el caso de las hembras, que tengan que poner sus huevos en la época de reproducción.
El comercio como mascotas y el posterior abandono de ejemplares por parte de sus dueños ha expandido esta especie
y se considera invasora fuera de su área de distribución natural. Causa impactos negativos en los ecosistemas que
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ocupa, principalmente por su voracidad y su carácter omnívoro que la convierten en depredador de numerosas
especies de invertebrados y pequeños vertebrados así como plantas acuáticas, la capacidad de transmitir
enfermedades y el desplazamiento de otras especies de galápagos con los que comparten dieta y espacios de cría,
como el galápago leproso o el galápago europeo en la Península Ibérica.
Comportamiento
Las tortugas japonesas son casi completamente
acuáticas, pero a veces dejan el agua para descansar y
tomar el sol, ya que como tienen sangre fría,
necesitan tomar estos baños de sol para regular su
temperatura.
Estos reptiles son excelentes nadadores. Durante el
día buscan presas para alimentarse e intentan
capturarlas. Suelen estar alerta de los depredadores y
de la gente y generalmente se asustan y huyen de
ellos. Las tortugas suelen lanzarse frenéticamente de
las rocas o de donde estén mientras descansan si
alguien potencialmente peligroso se acerca a ellas.
Durante el día, acostumbran salir del agua, tomar el Las tortugas japonesas deben tomar baños de sol constantemente para
sol hasta que estén secas y calientes, después se regular su temperatura.
zambullen de nuevo y se refrescan, y vuelven a salir
del agua para tomar el sol.
Algunas tortugas pueden ser agresivas, ésto por lo general ocurre cuando no tienen espacio suficiente en su habitad,
existe una sobre población de especies o porque se tienen más tortugas de un sexo que de otro, es decir se tienen más
hembras que machos o viceversa, por lo que se recomienda tener 1 macho por cada dos o tres hembras.
Hibernación
Las tortugas de orejas rojas pueden hibernar en el fondo de estanques o lagos poco profundos durante los meses de
invierno. Durante esta época, con el frío, las tortugas entran en un estado de sopor denominado precisamente
hibernación, durante el cual dejan de comer y defecar, prácticamente no se mueven y su frecuencia de respiración se
reduce.
No se recomienda dejar hibernar a ejemplares que no superen los 5 cm
de largo, y sólo deben hacerlo si tuvieron una alimentación y cuidados
adecuados durante los meses previos. Si se tiene un ejemplar que fue
adquirido recientemente, no se le debe dejar hibernar porque no se
conocen los cuidados que pudo tener antes de que se consiguiera,
aunque su aspecto sea bueno. Una tortuga demasiado joven, que esté
enferma o que no esté bien nutrida podría no soportar el ayuno que
conlleva esta hibernación y morir.
Una tortuga de orejas rojas tomando el sol. Al Si se quiere poner a hibernar a una tortuga, se necesita un cubo o
extender sus patas traseras absorbe calor más recipiente con agua, pero no demasiada ya que la tortuga debe poder
rápidamente. sacar la cabeza de ella para respirar. Si se colocara demasiada agua, o
bien la hibernación no se llevara a cabo correctamente, la tortuga
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podría morir. Se debe dejar este recipiente en un lugar oscuro, frío y tranquilo. El agua también debe estar fría, entre
los 5 y 10 °C. También es posible dejar hibernar a la tortuga en su estanque, pero conlleva un mayor riesgo para la
salud del animal, ya que podría esconderse en un lugar fuera del alcance del dueño y si le sucediera algo malo, no se
podría actuar.
Si la tortuga vive normalmente en el exterior pero no se desea que hiberne, entonces hay que trasladarla a un acuario
interior para que pase ahí el invierno, y cuando la temperatura del ambiente vuelva a aumentar se puede regresar a su
estanque del jardín.
Reproducción
El cortejo y las actividades que conlleva el apareamiento ocurren entre marzo y julio, y se llevan a cabo bajo el agua.
Durante el cortejo, el macho nada alrededor de la hembra y comienza a sacudir o batir sus extremidades delanteras
frente a la cara de la hembra, aparentemente tratando de acariciarla. La hembra continuará nadando hacia el macho y
si acepta su proposición, comenzarán el apareamiento. Si no acepta, puede hasta iniciar una pelea con el macho. El
cortejo puede durar sólo 45 minutos, pero el apareamiento en sí normalmente lleva 3 horas.
En ocasiones un macho aparentemente
estará cortejando a otro macho. Esto en
realidad es un signo de predominio y los
machos pueden empezar a luchar. Las
tortugas jóvenes pueden llevar a cabo la
danza de cortejo, pero hasta que no cumplen
los 5 años de edad no han madurado
sexualmente y son incapaces de aparearse.
Después del apareamiento, la hembra pasará
más tiempo tomando el sol con el fin de
mantener calientes a los huevos. Puede
presentar un cambio de dieta, comiendo
únicamente ciertos alimentos o no comiendo Pareja de tortugas japonesas.
tanto como normalmente haría. Esto es
normal, pero se le debe seguir ofrecer comida durante el embarazo y tal vez ofrecerle diferentes alimentos a los
acostumbrados. El periodo de gestación promedio es de dos meses, pero si la hembra no encuentra un lugar
adecuado para colocar sus huevos, puede durar más. Una hembra puede poner de 2 a 20 huevos. Además puede tener
varias puestas en una misma temporada de apareamiento. Dependiendo de varios factores, cada puesta se distanciará
de dos a cuatro semanas de las otras. Durante las dos últimas semanas de gestación, la hembra pasará menos tiempo
en el agua, olfateando y escarbando en la tierra. Esto indica que está buscando un lugar apropiado para poner sus
huevos. Si se tiene en cautiverio, se puede poner a la hembra en un embalse con unas 4 pulgadas de tierra para que
haga la puesta. Es aconsejable no retirar los huevos del lugar donde hayan sido enterrados, pero si se deseara o fuera
necesario hay que hacerlo con mucho cuidado para no romperlos y colocarlos en su nueva localización de la misma
forma en que estaban dispuestos en el nido original (es decir, no ponerlos boca abajo, sino con la misma cara hacia
arriba). Para hacer el nido, la tortuga excavará cuidadosamente un hoyo en el sitio elegido con sus patas traseras y
depositará ahí sus huevos.
Los huevos, que tienen una textura un tanto rugosa, nacerán de 80 a 85 días después de que fueron enterrados. La
tortuga abrirá el cascarón con el diente de huevo que se le cae una hora después de haber nacido y nunca vuelve a
crecer. Si la tortuga no se siente segura, permanecerá dentro del cascarón después de abrirlo por uno o dos días más.
Si son forzadas a salir del cascarón antes de que estén listas, regresarán a él si les es posible. Cuando decidan
abandonar el cascarón, tendrán un pequeño saco pegado a su barriga. Este contiene los residuos de lo que le sirvió
para alimentarse durante el periodo de incubación y no debe ser removido. Hacerlo podría ser fatal para el recién
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nacido. El saco se cae solo, y cuando sucede se puede notar una pequeña herida en el caparazón de la tortuga. Ésta
sanará por sí misma también y no necesita ser tratada. La tortuga debe medir aproximadamente 15 cm para tener
huevos.
Cuidados en cautiverio
Las tortugas japonesas suelen ser utilizadas como mascotas. A menudo son vendidas a precios bajos junto con
pequeños recipientes de plástico, y pueden ser adquiridas por los niños, pero requieren cuidados específicos y muy
meticulosos. Estas tortugas pueden vivir varias décadas con los cuidados adecuados, así que la posesión de una
tortuga no es un asunto que deba tomarse a la ligera.
Los reptiles son portadores asintomáticos de las bacterias del género Salmonella. Esto genera preocupaciones
justificables, dadas las numerosas referencias de infecciones en humanos vinculadas al manejo de tortugas[4] que ha
motivado restricciones a su comercialización en EE. UU.. Para muchos cuidadores,[cita requerida] mantener la higiene
básica reduce enormemente el riesgo de cualquier tipo de infección en la mayoría de los casos. El potencial riesgo en
la salud es otra razón por la que los niños no deberían tener contacto con las tortugas de orejas rojas o ser sus
cuidadores principales. Si bien portan la bacteria que causa salmonelosis, no es muy preocupante si se tienen las
medidas de higiene necesarias.
Comida para la tortuga
Las tortugas americanas son Carnívoras ellas no necesitan de ninguna dieta, se les puede proporcionar una gran
variedad de alimentos diferentes incluyendo plantas y otros animales. Esta gama de comida incluye el alimento
prefabricado que venden en cualquier tienda de mascotas, algunas plantas sureñas, Verdura|, insectos, peces y atunes,
así como un suplemento vitamínico ocasional. El calcio (necesario para la salud del caparazón) también es
importante y debe ser administrado como parte de la dieta. Se les puede dar a través del llamado hueso de jibia o de
sepia, que les ayuda a recibir esta dosis fundamental de calcio y al mismo tiempo a afilar sus labios (al no tener
dientes, utilizan los labios para partir su comida). El hueso de sepia puede dejarse flotando libremente sobre el agua
y esperar a que lo atrapen. Estos huesos, formados por pequeños cefalópodos marinos, se encuentran habitualmente
en pajarerías, ya que las aves de jaula los usan también para afilar sus picos[cita requerida].
Las tortugas más jóvenes tienden a ser carnívoras (comen más proteína animal), y cuando crecen se vuelven más
herbívoras. Cuando tienen menos de 3 años, necesitan recibir muchas proteínas pues están en una etapa crucial de su
crecimiento. En la naturaleza suelen alimentarse de grillos, caracoles de agua, guppys, lombrices de tierra y otros
pequeños animales, que si se les pueden proporcionar en cautiverio, es mucho mejor. Estos pequeños animales
pueden ser criados en casa o se pueden conseguir en cualquier tienda especializada en reptiles. En cuanto a la carne,
es conveniente ofrecérsela cruda .También se les puede ofrecer pescado, procurando que sea apto para el consumo
humano. También se les puede suministrar artemia viva, que mantendrá activas a las tortugas a la hora de cazarlas.
Se les pueden ofrecer frutas (ocasionalmente), siempre y cuando no sean ácidas, y vegetales, pero debe tenerse
cuidado con la lechuga pues si ingieren demasiada actuará como laxante. El brocoli es uno de los vegetales que no
les gustan.
La frecuencia con que deben ser alimentadas depende especialmente de su edad. Mientras más pequeña sea, con más
frecuencia se les debe dar de comer (hasta tres veces al día). A los ejemplares adultos se les puede proporcionar
alimento 1 vez al día, 6 días a la semana. En cuanto a las raciones, lo mejor es darle alimento hasta que se rehúse a
comer más, para asegurarse de que quede satisfecha.[cita requerida]
Las tortugas necesitan estar en el agua para tragar la comida ya que no producen saliva.[cita requerida] Pueden tomar
alimentos que estén en tierra pero se los llevarán dentro del agua para consumirlos. Además, conviene alimentar a la
tortuga en un contenedor separado pues esto propicia un hábitat más limpio que requerirá menos mantenimiento y
cambios de agua menos frecuentes. Hacer esto crea un ambiente más saludable para las tortugas
japonesas.[cita requerida]
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Cuando la temperatura del ambiente está por debajo de los 10 °C (50 °F), las tortugas pueden hibernar y no comen.
Cuando está entre los 10 °C y los 20 °C (68 °F), pueden ser alimentadas una vez al día. Cuando se encuentra entre
los 20 °C y los 30 °C (86 °F), se les puede dar de comer 5 veces cada dos horas. Las tortugas de orejas rojas
necesitan mucho alimento que diga el medico para las tortugas en los días de verano en que la temperatura supera los
30 °C.[cita requerida]
Instalación
La tortuga debe conservarse en un acuario o
tortuguera u otro recinto siempre en proporción a su
tamaño. El tamaño del tanque es el primer aspecto
sumamente importante que hay que tomar en cuenta.
Una pauta usada por muchas personas para
determinar el tamaño adecuado del tanque es, como
mínimo, 10 galones de agua por cada pulgada de
longitud del caparazón (15 litros por cada
centímetro). De esta forma, un solo adulto de esta
especie requerirá entre 90 y 120 galones (unos 400
litros) de agua en su tanque. El nivel de agua debe ser
tan alto como sea posible, pero no lo suficiente como
para que escapen. Es importante colocar un área de descanso fuera del agua para las
tortugas.
Es necesario que haya suficiente agua en su recinto.
No obstante, para las tortugas más jóvenes el nivel
del agua les debe permitir pararse y alcanzar el tope del agua con la cabeza, si no llegaran a la superficie estirando el
cuello podrían ahogarse por no poder salir a respirar. Aunque puede ser que la tortuga no quiera nadar al principio,
aprenderá muy rápidamente. Si la especie se adquiere adulta y siempre estuvo en un habitad con poca profundidad,
es recomendable no excederse en la cantidad de agua, pues puede que no haya aprendido a nadar, lo mejor será
aumentar el nivel de agua poco a poco para que se acostumbre. La filtración y calidad del agua también son aspectos
importantes en un ambiente bien mantenido, para ésto se recomienda usar un filtro, de capacidad mínima del doble
de litros del acuario por hora . El agua limpia reduce en gran medida la aparición de infecciones y el crecimiento de
algas y hongos. La presencia y el desarrollo de bacterias dañinas y desechos debe ser supervisada regularmente para
que no surjan problemas más tarde.
Un área de descanso en la que la tortuga pueda secarse debe incluirse en su hábitat. Una lámpara de calor, un
termostato o un calentador, con capacidad de calentar 1 litro de agua por cada V, es decir si el habitad es de 400
litros de capacidad, se requiere un calentador de 400 V para regular la temperatura de agua, todo ésto es ampliamente
recomendado para las tortugas que vivan bajo techo o donde no reciban directamente los rayos del sol. Si la lámpara
se usa dentro, las tortugas deben tener acceso a ella por tres o cuatro horas diarias. El agua debe mantenerse a una
temperatura constante que oscile entre los 24 y los 26 grados Celsius (75-79 °F); aguas con menor temperatura
pueden inducir a la tortuga a hibernar. Un buen filtro de acuario generalmente ayuda a controlar este problema, al
igual que usar un tanque de alimentación separado, pero un frecuente cambio de agua es muy necesario para asegurar
su buena salud. Para las tortugas adultas (entre los 20-30 cm de longitud de caparazón) se acepta un tanque con un
volumen de por lo menos 500 litros (aproximadamente 132 galones). Otra posibilidad es conservar a la tortuga en un
estanque en el jardín o en una pequeña alberca de plástico siempre y cuando esté cerrada por la parte superior para
protegerla de los posibles depredadores, como perros o gatos callejeros.
Otro requerimiento es que el área de descanso esté equipada con una lámpara de rayos UV, que simula los rayos del
sol y le da a la tortuga las vitaminas que necesita para metabolizar el calcio y mantener su caparazón saludable, así
como una fuente de calor sobre esa zona de descanso, para que salga a asolearse, de tal forma que tenga una
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temperatura entre 30-33 grados Celsius (86-91 °F)
Enfermedades
Las tortugas pueden contraer diferentes infecciones o padecimientos. En la mayoría de los casos, esto sucede por la
falta de higiene en el agua, cambios bruscos de temperatura, falta de luz o mala calidad de los alimentos que se le
proporcionan. A veces una tortuga que se alimentaba con normalidad puede dejar de comer, pero esto es algo
normal. Suelen ser muy selectivas con sus alimentos y es probable que se hayan hartado del que se les suministraba.
Para solucionarlo se le pueden ofrecer nuevos alimentos hasta que vuelvan a alimentarse como antes. Sin embargo,
hay ocasiones en que el animal deja de alimentarse y su debilitamiento se hace notorio, por lo que conviene consultar
con un experto. Mientras tanto es aconsejable darle distintos tipos de comida y elevar la temperatura del agua.
Cada enfermedad viene acompañada de síntomas específicos, pero para comprobar el estado de salud general del
animal pueden realizarse sencillas observaciones como el comportamiento de la tortuga, sus excrementos, su apetito,
si los ojos se encuentran hinchados, su respiración, si estornuda o tose, comprobar la dureza de su caparazón o si éste
presenta manchas blancas.
Caparazón
El ablandamiento del caparazón es una de las enfermedades
más comunes y se debe principalmente a la falta de calcio y
luz de espectro en la tortuga. Aunque se incluya calcio en la
dieta del animal a través de comida rica en este elemento o
suplementos como el hueso de jibia, si no recibe suficiente
luz el calcio no podrá fijarse al caparazón. A veces también
aparecen unas pequeñas manchas blancas en el mismo. Para
solucionar este problema, se debe conseguir una luz de
espectro total, y si ya se tiene, incrementar las horas de
exposición. Si no hay ninguna mejoría después de un
tiempo o la enfermedad ya está avanzada, debe consultarse
a un veterinario. Es conveniente revisar de vez en cuando que la tortuga puede
retraer correctamente su cabeza dentro del caparazón.
Otro problema que puede aparecer con el caparazón es su
decoloramiento. Este se debe principalmente a que hay cloro en el agua o que la tortuga tiene un exceso de vitamina
A en el organismo. También puede surgir una capa blanca semejante al algodón sobre la cubierta. Estos son hongos
que aparecen por un exceso de humedad en el ambiente, ocasionado probablemente porque la tortuga pasa
demasiado tiempo en el agua y no recibe suficiente luz. Si la infección no está muy avanzada, basta con darle baños
con agua salada tibia por 30 minutos diarios. En un par de días se debe notar una mejoría. Hasta que se haya
recuperado, hay que tener a la tortuga por lo menos 10 horas al día fuera del agua.
Ojos
Puede que la tortuga tenga una infección ocular si mantiene los ojos cerrados por mucho tiempo, se ven hinchados o
ésta se rehúsa a comer. Este tipo de infecciones se originan por falta de vitamina A o porque el agua está demasiado
sucia. Para solucionar este problema, conviene cambiar el agua más seguido, aumentar la temperatura de la misma
ligeramente y agregar vitaminas a su comida. Si después de unos pocos días no presenta ninguna mejoría, debe
consultarse a un veterinario.[cita requerida]
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Respiratorias
Éstas se pueden detectar cuando a la tortuga le salen mucosidades o líquidos de la nariz, respiran con la boca abierta,
tienen poca actividad, no quieren estar dentro del agua, tienen poco apetito o nadan de lado o inclinándose hacia un
lado. Para solucionar esto, se deben mantener dentro de la casa en una habitación bien cerrada para que no entren
corrientes de aire o tapar su habitad con plástico para conservar el calor, dejando solo un pequeño orificio para que
entre oxígeno y para poder alimentarla. Hay que mantenerlas en agua a una temperatura por encima de los 25 °C,
este factor es muy importante pues atacará directamente la enfermedad, al reforzar el sistema inmunitario del animal.
Si se tienen varias tortugas, hay que separar a la enferma de las demás, pues estas enfermedades son muy
contagiosas. Si en 5 días no se observan mejorías, debe ser llevada con un veterinario.
Digestivas
Las causas de que la tortuga contraiga estreñimiento están en la dieta que lleva. Si su dieta es pobre en vitaminas y
fibra, será propensa a estreñirse. Si la tortuga come normalmente pero no defeca, es probable que esté estreñida. La
frecuencia de la defecación depende de la frecuencia de la alimentación y de los alimentos que ingiera. También es
un signo de este mal que la tortuga se patee la cola con sus patas traseras. Para inducirla a defecar, hay que colocarla
en un recipiente con agua tibia. Para prevenirlo, lo mejor es variar un poco su dieta, ya que darle el mismo alimento
todo el tiempo es una de las principales causas del estreñimiento. El caso contrario al estreñimiento es la diarrea,
donde el animal defeca en exceso y sus heces son muy blandas. Se origina porque su dieta está constituida
exclusivamente de fruta, por haber ingerido un alimento en mal estado, o por comer demasiada lechuga. Para
resolver esto basta con darle alimentos menos hidratados y controlar más la limpieza del agua, pues si está muy sucia
podría propiciar la aparición de lombrices en su sistema digestivo. También conviene revisar la fecha de caducidad
de los alimentos que se le proporcionen.
La tortuga puede también estar sobrealimentada. A las más pequeñas (menos de 2 cm de largo) se les debe de
alimentar dos veces al día con pequeñas cantidades de comida. Si se tardan más de 10 minutos en ingerirla toda, lo
recomendable es retirar el sobrante y proporcionarle cantidades menores de alimento en el futuro.
Ansiedad y estrés
Estas tortugas deben tener un recinto tranquilo, libre de estrés, para que su sistema inmunitario siempre funcione
correctamente. Jugar con ella demasiado tiempo puede fatigarla y provocarle mucha tensión, lo que puede terminar
en un cuadro de estrés muy grave.
Dystosia o Retención de Huevos
Ésta enfermedad ocurre cuando la hembra es de edad avanzada, tiene carencias alimenticias, falta de vitaminas,
cuando los huevos se rompen en el interior de la tortuga, o más comúnmente cuando no tiene un lugar adecuado en
donde enterrar los huevos, todos éstos factores provocan que conserve los huevos dentro de su cuerpo. Los síntomas
son: prolapso cloacal, pérdida de peso, anorexia, flotación incorrecta y deshidratación. De no acudir a tiempo con un
especialista, la tortuga podría morir.
Prolapso Cloacal
Es algo frecuente la exhibición del aparato reproductor por fuera de la piel, y no es necesariamente grave ni
doloroso, usualmente vuelve a reintroducirse, pero en ocasiones, debido a arañazos, desgarrones, o incluso
mordiscos de otros animales, el órgano puede tener que amputarse. Se identifica fácilmente, ya que aparece una masa
carnosa roja brillante de la cloaca al exterior, ocurre tanto en machos como en hembras. Algunas de las razones son
la aparición de infecciones, parásitos, por estrés, porque ha puesto muchos huevos a lo largo de su vida o por exceso
de contactos sexuales.
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Referencias
[1] Tortoise & Freshwater Turtle Specialist Group 1996. Trachemys scripta. In: IUCN 2009. IUCN Red List of Threatened Species. Version
2009.1. <[Link]>. Downloaded on 17 August 2009.
[2] MSN Encarta - Gigotea elegante (http:/ / es. encarta. msn. com/ encyclopedia_761580728/ Gigotea_elegante. html)
[3] Lowe S., Browne M., Boudjelas S., De Poorter M. (2000). 100 de las Especies Exóticas Invasoras más dañinas del mundo. Una selección del
Global Invasive Species Database (http:/ / www. issg. org/ database/ species/ reference_files/ 100Spanish. pdf). Publicado por el Grupo
Especialista de Especies Invasoras (GEEI), un grupo especialista de la Comisión de Supervivencia de Especies (CSE) de la Unión Mundial
para la Naturaleza (UICN), 12pp. Primera edición, en inglés, sacada junto con el número 12 de la revista Aliens, Diciembre 2000. Versión
traducida y actualizada: Noviembre 2004.
[4] Brote de infección por Salmonella en varios estados de EEUU vinculado al contacto con tortugas (en inglés) (http:/ / www. cdc. gov/ mmwr/
preview/ mmwrhtml/ mm5703a3. htm?s_cid=mm5703a3_e)
Enlaces externos
• Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Trachemys scripta elegansCommons.
• Wikiespecies tiene un artículo sobre Trachemys scripta elegans. Wikispecies
• El pantano de Reslider ([Link]
• Tortuga de Florida en Belonweb ([Link]
• La tortuga de orejas rojas, un galápago muy delicado ([Link]
?pagina=mascotas_reptiles_009_009)
• Atlas Dr. Pez ([Link]
• Tortugas en AmordeMascota ([Link]
• Tortuland El mundo de las tortugas acuáticas ([Link]
url=[Link]/tortu_land/)
• Mascotas en Línea ([Link]
• Curiosidad sobre reptiles ([Link]
tartaruga_de_orelhas_vermelhas.htm)
• Tortugas en Mascotanet ([Link]
• Hogar fácil: Mascotas - La tortuga de orejas rojas ([Link]
html)
Fuentes y contribuyentes del artículo 11
Fuentes y contribuyentes del artículo
Trachemys scripta elegans Fuente: [Link] Contribuyentes: AORV, AQUIMISMO, AVIADOR, Abece, AdrianMaire, AldanaN, Aleuze, Antur,
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Jarlaxle, Jkbw, Jpicbox, Juan Quisqueyano, Kokopelado, Legomezmx, LevelMoon, Markan80, Matdrodes, Memeelizalde, Metronomo, MiguelAngelCaballero, Millars, Pati, Poromiami,
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Fuentes de imagen, Licencias y contribuyentes
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Attribution-Sharealike 3.0 Contribuyentes: H. Zell
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Contribuyentes: B kimmel, EugeneZelenko, Galano, Salix
Archivo:[Link] Fuente: [Link] Licencia: Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 Unported Contribuyentes: Monika
Korzeniec
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L.
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Eichendorffschule, LeaMaimone, Salix, Zscout370
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Contribuyentes: user:Flicka
Archivo:Pseudemys scripta elegans (II) [Link] Fuente: [Link] Licencia: desconocido
Contribuyentes: Juan R. Lascorz
Archivo:Tortoise3 [Link] Fuente: [Link] Licencia: desconocido Contribuyentes: Amada44, B kimmel,
Eichendorffschule, LeaMaimone, Salix, Zscout370, 2 ediciones anónimas
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