Introducción
En el módulo 2 profundizamos sobre los fundamentos de la enseñanza y el aprendizaje en la
diversidad, reconociendo la importancia de garantizar trayectorias escolares inclusivas y
significativas para todos los estudiantes. A través del análisis del sistema educativo, de los
contenidos nodales y de las capacidades transversales, se abordaron las prácticas pedagógicas desde
una perspectiva de inclusión y equidad. Vimos también la planificación educativa entendida como
un proceso que busca diseñar experiencias de enseñanza accesibles y flexibles para todos los
estudiantes. Vimos que planificar desde esta perspectiva implica anticipar, diversificar las formas de
acceder a la información, los modos de participar, expresarse y de vincularse. Diseñar con esta
lógica permite eliminar barreras para el aprendizaje y la participación.
En este módulo abordaremos los dispositivos y configuraciones de apoyo destinados al
acompañamiento de las trayectorias escolares, partiendo del reconocimiento de que el sistema
educativo entiende la diversidad como un rasgo intrínseco de su estructura y funcionamiento. En esta
línea, la RESOLUCIÓN N.º 860/MEDGC/25 establece los lineamientos para la implementación de
la Política de Educación Inclusiva, incorporando disposiciones referidas a los apoyos, los
acompañamientos y las estrategias orientadas a sostener las trayectorias escolares de todos los
estudiantes.
Estrategias y apoyos
La planificación de la enseñanza, a la luz de una educación inclusiva, implica elaborar y llevar
adelante propuestas que tengan en cuenta las distintas maneras en que los estudiantes aprenden,
partiendo de una planificación flexible y del uso de diversos recursos e instrumentos de evaluación.
Para esto, se lleva adelante un trabajo colaborativo de corresponsabilidad en el que intervienen todos
los actores institucionales, equipos docentes y técnicos, profesionales, estudiantes y familias,
construyendo espacios en los que se generen entornos de aprendizaje significativos para el desarrollo
integral de cada estudiante.
Los apoyos, desde la perspectiva inclusiva y el modelo social de la discapacidad, parten de la idea de
que es la enseñanza la que debe transformarse para que todos puedan aprender. Aquí el currículo no
es un molde rígido, sino que se flexibiliza y diversifica para atender a la diversidad. Se trata de
seleccionar, secuenciar y organizar los contenidos del diseño curricular de forma personalizada, sin
perder vínculo con la propuesta pedagógica general.
La implementación de propuestas didácticas que promuevan el aprendizaje colaborativo y activo de
todos los estudiantes, contemplan adecuaciones curriculares y enriquecimiento de contenidos, para
que los estudiantes puedan desarrollar las capacidades en función de sus características singulares,
durante la jornada escolar.
En esta línea, se elabora el Proyecto Escuela, un instrumento para la gestión escolar que orienta un
modo particular de organización y funcionamiento institucional. Permite afrontar colaborativamente
los desafíos implicados en una educación inclusiva y de calidad que asegure el pleno desarrollo de
todos los estudiantes a través de aprendizajes significativos. En consonancia con este enfoque,
la planificación diversificada se presenta como una estrategia fundamental para organizar la
enseñanza, ya que permite ofrecer experiencias accesibles, relevantes y adaptadas a los distintos
tiempos, ritmos y modos de aprender del grupo o de cada estudiante. Esto conlleva, entre otras cosas,
planificar el aula para la diversidad, disponer los espacios de manera que se favorezcan la autonomía
y el trabajo cooperativo, incorporando recursos visuales y materiales accesibles, y considerando
tiempos flexibles tanto en la enseñanza como en la evaluación. Además, incluye el diseño de
propuestas extracurriculares, de ampliación y refuerzo que anticipen posibles dificultades de
aprendizaje, fortalezcan el desarrollo de competencias y promuevan el bienestar y la convivencia
escolar.
De manera paralela, se realiza una planificación específica para quienes requieren apoyos
adicionales, lo que incluye acciones, intervenciones focalizadas que la escuela puede brindar, las
cuales quedan plasmadas en el Proyecto Pedagógico Individual (PPI). Esto lo llevan adelante los
propios docentes del grupo, con docentes de apoyo pedagógico y otros actores de las instituciones
educativas, para lograr concretar las medidas antes mencionadas. En el caso de que el estudiante
cuente con AIE, este deberá, en el marco de la RESOLUCIÓN N.º 1001/MEDGC/25, realizar el
Plan de Apoyo Complementario (PAC).
Planes de acompañamiento
El principal objetivo de las estrategias pedagógicas debe ser que los estudiantes aprendan más y
mejor, garantizando su ingreso, permanencia y egreso de la escuela primaria. Para lograrlo, es
necesario planificar la enseñanza valorando las particularidades de cada estudiante, respetando sus
tiempos y modos de aprendizaje, y asegurando la continuidad de las trayectorias escolares. Estas
trayectorias representan el recorrido educativo de cada alumno, el cual no es lineal ni igual para
todos, ya que depende de múltiples factores personales, institucionales, familiares y sociales. En este
marco, se destaca la importancia de implementar dispositivos de apoyo y acompañamiento
pedagógico que permitan detectar a tiempo las necesidades de los estudiantes y ofrecer
intervenciones adecuadas para fortalecer los aprendizajes esperados. El seguimiento continuo,
sostenido en la evaluación formativa, posibilita realizar ajustes oportunos y evitar rezagos en el
progreso académico. Además, es necesario registrar las acciones realizadas, generar espacios de
trabajo colaborativo entre docentes y equipos directivos, y establecer acuerdos claros de evaluación
y promoción. El Proyecto Promoción Acompañada es una de las estrategias que permite garantizar
trayectorias escolares efectivas, equitativas y sostenidas en el tiempo. Este se compone de dos tipos
de acompañamientos:
Acompañamiento para la Promoción (AP)
consiste en el desarrollo de acciones de intensificación de la enseñanza
para aquellos estudiantes que presentan mayores dificultades en la
adquisición de alguno/s contenido/s nodales del grado en curso con el
fin de alcanzar la promoción al finalizar el ciclo lectivo.
Promoción Acompañada (PA)
es el acompañamiento que se brinda a un estudiante cuando, habiendo
promocionado el año anterior, resulta necesario acompañar su paso al
grado siguiente con el fin de garantizar el fortalecimiento de los
contenidos nodales que son base para los futuros aprendizajes.
En el caso del Nivel Secundario, en las escuelas que llevan adelante el Plan Secundaria Aprende, el
acompañamiento a la trayectoria es a través del Plan Institucional de Acompañamiento a las
Trayectorias (PIAT) que cada Institución elabora, brindando lineamientos claros para atender cada
etapa de la escolaridad (articulación entre niveles, autonomía creciente, elección de
orientación/especialidad, proyecto de vinculación con el futuro).
Por su parte, el Plan Personal es una herramienta que permite adaptar la propuesta educativa a las
características y necesidades de cada estudiante, potenciando sus oportunidades de aprendizaje. Se
organiza en torno a dos dimensiones que se complementan y articulan de manera continua: la
trayectoria integral del estudiante y el logro de los objetivos de cada espacio curricular. A través de
este plan, se registra y acompaña el recorrido individual que cada joven realiza a lo largo de su paso
por la escuela secundaria, reflejando sus avances y experiencias en los distintos ámbitos de
formación. Su definición se construye en diálogo con la propuesta formativa institucional, las
elecciones e intereses personales del estudiante, su progreso y la organización de tiempos y
actividades escolares. Los equipos de acompañamiento a las trayectorias son quienes tienen a su
cargo el seguimiento y actualización de cada Plan Personal.
Gestión de apoyos personalizados
En el Anexo III de la RESOLUCIÓN N.º 860/MEDGC/25 se hace referencia a la gestión de los apoyos
personalizados para aquellos estudiantes cuyas trayectorias escolares necesitan adecuaciones que
aseguren su aprendizaje y participación. Esto supone aplicar medidas específicas y contextualizadas,
definidas a partir de una evaluación que identifique las necesidades de cada caso.
La solicitud y puesta en marcha de estos apoyos deberán seguir los procedimientos establecidos según
el tipo de acompañamiento requerido. Pueden brindarse tanto en las escuelas de nivel como en las de
modalidad de Educación Especial, dependiendo de la naturaleza del acompañamiento que cada
estudiante necesite.
Los dispositivos pueden orientarse al fortalecimiento del aprendizaje, la convivencia, el desarrollo
socioemocional o la accesibilidad comunicacional y motriz, entre otros aspectos. Además, requieren
una evaluación continua que permita revisar y ajustar las estrategias implementadas, garantizando así
una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos los estudiantes.
Entre los apoyos personalizados se encuentran:
Adecuaciones o profundizaciones curriculares de carácter individual, como ajustes en los
tiempos y espacios para aprender, recursos o estrategias de enseñanza
Elaboración de un Proyecto Pedagógico Individual (PPI), tal como establece la Resolución
3816-GCABA-MEDGC/22 o la que a futuro la modifique o reemplace.
Acompañamiento de un docente de la modalidad de Educación Especial: interviene un
docente especializado, según su formación y cargo de base, que trabaja junto con el equipo
docente y de apoyo en la planificación, adecuación y evaluación de estrategias pedagógicas.
Acompañamiento de un Intérprete de Lengua de Señas Argentinas (ILSA): es el apoyo
lingüístico intercultural sostenido por un profesional de la interpretación Lengua de Señas
Argentina/Español, quien facilita la comunicación entre usuarios de Lengua de Señas
Argentina y usuarios de Español. Su intervención favorece el acceso a los contenidos y las
interacciones en el aula, la comunicación eficaz, y la participación.
Acompañamiento de un Asistente Celador para Alumnos/as con Discapacidad Motora
(ACDM): es el apoyo brindado por un asistente especializado en la movilidad y el cuidado de
estudiantes con discapacidad motora (transitoria o permanente), asegurando su acceso,
desplazamiento y participación en las actividades escolares en condiciones de seguridad y
autonomía. Asimismo asiste en las prácticas de higiene y alimentación, contribuyendo y
favoreciendo en todo momento (dentro y fuera del aula) los hábitos que promuevan el
autovalimiento y la independencia.
Participación en los Centros Educativos para la Prevención y Atención de la Primera Infancia
(CEPAPI): espacios que brindan apoyo a niños de Nivel Inicial con compromiso en su
desarrollo, promoviendo la atención temprana, el fortalecimiento de sus habilidades y la
orientación a sus familias para acompañar la trayectoria educativa.
Intervención y acompañamiento en los espacios educativos de Atención Temprana de la
modalidad de Educación Especial para la primera infancia.
Medidas de apoyo en contextos externos a la escuela para estudiantes en situación de
enfermedad, medidas judiciales u otras situaciones de modo transitorio: son estrategias
destinadas a garantizar la continuidad educativa de estudiantes que, por distintas razones, no
pueden asistir regularmente a la escuela. Refiere a la educación hospitalaria y domiciliaria.
Apoyo a contraturno en las escuelas de la modalidad de Educación Especial: a los fines de
brindar espacios y acompañamiento para el desarrollo de propuestas pedagógicas
complementarias y de enriquecimiento a contraturno en escuelas de la modalidad de
Educación Especial.
Apoyo a la continuidad pedagógica en las escuelas de la modalidad de Educación Especial:
se brindan propuestas pedagógicas dentro de la jornada escolar en escuelas de la modalidad
con foco en apoyos especializados, temporales y articulados con el seguimiento de la
trayectoria en la escuela de nivel. Requieren de la evaluación de su temporalidad de acuerdo
a los progresos y necesidades singulares.
Acompañante para la Inclusión Escolar: realiza acompañamiento al estudiante en el marco de
las actividades escolares planificadas, facilitando el acceso al aprendizaje, la interacción con
pares y el desarrollo de su bienestar socioemocional. Este apoyo externo es gestionado por la
familia del estudiante y se rige por la normativa vigente.
La red de apoyo se extiende incluso fuera del horario escolar con programas como los Centros de
Apoyo Escolar, los programas socioeducativos, Puentes Escolares o apoyos en espacios barriales, los
cuales brindan otros acompañamientos para el fortalecimiento de las trayectorias.
A continuación, les presentamos un ejemplo que permite visualizar cómo estos apoyos personalizados
se articulan en la práctica educativa.
Un estudiante de sexto grado debía resolver la siguiente evaluación de Matemática.
Descripción de imagen: Fotografía de un texto impreso con una consigna que indica: Observen el
ábaco y respondan a. ¿Qué número está formado? b. ¿Qué número se forma sacando 1 bolita de cada
línea? c. ¿Y cuál, sacando todas las bolitas verdes? d. ¿Qué número se forma agregando 2 bolitas en
cada línea? e. ¿Qué bolitas hay que agregar para formar el número [Link]? f. ¿Y cuáles hay
que sacar para formar el número [Link]? A la derecha de cada pregunta aparecen
anotaciones y garabatos escritos a mano con tinta azul.
En la imagen se puede leer que la actividad planteada es larga y compleja al tener varias consignas
seguidas unas de otras. El estudiante de nuestro caso no logra resolverla correctamente. Entonces, la
docente junto con el AIE analizan qué barreras existen. Barreras existen y detectan:
Texto poco claro.
Fallas en la organización espacial.
Demasiadas consignas brindadas al mismo tiempo.
Descripción de imagen: Fotografía de un texto impreso con una consigna que indica: Escribí un
número de 9 cifras que cumpla con cada condición e. Que la cifra 3 represente trescientos mil. f. Que
la cifra 2 represente dos mil y veinte millones. Debajo, un número escrito a mano: 54620030000000.
En la segunda imagen, se observa el cambio que realizaron: se le pide al estudiante que debe escribir
un número de 9 cifras (es decir, con nueve dígitos) cumpliendo esas condiciones sobre el valor
posicional de las cifras 3 y 2. El número que escribió el estudiante no tiene 9 cifras, sino muchas más
(alrededor de 14). Por lo que se observa que no comprendió el valor posicional que se le pedía analizar.
Posiblemente intentó escribir “veinte millones” o “dos mil” agregando ceros. Lo que demuestra que
no entendió que “representar veinte millones” significa “ocupar el lugar del número 2 en la posición
de las decenas de millón”.
Hay varias posibles barreras:
De comprensión lectora: la consigna combina varios niveles de lenguaje (natural y técnico).
De organización espacial: al no visualizar las posiciones, los ceros se multiplican.
De memoria de trabajo: la consigna tiene varios pasos simultáneos y requiere sostener
información.
De mediación docente: la tarea está escrita de manera abstracta, sin apoyos visuales ni guía
paso a paso.
Al observar que el estudiante, a pesar del ajuste realizado, no logró
resolver correctamente la actividad, la docente, junto con el AIE, analizó
qué barreras seguían presentes. Entonces pensaron nuevas estrategias de
apoyo para favorecer su participación. En este caso, le brindaron hojas con
renglones más anchos para favorecer la organización espacial, cuadros
para ubicar correctamente las cifras, listas de verificación que orientaban
el paso a paso de cada consigna y la descomposición de consignas
complejas en partes más simples. Así, en lugar de solicitar de manera
global que el número 2 representa dos mil y veinte millones, la tarea se
fraccionó en dos pasos diferenciados: primero identificar que el 2
representa dos mil y luego que el 2 representa veinte millones. De este
modo, el estudiante pudo comprender con mayor claridad lo que se
esperaba de él y participar en igualdad de condiciones, sin necesidad de
reducir los contenidos ni bajar las expectativas de aprendizaje.
Descripción de imagen: Fotografía de una hoja de cuaderno con renglones más anchos que los
habituales. En la parte superior está escrito a mano: 2. Escribí un número de 9 cifras que cumpla con
las condiciones. Debajo aparecen tres condiciones, cada una con un recuadro marcado con tilde:
Que el 3 sea trescientos mil. Que el 2 represente dos mil. Que el 2 represente veintidós millones. En
la parte inferior de la hoja, dentro de cuadros delineados en color violeta, aparece el número
625.302.414 escrito dígito por dígito.
Apoyos tecnológicos
Los apoyos tecnológicos son herramientas que garantizan en muchos casos la
accesibilidad a la información, la comunicación y el aprendizaje. Permiten eliminar
barreras que algunos estudiantes enfrentan en el proceso educativo y, al mismo tiempo,
amplían las oportunidades de aprendizaje para todo el grupo. Al incluir la tecnología en
la práctica pedagógica, esta se convierte en un puente entre las necesidades singulares y
los objetivos generales de enseñanza, ofreciendo alternativas flexibles y diversas, como
programas, aplicaciones o tecnologías adaptadas que enriquecen la tarea docente y la del
AIE.
Ejemplos de estos recursos son la Lectura Fácil con inteligencia artificial y
los procesadores de texto accesibles. Lectura Fácil adapta textos complejos generando
frases cortas, vocabulario sencillo y apoyos visuales para facilitar la comprensión,
especialmente en estudiantes con dislexia, discapacidad intelectual o en proceso de
aprendizaje del idioma. Los procesadores de texto permiten personalizar la lectura
mediante tipografías accesibles, colores por letra, lectura en voz alta o imágenes asociadas
a palabras, favoreciendo la autonomía y la inclusión en el aprendizaje. Un ejemplo
es LectO, un editor de texto gratuito desarrollado por la Organización Internacional
Dislexia y Familia (DISFAM). Diseñado especialmente para personas con dislexia, LectO
ofrece funciones como:
Fuente especial: utiliza la tipografía "Open Dyslexic", pensada para facilitar la
lectura a personas con dislexia.
Color por letra: permite asignar un color específico a cada letra para diferenciar
caracteres confusos (como “d”, “b”, “p” y “q”).
Lectura en voz alta: la computadora lee el texto de forma auditiva, con velocidad
variable y otras funciones.
Foto por palabra: al pasar el mouse sobre una palabra, se muestra una imagen
asociada para facilitar su comprensión.
Recursos en línea
BA Discapacidad cuenta con un recursero de apoyos tecnológicos pensados para el
ámbito educativo. [Link]
04/Recursero%202022%20%[Link]
Además, el CIAPAT (Centro Iberoamericano de Autonomía Personal y Apoyos
Tecnológicos) ofrece un catálogo especializado que recopila productos y aplicaciones
de apoyo clasificados según la norma UNE-EN-ISO 9999. Se puede acceder al catálogo
completo en su sitio web: [Link]
Apoyos materiales
Los apoyos materiales son todos aquellos recursos físicos y del entorno que facilitan el
acceso a la enseñanza, la participación y el aprendizaje de los estudiantes. Actúan
directamente sobre el espacio físico, los objetos y los instrumentos que los estudiantes
utilizan en su vida cotidiana escolar. Su objetivo central es eliminar barreras y generar
condiciones de equidad, asegurando que cada estudiante pueda desenvolverse con
autonomía dentro del entorno educativo.
El mobiliario adaptable y los útiles accesibles son recursos para garantizar la
participación de todos los estudiantes en la escuela. Entre ellos se encuentran mesas con
escotaduras, sillas regulables, atriles y pizarras individuales, que permiten ajustar el
espacio de trabajo según las necesidades de cada persona. Estos elementos favorecen la
ergonomía y la accesibilidad.
También funcionan como apoyos los útiles escolares adaptados, como reglas con agarre
y textura, grips para favorecer la prensión de lápices y lapiceras, tijeras para zurdos, etc.
Además, se constituyen como apoyos materiales los espacios sensoriales que están
diseñados para que los estudiantes puedan ser acompañados en su autoregulación, para
luego continuar con las actividades planificadas en la grupalidad. Estos espacios pueden
estar en una sala o aula designada para tal fin; pueden construirse en la sala o aula donde
se desarrolla la clase; o en algún espacio móvil, según la necesidad del momento. En ellos
se pueden utilizar elementos como mantas con peso, luces suaves o materiales táctiles,
que ayudan a cada estudiante a encontrar la estrategia más adecuada para recuperar la
calma y mejorar su disposición al aprendizaje dentro de un entorno inclusivo.
Apoyo comunicacionales
Los apoyos comunicacionales buscan garantizar que la comunicación sea accesible y
que cada estudiante pueda expresarse y participar plenamente. La comunicación es un eje
central de la educación inclusiva: se trata de transmitir contenidos y de que todos puedan
comprender, interactuar y expresar sus ideas, independientemente de sus capacidades
lingüísticas o cognitivas.
La comunicación no se limita únicamente a la expresión oral; también involucra la
escritura, la expresión facial, el lenguaje corporal, gestos, símbolos y otros medios. Es
decir, es un proceso complejo que implica un conjunto de elementos claves para transmitir
y recibir mensajes.
La Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA) se define como el conjunto de
medios, herramientas y estrategias que complementan o reemplazan el lenguaje oral
cuando este no resulta suficiente para garantizar la expresión y la comprensión. Su
objetivo no es sustituir la comunicación existente, sino ampliar las posibilidades de
interacción, promoviendo que cada persona pueda expresar pensamientos, emociones y
necesidades, y participar activamente en los distintos contextos educativos y sociales.
La CAA puede entenderse, por un lado, como un sistema de comunicación que incluye
recursos como el PECS (Picture Exchange Communication System), que es un sistema
de comunicación por intercambio de imágenes, los tableros alfanuméricos y los softwares
con salida de voz, que transforman texto o pictogramas en voz sintetizada y favorecen la
autonomía comunicativa. Por otro lado, la CAA también se concibe como
una herramienta de accesibilidad, mediante apoyos visuales, rutinas estructuradas,
historias sociales o señalética accesible que facilitan la comprensión de actividades,
espacios y normas de convivencia.
En este sentido, los materiales pedagógicos con pictogramas —como los
pictocuentos— constituyen un recurso valioso, ya que articulan lo verbal y lo visual,
enriqueciendo la comprensión lectora y promoviendo la participación de todos los
estudiantes en la experiencia educativa.
Junto con la CAA, existen otros apoyos comunicacionales para construir entornos
educativos inclusivos. Entre ellos se destacan la Lengua de Señas Argentina (LSA),
reconocida oficialmente por la Ley N.º 27.710 (2023) como la lengua natural de la
comunidad sorda, y el sistema Braille, que posibilita el acceso autónomo a la
información escrita para las personas ciegas.
Asimismo, las estrategias de comunicación accesible —como el uso de lenguaje claro,
la segmentación de consignas, la lectura fácil, la adaptación de materiales a formato texto
plano o el subtitulado en vivo de clases— constituyen recursos que favorecen la
comprensión y la participación de todo el estudiantado.
Estos apoyos buscan eliminar barreras comunicacionales y garantizar el derecho a la
inclusión, acompañando la tarea docente y la del AIE en la implementación de prácticas
pedagógicas equitativas, accesibles y centradas en las potencialidades de cada estudiante.
Descripción de imagen: Fotografía de un texto impreso con una consigna que indica: Observen el
ábaco y respondan a. ¿Qué número está formado? b. ¿Qué número se forma sacando 1 bolita de cada
línea? c. ¿Y cuál, sacando todas las bolitas verdes? d. ¿Qué número se forma agregando 2 bolitas en
cada línea? e. ¿Qué bolitas hay que agregar para formar el número [Link]? f. ¿Y cuáles hay
que sacar para formar el número [Link]? A la derecha de cada pregunta aparecen
anotaciones y garabatos escritos a mano con tinta azul.
Todos estos apoyos buscan garantizar que cada estudiante pueda comunicarse y participar
plenamente en la vida escolar, eliminando barreras y favoreciendo la inclusión. El
AIE acompaña a la escuela en esta tarea, identificando qué recursos son necesarios en cada
situación y promoviendo su implementación de manera efectiva.
Cierre
A lo largo de este módulo, profundizamos en las distintas estrategias y configuraciones
de apoyo que conforman el entramado de la educación inclusiva. Analizamos cómo los
apoyos pedagógicos, tecnológicos, materiales y comunicacionales permiten construir
entornos accesibles, equitativos y participativos, en los que cada estudiante pueda
desarrollarse según sus tiempos, modos y potencialidades. Comprendimos que la
inclusión no se reduce a la incorporación de recursos o adaptaciones aisladas, sino que
implica un compromiso institucional y docente sostenido en la corresponsabilidad, la
planificación flexible y la eliminación de barreras para el aprendizaje y la participación.
En este sentido, los apoyos personalizados, los proyectos institucionales y las estrategias
colaborativas se constituyen como herramientas clave para garantizar trayectorias
escolares continuas, significativas y de calidad.