HUME
1. TEORÍA DEL CONOCIMIENTO
1.1. Locke
La teoría del conocimiento de Locke se encuentra en el Ensayo sobre el
entendimiento humano. Es empirista y defiende que todas nuestras ideas
pueden provenir de la sensación (experiencia del mundo) o de la reflexión
(experiencia interna), pero ninguna de ellas tiene una existencia previa o
pertenece a la razón como facultad de pensamiento. Niega la existencia de
las llamadas ideas innatas, es a través de la experiencia por la cual
podemos representar las cosas por medio de ideas. Distingue 2 tipos de
ideas:
Ideas simples: nos proporciona de una manera directa la
experiencia, sea por medio de la sensación o la reflexión.
Ideas complejas: su conocimiento tiene lugar por reflexión.
Nuestra mente las construye a partir de las ideas simples.
También distingue entre cualidades:
Cualidades primarias: esenciales para el objeto. Representan
cualidades pertenecientes a un objeto. (extensión, forma,
solidez)
Cualidades secundarias: tienen una existencia dependiente.
Cualidades que nosotros (sujeto perceptor) atribuimos a un
objeto. (color, sonido)
Locke separa además las cualidades de las ideas. Mientras que las ideas
están en nuestra mente, las cualidades están en las cosas.
1.2. Hume
David Hume nació en Edimburgo (1711). Estudió derecho, pero se dedicó a
la filosofía.
Expone su teoría del conocimiento en el Tratado sobre la naturaleza
humana, en la que trata de aplicar el método experimental a la filosofía del
hombre, de la misma manera que Newton lo habían aplicado a la filosofía de
la naturaleza. Sostiene que el ser humano conoce a partir de la
experiencia y no puede ir más allá de la experiencia (es el criterio
último para separar al conocimiento verdadero, el que está bien fundado,
del conocimiento falso, que sería aquel que va más allá de la experiencia).
Por tanto, Hume es un filósofo empirista.
En esta obra, Hume denomina percepción a todo aquello que puede estar
presente en nuestra mente, son los contenidos de nuestra experiencia.
Divide las percepciones en 2 clases:
Impresiones: casos de percepción generadas por los sentidos. Son
las representaciones mentales más detalladas (vivas y fuertes). 2
tipos: de sensación (exp externa) y de reflexión (exp interna).
Ideas: casos de percepción generados por la razón. Son las
representaciones mentales más vagas (tenues y débiles)
Afirma que las ideas dependen de las impresiones (principio de
copia), por lo que las impresiones siempre son anteriores a las ideas. Esto
quiere decir que, si una idea no puede remitirse a ninguna impresión, esta
es falsa (carece de significado), por eso, sostiene que no existen las ideas
innatas. Con el principio de asociación de ideas, defiende que, con la
imaginación, la mente humana asocia unas ideas con otras, y pasamos de
tener ideas simples a ideas complejas. Hume habla de 3 leyes:
A. Semejanza: tendemos a asociar aquellas ideas que guardan un cierto
parecido entre sí.
B. Contigüidad: tendemos a agrupar aquellas ideas cuyas impresiones
ocurrieron cercanas en el espacio y en el tiempo.
C. Causa-efecto: nos es inevitable pensar de un modo conjunto aquellas
ideas entre las que establecemos nexos causales
Hume clasifica, además, las percepciones según su simplicidad o
complejidad. Las percepciones simples son las que no admiten división ni
separación. Y son complejas las que pueden dividirse y separarse. También
distingue 2 tipos de conocimiento:
Relaciones entre ideas: son necesarias, su negación no se puede
representar mentalmente (se encuentran vacías de contenido
empírico y su verdad es independiente de la realidad). Es un
conocimiento a priori, no se fundamenta en la experiencia, si no a
través del pensamiento/razón. Permite su demostración, por lo que, si
se demuestra que una relación entre ideas es verdadera, su negación
no podrá ser representada mentalmente. Propio de las ciencias
formales (guardan relación con el mundo ideal)
Cuestiones de hecho: son posibles, se negación se puede
representar mentalmente, no son necesarias, sino contingentes. Son
conocimientos a posteriori, se accede a partir de la experiencia
(de los sentidos). Para conocer si una cuestión de hecho es
verdadera, tendrá que existir suficientes impresiones que apoyen o
justifiquen ese enunciado. Su negación, a pesar de no ser creíbles,
puede ser representada mentalmente. Están fundados en la relación
causa-efecto. Propio de las ciencias empíricas (mundo real)
En función de los tipos de conocimiento, podemos distinguir 2: tipos de
inferencias:
Deductivas Descomponer el sujeto en partes más simples,
(operaciones tiene carácter explicativo (analítico
mentales sobre descomposición)
las relaciones No es posible que las premisas sean verdaderas
entre ideas) y la conclusión sea falsa.
La información de la conclusión ya está
contenida en las premisas (no amplía
conocimiento)
Su justificación no es problemática. Por
definición, las inferencias deductivas transmiten
la verdad.
Ej: todo triángulo tiene 3 lados
Inductivas Particular General
(operaciones Posible que las premisas sean verdaderas y la
mentales sobre conclusión falsa.
las cuestiones La información de la conclusión no está
de hecho) contenida en las premisas (amplían nuestro
conocimiento).
Su justificación es problemática porque es
subjetiva (¿nº de casos suficientes?), problema
de justificación epistémica. Ninguna
interferencia inductiva puede justificar la
necesidad de un evento.
4 subtipos:
…por enumeración (de casos)
…probabilista
…abducción (a la mejor
explicación)
…por predicción confirmatoria
Pero, cuanto mayor sea el nº de casos exitosos,
ofrecerá una mayor seguridad a la hipótesis.
No podemos afirmar que las inferencias
inductivas son válidas sin caer en una petición
de principio: al afirmar que las inferencias
inductivas son verdaderas, estamos asumiendo
que el futuro será igual al pasado.
2. Metafísica
2.1. Crítica a la Metafísica. Crítica al principio de
causalidad
Con esta clasificación Hume realizará una crítica al principio de
casualidad, a la Metafísica (por eso es un anti-metafísico). Niega que
podamos conocer aquello que está más allá de nuestras impresiones (de lo
físico).
El razonamiento causal (causa-efecto), que es uno de los modos de saber
cosas sobre el futuro, depende de la experiencia y no de la razón. Para
Hume, este depende de la experiencia, pero no percibimos una causa y un
efecto, sino dos o más fenómenos que se siguen de un modo ordenado y no
existe ninguna conexión necesaria entre ellos, que era lo que defendían los
que los racionalistas. Por tanto, la causalidad implica:
1) Contigüidad (lo que llamamos “causa” debe estar cercano en el
tiempo y en el espacio de lo que llamamos “efecto”).
2) Prioridad de la causa respecto al efecto o sucesión (el efecto ha de
suceder a la causa)
3) Regularidad y constancia (ha de ocurrir siempre del mismo modo)
Pero no percibimos la impresión de causa, por tanto, carece de significado.
Además, la mente humana no opera atendiendo a leyes universales, sino
que opera por probabilidad de éxito. De este modo, si un caso sucede de
manera habitual, se puede concluir que causas semejantes, producirán
efectos semejantes, debido a la costumbre (ejemplo bola de billar). Por
tanto, el principio de uniformidad de la naturaleza (que el curso de la
naturaleza seguirá siendo semejante a sí mismo) no constituye una
justificación apropiada, sino únicamente una suposición. Aun así, las
experiencias del pasado no pueden fundamentar inferencias del futuro. Y
por eso, es una cuestión de hechos (relación probable, no existe una
certeza)
2.2. Crítica a los objetos físicos
No tenemos impresión de su existencia sino de sus cualidades. Los sentidos
aportan información sobre un conjunto de cualidades que se simplifican a
modo de objeto físico, pero esta simplificación es una idea. La responsable
de nuestra creencia en la existencia de objetos es la memoria. La memoria
produce una continuidad entre la impresión y el recuerdo de esa impresión
que provoca una representación del conjunto de cualidades como un todo
(objeto)
2.3. Crítica a la sustancia (Yo, Dios)
Según Hume, solo captamos impresiones e ideas que, debido a la
constancia con que se presentan estos conjuntos de percepciones,
imaginamos que existe un principio que constituye el fundamento de la
cohesión entre dichas percepciones. Por tanto, Hume niega la idea de
sustancia. Se entiende por sustancia una "colección de impresiones unidas
por la imaginación".
Por este motivo, no se tiene una impresión del yo, sino una idea generada
por el dualismo sujeto-objeto. Al igual que antes (2.2), la causante de la
creencia en el yo es la memoria.
Por esta misma razón, Dios es una idea generada por el abuso del principio
de causalidad, y no es posible tener una impresión de Dios.
3. Ética
Hume hace una crítica la razón. Sostiene que esta no puede establecer una
distinción entre lo bueno y lo malo, es insuficiente porque está limitada por
el principio de causalidad. Para Hume, la moralidad tiene su fundamento en
el sentimiento.
Define la virtud como “cualquier acción o cualidad mental que ofrece al
espectador el sentimiento placentero de aprobación”, es decir, nuestras
acciones provocan aprobación o desaprobación.
Como conclusión, el fin de la moral humana no es el conocimiento del bien,
sino la acción virtuosa (acciones que de manera inmediata causas placer,
atracción o repulsión). Los sentimientos más importantes para el desarrollo
moral de una sociedad son la solidaridad y la compasión, porque nos
obligan a actuar ante el sufrimiento de los demás.