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Estructura y principios del proceso penal

El proceso penal es un mecanismo para aplicar el derecho penal y proteger a las víctimas, estructurado en dos fases: instrucción y juicio oral. Existen dos sistemas procesales, el inquisitivo y el acusatorio, siendo el modelo español una combinación de ambos. Los principios que rigen el proceso y el procedimiento son fundamentales para garantizar la justicia, incluyendo la igualdad de partes, la legalidad y la imparcialidad.

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Estructura y principios del proceso penal

El proceso penal es un mecanismo para aplicar el derecho penal y proteger a las víctimas, estructurado en dos fases: instrucción y juicio oral. Existen dos sistemas procesales, el inquisitivo y el acusatorio, siendo el modelo español una combinación de ambos. Los principios que rigen el proceso y el procedimiento son fundamentales para garantizar la justicia, incluyendo la igualdad de partes, la legalidad y la imparcialidad.

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TEMA 1.

LOS PROCESOS PENALES: ESTRUCTURA, SISTEMAS INQUISITIVOS Y


ACUSATORIO, LOS PRINCIPIOS DEL PROCESO Y DEL PROCEDIMIENTO Y EL OBJETO DE
LOS PROCESOS PENALES.
1. FUNCIÓN
El proceso penal es el instrumento mediante el cual la jurisdicción aplica el derecho penal al caso concreto.
De modo que su función primordial es el enjuiciamiento de los presuntos autores de hechos delictivos, y la
declaración y materialización de las consecuencias jurídicas previstas en el Código Penal y en las leyes
penales especiales. Ahora bien, limitar la función del proceso penal a una mera canalización del ius puniendi
resulta incompleto en tanto en cuanto el proceso penal también es el instrumento de protección de las
víctimas, pues permite poner en marcha los mecanismos de tutela, asistencia y protección a los ofendidos y/o
perjudicados.
2. ESTRUCTURA
En cuanto a la estructura del proceso penal, éste se encuentra formado por dos fases:
- Una primera fase de preparación necesaria denominada fase de instrucción,
- y una segunda fase que es el juicio oral.
En la fase de instrucción se van a llevar a cabo las diligencias de investigación que el juez considere
necesarias para esclarecer lo sucedido; una vez que concluye esta fase se da inicio al juicio oral, que sólo será
posible si en esta primera fase el juez de instrucción hubiera dirigido el proceso de forma expresa contra una
persona o varias personas determinadas, dictando contra ellas bien el auto de procesamiento (procedimiento
ordinario) o imputándolas (en el procedimiento abreviado).
Durante el desarrollo del juicio oral se llevarán a cabo alegaciones, pruebas y tendrá lugar el fallo (es la
terminación del procedimiento a través del cual el juez da solución al caso – ahora bien, esto no significa que
sea la única forma de terminar el proceso puesto que puede darse el sobreseimiento, por ejemplo-). Respecto a
las pruebas es de decir que éstas sólo pueden darse en el juicio oral, ahora bien, tenemos la posibilidad de que
en la fase de instrucción se den las pruebas preconstituidas que tienen carácter de diligencia y serán
posteriormente en juicio oral reproducidas, adquiriendo en ese momento carácter de prueba.
3. SISTEMAS
Respecto a los sistemas procesales penales, en la historia se han dado 2 tipos:
a) El sistema inquisitivo, se caracteriza por:
- Se inicia de oficio
- No hay partes
- Confusión entre instrucción y fallo: el juez que investiga es el mismo que juzga.
- El investigado está en prisión durante todo el procedimiento, por tiempo indefinido y sin limite
b) El sistema acusatorio
- Se inicia a instancia de las partes (acusación particular, acusación popular o Ministerio Fiscal)
- Existen dos partes diferenciadas y debe existir una contradicción entre ellas
- Se separa la fase de instrucción y el juicio oral – para evitar que el proceso se contamine-
- El investigado se encontrará en libertad hasta el fallo
Respecto al modelo implantado en España es de decir que no se aplica puramente ninguno de estos sistemas
sino que se apuesta por un modelo mixto en el que se emplean principios de ambos sistemas, mientras que la
fase de instrucción se caracteriza por el sistema inquisitivo; el juicio oral se caracteriza por el sistema
acusatorio.
4. PRINCIPIOS
En cuanto a los principios que rigen en el derecho procesal penal, debemos diferenciar aquellos que se
refieren al proceso y aquellos referidos al procedimiento:
4.1. PRINCIPIOS DEL PROCESO
Los principios del proceso hacen referencia a las bases sobre las que se asienta la estructura y dinámica de
los diferentes procesos jurisdiccionales. Encontramos por un lado los principios jurídico-naturales y por otro
lado los principios jurídicos-técnicos.
A. LOS PRINCIPIOS JURÍDICO-NATURALES
Llamamos “principios jurídico-naturales” a los elementales postulados de justicia que deben inspirar
necesariamente todo tipo de procesos. Estos son:
1) Principio de audiencia: implica que nadie puede ser condenado sin haber sido escuchado y vencido
en juicio, esto es, para que un proceso sea justo, tanto en su desarrollo como en su resultado, ambas
partes deben ser oídas y por ende, al juzgador han de llegarle argumentos de cada una de las partes
procesales.
Es de destacar que, en el proceso penal, el juicio oral no puede celebrarse en ausencia del acusado –
salvo en los juicios por delitos leves y en los procedimientos abreviados cuando la pena privativa de
libertad solicitada sea inferior a dos años -.
2) Principio de dualidad de partes: implica que en el proceso ha de darse una confrontación, una
estructura dual de posiciones enfrentadas. Esto no debe confundirse con la exigencia de que sólo
existan dos sujetos partes, puesto que en cada posición procesal pueden existir uno o varios sujetos
dando lugar así al litisconsorcio activo o pasivo. Consecuencia lógica de dicha dualidad es el archivo
de las actuaciones en el momento en el que las posturas procesales no se encuentren enfrentadas.
3) Principio de igualdad: supone que ha de respetarse la denominada “igualdad de armas procesales”, es
decir, a las partes han de darse las mismas oportunidades de actuación que no significa que éstas
tengan que ser idénticas.
B. LOS PRINCIPIOS JURÍDICO-TÉCNICOS
Los principios jurídico-técnicos asumen un papel secundario en tanto en cuanto no tienen relación directa
con los postulados de justicia sino con la forma en que se garantizan los derechos generales o individuales,
pero esto no implica que sean menos importantes, son:
1) Principio inquisitivo: supone que el proceso puede iniciarse por propia iniciativa del juez.
2) Principio acusatorio: supone que el proceso solo puede iniciarse a instancia de parte (MF, acusación
popular, acusación particular).
3) Principio de legalidad procesal: supone que no puede imponerse a nadie una sanción penal sino es
como consecuencia de un proceso regulado por la ley.
4) Principio de necesidad – es una variante del principio de legalidad procesal-: implica que el
ministerio fiscal tiene la obligación de promover un proceso penal cuando tenga conocimiento de que
se ha cometido un delito público.
5) Principio de oportunidad – es el principio opuesto al principio de necesidad-: en tanto que, se
permite que no promueva un proceso penal por delitos públicos cuando existan razones de oportunidad
para ello, por ejemplo: un terrorista que da información a cambio de no ser acusado.
6) Principio de proporcionalidad: es necesario que las actuaciones procesales sean proporcionales a las
actuaciones que se investigan o enjuician, por ejemplo: no puede acordarse unas escuchas telefónicas
para investigar un posible hurto.
7) Principio de imparcialidad: implica el derecho a ser juzgado por un órgano imparcial
8) Principio de aportación de parte y/o de oficio: el primero implica que la aportación al proceso de la
información de los hechos y/o de los medios probatorios corresponde a las partes; y el segundo
establece que dicha aportación corresponde al juez.
9) Principio dispositivo: es un principio propio del proceso civil, implica que son las partes las que
determinan y acotan los hechos sobre los que va a versar un proceso, y el alcance de la sentencia.
4.2. PRINCIPIOS DEL PROCEDIMIENTO
El procedimiento es la forma externa del proceso y puede adoptar dos formas: la oral y la escrita. No existen
procedimientos absolutamente orales ni absolutamente escritos, sino que radica en el predominio de las
actuaciones.
A. FORMA ORAL
Supone que los principales actos se realizan a viva voz. Tanto la CE como la LOPJ establecen la oralidad
como la forma preferente en el desarrollo de los procedimientos penales. Los principios que rigen son:
a) Inmediación: es fundamental para el enjuiciamiento el contacto directo del órgano jurisdiccional con
las actuaciones.
b) Concentración: también puede ser denominada como “unidad de acto” e implica que es necesario
que cada una de las actuaciones se desarrolle, en la medida de lo posible, en un solo acto.
c) Publicidad: implica la posibilidad para el público en general de tener conocimiento de las actuaciones
judiciales. La publicidad es un principio que sirve de garantía a la recta impartición de justicia y de
transparencia.
B. FORMA ESCRITA
En este caso no existe una relación directa entre las personas emisoras y receptoras lo cual implica que no
exista inmediación sino mediación ya que en este caso la principal forma de actuación es la documental.
Los principios que rigen son los siguientes:
a) Relación indirecta con el órgano jurisdiccional. La comunicación con el órgano jurisdiccional no se
realiza de forma directa sino de forma mediatizada; cada acto se documenta de forma independiente lo
que implica que la comunicación en cada acto se realiza de manera unidireccional.
b) Ordenación de actos: preclusión. La ordenación de los actos es un elemento indispensable, y para
dicha ordenación temporal es preciso que el procedimiento marque los tiempos, es decir, que cada
actividad se desarrolle en su momento lo cual implica que trascurrido el mismo sea imposible su
realización, esta consecuencia lógica de la ordenación temporal es lo que se conoce como preclusión.
5. OBJETO DEL PROCESO PENAL
Cuando hablamos del objeto del proceso penal hacemos referencia al tema que se discute en el proceso penal.
La importancia de conocer el mismo es que a través de él podemos comprobar que la sentencia guarda
relación con lo que se ha debatido en juicio – congruencia de la sentencia-, así como también nos permite
identificar cuándo dos juicios versan sobre el mismo tema. El objeto del proceso penal comienza a formarse
desde los primeros pasos de la instrucción, pero queda totalmente definido durante el juicio oral, de ahí que
digamos que se pasa de lo abstracto a lo concreto.
La identidad del proceso desde un punto de vista subjetivo se determina de acuerdo con la identidad del
investigado. Asimismo, la identidad del objeto procesal viene constituida por un hecho o conjunto de hechos
ilícitos, ahora bien, el objeto del proceso no es fijo, sino que pueden darse cambios que conocemos con el
nombre de “mutación”, en caso de que dichas modificaciones supongan la introducción de nuevos hechos en
el juicio oral, supondría la suspensión.
TEMA 2. LA INSTRUCCIÓN PENAL: CARACTERES GENERALES, SUJETOS, LAS PRIMERAS
ACTUACIONES, EL INICIO DEL PROCEDIMIENTO PENAL. LAS PRIMERAS DILIGENCIAS.
1. CARACTERES GENERALES
La fase de instrucción es definida por el art. 299 LECRIM como la fase encaminada a la preparación del
juicio oral. En función del tipo de proceso penal recibirá una denominación u otra:
- En el procedimiento ordinario: recibe la denominación de sumario o instrucción sumarial
- En el procedimiento abreviado: recibe la denominación de diligencias previas
- En el juicio rápido: recibe la denominación de diligencias urgentes
- En los juicios por delitos leves: no se produce fase de instrucción
Con independencia de la denominación que reciba, la finalidad es la misma: preparar el juicio, ahora bien,
hay autores como Pastor López que además de dicha función consideran que la fase de instrucción también
evita procesos innecesarios en los supuestos de sobreseimiento.
En cuanto a la naturaleza jurídica, existe un debate doctrinal: la doctrina mayoritaria defiende que la fase de
instrucción tiene naturaleza jurisdiccional, mientras, que un sector minoritario de la doctrina considera que las
actuaciones que predominan en la fase de instrucción son de carácter administrativo y de ahí la naturaleza del
mismo. No obstante, autores como Pastor López, apuestan por una naturaleza mixta – en función de las
actuaciones a las que nos refiramos tendrá una naturaleza u otra-.
Respecto a las normas generales de la fase de instrucción:
1) El Letrado de la Administración de Justicia es un fedatario público judicial y como consecuencia de
ello, los jueces de instrucción deben formar el sumario ante él.
No obstante, el art. 321 LECRIM permite a los jueces de instrucción proceder con la intervención de un
notario o dos hombres buenos que sepan leer y escribir y que guarden secreto y fidelidad. Esto solo es posible
en situaciones urgentes y extraordinarias, a falta de LAJ.
2) Las diligencias de investigación deben realizarse en sede del órgano jurisdiccional encargado de la
investigación.
El art. 318 LECRIM permite que de forma excepcional que el juez de instrucción se traslade de forma
inmediata al lugar del hecho delictivo para formar sumario.
3) Tiempo.
La investigación judicial debe realizarse en un plazo máximo de 12 meses desde la incoación de la causa. No
obstante, se prevé la posibilidad de que el juez, de oficio o a instancia de parte, pueda acordar prorrogas
sucesivas por periodos iguales o inferiores a 6 meses.
Cuando termine la instrucción el juez dictará auto de conclusión o la resolución que proceda.
4) Las diligencias de instrucción serán reservadas y no tendrán carácter público hasta que se abra el
juicio oral. Ahora bien, se comunicará a las partes personadas que se ha iniciado el procedimiento, salvo
que el juez, de oficio o a instancia del MF o de cualquiera de las partes personadas, lo declare total o
parcialmente secreto para todas las partes, por un tiempo no superior a un mes siempre y cuando se trate
se trate de un delito público y:
 Exista riesgo grave para la vida, integridad física o libertad de otra persona
 O para prevenir una situación que puede afectar gravemente al resultado de la investigación o del
proceso.
5) Obligatoriedad. En cuanto a la obligatoriedad la doctrina clásica ha considerado el carácter obligatorio
de la fase de instrucción, sin embargo, sólo debería existir cuando sea útil para la investigación de un
delito y del delincuente, así como para determinar la culpabilidad o inocencia del sospechoso.
6) A pesar de la finalidad incriminatoria de la fase de instrucción, la autoridad encargada deberá de
recoger tanto lo que resulte adverso como lo favorable para el investigado.
2. SUJETOS DE LA FASE DE INSTRUCCIÓN
A) EL ÓRGANO JUDICIAL COMPETENTE
La competencia para la instrucción de los procesos penales corresponderá al juez de instrucción del
partido judicial en el que se hubiera producido el hecho delictivo.
Salvo en el caso de procedimientos contra aforados, que será el magistrado de la sala competente – que no
podrá formar parte del tribunal encargado de juzgar-.
B) EL MINISTERIO FISCAL
El ministerio fiscal actúa en el proceso penal tanto como parte activa como con función inspectora.
B.1. El juez de instrucción formará sumario bajo la inspección directa del fiscal del tribunal
competente.
B.2. El juez de instrucción tiene la obligación de poner en conocimiento del fiscal la comisión de un
hecho delictivo inmediatamente le haya llegado a él la noticia criminis.
El ministerio fiscal propondrá al juez de instrucción las práctica de diligencias – y éste decidirá si
acordarlas o no-; ahora bien, en el caso de los procedimientos abreviados se aumentan las funciones que
tiene el fiscal en tanto en cuanto, no tiene la obligación de poner en conocimiento del juez de forma
inmediata el conocimiento de un hecho aparentemente delictivo, sino que puede iniciar un procedimiento
para la practica de diligencias de comprobación del delito y del delincuente – con las excepciones
previstas desde el punto de vista constitucional- y que concluirá dicho procedimiento cuando tenga
conocimiento de que existe un proceso judicial sobre el mismo hecho.
a) Si considera que los hechos revisten un delito solicitará al juez la incoación de diligencias previas.
b) Si considera que los hechos no revisten carácter delictivo, archivará las actuaciones.
C) LA POLICÍA JUDICIAL
La policía judicial tiene como función auxiliar tanto a los jueces y tribunales competentes como al
ministerio fiscal, y tiene la obligación de seguir sus instrucciones en la investigación de los delitos y
persecución de los delincuentes.
Cuando la policía judicial tenga conocimiento de la comisión de un delito podrá practicar las conocidas
diligencias de prevención, sin perjuicio de que lo pongan en conocimiento del juez o del Ministerio Fiscal.
Dichas diligencias de investigación finalizarán una vez que el juez de instrucción incoa el sumario.
3. LAS PRIMERAS ACTUACIONES: INICIO DEL PROCEDIMIENTO PENAL
El proceso penal puede iniciarse tanto de oficio como a instancia de parte. En el caso de los delitos públicos
no se requiere el ejercicio de acción penal, sino que basta con la mera noticia criminis para que el juez de
instrucción proceda. En el caso de los delitos semipúblicos se requiere la denuncia del ofendido por el delito
para poder dar inicio a la instrucción. Y, en el caso de los delitos privados la instrucción sólo puede incoarse a
instancia de la parte legitimada – a través de querella privada-.
A. INCOACIÓN DE OFICIO
Cuando el juez de instrucción tenga conocimiento, por cualquier medio, de la comisión de unos hechos con
apariencia delictiva puede decretar la apertura de la instrucción.
B. INCOACIÓN A INSTANCIA DE PARTE
B.1. DENUNCIA
La denuncia es una declaración de conocimiento de una persona determinada a través de la cual pone en
conocimiento de la autoridad correspondiente la comisión de un hecho aparentemente delictivo.
- La persona que denuncia no tiene que aportar prueba de lo que denuncia, ni el mero hecho de
interponer la denuncia le convierte en parte activa del proceso.
- La denuncia puede ser oral y escrita, no tiene requisitos formales, el único requisito es la identidad del
denunciante en tanto en cuanto no se admiten denuncias anónimas.
- La denuncia puede interponerse ante cualquier autoridad: juez, ministerio fiscal, policía.
- Todas aquellas personas que tengan conocimiento de un delito público tienen el deber de denunciar,
especialmente tienen la obligación aquellos que tengan conocimiento del mismo por razón de su cargo
u oficio, salvo: a) menores de edad; b) privados de razón; c) secreto profesional.
B.2. QUERELLA
A diferencia de la denuncia, no es una declaración de conocimiento, sino una declaración de voluntad de
convertirse en parte del proceso penal. El querellante, ejercita la acción penal y, por ende, se convierte en
parte activa del proceso penal.
- La querella sólo se puede interponer ante el órgano jurisdiccional competente. Salvo:
a) Que el querellado este aforado ante un tribunal superior.
b) En los casos de urgencia, el querellado podrá presentar su querella ante otro juez de instrucción
para que se lleve a cabo las primeras diligencias de instrucción, previa admisión de la querella.
- La querella siempre debe realizarse por escrito y cumpliendo los requisitos formales previstos en el art.
277 LECRIM.
- En determinados supuestos, la querella puede requerir la prestación de fianza.
Tanto la denuncia como la querella interrumpen la prescripción del delito desde su presentación, siempre que
en un plazo de 6 meses, el juez de instrucción dicte una resolución motivada atribuyendo al denunciado o al
querellado su participación en los hechos.
B.3. ATESTADO POLICIAL
Recoge los resultados de las primeras diligencias de averiguación. En virtud de dicho atestado, el juez de
instrucción o, en su caso, el fiscal decidirá si incoar o no las diligencias sumariales que correspondan.
La policía debe entregar el atestado policial al juez de instrucción, teniendo en cuenta que no pueden pasar
más de 24 horas sin dar conocimiento al juez o al fiscal de las diligencias que se hubieran practicado, salvo en
los casos de fuerza mayor y en el previsto en el art. 295 LECRIM.
Respecto a los efectos del atestado, éste solo tiene valor de denuncia (art. 297 LECRIM), lo cual implica que
el atestado tiene que ser ratificado en juicio oral por el que lo redactó. Sin dicha ratificación el atestado no
podrá ser utilizado como prueba para desvirtuar la presunción de inocencia. No obstante, hay determinados
atestados policiales que tienen el valor de prueba preconstituida puesto que no pueden reproducirse en juicio
oral, como es por ejemplo el test de alcoholemia o las fotografías del lugar del delito.
4. LAS PRIMERAS DILIGENCIAS.
Son aquellas actuaciones que se producen al inicio de la fase de instrucción y que pueden ser: inspección
ocular, protección de la víctima, identificación del delincuente… Las más comunes son las declaraciones de la
victima, testigo y del investigado; en caso de que no se tenga conocimiento de su identificación se podrán
emplear medios como las ruedas de conocimiento para conocer la misma – las ruedas de reconocimiento
deben realizarse en presencia del LAJ siempre-.
En la inspección ocular, el objeto es el cuerpo del delito de ahí que se persiga la obtención de los vestigios
necesarios del lugar exacto o los medios utilizados para cometer el delito, que nos permitirá identificar al
autor de los hechos.
TEMA 3. DILIGENCIAS DE INVESTIGACIÓN QUE NO LIMITAN DERECHOS
FUNDAMENTALES
Los actos de investigación son el medio para intentar descubrir lo desconocido tanto los aspectos subjetivos
como objetivos. Es necesario distinguir los actos de investigación de la prueba, pues mientras que los actos de
investigación se desarrollan en la fase de instrucción, la prueba sólo tiene cabida en el juicio oral.
Los actos de investigación se desarrollan conforme a los principios de:
1) Secreto
2) Escritura
3) Dispersión
4) Mediación
Mientras que la prueba se desarrolla conforme a los principios de:
1) Publicidad
2) Oralidad
3) Concentración
4) Inmediación
Los actos de investigación son susceptibles de dos clasificaciones:
a) Una primera clasificación, en la que pueden ser directos (son aquellos que producen por sí mismo la
información que se persigue) o indirectos (son aquellos que sirven como medio para obtener la
investigación que se persigue).
Y una segunda clasificación, en la que pueden ser limitativos de derechos fundamentales o no limitativos de
derechos fundamentales.
Centrándonos en los actos de investigación no limitativos de derechos fundamentales encontramos que son:
1. INSPECCIÓN OCULAR
Esta diligencia de investigación está dirigida a que el juez de instrucción personalmente compruebe todo lo
que pudiera tener relación con la existencia y naturaleza del hecho delictivo, empleando para ello todos sus
sentidos y no exclusivamente la vista. La doctrina tradicionalmente ha considerado inapropiada la expresión
de “inspección ocular” estimando más adecuada denominarla “reconocimiento judicial”.
Con esta diligencia el juez instructor ordenará que se recojan y conserven para el juicio oral, los vestigios o
pruebas materiales de la perpetración del delito que se está investigando. Durante la diligencia, se puede
levantar plano del lugar detallado o retracto de las partes que hayan sido objeto del delito. Además, esta
diligencia se puede complementar con un informe pericial o con la declaración de testigos.
En cuanto al desarrollo de la inspección ocular, tanto el juez como el LAJ deben presentarse en el lugar que
debe ser inspeccionado, por lo que resulta evidente que esta diligencia de comprobación se realiza en el
momento inmediatamente posterior a la comisión del hecho delictivo. El art. 332 LECrim determina que todas
estas diligencias se extiendan en el mismo acto y sean firmadas por el juez, por el LAJ y por las demás
personas que se encuentren presentes.
Cabe la posibilidad de que se lleve a cabo lo que se conoce como “reconstrucción de los hechos” que
no sería otra cosa que una diligencia encaminada a reproducir lo que hubiera podido suceder en el lugar donde
se cometió el delito.
En cuanto a los efectos de la inspección ocular, se le da valor de prueba anticipada. No obstante,
consideramos que se le debe dar el valor de prueba preconstituida dado que no se trata de una prueba que se
anticipa en el tiempo ante el riesgo de no poderse practica en su momento procesal oportuno, sino que
estamos ante la imposible reproducción de la misma en juicio oral.
2. EL CUERPO DEL DELITO – concepto que ha sido conflictivo, la doctrina no se pone de acuerdo-
El art. 334 LECrim define “el cuerpo del delito” como las armas, instrumentos o efectos de cualquier clase,
que pudieran tener relación con el delito y se hallen en el lugar en que éste se cometió, o en sus
inmediaciones, o en poder del reo, o en otra parte conocida.
Jiménez Conde lo define como aquellas diligencias encaminadas al conocimiento de los objetos
utilizados para la comisión del delito o sobre los que éste ha producido sus consecuencias.
Por tanto, el cuerpo del delito puede ser medio de investigación y objeto de investigación.
No obstante, partiendo de lo regulado en la LECrim el cuerpo del delito se podría entender, en sentido estricto,
como aquella persona o cosa sobre la que ha recaído el hecho delictivo; y en sentido amplio, como los
instrumentos que han sido utilizados para la comisión del delito. Por ejemplo, en caso de un homicidio, el
cadáver sería el cuerpo del delito en sentido estricto, y el instrumento sería el arma utilizada.
A. Cuando el cuerpo del delito es una persona.
1- En caso de muerte de una persona en vía pública o lugar de transito se procede a la retirada del
cadáver.
2- Si la persona presenta signos de muerte violenta o sospechosa criminalidad se identificará a la
persona para practicarle la autopsia
3- Si el delito es de lesiones, se exige a los forenses que den parte del estado del lesionado y de los
tiempos necesarios para su recuperación.
B. Cuando el cuerpo del delito es una cosa.
Las diligencias que se practican van dirigidas igualmente, en primer lugar, a la descripción detallada de su
estado y circunstancias. Si fuera necesario determinar el valor de la cosa se procederá a una tasación
pericial.
Los efectos que constituyen el cuerpo del delito no podrán ser objeto de reclamaciones ni tercerías para su
devolución mientras se tramita el sumario. Con carácter excepcional podrá decretarse la destrucción de los
mismos si supone un peligro o se trata de drogas. En este caso se conservarán muestras de los mismos.
3. DILIGENCIAS RELATIVAS A LA IDENTIDAD DEL DELINCUENTE Y DE SUS
CIRCUNSTANCIAS PERSONALES
Debemos diferenciar aquellas diligencias destinadas a identificar a la persona que ha cometido el delito y
aquellas diligencias dirigidas a averiguar las circunstancias personales de la persona identificada. En primer
lugar, las diligencias relativas a la identificación del presunto culpable son de naturaleza potestativa, es decir,
solo se practicarán cuando existan dudas sobre quién es la persona contra la que se dirigen los cargos.
 Diligencia de reconocimiento: se conoce como rueda de reconocimiento. La persona que practica el
reconocimiento debe de manifestar si se encuentra en la rueda o grupo, la persona a quien hubiese
referido en sus declaraciones, designándola en caso afirmativo, clara y determinadamente. No
debemos confundir dicha practica con la que se puede utilizar previamente de reconocimiento
fotográfico.
Diligencias para determinar su identidad y su edad: en la primera declaración se realizará lo que se
denomina el interrogatorio de identificación, no obstante, se determinará su edad conforme al registro
civil o partida de bautismo, en su defecto, se procederá al examen físico por los médicos forenses.
 Informes de conducta y antecedentes tanto policiales como penales.
 Diligencias para determinar el estado de salud mental: el juez podrá acordar la practica de
informes periciales para la determinación de la salud mental del delincuente. Si la demencia
sobreviene una vez cometido el delito, el juez archivará el proceso concluido el sumario, hasta que el
sospechoso recobrase la salud mental.
4. DECLARACIÓN DEL INCULPADO
A pesar de que la CE reconoce al inculpado el derecho a guardar silencio, a no declarar contra sí mismo y a no
declararse culpable. La LECrim en su art. 385 prevé que los investigados presten cuantas declaraciones
considere el juez conveniente para la averiguación de los hechos. No se puede confundir esta diligencia de
investigación con la declaración que el sospechoso pudiera realizar en dependencias policiales.
La declaración del investigado en la fase de instrucción se puede acordar tanto de oficio como a instancia
de parte, y el investigado puede solicitar que se le tome declaración tantas veces como considere necesario.
Estamos ante una diligencia de investigación que puede ser tanto un acto de investigación como un medio de
defensa para el inculpado. En ningún caso supone una obligación para el mismo.
En caso de que el investigado esté detenido se prevé que la primera declaración ha de realizarse en el plazo de
24 horas, prorrogable por otras 48 en el supuesto de causa grave. En la declaración se realizarán un a serie de
preguntas dirigidas tanto a la averiguación de los hechos como a su participación en ellos y la de las demás
personas que hubieren contribuido, las preguntas deben ser directas, y las respuestas serán generalmente de
forma oral, no obstante, la declaración se recogerá en soporte escrito, y el investigado tiene derecho a leer la
misma. esta diligencia deben firmarla todos los que hubieren intervenido en el acto.
5. DECLARACIÓN DE LOS TESTIGOS
El juez de instrucción puede llamar a declarar a aquellas personas que, teniendo conocimiento de los hechos
investigados, no son parte en el proceso penal. En virtud del art. 410 LECrim están obligadas a comparecer y
declarar ante el juez de instrucción: toda persona con residencia en España, española o extranjera, que no esté
impedida. No obstante, esta obligación de declarar tiene ciertas excepciones:
1) Están exentos tanto de comparecer como de declarar: el rey, la reina, sus respectivos consortes, el
príncipe heredero y los regentes del reino.
2) Están exentos de comparecer, pero no de declarar: los demás miembros que integran la Familia
Real (que podrán declarar por escrito). Igualmente – miembros del gobierno, presidentes diputados y
senadores, presidente TS, presidente CGPJ, Fiscal General del Estado, y presidentes de las CCAA-
(también pueden declarar por escrito). En caso de que declaren sobre hechos conocidos al margen de
su cargo, se les podrá tomar declaración, previo aviso del día y la hora, en su domicilio o despacho
oficial.
3) Estarán exentos de concurrir al llamamiento del juez, pero no de declarar, y podrán hacerlo en su
despacho oficial o en sede del órgano del que sean miembros: otros miembros de las instituciones del
estado por razón de su cargo (diputados y senadores, magistrados del TS y vocales del CGPJ, defensor
del pueblo…)
4) Tampoco estará obligado a declarar el abogado del investigado en relación a los hechos de los que
hubiere tenido conocimiento en calidad de defensor.
5) Se permite a los familiares ascendentes y descendentes del investigado, cónyuge o persona unida por
análoga relación y sus parientes colaterales hasta 2º grado a no declarar contra el procesado.
6) En ningún caso se podrá obligar a declarar como testigos a los sacerdotes por los hechos conocidos
en el ejercicio de sus funciones, a los funcionarios públicos cuando no pudieren declarar sin violar el
secreto que por razón de su cargo estuviesen obligados a guardar, o cuando, procediendo en virtud de
obediencia debida, no fueren autorizados por su superior jerárquico; ni aquellas personas
incapacitadas físicas o moralmente.
Frente al incumplimiento no justificado de comparecer o declarar se prevé un sistema de sanciones con
multas e incluso en caso de persistencia negativa podría incurrir en un delito de obstrucción a la justicia o
desobediencia.
6. EL CAREO
El careo es una diligencia que consiste en la confrontación de diversos declarantes cuando sus declaraciones
sobre hechos relevan tes para la instrucción resultan contradictorias. Se trata, de una diligencia de carácter
subsidiario en tanto que sólo tendrá lugar cuando no exista otro modo de comprobar la existencia del delito o
la culpabilidad de la persona investigada.
No se podrán realizar careos con testigos que sean menores de edad, a no ser que el juez lo considere
imprescindible, y previo informe pericial, se considere que no resulta lesivo para el testigo.
7. INFORME PERICIAL
El juez de instrucción podrá acordar esta diligencia de investigación cuando resulten necesarios o
convenientes para conocer hechos o circunstancias relevantes en la causa, conocimientos específicos o
artísticos.
El perito es el tercero que, sin ser parte en el proceso penal, emite una declaración sobre hechos importantes
en la causa para la que resulta necesario poseer dichos conocimientos científicos o artísticos. Esta declaración
del perito recibe el nombre de informe o dictamen pericial.
Los peritos, siempre que sea posible, deben ser dos y, preferiblemente titulados. Nadie puede negarse a
comparecer ante el juez para realizar el peritaje a no ser que estuviera legítimamente impedido para ello. Una
vez designados y tras haber prestado juramento, los peritos tienen el deber de realizar el peritaje; como
contraprestación, tienen derecho a recibir los honorarios e indemnizaciones que resulten procedentes salvo si
prestar servicios en la Administración de Justicia o en las Administraciones Públicas.
El valor del informe pericial es el de prueba preconstituida pero la ley prevé un regimen de recusación, siendo
las causas:
1) El parentesco de consanguinidad o de afinidad dentro del cuarto grado con el querellante o con el reo
2) El interes directo o indirecto en la causa o en otra semejante
3) La amistad intima o la enemistad manifiesta
Por ultimo cabe mencionar la figura del testigo-perito que no deja de ser un testigo pero con carácter
cualificado puesto que se trata de una persona que, además de tener conocimientos especiales, es testigo de los
hechos objeto de investigación en un proceso penal.
8. PROTECCIÓN DE TESTIGOS Y PERITOS
Son medidas destinadas a proteger a quienes intervienen en los procesos penales en calidad de testigos o
peritos. Estas medidas van dirigidas:
a) A proteger la identidad de los testigos y de los peritos.
b) A dotar a los testigos y peritos de protección judicial: podrán por ejemplo solicitar el traslado a
dependencias judiciales en vehículos oficiales.
c) Y a garantizar la eficacia de las declaraciones e informes de los testigos y peritos durante la
instrucción, puesto que las declaraciones objeto de protección solo pueden tener valor probatorio tras
su ratificación en el acto del juicio oral, excepto en el caso de imposibilidad previsto en el art. 730
LECrim.
Para su adopción, el juez debe apreciar un peligro grave para la persona, libertad o bienes o para la familia de
los testigos o peritos a los que se pretende proteger. Las medidas de protección podrán ser revisadas por el
juez pudiendo mantenerlas, suprimirlas o ampliarla.
El juez deberá dar a conocer la identidad de la persona protegida cuando lo soliciten motivadamente las
partes en los escritos de calificación provisional. No obstante, el TS ha declarado que la solicitud de que se
desvele la identidad de un testigo protegido para “hacer valer el derecho de defensa” no constituye motivación
suficiente para proceder a la misma.
9. CIRCULACIÓN O ENTREGA VIGILADA DE ESTUPEFACIENTES
Con esta diligencia se posibilita el trafico ilegal de este tipo de sustancias de tal modo que circulan con
libertad, pero bajo la vigilancia de las autoridades pertinentes con el objetivo de descubrir a todas aquellas
personas en relación con la comisión de delitos de esta naturaleza. Pueden adoptar esta diligencia: el juez de
instrucción, los jefes de las unidades orgánicas de la policía judicial, y el Ministerio Fiscal, para lo que
dictarán una resolución fundada que incluya de forma expresa:
a) El objetivo de permitir la circulación o entrega vigilada.
b) Que tipo de sustancia se esta vigilando y la cantidad.
10. AGENTES ENCUBIERTOS
Su intervención se prevé exclusivamente en el ámbito de la delincuencia organizada (define el art. 282 bis
LECrim lo que se considera por delincuencia organizada). Cuando se lleve a cabo una investigación relativa a
actividades propias de la delincuencia organizada, podrá autorizarse a funcionarios de la policía judicial,
mediante resolución fundada, a actuar bajo identidad supuesta y a adquirir y transportar los objetos, efectos e
instrumentos del delito y diferir la incautación de los mismos.
Son competentes para la adopción de esta medida tanto el juez de instrucción como el propio Ministerio
Fiscal.
Ningún funcionario de la Policía Judicial puede ser obligado a actuar como agente encubierto. En caso de
actuar como agente encubierto, el Ministerio del Interior otorgará una “identidad supuesta”, durante 6 meses
(prorrogable por periodos de la misma duración) y queda legítimamente habilitado para actuar en todo lo que
tenga relación con la investigación concreta. No obstante, en la resolución por la que se acuerde debe contar el
verdadero nombre del agente asi como la identidad supuesta con la que va a actuar.
Es preciso destacar los siguientes aspectos:
- El agente encubierto debe facilitar la información obtenida en conocimiento de quien autorizó la
investigación, a la mayor brevedad posible para que el juez la valore en conciencia.
- Podrá mantener identidad falsa cuando testifique en el proceso si se acuerda mediante resolución judicial
motivada.
- Podrán serle de aplicación las medidas de protección previstas en la LO 1994.
- Si las actuaciones de investigación afectan a derechos fundamentales, el agente encubierto debe solicitar
autorización judicial.
- Con determinados limites, los agentes encubiertos están exentos de responsabilidad criminal por los actos
que realice durante la investigación.
TEMA 4. DILIGENCIAS DE INVESTIGACIÓN QUE LIMITAN DERECHOS FUNDAMENTALES
Los actos de investigación son el medio para intentar descubrir lo desconocido tanto los aspectos subjetivos
como objetivos. Es necesario distinguir los actos de investigación de la prueba, pues mientras que los actos de
investigación se desarrollan en la fase de instrucción, la prueba sólo tiene cabida en el juicio oral.
Los actos de investigación se desarrollan conforme a los principios de:
5) Secreto
6) Escritura
7) Dispersión
8) Mediación
Mientras que la prueba se desarrolla conforme a los principios de:
5) Publicidad
6) Oralidad
7) Concentración
8) Inmediación
Los actos de investigación son susceptibles de dos clasificaciones:
b) Una primera clasificación, en la que pueden ser directos (son aquellos que producen por sí mismo la
información que se persigue) o indirectos (son aquellos que sirven como medio para obtener la
investigación que se persigue).
c) Y una segunda clasificación, en la que pueden ser limitativos de derechos fundamentales o no
limitativos de derechos fundamentales.
A continuación, nos vamos a centrar en los actos limitativos de derechos fundamentales, especialmente
aquellos que limitan los derechos fundamentales recogidos en el art. 18 CE:
1. ENTRADA Y REGISTRO EN LUGAR CERRADO
En el capitulo I se regula la posibilidad de entrada para registrar y buscar fuentes de investigación o incluso al
presunto autor del hecho criminal. Se trata de un acto indirecto en tanto que es medio para obtener lo buscado;
y es limitativo de derecho fundamentales en tanto que se está afectando a la indemnidad moral del que habita
en el lugar que procede en el registro.
El juez sólo autorizará la entrada y registro si hay indicios, por lo que la práctica de esta diligencia solo será
posible si el interesado presta su consentimiento o, en su defecto, si el juez la autoriza.
 EL REGISTRO
 El registro debe hacerse siempre respetando la reputación de secretos, y causando el menor perjuicio
posible (art. 552 LECrim).
 El registro se hará en presencia del LAJ, el cual deberá levantar acta de lo acontecido y ha de ser firmada
por todos los asistentes.
 Asi mismo, el art. 569 LECRIM establece que el registro debe de realizarse en presencia del interesado
o persona que le represente. En caso de que éste se hallare en paradero desconocido o no quisiese
concurrir se hará en presencia de un individuo mayor de edad de su familia, y si esto tampoco fuese
posible se hará en presencia de dos testigos que deben ser vecinos del mismo pueblo.
 LA ENTRADA
Si esta es en un domicilio particular, la autorización deberá ser siempre mediante auto puesto que debe estar
fundada e indicar el lugar exacto, la duración y la autoridad que la va a llevar a cabo.
La policía también puede realizar la entrada sin autorización judicial en caso de que haya: 1) un mandamiento
de prisión; 2) exista un flagrante delito; 3) se encuentre en persecución de un sospechoso y éste este en casa
ajena.
2. REGISTRO DE LIBROS Y PAPELES
En el capítulo II se prevé la posibilidad de recoger los libros, papeles (tanto generales como los de
contabilidad cuando haya indicios graves), instrumentos y efectos del delito. Siempre debe realizarse evitando
inspecciones inútiles, y los libros y papeles serán foliados, sellados y rubricados por el LAJ (art. 574
LECRIM).
3. DETENCIÓN DE LA CORRESPONDENCIA ESCRITA Y TELEGRÁFICA
El capítulo III otorga al juez la posibilidad de acordar con resolución motivada la detención de
correspondencia privada y su apertura si fuese relevante para la causa. Este acto está limitado a la
investigación de:
1) Delitos dolosos con pena con límite máximo superior a 3 años
2) Delitos cometidos en seno de grupo u organización criminal
3) Delitos de terrorismo.
No se precisa la autorización judicial cuando, de la apariencia externa del envío no se deduzca que hay
correspondencia individual. Asi mismo, existe un supuesto de urgencia, cuando la investigación se centre en
delitos de banda armada o terrorista y sea imprescindible, en el que podrá adoptar la medida el Ministerio de
Interior o el Secretario de Estado de Seguridad.
Es necesario distinguir entre:
a) La detención realizada por el Administrador de Correos y Telégrafos, que la remitirá al juez instructor
de la causa.
b) Y la apertura y registro de la misma, que la realiza el propio juez.
Todas estas actuaciones se harán constar por diligencia firmada por el juez instructor, el LAJ y demás
asistentes.
El plazo de este acto de investigación puede durar hasta 3 meses prorrogables por tiempo igual, hasta un
limite de 18 meses.

En caso de que haya un descubrimiento causal, es decir, que se encuentre información sobre otro delito
distinto al que se está investigando, el art. 579 bis LECRIM permite la utilización de la información
obtenida como medio de investigación o prueba en procesos distintos, para lo cual deberá deducirse
testimonio.
Otros aspectos a tener en cuenta es que la correspondencia, una vez examinada, deberá entregarse al
investigado y, en caso de que este se encuentre ausente, se entregará al familiar de mayor edad. Se cita al
interesado para la apertura del registro de la correspondencia. Si el interesado quiere designar a otra
persona para la presenciar la operación. En supuestos de rebeldía, el juez instructor puede abrir las cartas
sin presencia de familiar.
4. DILIGENCIAS DE INSPECCIÓN E INTERVENCIÓN CORPORALES
Otras diligencias que se pueden adoptar son las de inspección e intervención corporal, que afectan a los
derechos contemplados en el art. 15 CE: a la vida y a la integridad corporal y moral de las personas.
- En cuanto a la inspección corporal son aquellas que requieren una injerencia para la búsqueda de huellas,
vestigios u objetos relacionados con el delito.
- Mientras que la intervención corporal consiste en la extracción de elementos internos y externos del
cuerpo humano para ser sometidos a un análisis pericial o en su exposición a radiaciones (en caso de
personas que llevan drogas dentro del cuerpo).
La toma de muestras no plantea problema cuando son accesibles para la policía sin injerencia alguna, como es
el caso de una servilleta o cubierto, ni cuando el interesado la facilita de forma voluntaria. En el resto de casos
será preciso autorización judicial.
Además, hay que tener en cuenta que en todo momento debe respetarse la cadena de custodia de las muestras.
5. ACTOS DE INVESTIGACIÓN LIMITATIVOS TECNOLÓGICOS
Los actos de investigación tecnológica no se habían regulado legalmente hasta la reforma de la LECRIM
operada por la LO 13/2015. La regulación se lleva a cabo por medio de unas disposiciones comunes y otras
específicas.
5.1. DISPOSICIONES COMUNES
Se encuentran en el art. 588 bis LECRIM y son:
- Los principios rectores son: 1) especialidad – medida relacionada con el delito concreto-; 2) idoneidad –
delimita ámbito objetivo, subjetivo y duración-; 3) excepcionalidad y necesidad – no haya medidas menos
gravosas para los derechos fundamentales y sean imprescindibles-; 4) proporcionalidad – en relación a los
derechos e intereses que se ven comprometidos-.
- La solicitud de autorización judicial puede ser formulada por el Ministerio Fiscal y por la policía judicial
- La resolución judicial se realizará mediante auto motivado en un plazo máximo de 24 horas desde la
solicitud.
- Todas las actuaciones deben ser secretas, por lo que se sustancian en pieza separada
- No se establece un plazo común de duración de as medidas, el legislador señala uno para cada uno de
ellas, pero nunca podrá ser excedido.
- La solicitud de prorroga podrá realizarla el Ministerio Fiscal o la policía judicial al juez competente.
- En todo caso, el juez deberá ser informado del desarrollo de la medida y sus resultados del modo y
periocidad que estipule el mismo. No obstante, la medida podrá cesar por decisión del juez cuando
desaparezcan las circunstancias que lo motivaron
5.2. INTERCEPTACIÓN DE LAS COMUNICACIONES TELEFÓNICAS Y TELEMÁTICAS
Puede adoptarse si se esta investigando algun delito doloso castigado con pena con límite máximo de, al
menos, tres años de prisión, delitos cometidos en el seno de un grupo u organización criminal o delitos de
terrorismo; también cuando se trate de delitos cometidos a través de instrumentos informáticos o de cualquier
otra tecnología de la información o la comunicación o servicio de comunicación.
En estos casos pueden intervenirse: terminales o medios de comunicación, en los cuales el sujeto investigado
sea receptor o emisor, asi como los de la víctima, cuando hay grave riesgo para su vida o integridad. También
cabe la posibilidad de que dicha intervención afecte a terceros, en el caso de que haya constancia de que el
investigado se sirve del mismo para transmitir o recibir información.
La medida de intervención debe notificarse al interesado, salvo que pueda afectar al desarrollo de la
investigación.
En cuanto al plazo para desarrollar esta medida es de 3 meses prorrogables hasta un máximo de 18.
5.3. CAPTACIÓN Y GRABACIÓN DE LAS COMUNICACIONES ORALES MEDIANTE LA
UTILIZACIÓN DE DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS
La LECRIM permite la captación y grabación de las comunicaciones orales directas realizadas por el
investigado, tanto en la vía pública, como en el domicilio o lugar cerrado. Para ello, los dispositivos podrán
instalarse en el exterior, interior o domicilio. En caso de que se interponga en el domicilio, la resolución que
permita la instalación deberá también motivar la necesidad de acceder a estos lugares.
Para que este acto de investigación pueda ser autorizado es preciso que los hechos investigados sean
constitutivos de delitos dolosos con pena al menos de 3 años, delitos cometidos por un grupo criminal o
delitos de terrorismo. La media será objeto de control judicial.
5.4. UTILIZACIÓN DE DISPOSITIVOS TÉCNICOS DE CAPTACIÓN DE LA IMAGEN, DE
SEGUIMIENTO Y DE LOCALIZACIÓN
La ley consiente grabar a la persona investigada en espacio público, para identificar al sujeto, localizar
instrumentos o efectos del delito, pese a que afecte a terceros siempre colabore a la investigación. Si existen
razones de necesidad y es proporcional, el juez competente podrá autorizar dispositivos de seguimiento de
localización, indicando el medio técnico utilizado. La medida tendrá una duración de 3 meses prorrogables
hasta 18 meses.
No obstante, si existen razones de urgencia, la policía judicial podrá instalar los dispositivos de seguimiento y
localización, en un plazo máximo de 24 horas.
5.5. REGISTRO DE DISPOSITIVOS DE ALMACENAMIENTO MASIVO DE INFORMACIÓN
Regula la posibilidad de que en la practica de un registro domiciliario sea posible aprehender ordenadores o
instrumentos de comunicación telefónica, telemática o de almacenamiento masivo. El art. 588 LECRim
permite la incautación, pero no conlleva implícito el acceso a la información contenida en estos dispositivos,
éste podrá ser autorizado posteriormente por el juez.
En caso de que los dispositivos de almacenamiento masivo, de comunicación u ordenadores estén fueras del
domicilio, el juez podrá autorizar el acceso al contenido de estos, incautados fuera del domicilio.
La autorización judicial de acceso a la información deberá determinar el alcance del mismo, así como la
posibilidad de realizar copias. Siempre que sea posible, se evitara la incautación del soporte físico de la
información.
Si durante el registro o acceso a la información se desprende, que existen datos importantes para la
investigación en otros equipos, deberá solicitarse y ser autorizado por el juez salvo en los supuestos de
urgencia que se podrá iniciar siendo informado inmediatamente el juez en el plazo máximo de 24 horas.
5.6. REGISTRO REMOTO DE EQUIPOS INFORMÁTICOS
El juez podrá también autorizar la utilización de datos de identificación, códigos o software, para que de
forma remota y telemática acceder, sin conocimiento del titular a los contenidos de ordenadores y sistemas
informáticos. Esta previsto para los siguientes delitos:
- Delitos dolosos con pena máxima de al menos 3 años
- Delitos de organización criminal y delitos de terrorismo
La duración de esta medida es de 1 mes prorrogable como máximo a 3 meses.
5.7. MEDIDAS DE ASEGURAMIENTO
En caso de que hayan incautado dispositivos electrónicos, tanto el Ministerio Fiscal como la policía judicial
pueden solicitar una conservación de los datos que se encuentren en un sistema informático, hasta conseguir la
correspondiente autorización judicial.
El plazo de conservación será por un periodo de 90 días, prorrogables una vez más, hasta que se consiga el
permiso del juez o se cumplan 180 días.
6. AGENTE ENCUBIERTO INFORMÁTICO
No tiene que ser una medida limitativa de derechos fundamentales no obstante ha sido introducida por la
LECRIM en el art. 282.6 bis. La figura del agente encubierto informático plantea la posibilidad de actuar
bajo identidad supuesta y entrar en comunicaciones en canales cerrados para los delitos del apartado 4º del
art. 282 bis LECRIM y para los delitos de terrorismo, delitos dentro de organización criminal, y delitos
dolosos, mínimo 3 años. Los presupuestos necesarios son:
- Delincuencia organizada
- Una resolución fundada del juez de instrucción
- Solicitud del ministerio fiscal.
Se prevé que en agente encubierto estará exento de responsabilidad criminal, siempre que se den dos
condiciones:
1) La proporcionalidad de las actuaciones
2) Que no exista provocación al delito

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