UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
(INFLUENCIA DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
TRADICIONALES Y DIGITALES DURANTE LAS ELECCIONES
GENERALES 2025: PERCEPCIÓN EN LA CARRERA DE
CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL, UMSA)
CARRERA: CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN SOCIAL
MATERIA: INTRODUCCIÓN A LA INVESTIGACIÓN
DOCENTE: Lic. Víctor Oporto Ordóñez
ESTUDIANTES: Univ. Coca Ayala Ángel Daniel 100%
Univ. Mamani Canaviri Juan Daniel 80%
Univ. Parra Zarate Jean Pol Jhosep 0%
Univ.
FECHA: 7 de octubre del 2025
Capítulo I
EL PROYECTO DE INVESTIGACIÓN
1.1. Tema de investigación
El tema de investigación es Las Elecciones Nacionales del 2025, el motivo por el cual
escogimos nuestro título, en base a ese tema. Nuestra investigación esta mas enfocada
en hacer énfasis al impacto de los medios de comunicación tradicionales y digitales en
esta elección. Esto incluyendo métodos y técnicas de recolección de información de los
universitarios.
1.2. Problemática de investigación
En la presente investigación, se entiende por influencia de los medios de comunicación
al rol que cumplen en la sociedad. Esto especialmente en el marco de la comunicación
política, la cual es entendida como el proceso por el cual se transmiten, negocian y
disputan mensajes entre actores políticos, medios de comunicación y ciudadanía, con el
objetivo de incidir en la opinión pública y orientar la acción política. Ya que son los
encargados de informar y construir la opinión pública. Esto con las propagandas que
realizan los diferentes partidos políticos.
En Bolivia existe una preocupación creciente sobre el poder mediático, ya que se
cuestiona su influencia real sobre el pensamiento de las personas. Esta influencia la
entendemos como la capacidad de los medios para generar cambios en actitudes,
opiniones o comportamientos, orientando la agenda pública y legitimando ciertos
discursos sobre otros. Con la llegada de las redes sociales, se pueden implantar
mentiras, las cuales pueden llegar demasiado lejos, como lo el autor describe:
El uso de las redes sociales en el campo político ha logrado remover las
estructuras de comunicación convencional trasformando los mecanismos, la
subjetividad y las formas de interacción, modificando la noción de esfera pública
y ampliando sus alcances. (Zegada y Guardia, 2018, p.23).
A medida que ha pasado el tiempo, el rol de las redes sociales se ha vuelto altamente
relevante por el uso masivo y la velocidad con la que se viralizan las cosas. Debido a las
críticas por la falta de objetividad, siendo ejemplo la preferencia de mostrar más
propaganda en algunos medios televisivos. Esto teniendo relación con los vínculos
políticos o económicos.
En las anteriores elecciones se denunció el uso estratégico de la información a favor de
algunos partidos. Siendo así que los canales televisivos solo mostraban lo que quería
que saliera al aire, más no lo que en verdad estaba pasando. Los medios actuaron como
actores políticos más que como informadores parciales.
Las reglas de las redes sociales se pueden negociar entre sus componentes, todo esto
dependiendo de la apertura y que alcance tiene la red. Pero una vez estructurado sus
componentes, se vuelven obligatorios para toda la red, ya que de esta manera se puede
crear una estructura de la red comunicacional. como lo puede clarificar el siguiente
autor:
El poder de la red es el poder de los estándares de la red sobre sus componentes,
aunque este poder favorezca en última instancia los intereses de un conjunto
especifico de autores sociales en el origen de la formación de la red y del
establecimiento de los estándares (protocolos de comunicación). (Castells, 2009,
p. 74).
Las elecciones generales 2025 son un evento clave, en el que los medios de
comunicación juegan un papel importante, al influir en la opinión pública. Lo podemos
notar al saber el resultado de las encuestas, que se realiza a las personas de distintos
sectores del país. Frente a ese panorama, resulta necesario conocer la percepción de los
estudiantes de la Carrera de Ciencias de la Comunicación Social de la UMSA, entendida
como el proceso mediante el cual los individuos interpretan, valoran y reaccionan frente
a la información política.
Frente a ese panorama, es importante conocer cómo se nota la influencia en la carreara
de Ciencias de la Comunicación Social, UMSA. Ya que de este lugar salen futuros
comunicadores del país, por lo que estudiar su punto de vista, sobre las Elecciones
Generales 2025, nos permite ver como este el compromiso democrático de los
estudiantes.
No solo es clave ver como la comunidad universitaria se desenvuelve en estas
elecciones, también es importante como los decentes de la carrera orientas a los
estudiantes. Haciendo énfasis en el pensamiento crítico que ellos desempeñan. En base a
eso identificar las debilidades y fortalezas en el proceso educativo.
La mayoría de los universitarios, se expresan o ven los memes políticos que se realizan
durante estas fechas de las elecciones. Estos memes políticos, son una forma de exigir
algunas sanciones, o revelan algunos aspectos que van en contra del del orden
establecido. Como podemos ver un concepto más claro, el autor afirma:
Los memes son un modo de resistencia, su fuerza reside en la espontaneidad y
diversión, y apuestan a su instantánea viralización por eso resultan
contradictorios con la manera en que encaran esta labor los funcionarios
gubernamentales. (Zegada y Guardia, 2018, p. 176).
A pesar de que se ha estudiado la cobertura electoral en los medios, no se hizo un
estudio centrado en los universitarios. Tampoco se hizo un análisis del pensamiento de
los alumnos, dentro de la carrera, frente a contextos políticos de alta relevancia.
La mayoría de estudios son acerca de la población en general y votantes comunes, esto
con encuetas. Sin embargo, hay escasas investigaciones que recojan la percepción de
actores académicos, como estudiantes y alumnos. Siendo la carrera de Ciencias de la
Comunicación Social, la que está directamente vinculada con la formación y producción
del discurso mediático.
Dentro del estudio de la influencia en la población en general adquirió una nueva
perspectiva. Ahora los candidatos explotan el potencial de los medios masivos, y más
con las nuevas redes sociales. Tal y como lo señala en autor:
Todas las formas tradicionales de comunicación ‒ mítines, caminatas, caravanas,
recorridos “pueblo por pueblo”, conferencias y seminarios ‒ que le daban
prioridad al contacto directo entre el candidato y el electorado, pasaron a
segundo plano. (MODULO AVANZADO DE FORMACION POLITICA, 2006,
p. 27).
En este trabajo se analiza a la necesidad de generar conocimiento empírico que permita
comprender cómo la comunidad universitaria, percibe la influencia de los medios de
comunicación en un contexto electoral. Esta información fortalecerá el debate teórico
sobre comunicación política, también para mejorar la formación critica de los futuros
comunicadores.
En el ámbito social, esta investigación adquiere importancia en el sentido que aborda un
tema central para el funcionamiento democrático. En un país, como Bolivia, donde se
cuestiona la parcialidad de los medios de comunicación, resulta urgente estudiar como
estos fenómenos son interpretados por la comunidad académica que se asocia con la
producción informativa.
Asimismo, esta investigación cobra sentido dentro de la responsabilidad social
universitaria, ya que ayuda a la autocrítica universitaria y permite detectar los errores
académicos que este cometiendo este. Conocer el nivel de conciencia académica, nos
permite reflexionar sobre los contenidos curriculares, las metodologías de enseñanza y
los valores éticos que promueva la universidad.
Los resultados que esta investigación saque, serán un insumo para generar debates o
preguntas sobre comunicación políticas, medios y elecciones. En este sentido, este
trabajo no solo aporta al ámbito científico, sino que también cumple con la función de
transformar la perspectiva académica y la perspectiva de la sociedad.
Ahora con la nueva transformación digital, trajo nuevas formas de comunicación, más
dinámicas e inestables, generando un entorno más inestable y con fenómenos de
burbujas. Lo que provoca fenómenos de burbujas comunicacionales e incapacidad de
generar respuestas, por partes del gobierno, ante las demandas de la población. Con la
llegada de la inteligencia artificial, el autor menciona:
Con la inteligencia artificial como gestora de opiniones también se abren las
puertas para una mejor democracia participativa, con la capacidad de analizar y
procesar e tiempos real todo lo que la población exprese, proporcionando
equidad a la hora de brindar la información de calidad y la posibilidad de
gobernanzas escalables. (Mota, 2023, p. 33).
La comunicación política desempeña un papel importante, al tratar de alcanzar
consensos que sean legítimos ante el gobierno. Como tener plataforma de participación
ciudadana, permitiendo gestionar de forma más eficiente las posturas de la población.
En base a las consideraciones realizadas, formulamos el problema de investigación en
los siguientes términos.
¿Qué percepción tiene los estudiantes de primer año, de la carrera de Ciencias de la
Comunicación Social de la UMSA, sobre el impacto de los medios de comunicación
tradicionales y digitales en la difusión de la información política?
1.3. Marco teórico
La comprensión del papel que juegan los medios de comunicación en contextos
democráticos contemporáneos requiere una mirada teórica profunda sobre los conceptos
de teoría política, poder y democracia. Para este análisis, se toman como base los
aportes de cinco autores clave en las ciencias sociales: Karl Marx, Max Weber, Émile
Durkheim, Manuel Castells y Erick Torrico. Cada uno, desde su propia tradición
teórica, ofrece elementos esenciales para entender las estructuras de dominación,
legitimidad, influencia simbólica y participación que configuran el espacio político y
mediático en las sociedades modernas.
La teoría política puede definirse como el lugar del pensamiento social que reflexiona
sobre la naturaleza del poder político, el Estado, la autoridad y las formas de
organización del gobierno y la ciudadanía. Su objetivo es comprender cómo se
constituyen las instituciones políticas, qué principios las rigen y cómo estas se
relacionan con los sujetos sociales.
Desde la perspectiva marxista, la teoría política no puede separarse de la economía
política. Karl Marx plantea que las estructuras políticas y jurídicas forman parte de la
superestructura, y están determinadas por la base económica de la sociedad. Para él, las
instituciones políticas funcionan como instrumentos de la clase dominante para
mantener el orden establecido. En el prefacio a Contribución a la crítica de la
economía política, Marx afirma: “El conjunto de las relaciones de producción
constituye la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la cual se levanta la
superestructura jurídica y política” (Marx, 1859). Desde esta lógica, la teoría política
sirve para entender cómo el poder se reproduce a través de las leyes, el Estado y
también los medios, como parte de la estructura ideológica.
Marx considera que la democracia burguesa, en su forma liberal, no representa
verdaderamente los intereses de las mayorías. En su visión, el sistema electoral funciona
como un mecanismo de legitimación del poder burgués, disfrazando la dominación
económica bajo la apariencia de igualdad política. Así, el poder mediático forma parte
de esa maquinaria de reproducción ideológica. La verdadera emancipación política solo
será posible cuando se transformen las condiciones materiales de existencia, lo que
implica una revolución en la base económica. En este sentido, los medios que aparentan
informar también son productores de conciencia falsa, alineados con los intereses de la
clase dominante.
La teoría del poder se ocupa de explicar cómo se ejerce la voluntad de unos actores
sobre otros, cómo se legitima ese ejercicio, y qué formas adquiere dentro de las
estructuras sociales. El poder puede ser restrictio, simbólico, institucional o
comunicacional, dependiendo de los mecanismos utilizados para imponer o inducir
comportamientos.
Max Weber aporta una concepción multidimensional del poder. En su obra, Economía y
sociedad, define el poder como “la probabilidad de imponer la propia voluntad dentro
de una relación social, aun contra toda resistencia” (Weber, 1978). Para Weber, lo
importante no es solo la existencia del poder, sino su justificación. De allí que distinga
entre tres tipos ideales de autoridad: la tradicional, la carismática y la racional-legal.
Este último tipo, propio de la modernidad, está vinculado al funcionamiento burocrático
del Estado y a los sistemas democráticos institucionalizados. En este marco, los medios
de comunicación también pueden analizarse como instituciones que ejercen poder
simbólico, en tanto configuran la agenda pública y legitiman discursos.
Weber reconoce que la democracia moderna está sujeta a tensiones internas entre el
liderazgo carismático y la burocracia impersonal. A diferencia de Marx, Weber no niega
la validez del sistema representativo, pero advierte que puede derivar en formas de
dominio sin pasión ni ideales. Los medios, en este escenario, pueden actuar como
vehículos de racionalización o de manipulación, dependiendo de su estructura de
propiedad y de su función dentro del sistema. Por tanto, el estudio de la percepción
estudiantil sobre los medios también debe contemplar su carácter de autoridad simbólica
dentro del orden democrático.
La formación académica en carreras de comunicación social debe ir más allá de la
adquisición de técnicas o herramientas narrativas. Uno de sus principales objetivos debe
ser el desarrollo de la alfabetización mediática crítica, entendida como la capacidad de
interpretar, desarmar y reconstruir discursos mediáticos desde una perspectiva reflexiva.
Esta alfabetización permite a los estudiantes identificar mecanismos de manipulación,
marcos ideológicos y estrategias persuasivas utilizadas tanto en medios tradicionales
como en plataformas digitales. A partir de este proceso formativo, se espera que los
futuros comunicadores no solo sean consumidores críticos, sino también emisores
responsables.
Manuel Castells amplía la noción de poder hacia el terreno de la comunicación y las
redes digitales. En su obra Comunicación y poder (2009), sostiene que “el poder es la
capacidad relacional que permite a un actor influir en la conducta de otros, de manera
que favorezca los intereses y valores del actor que posee el poder”. En la sociedad red,
el poder ya no se concentra solo en instituciones políticas o económicas, sino que
circula a través de redes de comunicación. Para Castells, los medios, y especialmente las
plataformas digitales, son hoy el espacio central de construcción del poder, porque allí
se definen los marcos de interpretación, las narrativas y las emociones que organizan la
vida colectiva. En este sentido, la lucha política se vuelve una lucha por la
comunicación.
Desde esta perspectiva, el poder de los medios no reside solamente en la información
que difunden, sino en la capacidad de establecer, la agenda de lo pensable. Los medios
digitales no solo amplifican discursos, sino que también filtran, elevan y moldean
percepciones. La percepción de los estudiantes sobre el poder mediático en contextos
electorales debe analizarse a la luz de esta dinámica de redes, donde los ciudadanos son
al mismo tiempo consumidores y productores de contenidos, pero con capacidades
desiguales de incidencia y visibilidad.
La juventud universitaria representa un sector clave dentro del ecosistema democrático,
no solo por su potencial de participación, sino también por su cercanía con las
tecnologías digitales. En este sentido, su relación con los medios de comunicación es
doble: como público y como agentes potenciales de producción informativa. Esto
implica que su percepción del impacto mediático no es pasiva, sino que se construye a
partir de una experiencia formativa, cultural y tecnológica compleja. Fomentar en ellos
la capacidad de interpretar críticamente los contenidos políticos es esencial para
fortalecer la calidad de la democracia y el ejercicio informado de la ciudadanía.
La teoría de la democracia se encarga de analizar las formas de participación
ciudadana, los modelos de representación, la legitimidad del poder político y los valores
que sustentan el orden democrático. No se limita a la dimensión electoral, sino que
también abarca la cultura política, los derechos sociales, la deliberación pública y el
acceso a la información.
Émile Durkheim entiende la democracia desde una perspectiva moral y funcionalista.
Para Durkheim, la democracia no se reduce a un conjunto de reglas procedimentales,
sino que implica la existencia de una conciencia colectiva que garantice la cohesión
social. En su obra, La división del trabajo social, sostiene que la solidaridad orgánica
propia de las sociedades modernas requiere de instituciones que articulen al individuo
con el colectivo. Los medios, en este contexto, cumplen una función integradora si
permiten la circulación de información fidedigna y el debate público informado.
Durkheim también subraya la importancia de la educación moral para el funcionamiento
de la democracia. La ciudadanía debe formarse no solo en términos de derechos, sino
también de responsabilidades. Los medios, como espacios de socialización simbólica,
tienen una responsabilidad en la construcción de una opinión pública reflexiva. Cuando
este rol se desvirtúa, se pierde la posibilidad de generar solidaridad y se incrementa la
anomia. En esta lógica, estudiar la percepción de los futuros comunicadores respecto al
impacto de los medios es una forma de analizar el grado de integración o fragmentación
democrática que atraviesa la sociedad.
El pensamiento crítico es una capacidad indispensable en contextos democráticos,
especialmente cuando se trata de analizar el rol que cumplen los medios de
comunicación en la construcción de la realidad política. No se trata solo de cuestionar la
información recibida, sino de comprender los intereses, intenciones y estructuras que la
producen. En sociedades donde la polarización informativa es creciente y la
desinformación circula con facilidad, formar ciudadanos con competencias analíticas
sólidas se vuelve un imperativo. Para los estudiantes de comunicación social, esta
competencia no solo tiene un valor académico, sino una dimensión ética y política que
los posiciona como sujetos activos en la defensa del debate público informado.
Desde América Latina, Erick Torrico aporta una visión crítica y contextualizada de la
comunicación política. En sus trabajos, señala que los medios y actores políticos
construyen significados sociales a través de procesos estratégicos de comunicación que
no son neutrales, sino intencionados. Según Torrico, la comunicación política no debe
entenderse solo como persuasión electoral, sino como un campo de disputa simbólica
por el sentido común. Esta disputa ocurre en medios tradicionales y digitales, y se
expresa en discursos, silencios, encuadres y omisiones.
Torrico resalta que los medios pueden operar como instituciones que naturalizan ciertos
discursos dominantes y deslegitiman otros. En este sentido, su análisis se conecta con
los enfoques de Marx y Castells. En el contexto boliviano, Torrico ha estudiado cómo la
agenda mediática se estructura en función de los intereses hegemónicos, y cómo los
actores sociales construyen contra narrativas que intentan disputar esa hegemonía.
Desde esta óptica, conocer cómo los estudiantes perciben esta dinámica mediática es
clave para evaluar su nivel de alfabetización política y comunicacional.
Frente a un ecosistema mediático muchas veces dominado por intereses políticos,
económicos o corporativos, el pensamiento crítico se convierte en una forma de
resistencia simbólica. Cuestionar los encuadres noticiosos, visibilizar las ausencias
informativas y detectar la instrumentalización del discurso político son prácticas
fundamentales que permiten a los estudiantes disputar sentidos dentro del espacio
público. Esta actitud crítica no implica una negación absoluta de los medios, sino una
forma más consciente y ética de relacionarse con ellos. La formación en comunicación
social, por tanto, debe asumir como tarea central el fortalecimiento de esta mirada
crítica, para que los futuros profesionales no reproduzcan sin reflexión los discursos
dominantes.
En conclusión, Marx, Weber, Durkheim, Castells y Torrico ofrecen perspectivas
complementarias y críticas para comprender los vínculos entre política, poder,
comunicación y democracia. Mientras Marx enfatiza la base económica de la
dominación política, Weber aporta herramientas para analizar la legitimidad
institucional del poder. Durkheim centra su mirada en los lazos morales que sostienen la
cohesión democrática. Castells introduce el paradigma de las redes como espacios de
ejercicio del poder, y Torrico incorpora una mirada situada, crítica y latinoamericana
sobre la lucha simbólica que se libra en los medios. Estas cinco perspectivas resultan
indispensables para analizar la percepción que los estudiantes de comunicación social
tienen sobre el impacto de los medios en los procesos democráticos, particularmente en
contextos electorales contemporáneos
1.4. Objetivos
1.4.1. Objetivos generales
Analizar la percepción que tienen los estudiantes de la Carrera de Ciencias de
Comunicación Social de la UMSA sobre la influencia de los medios de comunicación
tradicionales y digitales durante el proceso de las Elecciones Generales 2025 en Bolivia,
en función de su formación crítica y participación ciudadana.
1.4.2. Objetivos específicos
- Describir como los estudiantes de la Carrera de Ciencias de la Comunicación Social de
la UMSA interpretan el rol de las redes sociales en la cobertura electoral del año 2025.
- Caracterizar el uso y significado que los estudiantes le dan a los memes políticos y
contenido virales, como formas de expresión o crítica durante el contexto electoral.
- Analizar la relación entre la formación académica en comunicación y el desarrollo del
pensamiento crítico en lo estudiantes frente a los discursos mediáticos en contextos
electorales.
1.5. Metodología
1.5.1. Métodos de investigación
El método de Análisis y Síntesis permite trabajar el objeto de estudio separándolo en
sus partes esenciales. En este caso, se analizan los factores centrales como ser: uso de
medios de comunicación tradicionales y digitales, percepción de credibilidad, y factores
de influencia en la opinión política de los estudiantes. Luego, se unen todos estos
factores para comprender la dinámica de la comunicación política en el contexto
universitario.
En este se usan todos los recursos teóricos que se tiene acerca del tema, para así poder
desarrollar un mejor resultado. Teniendo en cuenta ello se realizaría el trabajo del
análisis para poder arrojar una síntesis, que uniría todos los factores estudiados. Como
diría el siguiente autor:
Este proceso metodológico, va de lo abstracto a lo concreto, los elementos
previamente separados y estudiados se integran lógicamente, lo que significa que
se deben exponer y articular coherentemente para demostrar que se ha avanzado
de lo conocido a lo desconocido generando un nuevo conocimiento o
respaldando conocimientos previos. (Oporto, 2015, p. 153).
Por su parte, el método Inductivo se aplica al partir de datos específicos obtenidos
mediante encuestas, entrevistas y observaciones. A partir de estos casos particulares, se
elaboran conclusiones que permitan explicar la percepción de los estudiantes de la
Carrera de Ciencias de la Comunicación Social de la UMSA sobre el impacto de los
medios de comunicación en las Elecciones Generales 2025. Este enfoque facilita que las
conclusiones finales estén fundamentadas en la evidencia empírica recolectada,
asegurando así su pertinencia y validez.
1.5.2. Técnicas de investigación
Las técnicas que se usaran serian la Observación, Entrevista, Matriz de datos y la
Encuesta.
La encuesta es un método de recolección de información empírica. Esto siendo más
detallado que otras técnicas que se usan, ya que en base a este se pueden obtener datos
más detallados acerca del tema de la investigación. Como lo diría el autor:
Es un procedimiento metodológico para la percepción y registro de información
relevante para los fines de la investigación planteada. (Oporto, 2015, p. 172).
En el caso de las elecciones generales de Bolivia, este 17 de agosto del 2025, se usaría
para recolectar información, usando un cuestionario. Ello para saber que tanto fueron
influenciados por los medios de comunicación para la decisión de su voto, o si no lo
tomaron en cuenta al momento de votar.
La técnica de la entrevista, está focalizada a la recolección de datos de un solo sujeto,
logrando esto con preguntas, que se preparan con antelación. La que se usara seria la
entrevista semi-formalizada. Esta siendo lograda con preguntas con carácter serio,
aunque puede tener un poco de libertad.
Demás esta decir que la entrevista semi-formalizada o semi-estructurada, parece
ser la más adecuada en el campo de las ciencias sociales, pero debemos ratificar
que es siempre el objeto el que determina la forma de su abordaje: los métodos y
las técnicas a usar. (Oporto, 2015, p. 171).
Esta técnica puede ser empleada a la hora de las votaciones, para preguntar como lo
están viviendo las elecciones nacionales. Con preguntas libres y un poco mas serias,
respecto a los candidatos.
La observación es el método empírico por el cual se recolecta información, de
preferencia este se tiene que mantener netamente neutro, sin la participación del
observante. Implica un papel activo en el trabajo de investigación, en la que la persona
genera información de primera mano.
Un elemento crucial es que la observación entra en juego la subjetividad de la
persona que observa y, por lo tanto, percibe los hechos desde su propia
subjetividad, se recomienda que el registro evite las opiniones y valoraciones
personales, tratando de recoger lo mas objetivamente los datos, los cual no es
sencillo, ya que el ojo con el que se mira influye en el contenido de la
información. (Oporto, 2015, p. 172).
1.6. Hipótesis
La percepción que tienen los estudiantes, de la carrera de Ciencias de la Comunicación
Social de la UMSA, sobre el impacto de los medios de comunicación tradicionales y
digitales en la difusión de la información política, es que los alumnos perciben que los
medios digitales (memes, redes sociales) tiene mayor impacto que los medios de
comunicación tradicionales en la difusión de información, no solo política, debido a su
rapidez, viralidad y accesibilidad. No obstante, reconocen que esta información suele
carecer de veracidad y fomentan la desinformación.
1.6.1. Operacionalización de variables
Problema Hipótesis Variables Indicadores
¿Qué percepción tiene los La percepción que tienen (Causa) Uso de medios digitales para la propagación de - Frecuencia de uso
estudiantes, de la carrera los estudiantes, de la información política - Tipo de plataforma
de Ciencias de la carrera de Ciencias de la utilizada
Comunicación Social de la Comunicación Social de la - Formato de contenido
UMSA, sobre el impacto UMSA, sobre el impacto de consumido
de los medios de los medios de - Motivación para el uso
comunicación comunicación tradicionales - Confianza en medios
tradicionales y digitales en y digitales en la difusión de digitales
la difusión de la la información política, es (Efecto) Entender el impacto de los medios digitales, en los - Grado de Influencia
información política? que los alumnos perciben estudiantes, en la transmisión de información política. percibida
que los medios digitales - Valoración del rol
(memes, redes sociales) político de los medios
tiene mayor impacto que digitales
los medios de - Impacto en la toma de
comunicación tradicionales decisiones
en la difusión de - Comparación con
información, no solo medios tradicionales
política, debido a su - Identificación de
rapidez, viralidad y manipulación o
accesibilidad. No obstante, desinformación
reconocen que esta (Contingencia) Formación critica de los estudiantes de Ciencias - Capacidad de análisis
información suele carecer de la Comunicación Social. discursivo.
de veracidad y fomentan la - Conocimiento sobre
desinformación. estrategias de
comunicación política.
- Aplicación de criterios
éticos y académicos.
- Nivel de reflexión
crítica.
Influencia de la
formación académica.
CAPÍTULO II
ELECCIONES NACIONALES 2020
2.1 Antecedentes históricos y políticos
Las elecciones nacionales de 2020 en Bolivia se desarrollaron en un clima marcado por
la inestabilidad política y la desconfianza ciudadana. Para comprender este proceso, es
necesario remontarse a fechas antes de las elecciones, caracterizado por un prolongado
ciclo de gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), que desde 2006 transformó las
estructuras políticas, sociales y económicas del país. El mejor ejemplo de eso es el
nuevo modelo económico del estado, el cual dejo de lado al modelo neoliberal. Bajo el
liderazgo de Evo Morales, Bolivia experimentó un periodo de crecimiento económico,
redistribución de recursos mediante bonos sociales y unas normas políticas centradas en
la defensa de los sectores populares e indígenas.
No obstante, tal proyecto político se hizo evidente a medida que avanzaban los años. El
referéndum constitucional de 2016, en el que la mayoría de los votantes rechazó la
posibilidad de una nueva reelección presidencial, se convirtió en un punto de inflexión.
A pesar del resultado, el Tribunal Constitucional habilitó a Morales para postularse
nuevamente en 2019, lo que agudizó las críticas sobre la fragilidad de las instituciones
democráticas, siendo este un motivo para desconfiar de las elecciones, por un supuesto
fraude.
El proceso electoral de 2019 culminó en una crisis política sin precedentes. Denuncias
de fraude, enfrentamientos sociales y la intervención de las Fuerzas Armadas
desembocaron en la renuncia de Morales y la instalación de un gobierno transitorio.
Este quiebre generó un ambiente de tensión permanente que marcó la convocatoria y
realización de las elecciones de 2020, convirtiéndolas en una suerte de “juicio
democrático” sobre el rumbo político del país.
Como indica en el periódico La Razón de la fecha 10 de octubre de 2019, el candidato a
presidencia Evo Morales, pide que no lo abandonen y advierte consecuencias y no votan
por él. Eso ocurrió cuando cerraba su campaña por la ciudad de Oruro, diciendo que nos
convertiríamos como Argentina, un país donde creció la pobreza y la desigualdad.
La sorpresa de las elecciones de esa fecha fue el PDC (Partido Demócrata Cristiano),
quien, a la cabeza de Chung, llego a ser tercero en las votaciones en algunos
departamentos, lo cual fue una sorpresa para algunos analistas y para el pueblo
boliviano. Tras las elecciones e presentaron revueltas en Potosí, que estaban en contra
de las campañas del MAS. Esto fue transmitido por las redes sociales y los medios de
comunicación tradicionales, donde se mostraban a las personas agrediendo a los
militantes que tenían o portaban banderas del oficialismo.
Al grito de “¡Potosí se respeta!”, decenas de personas se apostaron ayer a metros
del acto de cierre de campaña del MAS, lo que más tarde derivó en violencia. Se
quemaron pancartas del oficialismo y hubo golpes con palos y piedras que
dejaron heridos. Corz, C., & Soruco, J., & Cuevas, A. (2019, 13 de octubre).
Violencia en Potosí. La Razón.
2.1.1 Crisis política de 2019
La crisis de 2019 fue detonada tras la interrupción del sistema de conteo rápido (TREP)
en las elecciones de octubre, que inicialmente mostraba una segunda vuelta entre Evo
Morales y Carlos Mesa. Horas más tarde, la reanudación del conteo reflejó una
diferencia suficiente para declarar ganador a Morales en primera vuelta, lo que generó
una ola de sospechas sobre la transparencia del proceso.
Las denuncias de fraude se extendieron rápidamente, apoyadas por informes
preliminares de la Organización de Estados Americanos (OEA), aunque dichos
informes fueron posteriormente cuestionados por algunos analistas que señalaron la
falta de evidencia concluyente. Las movilizaciones sociales se intensificaron en
ciudades como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, mientras los sectores afines al MAS
también se movilizaron en defensa de Morales.
Una multitudinaria movilización de sectores afines al MAS convocados por la
Conalcam, en La Paz, expresó ayer su apoyo al presidente Evo Morales, pidió
respeto al voto rural y anunció la “victoria en las elecciones”, mientras que el
paro indefinido convocado por los cívicos se sintió mas en cuatro de las ocho
regiones previstas: Santa Cruz, Cochabamba, Sucre y Potosí. Quispe, J. (2019,
24 de octubre). Movilización del MAS respalda a Evo y el paro se siente más en
4 de 8 regiones. La Razón.
La movilización se llevo a cabo en todo el país de Bolivia, desde los Médicos, que
entraron en paro nacional, hasta la misma UMSA, que llamo a una asamblea de
emergencia. La ONU, la UE y la iglesia llamaban a la paz, ya que estos conflictos iban
creciendo. Las clases se suspendieron en los departamentos de: Potosí, La Paz, Tarija y
Santa Cruz.
Los conflictos siguieron creciendo, la tensión entre los dos candidatos presidenciales,
Evo Morales y Carlos Mesa, iba en aumento. El departamento de Santa Cruz era el que
más resistencia presentaba ante el fraude electoral. La declaración de Morales fue que,
90 países respaldan su victoria. Y las de Mesa fueron: “Aquí estoy, o voy preso o voy a
la presidencia”
El clímax llegó el 10 de noviembre de 2019, cuando la presión de la Policía y las
Fuerzas Armadas llevó a Morales a renunciar y salir del país. La entonces senadora
Jeanine Áñez asumió la presidencia transitoria en un contexto de fuertes tensiones,
acusaciones de golpe de Estado y episodios de violencia, entre ellos las masacres de
Senkata y Sacaba. La crisis dejó heridas abiertas en la sociedad boliviana y un profundo
quiebre de confianza hacia el sistema electoral.
2.1.2 Convocatoria y organización de las elecciones del 2020
La tarea de convocar a elecciones recayó en el gobierno transitorio de la presidenta
Áñez y en el Tribunal Supremo Electoral (TSE), cuyo papel fue importante para tratar
de arreglar la confianza de la ciudadanía en las elecciones. Inicialmente previstas para
mayo de 2020, las elecciones fueron postergadas debido a la pandemia de COVID-19,
lo que generó un ambiente de incertidumbre y desconfianza.
El contexto de la votación también estuvo marcado por un sentimiento ciudadano de
urgencia democrática. Después de un año de crisis y controversias, la población acudió
masivamente a las urnas con una participación superior al 88 %, una de las más altas en
la historia electoral del país. Este dato refleja no solo el compromiso ciudadano con el
sistema democrático, sino también la necesidad de cambiar de ciclo, teniendo un
ejemplo claro las elecciones del 2019.
Los aplazamientos provocaron protestas sociales, especialmente por parte de
organizaciones afines al MAS, que denunciaban que se estaba intentando prolongar el
gobierno interino. Los bloqueos de caminos en agosto de 2020 simbolizaron la presión
social por la realización inmediata de los comicios, mostrando el alto nivel de
conflictividad que aún atravesaba el país.
En cuanto a los resultados, el triunfo del MAS con Luis Arce Catacora fue interpretado
como una reafirmación de la legitimidad del voto popular y una respuesta social al
gobierno transitorio. Desde la perspectiva de la comunicación política, este desenlace
mostró cómo las narrativas de estabilidad, reactivación económica y recuperación de la
democracia tuvieron mayor impacto que los discursos de confrontación. Los medios de
comunicación y las redes sociales jugaron un papel central en difundir y confrontar
estas narrativas, condicionando la percepción ciudadana.
Finalmente, las elecciones se llevaron a cabo el 18 de octubre de 2020 bajo estrictas
medidas de bioseguridad. La presencia de observadores internacionales de la ONU, la
Unión Europea y la OEA fue clave para dar credibilidad y legitimidad al proceso. En
esta ocasión, el TSE implementó mecanismos de transparencia y comunicación
constante para evitar los errores de 2019, logrando consolidar un ambiente de mayor
legitimidad.
La elección de 2020 dejó varias lecciones para el futuro democrático boliviano: la
importancia de contar con instituciones electorales creíbles, el rol de la ciudadanía como
garante último de la legitimidad y la necesidad de medios responsables que contribuyan
a la construcción de una opinión pública informada y plural.
2.2 Principales actores políticos en competencia
La campaña del MAS tuvo un componente simbólico muy fuerte, pues no solo se
trataba de recuperar el poder político, sino también de tratar de subsanar o retomas los
proyectos que habían sido interrumpido abruptamente en 2019. Luis Arce y David
Choquehuanca representaban dos figuras complementarias: Arce como exministro de
economía, con credibilidad en ese campo y Choquehuanca como líder indígena con
fuerte arraigo social. Esta dupla permitió al MAS articular un discurso que combinaba
estabilidad, crecimiento y reivindicación cultural, lo que consolidó su base de apoyo en
el área rural y sectores populares urbanos.
En el caso de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa se enfrentó a un dilema estratégico:
por un lado, debía presentarse como la alternativa democrática al MAS; por otro, debía
diferenciarse de las posturas radicales de Camacho y el bloque cruceño, lo cual no era
cosa sencilla en el trópico. Aunque logró posicionarse en el eje urbano de La Paz,
Cochabamba y parte de Oruro, la falta de una estructura partidaria nacional limitó sus
posibilidades de generar un movimiento con verdadera penetración territorial. Esta
debilidad se reflejó en las dificultades para articular liderazgos locales y consolidar
alianzas sólidas con otros sectores opositores.
Creemos, por su parte, simbolizó la emergencia de un liderazgo regional que buscó
proyectarse a nivel nacional. Camacho y Pumari capitalizaron la narrativa de
“resistencia” frente al MAS y apelaron al orgullo cruceño, reforzando la idea de un
oriente boliviano pujante frente a un occidente dominado por el centralismo paceño. Sin
embargo, su discurso cargado de confrontación generó desconfianza en sectores
moderados del altiplano y valles, lo que les impidió ampliar significativamente su base
electoral más allá del eje Santa Cruz–Beni–Pando.
La presencia de partidos menores como FPV o Libre 21 cumplió más un rol testimonial
que competitivo. Estas agrupaciones, sin propuestas claras y con escasa presencia
mediática, terminaron fragmentando marginalmente el voto opositor, sin alterar de
manera sustancial la correlación de fuerzas. Su debilidad evidenció un sistema político
boliviano caracterizado por una fuerte concentración de poder en torno a pocos actores,
donde las candidaturas de “relleno” se convirtieron en parte de la dinámica, pero sin
capacidad de incidir en el resultado final.
En este escenario, también resulta clave comprender que la capacidad de los partidos no
solo depende de su propuesta mediática o de su estructura territorial, sino de su
habilidad para posicionarse dentro del espacio comunicacional. Como señala Castells
(2009), el poder en la sociedad contemporánea se disputa principalmente en el terreno
de la comunicación, donde los actores que logran instalar marcos de interpretación
tienen mayores posibilidades de influir en la opinión pública. En las elecciones de 2020,
el MAS aprovechó su experiencia y presencia mediática para proyectar un mensaje de
estabilidad y recuperación económica, mientras que Comunidad Ciudadana y Creemos
luchaban por consolidar un relato propio que lograra contrarrestar la narrativa
oficialista.
En conjunto, la elección de 2020 mostró cómo el MAS conservó una estructura sólida
basada en redes sindicales, organizaciones sociales y un discurso económico
convincente; cómo Comunidad Ciudadana intentó, sin éxito, articular una alternativa
nacional con base en la clase media urbana; y cómo Creemos emergió como un
proyecto regional con fuerte carga simbólica, pero sin consolidación nacional. Esta
configuración electoral reforzó la idea de un escenario político tripartito, aunque con
claros desequilibrios a favor del MAS.
2.3 Papel de los medios de comunicación tradicionales
Los medios de comunicación tradicionales desempeñaron un papel central en la
campaña electoral de 2020, aunque no exento de críticas. Televisoras como Unitel, ATB
y Bolivia TV, además de periódicos como Página Siete y La Razón, marcaron la agenda
mediática con coberturas que en muchos casos reflejaban sesgos políticos. En el caso de
la televisión, se mostraba más publicidad ciertos partidos, lo que sugería votar por un
candidato en específico.
Durante las elecciones anterior a esa fecha, las de 2019, los medios trataron de informar
y tratar de calmar a la gente. En esas fechas incluso los candidatos llamaron a hacer
movilizaciones pacificas.
Luego de las protestas en defensa del voto, el presidente Evo Morales convocó a
las organizaciones sociales con afines al MAS a “movilizaciones pacíficas”, para
defender sostuvo la democracia. El jefe de estado denunció una supuesta
intención golpista. Segales, E. (2019, 24 de octubre). Evo ve supuesto golpe y
llama a “Movilizaciones pacíficas”. Pagina Siete
Haciendo un análisis de los medios tradicionales, algunos resultan ser más
sensacionalistas, al exagerar las acciones que ocurrían es ese entonces. Los medios de
comunicación digitales, como ser el Tik Tok, You Tube, Facebook, eran consideradas
medios donde abundaba la falsedad. Sin embargo, los medios digitales, tuvieron mas
impacto en los jóvenes, ya que ellos estaban mas al día con esas aplicaciones. Pero para
la gente adulta, los medios tradicionales, seguían siendo la fuente de información mas
verdadera y donde no había muchas noticias falsas.
En zonas rurales, la radio comunitaria siguió siendo el principal medio de acceso a la
información, permitiendo que los mensajes de los candidatos llegaran a sectores
históricamente marginados. Aunque con el transcurso del tiempo, las poblaciones
lejanas, ya pudieron tener información por la televisión y en algunos casos por el
celular. Sin embargo, en las ciudades, la televisión se consolidó como el medio más
influyente, aunque ya en competencia con las redes sociales.
La parcialidad percibida en algunos medios debilitó su credibilidad, fortaleciendo la
búsqueda de fuentes alternativas de información. Esto evidenció que, aunque los medios
tradicionales seguían siendo relevantes, ya no tenían el monopolio de la narrativa
electoral. Por otro lado, los medios digitales empezaron a tomar más terreno, obligando
a los candidatos a crear un perfil en esas páginas. En esos videos se mostraba a los
candidatos, siendo forzados a encajar en la nueva era tecnológica, para poder llegar a los
más jóvenes del país.
2.4 Impacto de las redes sociales en la desinformación
El 2020 fue el año en que las redes sociales se consolidaron como un espacio decisivo
en la política boliviana. Plataformas como Facebook, Twitter y WhatsApp se
transformaron en escenarios de debate, propaganda y confrontación, donde los partidos
y candidatos disputaban la atención de los electores, sobre todo a los jóvenes.
La plataforma, en ese entonces más usada, era la del Twitter, donde se podía comentar
de manera libre y sin mucha restricción. Otras aplicaciones de comunicación, como ser
Facebook, se caracterizaba por ser información no confiable, pero podían aglomerar a
un gran número de personas, al tener la función de crear grupos, donde se podían
planear actos violentos o simplemente reuniones.
Sin embargo, este auge estuvo acompañado por un incremento de la desinformación.
Noticias falsas, cuentas falsas y campañas coordinadas de desprestigio circularon de
manera masiva, afectando la confianza ciudadana en la información política. Según
Zegada y Guardia (2018), el uso de las redes sociales en el campo político ha logrado
remover las estructuras de comunicación convencional, transformando mecanismos,
subjetividades y formas de interacción.
Los memes políticos se convirtieron en un recurso de resistencia simbólica y en un
medio para cuestionar a las autoridades. Aunque parecían triviales, lograron instalar
narrativas críticas que circularon velozmente entre los jóvenes. La desinformación
digital evidenció que el nuevo campo de batalla electoral ya no estaba solo en las plazas
públicas o en los medios tradicionales, sino también en los algoritmos y dinámicas
virales de internet.
Los memes políticos eran publicados en Facebook, donde se mostraban escenas cómicas
de los candidatos o donde se hacían la burla de las propuestas. El programa televisivo
que jugo con ese tipo de memes, fue ATB, en su espacio denominado “El país de las
maravillas”, pero fue descontinuado o cancelado.
2.5 Resultados electorales y análisis
Los resultados sorprendieron incluso a los analistas más optimistas del MAS. Luis Arce
ganó con el 55,1% de los votos, lo que le permitió imponerse en primera vuelta. Carlos
Mesa obtuvo un 28,8%, mientras que Luis Fernando Camacho alcanzó el 14%. Los
demás partidos no superaron el 2%.
El análisis regional mostró que el MAS obtuvo una victoria contundente en los
departamentos del occidente y áreas rurales, mientras que la oposición mantuvo fuerza
en el eje urbano del oriente y en sectores de clase media. Esta configuración reflejó una
fractura política que persiste hasta hoy: un país dividido entre la hegemonía rural del
MAS y la resistencia urbana de la oposición.
La contundencia de la victoria disipó las acusaciones de fraude y permitió que el
proceso fuera reconocido tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, dejó
pendiente la tarea de construir puentes entre sectores enfrentados, ya que la polarización
política seguía presente en el discurso público. Dicho conflicto entre ambos bandos,
siguió estando, dividiendo al país en dos bandos, por así decirlo, aquellos que estaban a
favor de la izquierda y lo que apoyaban a la derecha.
En términos estructurales, los resultados también evidenciaron la capacidad del MAS
para reconstruir una narrativa de estabilidad económica y social frente a la
incertidumbre del gobierno transitorio. El énfasis en la figura de Arce como gestor del
“milagro económico” sirvió como un recordatorio colectivo de un pasado reciente de
bonanza que contrastaba con la crisis generada por la pandemia. Este anclaje en la
memoria social fue un factor decisivo para explicar el apoyo mayoritario.
Ya no hubo desconfianza por en los resultados, ya que estaba siendo legislada por
órganos, tanto nacionales como internacionales. Todo aquello para que hubiese una
mayor transparencia al momento de anunciar al ganador y no se repita lo que ocurrió en
las anteriores elecciones.
Además, la victoria mostró cómo el electorado boliviano tiende a buscar salidas
pragmáticas frente a la crisis. Más allá de afinidades ideológicas, amplios sectores
priorizaron la estabilidad y la seguridad frente a la incertidumbre. Como advierte
Castells (2009), “el poder se consolida cuando logra articular emociones colectivas con
proyectos políticos concretos” (p. 45). En ese sentido, el MAS consiguió articular
esperanza y memoria en una coyuntura de alta vulnerabilidad, asegurando así un triunfo
que superó todas las expectativas.
2.6 Reacciones nacionales e internacionales
En el plano interno, la victoria del MAS fue aceptada por la mayoría de los actores
políticos, aunque con reservas. La diferencia de más de 25 puntos sobre el segundo
candidato dejó poco espacio para cuestionamientos. Algunos sectores opositores
denunciaron la falta de condiciones igualitarias en la campaña, pero no hubo denuncias
masivas de fraude como en 2019. El mayor motivo por el cual no se presentaron quejas
acerca de las elecciones, fue porque estaba legislado por la ONU y siendo, en su
mayoría, transparente.
En el plano internacional, los observadores destacaron la transparencia del proceso. La
Unión Europea señaló que las elecciones fueron “limpias y bien organizadas”, mientras
que la ONU resaltó la alta participación ciudadana, que superó el 88%. El
reconocimiento internacional contribuyó a estabilizar el país y a legitimar al nuevo
gobierno. Lo que evito conflictos en el interior del país.
Gobiernos de la región, como Argentina y México, felicitaron rápidamente a Arce,
mientras que otros países adoptaron una postura más cautelosa, pero en general
aceptaron el resultado. Este reconocimiento fue fundamental para que Bolivia
recuperara cierta normalidad en su vida democrática.
Las reacciones también reflejaron un aprendizaje político tanto nacional como
internacional. Para Bolivia, el reconocimiento inmediato de los resultados fue un alivio
tras la crisis de legitimidad de 2019. Para los organismos internacionales, la experiencia
dejó la lección de que la transparencia en la comunicación del proceso y la presencia de
observadores son claves para sostener la confianza ciudadana. En este sentido, se
reforzó el rol del TSE como institución que debía garantizar reglas claras y resultados
creíbles.
Por otra parte, el respaldo internacional otorgó al gobierno de Arce un margen de
maniobra importante en sus primeros meses de gestión. Este capital político no solo
legitimó su victoria, sino que también envió un mensaje de confianza a la ciudadanía y a
los actores económicos. Como sostiene Torrico (1997), la comunicación política tiene
un carácter estratégico en la consolidación de procesos democráticos, ya que opera
como un puente de validación tanto dentro como fuera del país.
2.7 Motivos de las masacres de Senkata y Sacaba
Los sucesos de Senkata (El Alto) y Sacaba (Cochabamba) en noviembre de 2019
dejaron una herida abierta en la sociedad boliviana. En ambos casos, fuerzas de
seguridad reprimieron manifestaciones de sectores que protestaban contra el gobierno
transitorio, dejando más de 30 muertos y decenas de heridos.
Diversos informes de organismos internacionales, como la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH), calificaron estos hechos como masacres y señalaron
responsabilidades estatales. Para el MAS, estos episodios se convirtieron en un símbolo
de resistencia y en un argumento clave de su campaña electoral de 2020, donde
denunciaron la “violencia del gobierno de facto”.
Las masacres tuvieron un efecto político directo: consolidaron la narrativa del MAS
como defensor de la democracia y los derechos humanos, lo que contribuyó a movilizar
su base electoral y asegurar su retorno al poder.
En Sacaba el incidente ocurrió el 15 de noviembre, miles de campesinos del Chapare
intentaron llegar a Cochabamba. El puente Huayllani, en Sacaba, se volvió un lugar de
muerte. Página Siete reconoció testimonios de campesinos que dijeron que dispararon a
quemarropa, mientras La Razón habló de un enfrentamiento que dejó al menos nueve
muertos. La versión oficial decía que los manifestantes estaban armados, pero las
autopsias mostraron que las balas eran de armas militares. A diferencia de Senkata, no
hubo un solo portavoz, pero las federaciones cocaleras del Trópico defendieron a las
víctimas en conjunto.
En la entrevista que se realizo a uno de los internos del Hospital Viedma, que vivía en
Sacaba, declaró que hay dos versiones de ese hecho. La primera, es que los policías
fueron los que dispararon, con ordenes del estado. La otra teoría, es de que
francotiradores dispararon desde el lado de la policía, con ordenes de el expresidente
Evo Morales. En esta entrevista se resalta que había dos bandos, por así decirlo, el
primero que apoyaba al MAS, y el otro, que era antimasista.
En Senkata, el 19 de noviembre, el Ejército y la Policía intervinieron para desbloquear
una planta de gas. El resultado fue una masacre: murieron al menos diez personas. La
Razón publicó la versión oficial que decía que “no se disparó contra la población”,
mientras Página Siete mostraba imágenes de vecinos huyendo de las balas. Los
familiares se organizaron rápido: la Asociación de Víctimas de Senkata, liderada por
Gloria Fidelia Quisbert Ticona, se convirtió en la voz principal de los afectados. Junto a
ella, David Inca, activista de derechos humanos, llevó denuncias a organismos
internacionales para visibilizar la represión.
2.8 Lecciones aprendidas para la democracia y los modelos
Una de las principales lecciones que dejó el proceso electoral de 2020 fue la necesidad
de consolidar instituciones fuertes y autónomas, capaces de resistir la presión política.
La experiencia de 2019 mostró que cuando el árbitro electoral pierde credibilidad, toda
la estructura democrática se tambalea. En cambio, en 2020 el Tribunal Supremo
Electoral implementó mecanismos de comunicación directa y procedimientos de
transparencia que fortalecieron la confianza pública. Este aprendizaje resalta que no
basta con organizar elecciones periódicas: se requiere de instituciones independientes
que garanticen reglas claras y aceptadas por todos los actores.
Otra enseñanza se relaciona con el papel de la sociedad civil. La movilización
ciudadana, tanto en defensa del proceso electoral como en demanda de garantías
democráticas, evidenció que la participación no se limita al acto de votar. La presión
social fue determinante para que se concretaran las elecciones en un contexto de
pandemia e incertidumbre. Esto demuestra que la democracia boliviana no puede
pensarse sin un involucramiento activo de organizaciones sociales, sindicatos,
colectivos juveniles y movimientos urbanos que actúan como contrapeso frente a
posibles intentos de manipulación.
El uso de las redes sociales también dejó lecciones fundamentales. Si bien estas
plataformas funcionaron como herramientas de difusión y fiscalización ciudadana,
también fueron espacios donde circularon desinformaciones. Este fenómeno mostró la
necesidad de desarrollar políticas públicas orientadas a la enseñanza mediática y digital.
No se trata solo de controlar el flujo de noticias falsas, sino de formar ciudadanos con
capacidad crítica para evaluar la información que consumen. En este sentido, autores
como Castells, advierten que el poder en la sociedad red se construye en torno a la
capacidad de definir qué narrativas predominan en el espacio digital.
Asimismo, el proceso electoral de 2020 mostró que la democracia boliviana es
altamente dependiente de las coyunturas. Si bien el resultado electoral logró pacificar el
escenario político, las tensiones de fondo no desaparecieron. Los conflictos regionales y
la desconfianza hacia la política continúan siendo problemas estructurales. Esta
fragilidad implica que la democracia en Bolivia no puede darse por hecha: requiere un
ejercicio constante de construcción y reconstrucción, donde cada elección se convierte
en una prueba de legitimidad.
Otra lección relevante fue la importancia de la memoria histórica en el voto ciudadano.
Muchos bolivianos apoyaron al MAS no solo por simpatía partidaria, sino por la
evocación de un pasado de estabilidad económica y reducción de la pobreza. De la
misma forma, otros sectores respaldaron a la oposición porque veían en ella una
alternativa a la continuidad de un ciclo político prolongado. Esto muestra que las
elecciones no solo se definen por propuestas coyunturales, sino también por narrativas
históricas que conectan emociones colectivas con proyectos políticos.
Finalmente, los comicios de 2020 enseñaron que la democracia boliviana necesita
avanzar hacia un modelo más inclusivo y con más igualdad. La capacidad de generar
consensos, integrar a distintos sectores sociales y fomentar el debate público basado en
hechos verificables será crucial para consolidar un sistema político estable. En otras
palabras, la lección más importante es que la democracia no se reduce al acto electoral:
debe ser un proceso continuo de construcción social, institucional y cultural.
2.9 Proyección hacia el futuro en las Elecciones Generales del 2025
Las elecciones de 2025 se perfilan como un escenario donde las transformaciones
tecnológicas tendrán un rol decisivo. A diferencia de 2020, en el que la pandemia
condicionó la organización del proceso, en 2025 el reto principal será el uso intensivo
de la comunicación digital y la incorporación de nuevas herramientas como la
inteligencia artificial. Estas innovaciones amplifican las posibilidades de comunicación
política, pero también los riesgos de manipulación, desinformación y creación de
burbujas informativas. El desafío será garantizar un uso responsable de estas tecnologías
para fortalecer el debate democrático.
En este contexto, los medios tradicionales seguirán siendo importantes, aunque en un rol
diferente. La televisión, la radio y la prensa escrita continúan llegando a sectores rurales
y a poblaciones con menor acceso digital, lo que los convierte en actores centrales para
asegurar pluralidad informativa. Sin embargo, la batalla principal por la opinión pública
se librará en los entornos digitales. Allí se definirá no solo la imagen de los candidatos,
sino también la construcción de los marcos interpretativos que guiarán la percepción
ciudadana sobre los problemas del país.
La juventud universitaria ocupará un lugar estratégico en estas elecciones. Como
nativos digitales, los estudiantes no solo consumen información, sino que también
participan activamente en la producción de contenidos. Los memes, videos virales y
publicaciones en redes sociales son expresiones políticas que trascienden los espacios
tradicionales de militancia. En este marco, la percepción de los estudiantes de
Comunicación Social de la UMSA se convierte en un termómetro fundamental para
comprender cómo la nueva generación de comunicadores analiza, cuestiona y
reconfigura los discursos políticos.
Un aspecto clave de cara a 2025 será la capacidad de las instituciones electorales para
sostener su credibilidad en un contexto altamente polarizado. La transparencia, la
imparcialidad y la comunicación clara del Tribunal Supremo Electoral serán
condiciones imprescindibles para evitar escenarios de crisis como los de 2019. La
confianza ciudadana no se construye únicamente con resultados, sino con procesos que
transmitan seguridad y certidumbre desde el inicio hasta el final de la jornada electoral.
Las elecciones de 2025 no solo pondrán a prueba la fortaleza de los partidos políticos,
sino también la madurez de la ciudadanía para ejercer un voto informado y responsable.
La pluralidad informativa y el contraste de ideas deberían predominar sobre los
discursos de odio y la desinformación que tienden a fragmentar la cohesión social.
Por último, las proyecciones hacia 2025 también muestran la oportunidad de fortalecer
la democracia participativa. La tecnología, si se utiliza de manera inclusiva, puede abrir
nuevos espacios para el debate ciudadano, la transparencia gubernamental y el control
social. Como afirma Mota (2023), la inteligencia artificial podría convertirse en una
herramienta para mejorar la democracia participativa, siempre y cuando se utilice para
ampliar la calidad y equidad en el acceso a la información (p. 33). En este sentido, el
futuro electoral boliviano dependerá de la capacidad de combinar innovación
tecnológica con responsabilidad política y ética comunicacional.
Capítulo III
Elecciones Subnacionales 2021
3.1 Contexto político previo a las elecciones subnacionales
Tras la crisis política de 2019 que culminó con la renuncia de Evo Morales, Bolivia
enfrentó un escenario de polarización, desgaste institucional y desconfianza ciudadana.
Las tensiones entre actores políticos, movimientos sociales y organismos
internacionales marcaron el inicio del ciclo preelectoral. El país arrastraba
cuestionamientos sobre la transparencia electoral y la legitimidad de las autoridades, lo
que condicionó la percepción hacia los futuros comicios.
El gobierno transitorio asumió el desafío de reconstruir la normalidad democrática y
organizar nuevos procesos electorales en medio de tensiones. La planificación de las
elecciones subnacionales estuvo atravesada por críticas, dudas sobre la imparcialidad
institucional y una ciudadanía expectante. La autoridad electoral buscó transmitir
tranquilidad y dar continuidad a un calendario democrático ya afectado por los retrasos
y las incertidumbres.
El proceso electoral se está desarrollando con normalidad … estamos tomando
todas las previsiones para avanzar con normalidad. (8 de enero de 2021).
Salvador Romero, La Razón
La pandemia de COVID-19 se convirtió en un factor determinante del contexto previo a
las subnacionales. Se generaron debates sobre la pertinencia de postergar los comicios
debido al riesgo sanitario y a la capacidad estatal. Mientras algunos sectores exigían
cuidados extremos o aplazamientos, otros defendían la continuidad democrática bajo
protocolos. La preocupación ciudadana coexistía con la necesidad institucional de
garantizar derechos políticos.
El Tribunal Supremo Electoral impulsó regulaciones específicas para la campaña,
especialmente en redes sociales, para prevenir desinformación e irregularidades
comunicacionales. Se exigió el registro de cuentas oficiales, límites en la propaganda y
supervisión más estricta del contenido electoral. Estas medidas respondían a
experiencias previas de crisis comunicacional y buscaban mayor control sobre la
difusión digital.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) informó … deben registrar sus cuentas de
redes sociales Facebook, Twitter, Instagram y TikTok. (28 de diciembre de
2020). El Deber
La complejidad organizativa del proceso subnacional implicó la renovación de
autoridades en todos los niveles territoriales. La logística incluyó previsiones sobre
segundas vueltas, plazos de posesión y normas especiales. Misiones de observación y
organizaciones civiles identificaron desafíos administrativos y operativos, derivando en
advertencias sobre sobrecarga institucional y tiempos ajustados.
El reacomodo partidario tras 2019 marcó el escenario electoral. El MAS buscaba
recuperar espacios en gobiernos locales y departamentales, mientras fuerzas opositoras
nuevas y tradicionales intentaban consolidar liderazgos regionales. Los comicios
generaron expectativas nacionales e internacionales, especialmente en departamentos
estratégicos donde las disputas políticas definían el equilibrio territorial.
La etapa preelectoral también estuvo atravesada por conflictos legales sobre
candidaturas. Las inhabilitaciones generaron controversia en la opinión pública y
tensiones entre votantes y autoridades electorales. Algunos casos notorios afectaron la
dinámica de campaña y provocaron críticas sobre la imparcialidad y la interpretación
normativa dentro del proceso.
Las misiones de observación internacional jugaron un papel clave para reforzar la
legitimidad del proceso y monitorear el cumplimiento de estándares democráticos.
Informes preliminares destacaron avances y señalaron desafíos. La mirada externa
contribuyó a reconstruir confianza y evaluar posibles mejoras institucionales después de
la crisis electoral previa.
En conjunto, el contexto político previo a las subnacionales 2021 combinó polarización,
efectos de la crisis de 2019, presión sanitaria y ajustes normativos. La preparación
electoral estuvo marcada por disputas judiciales, reacomodo de fuerzas, controles
digitales y vigilancia internacional. Estas condiciones definieron las percepciones
ciudadanas y el clima político antes de la votación.
3.2 Organización y desarrollo del proceso electoral
El proceso electoral de 2025 en Bolivia representó uno de los acontecimientos políticos
más complejos y desafiantes desde la restauración democrática. En un contexto de crisis
económica, fragmentación partidaria y desconfianza institucional, la organización y el
desarrollo de los comicios exigieron una logística electoral rigurosa, supervisión
internacional y mecanismos transparentes que garantizaran la legitimidad del resultado.
El Órgano Electoral Plurinacional (OEP), como entidad responsable del proceso,
asumió la tarea de conducir unas elecciones marcadas por la tensión entre el recuerdo
del conflicto postelectoral de 2019 y la necesidad de consolidar la confianza ciudadana.
Como subrayó La Razón en su cobertura previa a los comicios, “el desafío del OEP era
garantizar un proceso confiable, con resultados rápidos y sin margen de duda sobre su
transparencia” (La Razón, 10 de agosto de 2025).
La elección se llevó a cabo el 17 de agosto de 2025, con la participación de
observadores de la Unión Europea, la ONU y organismos regionales. Este apartado
examina las etapas fundamentales del proceso electoral: la organización institucional, la
logística de votación, la fiscalización ciudadana y el desarrollo de la jornada electoral.
Logística y planificación instituciona
En La Razón, edición 2 de junio de 2025. El OEP inició la organización del proceso con
más de un año de anticipación, implementando un calendario electoral que contempló el
empadronamiento biométrico, la depuración del padrón, la habilitación de partidos y
alianzas, y la designación de jurados electorales. Según reportó La Razón, “la
actualización del padrón y la incorporación de nuevos votantes jóvenes fueron claves
para garantizar la transparencia y la inclusión en las elecciones de 2025
El organismo electoral desplegó un operativo nacional con más de 200.000 jurados
electorales y 35.000 recintos de votación, abarcando incluso zonas rurales y fronterizas.
Se introdujo un sistema de transmisión rápida de actas (TREP) mejorado
tecnológicamente, con el fin de evitar los problemas de opacidad y desconfianza que
habían marcado elecciones anteriores.
Asimismo, el OEP priorizó la capacitación de personal técnico y jurados,
implementando talleres de formación ciudadana y campañas informativas. Estas
acciones fortalecieron la percepción pública de que el proceso sería más controlado,
auditado y abierto al escrutinio ciudadano.
El proceso de inscripción de alianzas y candidaturas mostró un escenario de alta
competencia. La Razón, edición del 15 de julio del 2025, destacó que, por primera vez
en dos décadas, el Movimiento al Socialismo no logró consolidar un frente unificado”,
lo que derivó en una fragmentación interna y en la aparición de nuevas alianzas
políticas.
El proceso fue monitoreado por misiones de la OEA, la UE y la Carter Center, que
coincidieron en señalar que la votación fue “ordenada, segura y técnicamente bien
organizada”. Sin embargo, algunos reportes iniciales mencionaron retrasos en la
transmisión de resultados en zonas rurales.
De acuerdo con La Razón, el OEP logró consolidar el cómputo oficial en un
tiempo récord, sin incidentes graves ni denuncias de fraude, lo que marcó una
diferencia significativa respecto a procesos anteriores. La difusión de resultados
preliminares se realizó mediante plataformas digitales en tiempo real,
fortaleciendo la transparencia y la confianza pública. (La Razón 18 de agosto de
2025)
Uno de los pilares del proceso fue la participación activa de la sociedad civil.
Organizaciones como Observa Bolivia y Transparencia Electoral realizaron auditorías
paralelas al cómputo oficial, mientras que plataformas ciudadanas reportaron
irregularidades menores.
El OEP también implementó un mecanismo de control ciudadano en línea, que
permitió a los votantes consultar actas escaneadas y verificar los resultados de su
mesa. Este sistema de verificación pública fue reconocido por La Razón como
“una herramienta innovadora que fortalece la transparencia y el control social en
la democracia boliviana” (20 de agosto de 2025). La Razón
La combinación de supervisión nacional e internacional permitió reducir los niveles de
conflictividad postelectoral, reforzando la percepción de legitimidad institucional.
3.4 Estrategias de campaña y comunicación política
Las elecciones generales de 2025 en Bolivia se desarrollaron en un escenario de
marcada polarización política.
Según El País 2025, la campaña electoral se caracterizó por el retorno de estrategias
presenciales y un contacto más directo con el electorado, lo que reflejó la necesidad de
combinar métodos tradicionales y digitales para acercarse al votante.
Los medios documentaron diversas tácticas de campaña. El País (2025) indicó que
Rodrigo Paz optó por una estrategia de cercanía, recorriendo el país pueblo por pueblo y
evitando depender del marketing digital.
Evo Morales, tras su inhabilitación, “centró su comunicación en redes sociales llamando
al voto nulo, como una forma de protesta simbólica”, demostrando que ciertos líderes
pueden influir en la ciudadanía sin ser candidatos directos.
Los mensajes eran breves, emocionales y visuales, dirigidos principalmente a un
público joven. Sin embargo, la fundación advirtió sobre el aumento de desinformación y
contenidos manipulativos, lo que representa un desafío ético para la comunicación
política.
El Órgano Electoral Plurinacional publicó el “Reglamento de Propaganda y Campaña
Electoral”, estableciendo límites de gasto y reglas sobre el uso de medios.
Complementariamente, la Defensoría del Pueblo promovió la “comunicación política
responsable y libre de discursos de odio”, buscando garantizar mayor transparencia y
equidad en las campañas.
3.5 Rol de los medios de comunicación en el ámbito electoral
El rol de los medios de comunicación en el ámbito electoral constituye un eje central
para comprender cómo se configuran las dinámicas democráticas en Bolivia de cara a
las elecciones generales de 2025. La prensa, tanto tradicional como digital, no solo
cumple la función de difundir información, sino que también influye en la percepción
ciudadana sobre la legitimidad del proceso y la orientación del voto. En este sentido, el
estudio del papel mediático permite identificar los alcances y limitaciones de la
comunicación política en un escenario marcado por la polarización, la vigilancia
internacional y la creciente presencia de entornos digitales.
Parafraseando el informe de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea,
los comicios de 2025 se desarrollan en un contexto plural y competitivo, lo que obliga a
que los medios de comunicación garanticen el acceso de la ciudadanía a diversas voces
y propuestas políticas. Estos señalan que los medios cumplen un rol esencial en asegurar
que la ciudadanía acceda a información variada y equilibrada para ejercer un voto
informado.
Esto refleja la importancia de la prensa como intermediaria entre actores políticos y
sociedad civil. Sin embargo, este rol no está exento de tensiones. Según reportó Infobae,
el Tribunal Supremo Electoral sancionó a más de treinta medios por difundir
propaganda electoral anticipada, lo que generó un debate sobre los límites entre la
regulación necesaria para la equidad de la contienda y la restricción de la libertad
informativa. Como se indica.
La sanción evidenció el choque entre el derecho ciudadano a recibir información y las
reglas que buscan garantizar la neutralidad de los medios en época electoral. Este hecho
pone en evidencia que la prensa, además de informar, se convierte en un actor que debe
ajustarse a marcos normativos sin perder su independencia.
Otro aspecto crucial es la seguridad de los periodistas. Informes de la Defensoría del
Pueblo denunciaron agresiones físicas y amenazas contra trabajadores de la prensa
durante la cobertura electoral, demandando al Estado mayores garantías. En el mismo
sentido, la LatAm Journalism Review documentó que muchos reporteros cubrieron la
jornada con chalecos y cascos debido a los riesgos presentes en el terreno. Tal como
advierte este medio.
Estas situaciones revelan la vulnerabilidad de la labor periodística en contextos de
confrontación política. Asimismo, la transformación digital ha potenciado tanto las
oportunidades como los desafíos para los medios en el ámbito electoral. La circulación
de noticias falsas y la manipulación de contenidos en redes sociales han impulsado a
instituciones como la Fundación para el Periodismo a capacitar a comunicadores en
técnicas de verificación de datos. En paralelo, iniciativas como Observa Bolivia realizan
un monitoreo constante de la cobertura mediática, identificando tendencias y sesgos en
el tratamiento de la información electoral, lo que contribuye a un debate público más
transparente.
En conclusión, los medios de comunicación en las elecciones generales de Bolivia de
2025 se constituyen en actores decisivos para el fortalecimiento de la democracia. Su
papel no se reduce a transmitir noticias, sino que incluye garantizar el pluralismo
informativo, respetar las normas sobre propaganda electoral, vigilar el proceso,
enfrentar riesgos de violencia y combatir la desinformación digital. De esta manera, el
desempeño de la prensa incide directamente en la opinión pública, aporta a la
legitimidad de los resultados y fortalece la estabilidad democrática del país.
3.6 Resultados electorales y participación
Los resultados de las subnacionales mostraron una recomposición significativa del mapa
político boliviano. El MAS retuvo gobernaciones en zonas rurales y en departamentos
estratégicos como Cochabamba y Oruro, pero sufrió derrotas importantes en ciudades
clave como La Paz y El Alto. En Santa Cruz, la victoria de Luis Fernando Camacho
reforzó la idea de un liderazgo regional opositor.
En Cochabamba, el MAS logró consolidar nuevamente su fuerza política en la
gobernación, beneficiándose de su histórica base social en el área rural y del apoyo de
sindicatos cocaleros. Sin embargo, en el ámbito municipal, la fragmentación del voto y
el desgaste de los otros part6idos permitieron que candidatos de oposición capturaran
espacios urbanos clave. Esto evidenció la persistencia de una división entre campo y
ciudad, donde la identidad política se construye en torno a diferentes experiencias
socioeconómicas y mediáticas.
En Santa Cruz, los resultados marcaron un punto de inflexión. La victoria de Luis
Fernando Camacho en la gobernación y de aliados locales en municipios estratégicos
consolidó un bloque opositor con fuerte respaldo regional. La alta participación en el
departamento mostró no solo el rechazo al MAS, sino también una apuesta por un
liderazgo cruceño que se proyecta a nivel nacional. Esta dinámica refuerza la tesis de
Castells (2009) sobre cómo las identidades regionales se fortalecen en contextos de
redes sociales que permiten visibilizar narrativas alternativas a la hegemonía nacional.
En La Paz, los resultados sorprendieron con el triunfo de Iván Arias en la alcaldía
paceña. Este hecho demostró que la ciudadanía buscaba opciones más ligadas a la
gestión urbana que a los discursos ideológicos. La ciudad maravilla reflejó una
tendencia hacia un voto pragmático, donde la credibilidad del candidato y la cercanía
con la población fueron más decisivas que la militancia partidaria. Este escenario
evidenció que los electores paceños priorizaron la eficiencia administrativa frente a la
polarización.
La situación en El Alto fue diferente. A pesar de ser un bastión histórico del MAS, la
ciudad eligió a Eva Copa como alcaldesa, quien se presentó por una agrupación local
luego de haber sido marginada por la dirigencia del partido oficialista. Su victoria fue
interpretada como un voto de castigo hacia el MAS, pero también como una
reivindicación del electorado alteño frente a las estructuras centralizadas del partido. El
Alto mostró así la emergencia de liderazgos locales con fuerte conexión social y
legitimidad ciudadana, un fenómeno que abre nuevos escenarios políticos.
En Oruro, el MAS logró mantener control en la gobernación gracias a su base
campesina y minera, aunque en los municipios se observó un mayor nivel de
competencia electoral. La participación fue elevada y reflejó la importancia que la
ciudadanía orureña otorga al proceso democrático. No obstante, también se evidenció
que los partidos opositores aún carecen de estructuras sólidas para disputar hegemonía
en esta región, lo que otorga al MAS un predominio relativamente estable.
Finalmente, la participación electoral en estos departamentos mostró un patrón común:
el electorado boliviano está dispuesto a movilizarse cuando percibe que su voto puede
influir en el rumbo político de su región o municipio. Sin embargo, las decisiones no
fueron homogéneas, sino que respondieron a realidades locales, liderazgos emergentes y
narrativas mediáticas diferenciadas. Las subnacionales de 2021, en ese sentido,
confirmaron que Bolivia las dinámicas territoriales influyen de manera determinante en
el panorama nacional.
3.7 Reacciones y efectos pos-electorales
Tras los resultados, las reacciones evidenciaron el carácter comunicacional de la
política. Los vencedores se apresuraron a instalar discursos de legitimidad, mientras que
los derrotados justificaron los resultados mediante narrativas de supuesta parcialidad o
falta de cobertura. Este fenómeno mostró que las elecciones no concluyen con el conteo
de votos, sino que se extienden al terreno simbólico, donde los significados se disputan
intensamente.
Torrico (1997) explica que las reacciones políticas no se limitan al ámbito institucional,
sino que son batallas comunicativas donde los actores buscan imponer sentidos. En este
marco, los discursos no solo se producen desde los partidos, sino también desde medios
de comunicación, redes sociales y ciudadanía organizada. Las narrativas de celebración
y denuncia convivieron en el espacio público, produciendo un debate cargado de
polarización que reflejó la fragmentación de la sociedad boliviana.
Las redes sociales se convirtieron en un espacio central para procesar estas reacciones.
Allí, los discursos triunfalistas se encontraron con acusaciones de fraude, discriminación
o desigualdad en las condiciones de competencia. En Bolivia, la red se convirtió en un
espejo de la polarización y, al mismo tiempo, en un espacio donde se amplificaron
emociones más que argumentos racionales.
En el plano interno, las reacciones evidenciaron que los liderazgos emergentes, como
Eva Copa en El Alto o Luis Fernando Camacho en Santa Cruz, lograron instalar
narrativas de triunfo que reforzaron sus proyectos políticos locales. En contrapartida, el
MAS, pese a mantener presencia en varios departamentos, enfrentó un debate interno
sobre la selección de candidatos y la desconexión con sectores urbanos. Estas tensiones
mostraron que las reacciones pos-electorales también tienen un impacto en la
reorganización futura de los partidos.
Al mismo tiempo, las reacciones internacionales resaltaron la relativa normalidad del
proceso, lo que reforzó la percepción de que la democracia boliviana, a pesar de las
tensiones, mantiene mecanismos de legitimación funcionales. Organismos como la
ONU y la OEA destacaron la importancia de la alta participación ciudadana, lo que
ayudó a estabilizar la imagen del país tras la crisis de 2019. En suma, las reacciones
pos-electorales no solo expresaron emociones inmediatas, sino que proyectaron
escenarios de disputa política y comunicacional hacia el futuro.
3.8 Lecciones y proyecciones hacia las futuras elecciones
Las elecciones subnacionales de 2021 dejan lecciones valiosas. Primero, confirman que
la política boliviana está cada vez más descentralizada: los liderazgos locales tienen
capacidad de desafiar a las estructuras nacionales. Segundo, muestran que la
comunicación digital ya no es complementaria, sino central en las campañas. Tercero,
evidencian la necesidad de medios más plurales y críticos para fortalecer la democracia
y evitar la captura de narrativas por parte de élites políticas o económicas.
Mota (2023) proyecta que las próximas elecciones estarán atravesadas por el uso de
inteligencia artificial y algoritmos capaces de personalizar mensajes políticos. Esto
plantea un reto ético y formativo para los futuros comunicadores: comprender cómo
estas tecnologías moldean la opinión pública y pueden influir de manera sutil en las
decisiones electorales. El peligro de una manipulación invisible y segmentada refuerza
la urgencia de una ciudadanía con pensamiento crítico y herramientas para detectar
dinámicas de control algorítmico.
De cara a las elecciones generales de 2025, el desafío no será solo logístico o
administrativo, sino comunicativo: garantizar que la información sea veraz, plural y
accesible. Esto implica que, en Bolivia, la batalla electoral no se dará únicamente en las
urnas, sino en el terreno de las redes sociales, los medios de comunicación y las
emociones colectivas que se construyan durante la campaña.
Las proyecciones también deben considerar el rol de la juventud universitaria. Este
sector no solo es un grupo de votantes activos, sino también productores de discursos en
redes y futuros comunicadores con capacidad de incidir en la opinión pública. Su
percepción crítica sobre el impacto de los medios será fundamental para garantizar una
democracia más reflexiva y menos manipulada. En este sentido, la alfabetización
mediática y el compromiso ético de los estudiantes de Comunicación Social de la
UMSA representan un aporte estratégico para el futuro.
Finalmente, las lecciones de 2021 refuerzan la idea de que la democracia boliviana no
puede consolidarse sin una ciudadanía vigilante y un ecosistema mediático diverso. El
reto es doble: enfrentar la desinformación digital y promover narrativas inclusivas que
fortalezcan el debate público. Si estas lecciones son asumidas, las elecciones de 2025
podrán ser una oportunidad para avanzar hacia una democracia más sólida; si se
ignoran, el país corre el riesgo de repetir los errores de 2019, profundizando la
desconfianza y la fragmentación social.
CAPITULO IV
ELECCIONES NACIONALES DE BOLIVIA 2025
4.1. Contexto político y comunicacional previo a las elecciones nacionales 2025
El escenario político que antecede a las elecciones nacionales de 2025 se define por la
confluencia de una crisis económica real y una recomposición de dinámicas internas en
las fuerzas políticas tradicionales, lo que ha condicionado la agenda pública y la manera
en que los medios han venido construyendo la cobertura informativa. La crisis
macroeconómica, marcada por inflación, dificultades en el abastecimiento de
combustibles y tensiones cambiarias, desplazó el eje explicativo de la política nacional:
donde antes la polarización ideológica aparecía como el factor central, hoy predominan
las preocupaciones por la economía cotidiana y la gestión gubernamental.
La recomposición interna de los partidos, particularmente al interior del Movimiento al
Socialismo (MAS), añade una segunda dimensión a este contexto. Diversos análisis
periodísticos y reportes de prensa registraron tensiones en los procesos de selección de
candidaturas y disputas territoriales que anticipan una contienda con conflictos internos
visibles. Esto ha reducido los tiempos de campaña y deliberación pública. En síntesis, la
combinación de presiones económicas y luchas internas ha generado un clima de
incertidumbre que condiciona tanto las estrategias electorales de los partidos como la
atención de los medios hacia determinados temas.
En lo comunicacional, la prensa ha jugado un doble papel: por un lado, como proveedor
principal de información sobre la evolución económica y las disputas partidarias; por
otro, como constructor de la agenda electoral al priorizar ciertos tópicos por encima de
otros. Monitoreos realizados por organizaciones como Observa Bolivia y Noticias Fides
mostraron que en la etapa preelectoral un volumen sustantivo de la cobertura se
concentró en la conflictividad social y la economía, relegando a la periferia asuntos
como derechos sociales, medio ambiente o debates programáticos extensos.
La desigualdad en el acceso a los medios y a los espacios de comunicación constituye
otra arista crucial. Aunque el panorama mediático mantiene rasgos de pluralismo, la
capacidad de aparecer en prensa, radio y televisión depende en gran medida de la
capacidad económica y organizativa de candidaturas y alianzas. El Diario señaló lo
siguiente:
Candidatos con mayor financiamiento o respaldo territorial lograron una
presencia desproporcionada en la pauta informativa, mientras que candidaturas
emergentes enfrentaron barreras para acceder a espacios de difusión masiva.
(2025). Cobertura y efectos de la agenda preelectoral. El Diario
En consecuencia, la cobertura no siempre refleja proporcionalmente la diversidad de
propuestas políticas, y termina reforzando estructuras de poder mediático y económico
que inciden en la visibilidad pública de actores y programas.
La presencia de misiones de observación y el énfasis en la transparencia electoral han
marcado, asimismo, la forma en que se interpreta la cobertura mediática. La Unión
Europea destacó que:
Es fundamental que el ecosistema informativo garantice pluralismo y acceso
equitativo a la información para que la ciudadanía emita un voto informado.
(2025). Primeras conclusiones de la Misión de Observación Electoral en Bolivia.
Bruselas. Unión Europea
Sin embargo, estas misiones también advirtieron sobre riesgos de desinformación y
prácticas comunicacionales que pueden distorsionar la competencia.
Finalmente, el contexto comunicacional se complejiza por la convergencia entre medios
tradicionales y plataformas digitales. La proliferación de contenidos en redes sociales,
junto a la capacidad de viralización de noticias —verdaderas o falsas—, obligó a medios
y organizaciones civiles a priorizar la verificación de datos y la formación en fact-
checking. Esto muestra cómo se impone una estrategia comunicacional mixta: medios
tradicionales que mantengan estándares profesionales y plataformas digitales que
amplíen el acceso pero que, al mismo tiempo, sean objeto de controles éticos y técnicos
para evitar la distorsión informativa.
4.2. Estrategias de campaña y comunicación política
Los medios de comunicación desempeñan un papel determinante en el ámbito electoral,
pues actúan como mediadores entre los candidatos, los partidos políticos y la
ciudadanía. Su función principal es informar, pero en la práctica también configuran la
opinión pública, influyen en la agenda política y, en algunos casos, pueden llegar a
incidir en la decisión del voto. En las elecciones nacionales de Bolivia 2025, el rol de
los medios se vuelve aún más relevante, considerando el contexto digital, la
polarización política y el uso creciente de redes sociales como espacios de debate y
confrontación ideológica.
En primer lugar, los medios tradicionales como la televisión, la radio y la prensa escrita
— continúan siendo fuentes confiables de información electoral, especialmente para
sectores de la población con menor acceso a internet. Estos medios suelen cubrir los
debates, las entrevistas y las encuestas, contribuyendo a construir una narrativa política
que puede favorecer o perjudicar a determinados candidatos. Sin embargo, la
concentración mediática en manos de grupos económicos o políticos también plantea
riesgos, ya que puede afectar la objetividad y pluralidad de la información que llega al
público.
Por otro lado, las redes sociales han adquirido un papel central en las campañas políticas
contemporáneas. Plataformas como Facebook, X (antes Twitter), TikTok e Instagram
permiten a los candidatos comunicarse de manera directa con los votantes, sin
intermediarios. Esta comunicación directa ofrece ventajas, como la posibilidad de llegar
a públicos jóvenes o de construir una imagen más cercana y auténtica. No obstante,
también plantea desafíos éticos y comunicacionales, como la propagación de noticias
falsas, la manipulación emocional y el uso de algoritmos para segmentar el voto.
En el caso boliviano, los medios digitales y las redes sociales están modificando
profundamente las estrategias de comunicación electoral. Los candidatos ya no
dependen exclusivamente de los grandes medios para difundir sus mensajes, sino que
pueden generar contenido propio, viralizarlo y responder en tiempo real a las críticas o
rumores. Esto democratiza parcialmente el acceso a la opinión pública, pero también
puede fragmentarla, creando burbujas informativas donde cada grupo de votantes solo
consume contenidos que refuerzan sus creencias.
Asimismo, la ética periodística y la verificación de información cobran especial
importancia durante los procesos electorales. En contextos polarizados, los medios
tienen la responsabilidad de contrastar datos, evitar el sensacionalismo y garantizar un
tratamiento equilibrado de las distintas fuerzas políticas. El periodismo de calidad puede
contribuir a una ciudadanía más informada y crítica, mientras que la desinformación
puede debilitar la confianza en las instituciones democráticas y distorsionar el sentido
del voto.
Además, en el contexto actual, los medios comunitarios y alternativos también tienen
una presencia significativa, sobre todo en regiones rurales o en comunidades indígenas.
Estos medios permiten la participación ciudadana y la difusión de voces que
históricamente fueron marginadas por los grandes conglomerados mediáticos. Su aporte
es valioso porque amplía la diversidad informativa y refuerza la inclusión en el debate
democrático.
Por último, el desafío para los medios bolivianos en las elecciones de 2025 radica en
adaptarse a las nuevas lógicas comunicacionales sin renunciar a su función social.
Deben encontrar un equilibrio entre informar con rigor y adaptarse al lenguaje de las
redes, entre mantener su credibilidad y competir con la inmediatez del entorno digital.
En definitiva, el rol de los medios de comunicación en el ámbito electoral no se limita a
transmitir información: implica ser un puente entre la política y la sociedad, un espacio
de diálogo, crítica y construcción democrática.
En conclusión, los medios de comunicación —tradicionales y digitales— son actores
clave en los procesos electorales de Bolivia. Su influencia puede fortalecer la
democracia o debilitarla, según el uso ético y responsable que hagan de su poder
informativo. Por ello, resulta esencial fomentar un periodismo independiente, crítico y
comprometido con el interés público, que contribuya a elecciones más transparentes,
justas y participativas.
4.3. Resultados de la elección presidencial
El 17 de agosto de 2025, Bolivia celebró elecciones generales que definieron una
segunda vuelta presidencial histórica. Rodrigo Paz Pereira del Partido Demócrata
Cristiano lideró la votación con el 32,06% de los votos, seguido por Jorge Tuto Quiroga
con 26,70%. Samuel Doria Medina quedó en tercer lugar con 19,69%, quedando fuera
del balotaje. La jornada sorprendió a analistas y medios debido al cambio de liderazgo
nacional. La participación ciudadana se mantuvo alta, con largas filas en los centros de
votación. Los resultados marcaron el fin de casi 20 años de predominio del MAS.
El Deber (2025), señaló que “el senador tarijeño sorprendió al ubicarse primero con el
31,7% de los votos válidos, seguido por Jorge Quiroga (27,1%)”. La sorpresa de la
elección fue la consolidación de Rodrigo Paz como líder opositor frente a la antigua
hegemonía política. Doria Medina había liderado tradicionalmente en Tarija, pero a
nivel nacional no logró mantener su ventaja. La ciudadanía reaccionó con entusiasmo
ante la novedad de la contienda electoral. La expectativa se centró en cómo se definiría
la segunda vuelta.
En Tarija, Samuel Doria Medina consiguió el 39,2% de los votos, seguido por Quiroga
y Paz. Sin embargo, en el cómputo nacional, Paz logró superar a Doria Medina,
consolidando su posición para la segunda vuelta. Los votantes del exterior también
jugaron un papel decisivo, sumando diferencias de pocos cientos de votos. La diáspora
boliviana mostró un comportamiento activo en comparación con elecciones anteriores.
Tras la primera vuelta, Samuel Doria Medina reconoció públicamente su derrota y
anunció su apoyo a Rodrigo Paz. La condición establecida fue que el candidato más
votado no fuera del MAS, generando un bloque de unidad opositora. EL DEBER
reportó que cumpliré mi palabra de apoyar al candidato más votado, siempre que no sea
del MAS. Esta decisión tuvo impacto en la percepción de los votantes indecisos.
El TSE oficializó los resultados definitivos el 26 de agosto, ratificando la disputa entre
Paz y Quiroga. La autoridad electoral enfatizó que el proceso fue transparente y sin
irregularidades. El deber señaló que la autoridad electoral ratificó que no hubo
irregularidades y que los comicios fueron transparentes. Esto reforzó la confianza de los
votantes en la institucionalidad democrática. La comunidad internacional observó con
atención el desarrollo de los comicios. Los partidos políticos iniciaron la preparación
formal para la segunda vuelta. La cobertura mediática reflejó la tensión y la importancia
histórica de la elección.
La segunda vuelta se programó para el 19 de octubre de 2025, con Paz y Quiroga como
candidatos. El Deber explicó que este balotaje histórico se desarrolla en un contexto de
profunda crisis económica y división política en el país. La ciudadanía mostró interés en
las propuestas de ambos candidatos, especialmente en empleo y seguridad. Los partidos
impulsaron campañas intensas en redes sociales y medios tradicionales. La opinión
pública seguía cada debate y acto electoral. La estabilidad política dependía en gran
medida de los resultados finales. Los analistas consideraban que la segunda vuelta sería
un referente histórico.
4.4. Resultados en la Asamblea Legislativa Plurinacional
Correlación de fuerzas políticas en senadores y diputados y análisis del discurso de
legitimidad y gobernabilidad.
Imagina Bolivia en agosto de 2025, un país que por casi 20 años había estado bajo el
dominio del Movimiento al Socialismo (MAS), como una familia donde un solo jefe
mandaba en todo. Pero el 17 de agosto, durante las elecciones nacionales, todo dio un
vuelco inesperado. Los resultados fueron como un terremoto: el MAS perdió casi toda
su presencia en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), esa gran mesa donde
senadores y diputados deciden el futuro del país. De repente, el mapa político se
fragmentó, con bloques de centro y centroderecha subiendo al poder y creando una
mezcla caótica de fuerzas que nadie vio venir. Fue un punto de inflexión, el fin de una
era de hegemonía y el inicio de algo nuevo, incierto, como cuando un viejo puente se
rompe y hay que construir uno desde cero.
En esta investigación, nos enfocamos en dos partes clave de lo que pasó después.
Primero, la "correlación de fuerzas" en la ALP: cómo se repartieron los escaños entre
senadores y diputados, midiendo quién tiene más peso para aprobar leyes o bloquearlas.
Segundo, el discurso que surgió en el caos postelectoral, donde los nuevos líderes
hablaban de legitimidad –"el pueblo nos elegido, así que somos los válidos"– y de
gobernabilidad, es decir, cómo mantener el país estable sin que se arme un desmadre
total. datos del Órgano Electoral Plurinacional (OEP), noticias de medios bolivianos y
reportes internacionales, armamos una visión clara de este nuevo equilibrio
parlamentario y sus riesgos para la estabilidad institucional, usando como si
estuviéramos desarmando un rompecabezas para ver si las piezas encajan o si todo se va
a desmoronar.
Al final, estas elecciones no fueron solo números en una urna; marcaron el comienzo de
una novela política llena de alianzas frágiles y posibles choques, que podría definir si
Bolivia entra en una etapa de renovación o de puro lío. Es una lección de cómo el
cambio puede llegar de golpe, recordándonos que, en política, nada es para siempre
Resultados generales en la Asamblea Legislativa Plurinacional
Bolivia es después de las elecciones generales de 2025 como una fiesta donde nadie es
el dueño de la casa: todo se reconfiguró de una forma loca en la Asamblea Legislativa
Plurinacional (ALP). Según los números oficiales del Órgano Electoral Plurinacional
(OEP), seis partidos políticos y un grupo indígena lograron metros en el nuevo
Congreso, pero ninguno sacó la mayoría absoluta para mandar solos. Es como si el
poder se repartiera en pedacitos, obligando a todos a sentarse a negociar cada ley, cada
presupuesto y cada nombramiento importante. Nada pasa sin que unos y otros den su
brazo a torcer, un cambio total de cómo funcionaba antes.
En la Cámara de Diputados, con sus 130 sillas, el Censo Nacional de 2024 movió las
piezas en el tablero: Santa Cruz ganó un curul extra, mientras que Chuquisaca se quedó
con uno menos, lo que resalta cómo el oriente del país está ganando peso demográfico y
político, como un barrio que crece y empieza a pedir más voz en las decisiones (El
Alteño, 2025). Arriba, en la Cámara de Senadores, con 36 miembros –cuatro por cada
uno de los nueve departamentos–, la estructura se mantuvo igual, pero los colores
partidarios cambiaron por completo, como si hubieran repintado toda la casa de arriba
abajo.
El periódico La Razón lo pintó clarito: “la lista oficial de senadores y diputados electos
muestra una reconfiguración total del poder legislativo, donde nuevas alianzas y
partidos regionales ocuparon los espacios antes controlados por el MAS” (26 de agosto
de 2025). El resultado fue un Parlamento hecho un rompecabezas, plural y fragmentado,
sin que nadie sacara la mayoría absoluta para mandar solo. En el Senado, con sus 36
sillas, los grupos de centroderecha y centro armaron un bloque que parece fuerte, pero
depende de pactos con otros para no caer. Abajo, en la Cámara de Diputados con 130
escaños, el poder se repartió entre tres bandos principales: uno liberal-centrista, otro
regional que pide más autonomía, y minorías de cada departamento. Ahora, para
aprobar leyes, nombrar gente o pasar presupuesto, todos tienen que negociar como en
un mercado, sentándose a la mesa y cediendo un poquito cada uno –una dinámica de
consensos que hace que nada sea fácil ni rápido.
En conclusión, las elecciones de 2025 en Bolivia fueron como un vendaval que barrio
con lo viejo y dejó un panorama político totalmente nuevo, como si hubieran volteado la
mesa del juego entero. La presión de fuerzas en la Asamblea Legislativa Plurinacional
(ALP) gritó a los cuatro vientos el fin de esa era donde el MAS mandaba solo, y abrió la
puerta a un tiempo de charlas interminables y pactos de último minuto para que las
cosas avancen. Al mismo tiempo, el debate sobre legitimidad y gobernabilidad sacó a la
luz los obstáculos enormes que le esperan al nuevo gobierno: en un país tan polarizado,
como dos bandos en una cancha de fútbol que no se ponen de acuerdo, consolidar la
estabilidad institucional va a ser un malabarismo diario.
En este lío de pluralidad política, los nuevos líderes tendrán que caminar en la cuerda
floja, equilibrando esa legitimidad que les dio el voto con una gestión que realmente
funciona, sin fallos que hagan dudar a la gente. Porque al final, la gobernabilidad no se
gana a la fuerza ni con decretos; se arma poquito a poco, con consensos que duran y
confianza de la ciudadanía que se gana en el día a día. Para esta investigación, esto
cierra el círculo: las elecciones no solo cambiaron números en el Congreso, sino que
pusieron a prueba si Bolivia puede navegar esta fragmentación hacia un puerto estable o
si se queda dando vueltas en la tormenta.
4.5. Participación ciudadana y comportamiento electoral
Según el Tribunal Supremo Electoral (TSE, 2025), “la participación alcanzó el 85,7%
del padrón electoral”, evidenciando un alto compromiso ciudadano. Aun así, hubo un
leve aumento de abstención en áreas urbanas como Santa Cruz y El Alto, y el voto nulo
creció en sectores que rechazaban la oferta política (TSE, 2025).
Los elementos comunicacionales fueron decisivos para la orientación del voto. La FES
(2025) indicó que “las redes sociales funcionaron como un espacio de disputa
simbólica, donde los mensajes emotivos y de identidad regional tuvieron mayor impacto
que las propuestas programáticas”. En zonas rurales, la radio y la televisión siguieron
siendo los medios principales de información política.
El País (2025) observó que “la personalización del discurso político y la apelación a la
figura del liderazgo carismático fueron más eficaces que las plataformas ideológicas”,
evidenciando que los factores comunicacionales incidieron más que los contenidos
racionales en la decisión del elector.
El proceso electoral de 2025 en Bolivia mostró una comunicación política dinámica y
compleja, en la que la tecnología, la emocionalidad de los mensajes y la diversidad
cultural jugaron un papel importante. La alta participación refleja un fuerte compromiso
democrático, aunque persisten desafíos como la desinformación y la ética en la
comunicación. Para el futuro, garantizar campañas transparentes y responsables será
clave para fortalecer la confianza pública.
4.6. Representación de actores sociales en el proceso electoral
La representación de actores sociales en el proceso electoral boliviano de 2025 refleja
avances importantes, aunque con desafíos pendientes. Según Instantáneas Bolivia
(2025):
Por primera vez, las candidaturas femeninas titulares superaron a las masculinas,
con un 53 % frente a un 47 %. (2025). Mujeres superan a hombres en
candidaturas titulares para las elecciones 2025. Instantáneas Bolivia
Este hecho evidencia el impacto positivo de las normas de paridad y alternancia, aunque
persisten desigualdades en los cargos suplentes, donde los hombres todavía predominan.
Parafraseando a la Unión Europea (2025), la normativa electoral y la estructura de los
partidos limitan la participación directa de los pueblos indígenas y originarios,
obligándolos a competir mediante candidaturas colectivas y restringiendo así su
autonomía política y equidad en la contienda. No obstante, experiencias como la
organización indígena Bia Yuqui, que logró un escaño sin depender de un partido
tradicional, muestran avances hacia la representación autónoma y la ampliación de
espacios políticos para actores históricamente marginados.
La cobertura mediática en 2025 ha reproducido sesgos de género y limitado la
visibilidad de candidaturas indígenas, aunque se ha incrementado la atención
hacia las propuestas juveniles en redes sociales. (2025). Monitoreo de noticias
sobre las elecciones generales 2025. Observa Bolivia
Esto resalta que, a pesar de los progresos, la visibilidad y el acceso equitativo a la
competencia electoral siguen siendo desafíos clave.
4.7. Implicaciones políticas y comunicacionales de los resultados
El impacto de los resultados electorales de 2025 en Bolivia no solo se refleja en la
composición del poder legislativo y ejecutivo, sino también en la proyección de
liderazgos nacionales. Las figuras políticas que logran consolidar su presencia y
visibilidad mediática durante la campaña obtienen un efecto multiplicador que refuerza
su posición frente a la opinión pública. La Razón señaló que:
Existe el riesgo de que las clases medias … empiecen a cansarse de la crisis
económica. (2025) Cuando la crisis económica cambió la política boliviana. La
Paz. La Razón.
Este comentario evidencia cómo la percepción de la gestión económica influye
directamente en la legitimidad de los liderazgos emergentes y consolidados, generando
un efecto inmediato sobre la estrategia de comunicación de los partidos y la cobertura
mediática subsecuente.
En paralelo, los resultados electorales también imponen retos para la comunicación
social en la construcción democrática. La cobertura de prensa y la interpretación pública
de los comicios pueden fortalecer o debilitar la percepción de legitimidad del proceso.
Este hecho demuestra que el pluralismo electoral y la diversificación de opciones
políticas exigen a los medios un equilibrio informativo, donde se visibilicen las
diferentes fuerzas políticas y se propicie un debate democrático responsable. Asimismo,
obliga a los comunicadores sociales a diseñar estrategias que fomenten la confianza
ciudadana y el acceso equitativo a la información, esenciales para una consolidación
democrática sostenible.
En síntesis, las implicaciones políticas y comunicacionales de los resultados electorales
de 2025 en Bolivia comprenden tanto la consolidación de liderazgos como la necesidad
de garantizar una cobertura mediática equilibrada y transparente. Los medios, los
partidos y las organizaciones civiles deben asumir un rol activo en la construcción de un
espacio informativo que permita la participación ciudadana consciente y fortalezca la
legitimidad de las instituciones democráticas.
4.8 Rol de los medios de comunicación en el ámbito electoral
Los medios de comunicación desempeñan un papel determinante en el ámbito electoral,
pues actúan como mediadores entre los candidatos, los partidos políticos y la
ciudadanía. Su función principal es informar, pero en la práctica también configuran la
opinión pública, influyen en la agenda política y, en algunos casos, pueden llegar a
incidir en la decisión del voto. En las elecciones nacionales de Bolivia 2025, el rol de
los medios se vuelve aún más relevante, considerando el contexto digital, la
polarización política y el uso creciente de redes sociales como espacios de debate y
confrontación ideológica.
En primer lugar, los medios tradicionales como la televisión, la radio y la prensa escrita
continúan siendo fuentes confiables de información electoral, especialmente para
sectores de la población con menor acceso a internet. Estos medios suelen cubrir los
debates, las entrevistas y las encuestas, contribuyendo a construir una narrativa política
que puede favorecer o perjudicar a determinados candidatos. Sin embargo, la
concentración mediática en manos de grupos económicos o políticos también plantea
riesgos, ya que puede afectar la objetividad y pluralidad de la información que llega al
público.
Por otro lado, las redes sociales han adquirido un papel central en las campañas políticas
contemporáneas. Plataformas como Facebook, X (antes Twitter), TikTok e Instagram
permiten a los candidatos comunicarse de manera directa con los votantes, sin
intermediarios. Esta comunicación directa ofrece ventajas, como la posibilidad de llegar
a públicos jóvenes o de construir una imagen más cercana y auténtica. No obstante,
también plantea desafíos éticos y comunicacionales, como la propagación de noticias
falsas, la manipulación emocional y el uso de algoritmos para segmentar el voto.
En el caso boliviano, los medios digitales y las redes sociales están modificando
profundamente las estrategias de comunicación electoral. Los candidatos ya no
dependen exclusivamente de los grandes medios para difundir sus mensajes, sino que
pueden generar contenido propio, viralizarlo y responder en tiempo real a las críticas o
rumores. Esto democratiza parcialmente el acceso a la opinión pública, pero también
puede fragmentarla, creando burbujas informativas donde cada grupo de votantes solo
consume contenidos que refuerzan sus creencias.
Asimismo, la ética periodística y la verificación de información cobran especial
importancia durante los procesos electorales. En contextos polarizados, los medios
tienen la responsabilidad de contrastar datos, evitar el sensacionalismo y garantizar un
tratamiento equilibrado de las distintas fuerzas políticas. El periodismo de calidad puede
contribuir a una ciudadanía más informada y crítica, mientras que la desinformación
puede debilitar la confianza en las instituciones democráticas y distorsionar el sentido
del voto.
Un ejemplo claro es el papel que desempeñaron algunos medios bolivianos durante las
elecciones de 2019 y 2020. La cobertura mediática y las redes sociales influyeron
notablemente en la percepción de legitimidad del proceso electoral. A raíz de ello,
surgió un debate sobre el uso responsable de la información y la necesidad de que los
medios promuevan la transparencia y la convivencia democrática. Este aprendizaje será
fundamental de cara a las elecciones de 2025, donde la ciudadanía exige medios
imparciales, profesionales y conscientes de su influencia.
Además, en el contexto actual, los medios comunitarios y alternativos también tienen
una presencia significativa, sobre todo en regiones rurales o en comunidades indígenas.
Estos medios permiten la participación ciudadana y la difusión de voces que
históricamente fueron marginadas por los grandes conglomerados mediáticos. Su aporte
es valioso porque amplía la diversidad informativa y refuerza la inclusión en el debate
democrático.
Por último, el desafío para los medios bolivianos en las elecciones de 2025 radica en
adaptarse a las nuevas lógicas comunicacionales sin renunciar a su función social.
Deben encontrar un equilibrio entre informar con rigor y adaptarse al lenguaje de las
redes, entre mantener su credibilidad y competir con la inmediatez del entorno digital.
En definitiva, el rol de los medios de comunicación en el ámbito electoral no se limita a
transmitir información: implica ser un puente entre la política y la sociedad, un espacio
de diálogo, crítica y construcción democrática.
En conclusión, los medios de comunicación tradicionales y digitales son actores clave
en los procesos electorales de Bolivia. Su influencia puede fortalecer la democracia o
debilitarla, según el uso ético y responsable que hagan de su poder informativo. Por
ello, resulta esencial fomentar un periodismo independiente, crítico y comprometido con
el interés público, que contribuya a elecciones más transparentes, justas y participativas.
CAPITULO V
LECCIONES APRENDIDAS
5.1. Investigadora: Keydi Lluviamya Condori Santander
Yo, Keydi Lluviamya Condori Santander, desde que empecé la materia de Introducción
a la Investigación, he vivido una experiencia de aprendizaje muy diferente a lo que
había conocido antes. No solo aprendí teoría, sino que se me proporcionaron
"herramientas prácticas" para entender cómo se construye el conocimiento científico y
cómo mirar la realidad con una mirada crítica y bien fundamentada. Me di cuenta de
que investigar no es solo juntar información, sino saber hacer las preguntas correctas,
definir bien el problema, tener objetivos claros y seguir un método adecuado. Antes
pensaba que investigar era algo sencillo, pero ahora sé que es un proceso complejo que
requiere dedicación, responsabilidad y, sobre todo, mucha curiosidad.
Uno de los aprendizajes que más me marcó fue entender la importancia de observar con
atención y reflexionar. Aprendí a buscar fuentes confiables, a revisar lo que otros ya han
hecho y a construir un marco teórico que me ayude a interpretar lo que estudio.
También entendí que la metodología científica no es solo una lista de pasos, sino un
camino lógico que da sentido y validez a los resultados. Además, aprendí a organizar
mis ideas, a escribir con claridad y a respaldar cada afirmación con evidencia. Gracias a
las actividades y guías, mejoré mucho en la redacción académica, en el uso de citas y
referencias, y en pensar de forma más ordenada y crítica. Sé que esto no solo me servirá
en la universidad, sino también en mi vida profesional, porque ahora sé cómo analizar
problemas con profundidad y buscar soluciones basadas en información real, no solo en
opiniones.
El trabajo final fue un gran desafío, pero también una experiencia muy enriquecedora.
Me permitió poner en práctica todo lo que aprendí, desde elegir el tema hasta escribir el
informe. Al principio me costó definir bien el problema, porque no es fácil elegir un
tema que sea relevante y claro. Pero con las lecturas y las orientaciones, pude organizar
mejor mi trabajo, hacer objetivos específicos, plantear hipótesis coherentes y
seleccionar la información más adecuada. Cada etapa la búsqueda de información, el
marco teórico, la metodología y el análisis fue una oportunidad para aplicar lo que
aprendí en la teoría.
El rigor del proceso de investigación me ayudó a desarrollar habilidades personales
como la disciplina, la organización del tiempo y la constancia. Estas habilidades no
fueron objeto de enseñanza directa, sino que surgieron como subproductos necesarios
para gestionar con éxito la complejidad del proyecto. La exigencia de observar con
atención y reflexionar fortaleció mi pensamiento crítico y mi capacidad para cuestionar
la justificación de cada paso ejecutado, lo cual es fundamental para el quehacer
científico.
Creo que uno de los factores que hizo que aprendiera tanto fue la forma en que se llevó
la materia. El docente, Víctor Oporto, combinó muy bien la teoría con la práctica, y eso
me ayudó a entender para qué sirve lo que estábamos aprendiendo. Las clases estaban
bien organizadas, con explicaciones claras y ejemplos que hacían más fácil entender
conceptos que al principio parecían difíciles. A pesar de haber tenido considerablemente
clases asincrónicas considero que fueron demasiado dinámicas y coordinadas. Además,
el seguimiento y las correcciones mostraron que realmente les importaba nuestro
progreso, lo que creó un ambiente de confianza y participación. La comunicación fue
siempre abierta y cercana, lo que permitió resolver dudas rápido y recibir orientación
cuando la necesitaba.
Sentí que la materia no solo buscaba que aprendiéramos contenidos, sino que realmente
nos enseñaba a pensar, cuestionar y construir ideas con sentido. Esa mirada humanista
le dio un valor especial a todo lo que aprendí. Al terminar, sentí mucha satisfacción por
haber hecho un trabajo propio, con esfuerzo y dedicación. Más allá de la nota, lo más
valioso fue todo lo que aprendí en el camino. En resumen, esta materia me enseñó que
investigar es fundamental para crecer académica, científica y socialmente. Aprendí a
mirar la realidad con ojos críticos, a valorar el método y a entender que todo
conocimiento requiere búsqueda, reflexión y verificación. El trabajo final me mostró
que puedo llevar adelante un proceso de investigación completo, lo que fortaleció mi
capacidad de análisis, mi pensamiento crítico y mi compromiso con la universidad.
5.2. Investigadora: Bautista Ticona Bianca Daniela
Durante el desarrollo de la materia de Introducción a la Investigación, he aprendido una
gran variedad de conceptos fundamentales que me han permitido comprender mejor el
mundo de la investigación académica. Aprendí sobre el empirismo, el racionalismo, la
dialéctica marxista, los tipos de conocimiento como el sensorial y el científico, así como
la taxonomía de la investigación y sus diferentes tipos. Además, comprendí qué es la
metodología, el materialismo dialéctico, y las diversas técnicas de investigación que se
aplican tanto en trabajos de campo como en el análisis teórico. También adquirí
habilidades prácticas importantes, como el diseño de una investigación, el parafraseo, la
realización de citas textuales, la elaboración de bibliografías y la estructura adecuada
para escribir un ensayo. Todo este conocimiento me ha ayudado a entender no solo
cómo se construye una investigación, sino también cómo se valida y se comunica de
manera académica.
En cuanto a la conducción de la materia por parte del docente, considero que fue
excelente. Las clases fueron dinámicas y entretenidas, y me gustó mucho cómo nos
motivó a trabajar en grupo y a participar activamente. La manera en que el docente
combinó la teoría con ejercicios prácticos permitió que los contenidos fueran más
comprensibles y aplicables. Personalmente, sentí que esta metodología hizo que el
aprendizaje fuera más significativo, ya que no solo nos limitamos a leer y memorizar
conceptos, sino que también los aplicamos y discutimos en clase.
Respecto al trabajo en grupo con mis compañeros, debo admitir que fue un poco
estresante en algunos momentos. Aprender a colaborar y coordinarse no siempre es
fácil, y hubo situaciones donde surgieron diferencias de opinión o dificultades para
organizar las tareas. Sin embargo, esta experiencia me enseñó la importancia del trabajo
en equipo y cómo se puede aprender de los demás, incluso de aquellos con quienes
resulta más complicado interactuar. Particularmente, disfruté trabajar con algunos
compañeros más que con otros; hubo un chico en el grupo que fue bastante “castroso”,
lo que generó algunas risas y anécdotas durante el trabajo, pero en general, logramos
cumplir con nuestras responsabilidades y alcanzar los objetivos del proyecto. Creo que
estas experiencias son valiosas porque reflejan la realidad de cualquier entorno laboral o
académico, donde no siempre todos los miembros trabajan de la misma manera, pero el
resultado final depende del esfuerzo colectivo.
En conclusión, la materia de Introducción a la Investigación me proporcionó
herramientas teóricas y prácticas muy útiles, fortaleció mi capacidad de análisis y
escritura académica, y me permitió experimentar la dinámica de trabajo en equipo. La
conducción del docente fue acertada y motivadora, y aunque el trabajo grupal tuvo sus
retos, aprendí a adaptarme, coordinarme y valorar la contribución de cada miembro.
Esta experiencia me deja con una sensación positiva y con mayor confianza para
enfrentar futuros proyectos de investigación, tanto individuales como colectivos.
5.3. Investigador: Cristofer Ernesto López Ticona
Yo, Cristofer Ernesto López Ticona, desde que empecé la materia de Introducción a la
Investigación, viví una experiencia de aprendizaje muy diferente a lo que había
conocido antes. No solo aprendí teoría, sino que también me dieron herramientas
prácticas para entender cómo se construye el conocimiento científico y cómo mirar la
realidad con una mirada crítica y bien fundamentada. Me di cuenta de que investigar no
es solo juntar información, sino saber hacer las preguntas correctas, definir bien el
problema, tener objetivos claros y seguir un método adecuado.
Uno de los aprendizajes que más me marcó fue entender lo importante que es observar
con atención y reflexionar. Antes pensaba que investigar era algo sencillo, pero ahora sé
que es un proceso complejo que requiere dedicación, responsabilidad y, sobre todo,
mucha curiosidad. Aprendí a buscar fuentes confiables, a revisar lo que otros ya han
hecho ya construir un marco teórico que me ayude a interpretar lo que estudio. También
entendí que la metodología científica no es solo una lista de pasos, sino un camino
lógico que da sentido y validez a los resultados
Además, aprenderé a organizar mis ideas, a escribir con claridad ya respaldar cada
afirmación con evidencia. Gracias a las actividades y guías, mejoré mucho en la
redacción académica, en el uso de citas y referencias, y en pensar de forma más
ordenada y crítica. Esto no solo me servirá en la universidad, sino también en mi vida
profesional, porque ahora sé cómo analizar problemas con profundidad y buscar
soluciones basadas en información real, no solo en opiniones.
Creo que uno de los factores que hizo que aprendiera tanto fue la forma en que se llevó
la materia. El docente, Víctor Oporto, combinó muy bien la teoría con la práctica, y eso
nos ayudó a entender para qué sirve lo que estábamos aprendiendo. Las clases estaban
bien organizadas, con explicaciones claras y ejemplos que hacían más fácil entender
conceptos que al principio parecían difíciles. A pesar de haber tenido considerablemente
clases asincrónicas considero que fueron demasiado dinámicas y coordinadas. Además,
el seguimiento y las correcciones mostraron que realmente les importaba nuestro
progreso, lo que creó un ambiente de confianza y participación.
También destacó que la comunicación con el docente fue siempre abierta y cercana, lo
que permitió resolver dudas rápido y recibir orientación cuando la necesitábamos. Esa
disposición a acompañarnos en todo el proceso fue clave para mantenernos motivados y
comprometidos. Sentí que la materia no solo buscaba que aprendiéramos contenidos,
sino que realmente nos enseñaba a pensar, cuestionar y construir ideas con sentido. Esa
mirada humanista le dio un valor especial a todo lo que aprendí.
El trabajo final fue un gran desafío, pero también una experiencia muy enriquecedora.
Me permitió poner en práctica todo lo que aprendí, desde elegir el tema hasta escribir el
informe. Al principio me costó definir bien el problema, porque no es fácil elegir un
tema que sea relevante y claro. Pero con las lecturas y las orientaciones, puedo
organizar mejor mi trabajo, hacer objetivos específicos, plantear hipótesis coherentes y
seleccionar la información más adecuada.
Este proceso también me ayudó a desarrollar habilidades personales como la disciplina,
la organización del tiempo y la constancia. Cada etapa —la búsqueda de información, el
marco teórico, la metodología y el análisis— fue una oportunidad para aplicar lo que
aprendí en la teoría. Al terminar, sentí mucha satisfacción por haber hecho un trabajo
propio, con esfuerzo y dedicación. Más allá de la nota, lo más valioso fue todo lo que
aprendí en el camino.
En resumen, esta materia me enseñó que investigar es fundamental para crecer
académica, científica y socialmente. Aprendí a mirar la realidad con ojos críticos, a
valorar el método ya entender que todo conocimiento requiere búsqueda, reflexión y
verificación. La forma en que se llevó la materia fue clave para que todo esto fuera
posible, porque siempre tuvimos apoyo y guía. Y el trabajo final me mostró que puedo
llevar adelante un proceso de investigación completo, desde la idea inicial hasta
presentar resultados. En conjunto, esta experiencia fortaleció mi capacidad de análisis,
mi pensamiento crítico y mi compromiso con la universidad.
5.4. Investigador: Gutiérrez Guzmán Carlos Daniel
Durante esta materia de Introducción a la Investigación aprendí mucho más de lo que
esperaba. Desde mi incorporación, comprendí que investigar no se trata solo de
recopilar información o copiar textos de Internet, sino de un proceso más profundo que
implica observar, analizar, reflexionar y sacar conclusiones propias. Aprendí que toda
investigación parte de una duda, una curiosidad o un problema que queremos entender
mejor. En este sentido, la materia me ayudó a desarrollar una mirada más crítica sobre
los temas sociales, políticos y culturales que nos rodean.
En el desarrollo del trabajo de investigación sobre las Elecciones Nacionales, aprendí
cómo se puede aplicar todo lo visto en clase a un tema real y actual. Este trabajo me
permitió conocer más sobre cómo funciona el sistema democrático de nuestro país,
cómo se organizan las elecciones, el papel de los partidos políticos y la participación de
los ciudadanos. Me di cuenta de que investigar sobre las elecciones no solo es entender
cifras o resultados, sino también analizar las actitudes, pensamientos y emociones que
surgen en la población durante este proceso. Fue interesante descubrir cómo la
información y los medios de comunicación influyen en la opinión pública, y cómo la
investigación puede ayudarnos a entender mejor la conducta social y política de la
gente.
También aprendí que toda investigación necesita una buena planificación. No basta con
tener un tema interesante, sino que hay que definir bien los objetivos, plantear las
preguntas de investigación y buscar fuentes confiables. En nuestro trabajo sobre las
Elecciones Nacionales, tuvimos que organizar la información, analizar diferentes
perspectivas y elaborar conclusiones que realmente aporten algo. Esto me enseñó a ser
más ordenado, responsable y crítico con los datos que utilizo. Entendí que investigar es
un proceso que requiere paciencia, tiempo y compromiso, pero que al final deja una
gran satisfacción.
Sobre la conducción de la materia por parte del docente, considero que fue positiva. El
profesor nos acompañó paso a paso en cada etapa del trabajo, explicando con claridad lo
que debíamos hacer y orientándonos para mejorar. Su forma de enseñar fue dinámica,
combinando teoría con práctica, lo que hizo que las clases no fueran aburridas. Además,
valoré que siempre estuviera dispuesto a responder preguntas y corregir nuestros
errores, porque eso nos permitió avanzar y mejorar constantemente. A veces las
correcciones eran estrictas, pero entendí que el objetivo era que aprendiéramos a hacer
las cosas bien, y eso me ayudó a tomar más en serio el proceso de investigación. Creo
que su exigencia fue parte fundamental para que aprendiera a trabajar con más
disciplina y responsabilidad.
En cuanto al trabajo en grupo con mis compañeros, fue una experiencia muy
enriquecedora. Al principio costó un poco organizarnos, porque todos teníamos
diferentes horarios y maneras de trabajar, pero poco a poco aprendimos a coordinarnos
mejor. Cada integrante del grupo aportó algo diferente: algunos eran buenos buscando
información, otros redactando y otros presentando las ideas. Yo traté de contribuir con
lo mejor de mí, participando activamente y ayudando a que todo saliera bien. Esta
experiencia me hizo comprender que el trabajo en grupo no siempre es fácil, pero que
con comunicación y respeto se pueden lograr buenos resultados. También aprendí que
en una investigación el trabajo en equipo es fundamental, porque cada punto de vista
aporta algo nuevo y ayuda a construir una visión más completa del tema.
5.5. Investigador: Pinto Vega Sergio Raúl
Durante esta materia de Introducción a la Investigación aprendí mucho más de lo que
esperaba. Desde mi incorporación, comprendí que investigar no se trata solo de
recopilar información o copiar textos de Internet, sino de un proceso más profundo que
implica observar, analizar, reflexionar y sacar conclusiones propias. Aprendí que toda
investigación parte de una duda, una curiosidad o un problema que queremos entender
mejor. En este sentido, la materia me ayudó a desarrollar una mirada más crítica sobre
los temas sociales, políticos y culturales que nos rodean.
En el desarrollo del trabajo de investigación sobre las Elecciones Nacionales, aprendí
cómo se puede aplicar todo lo visto en clase a un tema real y actual. Este trabajo me
permitió conocer más sobre cómo funciona el sistema democrático de nuestro país,
cómo se organizan las elecciones, el papel de los partidos políticos y la participación de
los ciudadanos. Me di cuenta de que investigar sobre las elecciones no solo es entender
cifras o resultados, sino también analizar las actitudes, pensamientos y emociones que
surgen en la población durante este proceso. Fue interesante descubrir cómo la
información y los medios de comunicación influyen en la opinión pública, y cómo la
investigación puede ayudarnos a entender mejor la conducta social y política de la
gente.
También aprendí que toda investigación necesita una buena planificación. No basta con
tener un tema interesante, sino que hay que definir bien los objetivos, plantear las
preguntas de investigación y buscar fuentes confiables. En nuestro trabajo sobre las
Elecciones Nacionales, tuvimos que organizar la información, analizar diferentes
perspectivas y elaborar conclusiones que realmente aporten algo. Esto me enseñó a ser
más ordenado, responsable y crítico con los datos que utilizo. Entendí que investigar es
un proceso que requiere paciencia, tiempo y compromiso, pero que al final deja una
gran satisfacción.
Sobre la conducción de la materia por parte del docente, considero que fue positiva. El
profesor nos acompañó paso a paso en cada etapa del trabajo, explicando con claridad lo
que debíamos hacer y orientándonos para mejorar. Su forma de enseñar fue dinámica,
combinando teoría con práctica, lo que hizo que las clases no fueran aburridas. Además,
valoré que siempre estuviera dispuesto a responder preguntas y corregir nuestros
errores, porque eso nos permitió avanzar y mejorar constantemente. A veces las
correcciones eran estrictas, pero entendí que el objetivo era que aprendiéramos a hacer
las cosas bien, y eso me ayudó a tomar más en serio el proceso de investigación. Creo
que su exigencia fue parte fundamental para que aprendiera a trabajar con más
disciplina y responsabilidad.
En cuanto al trabajo en grupo con mis compañeros, fue una experiencia muy
enriquecedora. Al principio costó un poco organizarnos, porque todos teníamos
diferentes horarios y maneras de trabajar, pero poco a poco aprendimos a coordinarnos
mejor. Cada integrante del grupo aportó algo diferente: algunos eran buenos buscando
información, otros redactando y otros presentando las ideas. Yo traté de contribuir con
lo mejor de mí, participando activamente y ayudando a que todo saliera bien. Esta
experiencia me hizo comprender que el trabajo en grupo no siempre es fácil, pero que
con comunicación y respeto se pueden lograr buenos resultados. También aprendí que
en una investigación el trabajo en equipo es fundamental, porque cada punto de vista
aporta algo nuevo y ayuda a construir una visión más completa del tema.
Gracias a este trabajo, pude reflexionar sobre lo importante que es la colaboración y el
compromiso en un grupo. Aprendí que no se trata solo de cumplir con una tarea, sino de
aprender juntos, compartir ideas y apoyarnos para superar las dificultades. En
momentos en los que parecía que no avanzaríamos, la unión del grupo y la motivación
mutua fueron clave para seguir adelante. Al final, mirar nuestro trabajo terminado fue
motivo de orgullo, porque representó el esfuerzo conjunto de todos.
En resumen, esta materia me dejó muchos aprendizajes valiosos. No solo adquirí
conocimientos sobre cómo hacer una investigación, sino también sobre cómo pensar de
manera más crítica y reflexiva. El tema de las Elecciones Nacionales me permitió
entender mejor la realidad política de Bolivia y darme cuenta de la importancia de la
participación ciudadana. También me ayudó a fortalecer habilidades como la redacción,
el análisis y la interpretación de datos. Pero más allá de lo académico, esta experiencia
me enseñó a trabajar en equipo, a ser perseverante y a valorar el esfuerzo colectivo.
5.6. Investigadora: Aranda Tapia Grisel Susan
Durante el desarrollo de la materia de Introducción a la Investigación adquirí una
comprensión profunda sobre la relación entre comunicación y poder, y cómo los
discursos políticos moldean la percepción pública. Aprendí que la comunicación
política no solo transmite información, sino que también crea sentido, identidad y
confianza entre líderes y ciudadanía. La investigación que realicé sobre las elecciones
de Bolivia en 2025 me permitió observar de forma concreta cómo los candidatos
emplean distintas estrategias para influir en el electorado, combinando la comunicación
tradicional con las nuevas herramientas digitales.
Entendí que detrás de cada discurso hay un mensaje planificado para generar impacto
emocional y conexión social, más allá de lo puramente racional. Uno de los
aprendizajes más valiosos fue comprender cómo los medios de comunicación, las redes
sociales y los discursos políticos influyen en las decisiones del voto y en la percepción
de la ciudadanía. Analizar las elecciones bolivianas de 2025 me permitió darme cuenta
de que la comunicación política no solo busca persuadir, sino también generar confianza
y credibilidad entre los votantes.
Comprendí que el elector actual es más crítico, busca información, contrasta fuentes y
evalúa la coherencia de los mensajes, lo que hace que la transparencia y la veracidad
sean fundamentales en cualquier campaña. Al mismo tiempo, esta investigación me
enseñó a reconocer la importancia de la participación ciudadana como pilar de la
democracia. Aprendí a analizar críticamente el comportamiento electoral, el papel de los
medios y la influencia de las redes sociales en la toma de decisiones. Este proceso me
permitió fortalecer mis habilidades de redacción académica, análisis crítico y selección
de fuentes confiables, además de desarrollar una postura reflexiva frente a la
información, identificando posibles manipulaciones, riesgos o desinformación.
En síntesis, la investigación me ayudó a comprender que la comunicación política no
solo tiene fines electorales, sino que también cumple una función educativa: permite
que la sociedad entienda mejor su propio poder dentro del sistema democrático y
fomenta un pensamiento crítico sobre la realidad política y social. Asimismo,
contribuyó a mi crecimiento intelectual y personal, despertando un interés más profundo
por la investigación social y política, así como por la importancia de la participación
activa de los ciudadanos en los procesos democráticos. Mi percepción sobre la
conducción del docente.
Desde el inicio del semestre, la conducción del docente fue fundamental para que este
proceso de aprendizaje fuera significativo y enriquecedor. Su forma de enseñar combinó
claridad, dinamismo y compromiso, logrando que cada clase no solo se limitara a la
exposición de conceptos, sino que se convirtiera en un espacio de reflexión crítica y
participación activa. Me llamó especialmente la atención cómo lograba vincular la
teoría con ejemplos reales de la política boliviana, permitiéndonos observar la
aplicación práctica de los conceptos y facilitando la comprensión de temas que, en un
principio, parecían abstractos o complejos. Gracias a esto, pude entender de manera más
concreta cómo funcionan las estrategias de comunicación política, la participación
ciudadana y el comportamiento electoral. El docente fomentó constantemente el
pensamiento crítico, motivándonos a cuestionar la información que consumimos
diariamente y a no conformarnos con respuestas superficiales. Cada clase era un espacio
de diálogo abierto donde se valoraban todas las opiniones, promoviendo debates
respetuosos que nos ayudaban a contrastar nuestras ideas con las de nuestros
compañeros. Personalmente, esto me permitió construir un criterio más sólido y
sentirme más segura al expresar mis reflexiones.
5.7. Investigador: Ángel Daniel Coca Ayala
Mi persona, en el transcurso del año y de la materia, ha podido desarrollar cualidades
aptas para poder cumplir con cualquier trabajo académico de investigación. La materia
no solo me permitió adquirir conocimientos teóricos, sino también fortalecer
habilidades prácticas que considero fundamentales para mi formación. En general, fue
balanceada en lo práctico y lo teórico, aunque en lo personal siento que faltó un poco de
teoría; sin embargo, esto fue subsanado por el libro de la materia, donde podías
consultar cualquier duda acerca de cómo realizar el trabajo. Esa ayuda del libro fue
fundamental para llevar adelante la investigación y poder presentar este trabajo final.
El trabajo en grupo fue bastante moroso, al menos en el momento de presentar el
proyecto de investigación, el cual fue más teórico que práctico. Ya estando en la última
fase, que fue más práctica, sirvió mucho haber fusionado grupos, ya que de esa manera
se alivió la carga y fuimos más personas. El hecho de realizar encuestas y entrevistas
resultó bastante didáctico, ya que implicó movimiento y contacto directo con la gente,
no solo en La Paz, sino también en otros departamentos. Mi persona viajó a la ciudad de
Cochabamba, en donde pude realizar una entrevista en el hospital Viedma. Aunque no
fue posible tomar fotografías por normas del lugar, la experiencia fue enriquecedora
porque me enfrenté a la logística real de la investigación, donde muchas veces no se
tiene acceso a todo lo que uno quisiera.
Ahí me enteré de datos bastante curiosos sobre la masacre de Sacaba, donde existe una
perspectiva diferente a la que solemos escuchar en otros espacios. Para los
entrevistados, fue mucho más trágica y llena de disputas, lo que me permitió desarrollar
dos visiones distintas sobre un mismo hecho. Esta experiencia me enseñó que la
investigación social no se limita a cifras o documentos, sino que también involucra
comprender las vivencias, emociones y relatos de las personas. Gracias a ello, entendí
que todo acontecimiento puede ser interpretado desde diversos ángulos y que es
necesario mantener una mirada crítica y objetiva al analizar la información.
Si no hubiese sido por la materia, no me habría enterado de aquellos hechos. La
realización de las encuestas, en cambio, fue más tardada, porque debía llevarse a cabo
en distintos días y coordinar con varias personas. Aun así, la práctica fue de gran
utilidad, ya que aprendí a organizarme mejor y a aplicar lo visto en clase. En el
momento de la redacción se me hizo más sencillo, porque ya sabía cómo citar y cómo
estructurar los apartados del trabajo. Con la fusión del grupo, además, el esfuerzo se
repartió de mejor manera: al tener más manos, se puede alcanzar un mejor resultado.
Ahora, al momento de presentar este documento final, puedo decir que ya cuento con la
capacidad de realizar un trabajo de investigación, aunque reconozco que todavía existen
falencias. Como estoy en primer año, considero que el nivel alcanzado es adecuado, y
en los cursos superiores podré ir perfeccionando y mejorando estas habilidades. Este
proyecto marcó el inicio de mi camino como investigador, y me deja con la convicción
de que cada experiencia, tanto teórica como práctica, suma en la construcción de un
perfil académico sólido y comprometido.
5.8. Investigador: Juan Daniel Mamani Canaviri
La experiencia de realizar la investigación titulada “Influencia de los medios de
comunicación durante las elecciones generales 2025; percepción en la carrera de
Ciencias de la comunicación social, UMSA” dentro de la materia de Introducción a la
Investigación fue un proceso enriquecedor que nos permitió no solo aprender sobre
nuestro tema de estudio, sino también crecer como equipo. Más allá de los resultados
académicos obtenidos, lo más valioso fue el camino recorrido junto a mis compañeros,
en el que cada uno aportó de distinta manera al desarrollo de la investigación.
Desde el inicio hasta la conclusión del trabajo, fue fundamental la participación de
Ángel Daniel Coca Ayala, nuestro jefe de grupo. Él asumió con mucha responsabilidad
el liderazgo y la organización del equipo. Su papel fue decisivo, ya que desde los
primeros pasos tomó el mando, orientándonos sobre las tareas y animándonos a cumplir
con cada una de las etapas propuestas por el docente. Ángel no solo demostró un gran
conocimiento sobre el tema, sino que también supo transmitir confianza y seguridad al
resto del grupo. En varias ocasiones, cuando surgían dudas o dificultades, fue él quien
dio la iniciativa y nos mostró que con compromiso era posible avanzar. Su liderazgo fue
clave para mantenernos unidos y enfocados en el objetivo, lo cual lo convierte en un
verdadero ejemplo de lo que significa ser un buen líder de grupo.
Por otra parte, Luis Alberto Cocarico Apaza se destacó por ser un compañero siempre
atento y dispuesto a colaborar. Su actitud positiva y responsable generó un buen
ambiente de trabajo. Cada vez que se distribuían las tareas, Luis demostraba interés y
predisposición para aportar, lo cual nos facilitaba organizarnos mejor como equipo. Su
constancia y compromiso hicieron que siempre tuviéramos un respaldo seguro en el
desarrollo de la investigación.
En lo personal, yo, Juan Daniel Mamani Canaviri, traté de mantenerme siempre atento a
las disposiciones del docente y a las necesidades del grupo. Considero que mi aporte
principal estuvo en la organización y en el cumplimiento de las orientaciones que el
licenciado nos brindaba. Siempre intenté contribuir de la mejor manera posible,
aportando ideas y colaborando en la redacción, análisis y orden de la información. Para
mí, esta experiencia fue muy significativa, ya que no solo aprendí de mis compañeros,
sino que también reforcé mi capacidad de responsabilidad y compromiso hacia un
trabajo en conjunto.
De manera similar, Enrique Ticona también tuvo una participación más discreta, pero
con la diferencia de que, especialmente hacia la etapa final, se esforzó bastante por dar
lo mejor de sí. Aunque sus aportes no fueron los más grandes, se nota que siempre tuvo
la intención de contribuir y no dejar de lado el trabajo en equipo. Ese esfuerzo final se
aprecia, ya que demostró que, aun con dificultades, la perseverancia es importante para
llegar a cumplir las metas.
Un aspecto que no puede quedar sin mención es el papel fundamental de nuestro
docente, el Lic. Víctor Oporto Ordoñez. Durante todo el año académico se mostró como
un profesor dedicado, paciente y comprensivo. Sus enseñanzas no se limitaron
únicamente al contenido de la materia, sino que también nos brindó consejos aplicables
a la vida, transmitiéndonos valores como la paciencia, la bondad, la responsabilidad y el
respeto. A lo largo de la investigación, el licenciado nos guió con claridad, resolvió
nuestras dudas y nos motivó a reflexionar más allá de lo académico. Personalmente,
estoy muy agradecido con su manera de enseñar, ya que me dejó aprendizajes que van
más allá del aula y que llevaré conmigo en mi formación profesional y personal.
En fin, la experiencia de trabajar en esta investigación fue una oportunidad de
aprendizaje integral. Cada miembro del grupo, con sus fortalezas y limitaciones,
contribuyó a la construcción de un proyecto que nos permitió comprender mejor el
impacto de las redes sociales en nuestra carrera y, al mismo tiempo, valorar lo
importante que es el trabajo en equipo. Reconocer el liderazgo de Ángel, la
responsabilidad de Luis, mi propio compromiso, el esfuerzo de Jhosep y Enrique, así
como la ausencia de Anahí, forman parte de una experiencia que nos hizo crecer.
Asimismo, el acompañamiento del Lic. Víctor Oporto fue esencial para guiarnos en este
proceso con paciencia y dedicación.
Este trabajo nos dejó claro que la investigación no solo es una actividad académica, sino
también un proceso de convivencia, de intercambio de ideas y de desarrollo de valores
que serán fundamentales en nuestra vida universitaria y profesional.
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Quispe, J. (2019, 24 de octubre). Movilización del MAS respalda a Evo y el
paro se siente más en 4 de 8 regiones. La Razón.
Segales, E. (2019, 24 de octubre). Evo ve supuesto golpe y llama a
“Movilizaciones pacíficas”. Página Siete.
Torrico, E. (1997). La Tesis en Comunicación. La Paz: Artes Gráficas Latinas
Weber, M. (1978). Economía y sociedad: Esbozo de sociología comprensiva.
Berkeley: University of California Press
Zegada, M. Guardia Crespo M. (2018). La vida política del meme. La Paz:
Plural
ANEXOS
TOTAL N. PREGUNTAS TOTAL SI TOTAL NO
18-25 23 6 ¿Usa redes sociales diariamente? 39 11
1. EDAD ¿Considera que las elecciones presidenciales de 2025 serán determinantes
26-35 27 7 para el futuro del país? 35 15
M 22 8 ¿Cree que los discursos de los candidatos influyen en su decisión de voto? 35 15
2. SEXO
¿Confía en la información que difunden los medios tradicionales (TV, radio,
F 25 9 prensa)? 19 31
P. 3 10 ¿Confía en la información que circula en redes sociales? 16 34
3. NIVEL DE ESCOLARIDAD
PR. 0 11 ¿Cree que existe manipulación mediática durante las campañas electorales? 37 17
SE. 16 12 ¿Considera que las noticias falsas (fake news) afectan la opinión pública? 38 12
T.M 4 13 ¿Ha cambiado de opinión política por algo que vio en redes sociales? 23 27
UNI. 21 14 ¿Piensa que los medios de comunicación son imparciales en época electoral? 22 28
.¿Cree que las redes sociales favorecen a algún candidato en particular?
PO 9 15 39 11
¿Ha visto discursos políticos que apelan más a la emoción que a propuestas
E 20 16 concretas? 40 10
4. ACTIVIDAD PRINCIPAL
[Link] 7 17 ¿Cree que los candidatos deberían debatir públicamente sus propuestas? 44 6
[Link] 10 18 ¿Considera que los medios cubren de forma equilibrada a todos los candidatos? 25 25
¿Piensa que los ciudadanos reciben suficiente información verificada para decidir
C 7 19 su voto? 19 31
I 4 20 ¿Cree que el actual nivel de polarización política afecta la convivencia social? 31 19
OTR 2 21 ¿Ha participado en manifestaciones o eventos políticos en el centro de La Paz? 15 35
¿Cree que los jóvenes son más influenciados por las redes sociales que los
5. LUGAR DE
[Link] 22 22 39 11
RESIDENCIA
adultos?
[Link] 20 23 ¿Piensa que la publicidad política en redes debería ser regulada? 40 10
O.M 8 24 ¿Considera que las encuestas influyen en la intención de voto? 32 18
25 ¿Confía en la transparencia del Tribunal Supremo Electoral? 19 31
26 ¿Cree que la educación mediática ayudaría a reducir la desinformación? 30 20
27 ¿Piensa que la propaganda negativa afecta la imagen de los candidatos? 40 10
28 ¿Considera que las elecciones de 2025 podrían generar conflictos sociales? 40 10
29 ¿Cree que su voto puede influir en el resultado electoral? 35 15
30 ¿Planea participar en las elecciones presidenciales de 2025? 41 9
N.
TOTAL PREGUNTAS TOTAL SI TOTAL NO
18-25 36 6 ¿Considera que la situación política actual de Bolivia es estable? 1 49
EDAD
1.
26-35 14 7 ¿Cree que existe polarización política en el país? 50 0
M 25 8 ¿Confía en que las elecciones generales 2025 serán transparentes? 1 49
2. SEXO
F 21 9 ¿Considera que el Tribunal Supremo Electoral actúa de manera imparcial? 5 45
P. 4 10 ¿Cree que los medios de comunicación tradicionales influyen en la opinión política de la población? 50 0
PR. 11 ¿Piensa que las redes sociales influyen más que los medios tradicionales en la opinión política? 47 3
ESCOLARIDAD
3. NIVEL DE
SE. 12 ¿Considera que la cobertura mediática de las elecciones es equilibrada entre todos los partidos? 4 46
T.M 6 13 ¿Cree que algunos medios favorecen a un partido político específico? 50 0
UNI. 44 14 ¿Confía en la información electoral que recibe a través de la televisión? 16 34
PO 15 ¿Confía en la información electoral que recibe a través de la radio? 16 34
E 44 16 ¿Confía en la información electoral que recibe a través de periódicos impresos o digitales? 16 34
[Link] 6 17
4. ACTIVIDAD
¿Confía en la información electoral que recibe a través de redes sociales? 6 34
PRINCIPAL
[Link] 18 ¿Considera que en Bolivia existe libertad de prensa plena? 1 49
C 19 ¿Cree que la propaganda política en medios afecta la decisión de voto de la población? 50 0
I 20 ¿Considera que la desinformación en redes sociales es un problema grave en el país? 50 0
OTR 21 ¿Cree que los medios cumplen un rol de vigilancia sobre el poder político? 46 4
[Link] 22 22
5. LUGAR
¿Piensa que el periodismo boliviano mantiene independencia frente al gobierno? 1 49
RESIDEN
[Link] 18 23
CIA
DE
¿Cree que los estudiantes de Comunicación Social tienen una visión más crítica sobre los medios? 49 1
O.M 10 24 ¿Considera que su formación académica influye en cómo analiza la información política? 50 0
25 ¿Cree que las encuestas electorales difundidas por medios influyen en la intención de voto? 47 3
26 ¿Considera que la cobertura mediática fomenta el debate democrático? 43 7
27 ¿Cree que la cobertura mediática puede aumentar la tensión política? 50 0
28 ¿Considera que los medios verifican adecuadamente la información antes de publicarla? 3 47
29 ¿Piensa que la presencia de periodistas en recintos electorales garantiza mayor transparencia? 48 2
30 ¿Cree que la calidad informativa en Bolivia ha mejorado en los últimos años? 1 49