REPUBLICA BOLIVARIANDE VENEZUELA
FEDERACION DE IGLESIAS EVANGELICA LIBRES PENTECOSTALES
DE VENEZUELA
INSTITUTO BIBLICO FIEL SALEN
DIRECCIÓN NACIONAL
Los Signos de Puntuación
Facilitador: Integrante:
Prof. Rosmary Padrino Yván José Oliveros
Francisco Blanco
San Juan de los Morros, Octubre 2022
A.- SIGNOS DE INTERROGACIÓN
Los signos de interrogación se encargan de enmarcar enunciados interrogativos,
por lo que estos sirven para representar gráficamente la entonación interrogativa de una
frase y trabajan para dar el sentido de incertidumbre, duda o pregunta de forma directa a
las oraciones, no así en las indirectas. En la mayoría de los idiomas se utiliza un único
signo de interrogación, que suele ir al final de la pregunta; Sin embargo, el español es el
único idioma que contiene signos dobles de interrogación. Es decir, existe un signo de
apertura (¿) y otro de cierre (?), que han de colocarse respectivamente al comienzo y al
final de una frase interrogativa.
En muchas ocasiones, los signos de interrogación pueden ir seguidos de
pronombres o adverbios interrogativos, más una preposición como en ¿Qué?; ¿cómo?;
¿cuándo?; ¿dónde?; ¿quién?; ¿con quién?; ¿por dónde?, y ¿por qué?.
Los signos de interrogación son signos de puntuación que indican una pregunta y
aparecen tanto al inicio como al final de una frase interrogativa. Se escriben pegados a la
primera y última palabra de la oración que enmarcan, y están separados por un espacio
de las palabras que los preceden o los siguen. No obstante, si lo que sigue al signo de
cierre es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos.
B.- SIGNOS DE EXCLAMACIÓN
Los signos de exclamación o de admiración están creados para encerrar
enunciados para poder expresar sentimientos de asombro o deslumbramiento. Como su
nombre los dice exclamación, esto significa un fuerte emociones para destacar o enfatizar
algo. Estos signos son esenciales en todos los dialectos al momento de hablar y
expresarse, ya que estos son importantes para dar la entonación justa a las frases. Los
exclamativos son utilizados para frases o enunciados de exclamación. En este caso, se
escriben de la siguiente manera, el signo de apertura con el punto hacia arriba y el signo
de cierre con el punto hacia abajo.
¡Estoy muy feliz que esté aquí!
¡Feliz cumpleaños Pablo!
¡Ay me dolió!
¡Esa es la actitud indicada!
¡Eres un amor!
Al igual que los signo de interrogación, estos son dos signos ortográficos dobles
(¡!) uno de apertura y otro de cierre. De esta manera en la lengua española no está
permitido ser utilizados por separados. En otras lenguas como el inglés, francés o italiano
suelen omitirse el signo de apertura. Sin embargo, esta práctica debe ser evitada para dar
ejemplo de la correcta ortografía.
¡Qué bueno es verte! ✓
¡Qué lindo día hace hoy! ✓
¡Buen día! ✓
Por otro lado, todos los signos de puntuación fueron creados para delimitar los
contextos y darle cierta pronunciación al momento de hablar. En este caso los
exclamativos necesitan una entonación sutil y distinta a las de los demás que le permita
transmitir el sentimiento exacto. Este tipo de entonación debe dar una especie de
afectividad y resonancia.
C.- PARENTESIS
El paréntesis es un signo ortográfico doble (de abertura y cierre) con la forma de
una línea curva dibujando una figura semicóncava ().Los paréntesis son usados, por lo
general, para insertar información complementaria o aclaratoria de la oración principal. De
este modo, entre los paréntesis podemos poner lo que no es parte central del mensaje,
aunque constituya una suerte de segundo discurso complementario.
Incisos, precisiones, ampliaciones, rectificaciones, acotaciones, entre otros enunciados,
pueden encerrarse entre paréntesis.
Los paréntesis actúan como un signo delimitador, pues permiten aislar y enmarcar
unidades lingüísticas, como palabras, grupos sintácticos, oraciones e, incluso, párrafos
enteros.
Los paréntesis son el mecanismo más general para las aclaraciones o comentarios
y pueden tener una extensión que va de una sola palabra a un párrafo entero; puede
incluso afectar a parte de una palabra, como en alternancias del tipo la(s) mesa(s), o por
el contrario abarcar una sección. Es posible que vayan al comienzo de un párrafo (al
contrario que las rayas), y también tener una mayor desvinculación sintáctica que los
incisos con comas.
Dada esta generalidad, no tienen una jerarquía claramente establecida en relación
con los otros signos para incisos y en función del caso podría optarse por un
agrupamiento u otro:
La guerra —que tuvo efectos devastadores en Rostock (Alemania)— permitió un
cambio en...
No tenía mucho a su favor (se granjeó —todo hay que decirlo— la enemistad del
pueblo entero) y por eso no tuvo más remedio que...
En matemáticas, los paréntesis sirven, principalmente, para especificar la jerarquía
de operaciones (orden en que deben resolverse) y para dar la referencia de una
coordenada. Por ejemplo:
En 4 + (2 · 3) = 4 + 6 = 10 se efectúa en primer lugar la multiplicación y al
resultado obtenido se le suman cuatro unidades.
En nomenclatura química no es raro que aparezcan paréntesis en nombres de
compuestos. Estos paréntesis pueden ir pegados a lo que antecede y sigue. Un ejemplo
es la nomenclatura de Stock:
Yes [Link] hidruro de fósforo (III)
Red [Link] hidruro de fósforo (III)
Se escribe un espacio antes del paréntesis de apertura y otro tras el paréntesis de
cierre. En cambio, la frase que va entre dichos signos no se separa con espacios, sino
que la primera palabra y la última de dicha frase van pegadas al signo correspondiente.
Si tras el paréntesis de cierre figura otro signo ortográfico (un punto, una coma,
etc.), no se escribirá un espacio entre ambos.
D.- PUNTOS SUSPENSIVOS
Signo de puntuación formado por tres puntos consecutivos (...) —y solo tres—,
llamado así porque entre sus usos principales está el de dejar en suspenso el discurso.
Se escriben siempre pegados a la palabra o el signo que los precede, y separados por un
espacio de la palabra o el signo que los sigue; pero si lo que sigue a los puntos
suspensivos es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos. Si los puntos
suspensivos cierran el enunciado, la palabra siguiente debe escribirse con mayúscula
inicial: El caso es que si lloviese... Mejor no pensar en esa posibilidad; pero si no cierran
el enunciado y este continúa tras ellos, la palabra que sigue se inicia con minúscula: Estoy
pensando que... aceptaré; en esta ocasión debo arriesgarme.
Los puntos suspensivos pueden utilizarse para marcar en el discurso distintas
cosas: una pausa, suspenso, vacilación, la supresión de parte de un texto, entre otras
cosas. A continuación te explicamos en detalle cómo usarlos y los motivos de su
utilización.
Para indicar una pausa en el discurso que expresa duda, vacilación, temor o
suspenso. Por ejemplo:
No me esperaba esto... Eh... Bueno...
Si supieras lo que me dijo...
Y cuando llegamos ahí no vimos a nadie. Pero oímos un ruido... detrás de los arbustos...
Y nos acercamos. Era él.
Para señalar una interrupción voluntaria en el discurso, ya que el resto se da por
conocido por el interlocutor. Por ejemplo:
De tal palo... Así que no me vuelvas a recordar que soy hijo de mi padre.
Buscamos el libro por todos lados. Hasta tratamos de contactar a la familia del autor...
Pero ya sabes cómo acabó todo.
Para evitar repetir títulos largos de una obra que debe volver a mencionarse a lo
largo de un texto. Por ejemplo: “El coronel no tiene quien le escriba es un relato
que cuenta la historia de una pareja anciana. La obra El coronel... es una de las
narraciones más famosas de su autor”.
Para evitar palabras o expresiones vulgares o malsonantes, pero insinuándolas
con los puntos suspensivos. Por ejemplo: ¡Qué hijo de p...! - Te puedes ir a la m...
Para dejar el enunciado en suspenso, independientemente del motivo. Por
ejemplo: “Pasó todo muy deprisa. La policía, los bomberos, los gritos de la gente...
En fin. No quiero seguir hablando de esto”.
Para hacer un énfasis expresivo, alargando entonativamente un texto. Por
ejemplo: “Me acordé de lo que me había dicho mi madre. 'Allá me oirás mejor.
Estaré más cerca de ti. Encontrarás más cercana la voz de mis recuerdos que la
de mi muerte, si es que alguna vez la muerte ha tenido alguna voz'. Mi madre… la
viva.”
Para indicar, en enumeraciones, que la lista queda abierta o resulta incompleta (es
equivalente a la palabra etcétera). Por ejemplo: “Vamos de vacaciones. Queremos
relajarnos, dar largos paseos, dormir hasta tarde, comer hasta reventar...”
Para indicar la ausencia de una palabra o fragmento en una cita textual. Por
ejemplo: “En un lugar de la Mancha (...), no ha mucho tiempo que vivía un
hidalgo”.
Para señalar que el fragmento citado no corresponde al inicio del enunciado. Por
ejemplo: “... tenía el sobrenombre de Quijada o Quesada”.
Para hacer notar que el fragmento citado continúa más allá de la última palabra
reproducida. Por ejemplo: “Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi
padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a
verlo...”
E.- DOS PUNTOS
Signo de puntuación (:) que representa una pausa mayor que la de la coma y
menor que la del punto. Detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue,
que siempre está en estrecha relación con el texto precedente. Se escriben pegados a la
palabra o el signo que los antecede, y separados por un espacio de la palabra o el signo
que los sigue.
Según la Real Academia Española, «es un signo de puntuación que representa
una pausa mayor que la de la coma y menor que la del punto. Detienen el discurso para
llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto
precedente. Se escriben pegados a la palabra o el signo que los antecede, y separados
por un espacio de la palabra o el signo que los sigue».
Al leerse dos puntos se debe hacer una pausa, mayor que la de la coma y menor
que la del punto, debiendo tener en cuenta que el texto siguiente continúa con la idea
desarrollada. Su uso más común es en la enumeración de carácter explicativo, junto con
la reproducción de citas o palabras textuales. No debe confundirse la diéresis (¨),
coloquialmente llamada «los dos puntos» que van, en algunos casos, sobre la letra u.
F.- EL PUNTO, LA COMA, PUNTO Y COMA
1. EL PUNTO.
Es un signo ortográfico de puntuación que se representa con un circulito o
cuadradito (según las distintas fuentes tipográficas) relleno que se ubica en el extremo
bajo de la línea de base tipográfica. El punto como signo de puntuación indica pausas
largas o cortas así como el fin de una oración.
Se escribe sin separación de la palabra que lo precede y separado por un espacio
de la palabra o el signo que lo sigue. En el caso de que después del punto vaya alguna
letra ésta siempre debe ser en mayúscula.
Su uso principal, es el de indicar el final de un enunciado (que no sea exclamativo
ni interrogativo), párrafo o texto; según sus distintos usos puede adquirir tres nombres
diferentes, que son muy utilizados en dictado u otras competencias de escritura. También
se usa después de las abreviaturas.
Fuera de la lingüística, tiene muchísimos usos, como separador decimal o separador de
millares en las matemáticas (especialmente aritmética).
El punto también se usa en las abreviaturas, colocándose detrás de ellas (Sr. por
señor, Dra. por doctora) o justo antes de las letras voladas,3 si las hubiera (1.º por
primero, n.º por número). Una excepción es cuando se usa una barra (/) como sustituto
del punto (c/, calle); si la abreviatura se compone de dos letras, el segundo elemento
tampoco lleva punto (s/n, sin número). Tampoco se usa punto en las abreviaturas que se
escriben entre paréntesis: (a) por alias. A diferencia de los puntos de indicación de final de
oración, los puntos de las abreviaturas no exigen que la siguiente palabra comience con
mayúscula.
2. LA COMA.
La coma es un signo gráfico que representa una pausa más breve que la del
punto, y se utiliza con frecuencia en toda clase de textos. Las reglas para su uso son las
siguientes:
Se utiliza la coma:
Para separar los diversos elementos de una serie, por ejemplo: Me gustan
sus ojos, sus labios, su cabello, sus hombros.
Para separar elementos incidentales en la oración, es decir, aquellos que
equivalen a una explicación. En este caso cumplen una función semejante a la del
paréntesis y por ello esta clase de comas se llaman parentéticas, como ocurre en
el siguiente ejemplo (la expresión incidental está en cursivas): La vi llegar, más
bella que nunca, a la casa de sus padres.
Para separar los vocativos, es decir, las palabras que se usan para llamar
la atención de un interlocutor, pueden ser éstos nombres propios, apodos o sustantivos
asignados, los cuales pueden estar al principio, en medio o al final de una oración como
en los siguientes ejemplos (Los vocativos están en letra cursiva): Perla, por favor dile que
se apure. No, Héctor, no es así.
Para separar oraciones que tienen proximidad por el sentido de lo
expresado, por ejemplo: El señor que escribe la presente es caballero; su abuelo fue
duque; su bisabuelo estuvo a las órdenes del mismo Cid Campeador.
Para separar oraciones largas que son parecidas y están escritas en serie,
por ejemplo: El cielo está obscuro; la niebla asciende de los valles a la cumbre; el castillo
del conde no es más que una mancha oscura.
Para sustituir un verbo y lograr un efecto llamado elipsis, por ejemplo, en
lugar de escribir "Tere usa Safari y Aralia usa Cristian Dior y Ana Rosa usa Chanel"
podemos escribir: Tere usa safari; Aralia, Cristian Dior; Ana Rosa, Chanel.
Para cambiar el sentido de una oración, generalmente antes de
expresiones adversativas como: mas, pero, sin embargo, no obstante, a pesar de, pese a
ello, aunque y otras parecidas, por ejemplo: Todos hacemos planes; pero el destino ya
está escrito.
3. PUNTO Y COMA.
Signo de puntuación (;) que indica una pausa mayor que la marcada por la coma y
menor que la señalada por el punto. Se escribe pegado a la palabra o el signo que lo
precede, y separado por un espacio de la palabra o el signo que lo sigue. La primera
palabra que sigue al punto y coma debe escribirse siempre con minúscula (la única
excepción se da en obras de contenido lingüístico, en las que es práctica común separar
con este signo de puntuación los diferentes ejemplos que se ofrecen, cada uno de los
cuales, cuando se trata de enunciados independientes, comienza, como es natural, con
mayúscula; de este uso excepcional y contrario a la norma que rige en la lengua general
hay abundantes ejemplos en esta misma obra).
El punto y coma es, de todos los signos de puntuación, el que presenta un mayor
grado de subjetividad en su empleo, pues, en muchos casos, es posible optar, en su
lugar, por otro signo de puntuación, como el punto y seguido, los dos puntos o la coma;
pero esto no significa que el punto y coma sea un signo prescindible.
Se utiliza el punto y coma para separar las oraciones de un periodo, cuando en
medio de ellas ya se han utilizado comas, ejemplo:
Fueron a la cena: Marcos, el papá; Marcela, la mamá; Juan, el hermano; Sofía, la
prima; Sandra, la hermana; y Cristina, la novia. Todos ellos se entienden muy bien entre
sí.
Además se utiliza el punto y coma para separar oraciones sintácticamente
(ordenadamente, estructuralmente) independientes, entre las que existe una estrecha
relación semántica (de significado), por ejemplo, de causa y efecto o de hecho y
consecuencia (Diccionario panhispánico de dudas, 2005), así como también, en medio de
aquellas oraciones en las que la segunda explica, amplía, justifica y aclara, la primera, por
ejemplo:
El espectáculo se tuvo que suspender; les devolvieron la plata a todas personas.
Así mismo, se escribe punto y coma antes de los conectores adversativos,
concesivos o consecutivos, como: pero, mas, aunque, sin embargo, por tanto, por
consiguiente, es decir, por lo tanto…, cuando las oraciones que comienzan tienen cierta
longitud, Ejemplo:
Se tuvo que cancelar el campeonato por el exceso de lluvias en la zona donde se
iba a realizar; por lo tanto, la competencia quedó aplazada hasta que llegue el verano.
Finalmente, se utiliza el punto y coma al final de cada uno de los enunciados de
una lista o relación, cuando se escriben en líneas independientes y cada una de ellas se
comienza a escribir en minúscula, excepto la última, que terminaría en punto, por ejemplo:
Para hacer el dibujo, deben traer:
Lápices de todos los colores;
Sacapuntas;
Papel cartón;
Tijera;
Lapiceros;
G.- COMILLAS
Son un signo ortográfico doble de puntuación. En español existen tres tipos de
ellas: las angulares (« ») nota 1, las inglesas (“ ”) y las simples („ ‟). Son utilizados para
marcar niveles distintos en una oración. Las comillas angulares se escriben sobre la parte
media del renglón, mientras que las inglesas y simples se escriben en la parte alta de
este.
Por ser un signo doble, en español se escriben pegadas al primer y último signo
(ya sea letra, número u otro signo ortográfico) del periodo que enmarcan, es decir, no se
deja espacio alguno. Asimismo, se distingue entre comillas de apertura («, “ y „) y comillas
de cierre (», ” y ‟). Las comillas inglesas (altas) de apertura se llegan a presentar en forma
simétrica a las de cierre, o en forma inversa a estas últimas.
Las comillas están contadas entre los signos que más usamos al escribir, no solo
en textos académicos, sino también en conversaciones más informales y cotidianas. Esto
se debe a que tiene múltiples usos que resultan especialmente útiles.
Evidentemente, ese fin principal puede subdividirse en muchísimos usos. A
continuación los trataremos uno por uno. Pero antes conviene que señalemos dos cosas:
Las comillas siempre van unidas a las palabras: en todos los usos las comillas van
siempre unidas a las palabras u oraciones que se encuentren dentro de ellas, sin
espacios en blanco.
Las comillas pueden compartir un mismo uso: varios de los usos que veremos
pueden ser aplicados con más de un tipo de comillas.
Se utilizan comillas cuando se realiza una cita textual; por ejemplo: Dijo Sartre “El
hombre nace libre, responsable y sin excusas”; o cuando se utiliza una palabra en idioma
diferente al del resto del texto; ejemplo: En la antigua Roma la “capitis deminutio”
importaba perder alguno de los tres estados que poseía la persona. Sin embargo, en los
casos de extranjerismos es más recomendable escribirlos en letra cursiva, en lugar de
entre comillas. También se utilizan cuando queremos destacar alguna palabra o frase,
nombrar títulos de libros o de artículos, incorporar alguna ironía, o alguna vulgaridad, o
transcribir una idea o pensamiento, o para destacar, separando, lo que no integra la
oración o cuando se citan ejemplos (aunque en estos dos últimos casos se recomienda el
uso de paréntesis).