Minibús
Microbús (colectivo) en Bogotá, Colombia.
El minibús, también conocido como microbús, es un vehículo de transporte
público más pequeño que un autobús urbano, con dimensiones entre
un microbús y midibús (es decir, mide menos de 8 metros de largo) y diseñado
para transportar a un máximo de 30 pasajeros.
Características
Un Tecnobus Écolobus eléctrico tomando
pasajeros, en la ciudad de Quebec, Canadá.
El tamaño más reducido facilita la circulación en calles estrechas y en sectores
de tránsito pesado. Recibe diferentes denominaciones,
como microbús (España, Honduras, México Nicaragua, El Salvador, y Costa
Rica); liebre o micro (Chile); micro o custer (por el nombre "Coaster", un
microbús fabricado por Toyota) (El
Salvador y Perú); buseta (Ecuador); voladora (República
Dominicana); camioneta, camionetica, buseta, autobusete o ruta (Venezuel
a); combi (Argentina); colectivo, mini buseta, buseta o buseton, (Colombia)
y pesero, micro o calafia (México).
Dependiendo de la región, muchos de los modelos de minibús son derivados
de furgonetas adaptadas en diferentes grados al servicio de viajeros, y en otros
casos se desarrollaron minibuses con características de autobús con doce a
treinta asientos, espacio para cochecitos, maletas, sillas de ruedas y de piso
bajo como los diferentes modelos de propulsión eléctrica de la firma
italiana Tecnobus.
Vehículos dispuestos para usarse como minibuses son las furgonetas grandes
en las que regularmente caben 22 personas sentadas y unas 10 paradas,
aunque en la práctica son muchas más (sobre todo en horas pico).
La mayoría de ellos suelen poseer una única puerta de acceso, sólo unos
pocos poseen dos (en este último caso se aproximaría al midibús aunque en
menor tamaño).
Minibuses por países
Minibús Pegaso 5720 de la EMT de Madrid
Servicio gratuito en Tsim Sha Tsui, China
Microbuses en Madrid
En Madrid hubo durante mucho tiempo una red de microbuses, diferenciada
claramente de la red regular, tanto a nivel de servicio (pocas paradas) como de
tarifas. Al principio el servicio fue prestado por una empresa privada, hasta que
se hizo cargo la EMT. En la actualidad, vuelve a existir una red de minibuses
que circulan por las calles del centro de la ciudad. Esta nueva red se la
denomina "M" precedida por el número de línea "M1" o "M2" que son las líneas
existentes. La particularidad de esta nueva red es que se prestan con
minibuses de tamaño muy reducido, 5 metros solamente. (7 personas sentadas
y 22 de pie), y son vehículos totalmente eléctricos, sin emisiones
contaminantes ni acústicas. También hay otras líneas periféricas que se
prestan con microbuses de 8 metros de longitud y propulsados a Gas Natural
Comprimido. Estos otros autobuses tienen denominaciones de línea regular. En
ambos casos la tarifa es la misma que en toda la red de la EMT.
Historia
En 1966 el Ayuntamiento de Madrid otorgó a la empresa Trainco la concesión
para la explotación por 10 años de una nueva red de microbuses, explotados
con vehículos Barreiros 2900 Saeta 35 pintados de color rojo y gris.
Posteriormente, en 1975 el servicio de microbuses pasó a depender de
la EMT de Madrid, que continuó durante un tiempo utilizando los microbuses
Barreiros, aunque al cabo de poco tiempo adquirió, para renovar los vehículos,
un total de 136 microbuses Pegaso-Sava 5720 carrozados por Unicar con el
modelo U75, con un frontal diferente al utilizado normalmente en los autobuses
urbanos, siendo semejante al empleado por Unicar para los vehículos
interurbanos.
Estos nuevos microbuses permitieron dar un fuerte empuje al servicio de
transporte público en superficie de la capital del España, puesto que
permitieron unir el centro de la capital con otras zonas de Madrid, ya que se
trataba de vehículos ágiles y relativamente rápidos (en comparación con los
autobuses estándar), compitiendo con el vehículo privado e incluso con el
servicio de taxis, ya que se ofrecían prestaciones (aire acondicionado, sólo
plazas sentadas e incluso la posibilidad de fumar a bordo) que la red normal de
autobuses no podía ofrecer, y que la mayoría de taxis aún no poseían. La red
de microbuses estaba diferenciada de la red ordinaria, con una numeración de
líneas independiente del resto de la red, pues las líneas iban numeradas de la
M-1 a la M-12 ("M" de "Microbús"), así como un sistema de tarifas
independiente.
Con la creación en 1985 del Consorcio Regional de Transportes de Madrid se
impuso la normalización de las diferentes redes de autobuses de la EMT, y la
red de microbuses se integró (a nivel de explotación y tarifas) a la red regular
de autobuses de la EMT, comenzando a desaparecer la red de microbuses
como tal y pasando a ser líneas normales. Paralelamente, en 1987 comenzó la
sustitución del material móvil, pues los pequeños y entrañables Pegaso-SAVA
5720 comenzaron a ser sustituidos por los nuevos midibuses Pegaso 5317 con
carrocería Unicar U-90, de mayor capacidad y mejores prestaciones,
desapareciendo completamente del servicio en 1988, si bien unos pocos
quedaron para uso interno de la EMT. Muchos otros fueron vendidos como
vehículos de prácticas a autoescuelas, y uno de ellos, el que fuera el n.º 3195
en la EMT, tras permanecer muchos años en una auto-escuela
de Orense (Auto-Escuelas Rayva) regresó a Madrid el 6 de marzo de 2009,
como parte del programa de recuperación y preservación de autobuses
históricos de la EMT. Esta recuperación fue posible gracias a la intervención de
la EMT de Madrid, tras la petición cursada por la Asociación de Amigos de la
EMT y el Autobús.
Los 136 vehículos del modelo 5317 adquiridos por la EMT fueron encuadrados
en la serie 3500 (3501 a 3636), y prestaron servicio hasta 1998 en las antiguas
líneas de la red M, así como en líneas de la red ordinaria con una demanda de
viajeros media-baja; fueron reemplazados por los 136 MAN 14.220 HOCL con
carrocería Hispano VOV II, adquiridos a partir de 1998 y que conforman la
actual serie 3700 (3701 a 3836).
Más tarde, a partir del año 2000 comenzaron a prestar una nueva generación
de vehículos tipo microbús, los Mercedes-Benz O-520 Cito, de propulsión
híbrida, es decir, el motor diésel gira a velocidad constante, y se limita a mover
un alternador que produce energía eléctrica que se almacena en las baterías,
siendo utilizada ésta para mover el motor eléctrico de tracción. Para la
explotación de estos microbuses (aunque catalogados como midibuses por
Mercedes-Benz) no se creó una red específica, sino que se integraron en la red
ordinaria de la EMT, compartiendo servicio con otros modelos. Estos vehículos
no han dado el resultado esperado, y algunos han sido ya dados de baja.
Finalmente, en febrero de 2008 la EMT decidió crear un nuevo servicio de
microbús para atender la zona del Barrio de las Letras, la cual carecía de
transporte público por la peculiar configuración de sus calles, que impide el
paso a vehículos con las dimensiones de un autobús estándar (12 m) e incluso
de un midibús. Los nuevos microbuses son enteramente eléctricos, obteniendo
la energía de la electricidad almacenada en las baterías, teniendo una
autonomía de alrededor de 8 horas; no obstante, cuentan con un pequeño
motor de gasóleo para la calefacción, de manera que ésta no dependa de la
energía eléctrica de las baterías, lo cual reduciría notablemente la autonomía
de los coches en invierno. Más recientemente, en septiembre de 2008 se ha
creado una nueva línea de microbús, la denominada M-2, que une la calle de
Sevilla con Argüelles, dando así servicio a los barrios de Malasaña y Conde
Duque, zonas que, al igual que el Barrio de las Letras, no disponían de servicio
de transporte público en superficie por la estrechez de sus calles. Al contrario
que la antigua red de microbuses, esta nueva red está plenamente integrada
en el sistema de tarificación de la EMT; está prevista la creación de nuevas
líneas M.
Organización
La red original de microbuses estaba destinada a unir el centro de la capital con
las zonas aledañas de una manera rápida y cómoda, para ello las líneas tenían
sus cabeceras céntricas en torno al casco antiguo de Madrid (Puerta del Sol,
Plaza de Isabel II -Ópera-, Atocha, etc.), llegando hasta las zonas de Ventas,
Diego de León, etc. Posteriormente, al pasar el servicio a la EMT en 1975 se
reestructuró el servicio, y toda la red de microbús pasó a tener una cabecera
común en la Plaza del Callao para así centralizar todo el servicio,
aumentándose también el número de líneas, pasando de 10 a 12 (M-1 a M-12).
Con la desaparición de la red de microbuses, las líneas M se integraron en la
red ordinaria de la EMT, así las líneas M-1 y M-8 se fusionaron para dar lugar a
la línea 146 de la red general.
Con la vuelta del servicio de microbús a Madrid, la nueva red M estará centrada
previsiblemente en los alrededores de la calle Sevilla de Madrid, aunque es
posible que las cabeceras se trasladen a la Puerta del Sol una vez concluyan
las obras que el Ministerio de Fomento está realizando desde hace bastantes
años para la construcción de la estación de Cercanías del nuevo túnel Atocha-
Cercanías - Sol - Chamartín.
Peseros o microbuses de la Ciudad de México
Microbús de Ruta 15
En la Ciudad de México, empezaron a finales de los años sesenta como "taxis
de ruta fija" (taxi colectivo) y eran mejor conocidos como "peseros" (porque su
tarifa era de un peso de aquellos años); en los setenta, se adoptaron
las Volkswagen combi y se siguieron usando algunos modelos de coches
grandes (Ford LTD, Ford Maverick, Chevy Impala...). Los microbuses (también,
peseras o peseros) tienen rutas fijas que prácticamente cubren todas las
colonias de la Ciudad de México y sus municipios aledaños. Algunas rutas se
han convertido en grandes consorcios subdivididos en ramales y que
administran docenas de unidades. El pasaje mínimo que se paga a abril del
2017 por viaje en un microbús es de 5.50 a 6.50 pesos mexicanos. 1 [ ]
Actualmente el pasaje de los microbuses y vagonetas es de 6.00 pesos
mexicanos (en los primeros 5Km), después la tarifa sube 50 centavos (para
recorridos entre 5 y 12 km), ya pasando de estos 12 km, se cobra 7.50 pesos
mexicanos. En el caso de los autobuses (coloquialmente conocidos
como camiones) la tarifa es de 7.00 pesos mexicanos en los primeros 5Km, ya
pasando estos 5km se cobran 8.00 pesos mexicanos. 2 [ ]
Los peseros nacen de la necesidad de aumentar las redes de transporte debido
a la densidad poblacional que aconteció a partir de los años setenta (al igual
que en Buenos Aires, Argentina, en la década de 1930). En la Ciudad de
México, gracias al advenimiento de la "combi" de VW, el pesero pronto fue
tomando forma y, al igual que en Argentina, en un tiempo relativamente corto
los automóviles Sedan dejaron de usarse y dieron paso a ciertos tipos de
minibuses con motor a gasolina de las tres principales marcas
(Chrysler, Ford y GM, mayoritariamente), además de las propias Volkswagen
Transporter y otras marcas.[cita requerida]
Posteriormente, otras marcas llegarían y las Van también se suman a ello, y así
nació el concepto de combi. Con el paso del tiempo, algunas rutas han
cambiado sus unidades por autobuses a diésel que reemplazaron a los de
gasolina, así como diferentes tipos de configuración según la ruta. Aunque
muchos prefieren el autobús con cofre, muchos microbuses siguen circulando,
pero se prevé su sustitución por autobuses en distintos corredores viales (que
no son más que rutas de autobuses que reemplazarían a las de los peseros en
cuestión administrativa). [1]
El color de las carrocerías cambió a blanco con una franja en rojo oscuro,
flanqueada por delgadas franjas en color naranja. A principios de los años 90,
tras la introducción de gasolinas con menor contenido de azufre, el gobierno de
la ciudad ordenó un nuevo esquema de pintura "ecológico" que consiste en
dividir la altura de la carrocería en tres partes iguales. Las dos partes
superiores van en color gris claro, mientras que la parte inferior se pinta en
verde medio. Desde entonces, se pinta la carrocería de los camiones más
grandes y algunas combis en dos tonos de verde, y desde octubre-diciembre
de 2007, verde pasto con una franja blanca en medio, la cual no está
autorizada.[cita requerida]
Esta configuración persiste al día de hoy y aunque es un requisito para pasar
la revista anual (excepto la última), varios microbuseros (los choferes o
conductores) alteran los colores y otras características externas, como la
nomenclatura de la ruta a la que pertenece la unidad y el número de placa,
haciendo uso de caracteres tipográficos exóticos y de difícil lectura, en un afán
de los operadores por personalizar sus unidades, convirtiéndolas también en
una colección de accesorios tales
como loderas, alerones, estribos aerodinámicos, tubos de escape, partes
cromadas, juegos de luces, bocinas musicales, adhesivos para decoración,
largas antenas y otros similares. Hay un importante número de tiendas de
refacciones dedicadas a partes y accesorios para microbús, y se ha ido
desarrollando toda una industria. Por otro lado, es muy frecuente que el
conductor se haga acompañar de un cacharpo, el ayudante que cobra
el pasaje y que, en algún momento, también será conductor. 3 [ ]
En varias rutas importantes de la Ciudad de México, los microbuses han sido
reemplazados paulatinamente por transportes de mayor capacidad, en los que
el pasaje viaja de manera mucho más segura y cómoda.[cita requerida]
En un primer momento, se usaron calcomanías amarillas de permiso
metropolitano para poder operar hacia el estado de México y viceversa, pero
unos años después se creó un nuevo tipo de placa para que
los concesionarios de las rutas pudieran cruzar al estado de México dentro de
su ruta. A esto se le denominó placa de transporte metropolitano, la cual consta
de 4 elementos básicos:
• Nominación de la placa (Transporte Metropolitano)
• Clave de identificación para operación en la Ciudad de México: por
ejemplo, 710.
• Municipio del estado de México por el cual atraviesan según su ruta
o en el cual termina la misma (ejemplos: TL=Tlalnepantla de Baz,
NA=Naucalpan, EC=Ecatepec, NZ=Nezahualcóyotl, CH=Chalco,
TX=Texcoco, aun no viendo placas que sean para municipios como
Cuautitlán Izcalli o algunos otros más, prefiriéndose para estos casos
la placa Mexiquense o bien federal.
• Clave de identificación para operar en el Estado de México: por
ejemplo, 024, aunque esta última también funge como número
económico de la Concesión del colectivo que la porta.
El estado de México también emitió y emite placas metropolitanas, las cuales
sirven para que los camiones y peseros de esa entidad puedan cruzar la
Ciudad de México hacia una alcaldía (delegación) específica, y tienen las
mismas características que las placas metropolitanas de la Ciudad de México.
Sin embargo, la primera clave de identificación para operación es la del estado
de México, seguida del municipio conurbado autorizado y la clave de la Ciudad
de México (igual fungiendo como número económico de la
concesión).[cita requerida]
SI bien hay rutas que cruzan del Estado de México a la Ciudad de México y
viceversa, estas suelen llevar placas de la entidad federativa (sea la Ciudad de
México o el Estado de México) sin hacer uso de las placas metropolitanas.
Ejemplo de ellos son las R-92 (Cd. Alegre-Metro Santa Marta) y R-98 (ARA 3-
Metro Boulevard Pto. Aéreo), R-104 (Puente rojo, puente blanco-Metro
Candelaria), R-25 (parque residencial Coacalco Mexibús-Metro M. Carrera) por
mencionar algunas.
Para los años recientes, la placa metropolitana del estado de México incluye el
diseño de la montaña en la clave del estado de México y la imagen del Ángel
de la Independencia en la clave de la Ciudad de México, mientras que el
esquema para está última no contiene detalles gráficos. Sin embargo, algunas
rutas de autobuses de la ciudad usan placas metropolitanas de transporte, a
pesar de que sus rutas no llegan a ninguna parte del estado de México. Por
ejemplo: la ruta 1, en su trayecto de la colonia Progreso Nacional hacia
la Alberca Olímpica Francisco Márquez, al sur de la ciudad. También hay
algunos peseros que realizan ruta metropolitana contando con placas emitidas
en la Ciudad de México y no usan las placas de transporte metropolitano.