Manuel López Mateos
MATEMÁTICAS
BÁSICAS
9 de marzo de 2022, 10:11
MLM
editor
2019
Manuel López Mateos
Manuel López Mateos
MATEMÁTICAS
BÁSICAS
MLM
editor
2019
Ilustración de la tapa: detalle New World, acrílico sobre tela. Mateu, 1996.
Primera edición electrónica en MLM editor, 2019
©2019 MLM editor
Matamoros s/n
Primera sección
Sta. Ma. Xadani, Oax.
C.P. 70125
México
Información para catalogación bibliográfica:
López Mateos, Manuel.
Matemáticas básicas / Manuel López Mateos
viii–61 p. cm.
1. Matemáticas 2. Números 3. Naturales 4. Enteros 5. Racionales 6. Reales I.
López Mateos, Manuel, 1945- II. Título.
Todos los derechos reservados. Queda prohibido reproducir o transmitir todo
o parte de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, electrónico o
mecánico, incluyendo fotocopia, grabado o cualquier sistema de almacenamiento
y recuperación de información, sin permiso de MLM editor.
Producido en México
Versión: 9 de marzo de 2022 10:11
[Link]
Versión impresa en Amazon: [Link]
Índice general
Introducción vii
1 Correspondencias 1
2 Naturales y enteros 4
3 La recta numérica 7
4 Suma de enteros 10
5 Substracción de números enteros 13
6 Signos 17
7 Multiplicación de números enteros 20
8 Factor Común 24
9 La división 25
10 Fracciones 28
11 Simplificaciones 36
12 Mediciones 38
v
Índice general
13 Decimales 43
14 Irracionales 49
15 El continuo 53
Bibliografía 57
Índice alfabético 58
Símbolos y notación 60
vi
Introducción
Ésta es una versión ampliada del folleto con el mismo título
publicado en la serie Notas de Clase con el número 84 de la
colección Vínculos Matemáticos, de la Facultad de Ciencias de
la Universidad Nacional Autónoma de México (unam).
Se trata de una presentación sencilla de los números en la
recta real que suelo usar como material preparatorio para un
curso de cálculo elemental.
Comienza con los números naturales usados para contar,
pasa por los racionales para repartir y termina con los deci-
males usados para medir.
Agradezco a Gerardo Martínez Santos su colaboración
en la tipografía y varias figuras.
Manuel López Mateos
manuel@[Link]
[Link]
9 de marzo de 2022
aportación voluntaria
vii
1
Correspondencias
ucho antes de que la humanidad construyera el
M concepto de número utilizaba, sin embargo, una
manera primaria de contar que consistía, realmen-
te, en comparar.
Cuando los pastores de la antigüedad sacaban sus reba-
ños del redil solían depositar una piedrecilla en una bolsa
por cada oveja que salía; al caer la tarde, al regresar, saca-
ban una piedra por cada oveja que entraba. De esta manera
sabían si el rebaño regresaba, o no, completo. Si al entrar el
rebaño quedaba alguna piedra, ello era señal de que faltaba
una oveja. Si al entrar el rebaño se terminaban las piedras y
seguían llegando ovejas, significaba que traían ovejas de más
(ya iría a reclamarla el pastor que tuviera menos ovejas que
piedras en su bolsa).
Esta manera de comparar consistía en establecer una corres-
pondencia, llamada biunívoca, entre las ovejas del rebaño y
un conjunto de piedras (las depositadas en la bolsa): a cada
oveja le correspondía una piedra, y cada piedra representa-
ba (más que representar, era la correspondiente) a una oveja.
Con este método de comparación podemos establecer fácil-
1
1. Correspondencias
mente cuándo un conjunto tiene más elementos que otro.
La figura (1.1) ilustra dos conjuntos, A y B. Los elementos
de A son esos pequeños cuadrados □ y los elementos de B
son los círculos con una cruz ⊗.
Figura 1.1 Un conjunto tiene más elementos que el otro.
Comparemos estos dos conjuntos, vemos que a cada cua-
drado le podemos asociar un círculo como pareja, y vemos
también que sobran círculos; hay círculos que no son pareja
de cuadrado alguno. Esto significa que hay más círculos en
el conjunto B que cuadrados en el conjunto A: El conjunto B
tiene más elementos que el conjunto A.
Figura 1.2 Los conjuntos tienen el mismo número de elementos.
Si entre dos conjuntos podemos establecer una correspon-
dencia biunívoca (Figura 1.2), presenciamos una propiedad
común a los dos conjuntos, hoy día lo decimos muy fácil:
2
los dos conjuntos tienen el mismo número de elementos. Sin
embargo fue todo un proceso lograr expresar la existencia de
dicha correspondencia como una relación entre los elementos
y el conjunto, a saber el número de elementos en el conjunto.
También es parte de este proceso la identificación de di-
cho número de elementos mediante un símbolo.
Figura 1.3 El conjunto tiene 7 elementos.
3
2
Naturales y enteros
sí como en la Figura 1.3 mostramos un conjunto de 7
A elementos, podemos hablar de otros conjuntos, diga-
mos, el conjunto de extremidades inferiores de un
ser humano tiene 2 elementos, o el conjunto de semanas en
un año tiene 52 elementos. Pero el proceso que nos lleva de
considerar conjuntos con más o con menos elementos hasta
considerar conjuntos con un determinado número de elemen-
tos, no se detiene ahí.
Más adelante, con un grado mayor de abstracción se con-
sideraría solamente el número, sin relacionarlo con cierta can-
tidad de elementos, o, si se quiere, el número 7 como re-
presentante de todos los conjuntos con 7 elementos, cons-
truyendo así el conjunto de los números naturales que simbo-
lizamos con la letra N:
N = { 0, 1, 2, 3, . . . , n, n + 1, . . .}.
Si cada número natural n representa los conjuntos de n
elementos, el número 0 representa a los conjuntos que no tie-
nen elementos que, aunque parezca raro, existen, un ejemplo
de dicho conjunto es el conjunto de sillas que saben cantar El
Manicero.
4
Utilizando este conjunto de números naturales podemos
explicar el significado de las operaciones elementales.
Al preguntar cuál es el resultado de sumar dos núme-
ros naturales, digamos el 3 y el 7, en realidad hacemos la
siguiente pregunta: Si tenemos un conjunto de 3 elementos
y le añadimos 7 elementos nuevos y distintos, como en la
Figura 2.1, ¿cuántos elementos tiene el nuevo conjunto?
Figura 2.1 3 + 7 = 10.
Claramente la respuesta consiste en contar los elementos
del nuevo conjunto y ver que son 10. ¡Sumar significa añadir!
De la misma manera vemos que restar significa disminuir,
quitar elementos a un conjunto, si tengo 5 naranjas sobre la
mesa y retiro 2, ¿cuántas quedan? Todos sabemos que la res-
puesta es 3.
Sin embargo no siempre es posible efectuar restas con nú-
meros naturales. Si, en el caso de las naranjas sobre la mesa,
en lugar de quitar 2, intentáramos quitar 9, no podríamos,
¡sólo hay 5! En la escuela nos decían que 5 − 9 no se puede,
lo cual es verdad si hablamos de los números naturales. Pa-
ra que tenga sentido ese tipo de substracción, extendemos los
números al conjunto de números enteros, simbolizados por la
letra Z,
Z = {0, 1, −1, 2, −2, 3, −3, . . .}.
Este conjunto de números enteros consta de los números
naturales, ya conocidos, añadiéndo los números negativos. Es-
tos números pueden representar ausencia de elementos, como
5
2. Naturales y enteros
en el caso de las naranjas: tenemos 5 y pretendemos quitar
9, podemos retirar las 5 disponibles pero para poder quitar
9 naranjas harían falta 4 más. Lo expresamos diciendo que 5
menos 9 son menos 4 y lo escribimos
5 − 9 = −4.
6
3
La recta numérica
na representación fundamental de los números en-
U teros que nos permitirá comprender las operaciones
definidas entre ellos, es la recta numérica.
Tracemos una recta, puede ser cualquiera, para comodi-
dad la elegimos horizontal; elijamos, además, una orientación
misma que nos indicará cuál es la dirección positiva, es cos-
tumbre considerar la dirección positiva la que va de izquier-
da a derecha en la recta horizontal trazada; marcamos esta
dirección con una flecha en el extremo derecho.
Figura 3.1 Recta dirigida.
Sobre esta recta orientada señalamos un punto arbitrario
que llamaremos el cero o el origen, y del cero hacia la direc-
ción positiva señalamos otro punto cualquiera y lo llamamos
el uno, al segmento comprendido entre el cero y el uno lo
llamamos segmento unidad.
Será fácil representar sobre la recta cualquier número en-
tero, ya sea positivo (los números naturales también se lla-
7
3. La recta numérica
U
0 1
Figura 3.2 Al segmento U lo llamamos unidad.
man números enteros positivos), o negativo.
Si queremos localizar el lugar correspondiente al número
6, basta transportar mediante un compás la longitud del seg-
mento unidad seis veces, una a continuación de otra, como
en la Figura 3.3, partiendo del cero y hacia la dirección positiva
de la recta, también llamada eje.
Figura 3.3 Localización del lugar del 6.
Para localizar el sitio que corresponde al −4 transporta-
mos cuatro veces la longitud del segmento unidad una a con-
tinuación de otra, partiendo del cero, pero ahora hacia la di-
rección negativa del eje, es decir, hacia la dirección contraria
de aquella que elegimos como positiva.
Figura 3.4 Localización del lugar del −4.
8
Es claro que mediante este procedimiento podemos loca-
lizar en la recta, cualquier número positivo o negativo, basta
tener la recta orientada, señalado el origen y la longitud de
la unidad.
Figura 3.5 Los números enteros en la recta numérica.
Ahora tenemos a nuestra disposición, para efectuar ope-
raciones, todos los números enteros; es decir, podemos pre-
guntarnos cuál es la suma de −5 más 11, o la diferencia de 3
menos el −6.
Esto es, podemos preguntarnos el resultado de opera-
ciones como las siguientes:
(−5) + 11, 3 − (−6),
7 + 2, 10 − 4,
(−6) − (−2), (−4) + (−7),
2 − 8, (−3) − 4,
4 + (−4).
9
4
Suma de enteros
escribamos cómo se efectúan dichas operaciones.
D Comencemos por la suma, hagamos la suma 3 + 7.
Para ello debemos efectuar un desplazamiento des-
de el cero hasta el primer sumando, en este caso el 3, y de
ahí nos desplazamos el número de unidades indicado por el
segundo sumando. Los desplazamientos serán hacia la dere-
cha si el sumando es positivo, o hacia la izquierda en caso
de que el sumando sea negativo; en el caso que nos ocupa
(Figura 4.1) tenemos
Figura 4.1 es decir, 3 + 7 = 10.
Efectuemos la suma (−5) + 11 con ayuda de la recta nu-
mérica de la Figura 4.2,
10
Figura 4.2 con lo cual obtenemos (−5) + 11 = 6.
Consideremos ahora la suma (−4) + (−7), hagámosla con
la ayuda de la recta numérica de la Figura 4.3,
Figura 4.3 es decir, (−4) + (−7) = −11.
Realicemos la suma 3 + (−5), con ayuda de la recta nu-
mérica de la Figura 4.4,
Figura 4.4 es decir, 3 + (−5) = −2.
Entonces, para sumar dos números enteros con la ayuda
de la recta numérica, partimos del cero, de ahí efectuamos
un desplazamiento según las unidades del primer sumando,
el movimiento será, a la derecha si el sumando es positivo,
o a la izquierda si es negativo. Desde este punto se efectúa
un segundo desplazamiento, cuya longitud está determinada
11
4. Suma de enteros
por las unidades del segundo sumando, y la dirección del
movimiento por su signo (a la derecha si es positivo, o a la
izquierda si es negativo).
12
5
Substracción de números
enteros
ara las substracciones utilizamos esa idea de ausen-
P cia mencionada en el Capítulo 2, así, efectuar la resta
7 − 5 será equivalente a responder la pregunta; ¿cuán-
to le falta a 5 para llegar a 7? o, dicho de otra manera, ¿qué
número hay que sumar a 5 para obtener 7? Si a ese número
que buscamos lo representamos por x podemos expresar la
última pregunta, simbólicamente, como
5 + x = 7.
Así, efectuar la resta 7 − 5 significa resolver la ecuación anterior,
es decir, hallar el valor de x que sumado a 5 nos de 7. En
este caso sabemos que la respuesta es x = 2, ya que 5 + 2 =
7. También podemos ayudarnos con la recta numérica para
hallar la solución.
Localicemos, en la recta numérica, el número del cual par-
timos, en este caso el 5, y el número al cual queremos llegar,
en este caso el 7. Ahora efectuemos un movimiento desde el
punto inicial 5 hacia el punto final 7, ilustrado en la Figu-
ra 5.1.
13
5. Substracción de números enteros
Figura 5.1 Desplazamiento de dos unidades hacia la derecha.
Se trata de un desplazamiento de dos unidades hacia la
derecha y por lo tanto es positivo. Entonces, 7 − 5 = 2 porque
5 + 2 = 7.
Efectuemos la resta 2 − 8, es decir respondamos a la pre-
gunta ¿cuánto le falta a 8 para ser igual a 2? o, simbólicamen-
te, ¿para qué valor de x tenemos que 8 + x = 2? Ayudémonos
con la recta numérica, localicemos 8 y de ahí nos desplaza-
mos hasta el 2, como se ilustra en la Figura 5.2.
Figura 5.2 6 unidades hacia la izquierda.
Se trata de un desplazamiento hacia la izquierda, por lo
tanto es negativo. La longitud del desplazamiento es de 6 uni-
dades, entonces el número x buscado es −6; es decir:
2 − 8 = −6 porque 8 + (−6) = 2.
Hagamos ahora la resta (−6) − (−2), es decir, queremos
saber cuánto le falta a −2 para ser igual a −6, dicho de
14
otra forma, queremos saber para qué valor de x tenemos que
(−2) + x = (−6).
Localicemos −2 en la recta numérica y desde ahí, como se
ilustra en la Figura 5.3, efectuemos un desplazamiento hasta
−6.
Figura 5.3 4 unidades hacia la izquierda.
Se trata de un desplazamiento hacia la izquierda y, por lo
tanto, es negativo. La longitud del desplazamiento es de 4
unidades. Entonces el valor de x buscado es −4, es decir
(−6) − (−2) = −4 porque (−2) + (−4) = −6.
Ahora queremos saber cuánto es 4 − (−3), es decir ¿cuán-
to le falta a −3 para ser igual a 4? o simbólicamente, ¿para
qué valor de x tenemos (−3) + x = 4? Localicemos en la rec-
ta numérica −3 y desde ahí efectuemos un desplazamiento
hasta 4, como se ilustra en la Figura 5.4.
Figura 5.4 7 unidades hacia la derecha.
15
5. Substracción de números enteros
Se trata de un desplazamiento hacia la derecha y por lo
tanto es positivo. La longitud de desplazamiento es de 7 uni-
dades. Por lo tanto el valor de x buscado es 7, es decir
4 − (−3) = 7 porque (−3) + 7 = 4.
EJERCICIOS
1. Hacer la siguientes sumas:
a) 9 + (−2), b) (−7) + (−5),
c) 2 + 8, d) 13 + (−5),
e) 5 + (−1) + 3 + (−5), f) 4 + (−1) + (−3),
g) (−3) + 10 + (−8).
2. Hacer las restas siguientes:
a) (−1) − 14, b) 9 − (−3),
c) 0 − 7, d) (−7) − (−2),
e) (−9) − 0, f) (−7) − (−4).
3. Comparar los resultados de los siguientes pares de operaciones:
a) 5 − (−2), 5 + 2. b) 3 − (−6), 3 − 6.
c) −7 + 1, 7 − 1. d) 11 − (−8), 11 + 8.
e) −6 + 8, −6 − (−8). f) 4 + 7, −4 − 7.
g) −6 + 11, 6 − 11. h) 13 − 7, −13 + 7.
i) −8 − 7, 8 + 7. j) −9 + 4, −9 − 4.
k) 6 − 5, 6 + (−5). l) −8 − 2, −8 + (−2).
m) 13 − (−2), 13 + 2. n) −6 − (−3), −6 + 3.
o) −1 − 4, −1 + (−4). p) 5 − 6, 5 + (−6).
q) 5 − 5, 5 + (−5). r) 7 + (−7), 7 − 7.
4. ¿Qué leyes podemos inferir de las observaciones realizadas en el
ejercicio anterior?
16
6
Signos
ada número entero tiene su simétrico; el resultado
C de sumar un número con su simétrico es el cero. Así,
el simétrico de 4 es −4 y el simétrico de 13 es −13,
porque 4 + (−4) = 0 y 13 + (−13) = 0. A su vez, el simétrico
de −13 es −(−13) y el simétrico de −4 es −(−4), ello significa
que (−13) + (−(−13)) = 0 y que (−4) + (−(−4)) = 0. De aquí,
y del capítulo anterior, obtenemos el siguiente resultado:
(−4) + 4 = 0
(−4) + (−(−4)) = 0.
Podemos entonces concluir que
4 = −(−4),
lo cual significa que tanto el 4 como el −(−4) son simétricos
del −4, o, dicho de otra manera, inducimos que:
El simétrico del simétrico de un número, es el número
mismo.
17
6. Signos
También observamos que
(−13) + 13 = 0
(−13) + (−(−13)) = 0.
De donde deducimos que
13 = −(−13).
En realidad esto sucede para todos los números enteros.
En los ejercicios anteriores pudimos observar que es po-
sible expresar un resta, digamos 5 − 9, como una suma, em-
pleando el simétrico, en este caso: 5 − 9 = 5 + (−9). Esto es
posible en todos los casos; si utilizamos las letras a y b para
representar dos enteros cualesquiera, es cierto que
a − b = a + (−b), (6.1)
lo cual se puede leer: a menos b es igual a sumar a más el
simétrico de b. También podemos expresar simbólicamente
la conclusión sobre el simétrico del simétrico: diremos que
para cualquier número entero a, se tiene que
a = −(−a).
De las observaciones en los ejercicios anteriores también po-
demos inducir que el simétrico de una suma es la suma de
los simétricos, es decir
−(a + b) = (−a) + (−b)
que, utilizando la fórmula (6.1), podemos expresar como
−(a + b) = −a − b.
Así, podemos escribir −3 − 5 = −(3 + 5) = −8.
18
EJERCICIO
1. Realizar las operaciones siguientes:
a) −(7 + 1) − 6, b) 13 − 15,
c) (−8 + 10) − 5, d) (11 − 4) − 3 − (−6) ,
e) (−5) + 6 − 2.
19
7
Multiplicación de números
enteros
l producto de dos factores expresa, en realidad, una
E suma repetida. La interpretación de dicha suma de-
pende del signo de los factores: Cuando el primero
es positivo indica el número de veces que hay que sumar el
segundo factor, ya sea positivo o negativo. Así, por ejemplo:
3 × 4 = 4| +{z
4 + 4},
3 veces
5 × (−2) = (−2) + (−2) + (−2) + (−2) + (−2) .
| {z }
5 veces
Ilustremos con la recta numérica de las Figuras 7.1 y 7.2.
Figura 7.1 3 × 4 = 12.
20
Figura 7.2 5 × (−2) = −10.
Cuando el primer factor es negativo nos fijamos en el nú-
mero de unidades, independientemente del signo, ellas nos
indican el número de veces que hay que sumar el simétrico
del segundo factor, por ejemplo el producto (−6) × 7 significa
que hay que sumar 6 veces el simétrico de 7, es decir
(−6) × 7 = (−7) + (−7) + (−7) + (−7) + (−7) + (−7) .
| {z }
6 veces
Del caso anterior podemos deducir que esta última suma
no es más que el producto de 6 × (−7), es decir
(−6) × 7 = 6 × (−7).
Veamos algunos ejemplos:
1. Efectuar la multiplicación 3 × 8.
3 × 8 = |8 +{z
8 + 8} = 24.
3 veces
2. ¿Cuánto es 5 × (−12)?
5 × (−12) = (−12) + (−12) + (−12) + (−12) + (−12) = −60.
| {z }
5 veces
3. Encontrar el resultado de (−2) × 7.
(−2) × 7 = (−7) + (−7) = −14
| {z }
2 veces
Nótese que (−2) × 7 = 2 × (−7).
21
7. Multiplicación de números enteros
4. Efectuar la multiplicación (−6) × (−4). Noten dos cosas.
Primera: el simétrico de −4 es 4.
(−6) × (−4) = 4| + 4 + 4 {z
+ 4 + 4 + 4} = 24
6 veces
Segunda: (−6) × (−4) = 6 × 4.
Observando estos ejemplos y realizando otros podemos
inducir dos reglas que son válidas para cualquier producto
de enteros:
1. Si los dos factores tienen el mismo signo, el resultado
es positivo.
2. Si los dos factores tienen signo distinto, el resultado es
negativo.
El ejemplo siguiente nos ilustra otra regla que común-
mente se enuncia como:
El orden de los factores no altera el producto.
Ejemplo Efectuar la múltiplicación 7 × (−3).
7 × (−3) = (−3) + (−3) + (−3) + (−3) + (−3) + (−3) + (−3)
| {z }
7 veces
= −21
Invertimos ahora el orden de los factores:
(−3) × 7 = (−7) + (−7) + (−7) = −21
| {z }
3 veces
El producto o resultado es el mismo independientemente del
orden en que consideremos los factores.
22
EJERCICIOS
1. Efectuar las siguientes multiplicaciones:
a) 7 × 8, b) 7 × (−8),
c) (−7) × (−8), d) (−7) × 8.
2. Efectuar las operaciones siguientes:
a) 5 × (4 + 2), b) (−6) × (7 − 5),
c) 9 × − 3 − (−4) , d) (−13) × (−4) + (−1) ,
e) (7 + 6) × (−10 − 8), f) − 3 + (−8) × (2 − 5).
3. Efectuar las operaciones siguientes:
a) (8 × 3) + 5 × (−2) , b) (−3) × 11 − 4 × (−7) ,
c) (6 × 4) + (12 × 4), d) (−2) × 5 − (−2) × 8 ,
e) 4 × (6 + 12), f) (−2) × (5 − 8).
23
8
Factor Común
i observamos los resultados de las operaciones (c),
S (d), (e) y (f) del ejercicio 3 anterior podemos obtener
conclusiones que también son válidas para casos simi-
lares. Cuando efectuamos sumas o restas de números que
a su vez son producto de dos enteros, sucede a menudo que
dichos productos tienen un factor común por ejemplo, los pro-
ductos 2 × 6, 2 × 5, 2 × (−7), tienen un factor común: el nú-
mero 2 es uno de los factores en cada uno de los productos.
Efectuemos la suma de productos
(2 × 6) + 2 × (−7) = (6 + 6) + (−7) + (−7) = 12 + (−14) = −2.
| {z } | {z }
2 veces 2 veces
El resultado de esta operación es el mismo que si sacamos el
factor común, sumamos los otros factores y ese resultado lo
multiplicamos por el factor común, es decir:
(2 × 6) + 2 × (−7) = 2 × 6 + (−7) = 2 × (−1) = −2.
Podemos expresar simbólicamente lo anterior diciendo que
si a, b y c son tres números enteros cualesquiera, entonces
ab + ac = a(b + c).
24
9
La división
uando nos preguntamos el resultado de una divi-
C sión entre números enteros, en realidad nos estamos
preguntando cuál es un factor en una cierta multi-
plicación, la pregunta ¿cuánto es 36 entre 9? se expresa sim-
bólicamente de cualquiera de las maneras siguientes:
36
, , 36 ÷ 9.
9
Y, como ya dijimos, hace referencia a otra pregunta: ¿Cuál
es el número que multiplicado por 9 da 36? Si llamamos x
al número en cuestión, podremos expresar simbólicamente
la última pregunta como encontrar el número x que cumple
con
9x = 36.
(En este caso se omite la cruz del símbolo de multiplicar.)
Sabemos que 9 × 4 = 36, es decir 4 es el número que al
multiplicarlo por 9 da 36, esto significa que 4 es el resultado
de dividir 36 entre 9. Es común interpretar la divisón como
una repartición de cierto número de objetos entre un determi-
nado número de personas, el resultado será la cantidad de
25
9. La división
objetos que le corresponden a cada persona. En el ejemplo
anterior pudiéramos suponer que tenemos 36 naranjas y las
vamos a repartir entre 9 niñas, nos preguntamos entonces
cuántas naranjas le corresponden a cada niña: la respuesta es
que a cada niña le corresponden 4 naranjas.
Ejemplo Efectuar la divisón 21 ÷ 7.
Ello equivale a encontrar un número x de manera que al mul-
tiplicarlo por 7 de 21, simbólicamente, encontrar x tal que
7x = 21.
El factor buscado es 3 porque 7 × 3 = 21, es decir
21 ÷ 7 = 3.
Otro Ejemplo Efectuar la división de 48 ÷ 6.
Ésto equivale a encontrar el factor que multiplicado por 6 de
48. Entonces
48 ÷ 6 = 8 porque 6 × 8 = 48.
En una divisón, el producto conocido se llama dividendo;
el factor conocido, divisor y el factor buscado cociente. En el
ejemplo anterior 48 es el dividendo, el número 6 es el divisor
y el 8 es el cociente.
Plantear una divisón significa descomponer en dos fac-
tores un producto dado: el dividendo; donde también está
dado uno de los factores: el divisor.
Ejemplo Efectuar la división (−24) ÷ 3.
El producto conocido, o dividendo, es el −24, el factor da-
do, o divisor, es el 3. La pregunta es: ¿cuál es el factor (al
que llamaremos cociente) que multiplicado por 3 da −24? La
respuesta es:
(−24) ÷ 3 = −8 porque 3 × (−8) = −24.
26
Ejemplo Efectuar la división (−42) ÷ (−6).
La respuesta es
(−42) ÷ (−6) = 7 porque (−6) × 7 = −42.
Al efectuar divisiones entre números enteros encontra-
mos dos dificultades principales. Una es que la división no
sea exacta, es decir que el producto del factor dado por otros
ciertos factores, sólo se aproxima al producto dado, por ejem-
plo, efectuemos 15 ÷ 2: ¿qué número multiplicado por 2 da
15? Sabemos que 2 × 7 = 14 y que 2 × 8 = 16; ningún ente-
ro multiplicado por 2 da 15. En todo caso podemos expresar
el producto dado como el factor dado multiplicado por otro
factor, que también llamaremos cociente, y sumado a un resto
que es la cantidad que le falta a este producto para igualar el
producto dado; en este caso el producto dado es 15, lo que
podemos expresar como
15 = 2 × 7 + 1,
el cociente es 7 y el resto 1.
Para encontrar el cociente y el resto tenemos el conocido mé-
todo llamado algoritmo de la división. Si queremos efectuar la
división 5,372 ÷ 21 lo hacemos así,
Figura 9.1 5,372 entre 21.
El cociente es 255 y el resto o residuo es 17. Significa que
podemos expresar el producto dado como
5,372 = 21 × 255 + 17.
27
10
Fracciones
ara ilustrar la otra dificultad nos restringiremos
P a los enteros positivos; consiste en que si el produc-
to dado es menor que el divisor, entonces no habrá
cociente que siquiera aproxime al dividendo cuando lo mul-
tipliquemos por el factor dado, por ejemplo la división 7 ÷ 56
plantea encontrar un número que multiplicado por 56, de 7
como resultado. La imposibilidad de efectuar esta operación
utilizando solamente números enteros nos la ilustraban en la
escuela con la dificultad de repartir 7 naranjas, sin partirlas,
entre ¡56 niñas!
Esta última ilustración esboza una posible solución que
sería, precisamente, partir las naranjas. Si hay 56 niñas pues
partamos cada naranja en 56 partes iguales, y de cada naranja
demos a cada niña una de esas 56 partes (a cada una de esas
56 partes iguales se le llama un cincuenta y seisavo de naranja,
también se escribe así: un 56-avo de naranja; y simbólicamen-
te se representa así:
1
56
que significa el resultado de partir la unidad en 56 partes
iguales). Como hay 7 naranjas, a cada niña le corresponde-
28
rán 7 de esos cincuenta y seisavos de naranja. Esto, simbóli-
camente, se escribe
7
56
y se lee: siete cincuenta y seisavos.
En esta solución, donde repartimos en partes iguales lo
que tenemos aunque nadie obtenga la unidad, introdujimos
subrepticiamente un nuevo tipo de número, las fracciones.
Ejemplos de fracciones son 1/5, 3/7, 21/44. La primera
representa una parte de las obtenidas al dividir en 5 partes la
unidad; la segunda nos indica que dividamos la unidad en
7 partes y que consideremos 3 de ellas; la última nos indica
que dividamos la unidad en 44 partes y que consideremos 21
de ellas. Notemos, siguiendo este tren de ideas, que también
6/3 es una fracción, estrictamente hablando. Indica que di-
vidamos la unidad en 3 partes; ilustremos en la Figura 10.1
con la recta numérica, y que consideremos la suma de esa
Figura 10.1 Seis veces la fracción 1/3.
fracción, 1/3, 6 veces. Este proceso nos conduce al entero 2
y nos obliga a afirmar que seis tercios es igual a dos lo cual es
cierto: 6 ÷ 3 = 2. ¡Hay consistencia entre nuestro concepto de
división y el de fracción!
Vemos entonces que expresiones tales como 13/5, 20/9 o
57/13, también son fracciones.
29
10. Fracciones
Las fracciones o números racionales positivos son los núme-
ros que expresan la división de dos enteros positivos, en este
caso al dividendo se le llama numerador y al divisor denomi-
nador. A las fracciones se les exige que tengan el denominador
distinto de cero (¿qué significado tiene dividir la unidad en
cero partes?).
Estos números racionales positivos también tienen su lu-
gar en la recta numérica.
Localicemos en la recta númerica el lugar de la fracción
13/5. Según nuestra definición, la fracción 13/5 ocupa el lu-
gar señalado al ocupar 13 veces la longitud correspondiente
a un quinto de la unidad. El problema se reduce a dividir el
segmento unidad en cinco partes iguales, la longitud de una
de ellas será precisamente 1/5.
Dividir un segmento de recta dado en un número deter-
minado de partes congruentes, constituye un problema de
geometría, cuya solución se basa en propiedades de trián-
gulos semejantes y en axiomas que conforman la base de
la geometría. A continuación ilustramos el método con un
ejemplo.
Ejemplo Dividir el segmento OA en 3 partes congruentes (es
decir que tienen la misma longitud).
Figura 10.2 El segmento OA.
Para ello trazamos un recta cualquiera l que pase por O,
pero que no contenga al segmento OA
30
Figura 10.3 La recta l pasa por O, pero no contiene a OA.
Con un compás con abertura cualquiera, pero sin cambiarla,
señálese, a partir de O y sobre la recta l, 3 veces esa longitud,
marcando los puntos P, Q y R
Figura 10.4 Tres partes congruentes sobre l.
A continuación únase los puntos R y A por una recta y
trácense paralelas a esta recta por los puntos P y Q obte-
niendo así los puntos B y C, donde cortan las paralelas al
segmento OA.
Los puntos B y C dividen al segmento OA en 3 partes
congruentes, como se ilustra en la Figura 10.5.
Volviendo al problema de localizar el lugar de la fracción
13/5 en la recta numérica, aplicamos el método anterior y
dividimos el segmento unidad en cinco partes congruentes:
Por el origen trazamos una recta, sobre esa recta y a partir
31
10. Fracciones
Figura 10.5 Unimos R y A, y trazamos paralelas por Q y P.
del origen marcamos cinco longitudes iguales obteniendo los
puntos P, Q, R, S y T ; unimos T con el extremo del segmento
unidad, con el lugar del número 1. A continuación, por los
puntos P, Q, R y S, trazamos paralelas a la recta que une T
con 1 y obtenemos los puntos A, B, C y D de corte, como se
ilustra en la Figura 10.6. Estos puntos constituyen la división
del segmento unidad en cinco partes congruentes.
Figura 10.6 Una quinta parte del segmento unidad.
Una vez dividido en cinco partes congruentes el segmento
unidad, efectuamos un desplazamiento desde el cero hacia la
derecha, de 13 veces esa longitud correspondiente a 1/5.
32
La Figura 10.7 ilustra dicha localización, se trata de un
punto situado entre el 2 y el 3, de hecho a una distancia de
3/5 del 2.
Figura 10.7 13/5 = 2 + 3/5.
Con el mismo método podemos localizar cualquier frac-
ción p/q, donde p y q son números enteros positivos y q es
distinto de cero: El segmento unidad se divide en q partes
congruentes y se hace un movimiento a partir del cero, hacia
la derecha, de p veces esa longitud de un q-ésimo. Esto nos
sitúa en el lugar de la fracción p/q.
Nótese que a cada fracción le corresponde un lugar en la
recta numérica y que a fracciones iguales o equivalentes, como
4/2 y 10/5; o como 2/6 y 4/12, les corresponde el mismo
punto.
También consideraremos las fracciones negativas como
las simétricas de las positivas, por ejemplo, la simétrica de
1/5 es −1/5, la de 12/7 es −12/7.
El lugar de −13/5 se encuentra como se ilustra en la Fi-
gura 10.8: con un compás hacemos centro en cero y con la
abertura correspondiente a la longitud del segmento del cero
a la fracción 13/5, señalamos un punto en el lado opuesto de
la recta: ese es el lugar de −13/5.
También consideraremos al cero como una fracción, lo
cual tiene sentido, por ejemplo 0/3 = 0, ya que si no ten-
go naranjas y quiero repartirlas entre 3 niñas, pues a cada
una le corresponde 0 naranjas.
33
10. Fracciones
Figura 10.8 El lugar del simétrico.
Nótese además que cualquier número entero es una frac-
ción. Por ejemplo 7 = 7/1, aunque también 7 = 42/6; análo-
gamente −4 = −4/1 o, digamos, −4 = −12/3.
¡Hemos ampliado el conjunto de números a nuestra dis-
posición! Tenemos ahora el conjunto de los números racionales
o fracciones, que representaremos con la letra Q.
Recordemos que cada número natural es a su vez un nú-
mero entero; vemos ahora que cada número entero es a su
vez un número racional. Expresamos simbólicamente esta si-
tuación, de la siguiente manera:
N⊂Z⊂Q
Que se lee: Los números naturales están contenidos en los núme-
ros enteros que, a su vez, están contenidos en los números racionales
(el símbolo ⊂ se lee contenido en), y significa lo mencionado
en el párrafo anterior.
Tenemos ahora nuevos números a nuestra disposicón y
con ellos podemos efectuar las operaciones elementales. El
significado de las operaciones no varía, sin embargo tenemos
aquí maneras de efectuar operaciones entre fracciones redu-
ciéndolas a operaciones entre números enteros. Las reglas
son las siguientes:
Si a, b, c y d son números enteros y b y d son diferentes
34
de cero, entonces:
a c ad + bc
+ =
b d bd
a c ac
× =
b d bd
a c ad
÷ =
b d bc
De nuevo, se define la resta como la suma con el simétrico:
a c a c
− = + −
b d b d
Es importante notar que en este caso siempre es posible
efectuar la división entre dos fracciones (con el divisor dis-
tinto de cero) y el resultado es otra fracción.
EJERCICIOS
1. Localizar en la recta numérica la siguientes fracciones: 2/7, −3/4,
12/4, 7/5, 1/3, −5/2, 6/9, 3/10, −5/10.
2. Efectúa las operaciones siguientes:
3 2 7 8
a) + b) −
5 8 6 6
4 5 2 7
c) + − d) ×
11 3 3 4
6 1 5 2 3 7
e) − × f) − + ÷
8 13 7 13 2 10
6 1 2 3 6 3 1 9
g) ÷ + × h) × − − ×
5 8 15 7 9 2 4 12
7 8 10 9 2 3
i) − + ÷ j) −
9 3 11 5 7 4
35
11
Simplificaciones
abremos notado, al hacer los ejercicios anteriores,
H que muchas veces es posible expresar una fracción
de forma más sencilla, por ejemplo 2/8 = 1/4, o
6/9 = 2/3. El criterio que nos permite establecer la igualdad
de dos fracciones es el siguiente:
a c
= si sucede que ad = bc.
b d
2 1
Entonces, = porque 2 × 4 = 8 × 1
8 4
La manera como obtenemos formas más simples de una
fracción es detectando si el numerador y el denominador tie-
ne algún factor común, por ejemplo
9 3×3
= ,
12 4×3
esta descomposición de factores puede descomponerse en
una multiplicación de fracciones:
9 3×3 3 3
= = ×
12 4×3 4 3
y sabemos que 3/3 es precisamente 1, así, obtenemos
9 3×3 3 3 3 3
= = × = ×1 =
12 4×3 4 3 4 4
36
que es la forma simplificada; podemos describir este proceso
diciendo que sacamos tercera al numerador y al denominador,
esto es posible porque ambos son divisibles entre 3.
Otro ejemplo; simplificar 10/4. Sacando mitad al numera-
dor y al denominador obtenemos
10 5
= .
14 7
37
12
Mediciones
asta ahora tenemos un conjunto de números, los
H racionales, con los cuales podemos efectuar las ope-
raciones elementales. Nos ocuparemos ahora de un
proceso que la humanidad efectúa desde hace miles de años,
el proceso de medir. Consideremos el problema siguientes:
Medir la longitud del segmento de recta AB mostrado en la Fi-
gura 12.1.
Figura 12.1 Queremos medir el segmento AB.
Medir la longitud de un segmento significa decir cuántas
veces cabe una unidad prefijada en el segmento dado, así que para
resolver el problema planteado, de medir el segmento dibu-
jado arriba, es necesario disponer de un segmento unidad o
unidad de medición. Supongamos, para ilustrar el concepto de
medir, que la unidad de medición es el segmento mostrado
a continuación
38
Figura 12.2 Empleamos el segmento unidad u.
Tiene sentido, así, resolver el problema; si trasladamos la
longitud u mediante la abertura de un compás y comenzan-
do por A lo llevamos consecutivamente a lo largo del seg-
mento AB, según desprendemos de la Figura 12.3, el segmen-
to u cabe 2 veces en el segmento AB pero no llega a caber 3.
Decimos entonces que AB mide 2 unidades u y fracción, sin
embargo, ésto sólo constituye una primera aproximación.
Figura 12.3 Medición de AB. Mide más que 2u pero menos que
3u.
El uso de la frase “. . . y fracción” conlleva multitud de po-
sibilidades respecto a lograr más y mejores aproximaciones.
Si analizamos la figura (12.3) vemos que si bien el segmento
u no cabe en AB una tercera vez, si cabe la mitad. Pode-
mos entonces decir que AB mide 2 veces y media u, más
una fracción. Hemos realizado una segunda aproximación.
Si quisiéramos mayor aproximación intentaríamos expresar
esa fracción que queda sin medir con alguna división de u en
partes iguales, y añadirla en la descripción de la medición de
la longitud de AB.
39
12. Mediciones
Nótese que en este proceso de aproximación empleamos
una unidad de medida prefijada y la medición quedará expre-
sada en términos de esa unidad.
Si cambiáramos la unidad cambiaría la medición. No que-
remos decir con ello que cambie la longitud del segmento
AB, esta longitud es una, lo que cambia es su medición depen-
diendo de la unidad utilizada.
Dos consideraciones de importancia:
La primera es la relación entre contar y medir, recordemos
que sumar significa contar, en determinada dirección, en la
recta numérica, cierto número de veces el segmento unidad
que va de 0 a 1. Como los enteros positivos marcados en la
recta numérica señalan el número de veces que se ha trans-
portado la longitud del segmento unidad a lo largo del eje,
esto significa que podemos usar la recta numérica para medir. Si
hacemos coincidir el 0 de la recta numérica con el extremo
A del segmento y hacemos coincidir el eje con el segmento
AB de manera que B esté del lado de los enteros positivos
entonces el punto B coincidirá con algún punto de la rec-
ta numérica. El número correspondiente a ese punto será la
medición de la longitud en términos de la unidad escogida,
en este caso el segmento unidad de la recta numérica: Hemos
usado la recta numérica para medir.
La segunda se refiere a la elección de la unidad de medi-
da. Es fácil imaginar los problemas que tendríamos si cada
uno de nosotros usara, para medir, unidades distintas, que
incluso variáramos cada vez. No tendría sentido comunicar
resultados de nuestras mediciones ni comparar mediciones
efectuadas con unidades de medida distinta, a menos que
conociéramos la relación que guardan entre sí esas unidades.
Estos problemas se presentaron realmente en la antigüedad,
las mediciones de lienzos en varas dependían de la longitud
40
de la vara que usara un comerciante u otro. Actualmente hay
lugares donde se venden frutas o granos por medida, donde
esta medida es un cuenco de madera cuyo tamaño varía según
el vendedor.
La extención del comercio y la relación entre pueblos más
lejanos exigieron la adopción de una determinada unidad
de medida de longitud, aceptada socialmente. Esta unidad
la conocemos como metro. El metro es la unidad de medida
socialmente aceptada. Es esa longitud prefijada que mencio-
namos al definir el proceso de medición.
Ahora bien, si el metro es la unidad de medida prefijada
¿dónde está prefijada?
Con el afán de que esa longitud fuera un invariante en
la naturaleza, de manera de poder recuperarla cada vez que
fuera necesario, se definió el metro como la diezmillonésima
parte de la longitud de un cuadrante de meridiano terrestre;
esta referencia resultó poco práctica e inexacta.
Posteriormente se construyó una barra de platino iridiado
con dos marcas definiendo como metro la longitud entre esas
dos marcas (se le llamó el metro patrón).
En 1960 se redefinió como: un metro es igual a 1,650,763.73
longitudes de onda, en el vacío, emitida por el isótopo krip-
tón 86, del nivel 2p10 al nivel 5d5 .
El metro volvió a definirse en 1983 como la longitud re-
corrida por la luz en el vacío en un intervalo de tiempo de
1/299,792,458 de segundo.
Seguramente la definición de metro irá evolucionando
conforme avance la ciencia y la tecnología.
Para efectos prácticos, al menos para este folleto, usare-
mos como unidad el centímetro que es una centésima parte
del metro, es la longitud obtenida al dividir el metro en cien
partes iguales. Al hacer que la longitud del segmento unidad
41
12. Mediciones
Figura 12.4 Medición de AB.
de la recta numérica sea un centímetro, estaremos convirtién-
dola en un instrumento para medir.
Volvamos al problema con que iniciamos este capítulo. Se
trata de medir la longitud del segmento AB dibujado. Pode-
mos reformular el problema mediante la pregunta ¿cuántos
centímetros mide el segmento AB?
Ahora el problema se reduce a disponer de una recta nu-
mérica, un ejemplar físico, cuyo segmento unidad correspon-
da con la longitud de un centímetro. Aplicamos dicho instru-
mento al segmento AB, como se ilustra en la Figura 12.4.
Como ya dijimos, el extremo B del segmento coincidirá
con algún punto en la recta numérica, el número correspon-
diente a ese punto será la longitud de AB expresada en cen-
tímetros.
42
13
Decimales
egún la Figura 12.4, el segmento AB mide 4 cm y frac-
S ción. Esta fracción la expresaremos en términos de par-
tes iguales en que dividimos el centímetro. Dividamos
el centímetro en 10 partes iguales, cada una de ellas será 1/10
de centímetro. Vemos en la Figura 12.4 que en AB caben
4 cm, más 2/10 de centímetro y queda todavía un pequeño
segmento sin medir. Si queremos lograr una mejor aproxi-
mación, dividiendo este décimo de centímetro en 10 partes
iguales, obtendríamos un segmento de longitud igual a 1/100
de centímetro y si, mediante una lente de aumento, observá-
ramos el pedazo que falta por medir, veríamos cuántos de
estos centésimos de centímetro caben ahí, digamos que cu-
pieran 7/100, entonces la medida del segmento expresada en
centímetros sería:
2 7
4+ + + (posiblemente) una fracción.
10 100
Nótese que dependiendo de nuestros recursos tecnológicos
podemos continuar este proceso y lograr mejores aproximacio-
nes en nuestra medición. Como respuesta a la cuestión plan-
teada al principio del Capítulo 12, podemos decir que el seg-
43
13. Decimales
2 7
mento mide aproximadamente 4 + 10 + 100 centímetros. Este
número tiene como expresión decimal la siguiente:
2 7
4+ + = 4.27
10 100
Esto nos ilustra el significado de los números decimales.
Los dígitos a la derecha del punto decimal representan, cada
uno, el número a considerar de subsecuentes divisiones de la
unidad en 10 partes iguales.
Así como dado un punto en la recta numérica localiza-
mos su expresión decimal, que puede requerir, inclusive, una
infinidad de divisiones subsecuentes, también, dada una ex-
presión decimal, podemos localizar un punto en la recta nu-
mérica que sea su correspondiente. Lo ilustraremos con un
ejemplo:
Ejemplo Localizar en la recta numérica el punto correspon-
diente al número decimal 2.375.
El punto estará situado a 2 unidades a la derecha del ce-
ro, más un segmento. Como en la Figura 13.1, dividamos el
segmento que va de 2 a 3 en 10 partes iguales y ubiquemos
3
el punto 2 + .
10
Figura 13.1 Décimas.
Ahora, según se ilustra en la Figura 13.2, dividamos el
3 4
segmento que va de 2 + a 2+ en 10 partes iguales.
10 10
Amplifiquemos la Figura 13.1 anterior.
44
Figura 13.2 Centésimas y, con imaginación, milésimas.
En ese segmento contemos 7/100 y localizaremos el pun-
to correspondiente a 2.37. Es difícil continuar, en la práctica,
este proceso; si dividimos al centésimo en 10 partes iguales
obtendremos milésimos y de ahí mediríamos 5 milésimas.
El resultado sería la localización del punto, que, en la figu-
ra (13.2), hemos hecho de manera aproximada.
Hemos ampliado nuestro conjunto de números. Tenemos
números naturales, enteros, fracciones y decimales. Los re-
presentamos todos en la recta numérica y con ellos podemos
efectuar las operaciones elementales: suma, resta, multiplica-
ción y división.
Pero estos decimales obtenidos de fracciones son peculia-
res, o terminan o se repiten.
Es decir al efectuar la división del numerador entre el
denominador aunque obtenemos un resultado decimal, es-
te proceso de división, en unos casos, termina. Por ejemplo,
para 17 ÷ 5,
3.4
5 17
15
20
20
0
El resultado es 17 ÷ 5 = 3.4 .
45
13. Decimales
En otros casos no termina pero la expresión decimal en el
cociente se repite, como en el caso de 19 ÷ 11,
1.7272· · ·
11 19
11
80
77
30
22
80
77
30
22
8 0 ..
.
Si continuamos el procedimiento vemos que se repite 72.
Aquí el resultado es 19 ÷ 11 = 1.727272 · · · .
En lugar de escribir varias veces 72 y después los puntos
suspensivos, lo hacemos así:
19
= 1.72 .
11
Colocamos una barra sobre la parte de la expansión decimal
que se repite, le llamamos periodo.
Pueden verificar, realizando el procedimiento de la divi-
sión o con una calculadora, que
52 9 13
= 0.105 , = 1.285714 , = 0.12037 .
495 7 108
Toda fracción es un decimal que termina o uno periódico
y a fracciones distintas les corresponden distintos decimales.
Cabría esperar que sucediera lo mismo en sentido con-
trario, es decir, que a cada decimal periódico le corresponda
46
una fracción (eso sí es cierto) y que a decimales distintos les
correspondan fracciones distintas (eso no es cierto).
Hay decimales periódicos que tienen diferente expresión
y sin embargo son iguales. Nos referimos a las colas de nueves.
Sucede que
1 = 0.9 .
Lo cual es fácil de demostrar, sea
x = 0.9
= 0.99999 · · · 999 · · ·
Multiplicamos ambos lados por 10,
10x = 9.99999 · · · 999 · · ·
Restamos la primera ecuación de la segunda,
10x − x = 9
9x = 9
x = 1.
De manera análoga podemos comprobar que
3.419 = 3.42 , 0.89 = 0.9 , 2.019 = 2.02 .
Para evitar esta situación de que dos expresiones decima-
les representen a una misma fracción, quitaremos las colas de
nueves y así, será posible identificar las fracciones con los de-
cimales periódicos (podemos asumir que los decimales que
terminan son decimales periódicos, con periodo cero) y con
puntos en la recta numérica.
Disponemos ahora de los números naturales N, los nú-
meros enteros Z y números racionales Q, estos últimos ex-
presados como fracciones cuyo numerador y denominador
son primos relativos, es decir, que no tienen factor común (se
les llama fracciones irreducibles), o como decimales periódicos
(excluyendo las colas de nueves).
47
13. Decimales
Cada uno de estos números se representa como un punto
en la recta numérica.
La pregunta que sigue es: ¿Cáda punto de la recta numérica
representa uno de esos puntos?
La respuesta es: No.
48
14
Irracionales
uedó planteado el suspenso al final del capítulo an-
Q terior: Disponemos de los números naturales, los
enteros y los racionales (ya sea como fracciones o
como decimales periódicos) y los representamos en la recta
numérica. Es decir, cada número natural, entero o racional
tiene un lugar, y sólo uno, en la recta numérica.
Ahora cabe preguntar: ¿Cáda punto de la recta numérica re-
presenta un natural o entero o racional?
A diferencia de los números naturales y los enteros que
están colocados de manera discreta, es decir están separados
uno del que sigue por un segmento de longitud 1, los raciona-
les están amontonados, dado un número racional no existe el
número que le sigue, de hecho, dados dos números racionales
hay entre ellos una infinidad de números racionales (son un
conjunto denso).
¡Imaginen! Dados dos números racionales, por cercanos
que nos parezcan (digamos 1 y 1.001) hay entre ellos una in-
finidad de números racionales1 . Pensaríamos que hay tantos
1 Su media aritmética 1+1.001
2 , es un racional; inducimos que entre
dos racionales siempre hay uno y de ahí, que hay una infinidad.
49
14. Irracionales
y tan amontonados que ocuparían toda la recta numérica.
La respuesta es: No.
Hay puntos en la recta numérica que no corresponden a
números racionales.
Son los llamados inconmensurables por Pitágoras.
Son segmentos de recta cuya longitud no se puede medir
según el procedimiento del Capítulo 12 de la página 38 de
manera que el procedimiento termina o nos conduzca a un
decimal periódico.
√
Localicemos al número 2 en la recta numérica.
Trazamos sobre la recta el cuadrado de lado igual al seg-
mento unidad.
Por el teorema de Pitágoras, la longitud de la hipotenusa
√
es 2.
Con centro en O y radio igual a la hipotenusa trazamos√
un arco hasta intersecar la recta ubicando así, el punto 2
sobre la recta.
√
2
1
√
O 1 2
√
Figura 14.1 Ubicación de 2 en la recta numérica.
√
El número 2 no es racional, es imposible expresarlo co-
mo una fracción2 irreducible. Se le llama número irracional.
2 Se demuestra por reducción al absurdo; se parte de que sí es posible
y se llega a una contradicción, concluyendo que la suposición inicial
es insostenible y que, en efecto, no se puede expresar como fracción.
50
Y hay muchos más. De hecho hay más irracionales que
racionales (¡no hablamos de gente ,!); ¿qué significa esto?
Aunque ambos conjuntos, los racionales y los irraciona-
les, son conjuntos infinitos, el infinito de los irracionales
es mayor que el infinito de los racionales.
Dejemos para el siguiente capítulo esta discusión sobre
los infinitos; por lo pronto hemos completado la identificación
de los puntos de la recta numérica con números.
Los puntos en la recta numérica que no corresponden a
números racionales (es decir, a decimales periódicos), les lla-
mamos los números irracionales y corresponden a decimales que
nunca terminan,√ pero que además no tienen periodo.
Además de 2, la longitud de la hipotenusa del triángulo
rectángulo de lado 1,
√
2 = 1.414213562373095048801688724210 . . . ,
que presentamos con 30 lugares decimales, otros números
irracionales famosos son π, la razón de la circunferencia de
un círculo a su diámetro
π = 3.141592653589793238462643383280 . . .
y e, la base de los logaritmos naturales,
e = 2.718281828459045235360287471353 . . . .
Se pueden formar números irracionales siguiendo patro-
nes, como, por ejemplo, después del punto decimal colocar
un 1 y después un 0, después un 1 y dos 0, después un 1 y
tres 0, y así, después de cada 1 se aumenta un 0 más.
0.101001000100001000001 . . . .
51
14. Irracionales
Juntos, los números racionales y los irracionales, forman
el conjunto de los números reales denotados con la letra R.
Así la recta numérica donde colocamos a los naturales,
enteros y racionales, contiene también a los números irracio-
nales. Le llamamos la recta real; se trata una recta orientada,
que elegimos horizontal y orientada de izquierda a derecha,
con un punto marcado como el origen o el número cero, a su
derecha otro punto que asociamos con el natural 1; el seg-
mento que va de 0 a 1 es el segmento unitario, es nuestra uni-
dad de medición de longitudes.
Con la recta orientada y ubicado el segmento unitario po-
demos ubicar cualquier número entero; al dividir el segmen-
to unitario en q partes iguales y tomando p de ellas, ubica-
mos la fracción qp .
Los puntos que no representan fracciones son los núme-
ros irracionales.
0 1 R
Figura 14.2 La recta real.
52
15
El continuo
e seguro les sorprendió la afirmación sobre los di-
D ferentes tamaños de infinitos, ¿no es así? En este
capítulo daremos una breve introducción al tema.
Usaremos al mínimo el lenguaje de los conjuntos1 . Hay va-
rias maneras de abordar el asunto, aquí lo haremos contando.
Recuerden que definimos los números naturales como
N = { 0, 1, 2, 3, . . . , n, n + 1, . . . },
en donde incluimos al 0 como representante de los conjuntos
sin elementos2 .
Ahora vamos a referirnos a los números naturales positivos,
que denotaremos con el símbolo N+ ,
N+ = { 1, 2, 3, . . . , n, n + 1, . . .},
que son los números que usamos para contar.
A parir de estos números construimos un segmento de na-
turales positivos que representamos con Sn , como los primeros
1 Ver López Mateos, Conjuntos, lógica y funciones.
2 Dependiendo del autor y tipo de obra se definen los naturales inclu-
yendo o no al 0.
53
15. El continuo
n naturales positivos,
Sn = { 1, 2, 3, . . . , n }.
Usamos estos segmentos de naturales para contar. Deci-
mos que un conjunto tiene n elementos si es posible ponerlo
en correspondencia biunívoca con Sn .
La palabra murciélago tiene diez elementos pues hay una
correspondencia biunívoca, a saber,
m u r c i e l a g o
↕ ↕ ↕ ↕ ↕ ↕ ↕ ↕ ↕ ↕
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
entre B = {m, u, r, c, i, e, l, a, g, o} y S10 , luego la palabra tiene
10 letras.
Así, decimos que un conjunto es finito si es posible poner-
lo en correspondencia biunívoca con algún Sn .
Y decimos que un conjunto es infinito si no es finito.
Así como distintos conjuntos finitos no necesariamente
están en correspondencia biunívoca, es decir, no tienen el
mismo número de elementos, así distintos conjuntos infini-
tos no necesariamente están en correspondencia biunívoca
entre sí.
Veamos primero algunos que sí están en corresponden-
cia biunívoca, por ejemplo los números naturales positivos y
los números pares (que son múltiplos de 2), están en corres-
pondencia biunívoca, los expresamos diciendo que tienen la
misma cardinalidad.
2 4 6 8 . . . 2n . . .
↕ ↕ ↕ ↕ ↕
1 2 3 4 ... n ...
A la cardinalidad de los números naturales se le repre-
senta con ℵ0 , y se escribe
|N| = ℵ0 .
54
Así, la cardinalidad de los números pares también es ℵ0 .
Los números enteros también tienen la misma cardinali-
dad que los naturales.
E incluso los números racionales, a pesar de que son den-
sos y no existe el siguiente, también se pueden contar, es decir,
poner en correspondencia biunívoca con los naturales.
Es posible colocar todos los racionales (hablemos de los
positivos) en una tabla, no en orden, formados, pues dado
un racional no existe el siguiente, sino colocando primero
una fila con todas las fracciones con deominador 1, a conti-
nuación las fracciones con denominador 2, después las que
tienen denominador 3 y así sucesivamente.
Para contarlos seguimos el camino señalado por las fle-
chas, saltando los previamente contados, por ejemplo la frac-
ción 22 ya fue contada con 11 , la fracción 42 se contó con 12 , y
así.
1 2 3 4 5 6 7
1 → 1 1 → 1 1 → 1 1 → ···
↙ ↗ ↙ ↗ ↙ ↗
1 2 3 4 5 6 7
2 2 2 2 2 2 2 ···
↓ ↗ ↙ ↗ ↙ ↗
1 2 3 4 5 6 7
3 3 3 3 3 3 3 ···
↙ ↗ ↙ ↗
1 2 3 4 5 6 7
4 4 4 4 4 4 4 ···
↓ ↗ ↙ ↗
1 2 3 4 5 6 7
5 5 5 5 5 5 5 ···
↙ ↗
1 2 3 4 5 6 7
6 6 6 6 6 6 6 ···
↓ ↗
1 2 3 4 5 6 7
7 7 7 7 7 7 7 ···
..
.
Los conjuntos infinitos N, Z y Q tienen cardinalidad ℵ0 .
55
15. El continuo
En el año de 1891 George Cantor demostró3 que los
números decimales entre 0 y 1 no se pueden colocar en co-
rrespondencia biunívoca con los naturales, no tienen cardi-
nalidad ℵ0 .
Pero los decimales entre 0 y 1 sí se pueden poner en co-
rrespondencia biunívoca con la recta real, es decir tienen la
misma cardinalidad que los números reales. A la cardinali-
dad de los números reales, simbolizada con c, se le llama la
potencia del continuo
|R| = c.
A la cardinalidad de los conjuntos infinitos se les llama
números transfinitos, y están ordenados, se representa con ≺, se
escribe
ℵ0 ≺ c.
3 Su famoso argumento llamado diágonal apareció en Cantor, «Ueber
eine elementare Frage der Mannigfaltigkeitslehre».
56
Bibliografía
Cantor, George. «Ueber eine elementare Frage der
Mannigfaltigkeitslehre». En: Jahresbericht der Deutschen
Mathematiker-Vereinigung 1 (1890-1891), págs. 75-78.
url: [Link]
[Link]/pdfcache/PPN37721857X_0001/
PPN37721857X_0001___LOG_0029.pdf (visitado
09-03-2022).
López Mateos, Manuel. Conjuntos, lógica y funciones.
3a edición. México: MLM editor, 2022.
url: [Link] (visitado 09-03-2022).
57
Índice alfabético
algoritmo dígitos, 44
de la división, 27 dirección, 7
aproximación, 43 dividendo, 26
división, 25
Cantor, George, 56 algoritmo de la, 27
cardinalidad, 54 divisor, 26
cero, 17
cociente, 26 elementos
colas de nueves, 47 más, 2
comparar, 1 enteros
conjunto, 2 multiplicación, 20
denso, 49 substracción, 13
contar, 1 suma, 10
continuo expansión
potencia del, 56 decimal, 46
correspondencia, 1 expresión
biunívoca, 1 decimal, 44
decimal, 44 factor, 26
expansión, 46 factor común, 24
periódico, 46 fracción
decimales, 43 irreducible, 47
que terminan, 47 fracciones, 28, 30, 34
denominador, 30
denso inconmensurables, 50
conjunto, 49 introducción, vii
58
Índice alfabético
irracionales, 49 positiva
irreducible dirección, 7
fracción, 47 primos relativos, 47
producto, 20
mediciones, 38
medir, 38 racionales
metro, 41 números, 30, 34
multiplicación, 20 rebaño, 1
naturales recta
segmento de, 53 numérica, 7
naturales y enteros, 4 real, 52
negativa residuo, 27
dirección, 8 resta
nueves ¿de naturales?, 5
colas de, 47 resto, 27
numerador, 30
segmento
número, 3
de naturales, 53
números
unidad, 50
decimales, 44
signo, 12
enteros, 5
signos, 17
irracionales, 49
simétrico, 17
naturales, 4
simplificaciones, 36
racionales, 30, 34
substracción de enteros, 13
transfinitos, 56
suma
orientación, 7 de enteros, 10
origen, 7 de naturales, 5
oveja, 1
transfinitos
pareja, 2 números, 56
pastor, 1
periodo, 46 unidad, 40
piedras, 1 de medición, 38
Pitágoras, 50 segmento, 7, 50
59
Símbolos y notación
N el conjunto de los números naturales, 4, 47
N = { 0, 1, 2, 3, . . . , n, n + 1, . . .}.
Z el conjunto de los números enteros; para n 5, 47
natural positivo,
Z = { 0, 1, −1, 2, −2, 3, −3, . . . , n, −n, . . . }.
Q el conjunto de los números racionales, 34, 47
Q = { (p, q) | p, q ∈ Z; q ̸= 0, mdc(p, q) = 1}.
⊂ subconjunto, A ⊂ B, A es subconjunto de B. 34
R el conjunto de los números reales. 52
N+ el conjunto de los números naturales positi- 53
vos, N+ = { 1, 2, 3, . . . , n, n + 1, . . .}.
Sn segmento de naturales, Sn = { 1, 2, 3, . . . , n }. 53
ℵ0 alef 0, cardinalidad de los números naturales, 54
alef es primera letra del alfabeto hebreo. |N| =
ℵ0
c potencia del continuo, la cardinalidad de los 56
números reales. |R| = c.
≺ precede, relación de orden. 56
60
Manuel López Mateos inició su acti-
vidad docente en 1967 en la Facultad
de Ciencias de la UNAM. Ha imparti-
do cursos de Cálculo diferencial e inte-
gral, Análisis matemático, Algebra lineal
y Topología diferencial, entre otros. En
particular, en el año de 1972, impartió,
en el entonces Centro de Didáctica de la
UNAM, Cursos de capacitación para la primera generación
de profesores de matemáticas del Colegio de Ciencias y Hu-
manidades (CCH) de la UNAM. Ha traducido más de 15 im-
portantes libros de texto de matemáticas. En el año de 2003,
fue el director fundador de la Facultad de Ciencias de la Uni-
versidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca.
Se trata de una presentación sencilla de los números en la
recta real que suelo usar como material preparatorio para un
curso de cálculo elemental.
Comienza con los números naturales usados para contar,
pasa por los racionales para repartir y termina con los deci-
males usados para medir.
MLM
editor
2019
[Link]
[Link]