34.
El efecto Coolidge
Continuamos aprendiendo acerca de cómo nuestro cerebro se ha dañado por la fuerte carga
de pornografía que hemos consumido en el pasado. Mientras mejor conocemos cómo
funciona el cerebro masculino, mejores herramientas tendremos para buscar la restauración.
Hoy comentaremos acerca de cómo se forma el apetito insaciable en nuestro cerebro por
ver pornografía cada vez más fuerte, y cómo funciona el “aburrimiento” en el cerebro, que
nos hace querer ver algo nuevo cada vez, hasta llegar a perversiones que nunca antes
imaginamos, y cómo así se estropea el valor de la fidelidad en nuestra vida.
El mecanismo en tu cerebro que hace que nunca se te acabe el hambre por ver porno, se
llama Efecto Coolidge. Lee el siguiente testimonio, y medita si te relacionas con la
experiencia de siempre querer más pornografía:
Ahora que aprendo sobre mi adicción a la pornografía, he meditado en cómo empezó y
cómo fue evolucionando.
Las primeras imágenes eróticas que vi, eran en sitios que lo llamaban “humor gráfico”:
caricaturizaciones o ilustraciones de bromas sexuales, material al que accesaba desde
cualquier computadora en la universidad – todo mundo lo hacía y no recuerdo que fuera
considerado inusual. También empecé a buscar sitios de chistes sexuales, y otro tipo de
referencias que no incluían desnudez explícita.
Cuando tuve acceso por primera vez a un equipo que sólo yo usaba, me sentí en la
confianza de buscar “verdadera pornografía”, según yo lo definía. Recuerdo que lo
primero que vi fue una imagen de un modelo parcialmente desnudo, pero estaba algo
pixelada –digo esto no por disminuir la falta, sino porque quizás la “baja calidad” me hizo
buscar material cada vez con mejor definición, y porque el susto y el disgusto que me
causó la experiencia (que prometí nunca más intentar), no fueron suficiente para que yo lo
volviera a intentar, con material cada vez más intenso.
Desde ese punto, nunca me di cuenta de cómo iba progresando mi adicción, sólo sabía que
cuando “terminaba” mi sesión de pornografía, veía el reloj y habían pasado ya varias
horas desde que había encendido la computadora, y que entonces caía en la cuenta de
cuan horrible era el material que había estado viendo.
Me dediqué de lleno a ver pornografía homosexual, y encontré que me parecía demasiado
lento ver una galería de fotografías, y entonces descubrí que podía ver vídeos, y luego me
acababa todos los vídeos que pudiera encontrar en cada website. Cuando terminaba con
una página web, me aburría y buscaba otra para consumirla completa.
Aún más, dejé de buscar sólo imágenes de desnudos, y empecé a buscar las de personas
teniendo relaciones sexuales. Empecé por ver parejas heterosexuales, y luego dejé eso,
para empezar a ver sexo homosexual, cada vez más detallado y sucio. Por “sucio” me
refiero a que buscaba material que chocara con mis creencias cristianas, y ahora entiendo
que eso me producía acelerones al estar frente al peligro, o me hacía sentir “rebelde” o
“mejor que los demás” de alguna manera…
Tanto el contenido cómo mis hábitos de consumo se salieron de control, en el primer
sentido porque llegué a interesarme en los temas de dominación violenta, en el
exhibicionismo, en las relaciones padre-hijo, en el sexo bestial, etc., en pocas palabras, ya
rozando con los límites de la legalidad y de la decencia pública; y en cuanto a mis hábitos,
porque ya no me importaba esconderme para ver porno, con una urgencia inexplicable, de
tal manera que me atraparon violando los sistemas de seguridad en el lugar donde
trabajaba, todo con tal de ver pornografía a media mañana. [Ernesto Mejía]
Escribe, ¿Recuerdas cómo fue tu propio descenso? ¿Puedes escribir a continuación en
forma resumida cómo fue tu primera experiencia, y hasta donde resultaste consumiendo
pornografía?
Este Efecto Coolidge es la manera en que tu cerebro está programado, y hace que éste
perciba la imagen de una mujer atractiva como una necesidad que no debes dejar pasar para
tener relaciones sexuales. Esto no es un pecado, sino que es la configuración natural
cerebral; sin este impulso, los hombres nunca más tendríamos ganas de tener relaciones
sexuales – y la humanidad nunca más se reproduciría.
La insaciabilidad de los ojos es una verdad que Salomón describió hace varios siglos:
“El espejo refleja el rostro; y los ojos revelan la personalidad. El sepulcro, la muerte y
los ojos del hombre jamás se dan por satisfechos.” Proverbios 27:19 TLA, 27:20 NVI
Otra buena noticia, es que nuestro cerebro también está programado para formar vínculos
afectivos con una sola mujer. Nuestro cerebro segrega otra sustancia llamada oxitocina, que
está relacionada con la forma en que estamos cableados para formar relaciones afectivas
permanentes. Este mecanismo de oxitocina es el que te hace querer tener una pareja de por
vida, o formar vínculos con tus padres y tus propios hijos. La oxitocina es entonces la
sustancia que nos permite ser fieles y comprometidos con una sola mujer. ¿No es grandioso
saber que ya estamos configurados para ser fieles?
El Efecto Coolidge también hace que el cerebro de un hombre no se canse de buscar
novedad sexual, lo cual tampoco es un pecado, sino que es una ventaja para todo hombre
que desea tener una relación duradera de matrimonio: sin este programa, quizás te
aburrirías de tu esposa después de la primera relación sexual que tengas con ella, y nunca
más te interesaría buscarla. Mediante este programa, la dopamina hace que se renueve cada
vez en tu cerebro el interés sexual y la virilidad.
Estos programas están diseñados para actuar juntos:
Motivación para tener sexo + Motivación para tener relaciones duraderas + Búsqueda
de novedad = Relación fiel de pareja
Sin embargo, la incursión de la pornografía online estropeó nuestra configuración, y
vivimos un estado de excitación sexual constante, buscando estímulos sexuales cada vez
más intensos, tal como lo aprendiste en una lección anterior.
Las buenas noticias nuevamente, son que todo el daño puede revertirse. El camino de
sanidad empieza con la abstinencia, con buscar un punto en el que tu deseo sexual regrese a
cero. Lee lo que el siguiente pasaje dice acerca de la abstinencia del sexo inmoral, y
comenta luego:
“5 Hagan, pues, morir todo lo que hay de terrenal en ustedes: que nadie cometa
inmoralidades sexuales, ni haga cosas impuras, ni siga sus pasiones y malos deseos, ni
se deje llevar por la avaricia (que es una forma de idolatría). 6 Por estas cosas viene el
terrible castigo de Dios sobre aquellos que no lo obedecen; 7 y en su vida pasada
ustedes las hacían.” Colosenses 3:5-7 DHH
Escribe con toda honestidad, ¿Cómo es el estado de tu lucha contra estas inmoralidades
sexuales y contra tus antiguos malos deseos? ¿Necesitas ayuda de tu mentor?
¿Has logrado regresar a un punto de abstinencia de sexo en este curso? ¿Cómo es el nivel
de tus tentaciones y deseo sexual ahora? Comenta con tu mentor, que podrá orar por ti y
aconsejarte.
Esta abstinencia se logra con el auto-control que desarrollas por medio del Espíritu Santo, y
el esfuerzo por aplicar las otras herramientas que has aprendido en este curso.
Lee a continuación, acerca de cómo podemos crece en nosotros el auto-control necesario
para buscar la restauración:
“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez (de miedo innoble frente al peligro,
ni falta de los rudimentos de valentía, ni de miedo servil y adulador) sino (que nos ha
dado un espíritu) de poder, de amor, y de una mente en calma y bien balanceada, y de
dominio propio.” 2 Timoteo 1:7 AMP
Según 2 Timoteo 1:7, ¿Quién es el que nos ha capacitado con un espíritu tan fuerte?
Haz un listado de todas las características que tienes en tu espíritu, según 2 Timoteo 1:7
“Ustedes no han pasado por ninguna tentación que otros no hayan tenido. Y pueden
confiar en Dios, pues él no va a permitir que sufran más tentaciones de las que pueden
soportar. Además, cuando vengan las tentaciones, Dios mismo les mostrará cómo
vencerlas, y así podrán resistir.” 1 Corintios 10:13 TLA
El día de mañana comentaremos acerca de la fidelidad, y uniremos varias de las
herramientas que has estado aprendiendo en este curso.
Escribe los pensamientos finales que tengas sobre esta lección.
Verso para meditar el resto del día:
“Hagan, pues, morir todo lo que hay de terrenal en ustedes: que nadie cometa
inmoralidades sexuales, ni haga cosas impuras, ni siga sus pasiones y malos deseos, ni
se deje llevar por la avaricia (que es una forma de idolatría).” Colosenses 3:5 DHH
35. Pornografía y fidelidad
El día de hoy comentaremos cómo buscar la restauración de la fidelidad que la pornografía
destruyó en nuestra vida.
Ayer aprendimos acerca del Efecto Coolidge, que explica cómo nuestro cerebro está
programado para formar vínculos afectivos con una sola mujer a través de ciertas sustancias
naturales como la oxitocina, que permite desarrollar relaciones de por vida.
Aprendimos también que el consumo excesivo de pornografía destruyó la manera en que
estos programas están diseñados para actuar juntos:
Motivación para tener sexo + Motivación para tener relaciones duraderas + Búsqueda
de novedad = Relación comprometida de pareja
La fidelidad es un valor que todos los hombres podemos vivir, tanto solteros como casados.
Fidelidad significa disciplinar nuestra vista, nuestras manos y nuestras palabras, y
guardarlas para el momento en el que estamos con una mujer en un compromiso sólido, ya
sea que eso signifique fidelidad a tu esposa, fidelidad a tu novia, o la fidelidad que desde
ahora formas para cuando el futuro estés en una relación. Aunque no estés ahora con una
novia, desde ya puedes confesarte como fiel y confiable.
Ser fiel significa abandonar la idea de querer abarcar a toda mujer con una mirada de
lujuria, y saber construir la confianza de las mujeres, en que cuando aseguramos que
estamos viviendo en pureza, lo cumplimos. Lee cual es el propósito de Dios para todo
hombre:
“3 Dios quiere que ustedes vivan consagrados a él, que no tengan relaciones sexuales
prohibidas, 4 y que cada uno de ustedes sepa controlar su propio cuerpo, como algo
sagrado y digno de respeto. 5 Deben dominar sus malos deseos sexuales, y no portarse
como los que no creen en Dios.” 1 Tesalonicenses 4:3-5 TLA
Según 1 Tesalonicenses 4:3-5, ¿Cómo estamos llamados a vivir nuestra sexualidad?
Consagrados a Él
Absteniéndonos de inmoralidad sexual
Controlando nuestros propios deseos sexuales
Todas las anteriores
El consumo masivo de pornografía nos ofreció una cantidad incontable de mujeres (o de
imágenes de hombres incluso) que nuestro cerebro identificó como parejas sexuales; eso
explica cómo con cada una de esas “relaciones” que generalmente incluyeron
masturbación, nos enganchamos una y otra vez, aunque sólo fuera en nuestra mente. Así se
destruyó poco a poco nuestra capacidad de ser fieles, la cual no sólo está en el corazón, sino
también está configurada en la biología del cerebro.
Lee el siguiente testimonio de uno de los estudiantes de este curso:
A los 12 o 13 años ya había desarrollado una adicción a la pornografía y a la
masturbación. Poco a poco las películas me inducían a más, no solo quería ver a una
mujer desnuda, quería ver penetración – y todo esto se desarrollaba siendo yo un cristiano
recién nacido. Hasta que un día se me ocurrió algo: pensé en cuanto invertía en periódicos
y revistas de pornografía, y concluí que lo que gastaba era lo mismo que me costaría
acostarme con una prostituta, hasta que un día, me decidí a pagar por sexo. Como la
experiencia no me gustó, decidí que tendría otra experiencia en un bar nudista. Para
entonces ya llevaba bastante tiempo de noviazgo, pero no me importó.
A los 5 años de novios, decidí casarme; el año de los preparativos de la boda, asistí dos
veces a barras nudistas - eso me dolió muchísimo, me recordaba que estaba a punto de
formar una familia. Con tan solo un mes de casado estuve viendo pornografía en mi nueva
casa y masturbándome en la misma cama donde dormía con mi esposa. Me sentía
destrozado, que nunca lo podría lograr. [Félix]
Medita, ¿has vivido una experiencia similar? ¿Sientes que eres incapaz de ser fiel a una sola
mujer, sin tener que acudir a la pornografía?
La Biblia nos enseña que la infidelidad está en el corazón, cuando vemos a una mujer y
tenemos ganas de tener sexo con ella. ¡Es el caso de la pornografía! No importa si no
estamos coqueteando con una mujer real, ¡un corazón infiel está enganchado con las
imágenes inmorales que hemos visto!
“27 Moisés también dijo: “No sean infieles en su matrimonio”. 28 Pero ahora yo les
aseguro que si un hombre mira a otra mujer con el deseo de tener relaciones sexuales
con ella, ya fue infiel en su corazón.” Mateo 5:27-28 TLA
Lee los siguientes pasajes y comenta:
“Esos hombres no pueden ver a una mujer sin desear tener relaciones sexuales con
ella; ¡nunca se cansan de pecar! Engañan a los que no confían mucho en Cristo, y son
muy buenos para conseguir lo que desean. Pero Dios los castigará. ¡De eso no hay
duda!” 2 Pedro 2:14 TLA
Según 2 Pedro 2:14, ¿cuál es la consecuencia para el hombre que no se cansa de ver
mujeres sin tener relaciones con ella?
“Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios
juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.” Hebreos
13:4 NVI
Responde honestamente, soltero o casado, ¿tienes en alta estima ser fiel a una sola mujer, y
puedes renunciar a todas las otras mujeres que ves en la pornografía?
Por favor escribe, ¿Cómo ha sido tu nivel de fidelidad hasta ahora a tu vida? ¿Eres fiel a tu
esposa o a tu novia?
“14 Claman: ¿Por qué el SEÑOR no acepta mi adoración?. ¡Les diré por qué! Porque
el SEÑOR fue testigo de los votos que tú y tu esposa hicieron cuando eran jóvenes.
Pero tú le has sido infiel, aunque ella siguió siendo tu compañera fiel, la esposa con la
que hiciste tus votos matrimoniales. 15 ¿No te hizo uno el SEÑOR con tu esposa? En
cuerpo y espíritu ustedes son de él. ¿Y qué es lo que él quiere? De esa unión quiere
hijos que vivan para Dios. Por eso, guarda tu corazón y permanece fiel a la esposa de
tu juventud.” Malaquías 2:14-15 NTV
¿Has pensado que si has estado despreciando a tu esposa (o a tu novia), o si la ves como
aburrida, sea por causa de tu consumo de pornografía y el daño de tu mente? ¿Puedes orar
al Señor buscando arrepentimiento por esta actitud?
¿Qué acciones puedes tomar desde hoy para ser fiel?
Dios nos ha capacitado con todo lo que necesitamos para ser fieles, y contamos en los
Salmos con maravillosas oraciones para pedirle a Dios que forme una vez más esta
fidelidad en nuestra vida. Haz estos versos parte de tu oración diaria:
“Instrúyeme, Señor, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de
corazón para temer tu nombre.” Salmos 86:11 NVI
“29 Líbrame de mentirme a mí mismo; dame el privilegio de conocer tus
enseñanzas. 30 He optado por ser fiel; estoy decidido a vivir de acuerdo con tus
ordenanzas. 31 Me aferro a tus leyes. Señor, ¡no dejes que pase vergüenza!” Salmos
119:29-31 NTV
Terminemos ahora integrando otras herramientas que has aprendido en este curso, para
afianzar esta fidelidad en tu vida. Responde:
Medita y responde, ¿Habías confesado a alguien las experiencias que has tenido con la
pornografía, y que han salido a luz hoy con esta lección? ¿Hay algo que debas confesar?
¿Hay algún hábito que quieras abandonar, o uno nuevo que quieras formar en cuanto a la
fidelidad de tus ojos y tu corazón? Escríbelo a continuación, y coméntalo con tus
compañeros de responsabilidad, para que puedan pedirte cuentas sobre tu progreso.
Que Dios te bendiga hermano, continuamos el día de mañana.
Versículo para meditar durante el día:
“
Instrúyeme, Señor, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de
corazón para temer tu nombre.” Salmos 86:11 NVI