0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas29 páginas

Principios de Protección Radiológica

El documento aborda los principios fundamentales de la protección frente a la radiación ionizante en el diagnóstico por imagen, destacando la importancia de un marco sólido para salvaguardar la salud de pacientes y personal. Se describen los tipos de radiación, sus fuentes, y se enfatizan los tres principios operativos clave: tiempo, distancia y blindaje, que son esenciales para minimizar la exposición a la radiación. Además, se menciona la historia de la radiología y la evolución de la protección radiológica, subrayando la necesidad de aplicar el principio ALARA para reducir riesgos.

Cargado por

plipo7890
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
3 vistas29 páginas

Principios de Protección Radiológica

El documento aborda los principios fundamentales de la protección frente a la radiación ionizante en el diagnóstico por imagen, destacando la importancia de un marco sólido para salvaguardar la salud de pacientes y personal. Se describen los tipos de radiación, sus fuentes, y se enfatizan los tres principios operativos clave: tiempo, distancia y blindaje, que son esenciales para minimizar la exposición a la radiación. Además, se menciona la historia de la radiología y la evolución de la protección radiológica, subrayando la necesidad de aplicar el principio ALARA para reducir riesgos.

Cargado por

plipo7890
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Principios

fundamentales de
la protección frente
a la radiación
INTRODUCCIÓN

Principios Fundamentales de la Protección frente a la Radiación

La utilización de las radiaciones ionizantes en el campo del diagnóstico por


imagen representa uno de los avances más significativos para la medicina
moderna, permitiendo la visualización de estructuras internas del cuerpo
humano de forma rápida y no invasiva. Sin embargo, este poderoso recurso
diagnóstico conlleva un riesgo inherente derivado de su capacidad para
interactuar con la materia viva, potencialmente causando daños biológicos a
nivel celular y molecular. Es precisamente esta dualidad entre beneficio y
riesgo la que hace imperativa la existencia y estricta aplicación de un marco
sólido de protección radiológica.

Los principios fundamentales de la protección radiológica no son conceptos


aislados, sino un sistema integrado de medidas técnicas y operativas cuyo
objetivo último es salvaguardar la salud del paciente, del personal
ocupacionalmente expuesto (POE) y del público en general. Estos principios se
erigen sobre el conocimiento científico de la física de las radiaciones, la
biología de la radiación y la epidemiología, y se encuentran formalizados en
recomendaciones internacionales y en la normativa legal de cada país.

En este contexto, comprender la naturaleza de la radiación ionizante, su


interacción con los tejidos y los mecanismos para controlar la exposición, se
convierte en un pilar ético y profesional para todo técnico radiólogo. Esta
sección tiene como objetivo desglosar los cimientos conceptuales de la
radioprotección, comenzando por la definición misma de radiación, recorriendo
su historia, explicando el modelo de riesgo que guía todas las prácticas
actuales y detallando los tres principios operativos clave —tiempo, distancia y
blindaje— que, en la práctica clínica diaria, son la primera y más efectiva
barrera contra las exposiciones innecesarias. La correcta internalización de
estos principios es el primer paso hacia una práctica radiológica segura,
responsable y de calidad.
Radiación

El término "radiación" se refiere fundamentalmente a un transporte de energía


a través del espacio o de un medio material. Para nuestros fines, esta energía
posee la capacidad de interactuar con la materia que atraviesa, incluidos los
tejidos del cuerpo humano.

Desde una perspectiva práctica en el ámbito de la salud, es crucial diferenciar


entre dos tipos principales:

Radiación No Ionizante: Como las ondas de radio o la luz visible, que no tienen
suficiente energía para alterar la estructura atómica de la materia. Si bien son
importantes, no son el foco principal de la protección radiológica en
imagenología.

Radiación Ionizante: Este es el tipo de radiación central en nuestra práctica


profesional. Se caracteriza por poseer energía suficiente para arrancar
electrones de los átomos que componen las células de nuestros tejidos, un
proceso conocido como ionización.

Los equipos de Rayos X que se operan a diario generan precisamente este tipo
de radiación. Cuando se dirige un haz de rayos X hacia un paciente, los fotones
de alta energía interactúan con los átomos de su cuerpo. Es esta propiedad de
ionización la que permite crear una imagen diagnóstica, ya que diferentes
tejidos (como el hueso y el músculo) absorben la radiación en distinta medida,
creando contraste en la placa o el sensor digital.

Sin embargo, esta misma interacción es la que representa el riesgo potencial.


La ionización puede dañar moléculas críticas dentro de las células, como el
ADN. Si este daño no es reparado correctamente por los mecanismos
naturales del organismo, puede dar lugar a efectos biológicos negativos a largo
plazo, como la posibilidad de inducir cáncer (efecto estocástico).
Las Distintas Fuentes de Radiación Ionizante

Estas fuentes se clasifican en dos categorías principales: naturales y


artificiales.

1. Fuentes Naturales (Fondo Radiológico Natural)


Todas las personas estamos expuestas continuamente a la radiación de fondo
natural, proveniente de tres fuentes principales:

 Fuentes Cósmicas: Radiación que llega del espacio exterior y que se


intensifica con la altitud. Por ejemplo, un vuelo en avión incrementa
brevemente nuestra exposición.
 Fuentes Terrestres: Elementos radiactivos naturales presentes en el
suelo, rocas y materiales de construcción, como el Uranio, el Torio y el
Potasio-40.
 Fuentes Internas: Nuestro propio cuerpo contiene trazas de
radionucleidos, como el Potasio-40, que contribuyen a la dosis interna.

Es crucial reconocer que el fondo radiológico natural es inevitable y constituye


el punto de referencia contra el cual se miden todas las exposiciones
artificiales.

2. Fuentes Artificiales
Estas son las fuentes sobre las que el personal de radiología tiene un control
directo y representan el área de mayor responsabilidad profesional. Se
subclasifican en:

Fuentes Médicas (la contribución más significativa):

 Generadores de Rayos X: Son nuestra principal herramienta de trabajo.


Los equipos de radiografía general, tomografía computarizada (TC) y
fluoroscopia generan radiación ionizante de forma controlada al aplicar
alto voltaje a un tubo de rayos X. Es fundamental recordar que esta
radiación solo existe mientras el equipo está en funcionamiento.
 Radiofármacos: Utilizados en medicina nuclear (por ejemplo, en estudios
de gammagrafía o PET-TC), estos compuestos emiten radiación de
forma continua una vez administrados al paciente, lo que implica
consideraciones especiales de protección.

Otras Fuentes Artificiales:

Industrial: Utilizadas en gammagrafía industrial, radiografía de soldaduras y


control de calidad.

Investigación: En laboratorios científicos y aceleradores de partículas.


Productos de Consumo: Algunos detectores de humo antiguos contienen una
pequeña cantidad de Americio-241.

Descubrimiento y Desarrollo de la Radiología

La historia de la radiología está marcada por descubrimientos fundamentales y


personajes visionarios cuyo trabajo sentó las bases de la práctica radiológica
moderna y, crucialmente, de la protección radiológica.

El punto de partida indiscutible ocurrió el 8 de noviembre de 1895, cuando el


físico alemán Wilhelm Conrad Röntgen descubrió los "rayos X" de manera
accidental mientras experimentaba con tubos de crookes en su laboratorio de
Würzburg. Observó que una radiación desconocida era capaz de hacer
fluorescencia a una pantalla de platinocianuro de bario a distancia y de
impresionar una placa fotográfica, capturando así la primera imagen radiológica
de la historia: la mano de su esposa, Anna Bertha. Por este hallazgo
revolucionario, que permitió por primera vez ver el interior del cuerpo humano
sin cirugía, Röntgen recibió el primer Premio Nobel de Física en 1901.

El potencial de esta nueva tecnología se expandió rápidamente más allá de los


laboratorios. Un hito crucial fue su aplicación durante la Primera Guerra
Mundial (1914-1918). La científica Marie Curie, pionera en el estudio de la
radioactividad y ya ganadora de dos Premios Nobel, reconoció inmediatamente
el valor de los rayos X para la atención de los soldados heridos. Ella misma
dirigió el desarrollo de las primeras "unidades móviles de radiología",
conocidas como "Les Petites Curies" ("Las pequeñas Curie"). Estas
ambulancias equipadas con aparatos de rayos X y generadores permitían
realizar radiografías cerca del frente de batalla, localizando balas y esquirlas en
los cuerpos de los heridos, lo que salvó incontables vidas. Este hecho no solo
demostró el inmenso valor diagnóstico de la radiología en situaciones críticas,
sino que también marcó una de las primeras aplicaciones a gran escala de la
tecnología radiológica portátil.

Sin embargo, la emoción inicial por este avance pronto se vio empañada por la
aparición de los primeros efectos nocivos. Científicos, médicos y técnicos que
trabajaban con los rayos X y materiales radiactivos sin precauciones
comenzaron a sufrir de dermatitis, caída del cabello, úlceras y, con el tiempo,
cáncer. La propia Marie Curie falleció en 1934 de una anemia aplásica, casi
con seguridad inducida por su prolongada exposición a la radiación. Una de las
primeras víctimas documentadas en América fue Clarence Madison Dally,
soplador de tubos de rayos X para Thomas Edison, quien falleció en 1904 por
un cáncer de piel metastásico, tras sufrir múltiples amputaciones. Estas
trágicas consecuencias evidenciaron la necesidad urgente de desarrollar
medidas de protección.
La respuesta a esta necesidad comenzó a tomar forma con la creación de los
primeros organismos reguladores. El más significativo fue la fundación del
Comité Internacional de Protección Radiológica (ICRP, por sus siglas en
inglés) en 1928, cuyo objetivo principal era establecer recomendaciones y
estándares para la protección contra los efectos dañinos de la radiación.

El desarrollo tecnológico continuó impulsando la especialidad. En la década de


1970, la introducción de la Tomografía Axial Computarizada (TAC) por Godfrey
Hounsfield revolucionó el diagnóstico al permitir la obtención de imágenes
seccionales del cuerpo, un avance que le valió el Premio Nobel de Medicina en
1979. Más recientemente, la radiología digital y la tomografía por emisión de
positrones (PET) han representado saltos tecnológicos cuánticos, ofreciendo
una mayor calidad de imagen con dosis de radiación progresivamente más
bajas, gracias a la aplicación constante del principio de optimización (ALARA).
La Relación Lineal sin Umbral

El modelo de la Relación Lineal sin Umbral (LNT, por sus siglas en inglés)
es el principio científico fundamental que sustenta toda la filosofía de la
protección radiológica moderna. Este modelo, aceptado internacionalmente por
organismos como la ICRP, establece una premisa crítica: no existe un nivel
de dosis de radiación por debajo del cual el riesgo de efectos
estocásticos, como el cáncer o daños genéticos, sea cero.

Para el Técnico Radiólogo, esto se traduce en una realidad operativa esencial:

 Todo nivel de exposición conlleva un riesgo, por pequeño que sea.

 El riesgo aumenta de forma proporcional (lineal) con la dosis


recibida; a mayor dosis, mayor riesgo.

 No se puede definir una dosis "segura" o inocua.

Este modelo se basa en la comprensión de que incluso una sola partícula de


radiación ionizante, al interactuar con el ADN de una célula, tiene el potencial
de iniciar un proceso carcinogénico. Si bien el cuerpo humano posee
mecanismos eficaces de reparación, este modelo asume, de forma
conservadora y prudente, que existe la posibilidad de que algún daño no sea
reparado.

La implicación práctica directa y más importante de la Relación Lineal sin


Umbral es que justifica y hace indispensable la aplicación rigurosa del principio
ALARA (As Low As Reasonably Achievable), "Tan Bajo Como Sea
Razonablemente Achievable". ALARA no es una simple sugerencia, sino un
mandato ético y profesional que obliga a optimizar todas las exposiciones.

En la práctica diaria del departamento de radiología, esto significa que cada


decisión técnica que tomamos —desde la correcta colimación para irradiar
solo el área de interés, la selección de los parámetros técnicos (kV y mAs)
adecuados, el uso de filtros adicionales y la estricta observancia de los
principios de tiempo, distancia y blindaje— está guiada por la necesidad de
reducir la dosis al paciente, a uno mismo y al personal, sin comprometer la
calidad diagnóstica. La Relación Lineal sin Umbral es, por lo tanto, el
recordatorio científico constante de que nuestra responsabilidad es minimizar
cada exposición, porque cada dosis cuenta.
Los Principios Fundamentales de la Protección Radiológica (con
ejemplos)

La protección radiológica se basa en tres principios operativos simples pero


extremadamente poderosos. Son nuestra primera y mejor defensa contra la
exposición innecesaria a la radiación.

1. Tiempo: Reducir al Mínimo la Duración de la Exposición


Concepto: La dosis total de radiación que recibes es directamente
proporcional al tiempo que permaneces expuesto. Menos tiempo cerca de la
fuente, menos dosis acumulas.

 Ejemplo en Radiografía General: Un técnico novato que se queda


inseguro sobre el posicionamiento y realiza múltiples exposiciones "por
si acaso", está aumentando innecesariamente la dosis al paciente y a sí
mismo. Un técnico competente, en cambio, planifica y logra la imagen
correcta en el menor número de exposiciones posible.

 Ejemplo en Fluoroscopia: Este es el caso más crítico. En lugar de


mantener el pedal de exposición pulsado continuamente durante un
estudio, el técnico utiliza el modo pulsado. Es como hacer una serie de
fotos rápidas en lugar de grabar un video continuo. Esta simple acción
reduce drásticamente la dosis tanto para el paciente como para el
personal en la sala.

2. Distancia: Maximizar el Espacio con la Fuente


Concepto: La intensidad de la radiación disminuye rápidamente conforme te
alejas de la fuente. Si duplicas la distancia, la intensidad se reduce a la
CUARTA parte. Es la forma más efectiva y barata de protegerse.

 Ejemplo Práctico 1 (Fuera de la Sala): Al realizar una exposición, el


técnico se retira siempre detrás de la mampara de control plomada,
maximizando la distancia entre su cuerpo y el tubo de rayos X. Nunca
debe sostener al paciente durante la exposición.

 Ejemplo Práctico 2 (Dentro de la Sala): Durante un procedimiento de


fluoroscopia, si el técnico debe acercarse al paciente para ajustar algo,
se aleja inmediatamente después. Esos pocos segundos extra de
cercanía aumentan significativamente la dosis recibida. "Trabajar cerca y
retirarse rápido" es la clave.
3. Blindaje: Utilizar Barreras Protectoras
Concepto: Colocar materiales absorbentes de la radiación (como el plomo)
entre la fuente y la persona para atenuar o detener la radiación.

 Ejemplo para el Paciente: El uso de gonaderas plomadas


(protectores gonadales) y collares tiroideos en pacientes,
especialmente en niños y jóvenes, para proteger sus órganos más
radiosensibles de la radiación dispersa durante una placa de tórax o una
extremidad.

 Ejemplo para el Personal: El uso obligatorio de delantal plomado,


collarín tiroideo y, en procedimientos con alto riesgo de exposición a la
radiación dispersa (como algunos intervencionistas), gafas plomadas y
biombo o mampara portátil. El delantal no hace al técnico invencible,
pero es una barrera esencial que reduce la dosis en los órganos vitales
del torso.

En la Práctica Diaria:
Estos tres principios no se usan de forma aislada, sino combinada. Por
ejemplo, durante una fluoroscopia:

 Se usa el modo pulsado (TIEMPO).

 El técnico se coloca lo más lejos posible del paciente que permita la


tarea (DISTANCIA).

 Y viste correctamente su delantal y collarín plomado (BLINDAJE).

Esta aplicación simultánea es la esencia de una práctica profesional segura y


responsable.
Ejemplo Práctico: Realización de una Radiografía de Abdomen

Imaginemos que un técnico debe realizar una placa de abdomen a un paciente adulto. Así
aplica los tres principios:

1. Aplicación del Principio de TIEMPO:

 Lo Correcto: El técnico, con habilidad y conocimiento, posiciona al paciente


correctamente en la mesa en el primer intento. Utiliza los parámetros técnicos (kV y
mAs) optimizados para un abdomen, calculados para obtener una imagen diagnóstica
de calidad con una sola exposición.

 Lo Incorrecto (y a evitar): Un técnico inexperto o apresurado que no coloca bien al


paciente y tiene que repetir la radiografía 2 o 3 veces. Cada exposición adicional
innecesaria duplica o triplica la dosis al paciente y aumenta la radiación dispersa
en la sala, afectando también al técnico. El mensaje clave es: "Hacerlo bien a la
primera".

2. Aplicación del Principio de DISTANCIA:

 Lo Correcto: En el momento de la exposición, el técnico sale de la sala y se coloca


detrás de la mampara de control plomada, cerrando la puerta. Desde ahí, opera el
equipo de forma remota. Esta acción, que parece obvia, es la más efectiva para su
propia protección.

 Lo Incorrecto (y a evitar): Que el técnico se quede dentro de la sala sin protección,


aunque sea "solo por un segundo" o "en un rincón". La radiación dispersa llena toda la
sala, y no hay "rincones seguros". Si el paciente necesita ser inmovilizado, se debe
instruir a un acompañante (con delantal plomado) para que lo sujete, y este debe
rotarse para no recibir dosis acumulativas. El técnico nunca debe ser esa persona.

3. Aplicación del Principio de BLINDAJE:

 Para el Paciente: El técnico coloca un protector gonadal (gonadera) sobre la región


pélvica del paciente, si el campo de irradiación lo permite y no oculta áreas de interés
diagnóstico. Esto protege los órganos reproductores, que son muy radiosensibles.

 Para el Técnico: Mientras está en la sala posicionando al paciente, el técnico lleva


puesto su delantal plomado. Cuando sale detrás de la mampara, esta actúa como su
blindaje principal. Si tuviera que asomarse brevemente para dar instrucciones después
de posicionar, se aseguraría de que la mampara lo cubra.

Resumen del Caso:


Un técnico eficiente y seguro:

1. Posiciona al paciente con precisión para minimizar el tiempo y las repeticiones.

2. Sale inmediatamente de la sala y se coloca tras la mampara (distancia) para realizar


la exposición.
3. Asegura que tanto el paciente (gonadera) como él mismo (delantal y mampara) están
protegidos con blindaje.

Esta rutina, aplicada en todas y cada una de las radiografías, es la materialización de la cultura
de seguridad en un servicio de radiodiagnóstico.

Las Unidades y Magnitudes Radiológicas Básicas

Comprender estas magnitudes es como aprender el vocabulario básico de


nuestro idioma profesional. Nos permiten cuantificar y hablar con precisión
sobre la radiación. Existen unidades "convencionales" o antiguas, y las del
"Sistema Internacional (SI)" modernas. Es fundamental conocer ambas, ya que
aún se referencian en la literatura y en equipos más antiguos.

1. Para medir la Exposición: ¿Cuánta radiación hay en el aire?

 Concepto: La "Exposición" mide la capacidad de los rayos X o gamma


para ionizar el aire. Es una medida de la intensidad del campo de
radiación.

 Unidad Convencional: Roentgen (R).

 Unidad SI (Sistema Internacional): Culombio por kilogramo (C/kg).

 Relación: 1 Roentgen = 2.58 x 10⁻⁴ C/kg (es un número muy pequeño,


por eso se prefiere usar el Roentgen en contextos prácticos históricos).

2. Para medir la Dosis Absorbida: ¿Cuánta energía deposita la radiación


en el tejido?

 Concepto: Es la cantidad de energía de la radiación que es depositada


en una cantidad específica de tejido. Es la magnitud más directa para
medir el "depósito de energía" en el cuerpo.

 Unidad Convencional: rad (radiation absorbed dose). 1 rad = 0.01


joules de energía por kilogramo de tejido.

 Unidad SI (Sistema Internacional): Gray (Gy).

 Relación: 1 Gy = 100 rad. (Por ejemplo, si un paciente recibe 2 Gy en


un tratamiento de radioterapia, eso equivale a 200 rad).
3. Para medir el Riesgo Biológico: Dosis Equivalente y Dosis Efectiva

Estas son las magnitudes más importantes en protección radiológica,


porque nos acercan a estimar el riesgo real para la persona.

 Concepto (Dosis Equivalente): La dosis absorbida no cuenta toda la


historia. Algunos tipos de radiación (como las partículas alfa) son mucho
más dañinas que los rayos X para la misma dosis absorbida. La Dosis
Equivalente corrige esto usando un "factor de ponderación de la
radiación (WR)".

 Cálculo: Dosis Equivalente = Dosis Absorbida x Factor de Ponderación


(WR). Para rayos X, el WR es 1, por lo que numéricamente, Dosis
Absorbida y Dosis Equivalente son iguales, pero conceptualmente son
diferentes.

 Unidad Convencional: rem (roentgen equivalent man).

 Unidad SI (Sistema Internacional): Sievert (Sv).

 Relación: 1 Sv = 100 rem.

 Concepto (Dosis Efectiva - La más importante): El cuerpo no es


uniforme. Algunos órganos (como la tiroides o las gónadas) son más
sensibles a la radiación que otros (como la piel). La Dosis Efectiva tiene
en cuenta esta diferente sensibilidad. Es una magnitud que estima el
riesgo de cáncer y efectos genéticos para una exposición de todo el
cuerpo, incluso si la exposición fue solo en una parte.

 Cálculo: Es un promedio ponderado de las dosis equivalentes en todos


los órganos y tejidos.

 Unidad: Se mide también en Sievert (Sv).


Límites de Dosis y Reducción de Dosis en el Paciente

La regulación mexicana, principalmente en la NOM-031-NUCL-2019, establece


límites de dosis para garantizar que el riesgo por exposición a la radiación se
mantenga en niveles aceptables. Es fundamental que el Técnico Radiólogo los
conozca y comprenda su aplicación.

Límites de Dosis Anuales

La siguiente tabla resume los límites de dosis efectiva anuales establecidos


para diferentes grupos:
Nota importante: Para los pacientes no existen límites de dosis, ya que la
exposición es justificada por un beneficio médico directo para su salud.
Sin embargo, esto no significa que se pueda irradiar sin control. Por el
contrario, aplica el principio de Optimización (ALARA): usar la mínima
dosis necesaria para lograr el objetivo clínico.

Reducción de Dosis Innecesarias en el Paciente

La responsabilidad del Técnico Radiólogo en la reducción de la dosis al


paciente es activa y directa. Se materializa en las siguientes acciones
prácticas:

 Justificación: Asegurarse de que todo estudio radiológico esté


solicitado por un médico y esté clínicamente justificado. No realizar
exposiciones "por rutina" si no aportan información.

 Optimización Técnica (ALARA en Acción):

 Colimación Estricta: Dirigir el haz únicamente al área de interés


anatómico. Reducir el campo es la forma más simple y efectiva de
disminuir la dosis y mejorar la calidad de imagen.
 Uso de Técnicas de Alta Kilovoltaje (kV) y Bajo miliamperaje (mAs):
Ajustar los parámetros para obtener la dosis más baja posible que aún
provea una imagen diagnóstica.
 Utilización de Protectores Plomados: Colocar gonaderas (protectores
gonadales), biombos tiroideos y protectores de glándulas mamarias en
pacientes jóvenes siempre que no oculten el área a diagnosticar.
 Evitar Repeticiones: Un posicionamiento preciso y una técnica correcta
a la primera evitan exposiciones innecesarias. La frase "más vale perder
un minuto en la vida, que la vida en un minuto" aplica aquí: es mejor
tomarse el tiempo para posicionar correctamente que repetir el estudio.
 Uso de Sistemas de Imagen Digitales Eficientes: Los receptores de
imagen digitales (CR/DR) son más sensibles que la película antigua,
permitiendo obtener imágenes de calidad con menor dosis.

En esencia, la reducción de dosis al paciente es el corazón de una práctica


radiológica ética y competente, donde el técnico es el principal garante de la
seguridad del paciente durante el procedimiento.
Características de
protección
radiológica de los
diferentes equipos
de rayos X

Clasificación de las Instalaciones de Rayos X

Para garantizar la seguridad de pacientes, visitantes y trabajadores, las


instalaciones de rayos X se clasifican y delimitan en zonas específicas
basándose en los niveles de riesgo de exposición a la radiación. Esta
clasificación es fundamental para la correcta señalización y el cumplimiento de
la normativa (como la NOM-229-SSA1-2022 en México).

Existen dos criterios principales para clasificar estas instalaciones:

1. Clasificación por el Tipo de Equipo y Práctica


Esta clasificación depende del equipo instalado y del uso que se le da, lo que
determina los requisitos de blindaje y seguridad.

 Radiodiagnóstico General: Incluye equipos de radiografía fijos y


móviles para radiografías convencionales (tórax, huesos, abdomen).

 Radiodiagnóstico con Fluoroscopia: Equipos que permiten observar


imágenes en tiempo real, como en estudios digestivos, procedimientos
vasculares o quirórgicos. Generalmente requieren blindajes más
robustos debido al mayor tiempo de uso potencial.

 Tomografía Computarizada (TC o Scanner): Equipos que emiten


haces de radiación en 360°, lo que genera un alto nivel de radiación
dispersa, exigiendo el diseño de salas con blindaje especial en paredes,
piso y techo.

 Mamografía: Equipos dedicados que operan con kilovoltajes más bajos,


pero cuyas salas deben cumplir con requisitos de protección específicos.

2. Clasificación por Zonas (La más importante para el flujo de trabajo y la


seguridad)

Esta es la clasificación operativa que todo técnico debe conocer y respetar para
su propia protección y la de los demás. Se basa en la probabilidad de recibir
dosis significativas.

 Zona Controlada:

o Definición: Área donde es probable que el Personal


Ocupacionalmente Expuesto (POE) reciba una dosis que exceda
3/10 de los límites anuales (es decir, más de 6 mSv/año). El
acceso a esta zona está restringido y controlado.

o Ejemplos: La sala de rayos X misma (donde está el equipo), la


sala de control (cuando la mampara no es suficiente para reducir
la dosis por debajo del límite), y el cuarto del generador en TC.

o Señalización: Debe estar marcada con el símbolo internacional


de radiación ionizante (trébol) y la leyenda "ZONA
CONTROLADA" o "RADIACIONES - ZONA CONTROLADA". El
acceso debe estar regulado.

 Zona Supervisada:

o Definición: Área donde es posible que el POE o el público


reciban una dosis significativa, pero se espera que sea menor a
3/10 de los límites anuales. Aunque el riesgo es menor, aún
requiere vigilancia.
o Ejemplos: El pasillo inmediatamente fuera de la sala de rayos X, la
área de recepción de pacientes adyacente a la sala, y la sala de
revelado/procesamiento de imágenes si está contigua.

o Señalización: Puede estar marcada con el símbolo de radiación


y la leyenda "ZONA VIGILADA" o "ZONA SUPERVISADA".

Características de Diseño para la Protección Radiológica en un Equipo


Convencional de Rayos X

El diseño de un equipo de rayos X incorpora características intrínsecas cuyo


objetivo primordial es la protección del paciente, del operador y del público.
Estas características minimizan la dosis innecesaria y restringen el haz de
radiación únicamente al área de interés diagnóstico.

1. Blindaje Integral del Tubo de Rayos X


El cabezal del tubo está encapsulado en una cubierta de plomo o equivalente.
Este blindaje está diseñado para absorber la radiación no deseada en todas las
direcciones, permitiendo la salida del haz útil únicamente a través de la ventana
designada. Limita la radiación de fuga a niveles reglamentarios (por ejemplo,
< 1 mGy/h a 1 metro del foco).

2. Filtración Permanente Inherente


El tubo incorpora un filtro permanente (generalmente de aluminio equivalente)
que absorbe los fotones de baja energía (rayos X "blandos"). Estos fotones no
contribuyen a la formación de la imagen diagnóstica pero sí aumentan
significativamente la dosis superficial absorbida por el paciente. La filtración
inherente "endurece" el haz, mejorando la relación calidad de imagen/dosis.

3. Filtración Adicional
Además de la inherente, el equipo permite añadir filtros de aluminio o cobre de
distintos espesores. El técnico puede seleccionarlos para estudios específicos,
optimizando aún más el haz y reduciendo la dosis al paciente, especialmente
en estudios de regiones con alta heterogeneidad de tejidos.

4. Sistema de Colimación o Cono de Luz Localizadora


Es un dispositivo crucial formado por láminas de plomo que permite alinear y
delimitar con precisión el campo de irradiación. Una colimación estricta que se
ajuste exactamente al área de interés anatómico reduce drásticamente el
volumen de tejido irradiado, la dosis al paciente y la cantidad de radiación
dispersa generada en la sala.

5. Dispositivo de Alineación Haz-Centro-Receptor de Imagen


Este sistema (luces y espejos) garantiza que el centro del haz de rayos X esté
alineado con el centro del receptor de imagen (chasis digital o de película).
Evita errores de posicionamiento que obliguen a repetir la exposición,
previniendo así dosis innecesarias.

6. Indicadores y Selectores de Parámetros Técnicos (kV y mAs)


El equipo cuenta con controles precisos y claros para seleccionar el kilovoltaje
(kV) y el producto miliamperio-segundo (mAs). Esto permite al técnico
optimizar la técnica para cada estudio, utilizando la combinación de
parámetros que proporcione la dosis más baja posible sin comprometer la
calidad diagnóstica.

7. Temporizador Automático o Sistema de Exposición Automática (AEC)


Este sistema, comúnmente conocido como "fototimer" o "iontómero", utiliza
detectores que miden la cantidad de radiación que alcanza el receptor de
imagen. Termina automáticamente la exposición una vez que se ha alcanzado
un nivel de densidad óptimo, eliminando el riesgo de sobreexposición por un
error de cálculo del tiempo manual y asegurando una calidad de imagen
consistente con la dosis adecuada.

8. Interruptor de Última Pieza


Es un mecanismo de seguridad que impide que el tubo de rayos X realice una
exposición a menos que el cono o colimador esté correctamente acoplado al
cabezal. Esto previene exposiciones accidentales con un campo de irradiación
abierto y sin filtrar.

9. Blindaje de la Mesa
La mesa radiotransparente sobre la que se coloca al paciente suele tener una
superficie que atenúa mínimamente el haz, pero su estructura inferior puede
incorporar un revestimiento que absorbe parte de la radiación dispersa,
contribuyendo a la protección del personal en la sala.

10. Distancia Foco-Piel (DFP) Mínima


El diseño mecánico del cabezal y el brazo posicionador impide que el tubo se
acerque al paciente a una distancia menor a la establecida por norma
(generalmente no menos de 30 cm para equipos fijos). Una DFP muy corta
aumenta enormemente la dosis superficial en la piel del paciente debido a la
ley del inverso del cuadrado.

Estas características, utilizadas de forma correcta y consciente por el Técnico


Radiólogo, transforman al equipo de rayos X de una simple fuente de radiación
en una herramienta diagnóstica eficiente y segura.

Características de Diseño para la Protección Radiológica en un Equipo de


Fluoroscopia

El diseño de los equipos de fluoroscopia incorpora características avanzadas


específicas para gestionar el riesgo asociado con la exposición prolongada a la
radiación, tanto para el paciente como para el operador. Estas características
son cruciales para cumplir con el principio ALARA en estudios dinámicos.

1. Modo de Operación Pulsado


En lugar de emitir un haz continuo, el equipo produce pulsos cortos de
radiación a una frecuencia determinada (ej: 4, 8 o 15 pulsos por segundo). Esto
reduce drásticamente el tiempo de exposición efectivo, disminuyendo la
dosis al paciente y la cantidad de radiación dispersa en la sala, sin
comprometer la fluidez visual del estudio.

2. Filtración Adicional Automática


El equipo cuenta con filtros de cobre o aluminio de distintos espesores que se
insertan automáticamente en el haz según el modo de operación (ej: modo
"alto contraste" vs. "baja dosis"). Esto "endurece" el haz, eliminando los fotones
de baja energía que no contribuyen a la imagen pero sí aumentan la dosis
superficial del paciente.

3. Control Automático de Brillo (ABC)


El sistema ajusta automáticamente los parámetros técnicos (kV, mA) en tiempo
real para mantener un nivel de brillo constante en el monitor,
independientemente del espesor y densidad de la anatomía del paciente. Esto
optimiza la exposición en cada momento, evitando dosis innecesarias por
sobreexposición manual.

4. Dispositivo de "Última Imagen Retenida" (Last Image Hold - LIH)


Permite congelar y visualizar en la pantalla la última imagen adquirida sin
necesidad de seguir irradiando al paciente. Es invaluable para revisar la
anatomía, planificar el siguiente paso o realizar anotaciones, eliminando
exposiciones innecesarias durante la evaluación.

5. Colimador Automático o Semiautomático


Permite al operador delimitar con precisión el campo de irradiación
directamente desde la consola, ajustando las láminas de plomo en tiempo real
para irradiar solo el área de interés. Una colimación estricta es una de las
formas más efectivas de reducir la dosis al paciente y la radiación dispersa.

6. Sistema de Grabación de Imágenes ("Grabación de Cine" o "Loop")


Permite almacenar secuencias de imágenes en lugar de adquirir radiografías
convencionales (placas) durante el procedimiento. Esto evita exposiciones
adicionales para documentar hallazgos, ya que la información se extrae
directamente del video o secuencia almacenada.

7. Blindaje de Dispersión (Cortinillas Plomadas)


Cortinas de plomo acrílico suspendidas del intensificador de imagen o del
detector plano. Se posicionan entre el tubo de rayos X y el operador,
atenuando significativamente la radiación dispersa que sale del paciente, lo que
reduce la exposición del personal médico que está cerca.

8. Distancia Foco-Piel (DFP) Automatizada


El sistema está diseñado para mantener una distancia mínima obligatoria
(generalmente ≥ 30 cm) entre el tubo de rayos X y la piel del paciente. Previene
el error de acercar en exceso el tubo, lo que provocaría un aumento enorme de
la dosis superficial en la piel debido a la ley del inverso del cuadrado.

9. Indicadores de Dosis en Tiempo Real


Muestra en la consola métricas críticas como el Kerma en el punto de entrada
de la piel (PKE) y el Producto Dosis-Área (PDA o DAP). Estas magnitudes
permiten al operador ser consciente en todo momento del nivel de dosis que
está administrando al paciente, facilitando la toma de decisiones para optimizar
el procedimiento.

10. Biombos Plomados Transparentes y Atriles Plegables


Protecciones físicas adicionales, como mamparas de vidrio plomado y laterales
plegables con plomo, que se integran en el equipo para proteger
específicamente al operador principal (médico o técnico) de la radiación
dispersa durante la intervención.

Para el Técnico Radiólogo, el dominio de estas características no es opcional.


Operar un equipo de fluoroscopia de forma segura implica utilizar activamente
cada una de estas herramientas—activar el modo pulsado, colimar
estrictamente, usar los blindajes de dispersión y monitorear las dosis—para
garantizar que el beneficio diagnóstico del procedimiento supere siempre el
riesgo radiológico asociado.

Tipos de Barreras y Factores que Afectan su Grosor

En el diseño de una sala de rayos X, las barreras protectoras son esenciales


para asegurar que la dosis recibida fuera de la sala se mantenga por debajo de
los límites reglamentarios. Estas se clasifican según el tipo de radiación para la
que protegen.

Tipos de Barreras
1. Barrera Primaria:

a. Protege contra: El haz de radiación directo o útil. Este es el


haz que sale del tubo y es dirigido intencionadamente hacia el
paciente y el receptor de imagen.

b. Ubicación: Cualquier pared, piso o techo que pueda ser


interceptado por el haz directo durante una exposición. Por
ejemplo, la pared detrás del bucky de pie o el piso bajo el tubo
cuando se apunta hacia abajo.

2. Barrera Secundaria:

a. Protege contra: La radiación dispersa (que se produce cuando


el haz útil interactúa con el paciente, la mesa o el aire) y la
radiación de fuga (que escapa a través del blindaje del cabezal
del tubo).

b. Ubicación: Las paredes laterales, el techo y, en general,


cualquier superficie que nunca reciba el haz directo, pero que
pueda ser alcanzada por la radiación secundaria. La puerta de
entrada a la sala debe considerarse una barrera secundaria.

Factores que Afectan el Grosor de las Barreras

El cálculo del grosor necesario de plomo u hormigón no es arbitrario; depende


de una combinación de factores físicos y operativos.

La siguiente tabla resume estos factores clave:


Aditamentos y Actitudes para la Reducción de la Exposición
Profesional a la Radiación

La protección del Personal Ocupacionalmente Expuesto (POE) es una


combinación fundamental entre el uso correcto de equipos de
protección (aditamentos) y la adopción de una cultura de
seguridad (actitudes). Juntos, forman la primera línea de defensa
contra la exposición innecesaria.

Aditamentos (Equipos de Protección Personal - EPP)


Estos son los elementos físicos que proporcionan una barrera entre el
técnico y la radiación.

1. Delantal Plomado: Es el EPP más crítico. Debe tener una


equivalencia de al menos 0.25 mm de plomo para equipos de
hasta 100 kVp, y 0.35 mm para equipos de mayor kVp (como
fluoroscopia). Su función es proteger los órganos vitales del torso
(médula ósea, pulmones, hígado).

2. Collarín Tiroideo: Protege la glándula tiroides, que es muy


radiosensible. Nunca debe omitirse. Se debe usar sobre el
delantal para evitar que la radiación dispersa penetre por los
espacios.

3. Gafas Plomadas: Protegen el cristalino de los ojos, reduciendo el


riesgo de cataratas inducidas por radiación. Son especialmente
importantes en procedimientos de fluoroscopia o intervencionistas
donde el personal está cerca del paciente.

4. Guantes Plomados: Se utilizan en procedimientos


intervencionistas cuando las manos deben estar cerca o dentro del
haz primario. Tienen un espesor de plomo menor para permitir
cierta destreza. No se usan para sostener al paciente
durante una exposición en radiografía general.

5. Biombo o Mampara Plomada Portátil: Ofrece una barrera


móvil que permite al personal (como el anestesiólogo o
enfermería) protegerse durante procedimientos dinámicos sin
tener que abandonar la sala.

6. Dosímetro Personal (TLD u OSL): Aunque no es un elemento


de protección per se, es la herramienta de vigilancia más
importante. Debe portarse siempre en el lugar correcto: a la
altura del torso, por fuera del delantal plomado, para medir
con precisión la dosis real a la que está expuesto el individuo.

Actitudes y Comportamientos Seguros

Estas son las prácticas y mentalidades que maximizan la efectividad de


los aditamentos y aprovechan los principios de la protección radiológica.

7. Actitud de Maximizar la Distancia: La actitud de "alejarse


siempre que sea posible". Mientras se realiza una exposición, el
técnico debe retirarse sistemáticamente detrás de la mampara de
control. En fluoroscopia, se debe mantener la máxima distancia
posible del paciente compatible con la realización de la tarea.

8. Actitud de Minimizar el Tiempo: La conciencia de que "cada


segundo cuenta". Esto se traduce en:
a. Planificar el estudio antes de empezar para ser eficiente.

b. En fluoroscopia, utilizar el modo pulsado y evitar el pedal


de exposición de forma continua (" disparar por pulsos, no
por video").

c. Aprovechar el sistema de "última imagen retenida" para


analizar la imagen sin seguir irradiando.

9. Actitud de Optimización Técnica (ALARA): La disposición a


ajustar siempre los parámetros para obtener la imagen con la
dosis más baja posible. Esto incluye:

a. Colimar estrictamente el haz al área de interés.

b. Utilizar la filtración adecuada.

c. Seleccionar los parámetros kV y mAs óptimos, no los


habituales por inercia.

10. Actitud de Comunicación y Trabajo en Equipo:


Comunicar claramente al resto del personal presente en la sala
cuándo se va a realizar una exposición. Asegurarse de que todos
los presentes estén protegidos (detrás de un blindaje o con su EPP)
antes de pulsar el botón de exposición.

11. Actitud de Verificación y Mantenimiento: Participar en


la verificación del correcto estado de los EPP (revisar que no
presenten grietas o roturas en el plomo) y reportar cualquier
anomalía en el equipo o en las instalaciones (como una puerta que
no cierra bien).

12. Actitud de Autocrítica y No Aceptación de Errores:


Evitar la mentalidad del "aquí no pasa nada". Rechazar la práctica
de sostener pacientes durante la exposición. Si un paciente
requiere inmovilización, se debe buscar una alternativa segura
(sujeciones mecánicas, familiares con EPP que se roten, etc.) o
posponer el estudio si no se puede realizar con seguridad.

Conclusión Práctica:
Para el Técnico Radiólogo, la seguridad no es solo un delantal que se
pone, sino una mentalidad constante. La protección radiológica eficaz
es el resultado de vestir correctamente el equipo de protección y, al
mismo tiempo, actuar con la conciencia permanente de aplicar los
principios de tiempo, distancia y blindaje en cada decisión y movimiento
durante la jornada laboral.
Referencias Bibliográficas

1. Diario Oficial de la Federación. Norma Oficial Mexicana NOM-


031-NUCL-2019, Requisitos de seguridad radiológica para el
diseño, construcción, operación y cierre de instalaciones donde se
presten servicios de radiodiagnóstico médico con equipos
generadores de radiación X [Internet]. Ciudad de México:
Secretaría de Energía; 2019 [citado 2024 Oct 22]. Disponible en:
[Link]
codigo=5576583&fecha=14/02/2020

2. Diario Oficial de la Federación. Norma Oficial Mexicana NOM-


229-SSA1-2022, Requisitos técnicos para las instalaciones,
responsabilidades sanitarias, especificaciones técnicas para los
equipos y protección radiológica en establecimientos donde se
realicen actividades de radiodiagnóstico con equipos generadores
de radiación X [Internet]. Ciudad de México: Secretaría de Salud;
2022 [citado 2024 Oct 22]. Disponible en:
[Link]
codigo=5658852&fecha=27/06/2022

3. Diario Oficial de la Federación. Norma Oficial Mexicana NOM-


270-SSA1-2013, Justificación de procedimientos en pacientes
mediante el uso de equipos de rayos X con fines de diagnóstico
[Internet]. Ciudad de México: Secretaría de Salud; 2013 [citado
2024 Oct 22]. Disponible en: [Link]
codigo=5328478&fecha=18/12/2014

4. Bushong SC. Manual de radiología para técnicos: física,


protección radiológica y equipos. 11ª ed. Barcelona: Elsevier;
2019. 592 p.

5. Cabrero Fraile FJ. Imagen radiológica: principios físicos e


instrumentación. 1ª ed. Barcelona: Elsevier Masson; 2007. 304 p.

6. Martínez Ávila CG. Curso para encargado en seguridad


radiológica. 1ª ed. México: Publidisa; 2005. 210 p.

7. Delgado Ramos O. Manual de protección radiológica y de buenas


prácticas en radiología dento-maxilo-facial [Internet]. Chile:
Instituto de Salud Pública de Chile; 2007 [citado 2024 Oct 22]. 76
p. Disponible en:
[Link]
[Link]

8. Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP).


The 2007 Recommendations of the International Commission on
Radiological Protection. ICRP Publication 103. Ann ICRP. 2007;37(2-
4).
9. Consejo de Seguridad Nuclear (España). Guías de Seguridad
[Internet]. Madrid: CSN; 2018. [citado 2024 Oct 22]. Disponible en:
[Link]

También podría gustarte