Historias, mitos y leyendas
En Acopía vive actualmente Valeriana Huillca Condori, la famosa “Valicha”, una hermosa mujer
que fue la que inspiró el famoso huayno que lleva su nombre. Este huayno creado por Miguel
Angel Hurtado Delgado, es un verdadero himno – de reconocimiento mundial – para los
cusqueños y cusqueñas.
Cuanta la historia que Valicha (diminutivo de Valeriana) fue una chica muy bella y vital,
acostumbrada desde joven a romper los corazones de sus admiradores. El más célebre fue un
profesor, que cayó rendido ante sus encantos.
Sin emabrgo aún existen muchas especualciones sobre la canción, acá les dejamos una de las
recopilaciones que más se ciñen a la realidad.
Valeriana Huillca tenía 18 años cuando inspiró el llamado himno del Cusco. A sus 87
años, sobrevive en Acopía ciega, muy pobre y en el más triste olvido.
Por Roxabel Ramón
Lo más angustiante de Acopía es el silencio. Un silencio cargado de moscas y, lejanamente, de
rebuznos que se cuelan por las callecitas ordenadas con casas de adobe, pero no por los oídos
de Valeriana Huillca, quien solo escucha algo si se lo gritan al oído izquierdo. A sus 85 años,
Valicha también se ha quedado ciega. Por eso pasaron varios minutos sin que se percatara de
que estaba siendo fotografiada: sentada sobre el piso de tierra, depuraba con hábiles dedos un
trozo de lana de carnero.
Así, con la postura y el semblante relajados, dejaba adivinar esa belleza maldita de la que fue
víctima en su juventud. Belleza cuya fama alcanzó toda la provincia de Acomayo, cuando ella era
aún una campesina adolescente; la que provocó una envidia disfrazada de desdén de sus
contemporáneas, y que inspiró hace décadas a su patrón, Miguel Ángel Hurtado, a crear una
canción despechada, que algunos reclaman como un himno del Cusco.
La melodía se ubica, según los musicólogos, al lado del “Cóndor pasa” y “La flor de la canela”.
Pero los académicos sociales han advertido que no puede ser himno, pues sus letras ofenden a
la mujer andina. “Valicha lisa pasñawan/ niñachay de veras/ maypiñas tupanki”, inicia el huaino
y su traducción fiel, aunque atenuada por la sutileza del quechua es: “Chola puta, Valicha/ mi
niñita de veras/ ¿dónde estarás andando?”.
Cuando le inyectó esta amargura escrita a su bella música, el profesor Hurtado, hijo de los
hacendados de Acopía, tenía 22 años. La hermosa joven quechuahablante de la cual estaba
enamorado se había escapado a la ciudad del Cusco con un campesino de la zona.
La culpa la tuvieron las diferencias sociales. Se dice que Valeriana, además de alegre y coqueta,
era orgullosa. Por eso le puso fin al romance furtivo que sostenía con Hurtado durante las
vacaciones estudiantiles de este. No se sabe si en la capital él pensaba en ella, pero en 1942,
poco antes de volcar su decepción en el conocido huaino, ya había compuesto “Tusuy” con la
misma melodía, pero con letras de amor: “Cholita flor de la sierra/ entre las pajas bravas/ ¿qué
estarás haciendo?/ Seguro que estás cantando/ las memorias de nuestro dulce amor”.
Vladimir Hurtado, sobrino del autor, cuenta que un verano, cuando su tío regresó de Lima, en el
pueblo se comentaba maliciosamente que Valicha había huido con el cholo Francisco Hancco. “Él
bebió con sus amigos, entre ellos varios mistis (hacendados) que también la asediaban, y se
inventó esas letras de insulto”. La canción habla de un destino fatal para la migrante: “Y
llegando a Cusco/ niñita de veras/ en las picanterías molerá maíz [] en las puertas del cuartel/ mi
niñita de veras/ estará robando corazones”.
Para algunos, el profesor Hurtado solo describió la realidad de las campesinas que eran
abusadas sexualmente por los soldados y explotadas en las chicherías y picanterías del Cusco.
Para otros, sacó a relucir su racismo para desearle el mal a la muchacha que decidió ir en busca
de un mejor futuro.
En 1945, cuando Valeriana ya había retornado a Acopía, el hermano de Miguel Ángel, Evencio
Hurtado, presentó la canción al Concurso Folclórico Regional y ganó el primer lugar. “Entonces el
huaino se empezó a cantar en las fiestas del pueblo. Yo recuerdo a Valicha, escondida en una
esquina de la plaza, avergonzada”, narra Vladimir. Valeriana Huillca dice ahora indulgente que
Miguel Ángel era un bromista. Con una sonrisa nos ofrece su propia versión —inocua y hasta
halagüeña— del canto que la difamó internacionalmente.
Este huayno, que se cuenta entre los más bailados y cantados del Cusco, está dedicado a ella, y
fue compuesto en el año 1945.
VALICHA (HUAYNO PERUANO)
VALICHA LISA P’ASÑARI
NIÑACHAY DEVERAS,
MAYPIRAQ TUPANKI.(BIS)
QOSQO URAYKUNAPI
NIÑACHAY DEVERAS,
MAQT’ATA SUWUASHIAN (BIS)
QOSQOMAN CHAYARUSPARI,
NIÑACHAY DEVERAS,
IMATAS RUWUANKA. (BIS)
SAPHATA AJHA WUASIPI
NIÑACHAY DEVERAS,
SARATA KUTANQA.(BIS)
QOSQO URAYKUNAPI
NIÑACHAY DEVERAS,
MAQT’ATA SUWUASHIAN
HERMOSA FLOR DE LA SIERRA
GILGERO ANDINO
FLOR DE LA PRADERA
HERMOSA FLOR DE LA SIERRA
GILGERO ANDINO
FLOR DE LA PRADERA
POR VARIAS MONTES QUEBRADAS
CHOLITA CUSQUEÑA QUE ESTARAS ASIENDO(bis)
CHAIRA TARACHU RURUAIMA
NIÑA CHAY DE VERAS
CHAILISA PASÑARI
QOSQO KUARTEL KUNAPI
NIÑA CHAY DE VERAS
SARATA KUTANQA
QOSQO KUARTEL KUNAPI
NIÑA CHAY DE VERAS
MAQT’ATA SUWUASHIAN
SARACHA PARWAY PARWAYCHA PARWAYCHA
TRIGUCHA ERAY ERAYCHA ERAYCHA
SARACHA PARWAY PARWAYCHA PARWAYCHA
TRIGUCHA ERAY ERAYCHA ERAYCHA
QOSQO URAYKUNAPI
NIÑA CHAY DE VERAS
SARATA KUTANQA