2.2.
El inicio de la Revolución francesa (1789-1792)
A finales del siglo XVIII, estalló una revolución en la Francia absolutista
que hoy se suele considerar el final de la Edad Moderna y el inicio de la
Edad Contemporánea. Fue un suceso que estremeció a toda Europa y
que fue el comienzo del fin del Antiguo Régimen, aunque este sería un
proceso más largo y complicado.
El periodo revolucionario se prolongó diez años, entre 1789 y 1799,
viviendo distintas etapas: la Asamblea Nacional (1789-1792), la
Convención (1792-1795) y el Directorio (1795-1799)
Causas de la Revolución: económicas
No hubo una sola causa para el estallido de la Revolución francesa, sino que
existieron varios factores simultáneos y relacionados entre sí:
1. Crisis económica
- En los años anteriores a 1789 se produjeron una serie de malas cosechas en
Francia, debido al clima. Al ser una economía de subsistencia, enseguida se
encarecieron los precios y llegó el hambre
- La Hacienda real debía hacer frente a los gastos de las continuas guerras, por
un lado, y al elevado tren de vida de la corte, por otro, un problema que se venía
arrastrando desde el siglo anterior y cada vez era más grave. Como solución, los
reyes y sus ministros intentaban que los estamentos privilegiados, nobleza y clero,
empezasen a pagar impuestos, sin conseguirlo, mientras aumentaban la carga de
campesinos y burgueses
Causas de la Revolución: sociales
2. Crisis social
- La burguesía era una clase social en ascenso: el número de burgueses había ido
creciendo durante la Edad Moderna y su poder económico también, gracias al
auge del comercio y las finanzas. Sin embargo, seguían siendo parte del
estamento no privilegiado, obligados a pagar impuestos y sin acceso a muchos
de los derechos que tenía la nobleza, lo que en el siglo XVIII empezó a generar
descontento. La burguesía dejó de intentar ennoblecerse para alcanzar
privilegios, y empezó a reclamar que se eliminaran para todos, de forma que la
riqueza y el poder se basasen en la meritocracia
- La carestía y el exceso de impuestos provocados por la crisis económica
afectaron sobre todo al sector de la población más débil y abundante, los
campesinos, entre los que también empezó a extenderse el descontento
Causas de la Revolución: políticas
3. Crisis política
- La difusión de las ideas de la Ilustración comenzó a enfrentar a los
defensores del liberalismo con los del Antiguo Régimen. Los burgueses
buscaban un sistema parlamentario, similar al inglés, donde estuvieran
representados, con derechos y libertades individuales, mientras reyes,
nobles y clero defendían el absolutismo y el sistema estamental del
Antiguo Régimen
- El triunfo de la Revolución americana demostró que era posible
construir un estado liberal, con una Constitución que garantizase
derechos y libertades a todos los ciudadanos por igual, eliminando los
privilegios de cuna
Caricatura de 1789 que
muestra al tercer
estado soportando
sobre su espalda el
peso del clero y la
nobleza
Un sacerdote y un
noble sobre una
piedra que aplasta a
un campesino, en
otra caricatura de
tiempos de la
Revolución
“El pueblo bajo el Antiguo
Régimen”, otra caricatura
similar a las anteriores
El periodo de la Asamblea Nacional (1789-1792)
1. Los Estados Generales
Tras no haber conseguido que nobleza y clero aceptasen pagar
impuestos, el rey de Francia, Luis XVI, se vio obligado a convocar los
Estados Generales en su palacio de Versalles, en mayo de 1789.
Los Estados Generales eran una especie de parlamento que el rey de
Francia podía convocar, y donde se reunían representantes de los tres
estamentos, nobleza, clero y tercer estado, para votar decisiones
importantes como la creación de nuevos impuestos.
En los Estados Generales cada estamento tenía un voto, por lo que
nobleza y clero solían imponer sus intereses a los del tercer estado,
aunque este contase con más miembros. El tercer estado solicitó que se
contase un voto por persona, pero el rey se negó.
Luis XVI de Borbón y su
esposa María Antonieta
de Habsburgo, hermana
del emperador de
Austria, reyes absolutos
de Francia cuando
estalla la revolución
El palacio de Versalles,
símbolo del
absolutismo, donde se
celebraron los Estados
Generales de 1789
Los Estados Generales de 1789, presididos por Luis XVI (arriba a la izquierda, en el trono) y con los representantes de los
tres estamentos en la parte inferior (clero, abajo izquierda, tercer estado, abajo derecha, nobleza, centro derecha)
El periodo de la Asamblea Nacional (1789-1792)
2. La Asamblea Constituyente
En protesta, en junio de 1789 los representantes del tercer estado abandonan
los Estados Generales y se encierran en la sala del Juego de Pelota,
proclamándose Asamblea Nacional. Desde ese momento se consideran a sí
mismos como el gobierno legítimo de Francia y no reconocen al rey ni a los
Estados Generales. Gran parte del pueblo y del ejército los apoya. Es el comienzo
de la revolución.
Ese mismo año aprueban la Declaración de los Derechos del Hombre y el
Ciudadano, con la que eliminan los privilegios y reconocen las libertades
individuales. Desde ese momento empiezan a deliberar para redactar una
Constitución liberal.
Mientras tanto, en París, los revolucionarios asaltan la prisión de la Bastilla y
liberan a todos los presos. La revolución se extiende también por el campo en
forma de violentas revueltas campesinas, conocidas como el Gran Miedo
La sala del Juego de
Pelota (Jeu de Paume), en
la que se encerraron los
577 representantes del
tercer estado en junio de
1789 y se declararon
Asamblea Nacional,
dando inicio a la
revolución
El juramento
del Juego de
Pelota, pintura
que muestra a
los rebeldes
jurando, el 20
de junio de
1789, no
separarse
hasta haber
convertido
Francia en un
estado
constitucional
La toma de la prisión de
la Bastilla en París, el 14
de julio de 1789, marcó
el inicio de la violencia
revolucionaria. El 14 de
julio es el Día Nacional
de Francia en recuerdo
de este evento
La Declaración de los Derechos
del Hombre y el Ciudadano,
aprobada en agosto de 1789 por
la Asamblea Nacional, fue el
primer paso hacia la construcción
del nuevo estado liberal
El periodo de la Asamblea Nacional (1789-1792)
3. La Constitución de 1791
La Asamblea Constituyente aprueba finalmente una Constitución en
1791, con las siguientes características:
- Soberanía nacional: el poder reside en la nación, no en el rey
- Monarquía parlamentaria: al estilo inglés, el rey debe compartir el
poder con el parlamento
- División de poderes: Legislativo (la Asamblea), ejecutivo (el rey) y
judicial (tribunales independientes)
- Sufragio censitario: solo pueden votar los hombres mayores de 25
años y con cierto nivel de renta
El periodo de la Asamblea Nacional (1789-1792)
4. La Asamblea Legislativa
Aprobada la Constitución de 1791, la Asamblea comienza a gobernar, pero va a enfrentar serios
problemas:
- El rey, la nobleza y el clero rechazan la Constitución y se niegan a aceptarla. Algunos se exilian y/o
conspiran contra el gobierno revolucionario
- El resto de monarquías europeas, en su mayoría absolutistas, temen que la revolución se extienda a
sus países. Prusia y Austria declaran la guerra a Francia y comienzan a invadirla
- Dentro de los revolucionarios, hay grupos, como los jacobinos o los sans-culottes, que consideran
que los cambios son insuficientes y que la revolución debe ser más radical
- Los problemas económicos continúan, por lo que crece el descontento popular con la Asamblea
Nacional
En 1792 una revuelta popular interrumpe la Asamblea. Los revolucionarios republicanos toman el
control y detienen al rey. Se iniciaba entonces el periodo de la Convención
Los sans-culottes representan el
lado más popular de la revolución,
formado por gente humilde y de
clase media, reconocible por su
vestimenta, al no llevar el culotte
típico de la nobleza y la alta
burguesía
La revuelta
popular de
1792
tomando el
palacio de
las Tullerías
en París,
donde se
encontraba
el rey
La reina María
Antonieta es detenida
por los rebeldes en
1792
Durante las revueltas
de 1792 se
produjeron las
“masacres de
septiembre”, en las
que fueron
asesinados miles de
miembros del clero y
la nobleza